Mostrando las entradas para la consulta scott walker ordenadas por relevancia. Ordenar por fecha Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas para la consulta scott walker ordenadas por relevancia. Ordenar por fecha Mostrar todas las entradas

domingo, 26 de febrero de 2012

Scott Walker - Scott


Hace poco en el cable pasaban seguido 30 Century Man, el documental sobre Scott Walker. Hay una escena que sirve para definir a este yanqui de nacimiento e inglés por adopción. Él está atrás del vidrio, en el estudio, mirando muy atento mientras un músico de sesión se encarga de grabar una percusión más bien peculiar; golpeando con los puños… ¡una media res entera! Nuestro héroe no parece convencido, sale de la cabina, va y lo corrige: “no, así no, mejor pegale así… ¿ves?”. En la cara no se le mueve un músculo y al pobre sesionista tampoco, claramente “curado de espanto”.

También es notable como cambia la percepción generalizada que se tiene sobre un artista con el paso de los años. Primero, en la época de los Walker Brothers, Scott era una especie de ídolo adolescente, salía en las revistas “del corazón”, algo así como un Backstreet Boy de los sesenta. Después, con sus primeros cuatro discos solistas, llegó el reconocimiento y la adulación. No hay que olvidarse que esos discos llegaron a figurar entre los diez más vendidos al momento de su aparición. Más adelante, cuando sus discos se volvín más excéntricos, esporádicos y holgazanes, su figura se fue desvaneciendo. Hasta que llegó Julian Cope. En plena cresta de la ola con los Teardrop Explodes, el pibito de acento provinciano no se cansaba de elogiarlo en entrevistas y de recomendar sus discos a quien quisiera oírlo. Ahí le llegó el revival. A Scott le importó poco en realidad, siempre esquivo, desencantado con el negocio del espectáculo hacía ya rato.

Es que esos discos eran (y son) tremendos. En este, el primero, va a contramano de todo, ciego en su visión, valiente, no tiene nada que ver con la psicodelia, el verano del amor y todo el resto de lo que pasaba por aquel entonces. Hay tres productores / arregladores encargados de construir esta catedral sónica, algo así como la versión inglesa del famoso Muro de Sonido de Phil Spector. Escuchen la densidad instrumental que hay detrás de esa gran voz en "Mathilde", la primera de una larga serie de versiones de Jacques Brel, con quien Walker estaba poco menos que obsesionado. En Scott hay dos más del cantautor belga: "My Death" y la increíble "Amsterdam", con ese vertiginoso crescendo orquestal. Otro que también estaba de moda por aquel entonces era Tim Hardin, cuyos herederos deben vivir cómodamente por la gran cantidad de versiones que se han hecho de sus temas. Acá está la delicadísima "The Lady Came from Baltimore" y después, en Scott 2, aparecería "Black Sheep Boy". Pero no sólo era un gran intérprete, las composiciones propias merecen ser destacadas también. "Montague Terrace (In Blue)" está a la altura de cualquiera de las canciones del disco y de su carrera. Y lo mismo pasa con "Such a Small Love" y "Always Coming Back to You", también de su autoría.

Después vendría su semi-retiro/reclusión, con discos hechos a media máquina, la efímera reunión con los Walkers Brothers y mucho más adelante esos discos alienígenas como Tilt o el más reciente The Drift, que lo llevaron a la categoría de artista de vanguardia, haciéndole ganar nuevos fanáticos (y perder otros tantos) en círculos a los que no había llegado previamente. Otra historia que también queda para más adelante.







Escuchar online en YouTube o en Spotify.







Chequear también:

Scott Walker - 'Til the Band Comes In
The Walker Brothers - Nite Flights
Scott Waker - Climate of Hunter



jueves, 21 de junio de 2012

Pulp - Freaks


¿Se acuerdan de Pulp? Los que tenemos entre veinticinco y cuarenta años no nos vamos a olvidar nunca de ellos. ¿Quién no bailó con los himnos supuestamente frívolos de Jarvis Cocker? Con "Disco 2000" y con "Common People", sobre todo. Resulta que esos temas, que en su apogeo servían para llenar casi cualquier pista de baile, resultaron ser observaciones sociológicas agudas, llenas de prejuicios y resentimiento de clase, de lascivia e ironía. Era Jarvis Cocker desplegando todo su histrionismo y su capacidad para hacer una historia del detalle que para la mayoría es irrelevante. Ya con "Babies" del disco que vino antes de Different Class se veía venir que la cosa no iba a ser flor de un verano. Con His ‘n’ Hers ya formaban parte de la crème de la crème del britpop, en una muy conveniente tercera posición detrás de Oasis y Blur. Ya habría tiempo para la resaca post-fama de This Is Hardcore, un disco excelente, oscuro e incomprendido al momento de su aparición. Los flirteos con la fama del flaco larguirucho y desgarbado fueron erráticos; desde una irrupción -borrachísimo- en el escenario de Michael Jackson que le generaría publicidad de los dos tipos (de la buena y de la mala, publicidad al fin y al cabo) a poder acceder al ídolo/recluso Scott Walker para la producción del que sería el último disco de estudio antes de la más que lógica carrera solista; el infravalorado We Love Life. Veamos que se dice de ese trabajo de acá a cinco o seis años.

