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domingo, 23 de julio de 2023

5 Canciones 5: Paul Horn, Calamaro, ABBA, Taj Mahal y Anthrax


Tango
Paul Horn

¿Quién no se compró un disco por la tapa? Cuando ví esta portada, la adicción fetichista se activó de manera incontrolable. Encima era caro. Fué bueno saber que el disco valía la pena. Esto es jazz fusión, algo medio parecido a Weather Report, en un intento vano de describir esta música, marciana al máximo. Paul Horn (flautista, saxofonista y compositor) había tocado con Duke Ellington y Nat King Cole, entre otros. Para este LP cuenta con la participación del gran Egberto Gismonti. El tema en cuestión no tiene mucho de tango pero sí de Brasil. Lo que está tocando el baterista es oír para creer.

Aparece originalmente en: Altura do Sol [High Sun] (1976)

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La libertad
Andrés Calamaro

El cantante. No es un dato menor que el disco se llame así. Acá hay versiones, de Atahualpa, Rubén Blades y unos tangos bien a la manera de Calamaro. "Creo que todos buscamos lo mismo, no sabemos bien qué es ni dónde está". Definitivo, elocuente, clarísimo. Los arreglos de la canción son una delicia, ideal para mostrarle a los que lo odian, que son varios y tienen sus motivos. Este temazo (igual que "Estadio Azteca") es un ejemplo claro de que, cuando El Salmón está inspirado, puede llegar muy alto.

Aparece originalmente en: El cantante (2005)


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Mamma Mia
ABBA

Con ABBA me pasa que hay temas que me parecen horribles, espantosos. Siempre con esa cosa pop medio mersa, con esos recursos que son artimañas para hacer que el tema te quede adherido al balero para siempre. Manipulándote. Este bien podría ser uno de esos. Pero no. Para mí esto es power pop, por cómo está grabada la batería, cómo frena el ritmo y vuelve a entrar la banda, con el bajo marcando bien fuerte en las estrofas. Irresistible.

Aparece originalmente en: ABBA (3er. LP / 1975)

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Six Days On the Road
Taj Mahal

Versionado por todo el mundo, desde Johnny Cash a los Flying Burritos, "Six Days On the Road" es el himno camionero por excelencia. El tipo no ve la hora de volver a la casa, tiene algún que otro estimulante en la sangre que hace que sus sentimientos estén a flor de piel. La versión de Taj Mahal te obliga a sacar la cabeza por la ventanilla y gritar aquello de "qué bueno es estar vivo". Rock and roll rutero del mejor, bien chatito, la batería derecha, haciendo arreglos en donde tienen que estar, con una precisión quirúrgica. La canta muy canchero, como "sobrando" el asunto.

Aparece originalmente en: Giant Step / De Ole Folks at Home (1969)


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Fight 'em 'til You Can't
Anthrax

Estos tipos tienen años en la ruta, las hicieron a todas. ¿Qué es lo que pueden hacer como para aportar algo al legado de la banda? Un disco como Worship Music bien podría ser la respuesta. El estribillo es impresionante, medio que se despega de las estrofas, en el mejor sentido posible. Ya el riff principal es ganchero, pegadizo y muy poderoso. Cuando mete ese cambio, te asesina, directamente. De la parte instrumental mejor ni hablemos. Joey Belladonna cantando como nunca, vale decirlo.

Aparece originalmente en: Worship Music (2011)

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sábado, 5 de abril de 2014

Los Rodríguez - Palabras más, palabras menos


Ya pasaron casi veinte años desde que salió. ¡Veinte años! Ahora se puede volver a escuchar algunas de las canciones, sobre todo esas que sonaban en los supermercados, doblabas una esquina y ahí estaban, entrabas a un negocio y te las encajaban. Ni hablar de los bares. Era muy fácil odiarlo, demasiado.

Andrés Calamaro es un tipo que, como mínimo, polariza opiniones, casi no hay medias tintas cuando alguien se refiere a él, o lo odian con vehemencia o lo adoran. Un poco de distancia en el análisis no viene mal. Nadie puede negar que se mandó diez mil cagadas, tiene varias canciones horribles, tiene un enorme problema en eso de auto-editarse y sus apariciones televisivas son la auto-parodia del rockero reventado. Pero cuando acierta es infalible y en este disco hay varios aciertos, unos cuantos.

