jueves, 15 de noviembre de 2018

Mark Lanegan - Whiskey for the Holy Ghost


Un silbido arriba de una música de circo, de cajita musical, es lo primero que se escucha. De esas que tanto hemos visto en películas en escenas en donde pronto va a pasar algo malo, esas películas que podrían considerarse góticas, del costado del camino, un pueblito semi abandonado, gente que fuma y toma mucho, un crimen o varios, religión, pecado, redención y herejías. Introducción perfecta para Whiskey for the Holy Ghost, el segundo disco como solista de Mark Lanegan, cuando todavía estaba al frente de los Screaming Trees, a mediados de la década del noventa.

En el segundo tema del disco entona la frase que dá título, en “Borracho” (sí, en español el título) canta con la voz atiborrada de tabaco algo así como “ahí viene el diablo, arrastrándose, un whiskey para cada fantasma y me arrepiento de lo que hice, porque soy quien sabe lo que ha costado”. Sustancias, espíritus, culpa, los temas que obsesionan a Lanegan desde siempre. ¿Y la música? Inmejorable. Un tornado de guitarras y un baterista a punto de enloquecer, todos compenetrados en hacer la música perfecta para retratar la historia sórdida. Por supuesto que no todo es sangre y barro en Lanegan, cuando canta una balada te desarma y te saca hasta lo que no tenés y eso es lo que pasa inmediatamente después, en “House a Home”, que fue el single del disco en su momento y que tenía un video digno de volver a ver. Un temazo, la elección como corte de difusión es tan obvia como acertada.

Para esta época todavía le quedaba un disco por hacer con sus compañeros de Seattle, Dust, del ’96, pero lo que hacía y mas o menos sigue haciendo como solista es otra historia, con puntos en común y con diferencias, hay continuidad y consistencia pero también evolución, ganas de ir a explorar otros terrenos. Esto sería antes de las mil colaboraciones de Lanegan, con Queens of the Stone Age, con Greg Dulli de los Afghan Whigs, con Isobell Campbell y la lista podría seguir un buen rato.

Hay un nivel de credibilidad que inquieta en los discos de Lanegan como solista, sobre todo en los dos primeros (éste y The Winding Sheet) una sensación de que algo está muy mal, el tipo está sufriendo y la música lo transmite de inmediato, podés no tener la menor idea de lo que está hablando pero la atmósfera y el clima de opresión te lo dicen todo, escuchás “Riding the Nighingale” y queda clarísimo; es una balada pero no es lo mismo que la anterior, acá no hay comodidad, acá hay un ruego, un pedido de salvación. Algo que claramente consiguió, porque si bien sigue haciendo música y de la mejor, con discos enormes como el reciente Blues Funeral o el flamante With Animals, con Duke Garwood, el nivel de tristeza y desolación de Whiskey for the Holy Ghost no iba a reaparecer. Menos mal.





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Chequear también:
Screaming Trees - Anthology: SST Years, 1985 - 1989
Mark Lanegan - I'll Take Care of You
Soulsavers - It's Not How Far You Fall, It's the Way You Land


lunes, 12 de noviembre de 2018

viernes, 9 de noviembre de 2018

5 Canciones 5: American Music Club, Fairport Convention, Beck, Anna Ternheim y Carole King


California Dreamin'
American Music Club
Esperás un poco cuando termina San Francisco, séptimo disco de estudio de la banda de Mark Eitzel y cia., y aparece la versión del super clásico de The Mamas & the Papas. Tema gastadísimo, aparece en cualquier compilación de segunda categoría... ¿habrá alguna manera de encontrarle alguna vuelta? Por lo visto -y oído- sí. Vieniendo de una banda como esta puede pensarse que la elección es un poco irónica, además no aparece en la lista de temas (un track oculto en el CD... ¡que antigüedad!) pero lo cierto es que funciona y perfectamente.

Aparece originalmente en: San Francisco (1994)

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Poor Willy & the Jolly Hangman
Fairport Convention
Full House es un disco importante en la carrera de los pioneros del folk inglés, es el primero sin la gran Sandy Denny, que se fue para formar Fotheringay, Ashley Hutchings, otro miembro fundador, se había ido a Steeleye Span y sería el último con Richard Thompson. Si querés saber por qué este último es un verdadero héroe de la guitarra, para ubicar al lado de todos los próceres ya bañados en bronce, no tenés que hacer más que someterte a los cinco minutos de duración de este temazo.

