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miércoles, 10 de diciembre de 2014

The Beatles - Yellow Submarine


¿Qué se puede decir de estos pibes que no se haya dicho ya? No mucho en realidad, la impresionante cantidad de tinta, horas-hombre, cintas de video y cualquier cosa que sirva para registrar este fenómeno, son incontables. Lo que pasó con los Beatles y la revolución socio-cultural que encabezaron va a quedar para siempre en la historia de la humanidad, del mismo modo que Gandhi, Hitler y -como bien dijo Lennon- Jesucristo.

Vamos a intentar una defensa al que quizás sea (junto con Beatles for Sale) el disco menos valorado de los cuatro de Liverpool. Corresponde a la banda sonora de la cuarta película que hicieron, después del rotundo fracaso que significó Magical Mystery Tour, en Yellow Submarine los Beatles prácticamente no participaron, no escribieron canciones para la ocasión y apenas salen en los créditos finales haciendo caras y algún chistecillo. Ni siquiera se molestaron en grabar sus propias voces, para las que se utilizaron imitadores, muy buenos, hay que decirlo.

El disco que se editó en su momento, con sólo algunas de las canciones que aparecían en la película, es otra demostración de que, incluso a media máquina, los tipos eran impresionantes. “Yellow Submarine” ya había aparecido en Revolver y “All You Need Is Love” era el single que ya todos conocemos, que también aparecía en Magical… De los temas “nuevos”, hay uno solo que tiene olorcito a descarte y es el tema de Paul “All Together Now”, una cancioncita infantil que parece anticipar el encanto de sus dos primeros LP como solista. Los dos temas de George son inmensos. Por un lado “Only a Northern Song”, hasta el título tiene pinta de descarte, pero es Harrison en plan Confucio, disparando máximas a los cuatro vientos. Su otro tema, ya que siempre le dejaban meter dos por disco (por eso en el Album Blanco hay cuatro… ¡turros!) es “It’s All Too Much”, un comentario sobre el disgusto que le provocaban las rispideces en el seno del grupo. Musicalmente es un mantra psicodélico enorme, inventa un género (¿alguien dijo shoegazer?) y con uno o dos acordes se anota como candidato a tema del disco, completamente hipnótico. Y después está “Hey Bulldog”. Roquero al máximo, con esa voz bien mala onda de Lennon que tan espontáneamente le salía, un riff infalible, temazo por donde se lo mire. De este solo tema salen veinte bandas, por lo menos.

Después está lo que en el original era la cara B, temas orquestales de música incidental compuestos por el único e indiscutible quinto Beatle; George Martin. Clasifican posiblemente como los temas menos escuchados de cualquier disco de los Beatles, pero si te gusta la música clásica… ahí están. Si te gustan los Beatles, Yellow Submarine… también es un disco indispensable. Como todos los otros.







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The Beatles - Let It Be
George Harrison - Wonderwall
The Beatles - Love




martes, 17 de junio de 2025

The Beatles - Live at the BBC


Uy dio... ¿Quién necesita que le recuerden lo grandes que fueron los Beatles? A mí me gustaría pensar que nadie, pero visto y considerando que conozco muchos músicos y melómanos de difertentes edades que no tienen muy claro el asunto, podemos hechar luz sobre un ítem no tan laureado en la discografía de los pibes de Liverpool.

Los discos de estudio son de escucha indispensable, sin excepción, incluso los "cuestionables", como la banda sonora de Yellow Submarine o Beatles for Sale (insólita exclusión en algunas listas) incluyen momentos de brillantez incandescente. 

Para la época en que aparece Live at the BBC ya casi que se había terminado de rasquetear el frasco, no quedaba mucho más que editar. Igual se siguió haciendo, este es el negocio más lucrativo que ha exisitido en cuanto a música popular. No se olviden el porqué de aquellas condecoraciones a Caballeros del Imperio Británico, en pleno apogeo de la breve carrera de los pibes, pero esa ya es otra historia. Los Antology ya habían hecho su trabajo de excavación arqueológica, que hayan sido tres dobles fué un exceso pero ellos podían darse ese lujo. Casi en seguida vino Live at the BBC, otro doble.

Y también es indispensable. Por varios motivos.

Primero y principal te muestran que nada surge de un día para el otro y que la frase de David Byrne ("la música pop avanza cuando alguien imita a sus héroes y le sale mal") es muy atinada. Acá están las fuentes; Elvis -por supuesto- Carl Perkins, los grupos de chicas como las Shirelles, Marvelettes, etcétera, el country, los Everly Brothers (que les enseñaron a cantar) las baladas edulcoradas... los Beatles agarraban todo. Y de ese cóctel salió la personalidad, que se fué definiendo a medida que crecían. En público, por cierto.

Segundo y no menos importante, este artefacto sirve para corroborar lo buenos que eran tocando. Los tipos conocían su oficio y sin virtuosismo ni exhibición masturbatoria -eso vino más tarde- era muy claro que eran músicos de categoría. Además de que como ensamble, algo fundamental en los tres acordes que usaban por acá, eran una máquina aceitadísima. Dicen que en Hamburgo pasaron de ser una banda del montón a lo que se puede escuchar acá. Hay momentos en que rockean fuertísimo, la versión de "I'm Gonna Sit Right Down and Cry" es una prueba patente, demostrando a la pasada que sabían como encarar un cover. O cuando Macca encara a Little Richard, con una fuerza que más adelante aparecería esporádicamente. "Slow Down", "Too Much Monkey Bussiness", "Matchbox", eran temas que solían hacer muchas bandas en aquel entonces, pero hacerlos como los tocan los Beatles acá, en vivo, sin maquillaje y poquísimos recursos técnicos de grabación, eso sí que no era tan frecuente. 

