domingo, 12 de abril de 2026
Marvin Gaye - Here, My Dear
Un bongó y un pianito eléctrico son lo primero que se escucha. A los diez segundos entra la banda y la voz líder, con un tempo que tarda un poco en “acomodarse”, en convertirse en algo que se pueda bailar. O marcar el tempo con la patita, para los que son tímidos. Hay una línea de bajo sinuosa, tocada con un nivel de maestría que no suele escucharse en otros géneros, a lo sumo en el reggae. El estribillo cierra con un regreso a esa idea medio atonal y rara del principio. Todo eso pasa en apenas un minuto y algo de “Sparrow”, temazo de Here, My Dear, disco -¡doble!- de estudio número doce de Marvin Gaye.
Esta es la música que saca en plena fiebre de la era disco, yendo a contramano de una tendencia que él mismo había ayudado a definir. Para fines de la década del setenta ya llevaba casi veinte años de carrera y había sido uno de los artistas soul y R&B pioneros en hacer discos con un concepto irrevocable. Junto con Isaac Hayes y Curtis Mayfield estuvieron a la vanguardia y no sólo de un género, de la música popular en general. What’s Going On había sido su manifiesto social y un par de años después Let’s Get It On había cumplido esa función pero desde lo sexual. Todavía hoy es el disco elegido de miles de parejas de todo el mundo que deciden “ir a los bifes”.
Here, My Dear también tiene un concepto, es el disco de divorcio de Marvin Gaye, en boga en aquellos años con ejemplos famosos en Blood On the Tracks de Dylan o Blue, de Joni Mitchell. Con la diferencia de que el nivel de exposición acá es descarnado. Decide ir al hueso y en varios momentos deja de lado cualquier tipo de metáfora para contar su campana del asunto. En “You Can Leave, But It’s Going to Cost You” lo dice todo ya desde el título mismo, sería un “andá nomás, pero la platita la vas a tener que poner igual”. En el tema que da título, apenas empieza, recitando, le dice a su ex que las regalías van a ir a parar a sus bolsillos, que son para ella. Y hay varios ejemplos a lo largo de este doble, de difícil acceso, no fue un disco vendedor y nunca lo iba a ser. Es aventurero desde lo musical y cuesta pensar que muchas personas hayan querido escuchar a un héroe musical desangrarse como lo hizo Marvin Gaye, en otro de sus actos de valentía y audacia.
En los papeles esto suena horrible, si no fuese por la música, única, inigualable. De la misma manera que en What’s Going On, acá hay exploración, desafíos en la estructura de los temas, desde lo armónico y ni hablar de los arreglos, con momentos jugadísimos. Del dolor puede venir la inspiración y acá tenemos un caso. Único.
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lunes, 3 de octubre de 2022
5 Canciones 5: Warren Zevon, Ras Allah, Tom Jones, R.E.M. y Marvin Gaye
Warren Zevon
Jeff Porcaro en la batería, Steve Lukather y Waddy Watchel en guitarras... la mafia de Los Angeles en persona, los tipos que grabaron la mitad -mas uno- de los discos que salieron de California en aquellos años. Este temazo aparece en el quinto disco de estudio de una de las lenguas más filosas, nada menos que el gran Warren Zevon. Acá se manda una canción de amor, casi se podría decir tradicional, con ternura, que nada se interponga entre nosotros.
Aparece originalmente en: The Envoy (1982)
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Ras Allah
Reggae roots, de raíces, de Kingston en Jamaica, la posta, digamos. Primer disco de estudio de Prince Alla o Ras Allah, como figura en la tapa. Uno de los artistas menos conocidos de los que grabaron con el gran Joe Gibbs, quien junto a Lee Perry y Coxsone Dodd definieron el sonido de la isla caribeña de una vez y para siempre. Acá hay coros en armonía, prolijidad y un bajo arrasador. Pero todavía se puede sentir el latido de la selva, de África.
Aparece originalmente en: Heaven Is My Roof (1978)
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Tom Jones
Viejo truco con grandes resultados; disco de covers con invitados. Con una vueltita de tuerca, las elecciones son inesperadas y está producido sin escatimar nada. Acá lo llaman a Neil Hannon (de Divine Comedy, por supuesto) para una versión extraordinaria de "All Mine", de Portishead. Tom Jones había grabado el tema para la película Thunderball, de James Bond, a medidados de la década del sesenta. Por ahí viene la mano acá, basta de arruinar sorpresas.
Aparece originalmente en: Reload (1999)
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R.E.M.
Para la época en que sale Eponymous, en el '88 ya estaban por pegar el salto a las ligas mayores. Este sería el compilado broche, el de cierre, en este caso de la primer etapa, con el sello IRS. Sale entre Document y Green e incluye esta rareza, un tema que originalmente había quedado afuera de Murmur, el debut de R.E.M. Acá todavía estaba muy presente el post-punk, aunque los Byrds y la Rickenbacker de doce cuerdas ya tenían una presencia fuerte en el sonido de los de Athens, Georgia.
