martes, 28 de diciembre de 2010

10 Discos del 2010

The Black Angels
Phosphene Dream




Rykodisc / Blue Horizon


The Sadies
Darker Circles




Yep Roc


MGMT
Congratulations





Sony / Columbia


Steve Wynn & the Miracle 3
Northern Aggresion




Yep Roc / Blue Rose


The Coral
Butterfly House





Deltasonic


Roky Erickson & Okkervil River
True Love Cast Out All Evil





Chemical Underground
Records / Anti



Los Lobos
Tin Can Trust





Shout! Factory


Dead Meadow
Three Kings





Xemu

The Grips Weeds
Strange Change Machine





Rainbow Quartz

Kula Shaker
Pilgrim's Process





Strangefolk


* El orden es completamente aleatorio.

jueves, 23 de diciembre de 2010

Skip Bifferty - Skip Bifferty


Skip Bifferty. A pesar de que el nombre sugiere un solista como Dusty Springfield o Sam Cooke, se trata en realidad de una banda, que decidió bautizarse así en homenaje a un personaje de historieta hoy en día olvidado. Tienen mucho en común con un millar de grupos de esta misma época, de mediados de los sesenta; se formaron luego del boom de la llamada Invasión Inglesa, eran bien criticados por los semanarios musicales, estuvieron a punto de “pegarla” y un sinfín de historias de esas que tantas veces hemos escuchado. A diferencia de unos cuantos “Discos Perdidos” el de Skip Bifferty tiene una personalidad propia, tiene canciones memorables y está muy bien producido.

Empieza con "Monkey Man" que, tranquilamente, podría haber pertenecido a los Zombies o cualquier otro grupo de la época con más fama y reconocimiento; un pop delicado, repleto de armonías vocales y trucos de estudio psicodélicos a la orden del día. "Guru" empieza con unas risotadas narcóticas y en seguida aparecen unos tambores tribales. Hay aires hindúes y una melodía vocal basada en escalas orientales. En seguida ponemos los pies sobre la tierra (a unos veinte centímetros en realidad) de la mano de "Come Around", soul blanco, con una interpretación vocal de lujo a cargo de Graham Bell.
Inmediatamente aparece "Time Track" con sus cambios de ritmo a la manera de Sgt. Peppers, para dar una idea del asombroso eclecticismo del que eran capaces.
Hay mucha sustancia en el único disco de estudio de Skip Bifferty, en realidad todos los temas tienen un nivel más que aceptable pero hay algunos que destacan ligeramente del resto. Está "Planting Bad Seeds" con su atmósfera juguetona, sus guitarrazos y esos coros altísimos o "Follow the Path to the Stars" una balada muy elegante. Este último hizo que el gran George Martin “parase la oreja” y grabara una versión con Cilla Black instantáneamente, incluso antes de la aparición de Skip Bifferty en el sello RCA.
El último tema del disco original, "On Love", que apareció como simple, incluso cosechó versiones, de la mano de los Tremeloes y una pequeña banda llamada Band of Joy en donde militaba un jovencísimo Robert Plant.

Atención especial merecen los bonus tracks de esta reedición en CD. Con el disco de estudio más todos los simples (con sus respectivas caras “B”) nos hacemos con todo el material grabado por esta banda originaria de Newcastle, Inglaterra. Ahí se pueden rastrear los orígenes y también lo que pasó después de la aparición del álbum en el mercado, con un evidente giro hacia el hard-rock.
RCA tardó en poner el disco en las tiendas, cometiendo errores en el prensado y demorando todo en pos de un éxito en formato de single que nunca llegaría, de modo que el producto final recién estuvo disponible a principios del '68. Se podría decir que ya era otra la historia y que el fracaso (que de ningún modo fue estrepitoso) de Skip Bifferty se debió en gran parte a este receso forzado por parte del sello que los cobijaba.
Como siempre, surge la pregunta… ¿Qué hubiera pasado si…? Con el disco en la mano, no hace falta responderla. Es más que suficiente.





Chequear también:

The Bee Gees - Horizontal
Forever Amber - The Love Cycle
Alan Hull - Pipedream



viernes, 17 de diciembre de 2010

Don Van Vliet (1941 / 2010)


- Por la sonrisa maliciosa de la mayoría de las fotos.
- Por el siguiente pedido: lameme las calcomanías hasta que se vayan.
- Por Helado de Crema para Cuervos.
- Por "Hacer el amor con un mono, con un vampiro en las rodillas".
- Por la infinidad de "músicos" (atención a esas comillas) que inspiraste sin que te lleguen jamás ni a las rodillas.
- Por el infernal, deforme y descomunal Doc at the Radar Station.
- Por la infinidad de anécdotas raras y divertidas que repetimos hasta el hartazgo.
- Por el chancho chino tan seguro como la leche.
- Por el impresionante descontrol/controlado.
- Por el pibe del reflector, los puntos de claridad, los jeans azules y los rayos de luna.


- Resumiendo: por millones de momentos únicos que sólo la música puede dar.





El Capitán... ¿muerto? JAMÁS.




jueves, 16 de diciembre de 2010

Video de la Semana: The Coral - More Than a Lover


Tres minutos de belleza absoluta en una canción perfecta. La especialidad de The Coral se podría decir. Del último disco hasta la fecha: Butterfly House.

jueves, 9 de diciembre de 2010

The Jayhawks - Tomorrow the Green Grass


Los Jayhawks son geniales. Así de simple y categórico. ¿Por qué? Tienen varias virtudes. A saber: son melancólicos sin ser sensibleros, son muy melodiosos pero jamás empalagan y son inteligentes sin pasarse de listos. Algún “avispado” puede llegar a decir que esto ha sido hecho anteriormente y a priori puede que así sea, pero no es tan simple el asunto. Por empezar hay que recordar qué era lo que abundaba en aquel entonces, a mediados de los noventa. O mejor no, mejor no recordar. La sutileza y el amor por la melodía eran casi cosa del pasado, pero todo eso a los Jayhawks pareció no importarles en lo más mínimo.

Abanderados de lo que se llamó Nuevo Rock Americano (o también country alternativo) los Jayhawks se formaron en Minneapolis, una ciudad con una tradición musical extensa, desde Bob Dylan a los Replacements. Con el oficio como capa y las canciones brillantes como espada, supieron abrirse paso en una escena atiborrada de bandas interesantes. Para el momento de Tomorrow the Green Grass ya tenían más de diez años de carrera a cuestas y tres discos de estudio muy buenos. Tomorrow… es el que le sigue al laureadísimo Hollywood Town Hall del '92, exactamente tres años después. Y si Hollywood... era guitarrero y aguerrido en este disco lo primero que llama la atención son las hermosas armonías vocales que construyen los dos líderes y principales compositores: Gary Louris y Mark Olson. Tampoco se puede dejar de mencionar a Karen Grotberg, la tecladista, que aporta una tercera voz que suma color y redondea perfectamente el conjunto.

A los escépticos se les puede dar dos o tres canciones de Tomorrow the Green Grass para que caigan rendidos ante la evidencia. ¿"Red Light"? Podría ser una, claro que sí. Empieza con unos acordes de guitarra bien marcados y ahí nomás aparecen esas voces entre angelicales y malvadas, trenzándose, elevándose. O si no está "I'd Run Away" en donde la producción de George Drakoulias es un verdadero banquete de humildad sonora. También hay baladas y medios-tiempos. Para eso qué mejor que "Pray for Me": guitarra de doce cuerdas, arpegios hipnóticos que suben y bajan y un buen gusto dosificado, sin pirotecnia. ¿El gesto “heroico”? La versión de "Bad Time" de All the Girls in the World Beware!! de Grand Funk Railroad. Demostrando que las “credenciales” eran un tema menor en los Jayhawks y que una canción buena puede aparecer en donde los snobs de siempre fruncirían el ceño.

