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domingo, 26 de febrero de 2012

Scott Walker - Scott


Hace poco en el cable pasaban seguido 30 Century Man, el documental sobre Scott Walker. Hay una escena que sirve para definir a este yanqui de nacimiento e inglés por adopción. Él está atrás del vidrio, en el estudio, mirando muy atento mientras un músico de sesión se encarga de grabar una percusión más bien peculiar; golpeando con los puños… ¡una media res entera! Nuestro héroe no parece convencido, sale de la cabina, va y lo corrige: “no, así no, mejor pegale así… ¿ves?”. En la cara no se le mueve un músculo y al pobre sesionista tampoco, claramente “curado de espanto”.

También es notable como cambia la percepción generalizada que se tiene sobre un artista con el paso de los años. Primero, en la época de los Walker Brothers, Scott era una especie de ídolo adolescente, salía en las revistas “del corazón”, algo así como un Backstreet Boy de los sesenta. Después, con sus primeros cuatro discos solistas, llegó el reconocimiento y la adulación. No hay que olvidarse que esos discos llegaron a figurar entre los diez más vendidos al momento de su aparición. Más adelante, cuando sus discos se volvín más excéntricos, esporádicos y holgazanes, su figura se fue desvaneciendo. Hasta que llegó Julian Cope. En plena cresta de la ola con los Teardrop Explodes, el pibito de acento provinciano no se cansaba de elogiarlo en entrevistas y de recomendar sus discos a quien quisiera oírlo. Ahí le llegó el revival. A Scott le importó poco en realidad, siempre esquivo, desencantado con el negocio del espectáculo hacía ya rato.

Es que esos discos eran (y son) tremendos. En este, el primero, va a contramano de todo, ciego en su visión, valiente, no tiene nada que ver con la psicodelia, el verano del amor y todo el resto de lo que pasaba por aquel entonces. Hay tres productores / arregladores encargados de construir esta catedral sónica, algo así como la versión inglesa del famoso Muro de Sonido de Phil Spector. Escuchen la densidad instrumental que hay detrás de esa gran voz en "Mathilde", la primera de una larga serie de versiones de Jacques Brel, con quien Walker estaba poco menos que obsesionado. En Scott hay dos más del cantautor belga: "My Death" y la increíble "Amsterdam", con ese vertiginoso crescendo orquestal. Otro que también estaba de moda por aquel entonces era Tim Hardin, cuyos herederos deben vivir cómodamente por la gran cantidad de versiones que se han hecho de sus temas. Acá está la delicadísima "The Lady Came from Baltimore" y después, en Scott 2, aparecería "Black Sheep Boy". Pero no sólo era un gran intérprete, las composiciones propias merecen ser destacadas también. "Montague Terrace (In Blue)" está a la altura de cualquiera de las canciones del disco y de su carrera. Y lo mismo pasa con "Such a Small Love" y "Always Coming Back to You", también de su autoría.

Después vendría su semi-retiro/reclusión, con discos hechos a media máquina, la efímera reunión con los Walkers Brothers y mucho más adelante esos discos alienígenas como Tilt o el más reciente The Drift, que lo llevaron a la categoría de artista de vanguardia, haciéndole ganar nuevos fanáticos (y perder otros tantos) en círculos a los que no había llegado previamente. Otra historia que también queda para más adelante.







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Scott Walker - 'Til the Band Comes In
The Walker Brothers - Nite Flights
Scott Waker - Climate of Hunter



sábado, 4 de abril de 2015

Ryley Walker - Primrose Green


Resulta difícil creer que el pibe tiene veinticinco años. Tiene un bagaje musical impresionante, cuando se acerca al micrófono, lo hace con una personalidad indiscutible, domina su instrumento con maestría y nunca deja que el virtuosismo se ubique por encima de sus canciones, evitando hacer un disco “para músicos”.

En “Primrose Green” (supuestamente una poderosa variedad de porro), la primera canción, encargada de titular el álbum, las intenciones de Ryley Walker están claras; esto es folk atemporal, sin patria, con tintes jazzeros, se escuchan ecos de varias luminarias que se ve que Walker ha consumido e incorporado con envidiable habilidad. En “Summer Dress” la cosa se pone jazzera y parece el Tim Buckley de Greetings from L.A., su voz es similar, por suerte evita las acrobacias vocales innecesarias que afectaron algunos de los trabajos del autor de Starsailor, aunque la canción aúlla John Martyn, Solid Air, hasta el contrabajo se parece al de Danny Thompson. 
 
De todas maneras hay algo que evita que Primrose Green suene a refrito, a algo que ya escuchamos mil veces antes. Quizás es por el hecho de que son pocos los que hoy en día se animan a un producto de estas características, de este nivel. Quizás es porque Walker parece ignorar completamente estas cuestiones, si pretende o no sonar moderno, acá no hay pose, no hay postura, el tipo hace lo que le gusta, no hay cálculo y termina transmitiéndose en la música. “Griffiths Bucks Blues” es otro ejemplo de variedad adentro de un disco que, si bien puede encasillarse dentro de un género o sub-género, es un instrumental con un toque medio celta, con la guitarra en una afinación no convencional y se nota que el pibe ha estado escuchando a John Fahey, lo cruzó con Pentangle y Bert Jansch solista, el héroe de la guitarra folk. Walker es de Estados Unidos, de Chicago para ser precisos pero una escucha a “Sweet Satisfaction”, con su solo distorsionado (un detalle que amplía la paleta sonora) bien podría ubicarlo en Escocia, a principios de los setenta.

