martes, 4 de noviembre de 2014

Adam Green & Binki Shapiro - idem


Adam Green es un personaje que por suerte no termina de auto-fagocitarse. Se ha plantado frente al mundo como una especie de payaso perdedor, un Elvis Costello que no intenta demostrar lo clara que la tiene, casi sería todo lo contrario, trata por todos los medios de demostrar que es un pelotudo pero cualquiera con un poco de oído y sentido común se da cuenta de que, en realidad, es un capo.

En sus discos como solista siempre hay un buen puñado de temas “en joda” de esos que cuando no funcionan te dan ganas de tirar el disco (o tu aparatito de mp3’s) por la ventana. Pero -también- en todos sus discos hay temazos enormes de esos que hablan a las claras de un compositor con muchísimo conocimiento de su oficio, de la historia de su disciplina, alguien que ha escuchado miles de discos y supo con qué quedarse y qué descartar. Además tiene una voz de barítono preciosa, eso no se puede pasar por alto.

Era obvio que en un momento le iban a dar ganas de sacar su disco de dúos, a la manera de Nancy Sinatra y Lee Hazlewood, Gainsbourg y Jane Birkin (o Brigitte) o, para ir un poco más adelante en la línea de tiempo, Lanegan e Isobel Campbell. Y la verdad es que, de la mano de la ex-Little Joy y habitual colaboradora de Beck, sale muy bien parado ante el desafío. Adram Green & Binki Shapiro es un disco clásico en más de un sentido; tiene chapa de inoxidable, de que va a envejecer bien y las canciones tienen todos los elementos de atemporalidad, el uso de recursos de comprobada eficacia, los puentes inteligentes y los estribillos ultra-pegadizos.

Las temáticas son las habituales; amor no correspondido, un romance que fue a parar a donde nunca tendría que haber ido y ventiladas de miserias a los cuatro vientos. Por supuesto que nada de esto sería “serio” si no fuese por la cantidad de chistes que hay en las letras. En teoría los dos trabajaron en conjunto a la hora de componer pero cualquiera que haya escuchado a Adam Green como solista se da cuenta de que las riendas del asunto las lleva él, a pesar de que sabe dar un paso al costado y darle prontagonismo a su partenaire, que canta muy bien y por momentos lo hace deliciosamente (“Don’t You Want Me to” o en la hermosa "Don't Ask for More") y cuando dialoga con Green es casi imposible no esbozar una sonrisa cómplice.
Decidir si el disco está a la altura de los trabajos mencionados anteriormente es sólo cuestión de que pasen algunos años. Es muy probable que así sea.




Podés escucharlo entero en Grooveshark o en YouTube.




Chequear también:

Jefferson Hamer & Anaïs Mitchell - Child Ballads
Adam Green - Sixes & Sevens
James Levy & the Blood Red Rose - Pray to Be Free

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