Aparece originalmente en: Eponymous (1988)
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Marvin Gaye
Hablando de rarezas... En esta época Marvin Gaye era el Rey de Midas, todo lo que grababa era oro puro. Este temazo iba a aparecer en el disco que se grabó como secuela del inmortal What's Going On, considerado por muchos uno de los grandes discos de la historia de la música popular. Y con toda razón. Cómo es que se dieron el lujo de dejar "en los archivos" algo como esto, es difícil de explicar y entender. Al parecer las opiniones políticas del cantante se oponían a las de Berry Gordy, el capo de Motown.
Aparece originalmente en: You're the Man (grabado en el '72 y editado en 2009)
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lunes, 17 de mayo de 2021
5 Canciones 5: Eloy, Cocteau Twins, Coldplay, Marvin Gaye y Luna
Eloy
Grandes temas épicos de la historia de la música grabada. Quince minutos en donde pasa de todo. Una verdadera montaña rusa musical. Arranca con mucho suspenso, sabés que va a explotar y cuando eso llega es la hora de los guitarrazos de hard rock, pero no es tan sencillo el asunto, acá habrá sorpresas y el viaje va a ser interesante. Tercer LP de estudio de los de Hannover, Alemania.
Aparece originalmente en: Floating (1974)
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Cocteau Twins
Si hay que describirle a alguien de qué se trataba el sonido del sello 4AD en general y el de los Cocteau Twins en particular, sería buena idea hacerlo con este temazo del segundo disco de estudio de los oriundos de Escocia, en el Reino Unido. Capas y capas de sonido, colchones de guitarras pasadas por todo tipo de filtros e ingeniría -hechicería- sónica. Y arriba de todo eso, una voz de otro planeta, una cantante única e irrepetible; Elizabeth Fraser. La tensión que hay en "Glass Candle..." es incontenible. Difícil de describir con palabras, hay que escucharlo.
Aparece originalmente en: Head Over Heels (1983)
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Coldplay
Culpables de todos los crímenes de los que los quieras acusar. Pero los dos primeros discos de Coldplay tenían lo suyo. Los tipos eran buenos en lo que hacían. Por ahí se los puede acusar de cierto sentimentalismo adolescente. A veces es preferible un cándido a un cínico. "Green Eyes" es el momento Dylan de Chris Martin, que es un fan confeso del hombre de Duluth, Minessotta. Empieza con voz y guitarra acústica, bien folk. La banda entra en el momento justo.
Aparece originalmente en: A Rush of Blood to the Head (2002)
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Marvin Gaye
No por nada aparece en el noventa por ciento de esas inefables lista de grandes discos de todos los tiempos. Es más, es muy probable que aparezca en listas en que hay poco soul, escaso R&B y nada de Motown. Pero What's Going On excede cualquier tipo de clasificación. Es un momento en que el género deja de ser tal, para convertirse en algo mayor, trascendental. Separar sus canciones no tiene demasiado sentido pero "Right On" es el momento épico, el tema más largo del disco y tiene mucho para decir.
Aparece originalmente en: What's Going On (1971)
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Luna
Son esos temas que funcionan muy bien dentro de su contexto, escuchando el disco entero. Y los discos de Luna hay que escucharlos enteros, tienen un momento de despegue, otro de planeo, algún que otro sacudón y el aterrizaje. Este de Penthouse parece tenerlo todo. La parte instrumental parece llevar la canción a otro momento, a otro estadío, cuando vuelve y parece que va a ir a otro lado... ¡termina!
Aparece originalmente en: Penthouse (1995)
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miércoles, 28 de septiembre de 2016
sábado, 11 de julio de 2020
5 Canciones 5: Gato Barbieri, Gladys Knight & the Pips, Raiders, B.J. Thomas y Thelonious Monk
Gato Barbieri
Era la época en que las fronteras entre los géneros eran borrosas, difusas, por no decir que se habían eliminado casi por completo. En el jazz había pasado y a lo grande, gracias a Miles Davis, Coltrane y compañía. El Gato Barbieri fue otro que aportó y mucho para que las distinciones y encasillamientos se volvieran un verdadero rompedero de cabeza. Esto bien podría haber estado en Trouble Man de Marvin Gaye. Música sensual, bien tocada, con el virtuosismo al servicio de una totalidad más grande e importante que el lucimiento personal.
Aparece originalmente en: Caliente! (1976)
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Gladys Knight & the Pips
Coros de iglesia para empezar. Atmósfera de recogimiento religioso. En seguida entra una nota en staccato del bajo como para bajarle un poco el clima serio. Cuando entra la voz, ya sabés que vas a estar frente a algo grande. Los arreglos son brillantes, luminosos, todo está puesto en su justo lugar y, a nivel estrictamente canción / composición, es claro que esto es cosa seria. Uno de los pocos temas de la época de gloria de la banda en que la voz líder no es de Gladys Knight.