Uno puede pensar que antes de escuchar a Ryley Walker mejor desempolvar cualquiera de los tres discos de Nick Drake, es una opción muy válida. Pero cuando la música está tan bien hecha y suena cien por ciento auténtica… ¿Por qué no darle una chance?







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Leo Kottke - My Feet Are Smiling
Tim Hardin - Painted Head
Six Organs of Admittance - For Octavio Paz




sábado, 4 de septiembre de 2010

Richard Hawley - Coles Corner


Si la valentía tiene que ser premiada a Richard Hawley tienen que hacerle un monumento. Por ir contra la corriente, por hacer un estilo totalmente desfasado a nivel cronólogico y -como si fuera poco- salirse con la suya y tener éxito.
Es una música sin fecha de vencimiento, quizás habría que ir a buscar los discos de Nat King Cole o Sinatra para ver (y entender) que es lo que está haciendo.
Hawley se afiló los dientes como guitarrista de sesión, salió de gira con Pulp y formó parte de Longpigs, una banda olvidada del bripop de los noventa, que llegó a telonear a U2 en la gira Pop Mart.

Si el Elvis gordo, drogado y decadente de los 70's, el que hacía esos discos de estudio ultra-producidos, ya no es importante, nadie parece habérselo recordado a Hawley que lo tiene claramente en lo alto de su altar personal de héroes y, si se lo recordaron, no le importó en lo más mínimo. "Just Like the Rain" es una de esas baladas country llenas de arreglos de cuerda que bien podría haber estado en Promised Land o Moody Blue (de El Rey, claro). Todo en Coles Corner suena actual. Hasta el punto de que, quienes desconozcan todo este inmenso bagaje que Hawley carga en su mochila, pueden disfrutar sin problemas de su trabajo porque se trata de una música invencible, inoxidable y cálida.

Es romántico en el buen sentido de la palabra, ya en la tapa aparece en una famosa esquina de su ciudad natal, Sheffield, en el Reino Unido, con un ramo de rosas, como esperando a su cita y es así como todas sus canciones están unidas por ese concepto unificador, el amor (y la falta de él) visto como motivo de orgullo, como motor de la vida, sin dobleces y sin el cinismo al que nos tienen habituados los tiempos en que vivimos. Este tipo de canción y esta lírica en la década del cincuenta hubiese sido moneda corriente, pero en el siglo XXI es todo un signo de hidalguía, de coraje. Nadie hace música así hoy, con este nivel de aplomo, es creíble y va a contramano de la gran mayoría de los géneros que todavía venden muchos discos.

"Darlin' Wait for Me" tiene un clima muy similar al que planteaba aquel "Bridge Over Troubled Water" de Simon & Garfunkel, hoy en día un estándar de la música moderna, pero lo de Hawley por suerte no se limita a quitarse el sombrero frente a sus admirados, suena personal, con todo puesto en su lugar. En "Born Under a Bad Sign" su voz de barítono alla Scott Walker se luce con un fondo de campanitas navideñas (¿Un guiño a Spector?) o las escobillas jazzeras que acompañan "I Sleep Alone", son gestos que generan complicidad en el oyente y hacen que Roy Orbison esboce una de sus sonrisas ladeadas, donde quiera que esté.

Coles Corner es su tercer disco de estudio y fue el que más llamó la atención al momento de su aparición, en el 2005, con muchos comentarios positivos en los medios, hoy en día ya va por su sexto disco, con un álbum en vivo muy reciente y el brillante Truelove's Gutter como última demostración de su vigencia. Cuando hay convicciones, esfuerzo y mucho conocimiento de causa…







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Frank Sinatra - Sings for Only the Lonely
The Walker Brothers - Take It Easy with the Walker Brothers
Richard Hawley - Lady's Bridge


lunes, 23 de febrero de 2015

5 Canciones 5: sobre La Parca


The Girl On Death Row
The Strange

Chris Eckman, el capo de los Walkabouts, arma banda paralela con un par de amigotes... ¡para hacer prácticamente lo mismo! En el primer disco de The Strange hay temas propios y dos versiones. Una -muy lograda- de "Villiers Terrace" de Echo & the Bunnymen y esta, un tema desconocido del gran Lee Hazlewood, una historia de una chica destinada al cadalso que clama inocencia desesperadamente.

Aparece originalmente en: Nights of Forgotten Films (2004)

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The Seventh Seal
Scott Walker

En el tema que abre esta obra maestra, el ex-Walker Brother se despacha con un homenaje a El Séptimo Sello de Ingmar Bergman, en donde un caballero en la época de la plaga negra se bate a duelo ajedrecístico con la huesuda. Cuerdas, aire gitano, un clima impresionante y una producción a la altura, a lo grande. Mr. Engel -su apellido real- se recibre de contador de historias y trasciende por primera vez sus influencias (Jacques Brel y Tim Hardin, sobre todo) con clase.

Aparece originalmente en: Scott 4 (1969)

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Twenty Four Hours
Joy Division

En una de las más devastadoras alianzas de letra y música de todos los tiempos Ian Curtis entona: "nunca noté las distancias que tenía que recorrer / los más oscuros rincones de un sentido que no conocía / por un momento sentí a alguien llamando / y cuando miré no había absolutamente nada". Una canción sobre la muerte en el disco conceptual sobre la muerte por excelencia; Closer, de Joy Division.