¿Y hubo vida antes de todo eso? Mucha. Más de diez años de hecho. Diez años completamente erráticos, sin nada ni remotamente parecido a un éxito de ventas y/o reconocimiento. Diez años y tres discos de estudio que parecían más un proyecto de estudiante arty y pretencioso que una banda hecha y derecha. Y es que de eso se trataba, precisamente. Freaks, el segundo LP de estudio, muestra a un Jarvis Cocker llegando a la personalidad que más tarde se inventaría, con el personaje casi delineado, ridículo, ácido, desbordado y sin miedo a experimentar, un poco por impericia y otro tanto por coraje. Las canciones son buenas también, post-punk, retorcidas. Arranca con "Fairground", que es el equivalente a la versión de Brel de "Amsterdam" que hacía Scott Walker, con su correspondiente aggiornamiento generacional. Acordes menores, ritmo circense, pero claro… esto nunca iba a ser masivo. ¿A quién le importa? Está "I Want You" (¿Cuántas canciones hay con ese título?) y ahí ya es el Pulp que todos conocemos, el de esas baladas perdedoras, “te quiero para empujarte bien, bien lejos” dice la letra. Hay un eclecticismo esquizofrénico en el disco, que más de uno podría tildar de falta de dirección, pero eso no hace más que aumentar el carácter de curiosidad de Freaks, hay que ver cómo suena la voz en "Being Followed Home", a medio camino entre Ian Curtis y Robert Smith, con arreglos de teclado para cerrar la atmósfera de paranoia enfermiza.

No vamos a decir que Freaks es una obra maestra ni mucho menos. Es un testimonio perfecto de una banda haciendo todo lo posible por ser diferente, por tener una personalidad propia, por agarrar y triturar las influencias en busca de una identidad. Tampoco van a faltar aquellos que prefieran estos discos a los de la “etapa clásica”. Razones no van a faltar.








Escuchar online en YouTube o en Spotify.








Chequear también:

Pulp - It
Pulp - Separations
Jarvis Cocker - Further Complications




sábado, 4 de septiembre de 2010

Richard Hawley - Coles Corner


Si la valentía tiene que ser premiada a Richard Hawley tienen que hacerle un monumento. Por ir contra la corriente, por hacer un estilo totalmente desfasado a nivel cronólogico y -como si fuera poco- salirse con la suya y tener éxito.
Es una música sin fecha de vencimiento, quizás habría que ir a buscar los discos de Nat King Cole o Sinatra para ver (y entender) que es lo que está haciendo.
Hawley se afiló los dientes como guitarrista de sesión, salió de gira con Pulp y formó parte de Longpigs, una banda olvidada del bripop de los noventa, que llegó a telonear a U2 en la gira Pop Mart.

Si el Elvis gordo, drogado y decadente de los 70's, el que hacía esos discos de estudio ultra-producidos, ya no es importante, nadie parece habérselo recordado a Hawley que lo tiene claramente en lo alto de su altar personal de héroes y, si se lo recordaron, no le importó en lo más mínimo. "Just Like the Rain" es una de esas baladas country llenas de arreglos de cuerda que bien podría haber estado en Promised Land o Moody Blue (de El Rey, claro). Todo en Coles Corner suena actual. Hasta el punto de que, quienes desconozcan todo este inmenso bagaje que Hawley carga en su mochila, pueden disfrutar sin problemas de su trabajo porque se trata de una música invencible, inoxidable y cálida.

Es romántico en el buen sentido de la palabra, ya en la tapa aparece en una famosa esquina de su ciudad natal, Sheffield, en el Reino Unido, con un ramo de rosas, como esperando a su cita y es así como todas sus canciones están unidas por ese concepto unificador, el amor (y la falta de él) visto como motivo de orgullo, como motor de la vida, sin dobleces y sin el cinismo al que nos tienen habituados los tiempos en que vivimos. Este tipo de canción y esta lírica en la década del cincuenta hubiese sido moneda corriente, pero en el siglo XXI es todo un signo de hidalguía, de coraje. Nadie hace música así hoy, con este nivel de aplomo, es creíble y va a contramano de la gran mayoría de los géneros que todavía venden muchos discos.

"Darlin' Wait for Me" tiene un clima muy similar al que planteaba aquel "Bridge Over Troubled Water" de Simon & Garfunkel, hoy en día un estándar de la música moderna, pero lo de Hawley por suerte no se limita a quitarse el sombrero frente a sus admirados, suena personal, con todo puesto en su lugar. En "Born Under a Bad Sign" su voz de barítono alla Scott Walker se luce con un fondo de campanitas navideñas (¿Un guiño a Spector?) o las escobillas jazzeras que acompañan "I Sleep Alone", son gestos que generan complicidad en el oyente y hacen que Roy Orbison esboce una de sus sonrisas ladeadas, donde quiera que esté.

Coles Corner es su tercer disco de estudio y fue el que más llamó la atención al momento de su aparición, en el 2005, con muchos comentarios positivos en los medios, hoy en día ya va por su sexto disco, con un álbum en vivo muy reciente y el brillante Truelove's Gutter como última demostración de su vigencia. Cuando hay convicciones, esfuerzo y mucho conocimiento de causa…







Escuchar online en YouTube o en Spotify.






Chequear también:

Frank Sinatra - Sings for Only the Lonely
The Walker Brothers - Take It Easy with the Walker Brothers
Richard Hawley - Lady's Bridge


lunes, 23 de febrero de 2015

5 Canciones 5: sobre La Parca


The Girl On Death Row
The Strange

Chris Eckman, el capo de los Walkabouts, arma banda paralela con un par de amigotes... ¡para hacer prácticamente lo mismo! En el primer disco de The Strange hay temas propios y dos versiones. Una -muy lograda- de "Villiers Terrace" de Echo & the Bunnymen y esta, un tema desconocido del gran Lee Hazlewood, una historia de una chica destinada al cadalso que clama inocencia desesperadamente.

Aparece originalmente en: Nights of Forgotten Films (2004)

Ver / oir en YouTube


The Seventh Seal
Scott Walker

En el tema que abre esta obra maestra, el ex-Walker Brother se despacha con un homenaje a El Séptimo Sello de Ingmar Bergman, en donde un caballero en la época de la plaga negra se bate a duelo ajedrecístico con la huesuda. Cuerdas, aire gitano, un clima impresionante y una producción a la altura, a lo grande. Mr. Engel -su apellido real- se recibre de contador de historias y trasciende por primera vez sus influencias (Jacques Brel y Tim Hardin, sobre todo) con clase.

