domingo, 27 de julio de 2014

Programa Especial nro. 27 en Fuera de la Nada


No es mucho lo que vamos a decir de Robyn Hitchcock, sólo que si no lo escuchaste te perdés de algo grande, muy grande.

Pero como decimos siempre, nunca es tarde y el Programa Especial nro. 27 te puede venir bárbaro, en más de un sentido.

Escuchalo en radiopura.com









jueves, 24 de julio de 2014

Disco del Mes: Red House Painters - idem



Red House Painters
Red House Painters [I]
1993










4AD






martes, 22 de julio de 2014

5 Canciones 5: Robyn Hitchcock (pt. 2)


Bad Case of History

Aparece en una de las dos cajas recopilatorias que son el Santo Grial de los coleccionistas de Hitchcock, con tres discos clásicos repletos de temas que quedaron afuera más un CD doble con... más joyas perdidas! "Bad Case of History" es una de esas canciones típicas, retorcidas y jugetonas que tan bien le salen cuando está realmente inspirado. Los Egyptians se lucen instrumentalmente, ya que estamos. 
Aparece originalmente en: Luminous Groove (2008)
I Something You

Si tenés la oportunidad de ver la película que hizo Jonathen Demme (Stop Making Sense de los Talking Heads, Neil Young, El Silencio de los Inocentes, etc.) vas a entender porqué nuestro héroe es un verdadero genio. Los monólogos con que introduce las canciones son completamente descabellados y graciosos pero a la vez tienen sentido y hasta se dá el gusto de bajar línea de manera oblicua e inteligente.
Aparece originalmente en: Storefront Hitchcock (1998)
Up to Our Necks

Probablemente Robyn Hitchcock sea el escritor de canciones de amor más infravalorado de todos los tiempos. Entiende perfectamente la extrañísima naturaleza de las relaciones humanas y sabe decir con pocas palabras -simbolismos y metáforas- lo que todos tenemos en la cabeza y que tardaríamos años en explicar y bajar al nivel del lenguaje. De Goodnight Oslo, un disco relativamente actual en donde muestra que todavía tiene para dar pelea.
Aparece originalmente en: Goodnight Oslo (2008)
If You Were a Priest

Temazo colocado estratégicamente para abrir uno de sus mejores LP de estudio, Element of Light, de mediados de los ochenta. Todo el músculo roquero y post-punk de los Egyptians y esa estructura de canción engañosamente pop. Siempre se encarga de llevar sus temas a un lugar inesperado y esta no es la excepción.
Aparece originalmente en: Element of Light (1986)
My Wife and My Dead Wife

Uno de sus mejores videos hoy en día muy difícil de encontrar. Si alguien sabe donde está por favor avisar en recepción. Toma la estructura de una balada de los cincuenta pero Hitchcock es demasiado inteligente (y perverso) para hacer un simple homenaje. Se toma el trabajo de meter tres o cuatro ideas en el lugar adecuado, demostrando que es un compositor hábil como pocos. TEMAZO.
Aparece originalmente en: Fegmania! (1985)

jueves, 17 de julio de 2014

Ramones - It's Alive


Tenías quince años, un despelote hormonal incomparable y miles de preguntas imposibles de responder. De repente, como por arte de magia, caía en tus manos un disco de Ramones y esas preguntas no sólo empezaban a responderse, ya no tenían importancia. Ahí tenías absolutamente todo lo que necesitabas. Eso le pasó a miles de adolescentes a lo largo y ancho del planeta y, por difícil de creer que parezca, hoy sigue pasando y de manera más… “masiva”, se podría decir. La popularidad de los Ramones hoy en día es tan grande y apabullante que sería imposible de creer diez o veinte años atrás. Las remeras están en todos lados, desde la tienda más humilde hasta el local de pendejas más cheto y de ahí surge otra pregunta (sin respuesta, claro); ¿el mundo… finalmente los entendió? Antes de meternos en camisa de once varas mejor vamos a hablar de música.

Cualquier fan de Ramones sabe que los tres primeros LP son considerados discos importantísimos, fundacionales, los tres que ayudaron a definir el sonido de la banda por el resto de la carrera, los que marcaron a fuego aquellos primeros años y los que han sido salvajemente imitados, parodiados y reverenciados, casi en partes iguales. En los tres toca Tommy la batería… sin ser exactamente un baterista, hace exactamente lo que la banda necesita y es quedarse quieto. No es poco y más si tenemos en cuenta cual era el rock que sonaba por todos lados a mediados de aquella década, esto era una bomba, un Chernobyl en medio de un océano de rock edulcorado y caretón.