Y por último, para desenterrar de una vez y para siempre la gansada esa de que Ringo no era un buen baterista. ¡Por favor! Creo que hoy quedan pocos que se animan a repetir esa pavada. Por las dudas acá hay un par de argumentos. "Some Other Guy"... es demencial lo que hace, directamente y sino tenés "The Hippy Hippy Shake", "Sweet Little Sixteen" o cualquier otro de los rápidos y cuadrados. Tratá de encontrarle un pifie. Y del tempo mejor ni hablemos. 






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The Beatles - Please Please Me
John Lennon - Rock and Roll
Paul McCartney - Run Devil Run




miércoles, 21 de noviembre de 2018

The Beatles - ídem [8vo. LP, 1968, aka 'El Álbum Blanco']


Hablar objetivamente de los Beatles es imposible, no tiene mucho sentido; ya se ha dicho todo. La gente tiene una relación personal con ellos, hablamos de los integrantes sin el apellido, como si fuera un amigo cercano o el vecino. ¿Por dónde empezar a hablar a la hora de escribir sobre la banda más grande de todos los tiempos? Del impacto sísmico que tuvieron en la vida moderna ya se ha dicho mucho, de la calidad de las canciones también. No queda otra que hacerla personal, contar una vivencia propia, individual, al menos eso es lo que se me ocurre ahora.

Se cumplen cincuenta años de la aparición de The Beatles, el único doble de los Beatles, conocido por todos como El Álbum Blanco. Por supuesto que Paul está dispuesto a seguir sacándole rédito a su gallina de los huevos de oro y ahora sale una nueva edición con demos, material inédito, sonido mejorado y vaya uno a saber qué otra mentira. No lo necesitamos, no necesitamos más nada, con lo que tenemos está perfecto. El fondo de la olla se terminó de rascar con los Anthology, hace ya… ¡más de veinte años! Ahí terminó de salir todo lo que hacía falta, en realidad era para fanáticos, de lo contrario, con lo que ya existía estaba más que bien.

El Álbum Blanco es el primer disco importante de mi vida, el primero que me costó dilucidar, el que tuve que desentrañar con no poca inversión de tiempo y neuronas. Primero no me gustaba, lo odié, prefería las primeras canciones, tenía algún que otro compilado (¿se acuerdan de aquel 20 éxitos de oro?) y esto era un mundo nuevo. Como casi cualquiera sabe -o debería- en esta época eran cuatro solistas grabando juntos, ya no eran los Beatles de A Hard Day's Night, que corrían de un lado para el otro y andaban siempre juntos. Por primera vez, en varios temas hay otros miembros ausentes en la grabación, cambios de instrumentos y roles, McCartney toca la batería en varios, hay muchos en los que Lennon ni aparece, otros en los que sólo está Harrison y demás combinaciones que me partieron el alma al enterarme. De hecho, nunca quise saber del todo, no quiero que me digan que mi Papá Noel ya no existe. 


Con un amigo tocábamos con raquetas de tenis mientras lo escuchábamos, teníamos nuestros favoritos, con menos de quince años uno puede imaginarse cuáles eran. Salteábamos siempre “Revolution 9” porque nos daba miedo, mucho tiempo después supimos que George Martin, el único e indiscutible quinto Beatle, luchó hasta último momento para dejar afuera el experimento drogón de John y Yoko y que también discutió para que el disco no sea doble, que hagan una edición, un recorte. Menos mal que no le dieron bola. El Álbum Blanco es perfecto con sus falencias, o mejor dicho gracias a ellas, es así como está y a mi me costaría mucho sacar cualquiera de los temas. Incluso los que tienen olorcito a relleno salen adelante, por lo buenos que eran los tipos, siempre tenés algo para admirar en una grabación de ellos; “Piggies”, de George, excelente, resentido y anti-todo, “Wild Honey Pie”… qué bien tocado y cantado, "Ob-La-Di, Ob-La-Da"... la letra es buenísima ¡y tocan ska! El tema del final que canta Ringo… hoy lo uso para dormir a mis hijos… los Beatles siguen afectando el curso de mi vida. Lo mismo debe pasar con una importante cantidad de la población mundial, para hablar un poco de nivel de influencia cultural.

Siempre me sorprendo cuando escucho a algún músico jactarse de que no le gustan los Beatles, me imagino un albañil al que no le gustan los andamios o un camionero con alergia al volante. ¿De dónde sacan todo lo que te enseñan los cuatro de Liverpool? Creo tener la respuesta para esa última pregunta; no lo tienen, se lo pierden. Cuando uno escucha la música que hacen, se nota en seguida. Una lástima.







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Paul McCartney - Ram
Todd Rundgren - Something / Anything
The Posies - Frosting On the Beater


miércoles, 22 de enero de 2025

The Beatles - A Hard Day's Night


Acá me la juego, este es el disco más importante de todos los que hicieron. Debatible, cien por ciento, como suele pasar con estas cuestiones, pero tengo argumentos para sostenerlo. Y no digo que sea el mejor, ni el que suena más lindo, ni siquiera digo que es mi preferido, sí que es el más importante.

¿Por qué? Vale el repaso histórico. Todavía no había llegado la psicodelia, el Maharishi, Dylan todavía estaba a la vuelta de la esquina y la beatlemanía se había desatado de una vez y para siempre, era el apogeo absoluto. A ellos los obligaban por contrato a sacar dos discos por año por contrato y en el ’64 todavía no existía el menor síntoma de agotamiento en el seno interno de la banda. Disfrutaban del éxito y se reían de todo.

Eso sí, a la hora de componer canciones eran una máquina aceitadísima, a pesar de las serias limitaciones que tenían los estudios de grabación por aquel entonces, cuando apenas contaban con cuatro canales y la tecnología era muy precaria comparada a lo que sería en un par de años más.