Aparece originalmente en: Scott 4 (1969)

Ver / oir en YouTube


Twenty Four Hours
Joy Division

En una de las más devastadoras alianzas de letra y música de todos los tiempos Ian Curtis entona: "nunca noté las distancias que tenía que recorrer / los más oscuros rincones de un sentido que no conocía / por un momento sentí a alguien llamando / y cuando miré no había absolutamente nada". Una canción sobre la muerte en el disco conceptual sobre la muerte por excelencia; Closer, de Joy Division.

Aparece originalmente en: Closer (1980)

Ver / oir en YouTube


La pequeña muerte
Luca Prodan

Por lo visto sabía más o menos de qué se trataba eso de morirse aunque sea un rato y por ahí viene la mano en una de las canciones más angustiantes de la primer etapa del tano en estas pampas (mejor dicho; sierras) armado de unos pocos elementos, un bajo repetitivo y una onda (The Fall, lo más raro de Tim Buckley, Ian Curtis) que acá no se había escuchado jamás. Lo destacable de todo es que no suena copiado de nadie, Luca era demasiado piola como para no afanar con guante blanco.

Aparece originalmente en: Time Fate Love (1981)

Ver / oir en YouTube


Dirt in the Ground
Tom Waits

Otro que le dedicó varias páginas al asunto, Tom Waits hace  un estudio sobre lo inexorable de la existencia (o del final de ella en realidad); "sólo digo que todos vamos a ser mugre en el suelo". Qué corno importa lo que hagamos en vida, si Caín mató a Abel, si amamos u odiamos, a la hora de la verdad... todos vamos a ser exactamente iguales.

Aparece originalmente en: Bone Machine (1992)

Ver / oir en YouTube




miércoles, 11 de febrero de 2009

Nick Cave & the Bad Seeds - Kicking Against the Pricks


Los discos de versiones siempre van a generar debates, que si realmente valen la pena, que son para llenar un bache de creatividad, que están hechos para cumplir con obligaciones contractuales. Lo cierto es que, mas allá de la motivación que lleva a determinado artista a decidirse a grabar composiciones ajenas, hay varios ejemplos que son más de lo que asoma en la superficie.

En algunos casos, son actos de fé, declaraciones de principios, reverencias, una forma de decir 'esto es lo que escuchamos y por lo que ponemos las manos en el fuego'. Este sería uno de estos casos.

Grabado casi al mismo tiempo que Your Funeral… My Trial, que fue el tercer disco de estudio de Nick Cave y sus acólitos los Bad Seeds, puede decirse que Kicking Against the Pricks fue algo así como una punta de lanza para la obtención de un reconocimiento que hasta aquel entonces le había sido esquivo. Eso es atribuible en parte a la gran calidad de las interpretaciones y a lo sorprendente de la elección del repertorio. ¿El vampiro australiano versionando "Running Scared" del gigante Roy Orbison? Sí, y con resultados sorprendentes. Una versión ruidosa y lacerante de "All Tomorrow’s Parties" de Velvet Underground está mas cerca del terreno de lo predecible pero… ¿"Something’s Gotten Hold of My Heart" de Gene Pitney? Esa sí que debe haber sido una sorpresa para más de uno. Cave demostró estar por encima de lo que se podría haber esperado de él, en definitiva, lo que se supone que todo gran artista debería hacer.

Acá desfilan una lista de canciones inmortales, folk, tradicionales, que en manos de los Bad Seeds alcanzan cotas de deformidad, violencia, elegancia y cierta peligrosidad insospechada en sus versiones originales. Escuchar a Cave esforzarse por alcanzar las notas de "By the Time I Get to Phoenix" es una demostración de todo lo que el rock puede conseguir, con mucha maña y no tanta fuerza.








Escuchar online en YouTube o en Spotify.







Chequear también:

Nick Cave & the Bad Seeds - Tender Prey
Johnny Cash - American III: Solitary Man
Scott Walker - Scott 4



lunes, 13 de junio de 2016

Lucio Battisti - Emozioni


Cuando se enteró que la compañía discográfica iba a editar este disco, una suerte de rejunte de simples con sus respectivas caras B, en lugar de lo que él tenía bajo el brazo, se volvió loco, iniciando una relación tormentosa con todo lo que rodea a la música y que no tiene nada de musical; los contratos, entrevistas, etcétera. Lucio Battisti, uno de los cantantes más famosos y exitosos de Italia, acababa de grabar Amore e non amore, un disco conceptual y ambicioso que iba a ser la continuación natural de su primer LP homónimo del ‘69, pero en su lugar apareció Emozioni, el que todo el mundo recuerda como su segundo álbum de estudio y en el que aparecen varias de sus canciones más recordadas.

Battisti ya había andado por todo el mundo, era un lector ávido y había entendido -y digerido- la música popular que valía la pena al final de la década. Había escuchado a los Animals, a los Stones y era fanático de Dylan, de hecho muchos lo apodan ‘El Dylan italiano’, comparación injusta porque es dueño de su propio estilo, tanto a nivel cantante como desde el punto de vista compositivo. “Fiori rosa, fiori di pesco”… ¿cómo se podría describir? Una mezcla entre Badfinger y los temas más melodramáticos de los primeros Bee Gees, con la pompa y el bombardeo sentimental clásico de los italianos. Los arreglos barrocos y recargados le quedan como anillo al dedo y está al borde de la sensiblería, sin cruzar nunca la frontera. Como cantante tiene personalidad, sin tener un registro privilegiado ni nada de eso, es expresivo y cuando está al borde de sus posibilidades, quiebra la voz como ciertos cantantes de blues y soul. En “Il tempo di moriré” usa la clásica metáfora de hacer el amor y tocarle la puerta a la parca, la petite mort, un recurso un tanto gastado se podría decir, pero como la música es interesante, uno puede dejar de lado esas cuestiones, es un blues lento, con un tempo extraño y una guitarra ahí, al borde del descontrol, del desbarranco. En este disco te podés encontrar también con “Acqua azzurra, acqua chiara”, “Non è Francesca” y “Anna”, temas que tocó hasta el final de su carrera.

