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jueves, 16 de abril de 2009

Lee Hazlewood - The Very Special World of Lee Hazlewood


Lee Hazlewood era, antes que nada, un hombre de mundo, con un aire beatnik y una imagen de mujeriego eterno, apegado a las bebidas espirituosas fuertes y al humo de cigarrillos de marca. Le llegó el revival cuando gente como Nick Cave, Tindersticks, Beck o Thin White Rope lo rescataron del olvido.

Famoso en la década del sesenta por cantar -y componer- con Nancy Sinatra canciones de extravagante belleza y peculiar atractivo. Se pueden nombrar "Some Velvet Morning" (que Primal Scream convirtió en hit a ambos lados del Atlántico a principios del siglo XXI), "Summer Wine" o "Jackson". Según cuenta la leyenda Hazlewood incitaba a la hija de Frank, dueño por aquel entonces del sello Reprise, a cantar como si estuviera seduciendo a camioneros. Logrando ese sonido sensual y sugerente tan caraterístico. Hay mucho mas para quienes estén dispuestos a asomarse por debajo de la punta del iceberg. Varios de sus discos solistas han sido reeditados con mucho cariño y respeto por Smells Like Records, el sello discográfico de Steve Shelley de Sonic Youth, otros tantos aparecen hoy en día en una variedad asombrosa de sellos y el resto, algunos injustamente, están esperando que alguien se digne a editarlos.

The Very Special World of Lee Hazlewood del año '66, salió por MGM records y según cantante sueca  Suzi Jane Hokum -compañera sentimental en esos años- aquellas grabaciones eran consideradas por Hazlewood como demos para asuntos mas importantes. Cuesta creer esta afirmación. La producción suntuosa, casi barroca y algo cursi (una constante a lo largo de la carrera del nacido en Mannford, Oklahoma) parece negar esta premisa.

Acá aparece por primera vez el que quizás sea su tema mas famoso, nada menos que "These Boots Are Made for Walking", "Sand" a dúo con Hokum y "Not the Lovin' Kind", en una increíble versión bossa-nova. Estas tres canciones volvería a grabarlas con Nancy Sinatra y queda en manos del oyente decidir qué versión prefiere. Eso no es todo porque The Very Special… tiene algunas de las joyas del inmenso catálogo de Hazlewood; "My Autumn's Done Come" es sorprendente, dramática. Una letra escalofriante que reflexiona acerca de lo imposible y del paso del tiempo. Sostenida por una orquestación cinematográfica, rica, evocativa. "I Move Around" relata sus peripecias a lo largo y ancho del mundo, delatando su naturaleza inquieta y curiosa. Tampoco faltan los ejemplos del particular sentido del humor de Hazlewood, como "When a Fool Loves a Fool" o "My Baby Cried All Night Long".

Este disco y el que le sigue (Lee Hazlewood-ism: Its Cause and Cure) fueron editados en un CD doble llamado These Boots Are Made For Walking: The Complete MGM Recordings donde también aparece un LP muy raro llamado Something Special, que en su momento solo había aparecido en Alemania. Increíblemente, la secuencia original de los dos primeros fue alterada para esta edición y las canciones aparecen mezcladas entre sí, cosa que puede resultar molesta para quienes conocían los álbumes de la forma en que fueron concebidos.







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Lee Hazlewood - Trouble Is a Lonesome Town
Lee Hazlewood - Requiem for an Almost Lady
Lee Hazlewood - Cowboy In Sweden




jueves, 6 de octubre de 2016

Varios - Total Lee! The Songs of Lee Hazlewood


Qué bueno debe haber sido para el maestro recibir este disco en sus últimos años de vida, con cierto sabor a revancha en el paladar, constatando que finalmente, el mundo entendió lo que tenía que entender. Alguien que tuvo veinte en la década del cincuenta, de repente es héroe de pibes que nacieron cuarenta años después, que podrían incluso ser sus nietos. La famosa inmortalidad de la música trascendental, se podría decir.

Para los verdaderos fanáticos, Total Lee! es un hallazgo, una bendición, escuchar a Stuart Staples de Tindersticks haciendo una versión increíblemente respetuosa de “My Autumn’s Done Come” es casi conmovedor. Lee Hazlewood lo escribió en sus cuarenta y tantos, más o menos la edad de Staples a la hora de esta bienvenida versión, una reflexión que invita a pensar en nuestros años finales, cuando queda poca cuerda en el carretel. No hay grandes reinterpretaciones a largo del disco, esto es una muestra de respeto, en el mejor sentido de la palabra, hay arreglos diferentes, alguna que otra alteración en las letras, pero acá la historia parece haber sido sacarse el sombrero. 


Pero con una pequeña / gran salvedad; la selección de canciones. 

La discografía de Lee Hazlewood es enorme, repleta de rincones oscuros, todavía hoy hay varios discos sin reedición en CD y los LPs originales son prácticamente imposibles de encontrar, a pesar del reciente trabajo de rescate del sello especialista en reediciones Light In the Attic.
Queda claro que quienes entran en el mundo de Barton Lee Hazlewood, lo hacen con una zambullida, a juzgar por la lista de temas. Jarvis Cocker de Pulp se reencuentra con su viejo guitarrista, el ahora exitoso -como solista- Richard Hawley y le dan una vuelta de tuerca a “The Cheat”, el segundo single de Sanford Clark, el que siguió al exitoso “The Fool”, cuando Lee todavía no había debutado como solista y se dedicaba a producir y componer. The Amazing Pilots agarran una vieja canción de una película que sólo había salido en Suecia y se despachan con “Soul’s Island”, una de las cumbres acá y Stephen Jones con Luke Scott hacen una proveniente de The N.S.V.I.P.’s, probablemente el disco solista más recóndito de Hazlewood. Tampoco faltan las conocidas como “Summer Wine”, a cargo del ex-Lemonheads, el blondo Evan Dando con Sabrina Brooke, quien imita a Nancy Sinatra sin disimulo. Calexico la rompe con “Sundown, Sundown” y los Webb Brothers se animan a darle un giro inesperado a “Some Velvet Morning”, el tema más versionado del oriundo de Oklahoma.