Aparece originalmente en: Closer (1980)

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La pequeña muerte
Luca Prodan

Por lo visto sabía más o menos de qué se trataba eso de morirse aunque sea un rato y por ahí viene la mano en una de las canciones más angustiantes de la primer etapa del tano en estas pampas (mejor dicho; sierras) armado de unos pocos elementos, un bajo repetitivo y una onda (The Fall, lo más raro de Tim Buckley, Ian Curtis) que acá no se había escuchado jamás. Lo destacable de todo es que no suena copiado de nadie, Luca era demasiado piola como para no afanar con guante blanco.

Aparece originalmente en: Time Fate Love (1981)

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Dirt in the Ground
Tom Waits

Otro que le dedicó varias páginas al asunto, Tom Waits hace  un estudio sobre lo inexorable de la existencia (o del final de ella en realidad); "sólo digo que todos vamos a ser mugre en el suelo". Qué corno importa lo que hagamos en vida, si Caín mató a Abel, si amamos u odiamos, a la hora de la verdad... todos vamos a ser exactamente iguales.

Aparece originalmente en: Bone Machine (1992)

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jueves, 21 de junio de 2012

Pulp - Freaks


¿Se acuerdan de Pulp? Los que tenemos entre veinticinco y cuarenta años no nos vamos a olvidar nunca de ellos. ¿Quién no bailó con los himnos supuestamente frívolos de Jarvis Cocker? Con "Disco 2000" y con "Common People", sobre todo. Resulta que esos temas, que en su apogeo servían para llenar casi cualquier pista de baile, resultaron ser observaciones sociológicas agudas, llenas de prejuicios y resentimiento de clase, de lascivia e ironía. Era Jarvis Cocker desplegando todo su histrionismo y su capacidad para hacer una historia del detalle que para la mayoría es irrelevante. Ya con "Babies" del disco que vino antes de Different Class se veía venir que la cosa no iba a ser flor de un verano. Con His ‘n’ Hers ya formaban parte de la crème de la crème del britpop, en una muy conveniente tercera posición detrás de Oasis y Blur. Ya habría tiempo para la resaca post-fama de This Is Hardcore, un disco excelente, oscuro e incomprendido al momento de su aparición. Los flirteos con la fama del flaco larguirucho y desgarbado fueron erráticos; desde una irrupción -borrachísimo- en el escenario de Michael Jackson que le generaría publicidad de los dos tipos (de la buena y de la mala, publicidad al fin y al cabo) a poder acceder al ídolo/recluso Scott Walker para la producción del que sería el último disco de estudio antes de la más que lógica carrera solista; el infravalorado We Love Life. Veamos que se dice de ese trabajo de acá a cinco o seis años.

¿Y hubo vida antes de todo eso? Mucha. Más de diez años de hecho. Diez años completamente erráticos, sin nada ni remotamente parecido a un éxito de ventas y/o reconocimiento. Diez años y tres discos de estudio que parecían más un proyecto de estudiante arty y pretencioso que una banda hecha y derecha. Y es que de eso se trataba, precisamente. Freaks, el segundo LP de estudio, muestra a un Jarvis Cocker llegando a la personalidad que más tarde se inventaría, con el personaje casi delineado, ridículo, ácido, desbordado y sin miedo a experimentar, un poco por impericia y otro tanto por coraje. Las canciones son buenas también, post-punk, retorcidas. Arranca con "Fairground", que es el equivalente a la versión de Brel de "Amsterdam" que hacía Scott Walker, con su correspondiente aggiornamiento generacional. Acordes menores, ritmo circense, pero claro… esto nunca iba a ser masivo. ¿A quién le importa? Está "I Want You" (¿Cuántas canciones hay con ese título?) y ahí ya es el Pulp que todos conocemos, el de esas baladas perdedoras, “te quiero para empujarte bien, bien lejos” dice la letra. Hay un eclecticismo esquizofrénico en el disco, que más de uno podría tildar de falta de dirección, pero eso no hace más que aumentar el carácter de curiosidad de Freaks, hay que ver cómo suena la voz en "Being Followed Home", a medio camino entre Ian Curtis y Robert Smith, con arreglos de teclado para cerrar la atmósfera de paranoia enfermiza.

No vamos a decir que Freaks es una obra maestra ni mucho menos. Es un testimonio perfecto de una banda haciendo todo lo posible por ser diferente, por tener una personalidad propia, por agarrar y triturar las influencias en busca de una identidad. Tampoco van a faltar aquellos que prefieran estos discos a los de la “etapa clásica”. Razones no van a faltar.








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Pulp - It
Pulp - Separations
Jarvis Cocker - Further Complications




martes, 22 de agosto de 2023

5 Canciones 5: Flaviola e o Bando do Sol, Jr. Walker & the All-Stars, Ian McNabb, Willie Nelson y Metallica


Canto fúnebre
Flaviola e o Bando do Sol

¿Qué le ponían al agua en Pernambuco, Brasil? De acá salieron Lula Côrtes y Zé Ramalho, autores del impresionante Paêbirú, la -también- dupla Alceu Valença / Geraldo Azevedo y Marconi Notaro. Con el "Canto fúnebre" empieza el primer y único disco de Flaviola y bien podría ser un movimiento de la Sinfonía Fantástica de Berlioz, con su ambiente de pesadilla psicodélica. Música sin tiempo y sin edad. De la humanidad para la eternidad.