Emozioni fue apenas el principio de la meteórica vida musical de Battisti, siempre fue reacio a las entrevistas y cualquier tipo de invasión a su privacidad, incluso más tarde se retiró completamente de las presentaciones en vivo, para concentrarse sólo en sus discos y el trabajo en el estudio. Cuando tenés éxito… podés darte ese lujo.







Escuchar entero en YouTube o en Spotify.







Chequear también:

Lucio Battisti - Umanamente uomo: il sogno
Scott Walker - Scott 2
Mina - Todavía




jueves, 7 de julio de 2022

Adam Green - Sixes & Sevens


¿A qué se parece la primer canción? A todo y a nada. Tiene una cosa medio setentas, por ahí por el lado del sonido. Podría ser un tema de Bowie, sí, tiene unos cortes y cambios de ritmo propios del rock progresivo, coristas al mejor estilo Elvis (Las Vegas, por supuesto) y una producción general a lo grande. El tema se llama “Festival Song” y cuando te estás acostumbrando al clima propuesto… ¡termina! La cosa sigue con “Tropical Island” y acá sí es un terreno en el que se puede identificar un poco más a Adam Green. Un haragán, un bon vivant decadente, un amante despechado, una suerte de Kevin Ayers moderno, del siglo veintiuno. Hace todo lo posible por no ser tomado en serio y es experto en el arte de reírse de uno mismo, pero cualquiera que preste un poco de atención puede notar que, detrás del payaso, hay un tipo que la tiene clara, o al menos tiene claras algunas cosas. Composición, por ejemplo. En “Cannot Get Sicker” hay más ideas que las que algunos artistas usan para hacer discos enteros y en el tema que sigue, “Morning After Morning” hay un homenaje al glam rock en general y a Mott the Hoople de la última época en particular, con los bronces y las chicas.

Había formado parte del movimiento conocido como anti-folk, cuando integraba la formación de Moldy Peaches, con Kimya Dawson. Cuando los Strokes hicieron de Nueva York un epicentro cultural rockero (otra vez) Adam Green, que era amigote de Julian Casablancas y compañía, se vió beneficiado por la atención que empezaron a recibir los que formaban parte de esa escena. Tuvo algunos hits de los que le costó desmarcarse, si es que alguna vez le interesó. “Jessica”, en donde se burlaba con ternura de la cantante-plástica Jessica Simpson, fue uno de esos, “Friends of Mine”, “Dance With Me” o “Emily”, también tuvieron rotación en su momento.

“Getting Led”, cosa seria, a pesar de que la letras es para cagarse de risa, con un juego de palabras digno de un adolescente en celo, el tema, la forma en que lo canta y los arreglos bien podrían convertirlo en un tema de Whatevershebringswesing o Joy of a Toy. ¿Conocerá a Kevin Ayers? Es muy probable, si no lo conocía, seguramente algún amigo, periodista o conocido se lo debe haber mencionado. Acá hay algunos dúos divertidos e infantiles, más o menos lo que siempre hizo en sus discos como solista; mostrar que no se puede tomar nada en serio, pero que, si uno para un poco la oreja, queda claro que hay un amor por el oficio del que no muchos pueden jactarse. El sí.







Escuchar online en YouTube o en Spotify.






Chequear también:
The Moldy Peaches - ídem [1er. LP - 2001]
Adam Green - Jacket Full of Danger
Scott Walker - 'Til the Band Comes In

 



lunes, 3 de diciembre de 2018

5 Canciones 5: Funkadelic, Last Shadow Puppets, Bowie, Peter Case y The Flirtations


Standing On the Verge of Getting It On
Funkadelic

Muchos conocen el tema en que Clinton le dijo a Eddie Hazel que toque como si su madre hubiese muerto, de Maggot Brain. Acá también, el guitarrista descolla, la pisa y la amasa. En uno de los discos más roqueros de P-Funk (otro podría ser One Nation Under a Groove, se me ocurre) y de la época en que George Clinton era el Rey de Midas; todo lo que tocaba -o casi- se convertía en oro. La traducción podría ser algo como "parado al borde de empezar a coger".

Aparece originalmente en: Standing On the Verge of Getting It On (1974)

Ver / oír en YouTube


My Mistakes Were Made for You
The Last Shadow Puppets

Se puede decir que Alex Turner -de Arctic Monkeys- es la última gran estrella de rock de la era moderna, justo antes de la nebulosa extraña en que vivimos hoy en día, en que nadie compra un disco y nadie se gastaría -ni invertiría- la plata que hace falta para grabar un disco como el primero de su banda paralela, con Miles Kane. Cuando aflojan el nervio y el vértigo de ser Scott Walker por un instante es cuando el disco brilla de manera incandescente, como en este temazo. Brillante.

Aparece originalmente en: The Age of the Understatement (2008)


Ver / oír en YouTube


The Secret Life of Arabia
David Bowie

¿Qué decir del Duque Blanco? Medir el peso de su gigantesca obra es imposible. Su influencia, sobre todo en músicas "subterráneas", su buen gusto, sus exploraciones... no hay mucho para aportar al respecto. Este temazo cierra el segundo disco de su famosa Trilogía de Berlín y es Bowie en su máximo estado de gracia y pureza. Una melodía marciana y una armonía más rara todavía. A pesar de eso el tema es perfectamente escuchable y hasta se podría decir que es pegadizo. La magia se hace presente.