Aparece originalmente en: Imagination (1973)
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Raiders
En algún lugar escuché o leí que este disco no tiene nada que envidiarle a Twelve Dreams of Dr. Sardonicus, la obra magna de la banda de Randy California, Spirit. Y la verdad, como descripción breve, no está nada mal. Si uno piensa que un año antes esta misma banda estaba disfrazada y salían en la TV haciendo caras amables... cuesta creer que hayan ido a hacer temas como este. Paul Revere and the Raiders ya no era la banda inocentona (igual... qué temazos tenían) y ahora Mark Lindsay tomaba la manija, en los créditos incluso figura como "dirección artística y arreglos".
Aparece originalmente en: Collage (1969)
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B.J. Thomas
Que bueno leer las letras chicas de los discos, los créditos, digamos. En este tema la firma es de Buck Owens y Merle Haggard, luminarias del mejor country rock y escritores de un millar de clásicos del género. B.J. Thomas sería algo así como un Elvis de la época Las Vegas, no tan exitoso y no tan bueno como cantanté e intérprete, de más está decirlo. Logra comunicar la tristeza inherente a este tipo de temas y lo hace de manera sobresaliente. El título del disco es un buen auto-chiste; sería "Ayudame a llegar (a mi silla mecedora)".
Aparece originalmente en: Help Me Make It (To My Rockin' Chair) [1975]
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Thelonious Monk
La foto que aparece a la izquierda no es la tapa original pero es la que sale dos años después y también con la que se edita el LP en Argentina, un cuadro del pintor post-impresionista francés Henry Rousseau. En la música está la papa, como casi siempre. Thelonious sabía qué hacer a la hora de grabar una versión y esta no es la excepción a la regla. Entre otras interpretaciones de este estándar se podrían recordar las de Bill Evans, Etta James, Coltrane, Billie Holiday, Marvin Gaye y hasta Cher.
Aparece originalmente en: Thelonious Monk Plays the Music of Duke Ellington (1956)
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martes, 3 de junio de 2014
Paul Weller - 22 Dreams
Acá Weller intenta prácticamente de todo y sale bien parado, se podría decir que es su intento de Álbum Blanco y no sería descabellado, la variedad estilística sorprende, gratamente. Si bien Weller en sus discos solistas más recordados (Wild Wood, Stanley Road) siempre se destacó por una especie de retro-rock bien entendido y un batido de influencias hábiles, en 22 Dreams se la jugó, es un disco que en todo momento suena contemporáneo, moderno. Incluso cuando parte de un sonido “reconocible” (Nick Drake, Marvin Gaye o Traffic) jamás lo hace de manera obvia y ese es uno de los grandes hallazgos.
La explicación puede ser simple, Weller es un tipo que jamás dejó de escuchar música nueva, mientras que muchos de sus congéneres siguen desempolvando los mismos discos que los conmovieron a los veinte años, él sigue yendo a su disquería favorita a nutrirse de los últimos lanzamientos y enterarse de qué es lo que anda dando vueltas.
En 22 Dreams habla de la paternidad, del paso del tiempo, de envejecer y los temas que nos preocupan más o menos a todos, con una candidez inédita para un tipo que supo estar enojado. Encara con decisión estilos y géneros que no había explorado, hay instrumentales que no aburren, bien tocados, interesantes, hay algo de jazz (“Song for Alice” es un guiño evidente a Coltrane) y hay rock actual, el que practican aquellos que fueron, en principio, influenciados por Weller mismo.
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The Jam - The Gift
The Style Council - Our Favourite Shop
Paul Weller - As Is Now
domingo, 3 de diciembre de 2023
5 Canciones 5: The Ritchie Family, Alessi, Squeeze, Margie Joseph y Ashford & Simpson
The Ritchie Family
La tapa no podría ser más gay. La foto es casi un lugar común. El contenido es música disco de altísima factura. Como esto estaba de moda, como suele suceder, había mucha plata puesta en estas grabaciones. El sonido es impresionante. El lado B tiene un medley de tres temas que son un ejemplo claro de que no toda esta música era descartable. Una línea de bajo demoledora, fuerte, presente, irresistible. Qué bueno poner cuatro adjetivos uno atrás del otro y que nadie te rompa las pelotas.
Aparece originalmente en: Bad Reputation (1979)
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Alessi
Hace poco ví un video en YouTube en donde alguien se tomaba la molestia de diseccionar este disco. Yo lo tenía hace rato y nunca le había dado mucha pelota. Lo volví a escuchar. Está bien, no es para alquilar balcones, pero tiene lo suyo. Cover de The Spencer Davis Group, la banda en la que Steve Winwood hizo sus primeros pasos, tema omnipresente en cualquier compilado de música de los sesenta. Buena versión, llevada al palo de esta gente, algo que podría definirse como rock blando de la segunda mitad de los setenta. Ahora le dicen yacht rock, o algo así.