El punto clave, este es el primero que no tiene versiones, todos los temas están escritos por los Beatles y ese es un dato enorme. Nunca antes cuatro pibes de veintitantos habían tenido semejante control de su obra. No sé bien si habrá sido una decisión consciente o es que estaban al rojo vivo, porque tanto en For Sale, que es el que viene después, como en Help!, los covers vuelven a aparecer. Posiblemente porque estaban hechos a las apuradas y había que llenar las dos caras de un LP. Los Stones recién en Aftermath iban a darse el mismo lujo y otros competidores como los Kinks o The Hollies todavía ni soñaban con semejante hazaña. Muy pronto lo iban a intentar, el precedente había quedado sentado.
En A Hard Days Night hay un dominio muy notorio de Lennon, cosa que no volvería a suceder en el resto de la carrera, con Paul McCartney muy afianzado como compositor y con el enorme envión anímico que le deben haber reportado temas como “Yesterday”.

Muchos admiradores de los Beatles empiezan más adelante, en Rubber Soul o Revolver, considerando esta etapa como medio boba, quizás por las imágenes de ellos moviendo el flequillito y corriendo de las chicas histéricas. En realidad estos son los verdaderos Beatles, el sonido que inventaron ellos mezclando sus influencias y aportando su personalidad. Cuando uno escucha power pop o cualquier cosa muy melódica con armonías vocales, es a esto a lo que se remite. Cuando todavía no habían empezado a verse las fisuras, la historia que todos conocemos.







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The Beatles - Past Masters, Vol I
Herman's Hermits - Blaze
Dave Clark's Five - Coast to Coast




sábado, 7 de febrero de 2026

5 Canciones 5: The Beatles... algunas joyas perdidas


Slow Down

¡El costado hiper rockero de los Beatles! Cuero negro y tachas, Hamburgo, cargados de anfetaminas. A Paul le salían muy bien los aullidos al estilo Little Richard y John ya perfilaba su propia onda para encarar este tipo de temas. Con un costado de desesperación, como pidiendo ayuda, exigido, chequear "Twist & Shout", "Dizzy Miss Lizzy" o "Bad Boy". Este es un cover de Larry Williams, en la tercer estrofa, después del solo se vuelve loco y va al límite de su voz, incluyendo un aullido torturado que es puro coraje, una bravuconada del teddy boy de Liverpool.


Aparece originalmente en: cara B de "Matchbox" (1964)

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Everybody's Got Something to Hide (Except for Me and My Monkey)

Supuestamente los periodistas amarillos ingleses mostraban la hilacha cuando Lennon empezó su relación con Yoko y hasta se animaban a deslizar chistes racistas. Llegaron hasta a decirle "el mono". De ahí viene el título más largo del catálogo beatle, sería "todos tienen algo que ocultar, excepto yo y mi mono". Otro que traspira rock and roll por cada poro. Tiene un ritmo medio funky y es rapidísimo, con unos arreglos de guitarra bien filosos encima de las estrofas. Está cantado a grito pelado y tiene un clima general de jolgorio, de fiesta. La magia en el Álbum Blanco abunda. Acá hay un claro ejemplo. 


Aparece originalmente en: The Beatles
 (1968)

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I'm Gonna Sit Right Down and Cry (Over You)

Escuchá la versión del primer LP de estudio de Elvis, ese que la tapa es más famosa que su contenido y después poné esta, grabada en vivo en la BBC. Es la definición de una versión propia, irrespetuosa. ¡Cómo tocaban! Afiladísimos, muy ensamblados y Ringo la hace volar en el aire. Acá todavía tocaban mucho en vivo y se nota. Un atrevimiento; suenan muchísimo mejor que las zapadas desganadas que salieron a la luz en el documental de Let It Be. 


Aparece originalmente en: Live at the BBC (2002 - grabado en 1964)


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Old Brown Shoe

Otra en que rockean fuertísimo. De George, injustamente sepultada en un lado B, a lo último, cuando las grietas eran imposibles de tapar y ya no se aguantaban más. También tiene un ritmo fuera de lo común, otra vez gentileza de Ringo. ¿Se le habrá ocurrido a él llevarlo así al tema? Los cambios de acordes también tienen lo suyo y en el puente, la parte de "Me tienen escapando del zoológico...", Macca se manda con unos arreglos de bajo a puro vértigo. Virtuosismo bien entendido = Los Beatles. Siempre al servicio de la canción. Quizás el mayor legado (tácito) que dejaron.  


Aparece originalmente en: cara B de "The Ballad of John and Yoko" (1970)


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Polythene Pam

¿Se puede decir que un tema del medley de Abbey Road es una joya oculta? Discutible, como mínimo. Sí se puede afirmar que esta bomba de punk rock acústico no es de los más conocidos del mítico canto de cisne de George, Paul, Ringo y John. Es el disco de iniciación por excelencia, un poco porque ya suena moderno, contemporáneo. La grabación podría estar hecha ayer. Lennon cuenta la historia de una chica cuya afición era comer bolsita de polietileno (???) pero eso es lo de menos. La música es futurista, como casi todo lo que grabaron estos pibes.   


Aparece originalmente en: Abbey Road (1969)


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miércoles, 3 de septiembre de 2014

The Rutles - ídem [1er. LP - 1977]


Ni siquiera los Beatles son sagrados. Eso dijo Paul Westerberg y le puso Let It Be al cuarto disco de los Replacements. Eso mismo deben haber pensado los Monty Python cuando hicieron el falso documental All You Need Is Cash, en el que parodiaban la vida y obra del cuarteto de Liverpool.

Para el film se hicieron canciones y muy buenas. El que estuvo a cargo de las composiciones fue Neil Innes, famoso por haber estado en la Bonzo Dog Doo-Dah Band al lado del mismísimo Viv Stanshall, otra leyenda de la música medio en joda / medio en serio. Innes también actúa haciendo de Lennon (Ron Nasty en la película) pero el que se lleva las palmas es Eric Idle, al menos en cuanto a payasadas y caras de pelotudo.