Aparece originalmente en: "Heroes" (1977)

Ver / oír en YouTube


Lost In Your Eyes
Peter Case

Siempre lo van a recordar por haber sido parte -y líder- de los Plimsouls, una de las grandes bandas de la era de oro del power-pop, pero como solista tiene un catálogo inmenso en donde da rienda suelta a su enciclopédico conocimiento de la música popular moderna. Bluegrass, rockabilly, baladas soul... todo le sale bien y con sello propio a Peter Case. Hasta algo bastante parecido a un tango, como este temazo de su séptimo disco de estudio como solista.

Aparece originalmente en: Flying Saucer Blues (2000)


Escuchar en Spotify


South Carolina
The Flirtations

El éxito de las Supremes, con Diana Ross a la cabeza, las Marvelettes, Vandellas, Gladys Knight y demás grupos de chicas con gusto a soul orquestado trajo un millar de imitadores. Algunos de cuestionable calidad y otros como las Flirtations, que tienen un disco debut buenísimo. La mayoría de las canciones del LP las escribe el dúo inglés Waddington / Bickerton. Éste no fue el single pero podría haber sido, con esa línea de bajo, las estrofas melancólicas y el estribillo emotivo. Temazo.

Aparece originalmente en: Sounds Like the Flirtations [también editado como Nothing But a Heartache] (1969)

Ver / oír en YouTube




viernes, 4 de mayo de 2018

5 Canciones 5: Current 93, Mercedes Sosa, Steve Wynn, Pink Floyd y Johnny "Guitar" Watson


Then Kill Cæsar
Current 93

Lo podés encontrar en otro de los grandes discos de la banda liderada por David Tibet. Cristianismo, Aleister Crowley, el precipicio que bordea la locura, la degradación del ser humano... algunos de los temas "livianos" que suelen obsesionarlo. Una guitarra acústica y algún que otro retazo de instrumentos de cuerda le sobran para pintar un paisaje de folk aterrador. Un cuadro de Hieronymus Bosch hecho canción.

Aparece originalmente en: Black Ships Ate the Sky (2006)

Ver / oír en YouTube


La media luna
Mercedes Sosa

Lo primero que sorprende al escuchar este disco es la calidad de grabación y producción. Orquestaciones y arreglos al nivel de cualquiera de los cuatro primeros discos de Scott Walker (a cargo de Oscar Cardozo Ocampo) o Born to Be With You de Dion, letra mágica de Miguel de Unamuno y la voz de Mercedes Sosa en la estratósfera, llevando la canción a otro nivel, desprendiendosé de cualquier etiqueta o categoría. Admirable.

Aparece originalmente en: Navidad con Mercedes Sosa (1970)


Ver / oír en YouTube


I Don't Deserve This
Steve Wynn

Se va a pasar toda la vida aclarando que era el tipo que escribía los temas de Dream Syndicate (recientemente reunidos) pero su carrera solista es muchísimo más amplia y abarca un período más largo. Para Crossing Rainbow... se va a Lubliana, capital de Eslovenia, a grabar con el capo de los Walkabouts, Chris Eckman, quien lo termina acercado al sonido elegante y europeo de su banda. Ante último tema, casi al cierre. Un as bajo la manga. Otro, sí.

Aparece originalmente en: Crossing Rainbow Bridge (2008)

Ver / oír en YouTube


Flaming
Pink Floyd

¿Qué se puede decir del primer larga duración de Pink Floyd? No mucho que no esté repetido hasta el hartazgo. Que sólo por estos temas Syd Barrett merece el bronce eterno puede ser un pequeño aporte. "Astronomy Domine", "Lucifer Sam", "Interstellar Overdrive" y la lista podría seguir un buen rato. "Flaming" no es tan famoso ni tan celebrado pero no por falta de merecimiento. Temazo. Enorme.

Aparece originalmente en: The Piper at the Gates of Dawn (1967)


Ver / oír en YouTube


Lover Jones
Johnny "Guitar" Watson

Todos escuchamos los temas funk de Zappa -eran amigos y han grabado juntos- y más tarde nos enteramos que él también robaba. De los P-Funk de Clinton sobre todo pero escuchen estas voces... muy sospechoso. Johnny "Guitar" Watson es un héroe de culto hoy en día pero en su momento vendía mucho, tocaba por todos lados y lo invitaban a grabar a lo largo y ancho de California.

Aparece originalmente en: A Real Mother for Ya (1977)

Ver / oír en YouTube




domingo, 13 de diciembre de 2009

Video de la Semana: The Divine Comedy - Everybody Knows (Except You)

Neil Hannon en pleno arrebato romántico, sin dejar de lado su costado irónico. Todos saben que la ama, menos ella. Desde A Short Album About Love, del '97, otra (re)visita a la casa del mejor Scott Walker.





domingo, 18 de junio de 2023

Nick Cave & the Bad Seeds - The Boatman's Call


Impresionante racha la de Nick Cave. Desde su disco debut con los Bad Seeds (From Her to Eternity) hasta este, pasaron un poco más de diez años, con una productividad y un nivel dignos de asombro. Y eso que no estamos contando el período con The Birthday Party. En el medio tenemos Tender Prey, The Good Son, Henry’s Dream, Let Love In… para sacarse el sombrero. Supuestamente fue el período junkie del australiano, al parecer eso no le impidió trabajar frenéticamente.