Aparece originalmente en: Words and Music (1979)
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Squeeze
Banda difícil de encasillar, eran una especie de Beatles de la new wave, tenían mucho talento. De acá salieron Glenn Tilbrook, Paul Carrack, Chris Difford y Jools Holland. Este último famoso por su programa musical, para la época de East Side Story ya no estaba en Squeeze. Pop perfecto sería, unos XTC con menos pretensiones. El solo de guitarra está buenísimo, corto, conciso, como debe ser.
Aparece originalmente en: East Side Story (1981)
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Margie Joseph
La etiqueta con el logo del rayito (Volt) no miente. Subsidiaria del mítico Stax, tuvieron cinco o seis años en que todo lo que sacaban era de bueno para arriba. Y este discazo no es la excepción, continuación natural de un debut impecable como fué Margie Joseph Makes a New Impression... del mismo año!!! Esta gente no perdía el tiempo cuando veían que había talento. Arreglos de cuerda, producción sin escatimar nada y una cantante a la altura de Aretha, Etta James, quien se te ocurra.
Aparece originalmente en: Phase II (1971)
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Ashford & Simpson
¡Uf! Esos graves te pegan en las tripas. Qué impresionante instrumento. Cuando está bien tocado es una cosa de locos. Acá arranca el bajo solo así que te captura de entrada. A esto se le puede llamar groove, se ha imitado hasta el hartazgo y todavía hoy se sigue haciendo. A me por lo menos me pasa que, cuando escucho algo actual que viene por este lado, lo único que me provoca es ganas de ir a buscar estos discos, Curtis Mayfield, Marvin Gaye... the real thing, digamos.
miércoles, 27 de enero de 2010
Al Green - I'm Still in Love with You
¿Cuántos niños que hoy son adultos habrán sido concebidos al compás de la música de Al Green? Seguramente miles. Es que el soul sugerente y arropador de El Reverendo era muy popular en la primera mitad de la década del 70.
Nacido en el seno de una familia humilde y muy religiosa, tuvo que dejar su hogar cuando todavía era un niño, cuando su padre lo encontró escuchando música “pagana”, non-sancta. Se las arregló como pudo, lidiando con mujeres de vida licenciosa y llegando incluso a ser una especie de cafishio. Después de varios intentos infructuosos en la música, su suerte cambiaría al conocer a Willie Mitchell, dueño, productor, arreglador y compositor de Hi Records. Ahí fue cuando los éxitos empezaron a aparecer.
I'm Still in Love with You forma parte de una sucesión de discos envidiable, hay quienes lo señalan como su pico creativo, otros se quedan con Call Me, el disco siguiente y están los que optan por Let's Stay Together, pero nadie en su sano juicio discutiría que este es un trabajo definitivo. La clave está en la síntesis hallada por Green y Mitchell; al encanto sureño del sello Stax se le suma la fuerza y la energía de Motown y si a eso le agregamos la pizca de agresividad de la música urbana de aquel entonces… bueno, el cóctel es irresistible. Por eso el tema que da título a la placa fue un super-hit a nivel ventas, la sección rítmica trabaja con precisión y buen gusto, con dos baterías sincopadas y por encima de todo, la voz de Green susurrando, gimiendo y pasando del falsetto al barítono sin el menor esfuerzo.
Más adelante aparece "Love and Happiness", una de las canciones más memorables de todas las que compuso, en este caso de la mano de Mabon “Teenie” Hodges, el guitarrista de su banda de acompañamiento. Extrañamente no fue un disco simple hasta pasados unos cuantos años de la aparición de I'm Still in Love with You. Al parecer la compañía disquera no quería desviar la atención del primer simple extraído del álbum (el tema que da título al LP) y así fue como una de sus más reconocidas composiciones quedo opacada en su momento. "Simply Beautiful", lentísimo y aletargado, con unos arreglos al borde de lo imperceptible, pero en donde Green puede permitirse el lujo de lucirse con su sutileza a la hora de sugerir en vez de mostrar, uno de los golazos acá. La calidad de intérprete queda con la relectura que hace de "Oh, Pretty Woman" del gran Roy Orbison, casi irreconocible, pero también es una muestra de que las canciones gigantes son elásticas, flexibles y permiten acercamientos diferentes, conservando intacta su eficacia. También están presentes las versiones de temas country que no pueden faltar en los discos clásicos de Al Green, en este caso el tema es "For the Good Times" de Kris Kristofferson. Recibe un tratamiento similar al de "I'm So Lonesome I Could Cry" de Hank Williams y "Funny How Time Slips Away" de Willie Nelson de Call Me. Lo de siempre; si algo sale bien, sigamos haciéndolo.
Inmediatamente después de la aparición en el mercado de I'm Still in Love with You (dos años despúes para ser precisos) sucedió el episodio que hizo que Al Green abrazara la religión, se comprara una iglesia y se dedique a los sermones dominicales. De todas maneras su carrera estaba lejos de terminar, algunos coqueteos con el góspel -logicamente- volvería a la música “profana”, se harían muchas versiones de sus temas más famosos y se canonizaría su imagen para siempre. Merecidamente, claro está.