Aparece originalmente en: Full House (1970)


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Lord Only Knows
Beck
El disco más famoso y reconocido de Beck es el que tiene este tema, Odelay, aullando "década del noventa" a los cuatro vientos. ¿Merece la fama que tiene? Sí. Es innovador, tiene de todo y para todos, usa bien los samplers y hasta tiene hip-hop mezclado con country. Hay chistes sutiles por todos lados, como cuando corta y aparece un solo de guitarra con pretensiones de guitar-hero muy mal tocado, a propósito, claramente. Beck canta con los ojos rojos, si se puede decir que eso que hace es cantar...

Aparece originalmente en: Odelay (1996)

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Bow Your Head
Anna Ternheim
Nacida en Estocolmo, Suecia, tiene menos de cuarenta años y siete discos en su haber. Una de las cantautoras más consistentes y creíbles de los últimos años, música sin fecha de vencimiento, con raíz en el pasado pero sin fruncir el ceño a la actualidad ni al futuro. Son canciones que podrían haber sido hechas hace cuarenta años y "Bow Your Head" es un punto altísimo. Instrumentación escasa pero precisa, un cuarteto de cuerdas y no mucho más, todo en su punto justo, balanceado.

Aparece originalmente en: The Night Visitor (2011)


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Haywood
Carole King
Otra prueba de que Curtis Mayfield y Superfly, Shaft y todo el R&B de principios de los setenta influenciaron a todo el mundo, incluso a Carole King, la autora de Tapestry, uno de los discos más vendidos de todos los tiempos. "Ese tipo no es tu amigo... ¿acaso no tuviste demasiado de eso?" le pregunta al protagonista de la canción. Es poco probable que haya pasado demasiado tiempo en el guetto, pero la canción le sale bien, está impecablemente arreglada y tocada como los dioses. Las líneas de bajo destacan y los bronces son una delicia para nuestros oídos.

Aparece originalmente en: Fantasy (1973)

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miércoles, 7 de noviembre de 2018

Thin Lizzy - Having a Good Time



¡Qué banda... qué temas... que actitud! Y... ¡qué voz!. Phil Lynott, el último superheroe del rock and roll. Música heróica hecha por héroes. Hoy en día no quedaría bien, el mundo cambió, para bien o para mal.

Podría haber elegido al menos treinta temas de la banda más grande de Irlanda pero elijo este porque está en un disco que no es tan clásico, no es tan conocido y porque debe ser el tema de ellos que más escuché en mi vida.

Otra vez, es todo; la intro con guitarras acústicas, el arreglo con el que entra toda la banda, la batería del gran Brian Downey... Pero sobre todo el climo festivo que transmite el tema, en la parte antes del solo, cuando Phil le grita al guitarrista algo como "Snowy... golpeame lo más duro que puedas" o algo por el estilo. Rock and roll. Puro y duro.





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Disco número diez de Thin Lizzy, el que viene después del enorme Black Rose: A Rock Legend. No es considerado un clásico pero, como todos los discos de la banda, tiene al menos cuatro o cinco temazos. Snowy White entra en la guitarra para reemplazar a Gary Moore.
Chinatown (1977)





lunes, 5 de noviembre de 2018

Video de la Semana: Spoon - Sister Jack



Del sexto disco de estudio de Spoon, Gimme Fiction, del '04. Como dato al pedo se puede agregar que el tema aparece en la película Los Rompebodas, con Owen Wilson y Vince Vaughn.




jueves, 1 de noviembre de 2018

Oasis - Dig Out Your Soul


‘Mejor arder que desvanecerse’ escribió Neil Young allá lejos y hace tiempo. ¿Habrá escuchado la frase Noel Gallagher o habrá sido mera coincidencia? Cuando eran la banda más grande del mundo (te guste o no, en un momento lo fueron) tenía canciones de sobra, sacaban singles y EPs con temas que no estaban en los discos de estudio y todo era de bueno a brillante. A partir del tercer disco, Be Here Now, la cosa se fue a pique… y en público. Siempre fueron una banda “pública” por decirlo de alguna manera, para bien y para mal. Siempre supieron bien aquello de que la mala publicidad no deja de ser publicidad y lo usaron. Y hartaron. Para cuando salió Dig Out Your Soul ya no le importaban a nadie y si uno lo ve a la distancia, es lógico y entendible.