Esta también es una colección de canciones que tienen que ver con una ruptura amorosa, con un corazón partido, todo un subgénero en la música popular, si nos ponemos a buscar ejemplos hay una cantidad considerable. Del dolor viene la inspiración. Sublimación le dicen en psicología. Es el mecanismo que encuentran el cuerpo, la mente y el alma para sacar afuera los demonios, de vomitar el veneno, lo que uno tiene adentro y está haciendo estragos. La sorpresa en The Boatman’s Call viene de la mano de la forma, las decisiones que se tomaron a la hora de grabar estos temas. Minimalismo absoluto. Baladas de piano, acompañamiento escaso, dosificado al máximo, a veces una batería con escobillas, un bajo y no mucho más. No se qué habrán hecho los Bad Seeds en las sesiones de grabación, habrán ido a tomar café al bar de la esquina, esperando a que los llamen para meter un arreglo inaudible. Es un triunfo absoluto en lo que a “tocar menos” respecta, a dejar que la canción respire y tenga lo justo y necesario, que no sobre nada.

Un ejemplo es “Lime Three Arbour”, una línea de bajo extraordinaria, con Cave sonando como nunca como cantante, se veía venir que iba a ir a parar a estos lados. Ya en Kicking Against the Pricks (el disco de covers) mostró su fanatismo por intérpretes que poco y nada tenían que ver con los referentes que tenían sus contemporáneos. Es que Nick Cave siempre fue un género propio. Sus héroes eran Scott Walker, el Elvis gordo y decadente que nadie escuchaba en aquellos años, Gene Pitney, los culebrones exagerados de Roy Orbison… estaba en otra. Siempre en su propio canal. Este es el disco que tiene “Into My Arms”, algo así como el “Let It Be” de los noventa, un verdadero himno, versionado por medio mundo todavía hoy en día. Incluso uno de los grandes temas, “People Ain’t No Good” apareció en la película de animación Shrek, validando a Nick Cave para un público al que jamás había llegado. Esto fue un antes y un después.

El siguiente fue No More Shall We Part, una suerte de saga, de continuación, bien hecha, con varios aciertos. No hizo la que muchos hubieran elegido que es optar por seguir lucrando con un éxito. En realidad sí lo hizo, a su manera. Como siempre.






Escuchar online en YouTube o en Spotify.






Chequear también:

The Birthday Party - Prayers On Fire
Nick Cave & the Bad Seeds - Abattoir Blues / The Lyre of Orpheus
Nick Cave & Warren Ellis - The Assassination of Jesse James by the Coward Robert Ford




domingo, 4 de mayo de 2025

5 Canciones 5: Color Humano, The Fleshtones, Dave Gahan & Soulsavers, The Nite-Liters y Big Star


Humberto Azulado de Azul
Color Humano

Del éxodo de Almendra salen Pescado Rabioso, Aquelarre y los grandiosos Color Humano, liderados por Edelmiro Molinari. Con Rinaldo Rafanelli en bajo y (nada menos) David Lebón en batería. ¿Se acordará Lebón de esos discazos en los que grabó?
Este vendría a ser el momento épico del debut. ¿Qué escuchaban estos tipos? Salían con cosas completamente únicas. Había cierta influencia de bandas anglosajonas pero esto era (y es) único. Por algo a todos estos discos fundacionales del rock sudamericano los buscan en el hemisferio norte. Ellos pueden pagarlos... andá a encontrar uno de estos en buen estado. Imposible.


Aparece originalmente en: Color Humano (1er. LP - 1972)

Ver / oír en YouTube


Let's Go
The Fleshtones

En el extraordinario Sweat: The Story of the Fleshtones, America's Garage Band, uno de los más entretenidos libros de música sobre la faz de la tierra, cuentan que Laboratory of Sound es el Disco de Drogas de los Fleshtones. Produjo Steve Albini y, al parecer, no fué una buena experiencia.
Algo así como Trust de Costello o Magician Among the Spirits de The Church. Una escucha a "Let's Go", el tema con el que arranca, no te dá ninguna pista. Es el sonido clásico de ellos, una banda ideal para una fiesta, rockera, claro. Esto sería el equivalente a los temas bobos que cantan las cheerleaders en las películas. Pero con guitarras.


Aparece originalmente en: Laboratory of Sound
(1995)

Ver / oír en YouTube


All of This and Nothing
Dave Gahan & Soulsavers

El corte de difusión, para el que se hizo un video. Dave Gahan... ¡qué pedazo de cantor! Siempre lo fué. Era un nenito cuando le metía su gola a "I Just Can't Get Enough" y ya sonaba como Scott Walker o cualquier otro cantante barítono de esos que han dejado una huella. ¿Y Soulsavers? ¿Qué onda? La verdad no sé nada de ellos, pero nada de nada. Sí escuché tres discos (contando este) Broken y It's Not How Far You Fall, It's the Way You Land, con el gran Mark Lanegan, el eterno colaborador -R.I.P. Marquitos... hats off a tu obra, tu legado- y la cosa viene por el lado de la oscuridad, la sordidez.


Aparece originalmente en: Angels & Ghosts (2015)

Ver / oír en YouTube


Money Runner (de la película Dollars)
The Nite-Liters

Una personal. ¿Me dejan? Tengo una lista de discos que busco (bastante extensa) y este lo tenía anotado hace años. Desde ahí que no lo escuchaba porque suelo hacer eso, si algo me gusta mucho espero hasta tenerlo para volver a escucharlo. Ni me acordaba porqué me había gustado y hasta pensé que era por la tapa. Cuando finalmente apareció (que maravilla la justicia de los discos) supe al instante. Esto suena veinte años adelantado a su época. Es increíble! Acá anticipan el sonido de Massive Attack.


Aparece originalmente en: Different Strokes (1972)


Ver / oír en YouTube


Back of a Car
Big Star

Los dos primeros discos de Big Star son buenos, son pioneros, salieron con algo novedoso. Pero me atrevo a decir que, en realidad, la leyenda se basa más que nada en lo que hicieron con 3rd, también conocido como Sister/Lovers. Ahí inventan a Elliott Smith y a todos los songwriters torturados que vinieron después. En dos o tres temas de Radio City ya estaba la semilla, la depresión suicida de Alex Chilton, que por suerte -para nosotros- pudo llevarla hacia un norte creativo. Al final, en la cara B sale esta pieza de conmovedora hermosura, que te prepara para lo que viene después; "Daisy Glaze". De otro planeta.