¿De qué va la música de los Rutles? Muy simple; cada una de las canciones parodia (¿o en realidad homenajean?) a los Beatles en las diferentes encarnaciones de la legendaria historia del grupo. Así es como “Help” se transforme en “Ouch!” y la música, sin ser igual, se basa prácticamente en el pedido de socorro velado que había cantado Lennon en el ’65. Para los que son fanáticos es una delicia, algunas canciones son más difíciles de detectar, de saber de dónde vienen, aún así los títulos y las letras son geniales. “Blue Suede Schubert” podría ser “Roll Over Beethoven” pero, a pesar de tener el mismo estilo (rock and roll alla Chuck Berry) se tomaron el trabajo de pensarle un estribillo, de armar armonías vocales, de jugar a ser los Beatles aunque sea por un momento. Es claro que se divirtieron mucho haciendo esto. Algunas de las gastadas ofendieron a los acérrimos, como “Number One”, cuya letra relataba la ansiedad por “pegarla” en los Estados Unidos, pero incluso George Harrison, eterno fan de los Python, financió la película y tiene un cameo como periodista. También aparecen celebridades de la talla de Paul Simon y un Jagger que apenas se aguanta la risa, contando la falsa historia de ascenso y caída de la banda.

Los temas que destacan son los que corresponden a la etapa de Rubber Soul para adelante, “Double Back Alley” (con obvia referencia a “Penny Lane”) es una canción perfecta y no tiene mucho que ver con ninguna de las originales de los Beatles. “Cheese and Onion” es una joya de rock psicodélico que bien podría haber estado en Yellow Submarine, incluso es utilizada para musicalizar la logradísima parodia a la única película de animación que hicieron y que todos conocemos. “Piggy In the Middle”, ligeramente basada en “I Am the Walrus”, podría haberse sentido muy cómoda en Magical Mystery Tour.

Con este disco pasa lo mismo que con Capusotto, funciona porque no hay nada como reírse de uno mismo, de lo que más queremos, que a la hora de la verdad, son los Beatles.








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Chequear también:

The Dukes of Stratosphear - Chips from the Chocolate Fireball
Bonzo Dog Doo-Dah Band - Gorilla
The Rutles - Archaeology



lunes, 13 de diciembre de 2021

Utopia - Deface the Music


El impresionante milagro de los Beatles. Todavía hoy sigue dando tela para cortar, es muy probable que siga siendo tema de charla y generando ventas millonarias mientras la humanidad siga en pié, algo que puede suceder pronto, al paso que venimos.

Deface the Music es básicamente un ejercicio de estilo. “I Just Want to Touch You” es “Love Me Do”, el que le sigue, “Crystal Ball” podría ser un equivalente a “Help!”. Cada uno de los temas está compuesto usando ideas que los Beatles podrían haber usado en sus canciones, a lo largo de su carrera. Avanza cronológicamente, el tercer tema, “Where Does the World Goes to Hide”,  ya representa la etapa más folkie, la que correspondería a Rubber Soul. Impresiona corroborar el grado de obsesión que generaban los cuatro de Liverpool, hubo una generación que creció sacando los temas, estudiando los estribillos, los juegos de voces y hasta los métodos para grabar y arreglar. Incluso en Wikipedia, para quienes se entretienen con este tipo de juegos, hay una especie de cuadro explicativo que relaciona cada uno de los temas de Deface... con su correspondiente “fuente”, discutible en algunos casos.

Este es el quinto disco de estudio de Utopia, la banda que armó Todd Rundgren para volver a sentir que tenía una banda y en la que, probablemente, tomó todas y cada una de las decisiones que se pueden tomar estando en el marco de un grupo. Se sabe; a The Runt -tal su apodo- tenía un ego considerable, en la década del setenta le salían todas, también producía (Grand Funk, New York Dolls, Cheap Trick) y sus discos como solista tenían aceptación, incluso el doble Something/Anything? había traído sus frutos, con temas vendedores como “Could’t I Just Tell You” o el inmortal “I Saw the Light”. En vez de explotar el momento, sale con un golpe de timón bien brusco de la mano del glorioso A Wizard, A True Star, que más de uno debe haber comprado sin escuchar, llevándose un chasco bien grande.

Volviendo a Deface the Music, hoy un homenaje a “Day Tripper” muy fácil de detectar y cuando das vuelta el disco empieza la psicodelia, de la mano de “Hoy Poloi”, que bien podría estar basado en “Penny Lane” o en cualquiera de esos temas medio circenses y alegres que a Paul le salían de taquito. “Life Goes On” es “Eleanor Rigby” y supongo que debe haber sido adrede que el acompañamiento está grabado con sintetizadores, en vez de con un cuarteto de cuerdas, como aceptando la época en que se hacía la obra, esto es, 1980, nada menos.

Vale decir que no hace falta ser fan de los Beatles para disfrutar de estas canciones, por ahí te perderías algunos de los chistes musicales, que los hay y son varios. Vendría a ser algo muy parecido a The Rutles, si le restamos el sarcasmo y la ironía. Este es un trabajo de amor.







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Chequear también:
Todd Rundgren - Runt
Runt - The Ballad of Todd Rundgren
Todd Rundgren - The Hermitt of  Mink Hollow





viernes, 11 de octubre de 2024

5 Canciones 5: MGMT, Edith Piaf, Sham 69, Captain Beefheart y The Beatles


Pieces of What
MGMT

Este vendría a ser el momento diferente del debut de los neoyorquinos MGMT. El tema en que se muestran vulnerables en medio de una fiesta hedonista, psicodélica y sí, medio cheta. ¿Y qué hacemos entonces? Lo grabamos lo más sencillo posible, guitarra acústica y la voz bien al frente, nada que ver con el resto. Los acordes son exactamente los mismos tres o cuatro de siempre, cosa que no evita que comunique y cuente su historia. Más bien al contrario, ayudan. ¡Y cómo!