La guinda del postre viene de la mano del librito, con anotaciones individuales de cada una de las canciones por parte de Mr. Hazlewood en persona, quien se siente claramente halagado pero no puede con su genio y hace unos comentarios buenísimos, cada vez que escucha algo que le llama la atención. Imperdible. Tanto para fanáticos como para recién iniciados.







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Varios - Califia: The Songs of Lee Hazlewood
Lee Hazlewood - The LHI Years: Singles, Nudes & Backsides (1966 - 71)

Varios - This Is Where I Belong: The Songs of Ray Davies & The Kinks




miércoles, 6 de enero de 2016

Lee Hazlewood - For Every Solution There's a Problem


Este disco sale justo en la época del redescubrimiento de Lee Hazlewood, coincidiendo, no casualmente, con la masividad de Internet. Un par de años antes había hecho un disco de standards muy a su manera, que había sido editado por el sello de Steve Shelley, baterista de Sonic Youth. El último LP de estudio con canciones propias había sido Back On the Street Again… unos veinte años atrás!

Su primer álbum, Trouble Is a Lonesome Town (del '63), tiene algunas coincidencias con este; lo grabó como una especie de demo para que lo canten otros artistas y alguien decidió editarlo tal cual estaba, sin ningún tipo de producción. For Every Solution There’s a Problem también es acústico, varias de sus canciones habían sido grabadas por otros cantantes y algunas habían aparecido en discos anteriores. Por ejemplo “Save a Place for Me” o “Dolly Parton’s Guitar”, esta última tenía unos arreglos que dejaban bastante que desear, sin mencionar el típico chiste de mal gusto, al estilo Lee Hazlewood, del título. Acá la versión es más despojada, se podría comparar con los American Recordings de Johnny Cash producidos por Rick Rubin. En el librito escribe la introducción, y en un clásico gesto de auto-boicot, aclara que “estos demos por ahí le gustan a alguien más que… a mí”.

La cosa tiene sabor a despedida (impresionante "Strangers, Lovers, Friends" casi al final) y tiene momentos que están a la altura de sus grandes canciones, como el escalofriante “Dirtnap Stories” en donde el protagonista compara su situación con “morirse en Navidad, antes de que se abran los regalos”. En todos los temas aparece su fiel ladero, el guitarrista y arreglador Al Casey, compartiendo incluso los créditos en algunas de las composiciones. En “Suddenly Tennessee” crea un pueblo inexistente, bien fiel a su raigambre beatnik y es country del viejo y bueno, elevado a la enésima potencia por esa voz grave y aguardentosa que tanto queremos, el barítono patentado de Lee Hazlewood.

For Every Solution... no es uno de los imprescindibes dentro su considerable catálogo, se podría decir que es casi una curiosidad para fanáticos que quieren saber en qué andaba en sus últimos años. Por momentos la magia está intacta.







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Lee Hazlewood - Something Special
Lee Hazlewood - I'll Be Your Baby Tonight
Lee Hazlewood - Farmisht, Flatulence, Origami, ARF!!! and Me...



lunes, 28 de mayo de 2012

Lee Hazlewood - Poet, Fool or Bum


Hubo un momento en que Lee Hazlewood se volvió una referencia ineludible. Fue a mediados de los noventa. Época de revivals y exhumaciones varias. Algunas más merecidas que otras, sí. A medida que los discos del hombre de Mannford, Oklahoma se volvían más difíciles de conseguir, crecía la cantidad de músicos que declaraban que habían crecido escuchándolo. Eran Nick Cave, Beck, los Sonic Youth y la lista podría seguir un buen rato. Atrás quedaban los roqueros (y disqueros) que fruncían el ceño al no entender el evidente elemento kitsch que nunca falta en muchas de las canciones de Hazlewood.

El tipo tocó el cielo con las manos con Nancy Sinatra, y claro; ella no “cantaba bien”, el que sí lo hacía era Jon Anderson de Yes. Como va cambiando la percepción que se tiene de las cosas ¿No? No vamos a contar la vida del amigo Lee en estos pocos párrafos porque sería una verdadera odisea y además seguro que va a estar mejor contado en cualquiera de los miles de sitios de Internet y revistas. Sí vamos a hablar un poco de este trabajo, Poet, Fool or Bum, aparecido originalmente a principios de la década del setenta, con un Hazlewood de más de cuarenta años, disfrutando del éxito que había tenido como productor y haciendo lo que se le cantaba con sus discos solistas que sacaba a través de su sello LH1. El título sería “Poeta, tonto o mendigo” y de ahí se desprende la primer anécdota divertida. Charles Shaar Murray, crítico canchero de la revista NME, hizo un comentario al respecto del disco que constaba de una sola palabra y no dudó en elegir una de las tres opciones del título: escribió simplemente “mendigo”. Descalificador y categórico el muchacho.

Pero hoy suena como nunca, escuchen la canción que dá título y digan si no podría haber estado en cualquiera de los primeros cuatro de Scott Waker, producción grandilocuente, excelentes arreglos de cuerdas y vientos… los Tindersticks harían cualquier cosa por algo cercano a esto. En la letra Hazlewood da cuenta y saca pecho con su estilo de vida nómade, holgazán y mujeriego, siempre al borde de la auto parodia: “¿Un poeta? No. ¿Un Tonto? Espero que no… ¿Un mendigo? No, solo soy yo mismo”. También hay dos versiones, dejando claro que se trataba de alguien que prestaba mucha atención a lo que pasaba musicalmente a su alrededor y no tenía prejuicios a la hora de escuchar a los que lo seguían generacionalmente. Está "Martha", del primer disco de Tom Waits, que le queda como anillo al dedo y "Come Spend the Morning" de Leonard Cohen, con esa voz cavernosa que es su marca registrada. También se encarga de darle de comer al rumor que lo relacionaba sentimentalmente con la hija de Mr. Sinatra, en la delicadísima "Nancy & Me". En "The Performer" se pone del lado del músico talentoso pero sin suerte, ese que se la pasa recorriendo escenarios de mala muerte sin ver un peso. Bueno, la gran mayoría, digamos.