Pero si no querés ponerte en aprietos y no podés elegir entre Ramones, Leave Home y Rocket to Russia, podés quedarte con este, el cuarto disco de la discografía oficial, It’s Alive, grabado en vivo en el Roundhouse de Londres, tiene temas de los tres primeros, la energía es simplemente arrolladora, todavía está Tommy atrás de los parches y a nivel histórico se puede comparar con los Beatles en el Shea Stadium o Nirvana en vivo después de Nevermind. Casi no hay pausas entre los temas, lo único que se escucha es el “1, 2, 3, 4” de Dee Dee y empieza la lobotomía sónica, el atropello sensorial al que sometían los Ramones a sus audiencias. Está el elemento caricaturesco, por supuesto, uno nunca sabe hasta que punto es planeado, intencional… no importa, son los Ramones y solo ellos pueden hacerlo sin quedar en ridículo para siempre. Elegir temas en It’s Alive no tiene ningún sentido, es un bloque, lo tenés que escuchar entero, si salís indemne del desafío vas a salir fortalecido seguro, tiene todos los hits de la primera época, es un disco divertidísimo y transpira garra y fuerza en cada uno de sus surcos.

Una de las frases que más se repiten con respecto a Ramones es que siempre hicieron el mismo disco. Si bien es cierto que nunca se alejaron de la fórmula, también se dieron el gusto de probar varias cosas; diferentes productores, sonidos, arreglos, tipos de canción, etc. Con diferentes niveles de acierto artístico y éxito comercial, claro. Pero en It’s Alive está todo lo que hace falta mandar al espacio, para ver si ellos también entienden.




Escuchalo en Grooveshark y miralo entero en YouTube.




Chequear también:
The Who - Live at Leeds
Ramones - Acid Eaters

Social Distortion - Live at the Roxy

lunes, 14 de julio de 2014

Video de la Semana: Adam Green - Castles and Tassels



Adam Green tiene los videos más divertidos de la actualidad, hace las mejores caras de pelotudo del mundo y tiene la voz de barítono más hermosa desde Lee Hazlewood. Capo total.



jueves, 10 de julio de 2014

Volebeats - I'm the One for You





Él sabe que tiene pocas chances, sabe que tiene el partido casi perdido, pero no pierde las esperanzas e idealiza, como todo enamorado. Pone a su objeto de deseo en ese pedestal tan adorable como innecesario, pasó el tiempo y le sigue doliendo en el medio del pecho. Cuando canta el título, al final de cada estrofa, lo dice de manera tan resignada que te dan ganas de ir a buscarlo y abrazarlo. "Vos podés no darte cuenta de algo bueno cuando lo ves". Es la típica; uno sí, el otro no.

"La ciudad es como un trampa, no hay precio que no pagaría por estar con vos por una hora o dos"... ¡que increíble canción de amor! O de desamor, mejor dicho. Me encanta la parte cuando la ve y le dice las cosas que le gustan de ella, ahi podés ver al protagonista casi quebrado de amor.

Esta fué "nuestra canción" con un breve amorío reciente que no llegó a pasar a mayores pero me sigo torturando casi a diario con este temazo. Una clase magistral de composición, de simpleza. Esta es mi última "banda grande", mi último descubrimiento y gran amor musical. Volebeats, increíbles.






Escuchala en YouTube.




Encontrala originalmente en:
Matthew Smith, de Outrageous Cherry la tiene tan clara que se puede dar el lujo de tener dos bandas y que las dos sean excelentes. Aunque en Volebeats comparte la batuta compositiva con otros dos autores.
Up North  (1994)





martes, 8 de julio de 2014

Gallon Drunk - The Rotten Mile


Escuchás los primeros segundos de The Rotten Mile y en seguida te das cuenta de que acá algo se está pudriendo, que la fetidez está alcanzando niveles insoportables, el cantante se sacude y está más enfermo que el primer Iggy al mando de los Stooges, la banda parece querer morfarse al mundo en un blues podrido medio punk rock, paran, vuelven, siempre con intenciones de dañar, de incomodar. “Y ahora está oscureciendo, las pilas de cuerpos crecen, dame fuerza para seguir, dame fuerza para irme” aúlla James Johnston y ahí definitivamente te das cuenta que los Gallon Drunk no quieren ser tus amigos, no quieren caerte bien, son esos tipos que todavía están despiertos en el bar a las cinco de la mañana, y cuando nadie puede tenerse en pié se piden otro whiskey sin que se les mueva un pelo.