Después de Tomorrow… Mark Olson se alejaría de la banda para dedicarse a su carrera solista pero los Jayhawks todavía tendrían cuerda para rato. Bueno, en realidad tres fantásticos discos de estudio; The Sound of Lies, Smile y Rainy Day Music. Unos cuantos discos imprescindibles y una huella imborrable. No está nada mal.






Chequear también:

New Riders of the Purple Sage - Gypsy Cowboy
Son Volt - Trace
Gary Louris - Vagabonds


martes, 7 de diciembre de 2010

Video de la Semana: The Byrds - Goin' Back


Siempre es bueno recordar a los Byrds. En este caso, en una aparición en un show para la televisión y con un regreso del gran Gene Clark (se había ido para la época de 5th Dimension) que, por desgracia, no perduró.

viernes, 3 de diciembre de 2010

5 Canciones 5: The Jarvis Street Revue, Ducks Deluxe, The Sorrows, Dimentia 13 y Compañero Asma


20 Years
The Jarvis Street Revue
Canadienses, garageros y -sobre todo- muy sucios. Haciendo un disco conceptual ecologista. "20 Years" no tiene mucho que ver con el resto de las canciones del disco, es medio lenta, más sutil que el resto y tiene unas interesantes armonías vocales. Después del estribillo, aparecen unas trompetas mariachis diabólicas rarísimas. Y sí, fracasaron rotundamente por si a alguien le interesa saberlo.

Aparece originalmente en: Mr. Oil Man (1970)

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Teenage Head
Ducks Deluxe
Así es como debe hacerse una buena versión. En este caso de los fundamentales Flamin' Groovies. Estos pub-rockers ingleses le sacan un poco de mugre al original, le ponen algunos arreglos de guitarra que no estaban y un hammond, la voz bien al fondo de la mezcla y para terminar unos power-chords bien al estilo Townshend. Por si fuera poco, el resto del disco también está buenísimo.
Aparece originalmente en: Taxi to the Terminal Zone (1975)

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Christabelle
The Sorrows
Todas las características que diferencian al power-pop excelente del mediocre están presentes en esta joya de casi cuatro minutos de los Sorrows; armonías brillantes, guitarras por todos lados, cortes y ganchos, muchos ganchos. Esos que convierten una canción en algo inolvidable. Acá hay potencia, hay amor por el género... todo lo que tiene que tener. ¡Encima la tapa es preciosa!


Aparece originalmente en: Love Too Late (1981)


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Psychedelic Mushroom Cloud Explosion
Dimentia 13
"Gente hablando demasiado alto en una explosión de una nube psicodélica de hongos / alterando todas las nociones / dando vueltas en mi cabeza". Como para que quede claro como viene la mano con esta banda de Ohio, comandada por el multifacético Brad Warner. ¿La música? El complemento perfecto y exacto para lo que dice la letra. Una unión perfecta.


Aparece originalmente en: Mirror Mind (1987)


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All They Need Is War
Compañero Asma
Hernán Espejo le guiña un ojo a Julian Cope en la segunda canción del EP Kraut n' Roll. Compañero Asma es una interpretación totalmente personal de diez mil cosas que andan dando vueltas por ahí. El resultado es admirable. Una de las bandas que todavía se siguen moviendo y que vale la pena conocer. Como dato interesante no se puede dejar de mencionar que este nuevo trabajo se puede descargar de forma gratuita del sitio oficial de la banda.

Aparece originalmente en: Kraut n' Roll [EP] (2010)


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jueves, 25 de noviembre de 2010

Chad & Jeremy - Of Cabbages and Kings


Of Cabbages and Kings. Sería algo así como “De repollos y reyes”. Ya en el título se puede vislumbrar la atmósfera lúdica y “liviana” que hay en los surcos del disco “Cosecha ‘67” de Chad & Jeremy. Un año antes habían hecho Distant Shores, un disco precioso por donde se lo mire, pero acá dieron un salto cuantitativo. Es cierto, la psicodelia había explotado por todos lados, no se podía quedar afuera.
Para Cabbages… ya estaban viviendo en California, grabando con Gary Usher, recién salido de ayudar a los Byrds a parir esa obra maestra que fue The Notorious Byrd Brothers.

Jeremy Clyde era la mitad “cool” del dúo, mientras que Chad Stuart era el músico “en serio”, el que sabía qué obtener de una orquesta, qué pedirle a un productor o escribir en partitura una sección para los bronces. Se complementaban perfecto, como suele ser en el caso de los dúos. Cabbages… tranquilamente podría inscribirse en lo que se llamó Sunshine Pop, con Curt Boettcher (Millenium, Sagittarius), The Association, Left Banke, por nombrar sólo a algunos. Una música delicada, sutil, con muchos arreglos, apelando casi siempre a una amplia paleta sonora y cantada formidablemente, con intrincadas armonías vocales. Una especie de nuevo período barroco. También los “grupos mayores” trabajaron dentro de este subgénero (Beatles, Beach Boys, etc.) pero no sería del todo acertado incluirlos; abarcaban demasiado como para cualquier etiqueta. Como sea, Gary Usher fue fundamental para Chad & Jeremy, los escuchaba, les daba tiempo, ponía la cara frente a la compañía discográfica y -sobre todo- aportaba mucho a nivel arreglos.

Of Cabbages and Kings, muy a tono con la época tenía dos caras bien diferenciadas. En la cara “A” estaban las canciones propiamente dichas y había para todos los gustos. Olvidensé de cualquier tipo de estridencia, esto es otra cosa. Esto es sutileza, ideas originales, colchones de guitarras acústicas que son los cimientos para pequeñas “Sinfonías Adolescentes”. Un sitar por aquí, un oboe por allá y las voces patentadas de Chad & Jeremy (siempre apenas por encima del susurro) aumentadas por un muro de coros, coros y más coros. Pero… ¡A no engañarse! Nunca, en ningún momento aparece el menor atisbo de sobreproducción, de “empaste”. Todo lo contrario, el trabajo de Usher es digno de admiración, todo está puesto en su lugar preciso, sobresaliendo cuando la canción lo requiere. "Rest in Peace", uno de los mejores temas de fines de los 60's, es un ejemplo perfecto. Una historia a la manera de Charles Dickens, narrado por un artista decorador de sepulturas envuelta en una maraña de sitars y violines. Atraviesa al menos seis o siete ideas musicales, cuando todos sabemos que una canción “estándar” tiene dos o a lo sumo tres (estrofa, estribillo, puente).
Para la cara “B” queda el momento en donde realmente se pusieron a prueba: "The Progress Suite" y es eso que su nombre bien indica; una suite orquestal. Sí, como Saint-Saëns, como Grieg pero… psicodélica!!! Para ser un poco más claros, sería algo así como lo que era la cara “B” de Yellow Submarine (que salió despúes que este disco) que había compuesto George Martin para utilizar en la banda sonora de la película. Se puede decir cualquier cosa de Chad & Jeremy pero no que les faltaba ambición.

¿Ventas? Pocas ¿Éxito de crítica? No mucho en realidad. De hecho después de Cabbages and Kings, al año siguiente apareció The Ark, prácticamente en la misma vena que este disco que hoy nos ocupa, y poco después el dúo se disuelve momentáneamente y Clyde vuelve a Inglaterra y a la actuación (era actor de teatro) que tanto amaba.
Ellos, todavía hoy, se acuerdan de la época de Cabbages y The Ark como la mejor etapa de sus vidas.