Aparece originalmente en: Flaviola e o Bando do Sol (1974)

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Soul Clappin'
Jr. Walker & the All-Stars

Estrellas de Motown, de la era de oro del sello y del género. ¿Se acuerdan de "(I'm a) Road Runner"? Para esta época, primer mitad de los setenta, ya no eran novedad, vendían menos, pero no por eso dejaban de estar "al día". Actualizados con los sonidos del R&B del momento. Esto es James Brown, sobre todo por la importancia del groove, de quedarse en un acorde, pero que ese acorde sea un monstruo rítmico. Además había una actualización ideológica, el disco se llama Paz y comprensión son difíciles de encontrar.

Aparece originalmente en: Peace and Understanding Is Hard to Find (1973)


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Time Ain't Nothing
Ian McNabb

Ex-líder de los Icicle Works, como solista ya debe haber hecho el doble de discos que con la banda con que empezó. Es de esos que todavía se toman la molestia de grabar canciones nuevas todos los años, sin importarle que a nadie le importa (valga la redundancia) un carajo. Este es su disco de covers, me parece fabuloso incluir este tema al lado de hiper-consagrados como los Doors, Randy Newman o Bowie. La Canción Enorme la puede hacer cualquiera, no hace falta "tener respaldo", ser un grande ni nada de eso. Original de Green On Red.

Aparece originalmente en: Respectfully Yours (2016)

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Just Dropped In (To See What Condition My Condition Was In)
Willie Nelson

Tema que tuvo su segunda oportunidad gracias a la película The Big Lebowsky, con un enorme Jeff Bridges ("dude... I hate the fucking Eagles"). La versión de Kenny Rogers (sí, sí, ESE mismo) con The First Edition es increíble, una obra maestra y fué escrito por Mickey Newbury, otro capo. Willie Nelson hace una versión fiel a su estilo, a su impronta, sin demasiadas sorpresas. Pero como el gran Willie -por citar a G. Vilas- es uno de los más grandes interprétes de todos los tiempos, vale la pena pegarle una oída, como a casi todo lo que hace.

Aparece originalmente en: Rainbow Connection (2001)


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Whiskey In the Jar
Metallica

¡Qué gran versión! Durante años me negué a escucharlos. Sobre todo por la alchuetería que se mandaron con Napster. Se me pasó. Los adoré cuando se cortaron el pelo y provocaron a los metaleros con Load (discazo) y Reload. Y en este había unas versiones increíbles. ¿A cuántos le habrán aportado un envíon inédito en cuanto a regalías? Diamond Head, Discharge... ¡Budgie! Al lado de esta la de Thin Lizzy es... bueno, así se hace un cover. El video adolescente era divertido. Y además escuchabas ese sonido de guitarra increíble.

Aparece originalmente en: Garage Inc. (1998)

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lunes, 10 de abril de 2023

5 Canciones 5: Morrissey y Siouxsie, Blancmange, Troilo/Goyeneche, Candy McKenzie y Björk


Interlude
Morrissey y Siouxsie

Épico. Palabra que se usa gratuitamente hoy en día. Se usa mucho... demasiado. Acá se puede usar sin que haya verso. Mozz la llama a Siouxsie Sioux para hacer "la gran Nancy & Lee". Un gusto que, llegado un momento en la vida, muchos se quieren dar. Y sale esta maravilla de canción. Esto se grabó un poco después de Vauxhall and I. Si no podés encontrar el single no te hagas problema, también aparece en el compilado Suedehead - The Best Of Morrissey, mucho más fácil de conseguir.

Aparece originalmente en: single 7'' (1994)

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Blind Vision
Blancmange

Acá también hay video oficial, para quienes tienen la costumbre de hacer que las cosas "entren por los ojos". Depeche Mode, voz barítono típica del pop de sintetizadores, hijos de Bowie. Todos. Sin excepción, lo sepan o no. Segundo disco de estudio de los londinenses formados por Neil Arthur en voces y guitarras, con Stepehen Luscombe y Laurence Stevens en teclados. Muy de su época pero tenían algo especal, diferente. Archívese cerca de Duran Duran, Howard Jones, etcétera.

Aparece originalmente en: Mange Tout (1984)


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Fogón de huella
Troilo / Goyeneche

Más o menos para la misma época en que Goyeneche grababa esos tres discos impresionantes con Stampone, fué que se dió esto. Un reencuentro histórico. ¿Se podría decir un viejazo? Y... ya desde el título hay una cosa nostálgica. Es tango, no hay vuelta que darle. Te espera. Y si no te esperó... viví un poco más, ya va a llegar. Esta última se la robé al cantor en un video que ví por ahí. Hay que dar crédito cuando uno afana.

Aparece originalmente en: ¿Te acordás... Polaco? (1971)

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Walking In the Sun
Candy McKenzie

Se grabó en los míticos estudios Black Ark de Kingston, Jamaica, en pleno momento de apogeo del reggae, a fines de los setenta. Con la producción de su legendario dueño, nada menos que el gran Lee "Scratch" Perry. Nunca salió. Sería una especie de Dusty Springfield del lovers rock, de hecho el single que sí salió de estas sesiones era una versión de un tema de Dusty In Memphis, el clásico "Breakfast In Bed". Este tema es de Jeff Barry y antes lo habían grabado gente como los Walker Brothers, Marcia Hines y Percy Sledge.