Si no escuchaste ninguno de los discos de Lee Hazlewood, Poet, Fool or Bum tranquilamente podría a ser la puerta de entrada a un mundo único, uno en que las leyes de lo que está bien y mal no están del todo definidas, en donde nadie se toma en serio nada y los desengaños amorosos son excusas perfectas para esos "chistes". Bienvenidos.







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Nancy Sinatra - How Does That Grab You?
Lee Hazlewood - Requiem for an Almost Lady
Lee Hazlewood - Cowboy In Sweden


jueves, 17 de agosto de 2023

Lee Hazlewood - Requiem for an Almost Lady


Hubo seis o siete años en que hizo todo bien. Tenía algunos años más que los que estaban dando vuelta de una vez y para siempre la música popular. No muchos, unos diez más que los Beatles por ejemplo, pero en aquellos días de aceleración brusca, era un abismo generacional. Lee Hazlewood, en vez de darle la espalda a las novedades, como suele pasar con tipos "ya establecidos", paró sus antenas, incorporó. Tampoco es que se convirtió en un iconoclasta absoluto, pero para alguien que venía de un nicho medio conservador, lo suyo fué notable, distinto.

"Some Velvet Morning", una de sus canciones más famosas, es country, pero hay una atmósfera de ensueño, una cosa narcótica, embriagadora. ¿Y sus discos como solista? Ahí hacía lo que se le cantaba. Como se ganaba el pan de cada día con Nancy Sinatra y como productor de otros artistas, nadie esperaba mucho de Lee Hazlewood solista, su retribución a la compañía venía de otro lado. Quizás por eso tenía carte blanche en el estudio. No iba a venir un ejecutivo a vetarle un tema o una idea. Love and Other Crimes -uno de sus discazos- tiene a la Wrecking Crew como sesionistas, dando cátedra de cómo tocar (y grabar) en función de la canción.

Requiem for an Almost Lady es otro de esos discos de ruptura, de separación. Un subgénero que empezaba a asomar en la primer mitad de los setenta. Hecho a su manera, como podría esperarse. Toca todos los temas; el dolor, el rencor, tristeza, aceptación, burla. Lee Hazlewood era un maestro en eso de reírse de uno mismo, las introducciones habladas en los temas son geniales acá. "El día que nos conocimos los dioses se dieron vuelta y se rieron bien fuerte" o "En el principio no había nada, pero era divertido mirar la nada crecer".  Requiem… está producido de manera muy sencilla, mayormente acústico, sin batería. De todas maneras hay variedad musical y los arreglos están puestos en el lugar justo. El clavicordio en "Won't You Tell Your Dreams" o esa nota insistente en el cierre del estribillo de “Come On Home to Me”, el tema oscuro y psicodélico del disco, con una letra impresionante en su balance entre sencillez, poesía y elocuencia.

Lee Hazlewood es, como bien dicen varios, un gusto adquirido, podés quedar afuera de sus chistes tontos pensando en qué es lo que encuentra la gente que lo defiende a capa y espada. Pero si ya sos parte de esa gente, no hace falta que te expliquen nada. Y esta es otra de sus obras maestras.






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Waylon Jennings - Singer of Sad Songs
Nancy Sinatra - Movin' On With Nancy
Lee Hazlewood - These Boots Are Made for Walkin' (The Complete MGM Recordings)


 

sábado, 7 de diciembre de 2013

Lee Hazlewood - Won't You Tell Your Dreams



No sé cómo llegué a encontrarme con el gran Lee Hazlewood pero sí me acuerdo que lo conocí en una época en que parecía estar por todos lados, hasta Primal Scream hizo una versión de "Some Velvet Morning" que sonaba mucho, Beck lo mencionaba siempre, lo mismo Nick Cave, etc. Internet ayudó, por supuesto.

Esta balada es un poco difícil de separar del disco que la contiene, un disco de ruptura pero que es cien por ciento Lee Hazlewood en cuanto a indiosincracia. Nadie balancea tan bien el delicadísimo equilibrio entre humor, grasada, arreglos y producción. Y después está la voz. ESA voz.

Los chistes entre tema y tema son tan tontos que caen simpáticos ("el día que nos conocimos, los dioses se deben haber dado vuelta y se deben haber reído a carcajadas"). Acá el acompañamiento es austero pero está dosificado con maestría, la letra es buenísima ("por favor le dirías a tus sueños que dejan en paz mi habitación"), ella se fué pero sigue presente por todos lados. Maestro de los maestros. Lee.





Podés escucharla en YouTube.





Encontrala originalmente en:
Parece que gracias a la impecable labor del sello Light In the Attic le está llegando el reconocimiento, este disco dura menos de media hora pero vale la pena ponerse en campaña para conseguirlo.
Requiem for an Almost Lady (1971)





miércoles, 1 de mayo de 2024

5 Canciones 5: Horacio Guarany, Lee Hazlewood, Cowboy Junkies, Tom Petty y Roky Erickson


Caballo que no galopa
Horacio Guarany

Durante la mayor parte de mi vida lo odié a Guarany. Me pasaba más o menos lo mismo con otros personajes que solían hacer apariciones más bien patéticas en programas de TV. Charly García sería otro, Cerati y su acentito de colegio pivado... esos son algunos de los que se me vienen a la mente ahora. Con Guarany me pasó hasta que escuché sus discos, el primero con el que entré fue Canta Martín Fierro, del '64. Este tema lo conoce todo el mundo, es muy famoso, por lo menos en Argentina. ¿De qué va la metáfora? Si no te ponés las pilas... cagaste. ¿Algo así vendría a ser? Uno puede interpretarla como quiere, supongo.

Aparece originalmente en: Volveré en un canto (1975)

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Soul's Island [narration]
Lee Hazlewood

Producción gigantesca. A lo grande. Orquesta entera, una cosa muy cinematográfica (esto es una banda sonora) y un poco exagerada. La delgada línea en la que a Lee Hazlewood tanto le gustaba hacer equilibrio. Esto está grabado cuando vivía en Suecia, en una suerte de auto-exilio, seguramente relacionado al correteo de rubias exuberantes. No tengo idea de cuánto habrá sido la tirada, sí hubo una época en que un original de A House Safe for Tigers cambiaba de manos por sumas astronómicas. Es una de las tantas joyas ocultas de su catálogo. Hasta que lo reeditó hace unos años el sello Light In the Attic.

