miércoles, 29 de noviembre de 2023

Disco del Mes: Wilco - Cruel Country


Wilco
Cruel Country
2022










dBpm Records








lunes, 27 de noviembre de 2023

5 Canciones 5: Larralde (vol. II)


Junco y barro

Canción. Vals. Poema. Chamarrita. En esta época, los discos de folclore tenían esa aclaración al lado de su título correspondiente. El género. A dónde pertenece. Por si necesitás ubicarlo dentro de tu esquema, en tu "cajita de té", tan cómoda y racional. Pensar que esto todavía existe. Melómanos que, al escuchar algo, lo primero que hacen es decir -o pensar- folkrockpunk, acidgaragelaconchadetuhermana, psych-astro-poronga. Basta muchachos.

Basta.

Por favor.

Aparece originalmente en: Cimbreando (1972)

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El viento y el roble

Acá hay algo distinto. Tonalidad menor. Comienzo medio climático. Johnny Cash y sus American Recordings más de diez años antes. Por ahí viene la mano acá. De la poesía ni hablar, el fuerte de Larralde, como todo el mundo sabe. O debería saber, en realidad. "En mi sombra se durmieron tantos años, ví llegar y ví partir más de una raza". En esta época de crisis de espíritu, una obra como la de El Pampa, es más necesaria que nunca. En realidad cualquiera que puede llegar a decir algo diferente al vendaval de gansadas que se pueden escuchar al prender la TV o ir al supermercado.

Aparece originalmente en: Al tranco manso nomás (1977
)

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Sin después

En este la contratapa dice "vals". Discutible. Canzonetta napolitana. Qué maravilla, tarda en arrancar, se hace esperar. Larralde tenía no pocos recursos musicales. Y a la guitarra la dominaba más de lo que parecía. ¿O el que grababa las guitarras en sus discos no era él? No lo sé. Prefiero pensar que sí, que era él mismo. ¿Viste cuando no querés que te arruinen ciertas películas? O traducir una letra. ¿Para qué? Dejame hacer mi fantasía, a ver si todavía te la arruinan. "Todavía siento nostalgia de la ciudad". Ahí no coincido.

Aparece originalmente en: Y un porqué sin final (1975)


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Un perro muerto... nomás

El perro. Fiel compañero del gaucho en su soledad, monopolizada por un paisaje destructivo en su falta de creatividad; la llanura pampeana. Incluye extraordinaria introducción de guitarra española. Milonga. Esto es más típico, más clásico, lo que todos conocen del gran José Larralde. "Se me hizo que el pobre tenía dueño, de alguien era. Ayudando a su patrón a lidiar con las ovejas. Los perros, compañero... más de un servicio nos prestan". Impresionante la cantidad de ideas, reflexiones y cavilaciones que saca el tipo de una imagen tan simple e inmediata como ver un perro muerto tirado.

Aparece originalmente en: Cimarrón y tabaco (1971)


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Detrás del tiempo

Qué título. Poderoso. Pictórico. "Cuando la tarde incendia otra hoja en el calendario". Magnífico. Lo que todos perciben dicho de otra forma. Una resignificación. Un simbolismo. La magia indeleble de los grandes cantautores. Acá ya tenía unos cuantos años de carrera y se había puesto más filosófico, sin dejar de ser él mismo, sin abandonar su fuerte impronta. "Muero despacio, mi vieja muerte me está esperando, desde aquel día del primer llanto". Indefectible. La única certeza.

Aparece originalmente en: Del sur pa' allá (1980)


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martes, 21 de noviembre de 2023

Ramones - Pleasant Dreams


¿Cómo es eso de ordenar los discos de una banda que te gusta de menor a mayor? ¿Cómo es que se hace ese ordenamiento medio caprichoso? Simple, por la cantidad de canciones que uno aprecia. Porque pueden agradarte todas o la mayoría pero uno siempre tiene favoritas, otras que directamente pasan desapercibidas -o que zafan- y no faltan esas que se saltean descaradamente, sin ningún tipo de culpa. Los famosos temas de mierda. Los Ramones tienen unos cuantos de esos. Todos los que firma Marky, por ejemplo, menos mal que son dos o tres nomás.

En mi caso Pleasant Dreams va al número uno, es el único disco que casi no tiene temas que me desagraden o caigan mal. Sólo “All's Quiet On the Eastern Front” es uno de esos podrían no haber estado, aunque no es uno que desentona mucho o corta el fluído. Simplemente no está al nivel del resto, para mi gusto al menos.

