jueves, 14 de agosto de 2014

Video de la Semana: Harry Nilsson - You're Breaking My Heart



El gran Harry Nilsson haciendo uno de sus clásicos con escenas de la película Did Somebody Drop His Mouse?.



lunes, 11 de agosto de 2014

The Walkabouts - Satisfied Mind


Hay varios tipos de discos de covers. Están los que no hacen otra cosa que contar de dónde viene una banda o un solista, mostrando sus raíces musicales. También hay algunos que son completamente irreverentes, como el que hizo Laibach de Let It Be de los Beatles a fines de los ochenta. Tampoco faltan los de tipo antropólogico, que rescatan canciones olvidadas con una intención entre didáctica y snob y también hay que mencionar los que están hechos simplemente para llenar el hueco de un contrato discográfico o pura y exclusivamente para divertirse, para pasar el rato. Lo cierto es que… ¡a todos nos encantan los discos de covers! Incluso cuando no aportan nada es entretenido ir a buscar los originales que no conocemos o comparar los que ya son parte de nuestro ADN musical.

El de los Walkabouts, quinto disco de estudio de la banda es un poco de todo eso y algo más. Es, ante todo, un disco valiente, hecho en el apogeo del grunge, cuando aflojarle un poco al volumen y a la distorsión era ir a contramano y encima fué editado por el sello que más fuerte apostaba por esta movida; nada menos que Sub Pop.

Es una representación perfecta de los orígenes e influencias de la banda, mezclando versiones relativamente contemporáneas de Nick Cave (impresionante “Loom of the Land” de Henry’s Dream), John Cale y Patti Smith, con canciones tradicionales y temas de la Carter Family y Mary Margaret O'Hara, contando esas historias del costado de camino, con ese toque de sordidez y oscuridad que tan bien define a los de Seattle. También tiene una lista de invitados ilustre, con Peter Buck de R.E.M. colaborando en guitarra y mandolina en casi todo el disco y con un enorme Mark Lanegan cantando un temazo de Charlie Rich, “Feel Like Going Home”, convertido en un momento épico de casi diez minutos. Según cuenta Chris Eckman, Lanegan pidió tímidamente que vaciaran el estudio y logró lo que suena en Satisfied Mind en la primera toma. El enciclopedismo musical de los Walkabouts queda en evidencia en otro de los grandes hallazgos; “Poor Side of Town” de Johnny Rivers. En vez de usar uno de los clásicos, se ponen a bucear en lo profundo de la discografía de Rivers, en un disco olvidado del ’66 (Changes) y encima le dan una vuelta de tuerca más que interesante al tema.

Muchos dicen que Satisfied Mind fue piedra Rosetta de lo que en un par de años paso a llamarse "Americana", esa música yanqui de raigambre tradicional que no es lo mismo que la careteada que sale como chorizos de Nashville, es la música de los desclasados, de los que van quedando al costado del tan mentado “Sueño Americano”. Incluso Robert Plant grabó en el ’07 una versión de “Polly” de Gene Clark que tiene mucho más que ver con la que aparece en este disco que con la original de Dillard & Clark. Nunca falta un oído atento que aprueba lo que está hecho con verdadero amor por la música.



Escuchalo en Grooveshark o en YouTube.



Chequear también:
Giant Sand - Cover Magazine
Mark Lanegan - Imitations
The Walkabouts - Train Leaves at Eight


miércoles, 6 de agosto de 2014

The Jesus & Mary Chain - Between Planets



Vale aclarar que no soy fanático de Jesus & Mary Chain, para nada, me gusta mucho Darklands y creo que tienen temas enormes en todos los discos. Dicen que la música que uno conoce y digiere entre los 15 y los 25 (aprox.) es la que queda para siempre y la que te va a gustar por el resto de tu vida.

Siempre me gustó mucho Eliminator de ZZ Top y en Automatic hay una especie de intento de hacer una cosa parecida, llevándola al estilo de la banda.

Nunca voy a olvidar una fiesta entre amigos en que alguien puso esta canción y yo no la conocía, inmediatamente salió todo el mundo a la pista de baile.

¿Por qué no bailamos con estas canciones en todos lados? ¿Por qué hay que escuchar mierdas horrendas hoy en día? Son preguntas imposibles de responder pero... ¿no son esas las mejores preguntas?



Escuchala en YouTube.



