martes, 25 de septiembre de 2012

Cluster - Zuckerzeit


Los que al principio nos negamos al krautrock, los que inicialmente nos resistimos, intentamos buscarle la vuelta para dejarlo de lado o simplemente descartarlo de plano, nos tuvimos que comer nuestras propias palabras. Por eso siempre son buenas las segundas oportunidades. Siempre que creemos y repetimos cosas como “este es mi palo” o “no es mi estilo” tenemos que pensarlo dos veces; son los síntomas más evidentes de achatamiento mental, de pereza. Y si, todo lo nuevo se resiste, nos cuesta, nos desafía y nos pone en evidencia. Y nada más nuevo y desafiante que el krautrock.

El género surgió (como casi siempre pasa) como un respuesta, como una reacción. Eran los pibes que no querían tener absolutamente nada que ver con la generación anterior, con sus padres, muchos de ellos partícipes directos de la masacre histórica perpetrada por el régimen nazi en la segunda guerra mundial. Era borrón y cuenta nueva. De ahora en más vamos a crear la música alemana que nos define y a la vez nos separa. No va a haber ningún elemento del blues americano, nada de melodías pegadizas al estilo beatle. Acá empezamos de cero. Lo lograron. ¡Y cómo!

No nos vamos a extender mucho sobre el género en cuestión, eso lo podés buscar en cualquier lado pero si vamos a tratar de describir con qué te vas a encontrar a la hora de escuchar Zuckerzeit, el tercero de una de las bandas emblema del movimiento, Cluster.
Para empezar está “Hollywood” y si ya escuchaste Kraftwerk (quizás la banda más famosa) o Neu! vas a notar que la cosa viene más o menos por ese lado; paisajes sonoros en lugar de canciones, ritmos monótonos, sintetizadores que suben y bajan, colorean, pasan al frente y vuelven… una monotonía que está usada como recurso, a modo de virtud. Por ahí sirve la comparación con el reggae o con el dub, te hacen entrar en una especie de trance de manera que los cambios, que son pocos y nunca son abruptos, llaman mucho la atención y ahí reside el atractivo. Parece que no pasa nada pero si prestás atención está pasando de todo pero a otro nivel, cero estridencias.
Tambien hay que decir que, con respecto a los discos anteriores, este representa un cambio no menor, es menos psicodélico que Cluster II, hay menos elementos librados al azar y la producción de Michael Rother (de Harmonia) se hace notar y mucho. Tanto Roedelius como Moebius suenan más “contenidos” que en los discos anteriores, acá trabajan completamente en función de las canciones. Escuchen los sonidos de “Rote Riki” o el clima siniestro de “James” para sacar sus propias conclusiones.


Si ya los conocés sabés de lo que estamos hablando pero de lo contrario, si tenés ganas de explorar una música que todavía no ha sido digerida (y regurgitada) por la depredadora maquinaria que es la música mainstream hoy en día, Cluster te va a hacer buena compañía. ¿Por qué no empezar por Zuckerzeit, el tercer disco?





Chequear también:
Can - Soundtracks
Cluster - Cluster & Eno
Ash Ra Tempel - Schwingungel



miércoles, 19 de septiembre de 2012

5 Canciones 5: Free, Undertones, the Dickies, Kyuss y Kirlian


Seven Angels
Free

Clima denso, atmósfera pesada, groove viscoso (y contagioso), la voz impecable de Paul Rodgers y casi en seguida… corte y break de guitarra. ¡Y que guitarra! Uno de los grandes guitarristas infravalorados de la historia del rock en general y del hard-rock en particular: Paul Kossoff. “Seven Angels” es nada menos que la encargada de cerrar Hearbreaker, el último gran disco de Free, del ’73. Temazo. 

Aparece o
rig
inalmente en: Heartbreaker (1973)

More Songs About Chocolate and Girls
The Undertones
El segundo de los Talking Heads era More Songs About Buildings and Food, el segundo de los geniales Undertones, de Irlanda era (y es) Hypnotised y el tema con que empieza el disco era una clara cargada reaccionando ante las pretensiones arty de sus colegas al otro lado del atlántico; “Mas canciones sobre chocolate y chicas”. Mucho gancho pop, chistes de secundaria y el punk jodón sin fecha de vencimiento. Menos de tres minutos les alcanzan para decir todo lo que hace falta.