En busca del siempre esquivo hit (que nunca llegaría) los Ramones habían grabado con Phil Spector para el anterior, End of the Century, incluso se llegaron a sacar las camperas reglamentarias para la tapa. Hasta llegaron a grabar con una orquesta para la versión de “Baby, I Love You”, que fue lo más parecido a un éxito comercial que tuvieron. Para Pleasant Dreams van todavía más lejos en cuanto a alejamiento del sonido clásico de los tres primeros LP. En realidad es una continuación lógica. Ramones siempre fue una banda con una impronta pop muy fuerte, ya en el debut estaban “I Wanna Be Your Boyfriend” y “Listen to My Heart”. Nada que ver con los Clash, Pistols o Dead Boys. Lo van a buscar a Graham Gouldman para la producción. Fue el tipo que escribía los grandes temas de los Yardbirds, una especie de gurú pop de los sesenta. “For Your Love”, “Evil Hearted You” o “Still I'm Sad” estaban a la altura de cualquier gran tema de sus contemporáneos, Beatles, Kinks, Stones, el que se te ocurra.

¿Y qué hizo para los Ramones? Bastante. Les actualiza el sonido sin sacrificar la esencia de la banda, la impronta indeleble de los neoyorquinos. Vale recordar que Dee Dee y Joey cayeron con unos temas a la altura de las circunstancias. ¿En qué tipo de mundo “She's a Sensation” no fue un super éxito? Joey Ramone brillando como nunca. “It's Not My Place (In the 9 to 5 World)” es atípico en todo sentido. Hasta se podría decir que es complejo, no tan fácil de tocar. Se puede decir que los hace sonar actuales, acercándolos al power pop, que tan en boga estaba a fines de los setenta, con bandas como The Beat, Plimsouls o Shoes. Ya de movida arranca con “We Want the Airwaves” como para que las intenciones queden claras. “Don't Go”, el eterno “The KKK Took My Baby Away”, “Come On Now” o la impresionante balada “7-11”, en donde Joey da otra clase magistral de canto e interpretación.

¿Hará falta que alguien todavía exalte las virtudes de la frondosa discografía de Ramones? Probablemente no. A esta altura… ¿A quién le importa?






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Chequear también:
The Knack - ...But the Little Girls Understand
20/20 - Look Out!
999 - The Biggest Prize In Sport




domingo, 19 de noviembre de 2023

5 Canciones 5: Testament, Ten Years After, Piazzolla, Miles Davis y Jimi Hendrix


The Number Game
Testament

Para muchos metaleros Testament es una banda de esas que tienen el prestigio intacto. Nunca se ablandaron, sí fueron cambiando y probando cosas pero jamás hicieron concesiones para vender más o tener más público. El disco de estudio número doce de los californianos tiene un concepto que unifica los temas, la masonería, los poderes ocultos, algo así. No me tomé la molestia para ser honesto. Este se escucha cuando necesitás una especie de coz de burro en la cabeza. Un sacudón, energía bestial.

Aparece originalmente en: Brotherhood of the Snake (2016)

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I'd Love to Change the World
Ten Years After

Conocí este temazo muchísimo antes de haber escuchado la original. Fué por una versión más heavy que hacían Los Gusanos, una banda intrascendente que supo tener CJ Ramone. Me gustaba, me llamaba la atención y no mucho más. La de Ten Years After es una cosa de locos. Impresionante manejo de la dinámica, aquello de suave vs. fuerte o pesado. En este caso es al revés de lo que suele ser más común; estrofa poderosa que da paso a un estribillo flotante, psicodélico. ¡Ah sí! Y eso de "me encantaría cambiar el mundo pero no se qué hacer" es imbatible.

Aparece originalmente en: A Space In Time (1971)


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Violentango
Astor Piazzolla

Siempre pienso que los tipos que saben mucho de teoría musical se deben hacer una fiesta con Piazzolla. Debe estar llena de "chistes para entendidos". Juegos con la métrica, desafíos armónicos y melódicos, ese tipo de cosas. También tiene la virtud de que es muy "pictórico" por decirlo de algún modo, evocativo. Te lleva a cierto lugar. En este temazo de uno de sus tantos discos clásicos hay batería, bien podría ser jazz-rock, una mezcla total, nueva, valiente. Don Astor estaba loco con el rock progresivo en aquellos años, que fueron dorados para el género.