Aparece originalmente en: Radio City (1974)


Ver / oír en YouTube




domingo, 21 de diciembre de 2008

Tindersticks - Working for the Man


Desde principios de la década del 90, Tindersticks viene suministrando a los melómanos mas dedicados un refugio del agobio cotidiano. Los elementos que los distinguen no son novedosos en si mismos pero combinados dan por resultado una música excitante y única; una voz grave y lúgubre, letras de amor (y desamor) de relaciones tortuosas y personajes sórdidos, arreglos orquestales sencillos pero de poderoso efecto dramático.

La gigantesca “bolsa de influencias” de Tindersticks es simplemente inmensa, podemos oir ecos de Jacques Brel, del mejor Scott Walker, alguna que otra pincelada de Nick Cave y sus acólitos los Bad Seeds o el country perezoso de Townes Van Zandt (de hecho en Working for the Man versionan completamente su "Kathleen" con sorprendentes consecuencias) son sólo algunos de los nombres mas urgentes para mencionar.

Working for the Man compila todos los simples de la época del sello Island hasta el ’99, momento en que la banda cambia a Beggars Banquet. Para los fanáticos de la primer época, encontramos "Patchwork", aquel primer simple, para los que gustan de aquellos dúos memorables entre Lee Hazlewood y Nancy Sinatra está "Travelling Light" con Carla Torgeson de los Walkabouts. Aquellos que se conmueven con las historias de corazones rotos, parejas caídas en desgracia, hartas del tedio y el desgano, está "Tiny Tears", que pinta un panorama desolador; un hombre y una mujer en una cama, odiándose inconscientemente, pero imposibilitados de tomar una decisión que termine con todo de una vez. En definitiva, Tindersticks es versátil, hay un poco para todos los gustos, pero todo tamizado por una visión unificadora, una personalidad que convierte a la música de la banda en algo inmediatamente reconocible, una manera de hacer que las influencias, que son muchas y muy dispares, confluyan de forma coherente e inteligente.

Para nuestro beneplácito, Working for the Man viene acompañado de un disco extra que no estaba en la edición mas primeriza de esta compilación. Nos encontramos en esta ocasión con mas simples, alguna rareza, temas de un EP perdido en el tiempo y como “guinda de la torta” una versión de "Here" de Pavement que no hace mas que reforzar todo lo dicho anteriormente; Tinderticks puede tomar una composición que de movida parece completamente ajena al espectro habitual cubierto por la banda, y apropiarse con autoridad de ella, de hacerla completamente suya, de lograr otra canción mas de Tindersticks. No es poco.







Podés escucharlo entero en Spotify.







Chequear también:

Tindersticks - Curtains
The Walkabouts - Devil's Road
Mick Harvey - One Man's Treasure


miércoles, 12 de febrero de 2014

Ian Skelly - Cut from a Star


Si a Ian Skelly alguna vez le hicieron los repetidísimos chistes sobre bateristas, con Cut from a Star se encargó de sacárselos de encima a todos. Siempre a la sombra de su hermano -James- en The Coral, atrás de los parches, debe haber llegado a un punto en que necesitaba mostrar sus cualidades y sacar su disco solista y la verdad es que se luce. Incluso es un disco que puede llegar a gustarle a los que no son adeptos a la otra banda de Liverpool.

Es más; a lo largo de este debut no hay batería en varios de los temas, sí hay percusión y miles de instrumentos de color (oboes, flautas, teclados, etc.) y cuando aparece la batería está grabada con un nivel de sutileza que sorprende, nada haría pensar que estamos ante el disco solista de un baterista. Skelly es claramente un compositor de canciones, hecho y derecho.

Bueno… y ¿de que va musicalmente el disco? Es pop psicodélico, de alto vuelo. Tiene un pequeño regusto retro pero en ningún momento suena a disco viejo, a refrito, es claramente un álbum hecho con miras al futuro, un intento de actualizar el sonido de los Zombies, del primer Scott Walker, de Barrett, pero para el siglo veintiuno, sin ignorar todo lo que pasó entre medio, el post punk de Echo & the Bunnymen (otros coterráneos) y la neo-psicodelia de los noventa de Beta Band o los mismos Flaming Lips.

Si bien la manera de componer y de cantar de Ian Skelly parece tener como punto de partida a varios de los que nombramos anteriormente, en ningún momento sus canciones suenan convencionales o remanidas, es solo cuestión de escuchar “Paper Sky” o la elegantísima “Nickel and a Dime” para darse cuenta que esto es algo nuevo, que es difícil encontrarle comparaciones o puntos de referencia. En “D.N.A.” incluso, uno de los puntos altos indiscutidos, hay una interesante mezcla entre los primeros Moody Blues y el spaguetti-western de Morricone, todo bañado por una pátina de misticismo oriental que termina siendo un verdadero álmibar auditivo. No esperan guitarrazos ni estridencias en Cut from a Star, lo de Skelly viene por el lado del arreglo inteligente, del cambio de ritmo inesperado y por el sacrificio en pos de una totalidad; la canción.

En esta era en que sabés que si alguien te dice que esta es la “banda del momento” sabés que tenés que desconfiar de manera automática, que alguien haga un disco sin más aspiraciones que hacer canciones hermosas, que seguir su musa a ciegas sin importarle el resultado, porque es clarísimo que este disco no aspira a ningún tipo de masividad, es más que meritorio. Chapeau por Ian Skelly, el baterista de The Coral.







Escuchar online en YouTube o en Spotify.







