lunes, 11 de mayo de 2015

The Church - Uninvited, Like the Clouds


Tuvieron practicamente todo, se los quiso poner a la altura de U2, cuando no tenían nada que ver con los irlandeses más alla de hacer música en el mismo momento, la pegaron muy fuerte con “Under the Milky Way”, del disco Starfish, a mediados de los ochenta, cuando grababan para el sello Arista, después de eso desaparecieron prácticamente de los radares. Para mejor. Cuando dejaron de ser una banda intentando conformar a alguien más que a sí mismos y se dieron cuenta de que quizás ese éxito mundial no iba a llegar nunca, terminaron de encontrar la personalidad e hicieron cosas extraordinarias, únicas. Música para levitar de la mano de Priest = Aura, dos discos casi gemelos como los infravaloradísimos Hologram of Baal y Magician Among de Spirits, en donde supieron llevar a un estudio de grabación la enorme cantidad de drogas duras que estaban tomando o el más reciente Further/Deeper, polémico por ser el primero sin el histórico guitarrista y ocasional cantante Marty Willson-Piper.

Pero hay pocos tan redondos y satisfactorios como Uninvited, Like the Clouds, del 2006. Acá se nota que había pasado no sólo agua bajo el puente; familias, drogas (otra vez, sí), carreras solistas, muchísima música escuchada e increíble capacidad de “filtrado de influencias”, mejoras desde el punto de vista técnico como instrumentistas… en fin, es un disco que solo se podría haber hecho en ese entonces. Un disco increíblemente psicódelico y a la vez sorprendentemente moderno, actual, con el mérito no menor de haber sido producido por los mismos miembros de The Church.

A esta altura casi no hace falta decir que Uninvited… no se parece a nada, es una evolución perfecta y depurada de todo lo que venían haciendo. Canciones atmosféricas, viajeras, extrañas, llenas de capas y capas de teclados y guitarras con la voz de Steve Kilbey siempre como elemento característico. Algunos la pifian feo al meter a The Church dentro de la bolsa del prog-rock ¿Por qué? ¿Por qué hay teclados y cuerdas? ¿Por qué meten paisajes sonoros de esos que Brian Eno hacía antes de convertirse en un viejo aburrido y burguesito? Además siempre se las arreglan para meter dos o tres canciones hechas y derechas, con sus respectivos estribillos inolvidables, para poder sostener un disco concebido como tal.
En esta caso serían “Unified Field”, la magnífica “Easy”, “Real Toggle Action” y “She’ll Come Back for You Tomorrow”, cantada por Willson-Piper.

A lo mejor tienen que pasar veinte años para que llegue el revival y todos digamos “ah si… eran buenísimos” pero lo más probable es que eso no suceda. Esperemos diez más a ver qué pasa.




Podés escucharlo entero en YouTube.




Chequear también:

The Church - Untitled #23
Steve Kilbey & Martin Kennedy - White Magic
Peter Koppes - Love Era / Irony


2 comentarios:

jesus cierzo dijo...

Creo que das en el clavo , una expresión que usamos aqui para decir que has sido muy preciso ; siempre cosas sustanciosas en tu casa .
Curioso , ayer estuve escuchando THe Blurred Crusade , otra etapa , la primera por decirlo de alguna manera; casualidad , muy muy buenos ; y más influyentes hoy que muchos otros a los que frecuentemente se le alude .
Saludos , sigue así .

Mariano dijo...

Hola Jesús! Gracias por el halago! Yo creo que este es el mejor disco, si me dan la durísima tarea de elegir uno sólo. De la primer etapa The Blurred Crusade me encanta pero el que más me gusta es Heyday. Que disco enorme. Cualquier día de estos me voy a la Madre Patria a visitarte.

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