Aparece originalmente en: Lee 'Scratch' Perry Presents Candy McKenzie (2011)


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Bachelorette
Björk

Impresionante. ¿Qué es esto? Podría describirse como la propia interpretación marciana de la música de películas de James Bond. Orquestación (probablemente hecha con sintetizadores) densa y oscura, sórdida. ¿De qué va la letra? Hay que ver el video, ciencia ficción, delirio y poesía, es un libro que se escribe sólo, cuando el lector lo abre. Una metáfora, claramente. Gordon Jenkins traducido al islandés, para el futuro de la humanidad.

Aparece originalmente en: Homogenic (1997)

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jueves, 7 de julio de 2022

Adam Green - Sixes & Sevens


¿A qué se parece la primer canción? A todo y a nada. Tiene una cosa medio setentas, por ahí por el lado del sonido. Podría ser un tema de Bowie, sí, tiene unos cortes y cambios de ritmo propios del rock progresivo, coristas al mejor estilo Elvis (Las Vegas, por supuesto) y una producción general a lo grande. El tema se llama “Festival Song” y cuando te estás acostumbrando al clima propuesto… ¡termina! La cosa sigue con “Tropical Island” y acá sí es un terreno en el que se puede identificar un poco más a Adam Green. Un haragán, un bon vivant decadente, un amante despechado, una suerte de Kevin Ayers moderno, del siglo veintiuno. Hace todo lo posible por no ser tomado en serio y es experto en el arte de reírse de uno mismo, pero cualquiera que preste un poco de atención puede notar que, detrás del payaso, hay un tipo que la tiene clara, o al menos tiene claras algunas cosas. Composición, por ejemplo. En “Cannot Get Sicker” hay más ideas que las que algunos artistas usan para hacer discos enteros y en el tema que sigue, “Morning After Morning” hay un homenaje al glam rock en general y a Mott the Hoople de la última época en particular, con los bronces y las chicas.

Había formado parte del movimiento conocido como anti-folk, cuando integraba la formación de Moldy Peaches, con Kimya Dawson. Cuando los Strokes hicieron de Nueva York un epicentro cultural rockero (otra vez) Adam Green, que era amigote de Julian Casablancas y compañía, se vió beneficiado por la atención que empezaron a recibir los que formaban parte de esa escena. Tuvo algunos hits de los que le costó desmarcarse, si es que alguna vez le interesó. “Jessica”, en donde se burlaba con ternura de la cantante-plástica Jessica Simpson, fue uno de esos, “Friends of Mine”, “Dance With Me” o “Emily”, también tuvieron rotación en su momento.

“Getting Led”, cosa seria, a pesar de que la letras es para cagarse de risa, con un juego de palabras digno de un adolescente en celo, el tema, la forma en que lo canta y los arreglos bien podrían convertirlo en un tema de Whatevershebringswesing o Joy of a Toy. ¿Conocerá a Kevin Ayers? Es muy probable, si no lo conocía, seguramente algún amigo, periodista o conocido se lo debe haber mencionado. Acá hay algunos dúos divertidos e infantiles, más o menos lo que siempre hizo en sus discos como solista; mostrar que no se puede tomar nada en serio, pero que, si uno para un poco la oreja, queda claro que hay un amor por el oficio del que no muchos pueden jactarse. El sí.







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Chequear también:
The Moldy Peaches - ídem [1er. LP - 2001]
Adam Green - Jacket Full of Danger
Scott Walker - 'Til the Band Comes In

 



lunes, 3 de diciembre de 2018

5 Canciones 5: Funkadelic, Last Shadow Puppets, Bowie, Peter Case y The Flirtations


Standing On the Verge of Getting It On
Funkadelic

Muchos conocen el tema en que Clinton le dijo a Eddie Hazel que toque como si su madre hubiese muerto, de Maggot Brain. Acá también, el guitarrista descolla, la pisa y la amasa. En uno de los discos más roqueros de P-Funk (otro podría ser One Nation Under a Groove, se me ocurre) y de la época en que George Clinton era el Rey de Midas; todo lo que tocaba -o casi- se convertía en oro. La traducción podría ser algo como "parado al borde de empezar a coger".

Aparece originalmente en: Standing On the Verge of Getting It On (1974)

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My Mistakes Were Made for You
The Last Shadow Puppets

Se puede decir que Alex Turner -de Arctic Monkeys- es la última gran estrella de rock de la era moderna, justo antes de la nebulosa extraña en que vivimos hoy en día, en que nadie compra un disco y nadie se gastaría -ni invertiría- la plata que hace falta para grabar un disco como el primero de su banda paralela, con Miles Kane. Cuando aflojan el nervio y el vértigo de ser Scott Walker por un instante es cuando el disco brilla de manera incandescente, como en este temazo. Brillante.

Aparece originalmente en: The Age of the Understatement (2008)


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The Secret Life of Arabia
David Bowie

¿Qué decir del Duque Blanco? Medir el peso de su gigantesca obra es imposible. Su influencia, sobre todo en músicas "subterráneas", su buen gusto, sus exploraciones... no hay mucho para aportar al respecto. Este temazo cierra el segundo disco de su famosa Trilogía de Berlín y es Bowie en su máximo estado de gracia y pureza. Una melodía marciana y una armonía más rara todavía. A pesar de eso el tema es perfectamente escuchable y hasta se podría decir que es pegadizo. La magia se hace presente.

