jueves, 8 de diciembre de 2016

The New Pornographers - Twin Cinema


Un riff de guitarras distorsionadas medio al estilo Cheap Trick y unos ruiditos raros de producción que responden, en seguida entran las voces, armonizando, pegajosas, hay un buen puñado de pistas en la grabación, hay gancho y se nota. Cuando el tema frena un poco es cuando aparece algo que se puede categorizar como un estribillo, unos Beach Boys de la etapa de Sunflower y esos discos que pocos recuerdan hoy, pero revisitado y aggiornado a los tiempos que corren. Así empieza la canción que da título a Twin Cinema, el tercer LP de estudio de los canadienses New Pornographers, del 2005. Son algo así como una institución del power pop del hemisferio norte, con miembros que ya tenían un buen pasado a cuestas en esto de hacer música. A.C. Newman es el cerebro y el principal compositor pero también se destacan Dan Bejar que ahora la está pegando fuerte con Destroyer y nuestra heroína Neko Case, quien hace que uno se pregunte cómo hace para tener tiempo para todo, que todo le salga más o menos bien y para ser productiva y prolífica.

Desde Mass Romantic, el disco debut modelo 2000, ya les había ido bien y habían cosechado no pocas críticas favorables de quienes todavía creen que no todo está perdido. Con el siguiente, Electric Version terminaron de redondear la propuesta y acá la cosa ya parece del todo consolidada. La meta, el norte es claro de entrada; la eterna búsqueda de la canción pop perfecta y la exploración constante de las posibilidades dentro de los tres o cuatro minutos.

A pesar de que las influencias están a la vista y parecen a priori las de un millón de bandas, los New Pornographers son amantes indiscutidos, verdaderas enciclopedias de la música popular moderna, si en un tema suenan como una Electric Light Orchestra un poco menos ambiciosa en el siguiente te hacen acordar a los Fleetwood Mac de Tusk o Rumours o se pueden mandar con un himno generacional como “The Bleeding Heart Show” sin parpadear, en donde Neko Case despliega su admirable abanico de opciones vocales. Una de las cantantes más interesantes de los últimos veinte años sin dudas. Con un balance infrecuente entre virtuosismo y accesibilidad que la convierten en una rara avis.

Canciones, canciones y más canciones, con ideas novedosas, con vueltas de tuerca inesperadas y giros novedosos. The New Pornographers; la definición adecuada de la música pop verdadera de la era moderna. ¡Salud!





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Chequear también:
The New Pornographers - Brill Bruisers
A.C. Newman - The Slow Wonder
Zumpano - Look What the Rookie Did


miércoles, 7 de diciembre de 2016

Nick Cave & the Bad Seeds - I Had a Dream Joe


Nick Cave apareció en mi vida en esa etapa en que uno tiene más capacidad de absorción, puede digerir más música y esta queda ahí almacenada, convirtiéndose en huella indeleble. No sé cómo, la verdad que no me lo explico pero me compré unos ocho o diez discos de los Bad Seeds en una semana, sacrificando comida pero devorando música con la ansiedad de un obeso mórbido.

"I Had a Dream Joe" tiene algo muy especial, la base es acústica, las guitarras eléctricas están muy dosificadas y sin embargo rockea como diez mil demonios. En gran parte gracias a la batería arrolladora de Thomas Wylder. Otro gran acierto son los coros, en donde la voz de Blixa se destaca indefectiblemente.

TEMAZO.






Este tiene video oficial en YouTube.




Encontrala originalmente en:
La admiración de Cave por Neil Young hizo que para este disco contrataran a David Briggs para la producción. Supuestamente se burlaron de él mientras grababan porque fumaba porro y bailaba entre los músicos mientras grababan. Encima nunca quedaron conformes con el resultado. Henry's Dream figura cómodo entre mis discos favoritos de Nick Cave.
Henry's Dream (1992)





lunes, 5 de diciembre de 2016

Camper Van Beethoven - idem


Acá va una teoría; la falta de reconocimiento y el mote de “banda de culto” de Camper Van Beethoven se debe pura y exclusivamente al asombroso eclecticismo musical y lírico que exhiben. Al menos en sus primeros tres o cuatro discos. Siempre que cuesta clasificar algo, etiquetarlo, acomodarlo dentro de nuestros parámetros conocidos… mejor descartarlo. Fue básicamente el problema que siempre tuvieron, venían de la escena hardcore-punk californiana pero hacían ska, música hebrea, polkas y hasta se la jugaban con elementos árabes, muchas veces adentro de la misma canción.