En Dig Out Your Soul parecen decir algo como “ya no nos importa más nada, el barco se viene abajo, hagamos lo que queremos hacer” y eso es lo que hicieron. Nunca se entendió del todo la comparación de Oasis con los Beatles, por ahí el link viene de que las dos bandas vienen de la clase trabajadora británica pero las similitudes terminan ahí. Oasis siempre fue una banda con serias limitaciones pero lo que hacían, cuando lo hacían bien era infalible, eran una máquina de hacer hits. Esos dos primeros discos de estudio son una manual de rock de estadios con los dardos apuntados a las masas, al coro de borrachos, al karaoke más ordinario y fiestero. Si tenés algún problema con ese tipo de canciones, ya podés ir dejando de perder tiempo en esta reseña.

Habían salido de gira con los suecos The Soundtrack of Our Lives y en “Bag It Up”, la bestia de guitarras en once que arranca el LP, parecen hacer un guiño de costado la banda de Ebbott Lundberg y compañía. Es todo a lo bestia, sacrificando gancho por fuerza, por polenta guitarrera, con su correspondiente crescendo psicodélico carente de cualquier tipo de sutileza. En “The Turning” hasta Liam Gallagher, uno de los personajillos más cuestionables de esta historia, hace lo que tiene que hacer y se deja de joder, le pone su voz de Johnny Rotten moderno a un estribillo ideal para ir a agarrarse a trompadas con quien se ponga enfrente. El resto es más o menos lo mismo en el mejor sentido de la palabra. Esto es música de guerra, directo, palo y a la bolsa, fuerte, todo lo fuerte que puede ser una banda de pop británico de Manchester, por supuesto, no estamos hablando de esos otros géneros que sin distorsión dejan de existir.

Dig Out Your Soul no le cambió la vida a nadie, no tuvo esa intención. Roqueó fuerte y se dejó de joder con ciertas mañas que venían molestando. Si había que dejar un epitafio para una banda como fue Oasis en su mejor momento, era este disco. Ni más ni menos.





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Oasis - Definitely Maybe
Inspiral Carpets - Greatest Hits
Mando Diao - Give Me Fire

viernes, 26 de octubre de 2018

Disco del Mes: The Jayhawks - Back Roads and Abandoned Motels


The Jayhawks
Back Roads and Abandoned Motels
2018










Legacy










miércoles, 24 de octubre de 2018

Grant-Lee Phillips - Widdershins


¿Se puede hacer música, cine, literatura -o lo que sea- ignorando la realidad? ¿Dejando pasar los avatares de la sociedad y el mundo que nos rodea? Muchos lo hacen y habrá quien diga o piense que no tiene menos validez que aquel que tiene empatía por la humanidad como especie. No falta tampoco el otro extremo; la protesta sin demasiada reflexión, sin metáfora, evitando cualquier tipo de resignificación y cayendo de manera inevitable en el panfletarismo más raso y el trazo grueso. Para hacerlo hay que hacerlo bien y es lo que hace Grant-Lee Phillips en su disco de estudio número nueve como solista.

Un brevísimo repaso a su carrera no viene mal. Empezó en la segunda mitad de los ochenta con Shiva Burlesque, una banda difícil de definir, a contramano de todo, siguió con Grant Lee Buffalo, una de las grandes bandas olvidadas de los noventa, con quienes hizo cuatro discos de estudio excelentes que tuvieron no poca repercusión en su momento. Como solista hizo un poco de todo, siempre se animó a probar, a experimentar, siempre con la canción como punto de referencia y objetivo final.

Widdershins es un disco que retrata con amargura los tiempos que vivimos, con sorpresa, viendo cómo el mundo gira a la derecha irremediablemente, con Trump a la cabeza de una corte de asesinos iletrados sin escrúpulos, cuando el Dinero es el único Dios que importa. El título del disco podría traducirse como “el que va en contra de la dirección del sol”, una buena forma de dar una idea general. El mayor hallazgo y triunfo definitivo del disco es cómo se las arregla para decir verdades de manera oblicua, en ningún momento vas a escuchar la palabra “sociedad” o “sistema”, el error más común cuando hablamos de protesta. En cambio lo que hace Grant-Lee Phillips es apostar a la cita poética, a la referencia y al guiño, así aparece Casandra, la profeta griega que disparaba sentencias y nadie la creía o “The King of Catastrophes”. Lo más cerca que llega al palazo directo es “Totally You Gunslinger”, que podría traducirse como “bien a tu manera, pistolero”. Un disco como Widdershins tiene que tener un himno triunfal, uno de esos para cantar a grito pelado y hacerle frente a todo y ese tema es “Liberation”, uno de esos estribillos emotivos e inolvidables... que probablemente pase sin pena ni gloria en esta era de desinterés generalizado.