Aparece originalmente en: Oracular Spectacular (2007)

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Hymne à L'amour
Edith Piaf

Acá hay dolor. Sangre, sudor y lágrimas. Esto de principios de la década del cincuenta. Acabo de notar que Tom Waits se choreó (habilmente) una partecita para un temazo de Blood Money, la balada rompecorazones, "Coney Island Baby". Hay una vueltita de tuerca y es que aparece una idea musical que parece no tener nada que ver con nada, como esos puentes en los temas más marcianos de Cheap Trick. El recurso no es tan nuevo, por lo visto... y oído.

Aparece originalmente en: 10", 78 RPM
(1950)

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Who Gives a Damn
Sham 69

Probablemente la banda más pobre en cuanto a recursos de la camada inicial del punk rock inglés. Demostración cabal de que esa supuesta desventaja se puede compensar con otros ingredientes. Huevos, por ejemplo. Agallas. Y de eso le sobraba a Jimmy Pursey, figura icónica del movimiento. Al nivel de Strummer, John Lydon o Charlie Harper de los UK Subs. Para la altura de That's Life, el segundo disco, ya habían aprendido algunos truquitos y trataban de que los temas no sean todos iguales. Este es uno.

Aparece originalmente en: That's Life (1978)

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Too Much Time
Captain Beefheart and the Magic Band

Supuestamente Bluejeans & Moonbeams y Unconditionally Guaranteed son los discos en donde El Capitán "le vende el alma al Diablo". Buscando una especie de éxito comercial, hit o lo que sea. Querría parar la olla un poquito, entendible. Incluso en sus intentos más convencionales, en esos que se sube a fórmulas o imita estilos de la época, no deja de ser él mismo; el freak, el Incomodador Número Uno. Acá ya se veía venir que el nivel de demencia iba aflojando. Esto podés escucharlo con cierta frecuencia, incluso. ¿Cuántas veces en tu vida atravesaste  entero Trout Mask Replica?

Aparece originalmente en: Clear Spot (1972)


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I'm Gonna Sit Right Down and Cry (Over You)
The Beatles

Para quienes se atreven a cuestionar a los Beatles como banda en vivo. Delirantes. Estaban ajustadísimos, sobre todo al principio. La paliza que les pegaron en Hamburgo, en donde tenían que tocar durante horas, los convirtió en una máquina de rockear. Y cuando entra Ringo los engranajes terminan de hacer fuerza. La batería acá es una cosa de locos, va en el aire y ni hablar que toma distancia de la original. Si la comparás con la que sale en el primer LP de Elvis, esto es otra cosa, sin desmerecer. ¿Quién puede atreverse a poner en jaque la importancia de semejante hito cultural?.

Aparece originalmente en: Live at the BBC (2004)


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martes, 13 de septiembre de 2011

The House of Love - The Fontana Years


Algunos dividen en dos la carrera de House of Love. Si bien es cierto que cambiaron de sello discográfico, en Creation sacaron un par de simples y un solo larga duración, la mayor parte de la carrera se hizo en el sello Fontana. De modo que The Fontana Years, es una selección de los cuatro discos que sacaron en ese sello y un buen puñado de simples que si no fuera por este hermoso disco doble, serían muy difíciles de conseguir.

La banda del supuesto dictador Guy Chadwick es de esas que no tuvieron la suerte de acertar con la situación de tiempo y lugar, no pertenecieron a ninguna escena claramente definida, demasiado jóvenes para entrar en la movida de los Smiths y demasiado viejos para tener que ver con los Stone Roses o los Happy Mondays. Ahora ya pasó el tiempo y todo eso pasa a segundo plano y sólo queda lo que realmente importa: la música. Contra ese argumento, a los House of Love no hay con qué darles.

El CD 1 depende mucho del primer trabajo para Fontana, el brillante The House of Love, también conocido como El Disco de la Mariposa, uno de esos que ocupan con comodidad un puesto altísimo en el hipotético podio de Grandes Discos Olvidados. De ahí vienen la muy ganchera "I Don’t Know Why I Love You", la excelente "Someone's Got to Love You", otra más para desterrar el viejo mito de la rivalidad que nunca debió haber sido de la mano de "Beatles and Stones" y la nueva versión de "Shine On", que había sido el primer simple. También hay canciones de A Spy in the House of Love, que vendría a ser algo así como una compilación en forma de nuevo álbum que reúne caras B y rarezas. De esas se destacan "Safe" (¡Temazo!), "Ray" y "D Song ‘89". Después vino otro disco que no tuvo la repercusión esperada y que terminó en las bateas de ofertas en un momento en que la música de House of Love iba un poco a contramano de Nirvana y Pearl Jam y el incipiente brit-pop, se llamo Babe Rainbow y es hora de que reciba sus justos laureles. De hecho, la canción que abre The Fontana Years, "The Girl with the Loneliest Eyes", uno de los mejores temas de la pluma de Chadwick, viene de ese disco y parece anticipar al mejor Radiohead, una escucha desprevenida delata que Yorke y los suyos estaban prestando atención. "You Don't Understand" era el que marcaba el pulso y daba el puntapié inicial en aquel LP y acá también dice presente; una especie de funk mutante al estilo Duran Duran con un estribillo memorable. Tampoco falta "Crush Me" (un “casi hit”) con sus arreglos de cuerda distintivos. El último que aparece representado en The Fontana Years es Audience with the Mind, de la mano de "Sweet Anatomy" (con esa atmósfera tan The Church), el tema que da título, "Hollow" y "You've Got to Feel". Para deleite de los completistas también hay inéditos de muy buen nivel como "Third Generation Liquid Song" o "Kiss the Fountain".