Encontrala originalmente en:
Este disco tiene un buen puñado de canciones de relleno (para mi gusto, por supuesto) pero las buenas justifican tenerlo.
Automatic  (1991)





domingo, 3 de agosto de 2014

Frank Sinatra - Only the Lonely


Sinatra suele ser detestado por mucha gente que tiene que ver con el rock. Se debe en gran parte a que él mismo detestaba el género pero vale decir que a nivel biográfico la vida de Sinatra tiene más rock que la de varios roqueros. También tiene fanáticos confesos dentro del género; Jim Morrison lo veneraba e Ian McCulloch de Echo & the Bunnymen más de una vez lo ha puesto entre sus cantantes favoritos. Es que como cantante e intérprete "Frankie Blue Eyes" no tiene comparación ni rivales.

Todo el mundo conoce sus grandes éxitos, “New York”, “Something Stupid” (a dúo con Nancy, su hija), “Strangers In the Night” o “That’s Life” pero el verdadero hallazgo está en zambullirse en lo profundo de su extensísima discografía. Los discos “tristes” como No One Cares o el tardío She Shot Me Down son increíbles, son discos que se escuchan enteros, ciclos de canciones dedicados a la tristeza, generalmente relacionados con rupturas amorosas, cantados con la maestría que un tipo que sabe comunicar un sentimiento como ningún otro y que están arreglados y grabados con los mejores músicos y productores que se podía llegar a encontrar en el momento.

Frank Sinatra Sings for Only the Lonely, más conocido como Only the Lonely es uno de esos discos. Uno más de esa larga lista de discos esenciales, pero no es cualquier otro, no es reemplazable, a mediados de los setenta le preguntaron en una fiesta y él mismo cito a este como su disco favorito. Gordon Jenkins, su arreglador hasta ese entonces no estaba disponible y la tarea cayó en manos del gran Nelson Riddle, que hace su trabajo con un nivel de delicadeza y finesse dignos de admiración. Los arreglos en general son minimalistas, por ejemplo en “Blues In the Night” apenas aparecen, la idea es subrayar el fraseo de Sinatra, aparecer en los instantes exactos, pero cuando aparecen… son sublimes. El disco empieza con la primer obra maestra, la canción que da título, “Only the Lonely” es el paradigma de lo que a Sinatra le gustaba llamar “Canciones suicidas”, la gravedad con que la encara la interpretación contrasta con la debilidad temática del protagonista de la letra, un tipo que ha sido abandonado hace poco y deambula perdido por la calle, sin tener idea de qué hacer con su tiempo libre. Este es el disco que tiene “One for My Baby (and One More for the Road)”, también está “Guess I’ll Hang My Tears to Dry” y el impresionante “Angel Eyes”, una de las grandes canciones relativamente olvidadas de Sinatra, con una orquestación inolvidable de Riddle.

Están los discos de swing, los de dúos, los discos en vivo como el enorme Sinatra at the Sands (con Count Basie) pero en los álbumes de baladas es donde te puede romper el corazón y en donde podés encontrar refugio y en donde lo podés escuchar diciéndote “va a estar todo bien, esto nos pasa a todos”, es donde muestra fragilidad y deja de lado cierta pose de mafioso italiano que tanto molesta a veces.



Escuchalo entero en YouTube o en Grooveshark.



Chequear también:
Frank Sinatra - In the Wee Small Hours
Frank Sinatra - Where Are You?
Frank Sinatra - Watertown



viernes, 1 de agosto de 2014

Video de la Semana: Kill Devil Hills - Drinking Too Much



TEMAZO ENORME de un disco excelente; Heathen Songs, del 2005, de los australianos Kill Devil Hills.



domingo, 27 de julio de 2014

Programa Especial nro. 27 en Fuera de la Nada


No es mucho lo que vamos a decir de Robyn Hitchcock, sólo que si no lo escuchaste te perdés de algo grande, muy grande.

Pero como decimos siempre, nunca es tarde y el Programa Especial nro. 27 te puede venir bárbaro, en más de un sentido.

Escuchalo en radiopura.com









jueves, 24 de julio de 2014

Disco del Mes: Red House Painters - idem



Red House Painters
Red House Painters [I]
1993










4AD






martes, 22 de julio de 2014

5 Canciones 5: Robyn Hitchcock (pt. 2)


Bad Case of History

Aparece en una de las dos cajas recopilatorias que son el Santo Grial de los coleccionistas de Hitchcock, con tres discos clásicos repletos de temas que quedaron afuera más un CD doble con... más joyas perdidas! "Bad Case of History" es una de esas canciones típicas, retorcidas y jugetonas que tan bien le salen cuando está realmente inspirado. Los Egyptians se lucen instrumentalmente, ya que estamos. 
Aparece originalmente en: Luminous Groove (2008)
I Something You