Chequear también:

Chad & Jeremy - Second Album
The Millenium - Begin
Camera Obscura - Let's Get Out of this Country


jueves, 18 de noviembre de 2010

Video de la Semana: The Panics - Feeling Is Gone


El rock narcótico y aletargado de The Panics también viene de Australia y Cruel Guards es uno de los mejores discos de la década que acaba de irse.

jueves, 11 de noviembre de 2010

Primal Scream - Vanishing Point


Primal Scream es la banda perfecta para ejemplificar los comportamientos tendenciosos y advenedizos de cierta prensa especializada. Un breve repaso: segunda mitad de los ochenta, quieren ser los Byrds y usan camisas paisley para la tapa del primer disco, Sonic Flower Groove ¿Resultado? Se les rieron en la cara. Casi en seguida agarran las camperas de cuero y quieren ser los MC5 y los Flamin' Groovies en el segundo disco, titulado simplemente Primal Scream. También, se burlaban de cosas tan triviales como los cortes de pelo. ¿La música? Bien gracias. Fines de los ochenta / principios de la década siguiente. Estallido de la cultura rave. Deciden saltar al tren y eligen productores de moda para Screamadelica. De la noche a la mañana son los mejores del mundo, la banda a imitar y tener en cuenta. Drogas, éxito, lo de siempre. Deciden sacar un disco bien 70's, inspirados en Exile On Main Street, los Faces, Thin Lizzy y el rock sureño. Los despedazan, se ensañan con ellos. "¡Traición!" Dijeron algunos. No era para tanto. De hecho Give Out But Don't Give Up dejó un par de hits que todavía suenan con fuerza y convicción.

Al borde del abismo, entra Gary “Mani” Mounfield con toda la resaca de su paso por los Stone Roses y graban este disco, Vanishing Point, otro portazo, otra vuelta de tuerca. ¿El mejor disco de Primal Scream? Y… es un serio candidato ¿Por qué no?
Se puede decir que Bobby Gillespie es un ególatra empedernido, un bocón bastante difícil de digerir, pero no se puede negar que el tipo es un apasionado total. Adora lo que hace. En todas las entrevistas siempre estaba hablando de bandas que a nadie le importaban, nombrando discos que le interesan a pocos... avivando giles bien podríamos decir.

"Burning Wheel": impresionante. ¡Que buena manera de empezar un disco! ¿Qué es esto? ¿Música del lejano Oriente? ¿Arabescos? Es psicodelia retorcida, es rock, del mejor.
¿Quieren bandas sonoras para películas de culto? ¿Música de persecuciones que no sea siempre la misma? "Kowalski", como el protagonista de la película que da título al disco. Cuelgue drogón de día después en "Out of the Void" con Gillespie sonando a pasitos del desmayo. "Stuka" es dub moderno, actual, futurista, Lee “Scratch” Perry se hubiera hecho una fiesta con esto.
¿Rock sucio y desprolijo? "Medication", uno de los mejores temas, anticipando a gran parte del rock de guitarras de la primer década del siglo veinte.
¿La sorpresa? Una versión de "Motörhead" de Mr. Kilmister, un track semi-oculto de la primer época que el gran Lemmy debe haber aborrecido (pero seguro que disfruto de los royalties).

Vanishing Point les dio la bocanada de aire fresco que necesitaban y de ahí en más han hecho y deshecho a su antojo, casi que se han convertido en una de esas bandas que pocos se atreven a cuestionar y, por ende, se vuelven más cuestionables.
Como curiosidad vale destacar que a principios del 2000, tuvieron un impresionante hit con una versión rarísima de un clásico de Lee Hazlewood, con "Some Velvet Morning". Sonó en todos lados, desde el boliche más “cool” hasta la panadería de enfrente de tu casa y fue banda sonora de señoras gordas haciendo compras. Paradojas de este circo que se niega a cerrar sus puertas.





Chequear también:

Happy Mondays - Bummed
Primal Scream - XTRMNTR
Kasabian - West Ryder Paper Lunatic Asylum


miércoles, 10 de noviembre de 2010

5 Canciones 5: Los Lobos


River of Fools

Una canción melancólica, triste y reflexiva de esas que les salen tan bien. Hay clave, acordeón y la voz casi quebrada de César Rosas. Aparece en un disco sin desperdicio; By the Light of the Moon, el tercer larga duración.

Aparece originalmente en: By the Light of the Moon (1987)

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Estoy sentado aquí

Por cualquiera de las canciones de La pistola y el corazón hay varios grupos que darían algún que otro órgano vital (Caléxico, Giant Sand, etc.). Es un homenaje al compositor mexicano José Alfredo Jimenez, una ranchera lenta y desesperadamente romántica.

Aparece originalmente en: La pistola y el corazón
(1988)

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Alone In a Crowd

Los Lobos fueron invitados para grabar en el tributo a Johnny Thunders y, en otra clara muestra de eclecticismo, hacen volar por el aire a una de las grandes canciones desconocidas del ex-New York Dolls.
Los Replacements se reíen cómplices al costado del escenario.

Aparece originalmente en: I Only Wrote This Song for You: A Tribute to Johnny Thunders (1995)


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Tony y María

Relata el drama que viven los inmigrantes mexicanos sin caer en la sensiblería barata y los golpes bajos. Con amor, con cariño por sus compadres y con una melodía y unos arreglos delicadísimos. La percusión extraña, al mejor estilo Tom Waits (un fan confeso) agrega una cuota extra y ni hablar de esos violines. Va subiendo la intensidad de a poco, sin llegar a explotar en ningún momento. Temazo.


Aparece originalmente en: Good Morning Aztlán (2002)


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On Main Street

Un shuffle sinuoso y muy sugerente del último disco hasta la fecha. Los créditos corren por cuenta de David Hidalgo y Louie Pérez. Sí, los mismos de siempre, con más de treinta años de carrera a cuestas, Los Lobos han hecho de todo y con todos (han colaborado en infinidad de proyectos ajenos a la banda) y siguen haciéndolo con el mismo nivel que han sabido mantener.

Aparece originalmente en: Tin Can Trust (2010)


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The Adicts - Life Goes On


Life Goes On se llama el disco del 2009 de los Adicts. La vida sigue. Y en muy buena forma. ¿Cuántos grupos del punk primigenio se pueden jactar de seguir en estas condiciones? Con la formación prácticamente sin alteraciones, roqueando como pocos y haciendo muy buenas canciones, a los Adicts se les puede colgar la etiqueta de “Grandes Sobrevivientes”. Los tipos tienen una imagen muy fuerte (se visten como Alex de la Naranja Mecánica) y tienen en su haber unos discos geniales, Sound of Music, Fifth Overture o el más reciente Rise and Shine y este tranquilamente puede ayudar a engrosar esa lista.

Claro, a pocos les importa hoy en día. No esperen de Life Goes On un brusco golpe de timón con respecto al sonido clásico de la banda. No va a haber grandes renovaciones ni saltos estilísticos pero sí van a encontrarse con un buen puñado de pequeños himnos, en difinitiva, lo que siempre han hecho. Aquellos que tengan expectativas tan altas ante un nuevo disco de los Adicts probablemente se encuentren en serios problemas mentales. Pero cualquier grupito de adolescentes imberbes que tengan una canción como "I Love You But You Don't Come Near Me" estaría en la tapa de todos los semanarios acostumbrados a “inflar” bandas y a darles la espalda al mes siguiente. ¡Y ni siquiera es la mejor canción del álbum!

Por supuesto que no faltan las características esenciales que todo disco memorable de los Adicts tiene que tener; ahí está el temita medio en joda en "Reaky Deaky Boys & Girls", ganchero, con esos coros que ningún estadio jamás cantará. El temazo inoxidable podría llegar a ser "The Whole Worlds Gone Mad" o "We Ain't Got a Say" pero seguro que cada oyente tendrá sus favoritos porque el nivel es muy parejo. También está el “tema raro” y esta vez es "Mr. Hard" con un ritmo sincopado medio gitano, árabe o lo que sea que se les ocurra. Los muy pillos se guardan el tema del título justo para el final del disco, desafiando (mejor dicho ignorando) a los impacientes de la era del mp3's. Con un estribillo apto para todo corista borracho improvisado que se atreva, es uno de esos que, de a poco, se va haciendo lugar entre los temas más recordados. La sorpresa del final merece destacarse también, el disco no termina donde parece.