Desde que existen jamás han hecho ningún tipo de concesiones para “pegarla”, el lugar común, el que siempre se repite -y endilga- estúpidamente, es que son los continuadores del sonido y la onda patentada por los ultra reventadísimos Birthday Party y no ayuda mucho el hecho de que Johnston puso a esta banda en un parate para tocar con los Bad Seeds de Nick Cave. Con ellos estuvo como miembro estable después del aguerrido Fire Music, del 2002, y cinco años después decide reagrupar a su pandilla de forajidos para éste, el sexto LP de la banda. Los Gallon Drunk nunca te la van a hacer fácil a la hora de digerirlos, ya desde el primero, You, the Night… and the Music, te ponían a prueba los nervios. Pero ahora, a pesar de no haber aflojado el nivel de corrosión y agresividad, de algún extraño modo, aumentaron el nivel de “escuchabilidad”. Con toda la violencia latente que hay en Rotten Mile, es un disco que invita a la escucha reiterada, siempre y cuando puedas encontrar el momento adecuado, como con casi cualquier disco, claro está.

"Night Panic Bossa" parecen unos Tindersticks con ganas de agarrarse a piñas, con esos toques jazzeros que tan bien les sientan y que siempre tuvieron. En “Grand Union Canal” suenan como unos Mudhoney de la segunda etapa, la que viene a partir del disco de la tapa amarilla (Since We’ve Become Translucent), pero con más swing, más groove, la voz incluso tiene un cierto parecido con la del gran Mark Arm. Cuando bajan el nivel de adrenalina y deciden frenar un poco no dejan de apestar en el mejor sentido de la palabra, como en “Put the Bolt in the Door” (recientemente versionado en el disco de covers de Gemma Ray) o en “On Ward 10”, esos temas medio Beefheart en donde la tensión es casi insoportable y nunca termina de estallar del todo.

Los Gallon Drunk te proponen un paseo tentador y adictivo por el lado oscuro, te masacran sin caer en exageraciones (léase heavy metal), poniendo sutilezas y arreglos en el lugar adecuado y usando los matices de manera hábil. Al final, a modo casi de chiste, aparece una versión del estándar de jazz “The Shadow of Your Smile” que parece decir algo así como “sí, el camino es largo y está bien podrido pero esto no es más que un disco”. ¿Será cierto?



Escuchalo en YouTube o en Grooveshark.



Chequear tambien:

Gallon Drunk - In the Long Still Night
Mudhoney - Under a Billion Suns

Tindersticks - Falling Down a Mountain

sábado, 5 de julio de 2014

jueves, 3 de julio de 2014

Paul Kelly & the Messengers - Comedy


Paul Kelly vendría a ser algo así como el Ray Davies australiano, el Bruce Springsteen de las antípodas, un tipo que pinta su aldea con la precisión de un cirujano, las palabras de un poeta y unas canciones de una nobleza a toda prueba. Si no hubiera nacido en el país/continente estaría sonando en todas las radios, o hubiera tenido un par de hits mundiales en su haber. En cambio su figura nunca dejará de ser la de un cantautor de culto, alguien a quien sólo le prestan atención los que investigamos un poco más allá de lo que nos imponen a la fuerza, con las revistas que siguen poniendo en la tapa a los anquilosados de siempre a la cabeza.

Comedy es doble, salió a principios de los noventa y es el último con su banda de acompañamiento de toda la vida, The Messengers, equivalentes a los Attractions de Costello, sin exagerar. Dentro del clasicismo de Kelly como escritor de canciones hay un amplio abanico, hay que sostener un disco doble sin que se caiga a pedazos el proyecto y él lo consigue, hay baladas, hay folk, rock de guitarras al estilo Byrds, un poco de música celta… la cosa está bien armada para hacer un LP hecho y derecho.
Especial atención merecen las letras, con los mismos temas de siempre pero con un enfoque adulto que nunca se vuelve aburrido, anécdotas del pasado, amor y desamor, reflexiones varias y hasta alguna que otra toma de partido política, como en “From Little Things Big Things Grow” (de pequeñas cosas crecen cosas grandes) en donde cuenta la historia de unos indios que se le plantaron a un ricachón para quedarse con sus tierras y terminaron teniendo éxito. En “I Can’t Believe We Were Married” cuenta las vicisitudes de una pareja que, en realidad, no tenían absolutamente nada que ver, cuando llegó el momento de la separación, en vez del habitual dolor, los dos terminaron felices.