Aparece originalmente en: Libertango (1975)

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Mesqualero
Miles Davis

Este disco está entre dos importantes; Miles Smiles y Nefertiti y es el tercero de los seis que grabó con este quinteto. Este es el único tema de la placa que alguna vez fué tocado en vivo, de Wayne Shorter. Un dato menor que habla de la generosidad de Miles Davis como líder de banda. Y su olfato para detectar lo que valía la pena. Parece que no tiene un ritmo definido o una estructura, avanza de una manera rarísima. Los músicos están en un estado de trance evidente. Flotando, tocando a veinte centímetros del suelo. Trascendental.

Aparece originalmente en: Sorcerer (1967)


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Bold as Love
Jimi Hendrix

Clásico. Super clásico. De todas maneras no es de lo diez o veinte temas que se te vienen a la cabeza a la hora de hablar de Hendrix. Hay un momento en el tema en que se detiene y sabés que va a venir un cambio, algo grande. Y por supuesto eso es lo que sucede. Ahí es cuando el tipo pela un solo de guitarra que no es de este mundo. Deforme, psicodélico, desafiando cuestiones como la técnica o la forma en que se debería tocar la guitarra. Lo más grande de Hendrix como guitarrista es que, en los primeros tres discos, hacía lo suyo dentro de canciones. Detalle clave, definitivo.

Aparece originalmente en: Axis: Bold As Love (1967)

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miércoles, 15 de noviembre de 2023

The Sonics - Boom


Banda mítica, de culto. Oriundos de Tacoma, Washington, en la costa oeste de Estados Unidos. Hacían este rock crudo, básico y a lo bestia cuando el mundo estaba a punto de cambiar para siempre. De Dylan, los Beatles y el folk rock parecen no haberse ni siquiera enterado. Ellos recogen directamente el guante de los dos primeros discos de Little Richard, que para este entonces ya tenían diez años.

Algunos los llaman los primeros punks. Debatible. Otros le ponen ese mote a Jerry Lee Lewis, si te ponés muy exigente puede ser Beethoven. No importa. Sí es cierto que esta gente iba al hueso, dejando de lado cualquier tipo de sutileza. Haber presenciado un concierto de ellos debe haber sido una experiencia única. La gente… ¿bailaría? Los gritos del cantante deben haber asustado a más de uno. Sonaban como tipos duros, probablemente lo eran o mejor imaginarlos así. No te los querrías cruzar en un callejón desolado.

Boom es el segundo disco de estudio y sale al año siguiente de Here Are the Sonics, el inolvidable debut. Por decirlo en pocas palabras es exactamente lo mismo, es un calco, una reproducción. El mismo tipo de canciones, idéntica dinámica, producción, etcétera. ¿Le quita algún mérito? En este caso se podría decir que no, si lo hubiesen hecho cinco veces ahí sí, el chiste pasa de divertido a pesado, sin escalas.

Hay una diferencia grande entre los originales y las versiones. Es otra cosa. Los temas de ellos son algo incomparable. En el primero eran “The Witch”, “Psycho” y el inoxidable “Strychnine” ('a algunos les gusta el agua, a otros el vino, a mi me gusta el sabor de la estricnina sin hielo') y acá salen con cuatro propios. Uno más que en el anterior. En esos temas hay una cuota de maldad, sadismo, es difícil describirlo. Ya desde la estructura y los cambios de acordes. No tienen mucho que ver con los covers que hacían, esos con los que llenaban los álbumes. Que también están buenísimos, hay que decirlo. Acá agarran “Hitch Hike” de Marvin Gaye y lo llevan al tren fantasma, lo mismo pasa con el inmortal “Let the Good Times Roll”, el imperecedero de Louis Jordan, interpretado por… medio mundo.

Acá arrancan con “Cinderella”, equivalente en más de un sentido a “The Witch”, que abría el juego en el primero, para seguir con “Don't Be Afraid of the Dark”, relativamente liviano a pesar de su título. ¿Querés violencia? Poné “He's Waiting”, con un riff medio parecido a “You Really Got Me” de los Kinks, que había salido un poco antes. Aunque acá la onda no es amable, todo lo contrario. Esto anticipa el rock que se haría diez años más tarde y que algunos creen que salió con The Hives, a principios de este siglo. Lo habían inventado los Sonics, probablemente sin planteárselo.







Escuchar online en YouTube o en Spotify.