La tapa no ayuda mucho y el hecho de que el disco es muy nuevo tampoco, pero es muy probable que Life Goes On tenga lugar en los corazones de quienes aman a los Adicts, que no serán muchos pero en el futuro quizás se multipliquen… bueno, mejor no hacer tantos pronósticos, pero, por ahora… la vida sigue!!!





Chequear también:

The Adicts - Songs of Praise
The Adicts - Smart Alex
The Adicts - This Is Your Life


lunes, 8 de noviembre de 2010

Parliament - Mothership Connection

Acá es donde empezó todo. Estos son los tipos que inventaron esto del funk. En realidad EL tipo. George Clinton, el alma máter, el titiritero al comando de este monstruo, el cerebro detrás de esta gigantesca agrupación de músicos que llegaban a ser hasta cincuenta arriba del escenario. ¡Y todos vestidos de la manera más estrafalaria y marciana posible!
Hemos escuchado esto mismo ochocientas millones de veces pero… mal hecho. Muchos creen que es fácil pero no, todo lo contrario. Y para comprobarlo, nada mejor que escuchar prácticamente cualquiera de los discos de Parliament (o de Funkadelic, la banda paralela) de la década del setenta y luego poner a cualquiera de sus millones de imitadores. Unos son buenísimos, inapelables y los otros no son más que una copia deslucida. Funkentelechy Vs. the Placebo Syndrome o The Clones of Dr. Fankestein de Parliament o Hardcore Jollies de Funkadelic, cualquiera de esos discos destroza a todos los malos exégetas de las enseñanzas de Mr. Clinton. El groove es la piedra angular de este género, tomando como partido a James Brown y Sly Stone, añadiendo un pizca de psicodelia, humor fumón absurdo y mucha, pero muchísima producción se logra este cóctel irresistible. Puede no gustar, es cierto, pero no se puede negar que esto es el quid de la cuestión.

Tomemos por ejemplo "Supergroovalisticprosifunkstication" (¡Qué título!). En medio de los cinco minutos -y fracción- que dura, aparece una sección instrumental que bien podría haber sido de Yes o de un disco de Emerson, Lake & Palmer. Una especie de interludio espacial en medio de un funk espeso, viscoso. Golpe de batería y, otra vez, de vuelta a la pista de baile.
En Mothership Connection Bootsy Collins se luce como nunca, haciéndose cargo de varios instrumentos además del bajo, por supuesto, y se nota, claramente.
Por lo demás, los bronces brillan a lo largo y ancho de la placa, subrayando, apareciendo y desapareciendo en los momentos justos. A veces cuesta creer que haya tanta gente tocando al mismo tiempo, un ejemplo de “democracia musical”, todos tocan lo que hace falta, nadie se interpone y todo está puesto al servicio del total, nadie intenta sobresalir, salvo en los momentos que realmente hace falta.

Casi no hace falta decir que la fórmula encontrada por Clinton y los suyos dio muchísimo resultado, sobre todo a nivel económico y supieron sacarle a la gallina de los huevos de oro todo el provecho posible. Para la primera mitad de la década, P-Funk tenía en su haber casi diez discos sumando a las dos agrupaciones.
Concluyendo: parece fácil. Pero no lo es.





Chequear también:

Parliament - Osmium
Funkadelic - Cosmic Slop
War - The World Is a Ghetto


domingo, 7 de noviembre de 2010

Fairfield Parlour - From Home to Home


Sólo buena música. De eso se trata esta vez. No busquen historias sórdidas de lujuria y excesos ni de personajes contradictorios y torturados acostumbrados a escupir en escena, a devorar hordas de groupies sedientas e ingerir cuanto brebaje se le ponga enfrente. Todo lo contrario, esto es sólo buena música. Con todo lo que eso implica.

De hecho, los Fairfield Parlour respondían al nombre de Kaleidoscope (no confundir con los Kaleidoscope norteamericanos y -para colmo- contemporáneos) y con ese mote grabaron dos preciosos discos de la psicodelia más inglesa que se pudo haber concebido en aquella muy fértil segunda mitad de la década del sesenta. Si vamos al caso, bajo el nombre Kaleidoscope tienen bastante reconocimiento entre los fanáticos del género. Tangerine Dream, otro de la “cosecha 67” es uno de esos discos ineludibles, muy de su época y el segundo, Faintly Blowing es una pequeña maravilla, un disco que pasó injustamente desapercibido en su momento a pesar de los esfuerzos de Fontana, la compañía discográfica, que puso empeño y dinero en el grupo. Deciden cambiarse el nombre y graban este disco, From Home to Home, que sale en 1970 ante la casi total indiferencia generalizada. Una pena porque hay muchísimo en este tercer LP.

El estilo es más bien ecléctico, dentro del terreno en que suelen moverse, que sería algo así como un pop beatlesco, algo barroco, con mucho del folk inglés tan en boga en aquel entonces, armonías vocales muy cuidadas y esa extraña inocencia de la psicodelia inglesa que siempre sugiere una lectura entre líneas más densa. Es el niño y su lado perverso, Lewis Carroll y su Alicia, Barrett y su “Bicicleta”. En Fairfield Parlour los compositores principales, los únicos en realidad siguen siendo Eddie Pumer y Peter Daltrey (sin parentezco comprobado con Roger de The Who) y en From Home to Home hay una evolución clara, hay más eclecticismo y más dominio de la técnica, tanto vocal como instrumental. A la hora de elegir los destacados todos tendrán sus elecciones porque el nivel es muy parejo, "Aries" muestra todos los elementos, el colchón de acústicas de fondo, la voz doblada, la melodía melancólica y el estribillo a toda orquesta, con el mellotrón bien presente en la mezcla. "In My Box" tiene alguna que otra similitud con "I'm Waiting for the Man" de Velvet Underground, aunque es poco probable que para esta época los de Reed, Cale y cia. hayan llegado a estos oídos. "Soldier of the Flesh" es emotivo a ultranza: “Pelea la lucha / tienes fuego en la sangre / despega en tu carroza pero asegúrate de dejar huellas”. Después del segundo estribillo aparecen unos redobles marciales, una parte bien sicodélica, llena de efectos y de a poco vuelve a donde había “despegado”. ¡Así se refuerza un concepto! "Emily"… sí, otra Emily psicodélica! Como la de Barrett del primer Pink Floyd, esta Emily también es todo un personaje. Al estilo Ray Davies, Daltrey construye uno de esos personajes bien ingleses, medio desclasados, grises y otoñales.

Los bonus de la versión en CD realmente valen la pena, somo casi diez canciones de otro modo inconseguibles. Otra vez, quienes busquen rubiecitos fotogénicos con angustia o estrellas despampanantes con toneladas de maquillaje (no sólo externo) quizás no tengan demasiado interés en el único disco de estudio de Fairfield Parlour pero quienes no necesitan de estrategias de marketing y sepan reconocer el oficio y la calidad… necesitan el disco de los ex-Kaleidoscope!!!