Valentía es la palabra que podría definir a Grant-Lee Phillips en un momento en que muchos optan por hacer la vista gorda o, en el peor de los casos, ponerse del lado de los oscurantistas. Valentía y canciones, claro.





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Woody Guthrie - Dust Bowl Ballads
Grant Lee Buffalo - Storm Hymnal: Gems from the Vault of Grant Lee Buffalo
Kristin Hersh - Hips and Makers


viernes, 19 de octubre de 2018

Video de la Semana: Doves - Kingdom of Rust



El tema que da título al cuarto y último (hasta la fecha) disco de Doves, Kingdom of Rust, del 2009.




martes, 16 de octubre de 2018

5 Canciones 5: The Devil Makes Three, Fats Domino, Chango Spasiuk, My Morning Jacket y The Lonely Boys


Waiting Around to Die
The Devil Makes Three
Estos son de Santa Cruz, California y ya llevan hechos seis discos de estudio, el último editado este año, hace unos meses. Este es el anterior y es de versiones. Con un concepto atrás; la noche y sus pecados y el día después, la resaca, la culpa... redención y ruina, como su título bien lo indica. Acá hacen un excelente cover de una de las canciones inmortales de Townes Van Zandt, con una vuelta de tuerca, una apropiación, una versión con todas las letras.

Aparece originalmente en: Redemption & Ruin (2016)

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Nazareno
Chango Spasiuk
El último disco de estudio a la fecha del Chango Spasiuk es una demostración cabal de dos de sus grandes virtudes; su impresionante humildad y ausencia de ego o aires de divo y su eterna búsqueda de cruzar límites y borrar fronteras. La música es una sola, lo demás es secundario parece decir en cada uno de los compases. Esto es música popular en el mejor sentido de la palabra, sin ser demagogo ni ordinario. Nunca va a ser masivo con este tipo de música pero su aporte es estético, moral y justiciero.

Aparece originalmente en: Otras músicas (2016)

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Apple In the Mud
The Lonely Boys
El sueco Per Gessle siempre tuvo olfato para el hit radial, para esos temas que con una sola escucha se te imprimen para siempre. ¿Alguien se acuerda de Roxette hoy en día? Forma los Lonely Boys a mediados de la década del noventa para hacer la música de una película y de acá viene este disco de power pop y rock de garage guitarrero, una pequeña maravilla de canciones brillantes. Suenen guitarras al viento... como cantaba El Gitano. Atención también a su disco doble del '05, Son of a Plumber.

Aparece originalmente en: The Lonely Boys (1994)
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I'm Gonna Be a Wheel Someday
Fats Domino
Capo absoluto, inventó el rock 'n' roll, debería ser recordado a la altura de Little Richard, Chuck Berry, Bo Diddley o cualquiera de los pioneros del género, de la música del diablo. Pero claro Fats era gordito, bonachón y de Nueva Orleans. Adentro de su bolsa cabían una buena cantidad de géneros y tocaba el piano como el mejor Jerry Lee Lewis. Agarrá cualquiera de sus grandes temas y calculá la influencia y vigencia de su música. Como este, por ejemplo.

Aparece originalmente en: Let's Play Fats Domino (1960)


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Big Decisions
My Morning Jacket
Uno de los grandes discos en lo que va de la década. Waterfall, disco de estudio número siete de los oriundos de Louisville, Kentucky, tiene esta joya del gran rock de la era moderna, actual o como te guste llamarla. Guitarras fuertes, personalidad, riff que se repite, estribillo circular, la voz super aguda y las letras místicas de Jim James... todos los ingredientes necesarios para hacer algo trascendente, memorable.

