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viernes, 17 de marzo de 2017

5 Canciones 5: Dennis Brown, La Pesada, Luna, Radiohead y The Move


Created by the Father
Dennis Brown

Uno de los próceres del reggae de raíces y lo que se conoce como lovers rock, Dennis Brown no siempre es mencionado en el podio de los grandes de la música jamaiquina, a pesar de su carrera larguísima y voz dorada. Discos clásicos como Visions of Dennis Brown o Deep Down, del '74 garantizan su estadía en el paraíso de la música. Esta es una de las tantas grandes canciones de otro disco de esos que no tienen rellenos.

Aparece originalmente en: Wolf & Leopards (1977)

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Linda ciudad
La Pesada

El segundo tema del disco más recóndito y experimental de esta suerte de seleccionado del rock del hemisferio sur. La data que manejaba Billy Bond en esta época está a la altura de cualquier vanguardista de aquel entonces, ya sea Zappa, Robert Fripp o cualquiera de las bandas del krautrock alemán. Esto es un crescendo lento y lleno de ruiditos fantasmales, no cantan, hay una orquesta ayudando a crear un clima de tensión y tiene todo lo que tiene que tener tu música favorita para las pesadillas.

Aparece originalmente en: Buenos Aires Blus (1972)


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No Regrets
Luna

Una de las canciones más versionadas del siglo veinte, con grandes interpretaciones a cargo de Lee Hazlewood, Ed Kuepper o la elegantísima versión que grabaron los Walker Brothers cuando se reunieron, a mediados de los 70's. No hay que olvidar que la original pertenece al gran Tom Rush, un cantautor de los buenos. La versión de Luna aparece en un EP del '96 y la verdad es que, a su manera, se apropian de la canción, con esos intercambios de voces temblorosas. Otra prueba de la elasticidad infinita de las canciones gigantes.

Aparece originalmente en: EP [EP] (1996)


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Desert Island Disk
Radiohead

Siempre concienzudos, conceptuales, hiper-intelectualizados, muchas veces atentando contra lo que realmente importa que es la música, Radiohead es una banda con varios motivos para ser odiada. Pero te gusten o no, les creas o no, siempre, en todos los discos hay algo interesante, algún hallazgo, algo que no lo escuchaste antes. Esto sería algo así como folk inglés de principios de los setenta pero con un pié firme en el siglo XXI.

Aparece originalmente en: A Moon Shaped Pool (2016)


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It Wasn't My Idea to Dance
The Move

A pesar de que en su momento fueron relativamente exitosos, hoy en día, son pocos los que se acuerdan de The Move y aquí va una teoría; eran demasiado eclécticos para los oídos modernos, en donde todo debe tener un nombre, una etiqueta, un "lugar" en la biblioteca babilónica de ceros y unos. Roy Wood está acreditado con al menos diez instrumentos en el último disco de estudio de la banda antes de las inevitables carreras solistas... y de Electric Light Orchestra, por supuesto.

Aparece originalmente en: Message from the Country (1971)


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domingo, 12 de marzo de 2017

Pappo's Blues - Volumen 4


Los primeros cuatro LP de estudio de Pappo’s Blues establecen y marcan a fuego el rock pesado de raigambre blusera en la Argentina. Esos discos definitivos tienen un identidad tan fuerte que podrían ser intercambiables, suenan parecido, el armado de los temas es muy similar y el bagaje de influencias es más o menos el mismo. Pappo metía en la ensalada a Black Sabbath, sin duda el primero en considerar en serio a los cuatro de Birmingham, Hendrix, los Yardbirds, John Mayall (el disco Bluesbreakers con Eric Clapton le abrió un mundo nuevo al Carpo) y el Fleetwood Mac de la era Peter Green.

Las formaciones eran otro tema aparte, según dicen Pappo hacía y deshacía a diestra y siniestra, su informalidad sorprendía a propios y extraños, dejando en el freezer a músicos que habían abandonado proyectos para sumarse al suyo y en Volumen 4 pasa algo parecido. Lo más cercano que tuvo a una formación estable, fue el trío que armó con los históricos Machi y Pomo en bajo y batería, respectivamente. Acá los músicos son Black Amaya en los parches y Alejandro Medina en bajo, aunque el elenco va rotando de acuerdo al tema, con la gente que daba forma a La Pesada de Billy Bond; David Lebón mete guitarras y alguna que otra voz y el baterista Isa Portugheis aporta lo suyo.