Chequear también:

Kaleidoscope [UK] - Faintly Blowing
The Bee Gees - For Whom it May Concern
Apple - An Apple a Day


Video de la Semana: Sunnyboys - You Need a Friend


Otros australianos buenísimos (y van...)

viernes, 5 de noviembre de 2010

Julian Cope - Peggy Suicide


Las personas que quedan en la historia suelen ser los locos, los apasionados y los románticos. Julian Cope es todo eso… y mucho más. Arqueólogo, druida, historiador, periodista, genio precoz, amante y diseminador del rock más revulsivo. ¡Ah! Y también hace discos. Unos discos geniales, distintos, de esos que nos ponen a prueba, que nos descolocan y nos hacen pensar. Cope mantiene la llama viva y hay que sacarse el sombrero.

A los veinte años ya era famoso con los Teardrop Explodes, la banda que formó en Liverpool y con la que llegó a aparecer nueve veces en Top of the Pops en menos de tres años. La banda fue una especie de estrella fugaz, que pasó en un abrir y cerrar de ojos, dejando dos discos históricos hoy en día muy apreciados; Kilimanjaro y Wilder.

Carrera solista, principios de los ochenta, World Shut Your Mouth, el “golden boy” y niño mimado de la prensa inglesa empieza a dar a entender que no estaba dispuesto a “dar a la gente lo que la gente quiere”. A pocos meses de la aparición de su primer disco solista, aparece Fried con la portada que rebalsó el vaso. En la tapa aparecía acostado en una montaña, desnudo, desgreñado y con la mirada perdida, solo cubierto por… ¡Un caparazón de tortuga! Pocos se dedicaron a escuchar el disco, un álbum que nadie se atrevería a discutir hoy, más bien se concentraron en destacar las prodigiosas cantidades de ácido que consumía nuestro héroe en aquellos días. ¿Un nuevo Syd Barrett? No.

Se reinventó, luego de un par de años con su disco más exitoso; Saint Julian. Sin lugar a dudas su coqueteo con el mainstream más decidido. Otra vez, Top of the Pops, Estados Unidos, nuevos fans, adulación y pronto aburrimiento. Después de My Nation Underground (¿El único paso en falso?), Cope empieza una nueva etapa: crudeza total, primera toma, espontaneidad, nuevos estudios, nuevos intereses y esos dos discos semi-oficiales que fueron Skellington y Droolian (las regalías de este último fueron para ayudar a excarcelar a Roky Erickson).

A principios de los 90's tuvo una especie de visión inspiradora, un sueño vívido que involucraba al planeta tierra, la ecología y los bichos esos con la cabeza gigante que aparecen en el sobre interno del disco que hoy nos ocupa. Nada menos que Peggy Suicide, un disco doble conceptual que fue un regreso triunfal para Cope. Su voz suena como nunca y la música… bueno, la música es increíble. Todas sus influencias están licuadas perfectamente, está el kraut-rock que tanto adora, Iggy, el post-rock y un largo etcétera. Todo adaptado al sonido de Cope, totalmente franco, individual. En Peggy... hay de todo y para todos, hay canciones como "East Easy Rider" o "Drive, She Said" y momentos experimentales de alto vuelo como "Western Front 1992 CE". Después de Peggy Suicide, Julian no bajó los brazos, todo lo contrario, se volvió aún más personal, con discos como Jehovahkill o 20 Mothers y hoy en día sigue, sorprendentemente, sacando discos cien por ciento idiosincráticos, aventureros e indispensables como Citizen Cain'd o el más reciente You Gotta Problema with Me. Si a eso le sumamos la muy noble tarea que lleva a cabo a través de su página oficial en Internet (Head Heritage), rescatando discos olvidados y mostrando su amor por la música en general, no tenemos nada que temer; la llama seguirá ardiendo mientras existan personas como Julian Cope.

Por cierto; sus discos no se consiguen en los Supermercados de la Música (todos sabemos cuáles son).






Chequear también:

Julian Cope - Floored Genius: The Best of Julian Cope and the Teardrop Explodes 1979-1991
Julian Cope - Autogeddon
Julian Cope - Black Sheep


jueves, 28 de octubre de 2010

Fleet Foxes - Fleet Foxes


A todos nos gusta “descubrir” música nueva. Ir a decirles a nuestros amigos “escuchá esto, no te lo podés perder” y cosas de ese estilo. Mientras más recóndito sea el hallazgo más dulce el sabor del éxito. Con los Fleet Foxes no pudimos darnos ese lujo. Se hicieron famosos casi de la noche a la mañana, todo el mundo hablaba de ellos, estaban en la tapa de una buena cantidad de revistas especializadas y muchos colegas músicos se deshacían en elogios. Desconfiar era lógico. Era entendible. En los últimos diez o quince años han aparecido una asombrosa cantidad de bandas rutilantes que hoy en día nadie recuerda. Más vale no dar nombres pero cuando la prensa (inglesa sobre todo) decide “inflar” a un grupo, generalmente, ya sabemos lo que pasa: nada.

Por suerte no es el caso de los Fleet Foxes. Los tipos son buenos. Son buenos en serio. Son jóvenes y no tienen un "millón de influencias" como muchos de los grupos actuales pero sí tienen varias y las combinan con una habilidad sorprendente. Son fanáticos de los Zombies y se nota (¡Odissey and Oracle!), les gusta Neil Young y lo transmiten. Bill Withers, el soft-rock californiano del Fleetwood Mac de Tusk, Donovan, Dylan, etc. Y un detalle que no debe pasarse por alto: saben cantar. Son excelentes a la hora de arreglar las voces. Saben armar una armonía de tres partes sin que suene remanida, hay mucha escucha atenta al Brian Wilson post-Pet Sounds y es evidente. Robin Pecknold, el compositor principal, confesó haber digerido varios bootlegs del Smile que nunca fue y es claro que le pegó y muy fuerte. Como mucha de la mejor música de rock, tienen un halo de misticismo, de cierta “religiosidad” difícil de explicar. Recordemos; The Who, algunas cosas de los Flaming Lips, Harrison… en sus momentos de alto vuelo logran un matiz extraterreno y los Fleet Foxes por momentos lo consiguen. Escuchar sino "Your Protector" para comprobarlo. Es envolvente, es distinto y el estribillo se eleva de una manera que convence al más reacio. “Mientras yaces para morir a mi lado / Yo soy el del juego de disparos / ¿Acaso vas a esperarme a mi, el otro?” dice la letra en medio de un clima de folclore andino lleno de instrumentos, muy bien producido y grabado. Inapelable.

¿Qué irá a pasar con los Fleet Foxes de ahora en más? Imposible saberlo. No la tienen fácil, hay que decirlo. Tienen un disco debut con futuro de clásico, eso no es poco.
¿Van a cambiar la historia de la música popular? O mejor… ¿Necesita ser cambiada la historia? La respuesta a estas dos preguntas puede que sea un “no” rotundo. ¿Pueden asegurarnos cuarenta minutos de música hermosa y trascendente? Garantizado.






Chequear también:

Simon & Garfunkel - Bridge Over Troubled Water
Joni Mitchell - The Hissing of Summer Lawns
Fleet Foxes - Sun Giant [EP]


sábado, 23 de octubre de 2010

Video de la Semana: Patti Smith - Summer Cannibals


Una de las mejores canciones de un disco repleto de buenos temas; Gone Again del '96. Lo que pasa a los 3:05 (aproximadamente) es... ¿Cómo explicarlo? ¡Patti Smith!

viernes, 15 de octubre de 2010

Hoodoo Gurus - Stonage Romeos


La canción que da comienzo al primer disco de los reyes del power-pop australiano es perfecta para definirlos, la letra es una enumeración del inmenso cúmulo de influencias que se dan cita en los Hoodoo Gurus: “Shake Some Action, Psychotic Reaction, No Satisfaction, Sky Pilot, Sky Saxon / Eso es lo que me gusta / Eso es lo que me gusta”. Y eso no es nada, a lo largo de la letra va recorriendo, citando y dando a entender nombres relacionados con el rock, algunos conocidísimos (Bowie, Ramones) y otros artistas más bien considerados “de culto”, como los Count Five o los Music Machine de Sam Bonniwell. No se puede evitar la complicidad inmediata, los Gurus son una banda para amantes de este género, para quienes ya son parte del asunto, para los “conversos”. Y si todo viene empaquetado con guitarras, guitarras, coros y… más guitarras! Bueno, el cóctel se vuelve irresistible.