Aparece originalmente en: A House Safe for Tigers (1975)


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New Dawn Coming
Cowboy Junkies

Nunca voy a entender porqué estos tipos no tienen más reconocimiento. O porqué no son más apreciados. Nunca salieron del nicho de "banda de culto". Injustamente. En Miles from Our Home hay un poco de los cuatro o cinco estilos que ellos dominan a la perfección. Tienen temas que podrían describirse como folk radial con guitarras acústicas (cercano a R.E.M.) y otros que son bien oscuros, casi diabólicos. Este estaría a mitad de camino. Tiene gancho pero no es un tema luminoso, más bien lo contrario. Y la voz de Margo Timmins es un punto aparte.

Aparece originalmente en: Miles from Our Home (1998)

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First Flash of Freedom
Tom Petty and the Heartbreakers

En los últimos dos discos de estudio de Tom Petty hubo un pequeño cambio. Algo muy sutil, pero amplió un poco el abanico de estilos, hubo sorpresas. Este temazo sería una de esas. Invisible, jazz rock, El jardín de los presentes. Que extraordinaria secuencia de acordes. El tema flota, va en el aire. En una atmósfera drogona y letárgica. No me fijé bien en qué dice pero el título podría ser "primer golpazo de libertad". Como siempre, el capo de los Heartbreakers se las arregla para hacer que una idea muy sencilla o una frasecita te deje pensando. Una de sus tantas virtudes.

Aparece originalmente en: Mojo (2010)


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The Damn Thing
Roky Erickson

Con un nivel de crudeza altísimo. Más podrido que el resto de los temas de Don't Slander Me. Se ve que esto está grabado en diferentes sesiones. Y cómo canta Roky amigos... ¡Por Dios! O por el demonio, como hubiese seguramente preferido el ex-cantante de los psicodeliquísimos 13th Floor Elevators. También hay originalidad en la forma en que está armado el tema, con una rítmica bien pensada. Es básicamente una buena idea explotada al máximo, algo habitual en los temas de Roky Erickson. Otros ejemplos: "Burn the Flames", "John Lawman", "I Think of Demons", "I Walked With a Zombie" y podés agregar varios más. TEMAZO.

Aparece originalmente en: Don't Slander Me (1986)


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lunes, 7 de junio de 2021

5 Canciones 5: Joan Armatrading, El Siempreterno, Lee Hazlewood, Johnny Harris y Tom Verlaine


Head of the Table
Joan Armatrading

Sorprende lo actual, moderno y atemporal que suena esto, uno de los grandes temas del disco debut de esta cantautora inglesa, hija de inmigrantes caribeños. Vendría a ser algo así como la versión femenina de Van Morrison, con ese misticismo y espiritualidad a flor de piel. Claramente compuesto al piano, cuando entra la batería parece un tema grabado dos década más tarde. Frena, sube y baja y encima tiene esa voz tan potente y característica.

Aparece originalmente en: Whatever's for Us (1972)

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Bajo este sol
El Siempreterno

Temazo del primer disco de estudio de El Siempreterno, la banda que armaron Ariel Minimal (de Pez, claro), Sergio Rotman y Mimi Maura. Acá hay un poco de Gun Club, Comsat Angels, etcétera, todo llevado y actualizado a los tiempos globales que corren. Las armonías vocales -muy prolijas- son una excepción para una banda como esta. Hay personalidad de sobra.

Aparece originalmente en: El Siempreterno (2010)


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Stone Cold Blues
Lee Hazlewood

Al parecer, el tipo que aparece haciendo scat en casi todos los temas es Billy Strange, el legendario ingeniero de sonido, a los cuatro o cinco temas lo querés matar. ¿Estarían en pedo o drogados cuando grabaron este disco? Something Special solamente sale en Alemania y en los países escandinavos. Más tarde se reeditaría, como toda la obra de Lee Hazlewood. Esto es un blues acústico duro y puro, como su nombre bien lo indica.

Aparece originalmente en: Something Special (1968)

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Paint It Black
Johnny Harris

Compositor de música para películas nacido en Escocia. Había sido arreglador, conductor y productor de los discos de Petula Clark de fines de los sesenta. Este disco lo grabó con los más requeridos músicos de sesión de Londres y fué presentado en vivo en el Albert Hall, en su momento. El arreglo al que somete el clásico de los Stones habla muy bien del original, se banca cualquier tratamiento, lo hemos escuchado tocado en todo tipo de versiones y siempre sale andando. Acá vendría a ser música de película italiana con Mastroianni en el papel principal. En un momento mete un cambio y acelera y ahí es cuando te atrapa de una vez y para siempre.

Aparece originalmente en: Movements (1970)


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Without a Word
Tom Verlaine

Alguna vez escuché que, en Television, Verlaine era el que volaba y Richard Lloyd el encargado de ponerle un cable a tierra. Nunca le encontré mucho sentido a eso. Este es un temazo del segundo disco de estudio, Dreamtime. Mucho arpegio, siempre con un ambiente enrarecido, un tipo que compone en una especie de galaxia propia en la que habita en soledad. Cuando llega el solo de guitarra te das cuenta al instante que es él quien lo está tocando. A diferencia de muchos guitarristas, la canción no es una excusa para tocar un solo.

Aparece originalmente en: Dreamtime (1981)

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jueves, 13 de septiembre de 2012

Isobel Campbell & Mark Lanegan - Hawk


Varias cosas vienen a la cabeza a la hora de hablar de la sociedad que tienen Isobell Campbell y Mark Lanegan hace ya unos años. La primera es… ¿De dónde saca tiempo Lanegan? ¿Cómo hace para ser tan prolífico y mantener un estándar de calidad en todo lo que hace? Saca discos con Greg Dulli bajo el nombre The Gutter Twins, colabora también con el dúo electro-rock Soulsavers y encima tiene una carrera solista muy saludable, aunque quizás no sea esa la palabra más adecuada.