Aparece origin
almente en: Hypnotised (1980)


Fan Mail
The Dickies
¡Qué difícil elegir un solo tema de un disco de los Dickies! Los tipos se encargan de desparramar una catarata de hits sin darte tiempo a tomar un respiro. Velocidad ramonera, estribillo increíblemente pegadizo, puente instrumental melódico, voz garagera... se te pega de por vida. Esto ha sido tan pero tan imitado que cuesta creer que estos son los que dieron el puntapié inicial. Como suele suceder; los primeros suelen ser los mejores y este vuelve a ser el caso.

Aparece
originalmente en: Dawn of the Dickies (1979)

Green Machine
Kyuss
Guitarra machacando en una sola nota, dos golpes de redoblante… y a revolear pelucas! Cuando entra la voz queda todo clarísimo. Esta es la banda que inventó el stoner-rock, un subgénero repetido hasta el hartazgo y que todavía hoy tiene miles de representantes. A los que están en tema no les va a sorprender pero si te gusta el rock pesado, maligno, de amplificadores valvulares a punto de explotar y estás investigando, de acá viene todo. Todo.

Aparece or
iginalmente en: Blues for the Red Sun (1992)

Nuestra Última Danza
Kirlian
Casi al final del disco debut de Kirlian, Bienvenidos a la Tierra (un disco larguísimo, sobre todo para los estándares actuales) aparece esta joya para flotar, para levitar. ¿Por donde viene la mano? El mejor Pink Floyd, Cocteau Twins, el Soda Stereo menos hitero, Radiohead pre-abandono de las canciones… es difícil. Acá hay mucha música ingerida, procesada y bien digerida. Encima el disco suena impresionante, bien grabado y mejor producido. Vale la pena.

Aparece originalmente en: Bienvenidos a la Tierra (2011)




sábado, 15 de septiembre de 2012

Video de la Semana: Eric Burdon & War - Tobacco Road



En Beefheart Smiles no suele haber videos del tipo "banda tocando en vivo" pero esto es impresionante. Tiene todo lo que tiene que tener una zapada de quince minutos para no ser un bostezo eterno.

"Robado" al amigo Demián Ortíz Gutierrez.



jueves, 13 de septiembre de 2012

Isobel Campbell & Mark Lanegan - Hawk


Varias cosas vienen a la cabeza a la hora de hablar de la sociedad que tienen Isobell Campbell y Mark Lanegan hace ya unos años. La primera es… ¿De dónde saca tiempo Lanegan? ¿Cómo hace para ser tan prolífico y mantener un estándar de calidad en todo lo que hace? Saca discos con Greg Dulli bajo el nombre The Gutter Twins, colabora también con el dúo electro-rock Soulsavers y encima tiene una carrera solista muy saludable, aunque quizás no sea esa la palabra más adecuada.
Otra cosa que llama mucho la atención es que acá Lanegan es un mero colaborador, la ex-Belle & Sebastian es la que compone todas las canciones, escribe las letras y arregla las partes de cada instrumento. Algo muy meritorio si tenemos en cuenta que las canciones de Hawk jamás suenan femeninas y para nada aniñadas como sí eran sus primeros intentos como solista. Si Campbell quiso emular a sus héroes, hacer su propia interpretación de Johnny Cash y June Carter lo logra. Y con yapa. Esto es mucho más que recreación, que imitación. En Lanegan encontró a su Lee Hazlewood, el tipo con la voz cascada por los excesos y con miles de historias de ruta con la damita delicada y frágil; una combinación que no puede fallar, el viejo truco de la bella y la bestia. También es llamativo como ella pasa completamente a segundo plano, sobre todo a nivel vocal, casi nunca hace voz líder y lo deja a Lanegan hacer lo que mejor sabe hacer, contentándose incluso con algunos murmullos a modo de coro y suspiros apasionados que responden a los fraseos guturales de su partenaire. ¿Quieren más sorpresas? El instrumental que dá título al disco, un blues rápido y destartalado como los que hace Dylan ahora pero con unos arreglos podridos disonantes que se encargan de hacernos acordar que este es un disco de rock, en todo sentido.
¿Más? Las dos versiones de Townes Van Zandt. Si… ¡Dos! El cantautor texano sigue siendo reivindicado y muy merecidamente, esta vez los temas que eligen son “Snake Song” y la inoxidable “No Place to Fall” en donde la voz de Lanegan suena más limpia -y respestuosa- que nunca. También está la balada celta “Eyes of Green”, que no estaría fuera de lugar en los discos de los noventa de los Waterboys.