Aparece originalmente en: "Heroes" (1977)

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Lost In Your Eyes
Peter Case

Siempre lo van a recordar por haber sido parte -y líder- de los Plimsouls, una de las grandes bandas de la era de oro del power-pop, pero como solista tiene un catálogo inmenso en donde da rienda suelta a su enciclopédico conocimiento de la música popular moderna. Bluegrass, rockabilly, baladas soul... todo le sale bien y con sello propio a Peter Case. Hasta algo bastante parecido a un tango, como este temazo de su séptimo disco de estudio como solista.

Aparece originalmente en: Flying Saucer Blues (2000)


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South Carolina
The Flirtations

El éxito de las Supremes, con Diana Ross a la cabeza, las Marvelettes, Vandellas, Gladys Knight y demás grupos de chicas con gusto a soul orquestado trajo un millar de imitadores. Algunos de cuestionable calidad y otros como las Flirtations, que tienen un disco debut buenísimo. La mayoría de las canciones del LP las escribe el dúo inglés Waddington / Bickerton. Éste no fue el single pero podría haber sido, con esa línea de bajo, las estrofas melancólicas y el estribillo emotivo. Temazo.

Aparece originalmente en: Sounds Like the Flirtations [también editado como Nothing But a Heartache] (1969)

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viernes, 4 de mayo de 2018

5 Canciones 5: Current 93, Mercedes Sosa, Steve Wynn, Pink Floyd y Johnny "Guitar" Watson


Then Kill Cæsar
Current 93

Lo podés encontrar en otro de los grandes discos de la banda liderada por David Tibet. Cristianismo, Aleister Crowley, el precipicio que bordea la locura, la degradación del ser humano... algunos de los temas "livianos" que suelen obsesionarlo. Una guitarra acústica y algún que otro retazo de instrumentos de cuerda le sobran para pintar un paisaje de folk aterrador. Un cuadro de Hieronymus Bosch hecho canción.

Aparece originalmente en: Black Ships Ate the Sky (2006)

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La media luna
Mercedes Sosa

Lo primero que sorprende al escuchar este disco es la calidad de grabación y producción. Orquestaciones y arreglos al nivel de cualquiera de los cuatro primeros discos de Scott Walker (a cargo de Oscar Cardozo Ocampo) o Born to Be With You de Dion, letra mágica de Miguel de Unamuno y la voz de Mercedes Sosa en la estratósfera, llevando la canción a otro nivel, desprendiendosé de cualquier etiqueta o categoría. Admirable.

Aparece originalmente en: Navidad con Mercedes Sosa (1970)


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I Don't Deserve This
Steve Wynn

Se va a pasar toda la vida aclarando que era el tipo que escribía los temas de Dream Syndicate (recientemente reunidos) pero su carrera solista es muchísimo más amplia y abarca un período más largo. Para Crossing Rainbow... se va a Lubliana, capital de Eslovenia, a grabar con el capo de los Walkabouts, Chris Eckman, quien lo termina acercado al sonido elegante y europeo de su banda. Ante último tema, casi al cierre. Un as bajo la manga. Otro, sí.

Aparece originalmente en: Crossing Rainbow Bridge (2008)

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Flaming
Pink Floyd

¿Qué se puede decir del primer larga duración de Pink Floyd? No mucho que no esté repetido hasta el hartazgo. Que sólo por estos temas Syd Barrett merece el bronce eterno puede ser un pequeño aporte. "Astronomy Domine", "Lucifer Sam", "Interstellar Overdrive" y la lista podría seguir un buen rato. "Flaming" no es tan famoso ni tan celebrado pero no por falta de merecimiento. Temazo. Enorme.

Aparece originalmente en: The Piper at the Gates of Dawn (1967)


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Lover Jones
Johnny "Guitar" Watson

Todos escuchamos los temas funk de Zappa -eran amigos y han grabado juntos- y más tarde nos enteramos que él también robaba. De los P-Funk de Clinton sobre todo pero escuchen estas voces... muy sospechoso. Johnny "Guitar" Watson es un héroe de culto hoy en día pero en su momento vendía mucho, tocaba por todos lados y lo invitaban a grabar a lo largo y ancho de California.

Aparece originalmente en: A Real Mother for Ya (1977)

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martes, 11 de enero de 2011

The Nitty Gritty Dirt Band - Ricochet


Ricochet, el segundo disco de Nitty Gritty Dirt Band dista mucho de ser una obra maestra. Tampoco es imprescindible y ni siquiera es el disco representativo de esta gran banda californiana. Pero cualquiera que tenga más de cien discos sabe que no hacen falta epítetos grandilocuentes para atesorar otro ejemplar entre nuestras posesiones más preciadas. Ricochet sí es una muestra perfecta del asombroso eclecticismo del que eran capaces, un pasaporte directo a una época en donde el oficio y la musicalidad eran valores supremos. Demasiado idiosincráticos como para ser exitosos.