El disco anterior, el histórico Volumen 3, había sido despedazado por la crítica y la que más le dolió a Pappo fue la que lo acusaba de hacer un disco demasiado corto. ¿Cómo lo solucionamos para la próxima? Muy simple; zapando a lo bestia. “Semilla de sésamo” dura casi diez minutos y la otra, “Sol de armónica”, llega casi al cuarto de hora. Para cerrar aparece uno de los inevitables temas raros de Norberto Napolitano, se trata de “El palacio de la montaña de invierno”, un instrumental folkie y reposado, como para terminar en un plan de descenso al planeta Tierra. El resto de los temas conforman algo así como el canon imprescindible de Pappo’s Blues, y son los que tocó el resto de su vida, los que todo el mundo conoce y los que le han hecho ganar el cariño de los amantes del rock sucio y cuadrado. Incluso en el hemisferio norte, en donde estos discos se buscan con no poco esmero y consiguiente amontono de billetes. “Fiesta cervezal”, el fantástico “Gato de la calle negra”, el ridículamente genial “Abelardo el pollo” y el tema cuya letra va para su tía; “Con Elvira es otra cosa”.

Pappo nunca fue un gran vendedor de discos y menos en esta época iniciática, pero tenía un público fiel y su sello siempre estaba apurándolo para que se meta al estudio. El resultado eran estos discos, con sus hallazgos y desprolijidades, sacrificando lustre por espontaneidad y frescura. Ahora salieron las reediciones en LP y la verdad es que están a una muy buena relación precio / calidad. Allá vamos.







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Chequear también:

Pappo's Blues - El Triángulo
Spooky Tooth - Spooky Two
Vanilla Fudge - Near the Beginning



miércoles, 11 de octubre de 2017

Kubero Díaz y La Pesada - ídem [1er. LP - 1973]


Una teoría paranoide: hoy en dia, tipos como Alejando Medina y Miguel Cantilo serían enemigos, o se mirarían con desprecio. En épocas de desunir ante la menor desigualdad, el bajista de Manal y el capo de Pedro y Pablo, estarían distanciados y se criticarían mutuamente. Acá estaban juntos y unían fuerzas para hacer un disco. Alguna vez Claudio Gabis contó que los discos de La Pesada los hacían de manera totalmente informal, para generar algún que otro dinerillo extra y “parar la olla”, con los derechos de autor. Las ventas que pueden haber llegado a tener estos discos plantean un interrogante, pero no deben haber sido muchas porque es muy difícil encontrarlos en las bateas de discos usados. Y en buen estado, prácticamente imposible.

El de Kubero Díaz es uno de esos discos que impresionan, en más de un sentido. La asombrosa variedad musical, la calidad de las interpretaciones, el nivel de vuelo creativo… incluso la calidad de grabación es más que aceptable, en una época en que en Argentina había un cierto desfasaje en cuanto a equipamiento y conocimiento de técnicas de audio.

“Colgado de las nubes”, el tema que cierra el LP es uno de los picos altos y un buen ejemplo para definirlo. Pasa por varios estadíos, hay un puñado de ideas musicales muy acomodadas, está bien cantado y arreglado, incluye una furibunda zapada psicodélica e incluso aparece el gran Jorge Pinchevsky con su violín mágico, un toque extra que aporta y mucho. Otra cosa que llama la atención de los discos de La Pesada en general, es que había cierto atrevimiento que en los trabajos de las respectivas bandas “oficiales” no siempre aparecía. Tenían más espíritu de aventura, menos miedo al error, quizás por tratarse de música que no iba destinada a consumo masivo, por las drogas que tenían encima... vaya uno a saber. “Todo es todo” es un rock duro y podrido que bien podría haber estado en los discos de Hawkwind de la era Lemmy y los temas más acústicos no tienen nada que envidiarle al Pink Floyd pre-Dark Side of the Moon, los de la banda sonora de More o Obscured By Clouds.

Si pudieron llevar el pan a la mesa no lo sabremos. Tampoco importa demasiado, lo cierto es que los discos de La Pesada se buscan mucho hoy en día, incluso en países que no son de habla hispana y están siendo de a poco reeditados tanto en CD como en LP. Tienen méritos de sobra.







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Chequear también:

La Pesada - Buenos Aires Blus
Billy Bond y La Pesada - Vol. 2
Man - Back Into the Future


martes, 9 de octubre de 2018

The Eric Burdon Band - Sun Secrets

Horacio "Bombacha" Embón, el cronista exaltado


NOTA: los datos que aqui se pueden obtener sobre la obra y vida de Eric Burdon, no sólo no están chequeados sino que han sido pasados por el tamiz de un cronista en completo estado de exaltación. Dicho y aclarado esto, prosigo:

Dentre las bateas del flaco Acosta asomó y a precio regalado.

Uno de esos que sabes, no pueden fallar, la talla es grande y el año: 1974.

No solo eso, los ecos de WAR y cantar (muchas veces gilada) arriba de una base tocada por los afroamericanos mas negros y mejores músicos de su tan querida California, se hacen presentes en un nuevo formato, dejando atrás la golosina funky, optando por un terreno más bien muy rockeado y tocado con solvencia por unos negros menos negros que se juntaron con el petiso, grabaron esta obra maestra y se vieron destinados a perecer en el más puro e indiferente anonimato debido a la negativa del enano a lanzar Sun Secrets al mercado discográfico del momento.