La idea era cagarse de risa de todo, desafiar las convenciones y poner incómodos a los ortodoxos. Lo lograban y en ese sentido, la música de Camper Van Beethoven, sigue más vigente que nunca. En Camper Van Beethoven, tercer LP de estudio, aparecido originalmente en 1986, parecen redoblar la apuesta de Telephone Free Landslide Victory y II & III, los dos primeros discos. Se encuentran con la hija de Jerry Garcia de los Grateful Dead en “We Saw Jerry’s Daughter” en un punk rock a toda velocidad con pedal steel y se toman el atrevimiento de mofarse un poco de Led Zeppelin en “Stairway to Heavan (sic)”, una suerte de experimento de estudio de grabación con cintas al revés, cítaras y la mar en coche. Como si esto fuera poco, casi al final, hay una versión a medio camino entre irreverencia y respeto de “Interstellar Overdrive” del primer disco de Pink Floyd, The Piper at the Gates of Dawn. No todos los experimentos del disco funcionan perfecto pero el sentido del humor sano y un poco inocente hace que el mérito de intentarlo esté por encima del resultado conseguido. No faltan los chistecillos políticos de la mano de “Joe Stalin’s Cadillac”, un bluegrass rápido con violines para la ocasión o “We Love You”, que nos transporta a una persecución en un callejón de Marruecos o lo que te quieras imaginar, acá conocen al diablo, ven que toca muy bien la guitarra y lo invitan a sumarse a la formación. ¿Rock? Y… técnicamente esto es más rock que Humble Pie o cualquier grupo de guitarras y cortedad de miras de la actualidad. Esto no anticipa en absoluto a la banda que armaría el frontman Dave Lowery unos años después, los mucho más exitosos -y convencionales- Cracker, en la década siguiente, ni tiene mucho que ver con los discos de CVB que vendrían después, como el excelente Key Lime Pie, o el doble en donde versionan ENTERO Tusk de Fleetwood Mac.

Por supuesto que hubo varios que sí entendieron el chiste y la influencia de Camper Van Beethoven y sus tres primeros discos puede rastrearse en un buen puñado de bandas actuales. Pero de la forma que lo hacían ellos, de manera totalmente espontánea, con mucha onda y sin demasiados recursos técnicos, no lo ha vuelto a hacer nadie.




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Chequear también:
Camper Van Beethoven - Our Beloved Revolutionary Sweetheart
They Might Be Giants - Apollo 18
The Mekons - Fear & Whiskey

jueves, 1 de diciembre de 2016

Video de la Semana: Carca - Que preciosura esta locura



El corte promocional de Ouiea (¡gran título gran!), del 2009.





viernes, 25 de noviembre de 2016

Disco del Mes: The Move - Looking On


The Move
Looking On
1970










Fly Records / Capitol










martes, 22 de noviembre de 2016

The Byrds - The Ballad of Easy Rider


Vaya ejemplo de perseverancia lo de los Byrds. Para la época de este disco sólo quedaba McGuinn de la formación original, la que grabó Mr. Tambourine Man unos tres años atrás, inventando de paso el folk rock. En el medio pasó de todo, psicodelia de la mejor, peleas de todo tipo, expulsiones, productores indeseados, giras por todo el mundo con diferente nivel de éxito y reconocimiento de colegas. Pero lo cierto es que a fines de los sesenta no le vendían un disco a nadie.