A mediados de la primer década del siglo veintiuno, Guy Chadwick hizo las paces con el que había sido el primer guitarrista de la banda, Terry Bickers, que se había ido de muy mala manera para el época del primer disco para Fontana. Juntos grabaron el muy decente Days Run Away y también hubo un disco solista de Chadwick. Otra historia que dejamos para más adelante.








No está en ninguna de las plataformas pero hay muchos temas en Spotify.







Chequear también:

Jesus and Mary Chain - Darklands
The Boo Radleys - Giant Steps
The Trash Can Sinatras - Cake



viernes, 26 de septiembre de 2025

5 Canciones 5: The Fixx, Enoch Light, Wings, The Damned y Radio Diablo


One Thing Leads to Another
The Fixx

Este tema lo ponía mucho en mi tóxica época como DJ, en un bar muy sórdido del Microcentro porteño. Nunca iba nadie, a veces caían mis amigos y gastaba siempre más de lo que ganaba por noche. Eso sí, me dejaban poner lo que se me cantaba, fundamental. La única condición era que, temprano, tenía que pasar "So Far Away" de Dire Straits. Era cuando el encargado -ya drogado- me lo exigía, por medio de una seña horrible que hacía. Quise aportar algo extra musical sobre The Fixx pero lo único que sabía, que era que uno de los integrantes era el papá de uno de los Strokes, resultó ser un bolazo que me encajaron hace como veinte años..


Aparece originalmente en: Reach the Beach (1983)

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Knowing When to Leave
Enoch Light and the Light Brigade

Este muchacho fué pionero en varias técnicas de grabación, tenía a mano lo que se le antojaba por sus contactos en la tele y hasta fué de los primeros en impulsar las tapas dobles. Lo que también se conoce como gatefold. Las tapas son increíbles, sobre todo para una época en que no se le daba mucha bola al asunto. Lo que hace vendría a ser un jazz liviano, ideal para musicalizar escenas o dejar de fondo en un restó concheto. Easy listening... que le dicen, no? Spaced Out es uno de sus discos más famosos y tiene tres versiones de los Beatles. ¿Conocen muchas versiones de "Ob-La-Di, Ob-La-Da"? 


Aparece originalmente en: Spaced Out
 (1969)

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Silly Love Songs
Wings

De Wings at the Speed of Sound no se acuerdan ni los fans más vomitivos de los Beatles. Pero tiene "Silly Love Songs" y eso alcanza para justificar su existencia. Podría hablar horas de este temazo enorme de Macca, considerado por algunos como un gesto reaccionario y medio caretón. Con esa línea de bajo y esa melodía, las implicancias socio-culturales de estos tres minutos de almíbar auditivo, quedan sepultadas en el más impío mechupaunhuevo. He dicho.


Aparece originalmente en: Wings at the Speed of Sound (1973)


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song.com
The Damned

Hablando de gestos reaccionarios... Acá Vanian despotrica contra los primeros mogo-playstation, cuando recién empezaban a asomar esos pibes que no pueden despegarse un segundo de sus dispositivos. En Grave Disorder hay de todo, si Anything o Strawberries ya habían mostrado una banda con amplitud de criterios, acá lo llevan al extremo. Pero "song.com" es una vuelta a los principios, a esos temas aguerridos y super gancheros de la primera época. Eso sí, tocado, cantado y arreglado con la autoridad y el aplomo de veinte años de aprendizaje forzoso, de growing up in public, como diría Lou Reed. 


Aparece originalmente en: Grave Disorder (1998)


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Tu salvación
Radio Diablo

Último tema, encargado de cerrar el segundo larga duración de Radio Diablo. ¿Salvación de qué? ¿Redención? De la imbecilidad reinante, de las cárceles auto-impuestas, de las presiones sociales, de no tener la menor idea de nada pero tratar de seguir haciéndose preguntas. Claramente inspirado en los canadienses The Sadies, tanto en los cambios de acordes como en el clima general, al que obliga el acorde menor. En el medio hay un homenaje (más bien robo a mano armada) al Morricone de las películas de Sergio Leone, los inolvidables spaguetti-western de mediados de los sesenta en adelante. ¿Se habrán salvado? Ojalá.


Aparece originalmente en: Viento a favor (2016)
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miércoles, 5 de mayo de 2021

The Wildhearts - The Best of the Wildhearts


Gancho. Una palabra que muchos todavía no saben ni lo que quiere decir. O no lo tienen en cuenta a la hora de componer. Es ese pedacito que se repite y queda para siempre o ese quiebre de guitarra metido en el punto justo, es ese estribillo que tiene un truco que lo hace inolvidable. La cintura de un delantero habilidoso vendría a ser. Algo que Ginger, el eterno líder de los Wildhearts domina a la perfección, “el arte muerto del estribillo” como él mismo se encargó de inmortalizar en el título de uno de sus temas como solista. Porque además tiene una carrera como solista, no se queda quieto nunca, dale veinte minutos y lo más probable es que salga con un tema nuevo.

¿Y que onda The Best of the Wildhearts? ¿Hace falta un compilado? Este no es cualquier compilado, es uno de esos que son casi indispensables, como los Past Masters de los Beatles, Staring at the Sea de The Cure o el Greatest Hit Singles de Isaac Hayes. Este sale cuando los Wildhearts iban por el tercer LP de estudio, el extraordinario P.H.U.Q. del ’95, pero claro, para esa época ya habían sacado varios EPs y un buen puñado de singles y acá hay mucho de eso. Temas que de otra forma costaría mucho conseguir, un buen ejemplo sería “Geordie in Wonderland”, un temazo enorme que era la cara B de un sencillo, conmovedor, medio patriótico incluso, como unos Waterboys menos folclóricos. Si querés más tenes el manifiesto de amor musical que es “29 X the Pain”, en donde enumeran una gran cantidad de bandas que edificaron el ADN musical de estos muchachos; “acá, sentado en mi habitación, con los Replacements y Hüsker Dü / besá mi corazón como hicieron los Damned desde el principio” y así podríamos seguir un buen rato. Este temazo infernal, que no sería nada si no fuera por la melodía y sus guitarrazos al mejor estilo Cheap Trick, estaba semi-sepultado al final de un EP, Suckerpunch, del ’93, otro temazo por cierto, que también está en este Best of the Wildhearts.