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Al Green - Gets Next to You
Marvin Gaye - Let's Get It On
Sam Cooke - Night Beat
miércoles, 15 de noviembre de 2023
The Sonics - Boom
Banda mítica, de culto. Oriundos de Tacoma, Washington, en la costa oeste de Estados Unidos. Hacían este rock crudo, básico y a lo bestia cuando el mundo estaba a punto de cambiar para siempre. De Dylan, los Beatles y el folk rock parecen no haberse ni siquiera enterado. Ellos recogen directamente el guante de los dos primeros discos de Little Richard, que para este entonces ya tenían diez años.
Algunos los llaman los primeros punks. Debatible. Otros le ponen ese mote a Jerry Lee Lewis, si te ponés muy exigente puede ser Beethoven. No importa. Sí es cierto que esta gente iba al hueso, dejando de lado cualquier tipo de sutileza. Haber presenciado un concierto de ellos debe haber sido una experiencia única. La gente… ¿bailaría? Los gritos del cantante deben haber asustado a más de uno. Sonaban como tipos duros, probablemente lo eran o mejor imaginarlos así. No te los querrías cruzar en un callejón desolado.
Boom es el segundo disco de estudio y sale al año siguiente de Here Are the Sonics, el inolvidable debut. Por decirlo en pocas palabras es exactamente lo mismo, es un calco, una reproducción. El mismo tipo de canciones, idéntica dinámica, producción, etcétera. ¿Le quita algún mérito? En este caso se podría decir que no, si lo hubiesen hecho cinco veces ahí sí, el chiste pasa de divertido a pesado, sin escalas.
Hay una diferencia grande entre los originales y las versiones. Es otra cosa. Los temas de ellos son algo incomparable. En el primero eran “The Witch”, “Psycho” y el inoxidable “Strychnine” ('a algunos les gusta el agua, a otros el vino, a mi me gusta el sabor de la estricnina sin hielo') y acá salen con cuatro propios. Uno más que en el anterior. En esos temas hay una cuota de maldad, sadismo, es difícil describirlo. Ya desde la estructura y los cambios de acordes. No tienen mucho que ver con los covers que hacían, esos con los que llenaban los álbumes. Que también están buenísimos, hay que decirlo. Acá agarran “Hitch Hike” de Marvin Gaye y lo llevan al tren fantasma, lo mismo pasa con el inmortal “Let the Good Times Roll”, el imperecedero de Louis Jordan, interpretado por… medio mundo.
Acá arrancan con “Cinderella”, equivalente en más de un
sentido a “The Witch”, que abría el juego en el primero, para seguir con “Don't
Be Afraid of the Dark”, relativamente liviano a pesar de su título. ¿Querés
violencia? Poné “He's Waiting”, con un riff medio parecido a “You Really Got Me”
de los Kinks, que había salido un poco antes. Aunque acá la onda no es amable,
todo lo contrario. Esto anticipa el rock que se haría diez años más tarde y que
algunos creen que salió con The Hives, a principios de este siglo. Lo habían inventado los Sonics, probablemente
sin planteárselo.
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The Fabulous Wailers featuring Rockin' Robin and Gail Harris - At the Castle
The Cynics - Living Is the Best Revenge
The Sonics - This Is the Sonics
viernes, 9 de abril de 2021
viernes, 11 de junio de 2010
Ray LaMontagne - Gossip in the Grain
Se pueden ensayar varias explicaciones de cómo es posible que un disco que, aparentemente no presenta novedad alguna, termine sonando fresco, actual y hasta innovador.
En este caso particular podemos arriesgar una respuesta: simplemente hay pocos intentando lo que hace Ray LaMontagne en Gossip in the Grain, su tercer disco de estudio. Para este trabajo, el cantautor oriundo de Nashua, un pueblito perdido en el estado norteamericano de New Hampshire, se unió con el multi-instrumentista y productor Ethan Johns para un conjunto de canciones con miras a la eternidad, sin fecha de vencimiento.
Desde el vamos se nota que LaMontagne ha hecho sus deberes a conciencia y ha sabido leer entre líneas e interpretar a su modo. En su altar están Van Morrison, Sam Cooke, Marvin Gaye y demás luminarias inoxidables. Su norte es claro, es la canción con algo de folk, un poco de jazz, orquestaciones suntuosas, bien administradas y letras poéticas, un poco tristes y siempre reflexivas.