Todo empezó con unas pocas palabras garabateadas en una servilleta: “el río fluye, fluye hasta el mar, para cualquier lado que el río fluya, ahí es a donde voy a ir”. Eso puso Dylan en lo que parecía ser el principio de una colaboración que al final no se dio, pero con eso tenían un buen punto de partida y de ahí viene el tema que da título, uno de los dos que fueron a parar a la histórica película con Peter Fonda y Dennis Hopper. Con mucho esfuerzo, compartiendo créditos, con un McGuinn dejando que los integrantes nuevos aporten canciones, más las versiones (otra vez Dylan, Woody Guthrie) hicieron este disco con un método que a priori no debería haber funcionado nunca. Pero funciona. Perfectamente.

The Ballad of Easy Rider no es el mejor disco de los Byrds y ni siquiera está un podio imaginario pero tiene varios méritos, es un disco tranquilo, reposado, modesto en sus pretensiones pero inmenso en su alcance, es un disco que sale adelante por oficio y profesionalidad, cantado  y tocado maravillosamente y muy a tono con lo que pasaba en la época, con aquellos discos de bajada a tierra como American Beauty de los Grateful Dead, bandas como Hearts & Flowers o Nitty Gritty Dirt Band e incluso el mismo Dylan que reapareció después de Blonde On Blonde y el mítico accidente de moto. Gente de unos treinta años que se daba cuenta que la vuelta a las raíces podía hacerse sin pecar de reverencia excesiva. Acá aparece por primera vez “Jesus Is Just Alright”, con un entretejido de guitarras muy bien pensado para combinar con una base rítmica que se luce por solidez y creatividad. Están las increíbles armonías vacales de “Oil In My Lamp”, la oda a un perro del nuevo bajista John York (“Fido”, con solo de batería incluído), el tema de orgullo “nosotros contra ellos” de Gene Parsons, “Gunga Din”, una de las grandes canciones de la última etapa de los Byrds.

Durante años fue considerado un disco menor dentro del catálogo pero hoy en día no son pocas las bandas que también reivindican este período de una de las grandes bandas de la década del sesenta y de siempre. Larga vida a los Byrds, indispensables. Siempre.





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Chequear también:
Mason Profit - Bare Back Rider
The Byrds - (Untitled)
Jerry Garcia - Garcia


lunes, 21 de noviembre de 2016

Video de la Semana: Low - Try to Sleep



El tema con que abre C'mon, del 2011, noveno disco de estudio de Low.





miércoles, 16 de noviembre de 2016

5 Canciones 5: Catherine Ribeiro + Alpes, Golden Smog, Mojave 3, Marconi Notaro y Gemma Ray


Alpes 2
Catherine Ribeiro + Alpes
Con cualquiera de los primeros discos de la francesa Catherine Ribeiro (tanto acompañada por Alpes como por BIS) podés musicalizar una película de terror psicólogico y conseguir algo realmente aterrador. En este verdadero aquelarre las voces recién entran al tercer o cuarto minuto, para ese entonces el clima de ensueño y mal viaje que crean te deja los nervios crispados, para cuando termina... mejor descubrí vos mismo qué es lo que te pasa al exponerte a estos freaks. Y no deja de ser la instrumentación clásica de rock...

Aparece originalmente en: Âme Debout (1971)

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Strangers
Golden Smog
Cuando ví The Darjeeling Limited de Wes Anderson lo único que más o menos me conmovió fueron las dos escenas musicalizadas respectivamente por dos de las grandes canciones de Lola... de los Kinks. De hecho las dos escenas parecen excusas para poner los dos temas enteros, uno es "This Time Tomorrow" y el otro este, "Strangers", claramente de la pluma de Dave Davies. Me gustó mucho escuchar esta versión muy respetuosa a cargo del supergrupo Golden Smog, cantada por Jeff Tweedy, de Wilco.