Escuchá ahora “Aquí no podemos hacerlo”, la oda al fasito -un poco obvia- y fijate que envejeció bastante bien, es un reggae muy creíble. OK, la escuchaste un millón de veces y no hay nada que encontrarle, pero podés saltearla que en los “tapados” está la papa en Palabras más, palabras menos. En “Todavía una canción de amor” está el primer tema enorme del disco. Gran letra, excelente melodía, buenos cambios de acordes, arreglos inteligentes, emotividad a flor de piel, fuerza, cantado a puro corazón. Casi indiscutible, se podría decir. El tema que dá título también es ganador, bien punk rock, parece simple pero no lo es. ¿Cuántas versiones horribles viste de esta canción por banditas mediocres? El peor lado de Calamaro, ya lo han dicho varios, es el enorme séquito de imitadores que jamás terminan de entenderlo. “El tiempo dirá”, otro de los grandes temas del disco, tiene una base rara, potente, va para adelante con fuerza y se nota que los músicos están pasando un gran momento mientras graban y te lo imaginás a Andrés cantándolo con una sonrisa medio maléfica. Si lo cantara Paul Westerberg estaríamos todos bajándonos los lienzos ante este temazo. Después sigue otra demostración de astucia, de robo “con guante blanco”, de la mano de “En un hotel de mil estrellas”. Es “On the Nickel” de Tom Waits con una vuelta de tuerca, incluso en la letra, esa forma de tomar partido por los débiles, los que duermen en la calle. Incluso la melodía se parece un poco. “La puerta de al lado” podría ser cualquier tema de Los Lobos, con esas letras tan de Andrés que no se sabe muy bien de que hablan pero que te hacen despertar el costado melancólico que todos tenemos, acá todavía faltaba un rato para las rimas estúpidas y la limadura hecha pública.

Como dijimos, es muy fácil odiarlo a El Salmón, es muy famoso, siempre tiene a la mejor minita abajo del brazo y no se cansa de hacer gansadas de todo tipo. Pero hay que reconocerle algunos aciertos y Palabras más, palabras menos, con sus temas descartables y todo, fue un golazo de mitad de cancha.







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Chequear también:

Bob Dylan - Empire Burlesque
Andrés Calamaro - Honestidad brutal
Los Lobos - Good Morning Aztlán



jueves, 13 de agosto de 2020

5 Canciones 5: Great Buildings, Eduardo Falú, B.W. Stevenson, Ryuichi Sakamoto y Andrés Calamaro


Combat Zone
Great Buildings

De esta banda no se acuerda nadie, serían el ejemplo clásico de banda de culto olvidada. Hicieron un sólo disco y desaparecieron de la faz de la tierra. Pero... ¡qué pedazo de disco! También aparecen en el compilado clásico Poptopia! Power Pop Classics of the '80s, con el extraordinario "Hold On to Something", también del LP debut de Great Buildings. Estribillo inolvidable, como suele ser en el género, la idea C (por llamarlo de alguna manera) es lo que lo convierte en un tema distinto, con un solo de guitarra digno de Brian May.  

Aparece originalmente en: Apart from the Crowd (1981)

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India madre
Eduardo Falú

Hagamos un intento de descripción medio hereje, total nadie nos va a venir a retar. Esto sería algo así como J.S. Bach hecho en el corazón de la Argentina, la versión folclórica del barroco, digamos. ¡Cómo toca la guitarra el maestro! Virtuosismo y popularidad, una alianza que no se da de manera frecuente. "Te cantan y te bendicen los que heredaron tu sangre, antes de morir dejaste morenos hijos del sol". Con sabor a reivindicación.

Aparece originalmente en: Tonada del viejo amor (1967)


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Maybe Mexico
B.W. Stevenson

Temazo del segundo LP de estudio de B.W. Stevenson, bien podría haber estado en cualquiera de los discos de los Byrds que vienen después de Sweetheart of the Rodeo. Country-rock delicioso, con todos los elementos que lo hacen una música agradable al oído, cien por ciento escuchable; lás acústicas, el pedal steel, los coros, el gancho pop. New Riders of the Purple Sage, Nitty Gritty Dirt Band, Ozark Mountain Daredevils... inmensa cantidad de bandas que dejaron un legado que todavía está esperando su revival. Ya llegará.

Aparece originalmente en: Lead Free (1972)

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Shogunade
Ryuichi Sakamoto

Podría ser un tema de Tin Drum, de Japan, pero acá la cosa tiene menos tufo a apropiación cultural porque se trata del ex-Yellow Magic Orchestra, el genio Ryuichi Sakamoto. Blade Runner, distopía, futuro con la humanidad hecha mierda... todo eso sugiere este instrumental de Neo Geo, disco en el que también participa Iggy Pop (en "Risky", otro temazo) y que tiene que ver con su particular opinión sobre lo que en aquel entonces se empezaba a llamar world music.