También hay muchos guiños, a Mazzy Star en “To Hell and Back Again” en donde sí canta Campbell y suena exactamente igual a Hope Sandoval. Y a Nancy & Lee hay muchas “sacadas de sombrero”. Varias. “Sunrise” tiene a “Sundown, Sundown” como punto de referencia inequívoco y “Come Undone” tiene un arreglo de piano y un clima general muy parecido al clásico (?) “Friday’s Child”.
Este es ya el tercer disco de estudio que hacen juntos y si alguno miró de reojo o desconfió cuando este proyecto se puso en marcha, cuando empezaron con Ballad of the Broken Seas, con todo el hype de cierta prensa, no tienen más que escuchar Hawk para darse cuenta de que acá hay tela para cortar. Garantizado.





Chequear también:

Lee Hazlewood - Cowboy In Sweden
Nick Cave & the Bad Seeds - No More Shall We Part
Isobel Campbell & Mark Lanegan - Sunday at Devil Dirt



jueves, 6 de septiembre de 2012

Phil Seymour - Vols. 1 y 2


Algunos sellos discográficos son una garantía automática de calidad. Si lo ves en el lomo o en la contratapa de un disco (a veces en la tapa también) sabés que hay gente involucrada a la que verdaderamente le importa todo esto, que están en esto por amor y que no les importa “hacer la diferencia” como dicen ahora. Es el caso de Collector’s Choice Music, que volvió a editar prácticamente todo lo que grabó Phil Seymour y que nunca había aparecido en formato CD.

Para hablar de Phil Seymour hay que hablar de power-pop primero y de Dwight Twilley después. El género de los que ya estamos metidos hasta el cuello en esto de escuchar música, que no nos preocupamos tanto por escuchar algo revolucionario sino bueno, bien hecho, creíble. El género de las guitarras arpegiadas, de los estribillos cristalinos e inmediatamente pegadizos y de las armonías vocales cuidadas al máximo.
Nuestro protagonista se fugó de su casa muy joven, apenas un adolescente, con su amigo de la infancia (Twilley) y fueron a parar a los estudios Sun sin tener la menor idea de lo que significaba a nivel histórico pero con una idea bien clara: hacer discos, igual que sus héroes los Beatles, Buddy Holly, etc. Después de un largo penar y de varias idas y venidas que no vale la pena detallar, registraron juntos dos discazos: Sincerely y Twilley Don’t Mind. Ahí es cuando Seymour decide cortar por lo sano y empezar su carrera solista.

El primer disco, homónimo, no tiene desperdicio. Son once joyas de pop perfecto, de canciones redondas por donde se las mire. Estrofa, estribillo, solo de guitarra y a cobrar. A medio camino entre la tradición y la línea trazada por las influencias (muy evidentes) y el sonido y la forma de grabar que se usaba en aquel entonces. En Phil Seymour está incluso lo más parecido a un hit que tuvo, con “Baby It’s You”, que llegó a los primeros lugares a principios del ’81. Pero eso no es todo, acá también está “Precious to Me”, el tema con el que empieza el disco, “We Don’t Get Along”, un rock and roll salvaje de esos que no se olvidan e incluso “Let Her Dance”, para el que se hizo un video más bien cómico que vale la pena chequear.

El disco de la tapa amarilla, que repite el “chiste” del primero “duplicando la apuesta”, The Phil Seymour Archive Series, Vol. 2, incluye casi todo el segundo disco, Phil Seymour 2 (no se esmeraba mucho con los títulos, es claro) menos “Looking for the Magic” que aparece como bonus track en el primero. A este segundo trabajo no le fue tan bien, tuvo problemas con la compañía discográfica, no lo promocionaron… lo de siempre, digamos. Pero la calidad está intacta, incluso tiene varias de las canciones que iban a formar parte de un eventual tercer LP que nunca se llegó a concretar.
Phil Seymour tuvo una larga y dolorosa batalla contra un linfoma, enfermedad que terminaría con su vida a principios de la década del noventa. Un héroe de culto que merece ser redescubierto. Para eso agradecemos la ayuda de gente como la de Collector
s Choice Music. Buena gente.





Chequear también:
The Hot Dogs - Say What You Mean
The Records - Crashes
Supergrass - I Should Coco

sábado, 1 de septiembre de 2012

Video de la Semana: Come On Pilgrim! - The Region of the Summer Stars



Se formaron en Boston recientemente y estuvieron casi tres años trabajando en la grabación de su disco debut, titulado también Come On Pilgrim!. Sensibles, soñadores y honestos tal y como demuestran en "The Region of the Summer Stars" que además es la canción que dá comienzo al LP.

Se puede escuchar entero acá.

También en este sitio hay una entrevista a Josh Caress, el letrista y compositor de las canciones.



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