Aparece originalmente en: Another Fine Day (2006)


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To Hold Your Tiny Toes
Mojave 3
Después de Slowdive y antes de poner su nombre en la tapa, Neil Halstead hizo seis discos con Mojave 3. Puzzles Like You es el último LP de estudio bajo ese seudónimo y se diferencia un poco de los anteriores por haberle aflojado un poco al Valium, hay un poco más de velocidad, menos languidez. Pero a pesar de eso, la personalidad y el sonido de la banda están intactos a lo largo de la placa, sobre todo en esta canción bien rápida y nerviosa con algún que otro parentesco con Yo La Tengo o Stereolab.

Aparece originalmente en: Puzzles Like You (2006)


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Antropologica N°2
Marconi Notaro
La escena psicodélica de la ciudad brasileña de Pernambuco no era muy grande pero tenía varios tipos que vivían en una realidad paralela. Alçeu Valença, Geraldo Azevedo, Lula Côrtes, Zé Ramalho y Marconi Notaro, entre otros. Éste último hizo esta joya de música subacuática en la primer mitad de la década del setenta. Todos colaboraban mutuamente, algo parecido a lo que pasaba con La Pesada en Buenos Aires, Côrtes hizo la notable tapa de este disco. Esta joya de casi cinco minutos no es música de Brasil, es música del mundo o, mejor dicho, de otro planeta.

Aparece originalmente en: No Sub Reino dos Metazoários (1973)


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Hail Animal
Gemma Ray
¿Qué es esto? ¿Nick Cave cantado por una mina? ¿Björk sin el millar de pretensiones arty? ¿Spaguetti western cantado por una colegiala? Es todo eso y a la vez nada porque la inglesa Gemma Ray se las arregla perfecto para meter todo eso en su coctelera y salir con un trago de esos que terminan pidiendo todos en la fiesta. Buenas letras, un concepto de disco cerradísimo y esta es una de las canciones del año. He dicho.

Aparece originalmente en: The Exodus Suite (2016)


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lunes, 14 de noviembre de 2016

Madrugada - The Nightly Disease


Los noruegos Madrugada podrían tranquilamente inscribirse dentro de una tradición medio hereje que parte del blues y lo despedazan para ir a parar a lugares previamente inexplorados. Podrían juntarse con los Bad Seeds cuando todavía no le caían bien a todo el mundo, con los Soulsavers, ciertos discos de Depeche Mode, Gallon Drunk… gente que rara vez ve la luz del día.

La banda estaba compuesta por Sivert Høyem en voz líder, Robert Burås en guitarra y Frode Jacobsen en bajo, decidieron separarse (como corresponde) tras la muerte del guitarrista a fines de la década pasada. Ya tenían la personalidad completamente formada para la altura del disco debut, Industrial Silence, del ’99 y este, The Nightly Disease, es el que viene inmediatamente después, aparecido originalmente en el 2001.

El disco arranca de manera algo engañosa con “Black Mambo”, que sería más o menos lo que su título describe, una línea de bajo lenta y ominosa que nos introduce y nos hace descender al abismo pero de la mano, cuidadosamente. “Step into This Room and Dance for Me” ya nos zambulle de cabeza en el averno y debe ser la canción de invitación al baile más atemorizante de la historia de la música grabada, si se la mostraban a Paganini hubiera estado encantado de meter uno violines con los nórdicos. “Nightly Disease, pt. 2” es el primer momento en donde la pista se va llenando y algunos se van preparando para la danza, o mejor dicho el pogo en este caso. Esto sería una depuración del Nick Cave más rockero de la época de los primeros tres discos o de Tender Prey, pero acá hay originalidad, no es copia, no es pastiche, es cien por ciento creíble. “Lucy One” sigue la línea con el pedal de distorsión al rojo vivo y un ritmo raro, medio rengo, como para asegurarse de que no te pongas del todo cómodo, este es un trip de rock espacial en donde Spacemen 3 aprenden a reírse un poco y le prestan el micrófono a Lux Interior o a Kid Congo Powers para sacarle un poco de acartonamiento al asunto. “Hands Up – I Love You” es una relectura del R&B con una línea de bajo exquisita, sinuosa, como si los Stones de “Miss You” no hubieran querido de entrada sonar en todas las radios. En “We Are Go” se va todo al carajo y bien podría ser un tema de Mudhoney de la época en que se pusieron más psicodélicos, con un cantante más sensual que chillón y alborotador.