Aparece originalmente en: Neo Geo (1987)


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Sin despedirme
Andrés Calamaro

En la contratapa de la reedición de Vida cruel, el Salmón en persona se encarga de rescatar las virtudes del disco y no olvida que algunas decisiones de producción lo atan demasiado a una época, los ochenta, claro. Pero también es un disco que se le puede hacer escuchar a los odiadores habituales de Calamaro, con canciones poco habituales y experimentos inesperados. Acá desfilan desde García y Spinetta a Richard Coleman, Pettinato y Stuka. La canción habla de no dormir, por supuesto.

Aparece originalmente en: Vida cruel (1985)

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miércoles, 1 de noviembre de 2017

5 Canciones 5: Kilbey / Kennedy, Calamaro, The Moons, Renbourn / Williamson y Björk


Law of the Jungle
Steve Kilbey & Martin Kennedy

Para los fanáticos de Pink Floyd que hace rato se cansaron de comprar reediciones que no traen nada nuevo. O de buscar en estafas como The Endless River. O soportar las diatribas extra-musicales de Waters. Kennedy vive en Tasmania, al sur de Australia, aislado de todo y no quiere saber nada con salir a tocar los discos que hace con el incansable líder de The Church. Le manda los archivos, Kilbey hace las letras y se los devuelve cantados. El resto es poco menos que magia.

Aparece originalmente en: Glow and Fade (2017)

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Los Aviones
Andrés Calamaro

Treinta y siete canciones. ¿Cuantos temas le sobran a Honestidad Brutal? ¿Diez? ¿Quince? En el último disco decente de Andrés, alias "El Salmón", antes del incendio definitivo, todavía tiraba perlas como ésta, un tango a su manera. Muchos puristas se han escandalizado por la manera de encarar la música porteña de Calamaro. A veces le sale y a veces no, él es el peor a la hora de editarse y debe estar rodeado de chupa sangres y obsecuentes. Pero cuando pica alto, está a la altura de cualquiera de los grandes.

Aparece originalmente en: Honestidad brutal (1999)


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Jennifer (Sits Alone)
The Moons

¿Existe todavía en Inglaterra gente que se moleste por hacer canciones en el sentido clásico de la palabra? Los pibes de The Moons por lo visto te dan la respuesta y de manera contundente. Podría haber sido un tema de Rubber Soul o The Who Sell Out tranquilamente. Acordes pensados en función de la composición (y no al revés), armonías vocales, cierto parentesco con The Coral, cierto idealismo pasado de moda -el video lo dice todo- pero mucho oficio de songwriter.

Aparece originalmente en: Fables of History (2012)


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The Lights of Sweet St. Anne's
John Renbourn & Robin Williamson

Dos capos absolutos del folk inglés unen fuerzas para Wheel of Fortune, grabado en vivo en el '93; John Renbourn y Robin Williamson, de Pentangle y The Incredible String Band, respectivamente. Los dos tienen frondosas carreras solistas, mucho más largas y pobladas que sus estadías en esas dos bandas clásicas del género. Esto te lleva directo a los bosques de Sherwood, a Avalon, el Rey Arturo y su corte. ¿Game of Thrones? No, gracias, ya tengo vuelo en primera.

Aparece originalmente en: Wheel of Fortune (1993)


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It's Oh So Quiet
Björk

Más de veinte años tiene el segundo LP de estudio de Björk, Post, un disco que todavía hoy suena completamente moderno e inclasificable. "It's Oh So Quiet" es uno de los clásicos y te hace preguntarte si es en joda, si es irónico o si sólo está demostrando que puede meterse con cualquier género y salir bien parada. En este caso sería una especie de estándar de jazz retorcido, una big band de los cuarenta. El video es imperdible, otra muestra de que sí, por más que a vos no te guste, Björk es una genia.