Pero vamos directo al grano que hay para entretenerse. A pesar de que la participación de Jackson Browne en esta historia es más bien anecdótica, el disco empieza con "Shadow Dream Song", una de las canciones más hermosas del cánon de Browne, bien de la época a nivel tanto lírico como instrumental, es una meditación sobre el paso del tiempo y la aceptación del cambio como forma de auto-superación. "Ooh Po Pe Do Girl" es blues-rock rápido, lleno de coros y tiene mucho con ver con los Mamas & the Papas o lo que harían los Grateful Dead después del período psicodélico inicial. Al igual que sus congéneres los Charlatans (no confundir con la banda inglesa homónima), los Nitty Gritty dominaban perfectamente géneros de otras épocas y "Coney Island Washboard" es un ragtime hecho y derecho, al estilo de los años 20, con banjos saltando por los aires y la trompetita con sordina tan típica. "Put a Bar in My Car" es bluegrass puro, bien a contramano, escuchando esto es fácil entender porque Ricochet pasó casi desapercibido… ¡Son todos los temas distintos! Más o menos en la misma vena sigue "It's Raining In Long Beach" pero esta vez con unos coros a tres voces que son una delicia. Si hay una verdadera canción conmovedora en el álbum es sin dudas "Tide of Love", bien folk, arpegiada, va creciendo junto al acompañamiento y es una comparación entre los movimientos del mar -las mareas- con los del corazón, una oda al amor “cueste lo que cueste”. Preciosa. En menos de tres minutos dijo todo lo que tenía que decir. Vuelve el jazz de la mano de "Happy Fat Annie" con Bruce Kunkel, uno de los varios compositores dentro del grupo, escateando a toda velocidad. "Call Again" también es folk-rock de alto nivel, podría estar en cualquiera de los discos de los Byrds de la primera etapa. Para cerrar de una manera cómica y extravagante está "The Teddy Bear's Picnic" (El picnic del osito de peluche) que es una especie de marcha militar chiflada, con unos coros rarísimos, todos gritando desafinados, haciendo voces de niños.

Recién con Uncle Charlie & His Dog Teddy, a principios de la década siguiente, empezaron a vender discos. Una versión del clásico de Jerry Jeff Walker "Mr. Bojangles" les abrió un número nada despreciable de puertas y tienen una carrera larga, llena de logros. A pesar de que el paso de los años ha dejado un poco de lado los méritos de Nitty Gritty Dirt Band, quizás sea hora de que eso se revierta. En una época llena de “rescates emotivos”… no sería nada extraño.








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Nitty Gritty Dirt Band - Will the Circle Be Unbroken
The Flying Burrito Brothers - Burrito Deluxe
Michael Nesmith - And the Hits Just Keep On Comin'



domingo, 13 de diciembre de 2009

Video de la Semana: The Divine Comedy - Everybody Knows (Except You)

Neil Hannon en pleno arrebato romántico, sin dejar de lado su costado irónico. Todos saben que la ama, menos ella. Desde A Short Album About Love, del '97, otra (re)visita a la casa del mejor Scott Walker.





domingo, 21 de agosto de 2011

Video de la Semana: Tom Rush - No Regrets



Tom Rush cometió errores; no era un reventado y no se murió joven. He aquí una de las mejores canciones de The Circle Game, editado por Elektra en el '68. Versionada -entre otros- por Olivia Newton John, los Walker Brothers (en su disco de reunión) y el gran Lee Hazlewood.





miércoles, 11 de febrero de 2009

Nick Cave & the Bad Seeds - Kicking Against the Pricks


Los discos de versiones siempre van a generar debates, que si realmente valen la pena, que son para llenar un bache de creatividad, que están hechos para cumplir con obligaciones contractuales. Lo cierto es que, mas allá de la motivación que lleva a determinado artista a decidirse a grabar composiciones ajenas, hay varios ejemplos que son más de lo que asoma en la superficie.

En algunos casos, son actos de fé, declaraciones de principios, reverencias, una forma de decir 'esto es lo que escuchamos y por lo que ponemos las manos en el fuego'. Este sería uno de estos casos.

Grabado casi al mismo tiempo que Your Funeral… My Trial, que fue el tercer disco de estudio de Nick Cave y sus acólitos los Bad Seeds, puede decirse que Kicking Against the Pricks fue algo así como una punta de lanza para la obtención de un reconocimiento que hasta aquel entonces le había sido esquivo. Eso es atribuible en parte a la gran calidad de las interpretaciones y a lo sorprendente de la elección del repertorio. ¿El vampiro australiano versionando "Running Scared" del gigante Roy Orbison? Sí, y con resultados sorprendentes. Una versión ruidosa y lacerante de "All Tomorrow’s Parties" de Velvet Underground está mas cerca del terreno de lo predecible pero… ¿"Something’s Gotten Hold of My Heart" de Gene Pitney? Esa sí que debe haber sido una sorpresa para más de uno. Cave demostró estar por encima de lo que se podría haber esperado de él, en definitiva, lo que se supone que todo gran artista debería hacer.

Acá desfilan una lista de canciones inmortales, folk, tradicionales, que en manos de los Bad Seeds alcanzan cotas de deformidad, violencia, elegancia y cierta peligrosidad insospechada en sus versiones originales. Escuchar a Cave esforzarse por alcanzar las notas de "By the Time I Get to Phoenix" es una demostración de todo lo que el rock puede conseguir, con mucha maña y no tanta fuerza.








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Nick Cave & the Bad Seeds - Tender Prey
Johnny Cash - American III: Solitary Man
Scott Walker - Scott 4



martes, 17 de septiembre de 2024

Fortunate Sons - Karezza


La primera vez que escuché esto me gustó de inmediato. Tiene muchas de las cosas que me gustan; guitarras Rickenbacker de doce cuerdas (con sus correspondientes arpegios), armonías vocales beatlescas, estribillos gancheros y cierta energía deudora del punk, que había sacudido la escena musical hacía unos diez años.
Ciertos amantes de la música, a la hora de aceptar o incorporar algo que no conocen, ponen requisitos. Tiene que ser original, novedoso, tiene que llevar más allá la frontera de lo hecho hasta el momento. Mi favorito es “me tiene que emocionar”. Eso sí que es exigente. 
No digo que esté mal, solo lamento que con ese criterio te tenés que limitar a J.S. Bach, Spinetta, Brian Wilson y diez o quince más. 