Para cerrar “Only When You’re Gone”… serían los Tindersticks en medio de una película de Sergio Leone. Muchas referencias musicales, todas bien mezcladas, para terminar sonando con personalidad propia. De eso se trata Madrugada. Buena música.




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Chequear también:
Madrugada - The Deep End
Gallon Drunk - You, the Night... and the Music
Moist - Mercedes Five and Dime

jueves, 10 de noviembre de 2016

martes, 8 de noviembre de 2016

The Who - Odds & Sods


Con todo este nuevo auge de los discos, en donde la gente paga precios ridículos por un LP original, la decisión salomónica a tomar muchas veces es la misma; ¿Compro el disco o la reedición en CD? El disco es lindo, tiene la tapa enorme, es un objeto de colección precioso pero… ¿suena mejor? Mas vale no entrar en esa discusión. Las reediciones en CD tienen la enorme ventaja de contar en muchos casos con libritos con notas, a veces muy valiosas. En el caso de Odds & Sods el dilema se resuelve fácil porque la reedición del ’98 agrega más de diez temas, yendo incluso tan lejos en la historia de la banda que hasta hay un single de cuando se llamaban The High Numbers (“I’m the Face”).

Casi no hace falta aclarar que Odds & Sods, aparecido inmediatamente después de Quadrophenia y compilado por John Entwistle, el historiador y archivista de la banda, no es un disco fundamental de la discografía… si no sos fanático. Si te gusta The Who, y se puede asumir que cualquiera que los entendió y se tomó el trabajo de digerirlos será un converso, este compilado es completamente indispensable, esencial. Vale recordar que Who’s Next iba a ser doble, con un concepto excesivamente ambicioso (por no decir delirante) que nunca nadie entendió aparte de Townshend, que todos esos temas que quedaron afuera son impresionantes y durante décadas se rastrearon como si del Santo Grial se tratase. Acá hay tres -un par más si contamos los bonus de la reedición mencionada- el poderoso “Naked Eye”, tema que tocaban mucho en vivo a principios de los setenta, la preciosidad filosófica de “Too Much of Anything” una de las baladas más efectivas de la pluma de Pete, cantada de manera sublime por el gran Roger Daltrey y “Pure and Easy” en donde se vislumbra el concepto que se barajó para el disco con los muchachos meando en la tapa. “Glow Girl”, en una versión ligeramente diferente a la que apareció en el extraordinario The Who Sell Out, anticipa lo que estaba a la vuelta de la esquina cuando en su coda entonan el inmortal “es un niño sra. Walker, es un niño” que se retomaría en Tommy. Más o menos de esa época es tambien el brillante “Little Billy”, con Keith Moon rompiéndola atrás de los parches, demostrando que su comprensión de las canciones que le ponían enfrente era simplemente única. El disco original terminaba a toda potencia de la mano de “Long Live Rock”, ideal para hacer guitarras aéreas. Entre los más destacados “temas nuevos” se puede citar la versión de los Stones de “Under My Thumb” cuando habían decidido grabar versiones para solidarizarse con la caza de brujas drogona que estaban sufriendo las Majestades Satánicas y la arrolladora versión de “Baby Don’t You Do It” de Marvin Gaye, otra oportunidad de lucimiento para Moon, que se vuelve loco sin perder en ningun momento el control.

Como bien dijimos, si te gusta The Who, te ponés la remerita con el logo y te hacés el mod, podés dejarlo pasar. Si los amás de verdad este disco es para vos.




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Chequear también:
The Who - Thirty Years of Maximun R&B
The Who - Meaty, Beaty, Big & Bouncy
The Who - Who's Missing

viernes, 4 de noviembre de 2016

Iron Maiden - Bring You Daughter to the Slaughter


¿Quién no escuchó Maiden en algún momento de su vida? Aunque sea de rebote, por algún compañero de escuela, los conoce todo el mundo. A veces cuando escucho cosas del tipo "pero no entiendo lo que dicen" pienso "bueno... que suerte la tuya" para casos como este y muchos más. Pero quien escuche a Iron Maiden por el contenido de las letras debería ser internado de urgencia.