Destacar las canciones de Comedy individualmente es una tarea ardua e ingrata, el nivel es muy parejo y si bien podría decirse que nunca descolla, jamás se acerca ni un milímetro al tedio, a la monotonía. Ahí radica el mayor hallazgo de Paul Kelly, nunca se pone metas pretenciosas, no intenta hacer “high art” ni nada que se le parezca, lo suyo va por el camino de la humildad, por volcar sus entrañas en sus canciones y en sus letras, en su sinceridad y honestidad como letrista, en sus chistes de sabor agridulce, en su reinterpretación del canon Van Morrison / Dylan / Beatles. A priori podría decirse que arriesga poco y no sería descabellado pero es claro que lo suyo va por otro lado, la “búsqueda” acá es otra, muy distinta.

No por nada se ha ganado el apodo de “el Dylan australiano”, hoy sigue haciendo música, con un nivel altísimo, sobre todo para un tipo de su edad (anda por los cincuenta y pico), con discos como Ways & Means o el más reciente Spring and Fall, del 2012.






Escuchalo entero en Grooveshark o en YouTube.





Chequear también:
Paul Kelly & the Messengers - Gossip
R.E.M. - Green
John Wesley Harding - Awake

martes, 1 de julio de 2014

Video de la Semana: The Rosebuds - Life Like



La canción que dá título al cuarto disco de los Rosebuds, del 2008.



viernes, 27 de junio de 2014

Disco del Mes: Spooky Tooth - Ceremony



Spooky Tooth / Pierre Henry
Ceremony: An Electric Mass
1969










Island / A&M






lunes, 23 de junio de 2014

Programa Especial nro. 26 en Fuera de la Nada



Hace unos años se creía que en el año 2000 iban a pasar muchas cosas nuevas, adelantos tecnológicos, grandes avances, etc. No pasó demasiado.

Pero sí que salieron muchos discos ese año. Este viernes le damos para atrás a la máquina del tiempo y nos acordamos de lo que sonaba hace casi tres lustros.

Escuchalo en radiopura.com









5 Canciones 5: de vuelta al año 2000


El alma en la barca
Massacre
Dándose maña para estar al día con lo que estaba pasando en el resto del mundo, los Massacre se mandan con una de esas canciones de guitarras fuertes al estilo Dinosaur Jr / Teenage Fanclub pero siempre terminan sonando a ellos mismos. Es la voz de Wallace que apela a sus matices, al registro grave y al alto en el estribillo. El contraste queda bien. Esta en realidad va con trampa porque había sido grabada antes, para Juguetes para olvidar, pero quedó afuera del disco, finalmente.
Aparece originalmente en: Singles + Covers + Rarities (2000)


Have You Heard the News Today?
Cosmic Rough Riders
Estos pibes no pueden ser más hippies, más "buena onda". El disco -de entrada- se llama Disfrutá del rayo de sol melódico (o algo así) pero nadie les va a discutir que son muy hábiles para armar y arreglar las canciones. Coros en armonía, guitarra de doce cuerdas, melodía pegadiza... nada nuevo bajo el sol pero cuando está tan bien hecho, imposible resistirse. Nunca volvieron a alcanzar el semi-éxito de este disco.
Aparece originalmente en: Enjoy the Melodic Sunshine (2000)


Razor Love
Neil Young
En el disco de estudio número veinticinco (¡25!) de Neil Young está esta pequeña joya, una de las grandes canciones de amor sin pretensiones del canadiense. Supuestamente había sido compuesta varios años antes y decidió revivirla para este disco porque tenía mucho que ver con el tono acústico y reposado del resto de las canciones. Cuando Neil es modesto y no se mete en conceptos pretenciosos (y falibles) es sencillamente conmovedor.
Aparece originalmente en: Silver & Gold (2000)


To Us
Tex Perkins
Cigarrillos, whiskey, corazones rotos, más cigarrillos y más whiskey. De eso va el primer tema (y el resto del disco) de Dark Horses, del gran Tex Perkins, quien supo militar en The Cruel Sea y los Beasts of Bourbon. Como solista es otra cosa, más calmo, menos apurado, menos enojado pero más melancólico, sórdido y oscuro. Coros de chicas al fondo, clima siniestro... TEMAZO.
Aparece originalmente en: Dark Horses (2000)