En la apertura están los Memphis Horns, el sonido de los estudios Moseley Shoals, de los discos de Stax/Volt, todo vuelto a empaquetar y listos para las generaciones del siglo XXI. "You Are the Best Thing" es una elegía romántica conmovedora. Así empieza Gossip in the Grain, un poco de manera engañosa porque el resto de las canciones del disco poco tienen que ver con este primer clima. Ya en "Let It Be Me", clásico desde el título mismo, es donde aparecen las verdaderas intenciones, guitarra y voz, acompañamiento sosegado y parco en una canción que tiene mucho de ese olor a madera de los discos viejos de Van Morrison o los álbumes folk del Neil Young de los 70's. Por ese lado va este trabajo. Apunta al clasicismo, a la eternidad, a ser imperecedero a toda costa. La nota de color la aporta "Meg White", una oda a la baterista de los White Stripes, con su comienzo spaguetti western y la letra que fantasea con encontrarla, caminar a su lado, etcétera. Es un tema simpático, que aporta un poco de descanso en un disco cuya trama lírica es más bien densa, personal. En “Sarah” hay ecos a Nick Drake (en las inflexiones vocales sobre todo) en particular y al folk inglés en general, con su reglamentario cuarteto de cuerdas que siempre sugiere sin interferir, también hay un ukelele tocado con buen gusto y economía. Podría haber estado en Astral Weeks o en Five Leaves Left y no sentirse del todo incómoda.
Ray LaMontane es joven, todavía no tiene cuarenta años y suena como esos tipos que parecen esconder secretos y saber cosas que el resto de los mortales desconocen, pero es muy probable que su carrera continúe de manera auspiciosa. De lo contrario, no hay de que preocuparse… ya hizo Gossip in the Grain.
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Van Morrison - Veedon Fleece
Ray LaMontagne - Till the Sun Turns Black
Iron & Wine - Around the Well
martes, 21 de abril de 2020
5 Canciones 5: The Isley Brothers, Savoy Brown, Jaime Torres, Robert Plant y Ken Boothe
The Isley Brothers
¡Qué carrera la de los Isley Brothers! Si nos ponemos específicos, dentro del soul y el R&B están al nivel de los Temptations, infinidad de singles inolvidables, muchos años en la ruta y una seguidilla de discos valiosos que no muchos pueden ostentar. Eran los años de furor de la música disco y los hermanos se adaptaban a los tiempos, como no podía ser de otra manera. Acá está el P-Funk de George Clinton, el groove, los falsettos increíbles y ojo con las guitarras. Queman.
Aparece originalmente en: The Heat Is On (1975)
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Savoy Brown
Incluída en uno de los últimos grandes discos de Savoy Brown, una banda encasillada injustamente dentro del blues rock. Esto es claramente un ejemplo de cómo la banda excedía las etiquetas. Rock. Épico. Cuando sale de los acordes convencionales, los de siempre, digamos, es para crear suspenso, la voz se pierde a lo lejos y la guitarra responde con una frase electrizante. El piano eléctrico suma y mucho, la da una identidad al tema.
Aparece originalmente en: Lion's Share (1972)
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Jaime Torres
El bombo y la percusión... los sikus, la quena... viaje inmediato. Transporte automático a las cimas, el cóndor, los Incas, las grandes montañes de los Andes. Pocos han hecho tanto por la música del sur del continente como el gran Jaime Torres. Años más tarde le llegaría el revival rockero de la mano de Divididos. Pero en sus años mozos es cuando tenía sed de gloria y sus discos eran de lo más auténtico que podías (y podés, por suerte) llegar a encontrar.
Aparece originalmente en: Llajta Runa (1972)
NO ESTÁ para escuchar online
Robert Plant
Lo que hace Plant como solista hace unos cuantos años puede interesarle incluso a gente que no es adepta a su banda anterior. De hecho reniega de su pasado de Dios dorado del rock and roll (¿se acuerdan de la película Casi Famosos?) y casi nunca canta con el chillido hiper agudo que lo hizo famoso. No se cansa de buscar y escuchar música nueva, cuando hace una versión siempre es para rescatar algo interesante y semi-desconocido. "Last Time..." es psicodelia en pleno siglo XXI. A viajar se ha dicho.
Aparece originalmente en: Dreamland (2002)
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Ken Boothe
1974. Justo un poco antes de que el reggae pegara con todo en Europa y Estados Unidos. Antes de Marley se podría decir. Ken Boothe ya venía batallando hace rato. Esto es reggae de raíces puro y duro, todavía con muchas influencias de la música soul de Marvin Gaye, Curtis Mayfield y compañia. Pero el beat está, el bajo mágico también. Un ejemplo perfecto de lo que era el género antes de cambiar para siempre la historia de la música popular.
Aparece originalmente en: Everything I Own (1974)
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martes, 8 de noviembre de 2016
The Who - Odds & Sods
Casi no hace falta aclarar que Odds & Sods, aparecido inmediatamente después de Quadrophenia y compilado por John Entwistle, el historiador y archivista de la banda, no es un disco fundamental de la discografía… si no sos fanático. Si te gusta The Who, y se puede asumir que cualquiera que los entendió y se tomó el trabajo de digerirlos será un converso, este compilado es indispensable.