No son ajenos al humor, todo lo contrario, incluso en las canciones más tradicionales, como por ejemplo "My Girl" uno de esos singles atemporales, que podrían haber sido grabados tanto ayer como en la época del Merseybeat, siempre hay un dejo de ironía, un chistecito generador de complicidad.
Segunda canción y es donde queda claro que la cosa es en serio, este humilde servidor desafía a cualquiera a escuchar "I Want You Back" tres veces seguidas y a tratar de olvidarla. Es simplemente imposible, lo tiene todo. Las estrofas son un gancho en sí mismas y cuando viene el estribillo, que vuela por los aires, ya estamos atrapados para siempre. Encima tiene un solo de esos cortos, efectivos, melódicos, con muy buen gusto. Imperecedero. Hablando de humor, en algunas es mucho más evidente, como en "Zanzibar", "Arthur" o en "Dig It Up" en donde suenan como si los Cramps se preocupasen de cosas como por llevar el tiempo con precisión, un riff malévolo, pero que jamás puede ser tomado en serio y la voz de Dave Faulkner (un frontman hiper-carismático) bien al frente, quejándose, desgañitándose, desplegando todo su histrionismo. Otra perla, casi al final; "Tojo". Empieza con un dibujo de guitarra medio oriental, parecido al de "Turning Japanese" (el gran hit de los -injustamente- olvidados Vapors) y sigue con una base rápida, ramonera, pero con la intensidad contenida. Y sí, en el estribillo explota con fuerza y también es un cross de izquierda a los sentidos. Memorable. “Me dieron un avión que no podía pilotear / Me enseñaron a despegar pero no sé como aterrizar / Me dijeron que no tiene importancia y yo no puedo entender” dice en "I Was a Kamikaze Pilot" en medio de un rock entre los primeros AC/DC y Chuck Berry (que en realidad es casi lo mismo), hay solos roqueros, hay gritos, no le falta nada, son los Gurus en su esplendor.

Coquetearon con la fama, firmaron con una compañía grande, giraron por Estados Unidos con relativo éxito pero nunca llegaron a las Ligas Mayores, aunque todos los que estén aquí leyendo saben que eso es lo que suele arruinar a la gran mayoría. Todos, absolutamente todos los discos de los Hoodoo Gurus tienen como mínimo cinco canciones impresionantes, de esas que nos acompañan desde el momento mismo de la primer escucha. ¿A alguien le parece poco?






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The Hoodoo Gurus - Kinky
DM3 - Road to Rome
Orange Humble Band - Assorted Creams


domingo, 10 de octubre de 2010

5 Canciones 5: Johnny Cash, The Boys, Lime Spiders, Paul K. y Dom Mariani


Cry, Cry, Cry
Johnny Cash
¿Cuantas personas habrán escuchado el lamento del Hombre de Negro? ¿Cuantas habrán bailado con el ritmo de los Tennessee Three? ¿Cuantos habrán decidido agarrar por primer vez una guitarra después de escuchar esto? Incluída en su primer LP, fue también la cara "A" de su primer simple. Un tema histórico en todo sentido. Insoslayable. Pensar que ya pasaron más de 50 años no hace más que aumentar el valor -en todo sentido- de las primeras grabaciones de Johnny Cash.

Aparece originalmente en: Johnny Cash with His Hot and Blue Guitar (1957)

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Do the Contract Hustle
The Boys
¿Puede una canción sobre los problemas financieros de una banda tener algún tipo de relevancia? Depende mucho de los "quienes" y de los "cómo", en este caso se trata de los Boys y la respuesta es un rotundo "SI". El costado mas pop del punk inicial, guitarras fuertes y melodías inolvidables; power pop para ser precisos. Del mejor.

Aparece originalmente en: Alternative Chartbusters (1978)


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Just One Solution
Lime Spiders
¡Más rock australiano! Y si, si tiene este nivel nunca es suficiente. Salvaje, corrosivo, irónico, fino, sucio... son sólo algunas de la tantas virtudes de los Lime Spiders. "Just One Solution" es uno de los originales, de Mike Blood, del disco debut, se destaca en medio de un par de versiones también excelentes de clásicos de rock garagero como "Action Woman", "Are You Loving Me More" o "N.S.U." de Cream.


Aparece originalmente en: The Cave Comes Alive! (1987)


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Haunt Me Till I'm Gone
Paul K. & the Weathermen
Prolífico hasta el punto de poder llenar un disco (¡doble!) de rarezas, caras 'B' y descartes sin aburrir en ningún momento, es el resultado de la improbable unión entre Tom Waits, Townes Van Zandt, Iggy Pop y Paul Westerberg. Todos tenemos fantasmas pero Paul K. es perseguido por un ejército -aparentemente- y lo van a acosar hasta la muerte misma según esta gran canción.


Aparece originalmente en: Stolen Gems; The Anthology (2003)


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Sunshine's Glove
Dom Mariani
Mariani (The Stems, DM3, etc.) decide auto-homenajearse y mirar un poco al pasado y... ¿Quién puede decirle algo? Encima lo hace con una vuelta de tuerca, con versiones más tranquilas, con poco acompañamiento y eligiendo temas de toda su carrera, en este caso una joyita del único disco de los Someloves, nada menos que "Sunshine's Glove" del brillante Something or Other.

Aparece originalmente en: Rewind and Play (2010)


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miércoles, 6 de octubre de 2010

Video de la Semana: Guadalcanal Diary - Always Saturday


Del disco Flip-Flop. Atención con los dos primeros; Walking on the Shadow of the Big Man y Jamboree.

viernes, 1 de octubre de 2010

Euphoria - A Gift from Euphoria


A veces con los “Discos Perdidos” pasan cosas muy extrañas. Suelen estar rodeados por un halo de misterio, poco y nada se sabe de sus integrantes, los detalles biográficos son escasos, exagerados y, muchas veces, totalmente inverosímiles. Es cierto, como oyentes, nos gusta involucrarnos en la historia, en el porqué y los cómo de un disco pero hay veces que todo se vuelve absurdo.
En el caso de Euphoria, este dúo de músicos norteamericanos conformado por William Lincoln y Hamilton Wesley Watts, también hay “adornos” curiosos. Que tocaron en Texas con los 13th Floor Elevators, que grabaron en miles de discos hoy día olvidados e incluso que unos de los músicos fue protagonista de una operación de cambio de sexo. Creer o reventar.

Por suerte ante la música, que al fin y al cabo es lo que importa, las especulaciones y argumentos de venta no son necesarios y en A Gift from Euphoria no faltan las emociones fuertes. Empieza con "Lisa" una suerte de pop orquestal a la manera de los Bee Gees de Odessa o Trafalgar y casi de inmediato pasa a "The Stone River Hill Song", una especie de bluegrass narcotizado que bien podría haber estado en Sweetheart of the Rodeo, de los Byrds.