Otra cosa que llama la atención es que acá Lanegan es un mero colaborador, la ex-Belle & Sebastian es la que compone todas las canciones, escribe las letras y arregla las partes de cada instrumento. Algo muy meritorio si tenemos en cuenta que las canciones de Hawk jamás suenan femeninas y para nada aniñadas como sí eran sus primeros intentos como solista. Si Campbell quiso emular a sus héroes, hacer su propia interpretación de Johnny Cash y June Carter lo logra. Esto es mucho más que recreación, más que una imitación. En Lanegan encontró a su Lee Hazlewood, el tipo con la voz cascada por los excesos y con miles de historias de ruta, con la damita delicada y frágil; una combinación que no puede fallar, el viejo truco de la bella y la bestia. También es llamativo como ella pasa a segundo plano, sobre todo a nivel vocal, casi nunca hace voz líder y lo deja a Lanegan hacer lo suyo, contentándose incluso con algunos murmullos a modo de coro y suspiros apasionados que responden a los fraseos guturales de su partenaire. ¿Quieren más sorpresas? El instrumental que dá título al disco, un blues rápido y destartalado como los que hace Dylan ahora, con unos arreglos podridos disonantes que se encargan de hacernos acordar que este es un disco de rock, en todo sentido.

¿Más? Las dos versiones de Townes Van Zandt. Si… ¡Dos! El cantautor texano sigue siendo reivindicado, merecidamente. Los temas que eligen son “Snake Song” y la inoxidable “No Place to Fall”, en donde la voz de Lanegan suena más limpia -y respestuosa- que nunca. También está la balada celta “Eyes of Green”, que no estaría fuera de lugar en los discos de los noventa de los Waterboys.
También hay guiños, a Mazzy Star en “To Hell and Back Again”, en donde sí canta Campbell y suena exactamente igual a Hope Sandoval. A Nancy y Lee hay muchas “sacadas de sombrero”. Varias. “Sunrise” tiene a “Sundown, Sundown” como punto de referencia inequívoco y “Come Undone” tiene un arreglo de piano y un clima general muy parecido a “Friday’s Child”.

Este es ya el tercer disco de estudio que hacen juntos y, si alguno miró de reojo o desconfió cuando este proyecto se puso en marcha, cuando empezaron con Ballad of the Broken Seas, con todo el hype de cierta prensa, no tienen más que escuchar Hawk para darse cuenta de que acá hay tela para cortar.








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Chequear también:

Lee Hazlewood - Cowboy In Sweden
Nick Cave & the Bad Seeds - No More Shall We Part
Isobel Campbell & Mark Lanegan - Sunday at Devil Dirt



viernes, 28 de septiembre de 2012

Disco del Mes: Lee Hazlewood - A House Safe for Tigers


Lee Hazlewood
A House Safe for Tigers
1975










CBS










domingo, 11 de mayo de 2014

Sombrero - ídem [1er. LP - 2014]


El día que el mundo sea un lugar más justo, el disco debut de Sombrero será considerado el equivalente argentino a Sweetheart of the Rodeo de los Byrds o Wee Tam and the Big Huge de Incredible String Band en Inglaterra. O cualquiera de los cinco primeros LPs de Os Mutantes en Brasil. Es una fusión perfecta entre rock y música que tiene años de historia. En realidad esto se intentó antes, de la mano de MPA (con el Chango Farías Gómez), Huerque Mapu y otros grupos menos conocidos. Pero… ¿con onda? ¿con actitud rock? Probablemente sea la primera vez que algo así funciona en serio.

Algo que puede ser la diferencia básica entre los intentos fallidos y lo que hacen los Sombrero, es que los últimos tienen sentido del humor, la intro, de la mano de “El rápido” o el recitado de los “bandidos que ya pagaron su precio a la sociedad”, en un acento de película mal doblada, es imposibe escucharlo y no reírse aunque sea un poco. Si fue intencional felicitaciones y si termina siendo así por accidente… pulgares arriba por corajudos.

Varios de los temas son golazos de mitad de cancha; “Procesión a Llullaillaco” es impresionante, un Brian Eno del altiplano que es oír para creer, esto no se hizo nunca y si se hizo ¿a quién le importa si está tan bien logrado? “El calor de Purmamarca” transmite con música el agobio que sugiere su título, te ves automáticamente en medio del desierto, rogando por un vaso de agua y una polvareda a lo lejos que signifique la salvación. Si Morricone hubiera nacido en los Valles Calchaquíes, probablemente hubiese aparecido con algo similar a “Matrero”, una de las joyas del disco. Algo parecido pasa con “La insolación”, uno de los temas más oscuros y psicodélicos, que en ningún momento deja de formar parte del conjunto, al contrario, se mezcla hábilmente y termina encajando perfecto. También tiene el cover “bien pensado”, en este caso de la mano de “It Girl” de Brian Jonestown Massacre, original de Thanks God for Mental Illness, casi irreconocible. La banda se apropia de la canción y, si alguien no te tira el chimento, no te enterás que no era una tema de Sombrero.

Esta es la música de nuestros tiempos, debería hacernos sentir orgullosos y repensar algunos eslóganes cansados, que de tan repetidos terminan hartando, música que toma prestado de los lugares adecuados, para desembocar en un asunto propio y audaz. Un gran disco. ¡Chapeau!







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Chequear también:

Lee Hazlewood - The Very Special World of Lee Hazlewood
Caléxico - Hot Rails
Ennio Morricone - A Fistful of Dollars




jueves, 11 de noviembre de 2010

Primal Scream - Vanishing Point


Primal Scream es la banda perfecta para mandar al frente a cierta prensa especializada. Un breve repaso: segunda mitad de los ochenta, quieren ser los Byrds y usan camisas paisley para la tapa del primer disco, Sonic Flower Groove. ¿Resultado? Se les rieron en la cara. Casi en seguida agarran las camperas de cuero y quieren ser los MC5 y los Flamin' Groovies en el segundo disco, titulado simplemente Primal Scream. También, se burlaban de cosas tan triviales como los cortes de pelo. ¿La música? Bien gracias. Fines de los ochenta / principios de la década siguiente. Estallido de la cultura rave. Deciden saltar al tren y eligen productores de moda para Screamadelica. De la noche a la mañana son los mejores del mundo, la banda a imitar y tener en cuenta. Drogas, éxito, lo de siempre. Deciden sacar un disco bien 70's, inspirados en Exile On Main Street, los Faces, Thin Lizzy y el rock sureño. Los despedazan, se ensañan con ellos. "¡Traición!" Dijeron algunos. No era para tanto. De hecho Give Out But Don't Give Up dejó un par de hits que todavía suenan con fuerza y convicción.