Chequear también:

The Moody Blues - A Question of Balance
The Coral - Butterfly House
Bill Ryder-Jones - A Bad Wind Blows In My Heart



jueves, 1 de agosto de 2013

Bill Ryder-Jones - If...


Una melodía de cuerdas al frente, atrás un verdadero entramado a cargo de una orquesta, de repente surge un piano con otra melodía… ¿John Williams? ¿Música de películas? No. Es el primer disco solista de Bill Ryder-Jones, alguien que estuvo a cargo de las seis cuerdas en The Coral (oriundos de Hoylake, en la península de Wirral) durante casi diez años. Sorprende y de la forma más inesperada. Cuando alguien se va de un grupo puede ser por varios motivos pero acá es claro que el tipo estaba en otra. Acá no hay nada del rock/pop sixtie de su antigua banda, de hecho la mayoría de las composiciones son instrumentales. De guitarra poco o casi nada.

Inspirado por Si una noche de invierno un viajero, de Italo Calvino, Ryder-Jones pinta su aldea con la ayuda de la Orquesta Filarmónica de Liverpool y esta vez no es como suele suceder, que la orquesta está metida a la fuerza en las canciones, acá es exactamente lo contrario. Para darse una idea aproximada, recién en el tercer tema, en “Leaning (Star of Sweden)” se escucha la voz de quien firma este disco, una voz que tiene en expresividad lo que no tiene en recursos técnicos, un Nick Drake del siglo veintiuno se podría decir. Es una mezcla de folk barroco con música de cámara, teñido de una melancolia extraña, ideal para meditar o leer. Con la salvedad de que se trata de una música a la que, si uno le presta atención, se le pueden encontrar detalles nuevos todo el tiempo. ¿A quién está apuntado If…? Es una pregunta que puede llegar a surgir porque esto no es música para acompañar a su generación, ni mucho menos, va a contramano de prácticamente todo, no es fácil de digerir y requiere de mucha atención para encontrar sus virtudes y sutilezas. La respuesta es simple; a nadie. Quien quiera oír que oiga, parecen decir cada una de las canciones. El autor se ha contentado con seguir a su musa hasta las últimas consecuencias, sacrificando cualquier pretensión de éxito comercial.

Tan mal no le fue, la crítica lo trató bien, incluso mejor que a sus ex-compañeros, y este año sacó una suerte de continuación, un disco parecido pero más orientado a la canción. Hay gente que sigue intentando escribir la música clásica de nuestros tiempos. 







Escuchar online en YouTube o en Spotify.







Chequear también:

Scott Walker - Climate of Hunter
The Coral - Shadows Fall [EP]
Bill Ryder-Jones - A Bad Wind Blows In My Heart



domingo, 11 de julio de 2021

5 Canciones 5: Riff, The Walkabouts, Bright Eyes, Tom Waits y Paul Williams


Arañas y ratas
Riff

¡Essssssaaaaaa! Velocidad desquiciada, muy a tono con la NWOBHM, Maiden, Motörhead, Judas, etc. El disco "diferente" de Riff fué reeditado hace poco, por suerte, hacía rato que era difícil de conseguir. Incluso la voz de Pappo, limitada y más bien grave, no desentona en el contexto de este temazo para agarrar la ruta. ¿Quién hace los gritos de águila al estilo Halford antes del solo de guitarra? Que genialidad. De ese solo ni hablemos. Demoledor.

Aparece originalmente en: Riff VII (1985)

Ver / oír en YouTube


Disamistade
The Walkabouts

La banda más europea de todas las que surgieron de Seattle en los noventa. Hasta el punto que el líder y álma máter, Chris Eckman, se fué a vivir a Lubliana, la capital de Eslovenia y armó ahí su estudio de grabación. Train Leaves at Eight es un disco de versiones de autores europeos, entre quienes figuran Mikis Theodorakis, Scott Walker, el catalán Luís Llach, y Jacques Brel. Este es un cover del gran Fabrizio de André, de un trabajo relativamente actual, Anime Salve, del '96.

Aparece originalmente en: Train Leaves at Eight (2000)


Ver / oír en YouTube


Don't Know When But a Day Is Gonna Come
Bright Eyes

Vendría a ser la banda de Connor Oberst, el niño mimado de la música yanqui de los últimos veinte años. El pibe responde con canciones, con discos, con muchísima música, es muy prolífico y cuando la pega... pica altísimo. Acá hay tristeza, sordidez, algo medio jodido que parece estar ahí agazapado, no hace falta prestar mucha atención para darse cuenta de que hay mucha intensidad de sentimientos acá.

Aparece originalmente en: Lifted or the Story Is In the Soil, Keep Your Ear to the Ground (2002)

Ver / oír en YouTube


No One Knows I'm Gone
Tom Waits

De esas grandes canciones de Tom Waits que te estrujan el corazón durantes unos minutos y cuando te sueltan, cuando terminan, sentís que algo te quedó, que te sometiste a un tormento que terminó siendo caricia. El título ya te hace situarte en algún lugar, sería "nadie sabe que me fuí", el tipo invisible, el que pasa desapercibido pero que lo sufre y siente en el alma. En menos de dos minutos dijo todo lo que tenía para decir.

Aparece originalmente en: Alice (2002)


Ver / oír en YouTube


So You Wanna Be a Boxer
Paul Williams

Algó así como una mezcla entre Elton John y Cuasimodo, el protagonista de El Jorobado de Notre Dame. Esta canción está en la banda sonora de Bugsy Malone, una película de mafiosos protagonizada por niños y es difícil de escuchar fuera del contexto. Bien podría ser de esos temas de los Kinks con esa onda de comedia musical. O mejor dicho music hall, como dirían los de Muswell Hill.

Aparece originalmente en: Bugsy Malone [banda sonora oficial] (1976)

Ver / oír en YouTube