Vale recordar que Who’s Next iba a ser doble, con un concepto muy ambicioso (por no decir delirante) que nunca nadie entendió aparte de Townshend, todos esos temas que quedaron afuera son impresionantes y durante décadas se rastrearon como si del Santo Grial se tratase. Acá hay tres -un par más si contamos los bonus de la reedición mencionada- el poderoso “Naked Eye”, tema que tocaban mucho en vivo a principios de los setenta, la preciosidad filosófica “Too Much of Anything”, una de las baladas más efectivas de la pluma de Pete, cantada de manera sublime por el gran Roger Daltrey y “Pure and Easy”, en donde se vislumbra el concepto que se barajó para el disco con los muchachos meando en la tapa. “Glow Girl”, en una versión ligeramente diferente a la que apareció en The Who Sell Out, anticipa lo que estaba a la vuelta de la esquina, cuando en su coda entonan el inmortal “es un niño sra. Walker, es un niño”, que se retomaría en Tommy. Más o menos de esa época es tambien el brillante “Little Billy”, con Keith Moon rompiéndola atrás de los parches, demostrando que su comprensión de las canciones que le ponían enfrente era única. El disco original terminaba a toda potencia, de la mano de “Long Live Rock”, ideal para hacer guitarras aéreas. Entre los más destacados “temas nuevos” se puede citar la versión de los Stones de “Under My Thumb”, cuando habían decidido grabar versiones para solidarizarse con la caza de brujas drogona que estaban sufriendo las Majestades Satánicas. La arrolladora versión de “Baby Don’t You Do It” de Marvin Gaye, otra oportunidad de lucimiento para Moon, que se vuelve loco, sin perder en ningun momento el control.
Como bien dijimos, si te gusta The Who, te ponés la remerita con el logo y te hacés el mod, podés dejarlo pasar. Si los amás de verdad este disco es para vos.
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The Who - Thirty Years of Maximun R&B
The Who - Meaty, Beaty, Big & Bouncy
The Who - Who's Missing
miércoles, 12 de marzo de 2025
Bobby Womack - Looking for a Love Again
Es de suponerse que más de uno llegó acá en la misma situación que paso a describir, a traves de los Stones y la versión que hacían de "It's All Over Now", en la época de "Satisfaction", "The Last Time", "Time Is on My Side"... aquellos singles de la primer época, cuando todavía estaban madurando como compositores. Y te ponés a escuchar los discos cuando empezás a apreciar esta música extraordinaria, llena de sutilezas, un poco harto del rock and roll y otro tanto en busca de nuevos horizontes auditivos. Ahí es cuando aparecen Marvin Gaye, Aretha, Curtis Mayfield, los próceres del soul y el R&B. Y Bobby Womack es uno de ellos, de eso no hay dudas.
A lo mejor el tema que todo el mundo conoce, del que se han hecho varias versiones, es "Across 110th Street", de la pélicula homónima, una de esas que marcan una era y que algunos llaman blaxploitation. La banda sonora se puede parar muy cómoda al lado de Super Fly, Shaft de Isaac Hayes, Trouble Man o cualquiera que se te venga a la mente.
Womack, sin haber hecho grandes revoluciones como What's Going On (por ejemplo) siempre estuvo en la vanguardia y su carrera duró más que la de la mayoría de los pesos pesados. Incluso antes de despedirse lo llamó Damon Albarn para meter alguna que otra voz en Plastic Beach, tercer opus de Gorillaz, pegaron buena onda y el ex-Blur le dió una mano en su canto de cisne, The Bravest Man In the Universe, con el que cosechó muy buenas críticas y demostró que podía sonar moderno y relevante con más de setenta años y toneladas de drogas en su torrente sanguíneo.
Looking for a Love Again sale en lo que podría considerarse el pico de su carrera, coincidiendo con un momento en que el género explotaba en mil pedazos, con innovaciones de todo tipo y un nivel de creatividad desorbitante. Agarrá los tres primeros temas de acá para darte una idea de la variedad estilística que dominaba Mr. Womack, moviéndose con soltura en el tema que dá título, un funk sudoroso (tocado como los dioses, por cierto) que sirve para abrir el juego. En seguida sigue con "I Don't Wantna Be Hurt By Ya Love Again", una balada de corazones rotos que haría la envidia de los Stones de la era Exile On Main Street, aunque esto es posterior, '74 para ser precisos. El tercero es "Doing It My Way", en donde se calza el traje de Hendrix, rockea con aplomo y exhibe unas guitarras en llamas que seguramente Prince escuchó en algún momento. Casi al final hay una versión de "Copper Kettle", que había versionado también Dylan un par de años antes en su polémico Self Portrait y era -si mal no recuerdo- el único que se había salvado de la famosa reacción de Greil Marcus al escucharlo: "¿Qué es esta mierda?". Los años pasan y todo decanta, como bien sabemos.
Escuchar online en YouTube o en Spotify.
