miércoles, 14 de junio de 2017

Miles Davis - On the Corner


¿Por dónde empezar a la hora de hablar de Miles Davis? Algo que a él le hubiese gustado sería empezar por NO hablar de Miles Davis y limitarse a escuchar la música, su música. Opción que no vamos a tomar pero sí vamos a hablar directamente de lo que nos atañe y es su disco On the Corner, de Columbia Records, aparecido a mediados de 1972.

Como siempre que se habla de alguien que genera devociones y fanatismos extraordinarios, hay que andar en puntas de pié para no ofender a los verdaderos conocedores, quienes, al menor dato erróneo o apreciación discutible, te saltarán al cuello como vampiro en huelga de hambre. Para muchos esta etapa de Miles Davis, que empieza alrededor de Bitches Brew, uno de los discos más aventureros y revolucionarios de todos los tiempos, es el período más interesante de su carrera. Puede que eso también sea discutible pero lo que es seguro es que en estos años gozó de una popularidad que antes no tenía, amplió su público y se acercó definitivamente al rock, compartiendo festivales con varias de las bandas del momento, haciendo amistades y dejándose influenciar por la revolución socio-cultural que sacudía al mundo en aquellos años iniciáticos.

“Black Satin” podría haber sido una zapada psicodélica de un buen grupo californiano de la época, el principio al menos, cuando entra toda la banda, al minuto más o menos, bien podría tener que ver con lo que hacían Curtis Mayfield o Isaac Hayes en la famosas películas blaxploitation. Otras influencias claras, no tan fáciles de detectar, son las de Stockhausen y otro gran revolucionario; Ornette Coleman. Pero en On the Corner se puede decir que el acercamiento a Santana (en una época en que el guitarrista no daba un paso en falso) y al gigante George Clinton es muy evidente. Cabe recordar que Clinton en esta época tenía dos bandas, sacaba a veces hasta tres discos por año y se cansaba de vender. Sí señores, esto es funk del infierno pero en ningún momento deja de ser jazz, o en ningún momento deja de ser Miles Davis mejor dicho.
Los críticos de miras estrechas y algunos obtusos del mundillo del jazz no paraban de defenestrarlo y acusarlo, con los epítetos que se suelen emplear cuando alguien hace un gran corte de manga para hacer su propio camino. El resto del mundo salió ganando.




Escuchar entero en YouTube o en Spotify.




Chequear también:
Miles Davis - Live-Evil
Miles Davis - In Concert: Live at Philharmonic Hall
Miles Davis - Agartha



2 comentarios:

Víctor Hugo dijo...

La revolución de Miles hacia el Jazz-Rock o Fusión y su unión con la guitarra de John MacLaughlin (que en este disco creo que no aparecer) me ha dado algunos de los momentos musicales más estremecedores y geniales de la vida :)

¡Abrazos!

Beefheart Smiles dijo...

Hola Víctor! Yo recién ahora me estoy metiendo en el mundo de Miles. No paro de sorprenderme en el mejor sentido de la palabra.

Nunca es tarde!

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