Salió a posteriori en el '75, año en el que es sabido Eric Burdon abandonó sus intentos en solitario para años luego volver a robar con The Animals, antes de que sean tan malvadamente interrumpidos en el '77. Durante esos dos años, Eric Burdon se dedicó al fly-fishing por un tiempo instalándose en San Miguel del Monte para luego hacer definitivo su destino en Bahía Blanca, lugar en el que luego bautizó un Ford Falcon de un militar muy jodido de la época. Luego regresó a L.A. y "nunca más volvió" comenta Matildo, un lugarteniente de la zona de Pergamino.

Para empezar, voy a decirles que el lado A de esta reliquia no tiene parangón alguno en relación a las canciones que compone, ya que si bien son clásicos de la era de The Animals junto a Mickie Most, aqui suenan versionadas, sólamente cayendo en algunos clichés básicos de las composiciones originales. Todo el alegrón adolescente británico que acaecía por esos primitivos años de comienzo de la década de los '60, aqui se enroca por el más podrido conjunto típico de componentes de rock valvular, algún que otro eco de ácido lisérgico de la era solista junto a The New Animals y con el foco absoluto puesto en distorsión, delay, feedback y un sinfín de yobur roñoso que hacen que las canciones sean prácticamente maltratadas (para bien) de forma que Eric pueda chillar como una oveja toda empapada de Fritolín. Vamos a los bifes: la placa arranca con el clásico inoxidable: "It's My Life". En ella Eric canta la posta de que va hacer lo que se le venga en absoluta gana y ya de por si nos da un indicio de las intenciones de este árgun. Una versión muy rockeada de entrada, en la que podemos notar una banda totalmente ajustada a los caprichos del susodicho.

El segundo track, un tema del disco Love Is: "Ring of Fire" (traducido como anillo de cuero en algunos países), se caga tremendamente en su formato original, para resultar en un chicle nuevo que nunca, pero nunca dejará de tener gusto. Un verdadero highlight en la discografía integra del petiso. Para el tercer tema, la cosa se va bien pero bien a la mierda: un medley de esos a los que nos acostumbró Burdon en los discos con WAR que consta de 2 temas, uno medio tapado de The Animals: "When I Was Young" para terminar con "War Child", canción que funciona como coda resultando en un experimento de puro ruido, chillidos, gritos alucinantes y locura infernal. Luego, el 4to y último tema de la cara A: "The Real Me". Un tema nuevo que rockea derecho y parejo, y del cual saco algunas similitudes con The Who de la era Quadrophenia (y no solo por el tema de igual nombre que contiene dicha placa). Un tema para montar en pelo a sol y sombra, con un Eric Burdon que da cuenta de su enojo cuando tuvo que disfrazarse de la pantera rosa en el trencito de la alegría y no lo dejaron hacer su famosa doble mortal por temor a que rompa la parte superior del traje, que ya bastante descocida estaba.

Lado B:
Como era de esperarse al tema: "Don't Let Me Be Misunderstood" se le ha faltado el respeto de forma cruel: básicamente solo el icónico riff queda de su versión original y la melodía del estribillo está cambiada de forma tal que si quisiéramos cantarla vamos a quedar con los dientes desparramados por el piso. De todas formas, amé con toda mi bombacha este intento irrespetuoso de cambiar un viejo clásico en favor de rockearlo y hacerlo más misterioso. Podemos decir que hasta acá llegamos, pero nos quedan dos temas que tranquilamente podrían haber sido editados en discos como Every One of Us o Winds of Change. "Letter from the County Farm" resulta en un relato de trece minutos en el que el enano tira absolutamente cualquiera, fiel a su estilo, con su vozarrón del cual él mismo se nota enamorado, y que funciona como un canto apaciguado en cuatro secciones, que cae en mismas cantidades, y de forma intempestiva, en un estribillo tremendamente inesperado y memorable. Para cerrar la obra maestra: "Sun Secrets", tema que da nombre al disco: el único que podríamos fácilmente ignorar dentro de este maremagnum de intensidades, se trata de una rola instrumental cálida y que sirve para cerrar un disco realmente fenomenal y poco conocido de nuestro héroe.

Eric Burdon, petiso bravo y caprichoso que nos ha regalado una obra musical inconmensurable y que será recordado como una de las voces fundamentales del rock y que ha inspirado a miles, hoy vive una vida tranquila en Balcarce, provincia de Buenos Aires y es acérrimo seguidor del TC 2000 teniendo entre sus laureles obtenidos por su carrera musical, una pequeña malaquita que perteneciera a Don Juan Manuel Fangio.

Sin otro cantar, aqui se despide:
Horacio "Bombacha" Embón.







Escuchar en YouTube o en Spotify.







Chequear tambien:

Eric Burdon & WAR - The Black Man's Burdon
Billy Bond y la Pesada  - Vol. 2
Cream - Wheels of Fire