Al borde del abismo, entra Gary “Mani” Mounfield con toda la resaca de su paso por los Stone Roses y graban este disco, Vanishing Point, otro portazo, otra vuelta de tuerca. ¿El mejor disco de Primal Scream? Y… es un serio candidato ¿Por qué no? Se puede decir que Bobby Gillespie es un ególatra empedernido, un bocón difícil de digerir, pero no se puede negar que el tipo es un apasionado total. Adora lo que hace. En todas las entrevistas siempre estaba hablando de bandas que a nadie le importaban, nombrando discos que le interesan a pocos... avivando giles bien podríamos decir.

"Burning Wheel": impresionante. ¡qué buena manera de empezar un disco! ¿qué es esto? ¿música del lejano Oriente? Es psicodelia retorcida, es rock, en todo sentido. ¿Quieren bandas sonoras para películas de culto? ¿Música de persecuciones que no sea siempre la misma? "Kowalski", como el protagonista de la película que da título al disco. Cuelgue drogón de día después en "Out of the Void" con Gillespie sonando a pasitos del desmayo. "Stuka" es dub moderno, actual, futurista, Lee “Scratch” Perry se hubiera hecho una fiesta con esto. ¿Rock sucio y desprolijo? "Medication", uno de los grandes temas, anticipando el rock de guitarras de la primer década del siglo veinte. ¿La sorpresa? Una versión de "Motörhead" de Mr. Kilmister, un track semi-oculto de la primer época que el gran Lemmy debe haber aborrecido (pero seguro que disfrutó de las regalías).

Vanishing Point les dio la bocanada de aire fresco que necesitaban y de ahí en más han hecho y deshecho a su antojo, casi que se han convertido en una de esas bandas que pocos se atreven a cuestionar y, por decantación, se vuelven más cuestionables. Como curiosidad vale destacar que a principios de este siglo, tuvieron un hit con una versión rarísima de un clásico de Lee Hazlewood, con "Some Velvet Morning". Sonó en todos lados, desde el boliche más “cool” hasta la panadería de enfrente de tu casa y fue banda sonora de señoras gordas haciendo compras. Paradojas de este circo que se niega a cerrar sus puertas.







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Chequear también:

Happy Mondays - Bummed
Primal Scream - XTRMNTR
Kasabian - West Ryder Paper Lunatic Asylum


sábado, 21 de mayo de 2016

5 Canciones 5: Joe Gibbs, Macca, Gábor Szabó, Heartless Bastards y Lisa Germano


Peeping Tom
Joe Gibbs & the Professionals

En el período que comprende la última década de los sesenta hasta principios de los ochenta se hizo música en cantidades industriales en Jamaica. Hasta cuesta creer el nivel de calidad alcanzado en relación a las condiciones en que se hacían los discos. Al parecer Joe Gibbs, otro de los grandes productores de la isla, se llevó el crédito por estos cuatro primeros volúmenes de dub, pero los músicos eran los miembros de Soul Syndicate y de We the People. Un dato al pedo para el olvido.

Aparece originalmente en: African Dub Chapter Two (1977)

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Spin It On
Wings

¿Dónde estaba Macca a fines de los setenta en medio del estallido del punk, la new wave y el guillotinamiento masivo de "dinosaurios"? Medio perdido al parecer, como la mayoría de sus compañeros de generación, Back to the Egg es un disco que no sabe muy bien a qué apuntar pero, como cualquiera de Paul McCartney, por más malo que sea, tiene al menos tres o cuatro temazos. Acá rockea con un desenfreno envidiable, totalmente al día con sus tiempos.

Aparece originalmente en: Back to the Egg (1979)


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Some Velvet Morning
Gábor Szabó

El guitarrista húngaro fué uno de los primeros en ponerse al día con respecto a lo que pasaba al otro lado de la ex "Cortina de Hierro", fusionando jazz, pop y música gitana. En Bacchanal, de fines de los sesenta, mezcla a Donovan (gran versión de "Three King Fishers" de Mellow Yellow) con temas propios y Bacharach / David (el inmortal "The Look of Love"). Por supuesto que íbamos a elegir su versión del más grande, del maestro, el magnánimo Barton Lee Hazlewood.

Aparece originalmente en: Bacchanal (1968)


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The Arrow Killed the Beast
Heartless Bastards

Oriundos de Hartford, Cincinnati, los Heartless Bastards tienen cinco discos de estudio al día de la fecha. Podríamos haber elegido cualquiera de las canciones de Arrow, el cuarto LP, excelente por donde se lo mire -y oiga, sobre todo-. En esta joya aflojan la velocidad, se ponen sórdidos, densos y le guiñan un ojo a Ennio Morricone. La cantante podría ser una de las grandes divas de soul de los setenta, sin problemas.

Aparece originalmente en: Arrow (2012)


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Everyone's Victim
Lisa Germano

Lisa Germano toca diez mil instrumentos, ha participado en sesiones con Iggy, Bowie, U2, Simple Minds. (y la lista podría seguir un largo rato) y compone sus propias canciones. Canciones con una identidad fuertísima, con muchísima onda y unas letras que te dejan con la boca abierta. Este es sin dudas uno de los grandes temas de Happiness, su segundo álbum de estudio.

Aparece originalmente en: Happiness (1993)


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domingo, 21 de agosto de 2011

Video de la Semana: Tom Rush - No Regrets



Tom Rush cometió errores; no era un reventado y no se murió joven. He aquí una de las mejores canciones de The Circle Game, editado por Elektra en el '68. Versionada -entre otros- por Olivia Newton John, los Walker Brothers (en su disco de reunión) y el gran Lee Hazlewood.





domingo, 21 de diciembre de 2008

Tindersticks - Working for the Man


Desde principios de la década del 90, Tindersticks viene suministrando a los melómanos mas dedicados un refugio del agobio cotidiano. Los elementos que los distinguen no son novedosos en si mismos pero combinados dan por resultado una música excitante y única; una voz grave y lúgubre, letras de amor (y desamor) de relaciones tortuosas y personajes sórdidos, arreglos orquestales sencillos pero de poderoso efecto dramático.