Aparece originalmente en: The Waterfall (2015)

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viernes, 12 de octubre de 2018

Jethro Tull - Ring Out, Solstice Bells



Este fue mi primer contacto con lo que se podría llamar música rock con influencias de folk inglés. De la época que te llevabas un disco de Tower Records, lo grababas en cassette (sí señor, en un pedorrísimo cassette) y lo devolvías para llevarte el CD que finalmente te quedabas. Un pequeño curro que, en la era pre-internet, ayudaba mucho a los oyentes voraces sin dividendos.

Qué banda Jethro Tull, que nivel de originalidad, no se parecen a nadie, ni siquiera a sus compañeros de generación. ¿Qué tiene que ver esto con ELP o Yes? Absolutamente nada. "Ring Out..." te transporta a una época, a una era que ya no existe y que, en realidad, nunca existió. La voz de Ian Anderson es rarísima pero la sabe usar, la letra... nunca le presté atención pero el título me deja hacer mi propia película. Como toda la gran música.





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Encontrala originalmente en:
En plena fiebre de punk rock sale este discazo, dando por tierra aquello de que el punk mató al rock progresivo. El otro día leía que en realidad lo que mató al dinosaurio fue la música disco, mucho más popular que las crestas y el cuero negro. A pesar de que no es considerado imprescindible, es un disco apreciado y querido por los fanáticos de Jethro Tull.
Songs from the Wood (1977)





martes, 9 de octubre de 2018

The Eric Burdon Band - Sun Secrets

Horacio "Bombacha" Embón, el cronista exaltado


NOTA: los datos que aqui se pueden obtener sobre la obra y vida de Eric Burdon, no sólo no están chequeados sino que han sido pasados por el tamiz de un cronista en completo estado de exaltación. Dicho y aclarado esto, prosigo:

Dentre las bateas del flaco Acosta asomó y a precio regalado.

Uno de esos que sabes, no pueden fallar, la talla es grande y el año: 1974.

No solo eso, los ecos de WAR y cantar (muchas veces gilada) arriba de una base tocada por los afroamericanos mas negros y mejores músicos de su tan querida California, se hacen presentes en un nuevo formato, dejando atrás la golosina funky, optando por un terreno más bien muy rockeado y tocado con solvencia por unos negros menos negros que se juntaron con el petiso, grabaron esta obra maestra y se vieron destinados a perecer en el más puro e indiferente anonimato debido a la negativa del enano a lanzar Sun Secrets al mercado discográfico del momento.

Salió a posteriori en el '75, año en el que es sabido Eric Burdon abandonó sus intentos en solitario para años luego volver a robar con The Animals, antes de que sean tan malvadamente interrumpidos en el '77. Durante esos dos años, Eric Burdon se dedicó al fly-fishing por un tiempo instalándose en San Miguel del Monte para luego hacer definitivo su destino en Bahía Blanca, lugar en el que luego bautizó un Ford Falcon de un militar muy jodido de la época. Luego regresó a L.A. y "nunca más volvió" comenta Matildo, un lugarteniente de la zona de Pergamino.

Para empezar, voy a decirles que el lado A de esta reliquia no tiene parangón alguno en relación a las canciones que compone, ya que si bien son clásicos de la era de The Animals junto a Mickie Most, aqui suenan versionadas, sólamente cayendo en algunos clichés básicos de las composiciones originales. Todo el alegrón adolescente británico que acaecía por esos primitivos años de comienzo de la década de los '60, aqui se enroca por el más podrido conjunto típico de componentes de rock valvular, algún que otro eco de ácido lisérgico de la era solista junto a The New Animals y con el foco absoluto puesto en distorsión, delay, feedback y un sinfín de yobur roñoso que hacen que las canciones sean prácticamente maltratadas (para bien) de forma que Eric pueda chillar como una oveja toda empapada de Fritolín. Vamos a los bifes: la placa arranca con el clásico inoxidable: "It's My Life". En ella Eric canta la posta de que va hacer lo que se le venga en absoluta gana y ya de por si nos da un indicio de las intenciones de este árgun. Una versión muy rockeada de entrada, en la que podemos notar una banda totalmente ajustada a los caprichos del susodicho.