Chequear también:
Bobby Womack - Fly Me to the Moon
Bobby Womack - Facts of Life
Bobby Womack - The Poet II
miércoles, 3 de marzo de 2021
Joe Tex - From the Roots Came the Rapper
Este sí que las peleó a todas. Venía batallando seriamente desde mediados de la década del cincuenta, recién pudo asomar la cabeza -en esta época léase: tener hits- a mediados de los sesenta. Vendría a ser lo que muchos llaman “soul sureño”, una variante más sucia y menos arreglada del R&B. Pero no vamos a detenernos en estilos y etiquetas que no es lo nuestro, vamos. Mucha gente conoce el éxito por el que muchos recuerdan a Joe Tex, que es “I Gotcha”, un funk sudoroso y pegadizo que bien podría haber sido de James Brown (fueron rivales durante años), Curtis Mayfield o cualquiera de los que estaban con aquello del blaxploitation, a principios de la década del setenta.
From the Roots Came the Rapper es el disco de studio número doce de Joe Tex y es justo el que viene antes del mencionado super-hit. ¿A que viene el título? Se podría traducir como “de las raíces vino el rapero”. Simple; fue pionero en eso de los monólogos y no sólo en el escenario, también en estudio. Más tarde lo hicieron todos… Marvin Gaye, Millie Jackson y especialmente Isaac Hayes. Este último es una influencia clave (al parece era mutua) en eso de hablar antes de los temas. Un ejemplo perfecto acá sería la versión de la dupla Bacharach / David, otra coincidencia con Hayes, de “I’ll Never Fall In Love Again”, hay una intro hablada, cuando arranca la canción te lleva de los pelos, directamente. En este caso también hay monólogo en medio del tema, con flautas, cuerdas y todo ese acompañamiento lujoso, tan típico de las producciones de soul y R&B de la época. Son once minutos y fracción en total, con final a puro grito y orquesta, lo tomas o lo dejas, como suele suceder en estos casos.
Lo que sorprende en este disco es lo moderno que suena, cuanto tiene que ver con -por ejemplo- What’s Going On y todo lo que estaban haciendo tipos más jóvenes que Joe Tex, que venía de otra época y, por ende, de otra generación y otra forma de comprender la música. Otra constante en los discos del hombre de Rogers, Texas era la mezcla de temas propios con versiones. En este caso hay covers de Don Covay, Jerry Williams y otro héroe de culto que vale la pena investigar; Eugene McDaniels, quien firma el temazo con que empieza el LP, “Lovin’ Man”. Otro ejemplo, en el lado B, el primer tema es “Oh Me Oh My (I'm a Fool for You Baby)”, también con su introducción hablada, cuando entra la canción propiamente dicha, te mata, te desarma, quedás rendido. Si habrá sido calculado o no este recurso es una buena pregunta para hacerse, pero funciona y muy bien.
Un disco de
culto, muy a tono con lo que se hacía en el momento, grabado y producido como
los grandes exponentes del género, sin escatimar absolutamente nada. Todavía no
ha sido rescatado por los revivalistas de esta era, en que todo lo que tiene más
de veinte años es fetiche. Acá va nuestro granito de arena.
NO ESTÁ para escuchar online ni YouTube ni en Spotify.
Chequear también:
Joe Tex - Spills the Beans
James Brown - Hell
Isaac Hayes - Hot Buttered Soul
lunes, 8 de enero de 2024
The O'Jays - The Rich Get Richer
"Y ahora todo el mundo escúcheme... voy a abrir de los ricos y de los super-ricos". Así arranca el asunto acá. Y después sale con "La gente que vive en las colinas no tienen tiempo para los del gueto, pero sí que hacen plata con los que viven en el gueto". Y por si fuera poco "Son sólo dieciséis familias las que controlan el mundo".
¿Qué es esto? ¿Sepultura? No, amigos; The O'Jays. Van al frente con todas las armas cargadas en este temazo. No es algo del todo habitual en un tema de esta época y género. Todo lo que había empezado Marvin Gaye con Let's Get It On, ese soul con conciencia social, de denuncia o como prefieras llamarle. Curtis Mayfield, los Temptations y "Papa Was a Rolling Stone" y varios más. Estaba de moda, en cierta forma. Ser contestatario. Igualmente había gente que seguía haciéndose la boluda. Algo es algo...
La música acá es magnífica. La base machaca, te pega al suelo y, salvo que seas un amargo militante, te hace bailar. Tiene una suerte de "truco" en la parte del estribillo, cuando sube un cambio y te dan ganas de cantar arriba. Esta gente sabía lo que hacía. Alquimia, magia, artesanía, todo mezclado.
Podés escucharla en YouTube.
Encontrala originalmente en:
Mirás los créditos de composición y decís "ah, claro, ahora entiendo". El noventa por ciento de los temas pertenece a la dupla Gamble / Huff, de hecho el disco sale por el sello Philadelphia International Records. No es tan reconocido como los más famosos Ship Ahoy o Back Stabbers, pero no tiene nada que envidiarles.
Survival (1975)




