Aparece originalmente en: Post (1995)

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viernes, 2 de febrero de 2018

Loquillo y los Trogloditas - Morir en primavera


Lo querés o lo detestás, así de simple. Lo que no te va a pasar es que te deje indiferente. Es de esos tipos con mucha personalidad, como Calamaro, Dylan o Johnny Thunders, que hacen de su vida su obra y viceversa. Auto-referenciales a más no poder, repletos de tics -se podría decir vicios a esta altura- vocales que hacen que los conversos se rían cómplices y los que están en la vereda de enfrente salgan corriendo o revoleen el disco por la ventana. Siempre lo supo e hizo de eso un escudo, en la contratapa de Morir en primavera, quinto disco de estudio de Loquillo y los Trogloditas, decía “a nuestros enemigos porque ellos nos dan la fuerza para seguir adelante”. Dicen que si no tenés enemigos es porque no estás haciendo nada…

Los tipos forman parte de lo que se conoce como “La Movida Madrileña”, un puñado de bandas aparecidas coincidiendo con la caída del régimen asesino de Franco en España, escena que surge después de años de opresión, pacatería y acartonamiento típico de los gobiernos de derecha. Al parecer, aquellos años de principios de los ochenta en la península ibérica, fueron de un nivel de reviente considerable, que se cobró no pocas víctimas, como siempre sucede, vamos tío.

Para la altura de Morir en primavera la banda se caía a pedazos, Sabino Mendez, quien escribió la mayor parte de los temas de los Trogloditas, pronto iba a pegar el portazo y el éxito se les estaba subiendo a la cabeza a todos, Loquillo incluído, por supuesto. A pesar de eso, si tenés que escuchar un solo disco de los Trogloditas, no harías mal en elegir este. Acá aparece el himno generacional por excelencia, uno de esos que si no lo tocaban en vivo los mataban, “El rompeolas” con su “no hables del futuro es una ilusión, cuando el rock and roll conquistó mi corazón” para corear en estadios, éste también tiene la versión de Georges Brassens de “La mala reputación”, una locomotora a punto de descarrilar, al mejor estilo Johnny Cash y, como si fuera poco, “Todo el mundo ama a Isabel”, otro de esos clásicos inoxidables. También hay algún que otro relleno, pero en Morir en primavera estos temas tienen un nivel de decencia que sorprende, gratamente. Hay dos versiones de “Besos robados”, una al final, pero la que quedó en la memoria de muchos es la más rockera, a la mitad del disco y la primera en el lado B del LP original.

Loquillo separaría a los Trogloditas después de unos años, para seguir haciendo -musicalmente- más o menos lo mismo, con buen nivel, con discos como Balmoral o La nave de los locos. Actualmente sigue dando pelea con envidiable altura. Más de un metro noventa de rock and roll y personalidad arrolladora.








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Chequear también:

Loquillo y los Trogloditas - El ritmo del garage
Loquillo y los Trogloditas - Mis problemas con las mujeres
Loquillo y los Trogloditas - Hermanos de sangre




viernes, 26 de mayo de 2023

Riff - Que sea rock


Grandes grupos cuya influencia termina siendo negativa. Nirvana, Ramones, los Redondos ni hablar, los Stones, Calamaro… puede ser una lista larga. Son esos que hacen que parezca fácil. Un ejemplo; si vas a tomar como referencia a los Stones, ponele algún otro ingrediente porque de lo contrario quedás como un payaso. O alguien destinado a quedarse a mitad de camino. De hecho las grandes bandas de rock actual, moderno, contemporáneo (o como quieras) son esas que son difíciles de rastrear, que no vas a decir “ah, claro esto suena a Beatles con un poco de The Cure”. Nos fuimos por las ramas. Hay muchos imitadores de Riff, pocas veces escuché alguno que les llegue a los tobillos.

Tienen un par de recursos que los separan de la horda de bandas similares. Por empezar tienen sentido del humor. Y muy fino. No sé cómo habrán hecho para cantar “ella fue princesa en un harem de Agadir, hasta que una noche lo conoció a Lalo Mir” sin morirse de risa. O algo como “ahora te aconsejo, relájate, puesto que es mucho mejor que sufrir”, en una obra maestra del rock duro como “Bienvenida a mi lado oscuro”. Como bien decía Freud, todo chiste tiene visos de realidad y, si lo vemos desde ese lado, la letra de este temazo es de otro planeta. ¿Accidente feliz? Puede ser, seguramente no eran tipos que iban a darle muchas vueltas a una letra y eso vale doble. Sin pretensiones, dice lo que tiene que decir y es muy claro, con un nivel de elocuencia que no pasa por el lado de la bajada de línea, del “yo la viví y te la cuento”. Es magistral. Por supuesto que a nadie le importa un carajo lo que dice cuando la música es un rock and roll rutero a la altura de cualquiera de los grandes del género. Léase Creedence, Steppenwolf, AC/DC, Kyuss, Status Quo, lo que se te ocurra.