Algo que separa a los Wildhearts de otras bandas con intenciones parecidas (esas que pasan una vida en búsqueda del estribillo inolvidable) es que ellos rockean. Rockean fuerte. Durísimo por momentos. Tienen momentos en que llegan a la pesadez de bandas como Metallica o Pantera, a diferencia de ciertos grupos de rock pesado, ellos nunca dejan que el sonido o el volumen atronador sea más importante que la canción, composición o como prefieras llamarle.

Los Wildhearts siempre estuvieron, a veces más presentes y otras en reposo, mientras el incansable Ginger saca discos dobles, triples, casi siempre repletos de estribillos para la historia, siempre medio al costado del camino, con una base de fans leales, que saben que siempre hay que parar la oreja. Puede que te estés perdiendo un estribillo para ir a la guerra.







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Chequear también:
The Wildhearts - Earth vs. the Wildhearts
Ginger - A Break In the Weather
The Wildhearts - 21st Century Love Songs




miércoles, 15 de noviembre de 2023

The Sonics - Boom


Banda mítica, de culto. Oriundos de Tacoma, Washington, en la costa oeste de Estados Unidos. Hacían este rock crudo, básico y a lo bestia cuando el mundo estaba a punto de cambiar para siempre. De Dylan, los Beatles y el folk rock parecen no haberse ni siquiera enterado. Ellos recogen directamente el guante de los dos primeros discos de Little Richard, que para este entonces ya tenían diez años.

Algunos los llaman los primeros punks. Debatible. Otros le ponen ese mote a Jerry Lee Lewis, si te ponés muy exigente puede ser Beethoven. No importa. Sí es cierto que esta gente iba al hueso, dejando de lado cualquier tipo de sutileza. Haber presenciado un concierto de ellos debe haber sido una experiencia única. La gente… ¿bailaría? Los gritos del cantante deben haber asustado a más de uno. Sonaban como tipos duros, probablemente lo eran o mejor imaginarlos así. No te los querrías cruzar en un callejón desolado.

Boom es el segundo disco de estudio y sale al año siguiente de Here Are the Sonics, el inolvidable debut. Por decirlo en pocas palabras es exactamente lo mismo, es un calco, una reproducción. El mismo tipo de canciones, idéntica dinámica, producción, etcétera. ¿Le quita algún mérito? En este caso se podría decir que no, si lo hubiesen hecho cinco veces ahí sí, el chiste pasa de divertido a pesado, sin escalas.

Hay una diferencia grande entre los originales y las versiones. Es otra cosa. Los temas de ellos son algo incomparable. En el primero eran “The Witch”, “Psycho” y el inoxidable “Strychnine” ('a algunos les gusta el agua, a otros el vino, a mi me gusta el sabor de la estricnina sin hielo') y acá salen con cuatro propios. Uno más que en el anterior. En esos temas hay una cuota de maldad, sadismo, es difícil describirlo. Ya desde la estructura y los cambios de acordes. No tienen mucho que ver con los covers que hacían, esos con los que llenaban los álbumes. Que también están buenísimos, hay que decirlo. Acá agarran “Hitch Hike” de Marvin Gaye y lo llevan al tren fantasma, lo mismo pasa con el inmortal “Let the Good Times Roll”, el imperecedero de Louis Jordan, interpretado por… medio mundo.

Acá arrancan con “Cinderella”, equivalente en más de un sentido a “The Witch”, que abría el juego en el primero, para seguir con “Don't Be Afraid of the Dark”, relativamente liviano a pesar de su título. ¿Querés violencia? Poné “He's Waiting”, con un riff medio parecido a “You Really Got Me” de los Kinks, que había salido un poco antes. Aunque acá la onda no es amable, todo lo contrario. Esto anticipa el rock que se haría diez años más tarde y que algunos creen que salió con The Hives, a principios de este siglo. Lo habían inventado los Sonics, probablemente sin planteárselo.







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Chequear también:

The Fabulous Wailers featuring Rockin' Robin and Gail Harris - At the Castle
The Cynics - Living Is the Best Revenge
The Sonics - This Is the Sonics




miércoles, 4 de diciembre de 2024

5 Canciones 5: The Kinks, Violadores, The Animals, Sebastián y Mott the Hoople


I Took My Baby Home
The Kinks

Nunca olvidaré la primera vez que escuché esta gran canción de los Kinks. Fué en Cambidisco, en el microcentro porteño. Fué cuando salió la serie remasterizada de la etapa en Pye Records (hasta Lola... inclusive) a principios de los 2000s. ¡Qué canción! Copias descaradas del estilo inicial de los Beatles, según Ray Davies. ¿A quién le importa?


Aparece originalmente en: 7", 45 RPM, Single (1965)

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Mas allá del bien y del mal
Violadores

Otra experiencia imposible de olvidar fue el descubrimiento de Violadores, en mis primeros años de adolescencia. Con esta canción me volví loco, fue cuando empezaban a mostrar influencias de bandas como Wire Train, The Church y lo que algunos llaman jangle pop.
Está claro que está afanadísimo de "Whiite Wedding", de Billy Idol. Es choreo con guante gris. Ni negro ni blanco; gris. Todo más que bien. ¿Quién no lo ha hecho alguna vez?