"Did You Get the Letter" incluye los reglamentarios efectos pirotécnicos de sonido tan frecuentes en aquel entonces, con un interludio completamente sicódelico y deforme, parece que termina pero vuelve al tema previamente expuesto antes de desaparecer de a poco. En "Through a Window" la voz líder tiene una extraña semejanza con la de Steve Marriott de los Small Faces e incluso el tipo de canción tiene una relación directa con la banda inglesa. La atmósfera circense es la manera de introducir "Young Miss Pfugg", que también tiene que ver con los Bee Gees de fines de los sesenta, pop barroco, densamente orquestado y magistralmente grabado y producido. En seguida sigue "Lady Bedford", cálido, acústico, con un hermoso solo de clave, aquel instrumento del siglo XVII tan difícil de ver en nuestros días (al menos en buen estado). Como varios discos de la época, en A Gift… hay un supuesto tema unificador que, claramente, debe haber ido perdiendo fuerza a medida que las composiciones iban en aumento, en este caso es el suicido, y es en "Suicide on the Hillside, Sunday Morning, After Tea" en donde se habla sobre esta cuestión. En algunas de las canciones el tema se toca oblicuamente y en otros, directamente, no aparece para nada. "Sweet Fanny Adams" es un rock medio tiempo a la manera de los Stones, Traffic o los Grateful Dead y "I'll Be Home to You" (que incluye unos cuantos efectos sonoros al principio) también tiene este clima de “vuelta a las raíces” tan característico de ese momento particular de la música popular.

Quizás el estrepitoso fracaso de Euphoria se debió al sorprendente eclecticismo de A Gift from Euphoria, sobre todo ante un público que necesitaba más “etiquetas” y estructuras; “esto es rock, esto es blues, jazz-rock, etc, etc, etc”. Este dúo dominaba claramente el oficio y sin ser grandes innovadores, tenían muy claro lo que hacían y lo hacían con clase. Algunos no necesitamos mucho más que eso para agregar otra pieza en nuestras estanterías.





Chequear también:

The Grass Roots - Let's Live for Today
New Riders of the Purple Sage - Gypsy Cowboy
Endle St. Cloud - Thank You All Very Much


miércoles, 29 de septiembre de 2010

Video de la Semana: Cracker - The Golden Age


La banda de David Lowery después de Camper Van Beethoven y el tema que dá título al tercer disco de estudio de Cracker.

sábado, 18 de septiembre de 2010

5 Canciones 5: Love Affair, Pappo's Blues, Mekons, Gigolo Aunts, Thea Gilmore


A Day Without Love
Love Affair

Con una base rítmica de soul pero con las voces y la actitud típica de una banda de rock de fines de los 60's, esta joyita demuestra que con dos o tres i
deas musicales (más una producción “grande” y muy cuidada, en este caso) se puede hacer un pequeño milagro de tres minutos de duración.

Aparece originalmente en: The Everlasting Love Affair (1969)

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Hubo distancias en un curioso baile matinal (parte I)
Pappo's Blues

“Sin d
arnos cuenta algún día de sol, nos ahogaremos de comunicación” profetizaba Pappo allá por su quinto disco, el fundamental Vol. 5 (alias “El Triángulo”). Y no se quedaba ahí: “Hágase un bien, introdúzcase en un círculo de estrellas momentáneas, para reconocer, que usted mismo es ese ser que a todos lados lados acompaña”. Y, si el paquete viene envuelto en un mar de guitarras espesas, es imprescindible.

Aparece originalmente en: Vol. 5 [El Triángulo] (1974)


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Big Zombie
The Mekons

¿Cowboys ingleses de izquierda tratando de sonar como The Clash? Sí, de la académica ciudad de Le
eds, la banda liderada por Jon Langford entrega este remolino de guitarras, violines, batería y acordeones para un mensaje existencialista. Aparecía en The Edge of the World uno de los tantos discos que han hecho (y siguen haciendo) ¿El resto del disco? ¡Muy bueno!


Aparece originalmente en: The Edge of the World (1986)


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Where I Find My Heaven
Gigolo Aunts

Precios
o estallido de power-pop a cargo de los neoyorquinos Gigolo Aunts. No solo en el nombre de la banda (como aquel tema de Syd Barrett, sí) se encuentran las raíces sixties de esta banda, injustamente ignorada. Después del estribillo, corta, vuelve a explotar, hay un solo muy bien hecho, el título de la canción es bueno… ¿Hace falta algo más?


Aparece originalmente en: Flippin' Out (1994)


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Hide 'n' Seekin'
Thea Gilmore

La ma
estría de un cantautor no sólo pasa por su capacidad para componer sino también para saber encontrar una gran canción en donde el resto de los mortales sólo escucha música. La inglesa Thea Gilmore se da el gusto de aparecer, en la tapa de su album de versiones, rodeada de discos y revistas. En este caso, toma una de las canciones de Eventually, del gran Paul Westerberg, y la asume, la hace propia.

Aparece originalmente en: Loftmusic (2004)


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jueves, 16 de septiembre de 2010

The Undertones - Positive Touch


Los años que vinieron luego de la explosión del punk a fines de los setenta fueron sin duda un momento único, interesante e irrepetible. Era claro que el formato de los tres acordes, palo y la bolsa había llegado a su agotamiento. Era necesario hacer cambios. Urgente. Algunos salieron airosos del desafío, otros se estancaron y muchos directamente no supieron reaccionar y sufrieron las consecuencias.

Apadrinados por el gran John Peel ("Teenage Kicks" era -supuestamente- su canción favorita de todos los tiempos) los Undertones, formados en Derry, Irlanda, por los hermanos O'Neill, fueron uno de esos grupos que supieron adecuarse al nuevo panorama musical. Los dos primeros discos son simplemente imprescindibles, divertidísimos, con ese punk fiestero e irónico por el que todos los conocen. Pero para la época del tercer trabajo de estudio, Positive Touch, había que cambiar, experimentar un poco. Los Undertones tomaron la premisa al pie de la letra. Intentan absolutamente todo, “inventando” géneros y retorciendo y exprimiendo los existentes.

Por ejemplo "Julie Ocean"… ¿A que se parece? No es una balada, no es tampoco un medio tiempo pero tiene muchísima personalidad, sobre todo por la voz de Feargal Sharkey, con ese tono de soul blanco tan particular. Lo mismo que pasa en "Julie…" pasa en la mayoría de los temas de Positive Touch; "It's Gonna Happen" parece uno de esos temas de la etapa intermedia de Madness, un pop británico extravagante pero muy pegadizo, hasta que llega el estribillo y va a parar a un lugar totalmente diferente, con muchos arreglos de teclado y una producción general cuidada al extremo.
"His Good Looking Girlfriend" tiene un parentesco con los trabajos anteriores, si no fuera por el empleo de una sección de bronces que subraya las estrofas. La particularidad está en la letra, es una de esas viñetas tragicómicas al estilo Ray Davies, en las que el protagonista de repente es popular y se debe -claro está- al atractivo físico de su nueva media naranja. El tipo, por supuesto, ni se da por enterado. Otra vez, esa actitud tan británica, en la letra, en los arreglos, en el clima en general, es muy evidente en "Sigh and Explode" que bien podría haber estado en Modern Life Is Rubbish de Blur, más de diez años después. "I Don't Know" es una especie de ska transformado y así sucesivamente, todos, cada uno de los temas tiene una característica que lo hace único, puede que guste o no, pero no se puede negar que el espíritu de las sesiones de Positive Touch era arriesgar sin importar las consecuencias. Esa actitud se refleja en cada uno de los surcos, sin excepción.

De a poco el espíritu de camaradería y de grupo de amigos que sólo se están divirtiendo fue dando paso a la acrimonia y la lucha de egos y, para la época de The Sin of Pride, el último -e injustamente ignorado- trabajo de estudio (antes de la obligatoria reunión nostálgica) poco quedaba de aquel grupo de adolescentes cerveceros y bromistas de la primer época. Pero la llama sagrada no se apagaría, todo lo contrario, seguiría más viva que nunca de la mano de la banda que armaron los hermanos O'Neill, nada menos que That Petrol Emotion, uno de los grupos más extraños e interesantes de la década siguiente. La “dejamos picando” para la próxima.