En mí caso hay un par de variables que pueden despertar el interés. Ser divertido, que esté tocado con evidente oficio, que haya una complejidad inalcanzable y también que la sencillez musical bordee el ridículo. Puede haber combinaciones de estos factores. Si suena bien o hay instrumentos no habituales… así podríamos seguir un buen rato.

Además creo que si las canciones ostentan la nobleza que tienen las de Fortunate Sons, las barreras desaparecen al instante. Acá no hay ningún tipo de pretensión artística, saben de movida que no van a cambiar el mundo, pero van a hacer lo imposible para que esos tres minutos te los lleves a la tumba. Hicieron dos discos en lo poco que duraron en actividad y no le deben haber vendido una copia ni a los parientes. O sea, trascendencia CERO. Me la juego y opino que no tienen nada que envidiarle a Tom Petty, Mellencamp, Long Ryders o cualquier grupo heredero de los enormes The Byrds, que en aquellos años gozaban de un merecido revival. La banda está formada por miembros de Barracudas y el cantante acá es Chris Wilson, quien se calzó las botas del gran Roy Loney, nada menos que en los Flamin’ Groovies. Y exactamente por ahí viene la mano en Karezza.

¿Se acuerdan del sello Bam-Caruso? Reunía a un montón de bandas de escasa repercusión y altísima calidad. Quizás algunos eran demasiado respetuosos del pasado. Pero de ahí salieron grupos increíbles como Plasticland, varios de Paul Roland o los extraordinarios The Steppes. Además de reeditar material de Left Banke, The Walker Brothers o los héroes de culto eternos, los Pretty Things. Una verdadera tarea de rescate, en un momento en el que esto era subterráneo en todo sentido. Hace falta mucho amor para llevar a cabo semejante empresa. Eso es lo que destilan todas y cada una de las canciones de Karezza, el segundo de Fortunate Sons.






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Fortunate Sons - Rising
The Stems - At First Sight (Violets Are Blue)
Varios - The Rubble Collection, Vol. 8





domingo, 18 de junio de 2023

Nick Cave & the Bad Seeds - The Boatman's Call


Impresionante racha la de Nick Cave. Desde su disco debut con los Bad Seeds (From Her to Eternity) hasta este, pasaron un poco más de diez años, con una productividad y un nivel dignos de asombro. Y eso que no estamos contando el período con The Birthday Party. En el medio tenemos Tender Prey, The Good Son, Henry’s Dream, Let Love In… para sacarse el sombrero. Supuestamente fue el período junkie del australiano, al parecer eso no le impidió trabajar frenéticamente.

Esta también es una colección de canciones que tienen que ver con una ruptura amorosa, con un corazón partido, todo un subgénero en la música popular, si nos ponemos a buscar ejemplos hay una cantidad considerable. Del dolor viene la inspiración. Sublimación le dicen en psicología. Es el mecanismo que encuentran el cuerpo, la mente y el alma para sacar afuera los demonios, de vomitar el veneno, lo que uno tiene adentro y está haciendo estragos. La sorpresa en The Boatman’s Call viene de la mano de la forma, las decisiones que se tomaron a la hora de grabar estos temas. Minimalismo absoluto. Baladas de piano, acompañamiento escaso, dosificado al máximo, a veces una batería con escobillas, un bajo y no mucho más. No se qué habrán hecho los Bad Seeds en las sesiones de grabación, habrán ido a tomar café al bar de la esquina, esperando a que los llamen para meter un arreglo inaudible. Es un triunfo absoluto en lo que a “tocar menos” respecta, a dejar que la canción respire y tenga lo justo y necesario, que no sobre nada.

Un ejemplo es “Lime Three Arbour”, una línea de bajo extraordinaria, con Cave sonando como nunca como cantante, se veía venir que iba a ir a parar a estos lados. Ya en Kicking Against the Pricks (el disco de covers) mostró su fanatismo por intérpretes que poco y nada tenían que ver con los referentes que tenían sus contemporáneos. Es que Nick Cave siempre fue un género propio. Sus héroes eran Scott Walker, el Elvis gordo y decadente que nadie escuchaba en aquellos años, Gene Pitney, los culebrones exagerados de Roy Orbison… estaba en otra. Siempre en su propio canal. Este es el disco que tiene “Into My Arms”, algo así como el “Let It Be” de los noventa, un verdadero himno, versionado por medio mundo todavía hoy en día. Incluso uno de los grandes temas, “People Ain’t No Good” apareció en la película de animación Shrek, validando a Nick Cave para un público al que jamás había llegado. Esto fue un antes y un después.

El siguiente fue No More Shall We Part, una suerte de saga, de continuación, bien hecha, con varios aciertos. No hizo la que muchos hubieran elegido que es optar por seguir lucrando con un éxito. En realidad sí lo hizo, a su manera. Como siempre.






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Chequear también:

The Birthday Party - Prayers On Fire
Nick Cave & the Bad Seeds - Abattoir Blues / The Lyre of Orpheus
Nick Cave & Warren Ellis - The Assassination of Jesse James by the Coward Robert Ford