Aparece originalmente en: Fuera de sektor
(1986)

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I'm Gonna Change the World
The Animals

Actualmente estoy en medio de una Eric Burdon fever. Siempre va y viene, pero ahora volvió con inusitada fuerza a mi lista de reproducción, de escucha o como quieras llamarla. Me vuelvo loco. Intento cantar la letra ridículamente estúpida de "Voy a cambiar el mundo" pero esto no es para cualquiera, hay un par de cojones muy grandes. Va a otro lugar con su voz, solo con su gran instrumento. No es más conocido (creo) por su estupidísima letra. ¿A quién le importa? Again...


Aparece originalmente en: 7", 45 RPM, single [cara B de "It's My Life"] (1965)

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Contigo en la playa
Sebastián

Nunca fui enemigo de la cumbia. Jamás. Ni siquiera cuando mis amigos amantes de la música lo eran. Con declaraciones de principios muy ridículas,  que la cumbia era una mierda, el enemigo... lo que sea. Nunca pensé eso y el otro día nos escuché el primero (El bandido, del '84) de Sebastián y me sorprendió. Por supuesto que tenía temas flojos, de relleno. No es de extrañar. Pero los buenos eran buenos EN SERIO.


Aparece originalmente en: Al rojo vivo (1986)


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Roll Away the Stone
Mott the Hoople

Tercer disco para CBS, después del bombazo que fué All the Young Dudes, encima después vino Mott, que mantuvo la vara altísima. The Hoople (se ve que se habían quedado sin nafta para los títulos) abre y cierra con dos super clásicos, "The Golden Age of Rock 'n' Roll" y esta maravilla de tres minutos y fracción, al final del lado B. Tiene todos los elementos que hacen de Mott the Hoople una banda distinta; gritos, tensión, fuerza y guitarras gordas, gordísimas.


Aparece originalmente en: Mott (1974)


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miércoles, 14 de mayo de 2025

5 Canciones 5: Jacco Gardner, The Long Ryders, Bobby Bland, The Exploited y Ryan Adams & the Cardinals


Help Me Out
Jacco Gardner

Hice la cuenta, este pibe nació en el '88 y este, su debut sale en 2013. Quiere decir que tenía quince años. Dieciseís como mucho. ¿Puede ser posible? El nivel de coherencia, variedad y calidad de esta colección de canciones está muy por encima del promedio, porque este tipo de disco, se ha intentado hacer muchas veces con resultados más bien... desparejos. Acá cierra por todos lados. Vendría a ser una suerte de The Piper at the Gates of Dawn un poco más amable, no tan desquiciado, con una "demencia controlada", si es que eso último puede existir. Otra a favor de A Cabinet of Curiosities es que, si bien tiene una influencia sixtie muy marcada, en ningún momento suena a viejazo, a refrito.


Aparece originalmente en: A Cabinet of Curiosities (2013)

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I Want You Bad
The Long Ryders

¿Sabían que Sid Griffin -el capo acá- es el biógrafo oficial de Roger McGuinn? Yo ni siquiera sabía que había personas que tenían biógrafos oficiales pero los Byrds para mí son los Beatles de Estados Unidos y seguramente no soy el único que opina así. Este es el tercero y último larga duración de Long Ryders antes de un parate de varios años. Acá hacen un cover de los grandiosos NRBQ, una banda que merece mucha más fama -y reconocimiento- que la poca (o nula) que tienen. Seguro a Terry Adams se le dibujó una sonrisa cuando se enteró y la escuchó.


Aparece originalmente en: Two-Fisted Tales
 (1987)

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I'll Take Care of You
Bobby Bland

Clásico de clásicos, el disco debut Bobby "Blue" Bland. Al parecer "El Sinatra del Blues" (también conocido como "El León del Blues") no sabía leer y su manager le hacía todo tipo de hijoputeces, como ponerse en los créditos cuando los temas no eran de él o sacar compilaciones con temas repetidos sin avisar. Acá el organito define sin ir a penales, lo vas a reconocer al instante, hay dolor y barro. Como debe ser en el blues, se siente y se transmite, de lo contrario NO ES. No por nada a este lo hizo Mark Lanegan en su disco de versiones, titulado -ojito- I'll Take Care of You, del '99.


Aparece originalmente en: Two Steps from the Blues (1961)

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Massacre of Innocents
The Exploited

Para el LP número cuarenta y ocho mil de The Exploited hacía falta un cambio para no seguir haciendo el mismo disco siempre. Entonces deciden hacer... ¡otra vez el mismo disco! Aquellos que busquen variedad musical o sutilezas en los muchachos de Escocia deberían ir rumbeando para otro lado. Lo mismo para quienes están en busca de metáforas o contenido poético, esto es la definición de ir directo al hueso. Hablando en serio, en Beat the Bastards hay una clara inclinación al trash californiano, Metallica, Anthrax, Slayer y compañía estaban haciendo historia y no eran pocos los que prestaban atención.


Aparece originalmente en: Beat the Bastards (1996)


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When Will You Come Back Home
Ryan Adams & the Cardinals

Yo tenía clasificado a Cold Roses como el disco country de Ryan Adams, algo así como su interpretación de Blonde On Blonde, pero es muchísimo más que eso. Cuando pude realmente dedicarle el tiempo y la atención que merece, me encontré con un gran disco moderno / actual / contemporáneo o como prefieran llamarle. Y no es de esos que son dobles para hacer facha en la edición en LP, acá hay veinte canciones. Al bueno de Ryan nunca le faltó ambición. Quizás sí edición pero este no es el caso. Cuando alguien se pregunta cuándo es que alguien va a volver a casa, generalmente la respuesta suele ser nunca. Ahí la canción sale sola.


Aparece originalmente en: Cold Roses (2005)


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