La gigantesca “bolsa de influencias” de Tindersticks es simplemente inmensa, podemos oir ecos de Jacques Brel, del mejor Scott Walker, alguna que otra pincelada de Nick Cave y sus acólitos los Bad Seeds o el country perezoso de Townes Van Zandt (de hecho en Working for the Man versionan completamente su "Kathleen" con sorprendentes consecuencias) son sólo algunos de los nombres mas urgentes para mencionar.

Working for the Man compila todos los simples de la época del sello Island hasta el ’99, momento en que la banda cambia a Beggars Banquet. Para los fanáticos de la primer época, encontramos "Patchwork", aquel primer simple, para los que gustan de aquellos dúos memorables entre Lee Hazlewood y Nancy Sinatra está "Travelling Light" con Carla Torgeson de los Walkabouts. Aquellos que se conmueven con las historias de corazones rotos, parejas caídas en desgracia, hartas del tedio y el desgano, está "Tiny Tears", que pinta un panorama desolador; un hombre y una mujer en una cama, odiándose inconscientemente, pero imposibilitados de tomar una decisión que termine con todo de una vez. En definitiva, Tindersticks es versátil, hay un poco para todos los gustos, pero todo tamizado por una visión unificadora, una personalidad que convierte a la música de la banda en algo inmediatamente reconocible, una manera de hacer que las influencias, que son muchas y muy dispares, confluyan de forma coherente e inteligente.

Para nuestro beneplácito, Working for the Man viene acompañado de un disco extra que no estaba en la edición mas primeriza de esta compilación. Nos encontramos en esta ocasión con mas simples, alguna rareza, temas de un EP perdido en el tiempo y como “guinda de la torta” una versión de "Here" de Pavement que no hace mas que reforzar todo lo dicho anteriormente; Tinderticks puede tomar una composición que de movida parece completamente ajena al espectro habitual cubierto por la banda, y apropiarse con autoridad de ella, de hacerla completamente suya, de lograr otra canción mas de Tindersticks. No es poco.







Podés escucharlo entero en Spotify.







Chequear también:

Tindersticks - Curtains
The Walkabouts - Devil's Road
Mick Harvey - One Man's Treasure


viernes, 17 de marzo de 2017

5 Canciones 5: Dennis Brown, La Pesada, Luna, Radiohead y The Move


Created by the Father
Dennis Brown

Uno de los próceres del reggae de raíces y lo que se conoce como lovers rock, Dennis Brown no siempre es mencionado en el podio de los grandes de la música jamaiquina, a pesar de su carrera larguísima y voz dorada. Discos clásicos como Visions of Dennis Brown o Deep Down, del '74 garantizan su estadía en el paraíso de la música. Esta es una de las tantas grandes canciones de otro disco de esos que no tienen rellenos.

Aparece originalmente en: Wolf & Leopards (1977)

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Linda ciudad
La Pesada

El segundo tema del disco más recóndito y experimental de esta suerte de seleccionado del rock del hemisferio sur. La data que manejaba Billy Bond en esta época está a la altura de cualquier vanguardista de aquel entonces, ya sea Zappa, Robert Fripp o cualquiera de las bandas del krautrock alemán. Esto es un crescendo lento y lleno de ruiditos fantasmales, no cantan, hay una orquesta ayudando a crear un clima de tensión y tiene todo lo que tiene que tener tu música favorita para las pesadillas.

Aparece originalmente en: Buenos Aires Blus (1972)


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No Regrets
Luna

Una de las canciones más versionadas del siglo veinte, con grandes interpretaciones a cargo de Lee Hazlewood, Ed Kuepper o la elegantísima versión que grabaron los Walker Brothers cuando se reunieron, a mediados de los 70's. No hay que olvidar que la original pertenece al gran Tom Rush, un cantautor de los buenos. La versión de Luna aparece en un EP del '96 y la verdad es que, a su manera, se apropian de la canción, con esos intercambios de voces temblorosas. Otra prueba de la elasticidad infinita de las canciones gigantes.

Aparece originalmente en: EP [EP] (1996)


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Desert Island Disk
Radiohead

Siempre concienzudos, conceptuales, hiper-intelectualizados, muchas veces atentando contra lo que realmente importa que es la música, Radiohead es una banda con varios motivos para ser odiada. Pero te gusten o no, les creas o no, siempre, en todos los discos hay algo interesante, algún hallazgo, algo que no lo escuchaste antes. Esto sería algo así como folk inglés de principios de los setenta pero con un pié firme en el siglo XXI.

Aparece originalmente en: A Moon Shaped Pool (2016)


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It Wasn't My Idea to Dance
The Move

A pesar de que en su momento fueron relativamente exitosos, hoy en día, son pocos los que se acuerdan de The Move y aquí va una teoría; eran demasiado eclécticos para los oídos modernos, en donde todo debe tener un nombre, una etiqueta, un "lugar" en la biblioteca babilónica de ceros y unos. Roy Wood está acreditado con al menos diez instrumentos en el último disco de estudio de la banda antes de las inevitables carreras solistas... y de Electric Light Orchestra, por supuesto.

Aparece originalmente en: Message from the Country (1971)


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martes, 4 de noviembre de 2014

Adam Green & Binki Shapiro - ídem [1er. LP - 2013]


Adam Green es un personaje que no termina de auto-fagocitarse. Se ha plantado frente al mundo como una especie de payaso perdedor, un Elvis Costello que no intenta demostrar lo clara que la tiene, casi al contrario, trata por todos los medios de demostrar que es un pelotudo, pero cualquiera con un poco de oído y sentido común se da cuenta de que, en realidad, es un capo.