Si tenés la oportunidad de ver la película que hizo Jonathen Demme (Stop Making Sense de los Talking Heads, Neil Young, El Silencio de los Inocentes, etc.) vas a entender porqué nuestro héroe es un verdadero genio. Los monólogos con que introduce las canciones son completamente descabellados y graciosos pero a la vez tienen sentido y hasta se dá el gusto de bajar línea de manera oblicua e inteligente.
Aparece originalmente en: Storefront Hitchcock (1998)
Up to Our Necks

Probablemente Robyn Hitchcock sea el escritor de canciones de amor más infravalorado de todos los tiempos. Entiende perfectamente la extrañísima naturaleza de las relaciones humanas y sabe decir con pocas palabras -simbolismos y metáforas- lo que todos tenemos en la cabeza y que tardaríamos años en explicar y bajar al nivel del lenguaje. De Goodnight Oslo, un disco relativamente actual en donde muestra que todavía tiene para dar pelea.
Aparece originalmente en: Goodnight Oslo (2008)
If You Were a Priest

Temazo colocado estratégicamente para abrir uno de sus mejores LP de estudio, Element of Light, de mediados de los ochenta. Todo el músculo roquero y post-punk de los Egyptians y esa estructura de canción engañosamente pop. Siempre se encarga de llevar sus temas a un lugar inesperado y esta no es la excepción.
Aparece originalmente en: Element of Light (1986)
My Wife and My Dead Wife

Uno de sus mejores videos hoy en día muy difícil de encontrar. Si alguien sabe donde está por favor avisar en recepción. Toma la estructura de una balada de los cincuenta pero Hitchcock es demasiado inteligente (y perverso) para hacer un simple homenaje. Se toma el trabajo de meter tres o cuatro ideas en el lugar adecuado, demostrando que es un compositor hábil como pocos. TEMAZO.
Aparece originalmente en: Fegmania! (1985)

jueves, 17 de julio de 2014

Ramones - It's Alive


Tenías quince años, un despelote hormonal incomparable y miles de preguntas imposibles de responder. De repente, como por arte de magia, caía en tus manos un disco de Ramones y esas preguntas no sólo empezaban a responderse, ya no tenían importancia. Ahí tenías absolutamente todo lo que necesitabas. Eso le pasó a miles de adolescentes a lo largo y ancho del planeta y, por difícil de creer que parezca, hoy sigue pasando y de manera más… “masiva”, se podría decir. La popularidad de los Ramones hoy en día es tan grande y apabullante que sería imposible de creer diez o veinte años atrás. Las remeras están en todos lados, desde la tienda más humilde hasta el local de pendejas más cheto y de ahí surge otra pregunta (sin respuesta, claro); ¿el mundo… finalmente los entendió? Antes de meternos en camisa de once varas mejor vamos a hablar de música.

Cualquier fan de Ramones sabe que los tres primeros LP son considerados discos importantísimos, fundacionales, los tres que ayudaron a definir el sonido de la banda por el resto de la carrera, los que marcaron a fuego aquellos primeros años y los que han sido salvajemente imitados, parodiados y reverenciados, casi en partes iguales. En los tres toca Tommy la batería… sin ser exactamente un baterista, hace exactamente lo que la banda necesita y es quedarse quieto. No es poco y más si tenemos en cuenta cual era el rock que sonaba por todos lados a mediados de aquella década, esto era una bomba, un Chernobyl en medio de un océano de rock edulcorado y caretón.

Pero si no querés ponerte en aprietos y no podés elegir entre Ramones, Leave Home y Rocket to Russia, podés quedarte con este, el cuarto disco de la discografía oficial, It’s Alive, grabado en vivo en el Roundhouse de Londres, tiene temas de los tres primeros, la energía es simplemente arrolladora, todavía está Tommy atrás de los parches y a nivel histórico se puede comparar con los Beatles en el Shea Stadium o Nirvana en vivo después de Nevermind. Casi no hay pausas entre los temas, lo único que se escucha es el “1, 2, 3, 4” de Dee Dee y empieza la lobotomía sónica, el atropello sensorial al que sometían los Ramones a sus audiencias. Está el elemento caricaturesco, por supuesto, uno nunca sabe hasta que punto es planeado, intencional… no importa, son los Ramones y solo ellos pueden hacerlo sin quedar en ridículo para siempre. Elegir temas en It’s Alive no tiene ningún sentido, es un bloque, lo tenés que escuchar entero, si salís indemne del desafío vas a salir fortalecido seguro, tiene todos los hits de la primera época, es un disco divertidísimo y transpira garra y fuerza en cada uno de sus surcos.