Las virtudes de esta música son otras, el gancho, la fuerza, los gritos, la actitud... todo puede ridiculizarse al mejor estilo Capusotto pero... ¿hay algún género que esté excento de eso? Conocí esta perla de la mano de un grandes éxitos de esos que realmente no fallan, no me acuerdo cuál era. Yo haría mi propio compilado de Maiden, sería doble, tendría treinta temas y sería IMPLACABLE.






Este tiene video oficial en YouTube.




Encontrala originalmente en:
El primer disco "cuestionable" de la etapa clásica de la banda (de la etapa Blaze Bailey mejor ni hablemos) en su momento no le gustó a nadie y hoy en día tampoco es muy recordado, de manera un tanto injusta posiblemente.
No Prayer for the Dying (1990)





martes, 1 de noviembre de 2016

Judas Priest - Sin After Sin


A esta altura no hace falta decir mucho a la hora de hablar de Judas Priest, son famosísimos, no precisan introducción de ningún tipo, los amás o los odiás, es así de simple. Sin After Sin es el tercer LP de estudio, viene inmediatamente después de Sad Wings of Destiny, el disco con el que encontraron la personalidad, es el primero para un sello grande (CBS en UK y Columbia en USA) y es el primero en el que cuentan con un productor famoso, nada menos que Roger Glover, bajista de Deep Purple para quienes viven en Júpiter.

Sin After Sin está repleto de clásicos, empieza a toda máquina de la mano de “Sinner”, mucha velocidad, la voz de Rob Halford haciendo acrobacias, cambios de ritmo, solos de guitarra doblados… todo lo que tiene que tener un gran tema de Judas Priest, gran arranque. Sigue con una especie de rareza, una versión de “Diamonds and Rust” de Joan Baez, en donde prácticamente lo único que hicieron -que no es poco- es descubrir que la canción podía servirles y la tocan como si fuese de ellos, apropiación completa, digamos. La nota final de “Starbreaker”, cuando el tema se está yendo en fade, es oir para creer, Halford alcanzando una nota aguda que hace doler, uno de esos temas que hablan de viajes interestelares, que si no fuera por la música serían bastante embarazosos, pero la música acá es impecable, heavy metal cien por ciento, la definición del género si se quiere.

Después viene una balada que bien podría haber estado en un millar de disco de esta época, a mediados del setenta, “Last Rose of Summer” se encuadra en un subgénero que pronto abandonarían, probablemente para mejor, pero nadie puede negar que salen parados con decencia del desafío. En “Call for the Priest” tenemos una de esas letras sugerentes en donde Halford anticipa su salida del closet (cosa que sucedería mucho después), en el que algunos llaman “el secreto peor guardado de la historia del rock”, el tema anticipa en un buen puñado de años a discos como Screaming for Vengeance o Defenders of the Faith. Temazo. Por ahí estás familiarizado con la versión de Slayer del tema encargado del cierre, el enorme “Dissident Agressor”, que empieza con ese grito de águila y sigue con lo que podría considerarse uno de los diez grandes temas de Judas Priest.

Con Sin After Sin entraron a Estados Unidos y dieron el puntapié inicial de un ascenso meteórico, la conquista de la corona del rock pesado estaba a la vuelta de la esquina.




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Chequear también:
Judas Priest - British Steel
Iron Maiden - Killers
Saxon - Strong Arm of the Law

lunes, 31 de octubre de 2016

Video de la Semana: The Jim Jones Revue - Elemental



Little Richard en el siglo XXI. De la compilación de singles Here's to Save Your Soul.





miércoles, 26 de octubre de 2016

Disco del Mes: Sloan - Never Hear the End of It


Sloan
Never Hear the End of It
2007










Yep Roc Records










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