Algunos dicen que Que sea rock es el primer disco de Riff (y de Pappo incluso) que suena bien. No es tan así. El anterior, Zona de nadie, era una grabación muy decente. Más si lo comparamos con los tres primeros, que están al borde de la categoría “insalvables”. Menos mal que tienen esas canciones. Sí es -quizás- el disco más redondo que hicieron. En una época tenía mis favoritos y salteaba varios, pero si uno lo escucha con atención, en todos los temas hay algo para aportar y tiene la variedad musical que necesita un LP de este género, para que no sea repetitivo o cansador.

El tema que dá título podría pensarse como un tema que imita a AC/DC. Puede ser. Angus y Malcolm no hacen un tema con ese nivel desde la época de The Razors Edge, como mínimo. “No obstante lo cual”, ya con el título merece la gloria. “En la ciudad del gran río”, “Reza duro”… impresionante. ¡Qué canciones! A veces los grupos de cuero negro y tachas invierten mucho tiempo en ropa y equipos. Son las canciones muchachos. Eso es lo que separa a los grandes del resto.






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Chequear también:
Pappo's Blues - Vol. 3
Aeroblus - ídem [1er. LP - 1977]
Riff - Riff VII





miércoles, 5 de febrero de 2014

Carca - Carca registrada


Lo de Carca es muy meritorio. Casi sin que nos demos cuenta se fue armando una discografía idiosincrática e interesante, siempre al costado del camino. Muchos figurones del rock local le han dado el visto bueno y, desde Juanse a los Babasónicos, pasando por Flavio de los Cadillacs a Calamaro, han participado activamente en las grabaciones de estudio. Sin embargo está lejos de ser masivo, de tener reconocimiento de público, tanto de la gente que se interesa en serio por el rock como por los asistidores casuales a festivales veraniegos. Una lástima y aquí va una teoría: simplemente no lo conocen.

Carca le puede gustar a los fanáticos de Pappo's Blues y Color Humano y todo el primer rock hecho en estas pampas, a los pibes que escuchan glam en la vena Bowie / Sweet / T. Rex y también a los rockeros "modernitos", que están en esto desde Black Rebel y White Stripes. Escribe unas letras buenísimas, varias harían sonrojar a más de uno, cuando es chistoso lo es del mejor modo posible y cuando se pone serio y psicodélico es para tenerlo en cuenta.

Carca registrada es el flamante compilado después de más de veinte años de carrera y casi una decena de discos de estudio, incluye canciones de todos los álbumes, alguna que otra rareza (del disco en vivo Descuido, que venía como bonus en Nena, hoy en día inconseguible) y cuatro temas nuevos que son una delicia para el fanático, a la altura de los grandes temas de A un millón de años blues o del homónimo del ’98, el de la tapa color rosa. No puede faltar “Principe oscuro”, esa joya perdida de surf psicodélico y punkie, mezclado con rock fumón de los setenta, también dice presente “Nubes negras”, himno narcótico del tercer LP de estudio y hay del infravalorado Uoiea el -hasta ahora- último lanzamiento. De ese disco, que fue la interpretación más acabada que se hizo en estas tierras del rock de cuero y brillantinas de los setenta, está “El mago”, otro temazo. Si el mundo se decide a ser un poco más justo, “Luz de Blues”, encargado de abrir esta selección, debería ser un hit a lo largo y ancho del planeta, bailable, bolichero, fiestero y decadente, en el más rockero sentido de la palabra. Es uno de los temas nuevos que destacan y también “Donde el filo rebalsa”, del que se hizo un video, con un sonido de guitarras notable, a tono con lo que se graba en el supuesto primer mundo.

No sabemos si este compilado va a cambiar las cosas para nuestro Quijote de cuero negro, a nosotros, a los ya iniciados nos importa muy poco. Pero si ayuda a que algunos más lo conozcan y se unan a la fiesta… ¡bienvenido!







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Chequear también:

Manal - El león
T. Rex - The Slider
Carca - Divino



miércoles, 18 de septiembre de 2019

Mercedes Sosa - El unicornio




¿A qué edad es que uno "perdona" a sus padres? ¿Cómo y cuándo es que sucede ese fenómeno? Porque pasa sin darse cuenta. En mi caso, desde lo musical al menos, les agradezco infinitamente. En mi casa no había etiquetas. Sonaba Elvis, Duke Ellington, Beethoven y después Atahualpa, jamás escuché que se nombrara un género. En ese problema me metí yo solito, después.