El segundo track, un tema del disco Love Is: "Ring of Fire" (traducido como anillo de cuero en algunos países), se caga tremendamente en su formato original, para resultar en un chicle nuevo que nunca, pero nunca dejará de tener gusto. Un verdadero highlight en la discografía integra del petiso. Para el tercer tema, la cosa se va bien pero bien a la mierda: un medley de esos a los que nos acostumbró Burdon en los discos con WAR que consta de 2 temas, uno medio tapado de The Animals: "When I Was Young" para terminar con "War Child", canción que funciona como coda resultando en un experimento de puro ruido, chillidos, gritos alucinantes y locura infernal. Luego, el 4to y último tema de la cara A: "The Real Me". Un tema nuevo que rockea derecho y parejo, y del cual saco algunas similitudes con The Who de la era Quadrophenia (y no solo por el tema de igual nombre que contiene dicha placa). Un tema para montar en pelo a sol y sombra, con un Eric Burdon que da cuenta de su enojo cuando tuvo que disfrazarse de la pantera rosa en el trencito de la alegría y no lo dejaron hacer su famosa doble mortal por temor a que rompa la parte superior del traje, que ya bastante descocida estaba.

Lado B:
Como era de esperarse al tema: "Don't Let Me Be Misunderstood" se le ha faltado el respeto de forma cruel: básicamente solo el icónico riff queda de su versión original y la melodía del estribillo está cambiada de forma tal que si quisiéramos cantarla vamos a quedar con los dientes desparramados por el piso. De todas formas, amé con toda mi bombacha este intento irrespetuoso de cambiar un viejo clásico en favor de rockearlo y hacerlo más misterioso. Podemos decir que hasta acá llegamos, pero nos quedan dos temas que tranquilamente podrían haber sido editados en discos como Every One of Us o Winds of Change. "Letter from the County Farm" resulta en un relato de trece minutos en el que el enano tira absolutamente cualquiera, fiel a su estilo, con su vozarrón del cual él mismo se nota enamorado, y que funciona como un canto apaciguado en cuatro secciones, que cae en mismas cantidades, y de forma intempestiva, en un estribillo tremendamente inesperado y memorable. Para cerrar la obra maestra: "Sun Secrets", tema que da nombre al disco: el único que podríamos fácilmente ignorar dentro de este maremagnum de intensidades, se trata de una rola instrumental cálida y que sirve para cerrar un disco realmente fenomenal y poco conocido de nuestro héroe.

Eric Burdon, petiso bravo y caprichoso que nos ha regalado una obra musical inconmensurable y que será recordado como una de las voces fundamentales del rock y que ha inspirado a miles, hoy vive una vida tranquila en Balcarce, provincia de Buenos Aires y es acérrimo seguidor del TC 2000 teniendo entre sus laureles obtenidos por su carrera musical, una pequeña malaquita que perteneciera a Don Juan Manuel Fangio.

Sin otro cantar, aqui se despide:
Horacio "Bombacha" Embón.






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Chequear tambien:

Eric Burdon & WAR - The Black Man's Burdon
Billy Bond y la Pesada  - Vol. 2
Cream - Wheels of Fire



lunes, 8 de octubre de 2018

Troilo / Fiorentino - El bulín de la calle Ayacucho


No hay que olvidar que Buenos Aires, entre los años cuarenta y fines de los sesenta fue Meca cultural a nivel mundial. Al menos desde lo que a música se refiere. Se estaba gestando algo nuevo, algo que iba a dejar una huella en la historia de la música popular para siempre. Eran los años de oro del tango, ni más ni menos. Si Manchester tuvo un auge a fines de los ochenta, si Nueva York y San Francisco hicieron su aporte y Kingston marcó a fuego la historia del reggae. Si hoy en día el desierto del Sahara parece ser el norte de músicos de todo tipo de origen, Buenos Aires, al sur, en el culo del mundo, hizo su gran milagro. Los que lo vieron no se olvidaron nunca. En la misma noche podías ver a la orquesta de Troilo y a dos cuadras a la de Pugliese, los dos lugares atiborrados de gente, con orquestas de cuarenta músicos que cobraban y se iban a su casa contentos. ¿Hasta qué punto sabían que estaban haciendo historia?

Los que no vivimos esa época, por obvias razones, todavía podemos revivirla y tenemos la ventaja de poder imaginar lo que queremos, hacer nuestra propia película. Quien no ha escuchado alguna vez aquello de “pero si esta no es la música de tu época” o alguna acusación semejante. Con ese criterio no se puede ver una película de Chaplin o leer a Alejandro Dumas. Patrañas. La gran música es la que no envejece, la que pasan los años y sigue teniendo sentido y vigencia. La música moderna, actual o como se la quiera llamar no tiene el aval que sólo otorga el paso del tiempo, que dicho sea de paso, es el juez más estricto.