Una de las frases que más se repiten con respecto a Ramones es que siempre hicieron el mismo disco. Si bien es cierto que nunca se alejaron de la fórmula, también se dieron el gusto de probar varias cosas; diferentes productores, sonidos, arreglos, tipos de canción, etc. Con diferentes niveles de acierto artístico y éxito comercial, claro. Pero en It’s Alive está todo lo que hace falta mandar al espacio, para ver si ellos también entienden.




Escuchalo en Grooveshark y miralo entero en YouTube.




Chequear también:
The Who - Live at Leeds
Ramones - Acid Eaters

Social Distortion - Live at the Roxy

lunes, 14 de julio de 2014

Video de la Semana: Adam Green - Castles and Tassels



Adam Green tiene los videos más divertidos de la actualidad, hace las mejores caras de pelotudo del mundo y tiene la voz de barítono más hermosa desde Lee Hazlewood. Capo total.



jueves, 10 de julio de 2014

Volebeats - I'm the One for You





Él sabe que tiene pocas chances, sabe que tiene el partido casi perdido, pero no pierde las esperanzas e idealiza, como todo enamorado. Pone a su objeto de deseo en ese pedestal tan adorable como innecesario, pasó el tiempo y le sigue doliendo en el medio del pecho. Cuando canta el título, al final de cada estrofa, lo dice de manera tan resignada que te dan ganas de ir a buscarlo y abrazarlo. "Vos podés no darte cuenta de algo bueno cuando lo ves". Es la típica; uno sí, el otro no.

"La ciudad es como un trampa, no hay precio que no pagaría por estar con vos por una hora o dos"... ¡que increíble canción de amor! O de desamor, mejor dicho. Me encanta la parte cuando la ve y le dice las cosas que le gustan de ella, ahi podés ver al protagonista casi quebrado de amor.

Esta fué "nuestra canción" con un breve amorío reciente que no llegó a pasar a mayores pero me sigo torturando casi a diario con este temazo. Una clase magistral de composición, de simpleza. Esta es mi última "banda grande", mi último descubrimiento y gran amor musical. Volebeats, increíbles.






Escuchala en YouTube.




Encontrala originalmente en:
Matthew Smith, de Outrageous Cherry la tiene tan clara que se puede dar el lujo de tener dos bandas y que las dos sean excelentes. Aunque en Volebeats comparte la batuta compositiva con otros dos autores.
Up North  (1994)





martes, 8 de julio de 2014

Gallon Drunk - The Rotten Mile


Escuchás los primeros segundos de The Rotten Mile y en seguida te das cuenta de que acá algo se está pudriendo, que la fetidez está alcanzando niveles insoportables, el cantante se sacude y está más enfermo que el primer Iggy al mando de los Stooges, la banda parece querer morfarse al mundo en un blues podrido medio punk rock, paran, vuelven, siempre con intenciones de dañar, de incomodar. “Y ahora está oscureciendo, las pilas de cuerpos crecen, dame fuerza para seguir, dame fuerza para irme” aúlla James Johnston y ahí definitivamente te das cuenta que los Gallon Drunk no quieren ser tus amigos, no quieren caerte bien, son esos tipos que todavía están despiertos en el bar a las cinco de la mañana, y cuando nadie puede tenerse en pié se piden otro whiskey sin que se les mueva un pelo.

Desde que existen jamás han hecho ningún tipo de concesiones para “pegarla”, el lugar común, el que siempre se repite -y endilga- estúpidamente, es que son los continuadores del sonido y la onda patentada por los ultra reventadísimos Birthday Party y no ayuda mucho el hecho de que Johnston puso a esta banda en un parate para tocar con los Bad Seeds de Nick Cave. Con ellos estuvo como miembro estable después del aguerrido Fire Music, del 2002, y cinco años después decide reagrupar a su pandilla de forajidos para éste, el sexto LP de la banda. Los Gallon Drunk nunca te la van a hacer fácil a la hora de digerirlos, ya desde el primero, You, the Night… and the Music, te ponían a prueba los nervios. Pero ahora, a pesar de no haber aflojado el nivel de corrosión y agresividad, de algún extraño modo, aumentaron el nivel de “escuchabilidad”. Con toda la violencia latente que hay en Rotten Mile, es un disco que invita a la escucha reiterada, siempre y cuando puedas encontrar el momento adecuado, como con casi cualquier disco, claro está.