Mercedes Sosa todavía buscaba e innovaba en esta época, vale recordar que la democracia recién había vuelto al país y el clima que se vivía era de renacimiento total.

Mucho más tarde me enteré que los teclados esos que tan bien quedan acá -y que tan marcianos suenan en un disco de folclore- los tocó Charly García y Calamaro programó los sintetizadores. Qué gran versión la de Mercedes. Siempre me pregunté, incómodo, qué había querido decir Silvio Rodríguez con la letra. Su poesía, ambigüedad y misterio me resultan un gran hallazgo hoy en día.






Se puede escuchar online acá.






Encontrala originalmente en:
Para mi gusto la década del setenta de Mercedes Sosa es impecable, todo lo que hacía lo hacía bien. Este es su disco post-exilio, quizás por eso es auto-titulado, mis padres lo tenían en cassette y lo escuchábamos muchísimo en el auto, en vacaciones. Volví a escucharlo después de treinta años y fue una muy grata sorpresa.
Mercedes Sosa '83 (1983)





miércoles, 1 de octubre de 2025

5 Canciones 5: ZZ Top, Los Rodríguez, Stravinsky, George Jones y D. Crosby & G. Nash


Burger Man
ZZ Top

El baterista de ZZ Top es el rey del groove. Por empezar.

Con Eliminator salen con algo inesperado y la pegan a lo grande. Un poco después viene Afterburner, que vendría a confirmar eso de que las segundas partes no suelen ser buenas. Igual tiene sus cuatro o cinco temazos, pero la producción envejeció mal. Recién en el '90 vuelven al ruedo con este, Recycler, en donde hacen más o menos lo mismo con un poco más de pudrición en las guitarras. Y la verdad... queda bárbaro.


Aparece originalmente en: Recycler (1990)

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Mi rock perdido
Los Rodríguez

La enorme influencia de los Stones de la era Some Girls, que sería algo así como punk rock hecho por tipos que tocan bien. Yo le hubiera bajado el tecladito y la voz a Calamaro y le hubiera dado rosca a esas guitarras divinas, sepultadísimas en la mezcla. En la mitad del tema... aparece otra idea, un puente que parece de otra canción, a la manera de Abbey Road. "Hay rock and roll de leones, también los hay de corderos". Bueh... Mejor bailemos y nos pongamos hincha huevos. 


Aparece originalmente en: Sin documentos
 (1993)

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The Firebird Suite IV: Infernal Dance of King Kastchei
Robert Shaw y la Orquesta Sinfónica de Atlanta

La música clásica que viene de un viaje de laúdano o algún otro alucinógeno es lo más. Me vienen a la cabeza Peer Gynt de Grieg, la suite El carnaval de los animales de Saint-Saëns o la genial Sinfonía Fantástica de Berlioz. Te llevan a lugares macabros sin hacerte descender al infierno. Sería un equivalente musical a las películas de Burton, hay oscuridad pero es tan buena onda que te hacés cómplice al toque. Stravinsky vino un poco después y dejó una huella con el Pájaro de Fuego, este es el cuarto movimiento.


Aparece originalmente en: The Firebird Suite, 1919 Version (1978)


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I Just Don't Give a Damn
George Jones

¿Por qué será que mucha gente que no es idiota disfruta de la música country? Con su escasez de recursos, su simpleza cretina y sus letras almibaradas, carentes de cualquier tipo de metáfora o doble lectura, muchos melómanos le escapan al género como pedo en una canasta. Es eso mismo, lo que muchos consideran defectos puede ser virtud, acá no hay rebusques intelectuales de ningún tipo, no hay pose, una nobleza a la hora de tocar y grabar y unos cantantes increíbles. Como George Jones, claro. 


Aparece originalmente en: Memories of Us (1975)


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Whole Cloth
Graham Nash / David Crosby

El recorrido de la familia CSN, con Neil Young en algunas locaciones, está lleno de recovecos y combinaciones. Para muchos el gran disco es Déjà Vu y pará de contar.
¡No señor!
Los dos primeros de Nash solista, la obra maestra que fué el debut de Cross, el doble de Manassas e incluso el de Young con Stills, están bastante bien. Este es el primero de esta dupla y vale la pena. Acá Crosby saca una de esas armonías rarísimas que ya pelaba en los Byrds ("Mind Gardens", "Triad") cuando lo dejaban. No tiene nada que envidiarle a los temas más chiflados de Todd Rundgren de esta epoca, cuando volaba altísimo en Runt o el doble Todd. 


Aparece originalmente en: Graham Nash / David Crosby (1972)


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