Chequear también:

The Undertones - Hypnotised
Squeeze - Argybargy
That Petrol Emotion - Bubble


lunes, 6 de septiembre de 2010

The Cars - Panorama


No sería descabellado decir que los Cars no son reconocidos al nivel que merecen. Uno de los motivos principales (puestos a aventurar) puede ser que vendían miles de discos, millones de discos en realidad. Por ejemplo Heartbeat City, el quinto disco de estudio, ubicó cinco (sí… ¡Cinco!) simples en el Top 20 y vendío la friolera de tres millones de ejemplares, convirtiéndose en triple platino. A veces pasa, el éxito genera enemigos, desde que el mundo es mundo.

Como sea, los Cars tienen unas cuantas virtudes, son la quintaescencia de lo que todavía hoy se conoce como New Wave, que no es otra cosa que el punk, con su simpleza y efectividad, más una delgada pátina de barniz auditivo, un poco más de sofisticación lírica y todo listo y empaquetado para sonar en todas las radios. Pero claro, no sería tan simple el asunto si Ric Ocasek no fuera un excelente compositor de canciones. Canciones simples, casi siempre breves, tremendamente efectivas, con ganchos administrados a diestra y siniestra y -por si acaso- una licuado de influencias interesante: Velvet Underground, Roxy Music, Kraftwerk y un largo etcétera. Impecable.

Panorama, tercer trabajo en menos de dos años, iba a ser el “disco diferente”, la “vuelta de tuerca”. Al momento de su aparición fue despedazado por los críticos (siempre tan concienzudos) de la gran mayoría de los medios. Pero una escucha atenta revela que en realidad esos cambios no son tales. O al menos no son tan pronunciados. Sí, quizás en el tema que da el título al disco (y que se encarga también de abrir el juego) hay un giro hacia un pop electrónico hasta entonces inédito, pero no es más que un “truco” sonoro, un artilugio. Debajo de la producción están todos los elementos que caracterizan a la banda de Boston. Vale la pena el video dirigido por Jerry Casale, de Devo.
"Touch and Go" fue el hit esta vez. Merecidamente. El “chiste” está en la letra, el usado para el “toco y me voy” es esta vez el protagonista, el tipo está desesperado por revertir la situación pero sabe que no tiene demasiadas chances. Cuenta con un excelente solo de guitarra a cargo de quien, en varias oportunidades, hacía las veces de voz líder; Benjamin Orr.
"Gimme Some Slack" también es de esos temas que se recuerdan para siempre, quizás incluso con una sola escucha, "Don't Tell Me No" también tiene un parentesco con "Panorama", con una producción bien de la época, típica. En "Getting Trough", una especie de rockabilly futurista, también es fácil detectar que los Cars estaban atentos a lo que pasaba a su alrededor, en un momento hay unos acordes que podrían haber estado en Freedom of Choice o en cualquier disco de los Talking Heads de la primer época.
También, como en casi cualquier disco, hay composiciones que pueden ser consideradas “de relleno” como "Misfit Kid" o "Down Boys" pero es cuestión de darles una oportunidad. Además en The Cars jamás se jactaron de ser una banda “con sustancia”. La conclusión es simple; si eso es relleno… ¿Qué queda para el resto? También está "You Wear Those Eyes" una… ¿Balada? medio tétrica en donde Ocasek se luce como cantante.

Reaccionaron a las críticas negativas y con Shake it Up “volvieron” un poco al sonido que en realidad nunca habían dejado del todo de lado y siguieron las ventas millonarias, ayudados por una más que significativa rotación en MTV, que por entonces daba sus primeros pasos. Luego de la inevitable disolución, Ocasek se consagró como productor de primerísimo nivel, abarcando un muy amplio espectro, desde los violentísimos Bad Brains hasta The Killers, pasando por los ultra-prolíficos Guided By Voices o el punk-pop de los Weezer de Rivers Cuomo. Nada mal para una banda de la que hoy casi nadie se acuerda.



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David Bowie - Aladdin Sane
The Cars - Candy-O
Fountains of Wayne - Welcome Interstate Managers

Video de la Semana: The Cars - Touch and Go


A favor: unas cuentas curvas pronunciadas para la platea masculina.

En contra: la tremenda cara de monstruo antediluviano de Ric Ocasek
.

sábado, 4 de septiembre de 2010

Nektar - Journey to the Centre of the Eye


Nektar. Seis expatriados ingleses trabajando en Alemania a principio de la década del setenta. No es mucho lo que se puede decir de ellos desde el punto de vista extra-musical pero es muchísimo lo que sí se puede decir en el terreno estrictamente discográfico. El contenido de sus trabajos es la clave y a eso nos abocaremos.
He aquí un disco conceptual que cumple sus promesas inciales. ¿De que se trata todo? El secuestro de una nave espacial terráquea, originalmente destinada a Saturno, perpetrado por alienígenas de un planeta desconocido. Todo esto sirve de excusa para varios comentarios de tipo político y sociológico, con observaciones sobre los comportamientos humanos, sus errores y miserias cotidianas.

Una empresa difícil de llevar a cabo exitosamente, en los papeles sobre todo, pero gracias sobre todo a la música de Journey to the Centre of the Eye, el todo termina funcionando y el contenido está siempre por encima de la forma, por suerte. El rock espacial de Nektar está tan bien ejecutado y pensado que hace que el hecho de que no hayan inventado nada nuevo, sea secundario. Lo que hacen, lo hacen muy bien, con mucho oficio, combinando sabiamente los elementos. Por momentos es rock psicódelico, hay kraut-rock, rock sinfónico/progresivo, etcétera, pero todo está tan dosificado y administrado que uno no puede menos que caer rendido a los pies de esta música aventurera.

Tomemos como ejemplo "The Nine Lifeless Daughters of the Sun" (que sería algo así como "Las nueves hijas sin vida del sol"), en algo menos de tres minutos pasan tantas cosas que podrían haber hecho que dure diez minutos sin aburrir ni en un segundo, hay una sección claramente improvisada, hay un crescendo guitarrero agresivo y unas voces al unísono que ponen la piel de gallina. Por cierto, el final casi no se nota porque se funde con el tema siguiente: "Warp Oversight", que podría formar parte de la cara experimental de Ummagumma de Pink Floyd con total comodidad (e incluso salir favorecida a la hora de comparar pero tampoco hay que ser blasfemo que no es cuestión de ofender a nadie). "The Dream Nebula" parece ser algo así como una especie de sección central, por su ubicación en el disco y porque está dividido en dos partes claramente diferentes; la primera alterna violentísimos power-chords con momentos de sosiego pero, en la secuela, el tema central aparece un poco más desarrollado, incluyendo una suerte de vals sicodélico con unos soberbios efectos de guitarra. No vale la pena seguir insistiendo con el análisis individual de los temas de Journey… ya que como muestra sobra un botón pero sí hace falta aclarar que abundan momentos asombrosos (¡El subidón adrenalínico de "Burn of My Eyes"!!!), sorpresas y secciones reposadas en un disco que simplemente lo tiene todo.

Después de este, el primer larga duración de la banda, vendría A Tab in the Ocean al cabo de unos pocos meses, lo que habla de un ritmo de trabajo y una disciplina poco frecuente en este tipo de bandas. Luego …Sounds Like This, Remember the Future, (mucho más volcados al rock sinfónico) y así hasta fines de la década, donde deciden separarse, sobre todo por falta de éxito. Después vendrían las reuniones de rigor y el “más de lo mismo” pero nunca pudieron volver a conseguir la mística que tuvieron en su momento de mayor vuelo creativo. Nadie les quita lo bailado.





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Amon Düül II - Vive la Trance
Sam Gopal - Escalator
Spiritualized - Pure Phase


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