Truth Doesn't Make a Noise
The White Stripes
Jack White ya sacaba ases de la manga a la altura de este, el segundo disco de estudio de los White Stripes, cuando todavía no la habían pegado a nivel mundial. Acá se calza el traje de cowboy irredento y con un riff de guitarra malvado y un pianito de dos mangos al estilo Morricone te incrusta en la cara un temazo de esos que ya no parecen salirle tan naturalmente.
Aparece originalmente en: De Stijl (2000)




martes, 17 de junio de 2014

Gila - idem


Los últimos años de la década del sesenta y la primera mitad de la siguiente en Alemania, deben haber sido los años más fructíferos y creativos en la historia de la música popular del siglo veinte. Se podía hacer cualquier cosa y prácticamente todo lo que se intentaba tenía un envidiable nivel de calidad, considerable apuesta en cuanto a originalidad e indudable estándar en cuanto a identidad. Eran los pibes que querían borrar de un plumazo lo que había hecho la generación anterior y el vehículo era hacer una música que no tuviera nada que ver con lo hecho hasta entonces.

Gila se fundó en el ’69 y este, el LP homónimo debut, también conocido como Free Electric Sounds es del ’71 y, si bien puede agruparse dentro de la inmensa bolsa del krautrock, poco tiene que ver con Faust, Can o incluso Amon Düül II, por citar algunos de los grupos emblema del género. Si hay algo que los emparenta es la capacidad para improvisar, la habilidad técnica siempre puesta al servicio de las composiciones y cierta tendencia a la oscuridad, a los acordes menores en busca de un sonido tétrico o tenebroso, en ese último apartado los Gila son maestros, en generar climas asfixiantes y hasta terroríficos.

Con quienes más se los puede llegar a emparentar o comparar son con los Amon Düül II de Phallus Dei, temas larguísimos, prácticamente improvisados, sin una estructura determinada y cuando hay voces están utilizadas para acentuar los climas y no para cantar letras o comunicar ideas líricas. Un buen ejemplo para enteder lo que pasa en Gila son los primeros minutos de “Individualität”, el último tema del disco; una percusión rapidísima, desenfrenada y el resto de los instrumentos saliendo y entrando de la mezcla fantasmagóricamente, esta no es música que vas a escuchar en una fiesta o en un boliche, esto lo tenés que escuchar sólo, en el estado que prefieras pero buscando el momento justo, esto requiere de tu atención, no es para escuchar de fondo. “Kollaps” es otro ejemplo de música funesta, ideal para asustar vecinos (ese… ¿bebé? llorando es escalofriante) y es la tónica dominante a lo largo del LP. Pero ojo, no todas son espinas en el camino de Gila, también hay momentos en donde se puede salir a respirar y ahí está lo que diferencia a un grupo bueno de uno malo en esto de “meter miedo”. Estos tipos también saben llevarte a la campiña a planear en un estado de relajación casi absoluta.

Los Gila sacaron un disco en el mismo año que este, Bury My Heart at Wounded Knee, con una formación un poco diferente y se separaron sin pena ni gloria, hasta el ’99 no hubo novedades, cuando salió un disco en vivo de aquella época, Night Works. Pero la posta está acá, en el primero, el del monstruo en la tapa.





Escuchalo entero en YouTube.





Chequear también:
The Cosmic Jokers - Sci-Fi Party
Ash Ra Tempel - Schwingungen
Golem - Orion Awakes

lunes, 16 de junio de 2014

Outrageous Cherry - Our Love Will Change the World



No fué la primer canción de Outrageous Cherry (Aurreiyo, para los amigos) que conocí, de hecho fué un disco que tardé bastante en conseguir pero la tenía bajada y la gastaba a esta canción. Es una de esas que son una alianza brillante de letra y música.

Los coritos característicos de la banda y los redobles marciales de la batería indican claramente que esta es una canción para ir a la guerra, para arremeter otra vez contra las molinos de viento, que en este caso son los fanáticos promedio del rock que siempre le dieron la espalda a la que debería haber sido la banda más grande de la década pasada.

¿No es un acto de arrojo decirle a alguien "mirá, nuestro amor va a cambiar el mundo, va pasar a ser un lugar extraño, en donde no vamos a reconocer nada"?






Escuchala en YouTube.




Encontrala originalmente en:
La cantidad de discos buenos que tiene esta banda es inversamente proporcional al éxito que han cosechado, a pesar de que tienen fans famosos, como Jeff Tweedy de Wilco o los New Pornographers.
Our Love Will Change the World  (2005)





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