¿Qué decir de Troilo? No es mucho lo que se puede agregar a su leyenda. Que tuvo a los grandes cantores a su lado, que con el bandoneón hacía magia… no vale la pena repetir todo eso. Sí vale recordar que Francisco Fiorentino, mendocino el hombre, cantó con el “Gordo” durante seis años, desde fines de los treinta a mediados de la década siguiente. Juntos grabaron este disco que lleva el título de una de las grandes canciones del género, con letra y música de Caledonio Flores y los hermanos Servidio, respectivamente. En “Uruguaya” y “El desafío” canta también Alberto Marino y si con eso no es suficiente al final hay una versión preciosa de “Los mareados”.

El bulín de la calle Ayacucho no es el disco definitivo del tango, ni marcó un antes y después pero sí es un excelente registro de un género en apogeo y una muestra definitiva de una época de oro de una ciudad y un país. Después la música le pertenece al mundo pero esa ya es otra historia, otra discusión. 





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Escuchar también:
Troilo / Marino - Café de los angelitos
Carlos Di Sarli - Mañana zarpa un barco
Aníbal Troilo - Tango for Export, Vol. 2


viernes, 5 de octubre de 2018

miércoles, 3 de octubre de 2018

XTC - Skylarking


¿El Sgt. Peppers de los ochenta? Alguna que otra vez se ha escuchado esa comparación y la verdad es que tiene bastante sentido. Tienen una deuda evidente con la banda de Liverpool pero a la vez son un producto cien por ciento de su época, son revolucionarios, amantes de la melodía, escribían letras inteligentes y una canciones caprichosas, pensadas, retorcidas a veces y casi siempre interesantes. Al igual que los Beatles tenían dos compositores que se sacaban chispas. A pesar de que Andy Partridge siempre dominó, Colin Moulding, también bajista y cantante, siempre aportaba cosas valiosas y más de una vez los singles de éxito eran de su pluma.

Para la época de Skylarking, noveno disco de estudio de XTC, la banda ya las había vivido a todas, habían formado parte del envíon inicial del punk, con el que nunca tuvieron demasiado que ver, habían girado por Estados Unidos con relativo éxito, más que nada de crítica, no tanto de ventas, Partridge había tenido una crisis nerviosa que lo alejó de los escenarios y los convirtió prácticamente en una banda de estudio (otra similitud con Lennon y cia.) y eran algo así como una “banda para músicos”, esos grupos apreciados más por sus colegas que por el público en general, estatus que se podría decir que es el mismo que tienen hoy en día. Siempre un poco excéntricos como para consumo masivo. Venían de hacer el proyecto paralelo de los Dukes of the Stratosphear, un gran chiste / homenaje a la psicodelia de los sesenta.

Este disco lo produce Todd Rundgren y según cuentan las sesiones fueron cualquier cosa menos pacíficas, con constantes agarradas de los pelos y discusiones de todo tipo. A pesar de eso el disco es un triunfo gigante. Son las canciones. El concepto, sobre un ciclo en una vida, desde el principio al final, queda medio relegado ante la belleza y la inmensa cantidad de decisiones acertadas que tienen los temas de Skylarking. Esto es pop brillante en el mejor sentido de la palabra, sencillo en apariencia, pero complejo y retorcido en realidad, melodías y armonías intrincadas sin dejar de ser música agradable al oído, un balance tan difícil como delicado, acertado. De ahí quizás venga la comparación, siempre odiosa, con los Beatles; ésta es música aventurera, arriesgada y bien inglesa pero se puede escuchar, se puede tararear y si le prestás la atención adecuada, queda para siempre dando vueltas en la cabeza.

Al parecer los XTC están otra vez en boca de músicos y periodistas por un documental recién estrenado, si eso sirve para que alguien descubra a una banda magnífica, con una discografía vasta y llena de recovecos, bienvenido sea.






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Chequear también:

XTC - Beeswax: Some B-Sides 1977-1982
XTC - English Settlement
XTC - Wasp Star (Apple Venus, Pt. 2)

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