Chequear también:

The Fabulous Wailers featuring Rockin' Robin and Gail Harris - At the Castle
The Cynics - Living Is the Best Revenge
The Sonics - This Is the Sonics




domingo, 12 de noviembre de 2023

Video de la Semana: The Knack - Good Girls Don't




Estos fueron "dados de baja" por machistas, sexistas, lo que sea... la letra de este tema lo confirma. "La locura de la diferencia de edad, que no podrás borrar hasta que ella se siente en tu cara". Al lado de las cosas que dicen en cierta música moderna / actual / innombrable es una inocentada. Así estamos.

Pero... ¡cómo tocaban en The Knack! Ajustadísimos.




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viernes, 10 de noviembre de 2023

5 Tapas 5: Jon Langford



Con: Michael Hall and the Woodpeckers, Jon Langford and the PVC, compilado de country rock, Drunken Prayer y Buddy Guy.








miércoles, 8 de noviembre de 2023

Johnny Cash - I Came to Believe



Viendo como viene la discografía y al estar en el primer disco póstumo, pensé que esta era una de las últimas canciones que había escrito. No. Al parecer en este LP sí está la última, que es "Like the 309". "I Came to Believe" en realidad fué grabada por primera vez mucho antes, en la década del ochenta.

No conozco la versión original pero dificilmente tenga algo que hacer al lado de esta, en donde Johnny Cash suena roto, como diciendo "bueno, ahora sí, abranmé las puertas porque en un ratito estoy por allá".

De movida la canción se llama "vine acá a creer", eso ya es algo, un indicio. Adicción. Algo con lo que Cash peleó toda su vida. Culpa. Redención. El gran hallazgo acá es lograr comunicar tanto sin demasiado esfuerzo. Más bien todo lo contrario; con una sencillez apabullante. La gran virtud -a la hora de los bifes- de uno de los grandes titanes de la música popular del siglo veinte. Johnny Cash, el Hombre de Negro.






Podés escucharla en YouTube.






Encontrala originalmente en:
El día que murió Johnny Cash. Me acuerdo como si fuera hoy. Como cualquier persona de bien, los cuatro primeros American Recordings los tengo y muy cuidados. Hay que tenerlos, son discos fundamentales. Este lo adquirí mucho más tarde, tenía cierta desconfianza. Sólo por este tema vale la pena.
American V: A Hundred Highways  (2006)






lunes, 6 de noviembre de 2023

The Strokes - Is This It


Imposible olvidarlo. Quienes les bajaban el pulgar tenían cierta cantidad de años. Los que aceptaban la propuesta eran menores, no hace falta aclararlo. Como suele pasar cada vez que una banda o solista traza una línea, marca un quiebre y divide aguas. Los escépticos decían cosas como “esto ya lo escuché” o “para escuchar esto prefiero escuchar Ramones”, cosas de ese estilo. Al gran público no pareció importarle y la banda la pegó. No es que rompieron todo, fueron un antes y después, nada de eso; les fue bien. De hecho fue una de las últimas bandas en hacerse grandes en lo que podríamos llamar Era Moderna, hablando de tiempos post-masificación de Internet. Con ellos vinieron los White Stripes, The Hives y sí… también The Vines.

Era la vuelta del rock de guitarras, algo parecido a lo que pasó con Nirvana una década antes, en menor escala quizás. El regreso de las guitarras a las radios. Vale decir que en aquel entonces las radios todavía eran influyentes. Lo que quedaba de los sellos discográficos, en lo que fueron los últimos coletazos de la industria tal y como la conocíamos, salía a buscas con desesperación bandas parecidas. ¿Había alguna novedad?

Sí y no.

Sí era cierto que escuchar a Television o Blondie estaba bien visto otra vez. De estos grupos no se acordaba nadie. O sí. Se acordaban los freaks musicales como decían en Alta Fidelidad. Hoy en día, que alguien a quien le gusta el rock, no sepa qué es Marquee Moon es infrecuente, medio insólito. Y si es así… a cambiarlo urgente. En las entrevistas hablaban de Velvet Underground, por ejemplo. Ellos trajeron esa música de nuevo, la rescataron y no es un mérito menor.