En sus discos como solista siempre hay un buen puñado de temas “en joda”, de esos que cuando no funcionan te dan ganas de tirar el disco (o tu aparatito de mp3’s) por la ventana. Pero en todos sus discos hay temazos enormes de esos que hablan de un compositor con conocimiento de su oficio, de la historia de su disciplina, alguien que ha escuchado miles de discos y supo con qué quedarse y qué descartar. Además tiene una voz de barítono preciosa, eso no se puede pasar por alto.

Era obvio que en un momento le iban a dar ganas de sacar su disco de dúos, a la manera de Nancy Sinatra y Lee Hazlewood, Gainsbourg y Jane Birkin o, para ir un poco más adelante en la línea de tiempo, Lanegan e Isobel Campbell. La verdad es que, de la mano de la ex-Little Joy y habitual colaboradora de Beck, sale muy bien parado. Adram Green & Binki Shapiro es un disco clásico en más de un sentido; tiene chapa de inoxidable, de que va a envejecer bien y las canciones tienen todos los elementos de atemporalidad, el uso de recursos de comprobada eficacia, los puentes inteligentes y los estribillos ultra-pegadizos.

Las temáticas son las habituales; amor no correspondido, un romance que fue a parar a donde nunca tendría que haber ido y ventiladas de miserias a los cuatro vientos. Nada de esto sería “serio” si no fuese por la cantidad de chistes que hay en las letras. En teoría los dos trabajaron en conjunto a la hora de componer, pero cualquiera que haya escuchado a Adam Green como solista, se da cuenta de que las riendas del asunto las lleva él. A pesar de que sabe dar un paso al costado y darle prontagonismo a su partenaire, que canta muy bien y por momentos lo hace deliciosamente (“Don’t You Want Me to” o en la hermosa "Don't Ask for More") y cuando dialoga con Green es casi imposible no esbozar una sonrisa cómplice.

Decidir si el disco está a la altura de los trabajos mencionados anteriormente es sólo cuestión de que pasen algunos años. Es muy probable que así sea.







Podés escucharlo entero en Spotify o en YouTube.






Chequear también:

Jefferson Hamer & Anaïs Mitchell - Child Ballads
Adam Green - Sixes & Sevens
James Levy & the Blood Red Rose - Pray to Be Free




lunes, 14 de julio de 2014

Video de la Semana: Adam Green - Castles and Tassels



Adam Green tiene los videos más divertidos de la actualidad, hace las mejores caras de pelotudo del mundo y tiene la voz de barítono más hermosa desde Lee Hazlewood. Capo total.



viernes, 27 de febrero de 2026

Video de la Semana: Lee Hazlewood - She Comes Running







"This is for baby..." dice el maestro, antes de lanzarse con la toma de una de las grandes canciones de Love & Other Crimes, con la Wrecking Crew haciendo lo que mejor sabían hacer: leer la canción y tocar en función de ella.







lunes, 10 de enero de 2011

Thin White Rope - Sack Full of Silver


Un lugar común tan difundido como incierto: los 80's fueron una época exclusiva de peinados horrendos, sintetizadores flatulentos y bandas de metal supuestamente glamoroso con la inteligencia de un hámster. Afortunadamente, una zambullida apenas más profunda revela que no es tan así. Hubo para todos los gustos. Eso sí, pasó desapercibido en muchos casos, pero que pasó… vaya si pasó. Claro, en MTV no estaba el post-punk más abrasivo, el rock de raíces ni lo que se conoció como Paisley Underground. Basicamente un conjunto de bandas que compartían una escena, gustos en común y que no se avergonzaban de esgrimir las guitarras como armas. Tampoco miraban con desprecio el impresionante legado histórico musical que tenían por detrás, todo lo contrario.

La gran mayoría de esas bandas (Dream Syndicate, Green On Red, etc.) renegaban de esa etiqueta y Thin White Rope, la banda que hoy nos ocupa, se encargó de despegarse en seguida de cualquier atisbo de clasificicación o encasillamiento. No tenían ningún reparo en ubicar una versión de Marty Robbins al lado de una de Suicide. O una de Lee Hazlewood con una de "Yoo Doo Right" de Monster Movie, de Can. Esta última aparece en este, en Sack Full of Silver, el cuarto larga duración de los californianos. ¿Por qué? Porque todo lo que pasaba por las manos de Thin White Rope adquiría personalidad propia. Tomando el nombre de la denominación que usaba William Borroughs para el semen, es un gesto que ofrece una aproximación certera del sonido de Thin White Rope. Las letras del cantante y guitarrista Guy Kyser tienen ese toque perverso y desconcertante. ¿La música? Depende en gran parte de la laboriosa tarea del guitarrista Roger Kunkel y la voz de Kyser, que es de esas que se reconocen al instante. Sórdida, con un vibrato casi constante, rasposa, entonando esas canciones que sin ser del todo innovadoras a nivel sonoro, tienen un sello de fábrica y podrían haber sido grabadas ayer nomás que nadie lo notaría.

En Sack Full of Silver está "The Ghost" siempre al borde del estallido nervioso, el hecho de que nunca termina de explotar del todo ayuda a crear la tensión que casi siempre está presente en la música de Thin White Rope. El disco en realidad empieza con "Hidden Lands", un gran tema por donde se lo mire. También está "Whirling Dervish" que sería algo así como un Johnny Cash totalmente pasado de vueltas, borracho, a toda velocidad por un camino de tierra y rodeado de montañas. Pero es muy difícil elegir los puntos altos de este disco (o de cualquiera de esta banda en realidad), todos los temas tienen su atractivo y un vistazo atento a las letras puede deparar no pocas sorpresas.

Este es el anteúltimo disco de estudio de Thin White Rope, antes de The Ruby Sea, otro trabajo muy valioso. Pero atención: quienes no los conocen, no tengan miedo de aventurarse en los rincones más sombríos de la discografía de la banda, hay EP's, discos en vivo y compilaciones de rarezas y en todos hay al menos cuatro o cinco diamantes como mínimo, de esos que tanta nos alegra descubrir. ¡Salud!







Escuchar online en YouTube o en Spotify.







Chequear también:

Thin White Rope - Exploring the Axis
Thin White Rope - Squatter's Right (EP)
Thin White Rope - The One That Got Away