"Night Panic Bossa" parecen unos Tindersticks con ganas de agarrarse a piñas, con esos toques jazzeros que tan bien les sientan y que siempre tuvieron. En “Grand Union Canal” suenan como unos Mudhoney de la segunda etapa, la que viene a partir del disco de la tapa amarilla (Since We’ve Become Translucent), pero con más swing, más groove, la voz incluso tiene un cierto parecido con la del gran Mark Arm. Cuando bajan el nivel de adrenalina y deciden frenar un poco no dejan de apestar en el mejor sentido de la palabra, como en “Put the Bolt in the Door” (recientemente versionado en el disco de covers de Gemma Ray) o en “On Ward 10”, esos temas medio Beefheart en donde la tensión es casi insoportable y nunca termina de estallar del todo.

Los Gallon Drunk te proponen un paseo tentador y adictivo por el lado oscuro, te masacran sin caer en exageraciones (léase heavy metal), poniendo sutilezas y arreglos en el lugar adecuado y usando los matices de manera hábil. Al final, a modo casi de chiste, aparece una versión del estándar de jazz “The Shadow of Your Smile” que parece decir algo así como “sí, el camino es largo y está bien podrido pero esto no es más que un disco”. ¿Será cierto?



Escuchalo en YouTube o en Grooveshark.



Chequear tambien:

Gallon Drunk - In the Long Still Night
Mudhoney - Under a Billion Suns

Tindersticks - Falling Down a Mountain

sábado, 5 de julio de 2014

jueves, 3 de julio de 2014

Paul Kelly & the Messengers - Comedy


Paul Kelly vendría a ser algo así como el Ray Davies australiano, el Bruce Springsteen de las antípodas, un tipo que pinta su aldea con la precisión de un cirujano, las palabras de un poeta y unas canciones de una nobleza a toda prueba. Si no hubiera nacido en el país/continente estaría sonando en todas las radios, o hubiera tenido un par de hits mundiales en su haber. En cambio su figura nunca dejará de ser la de un cantautor de culto, alguien a quien sólo le prestan atención los que investigamos un poco más allá de lo que nos imponen a la fuerza, con las revistas que siguen poniendo en la tapa a los anquilosados de siempre a la cabeza.

Comedy es doble, salió a principios de los noventa y es el último con su banda de acompañamiento de toda la vida, The Messengers, equivalentes a los Attractions de Costello, sin exagerar. Dentro del clasicismo de Kelly como escritor de canciones hay un amplio abanico, hay que sostener un disco doble sin que se caiga a pedazos el proyecto y él lo consigue, hay baladas, hay folk, rock de guitarras al estilo Byrds, un poco de música celta… la cosa está bien armada para hacer un LP hecho y derecho.
Especial atención merecen las letras, con los mismos temas de siempre pero con un enfoque adulto que nunca se vuelve aburrido, anécdotas del pasado, amor y desamor, reflexiones varias y hasta alguna que otra toma de partido política, como en “From Little Things Big Things Grow” (de pequeñas cosas crecen cosas grandes) en donde cuenta la historia de unos indios que se le plantaron a un ricachón para quedarse con sus tierras y terminaron teniendo éxito. En “I Can’t Believe We Were Married” cuenta las vicisitudes de una pareja que, en realidad, no tenían absolutamente nada que ver, cuando llegó el momento de la separación, en vez del habitual dolor, los dos terminaron felices.

Destacar las canciones de Comedy individualmente es una tarea ardua e ingrata, el nivel es muy parejo y si bien podría decirse que nunca descolla, jamás se acerca ni un milímetro al tedio, a la monotonía. Ahí radica el mayor hallazgo de Paul Kelly, nunca se pone metas pretenciosas, no intenta hacer “high art” ni nada que se le parezca, lo suyo va por el camino de la humildad, por volcar sus entrañas en sus canciones y en sus letras, en su sinceridad y honestidad como letrista, en sus chistes de sabor agridulce, en su reinterpretación del canon Van Morrison / Dylan / Beatles. A priori podría decirse que arriesga poco y no sería descabellado pero es claro que lo suyo va por otro lado, la “búsqueda” acá es otra, muy distinta.

No por nada se ha ganado el apodo de “el Dylan australiano”, hoy sigue haciendo música, con un nivel altísimo, sobre todo para un tipo de su edad (anda por los cincuenta y pico), con discos como Ways & Means o el más reciente Spring and Fall, del 2012.






Escuchalo entero en Grooveshark o en YouTube.





Chequear también:
Paul Kelly & the Messengers - Gossip
R.E.M. - Green
John Wesley Harding - Awake

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