Y las canciones tenían algo… si estás buscando virtuosismo o buen sonido estás mal rumbeado. A pesar de que en cuanto a producción había un par de decisiones hábilmente tomadas, no es por ahí el asunto con The Strokes. No es por el lado en el que muchos músicos suelen apuntar su confusión, su represión sexual. Era frescura, desparpajo, juventud. Es lo que siempre reaparece cada diez o quince años. “Last Nite” no tenía prácticamente nada de novedoso, era muy difícil no bailar. Si no bailabas era porque lo estabas sobre-analizando, racionalizando. Eso y la música… no deberían ir juntos. “Barely Legal”, “Soma”, “Hard to Explain”, una colección de canciones coherente, sin pretensiones intelectuales, con un parentesco directo con Please Please Me de los Beatles o More Songs About Buildings and Food de Talking Heads. Es sólo rock and roll. Sin demasiadas vueltas. Y nos encanta.







Escuchar online en YouTube o en Spotify.







Chequear también:

The Strokes - Room On Fire
Cobra Verde - Easy Listening
Huevos Rancheros - Dig In




jueves, 2 de noviembre de 2023

5 Canciones 5: The Cramps, Giorgio Moroder, The Long Ryders, Mickey Newbury e Ian Hunter


What's Inside a Girl
The Cramps

"Qué es lo que hay adentro de una chica" sería el título traducido. El típico humor escatológico, perverso y a la vez inocentón de los Cramps. Yo me la juego y, si tengo que elegir un sólo disco de ellos, voy con este, A Date With Elvis, tercer larga duración de los neoyorquinos. El riff medio surfero es imposible de ignorar, te lleva a una suerte de hipnosis mongoloide. Cuando entra a cantar el gran Lux Interior ya está, ya no necesitás nada más. Estás inmerso en el pantano de inmundicia de The Cramps.

Aparece originalmente en: A Date With Elvis (1986)

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What a Night
Giorgio Moroder

Esto era en su momento considerado chatarra absoluta por ciertas mentes intelectualoides que se llenaban los oídos con cosas que hoy no le importan a nadie. Y algo de eso hay. ¿Qué tiene de malo que tenga un tufo medio pasatista, caretón o como prefieras llamarle? Esto en una fiesta no podés dejar de bailarlo, haciendo los pasos más ridículos que se te ocurran. "Uy! que noche, que noche tan adorable". No se puede pretender que todo lo que uno consume sea aprobado por la nutricionista. Sería aburrídisimo. Ahí pegadito a ciertos temas de ELO, sobre todo por el falsetto en la voz.

Aparece originalmente en: E=MC2 (1979)


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State of My Union
The Long Ryders

Fijate en la tapa, el primero de izquierda a derecha parece un mormón, un amish o algo de eso. ¿A qué jugaban los Long Ryders? Escuchá este tema y lo entendés en seguida. ¿Sabían que Sid Griffin (líder y alma máter) es el biógrafo oficial de los Byrds. O de Roger McGuinn, algo así, no me acuerdo bien. Rock and roll en una época en que nadie hacía algo como esto. Creedence, rock de -y para- la ruta. Sin embargo no suena a refrito, a algo repetido, todo lo contrario.

Aparece originalmente en: State of Our Union (1983)

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If You See Her
Mickey Newbury

A hacer cuentas... o a guglear mejor dicho. Este disco sale un año antes que Blood On the Tracks, de Dylan (por si acabás de venir al mundo) y hay olor a afano. Mickey Newbury es uno de esos "músicos de músicos". Nunca fué un gran vendedor o llenador de estadios pero es muy apreciado por sus colegas, un songwriter de esos que saben. ¿Alguien dijo Townes Van Zandt? En fin, el título es casi lo mismo que "If You See Her, Say Hello" y la música tiene cierto parentesco con "You're a Big Girl Now". Bob también es de esos que han "agarrado cosillas", por decirlo de alguna manera. El que esté libre de pecado...

Aparece originalmente en: I Came to Hear the Music (1974)


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Cleveland Rocks
Ian Hunter

¡Qué demagogo el ex-Mott the Hoople! Claro, una de las ciudades que son visitadas sí o sí por los músicos que salen de gira por Estados Unidos. Se la perdonamos. Porque es Ian Hunter, porque cantaba en esa banda de putísima madre y porque sus discos solistas están siempre de bien para arriba. Sobre todo los tres primeros, ineludibles. A nivel composición, está bueno que el estribillo va encima de una escala cromática o algo de eso, un recurso no del todo habitual. Y queda diez puntos.

Aparece originalmente en: You Are Never Alone With a Schizophrenic (1979)

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miércoles, 1 de noviembre de 2023

Video de la Semana: Tame Impala - The Less I Know the Better




Del tercero y último (para mí, vale aclararlo) de los australianos Tame Impala. Currents, del 2015.




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