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viernes, 6 de octubre de 2023

Grateful Dead - Workingman's Dead


Hay discos que uno los escuchó diez mil millones de veces. Y no porque sean muy valiosos, hayan torcido la historia o tengan un nivel de originalidad sin precedentes. Nada de eso. Son extremadamente “escuchables”. ¿Qué sería eso? Lo contrario a Metal Box de PiL o casi cualquiera de los discos de Captain Beefheart. Los podés poner en cualquier momento, en casi cualquier situación, hasta permiten utilizarse como música de fondo para actividades complejas. Para algunos eso es un defecto. Depende. En mi caso, si cuando tenés ganas de prestar atención encontrás cosas, es una virtud enorme. Marley por ejemplo o el reggae en general. Se puede ignorar sin embargo, si uno para la oreja, hay sustancia, no te vas a aburrir. No es esa musiquita electrónica que es estúpida a más no poder. Antes que eso el silencio, siempre.

Si tuviera que elegir un solo disco de los Grateful Dead iría por otro lado, por Anthem of the Sun podría ser. Es algo único, irrepetible. Una cosa de no creer, un nivel de chifladura que pocas veces se ha dado. After Bathing at Baxters de Jefferson Airplane podría ser algo comparable. No son canciones. O sí. Los temas son excusas o puntos de partidad. Para la exploración cósmica, el delirio absoluto, la verdadera y mágica psicodelia. Pero… ¿Cuándo es momento para escuchar enteros esos discos? ¿En qué momento? Hay que encontrar un lugar para eso. No es nada fácil. Generar las condiciones ideales, necesitan mucho de nosotros a nivel oyente. Y uno no siempre puede darse el lujo.

En cambio Workingman’s Dead lo podés escuchar en miles de situaciones diferentes. Claro, no tiene nada que ver con el costado cósmico del Live / Dead o la parte LSD de los Grateful Dead. Acá hay un cambio radical. Hay estructuras clásicas, bien definidas, unas interpretaciones muy musicales, otra intención. Esto podría definirse como country rock si es que uno quiere la etiqueta. Algo se veía venir en el anterior, Aoxomoxoa, cierto amague, en temas como “St. Stephen” o “Doin’ That Rag”. Acá el viraje ya es definitivo. Vale recordar que Jerry García venía del bluegrass, esa había sido su escuela, de manera que el asunto ya lo tenía bastante digerido. Igual esto no es Nashville. Ojo. Ni siquiera es Sweetheart of the Rodeo de los Byrds, en donde las canciones eran todas muy similares, el estilo era más cerrado si se quiere. Acá hay variedad. Y habilidad a la hora de componer canciones. El clásico “Uncle John’s Band” es el encargado de abrir el juego y se cierra con otro indeleble; “Casey Jones”. En el medio tenés “Dire Wolf”, “Easy Wind” o el extraordinario “Cumberland Blues”.

Workingman’s Dead fue pionero en eso de “bajar a tierra”, aterrizar después de la fiesta breve (y riesgosa) que fue el ácido lisérgico. Junto con L.A. Woman, Beggars Banquet o el Álbum Blanco incluso. Volver a las raíces, mirar al pasado para seguir en pié. Para el futuro, digamos.







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Chequear también:

The Band - Stage Fright
Bob Dylan - John Wesley Harding
Fairport Convention - Unhalbricking



 

martes, 28 de octubre de 2014

Disco del Mes: Grateful Dead - ídem (Skull & Roses)


Grateful Dead
Grateful Dead (en vivo)
1971
























Warner Bros.






viernes, 12 de febrero de 2010

5 Canciones 5: Grateful Dead, The Church, Espers, Violadores, Green On Red


Row Jimmy
The Grateful Dead

A pesar de que para la altura de Wake of the Flood ya habían pasado varios años desde la formación de esta leyenda, este es recién el sexto trabajo de estudio. En esta canción García, Lesh y compañía reclinan un poco más la silla, a la manera de Workingman's Dead y American Beauty. ¿Resultado? Siete minutos de placer auditivo sin interrupciones.

Aparece originalmente en: Wake of the Flood (1973)

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Business Woman
The Church

Alejados del sonido clásico de The Church, el que los ha hecho amigos de melómanos en todo el mundo, buscando una identidad madura. Para la época de Sometime Anywhere sólo quedaban Marty Willson-Piper y Steve Kilbey de aquella formación original. Se despachan con su propio Sgt. Peppers, intentando practicamente todo, sin perder la esencia de la banda. "Business Woman" es el momento más cancionero del álbum, con algún que otro guiño cómplice a The Who.

Aparece originalmente en: Sometime Anywhere (1994)


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That Which Darkly Thrieves
Espers

A pesar de que los Espers son norteamericanos, de Philadelphia para ser precisos, una escucha desprevenida de la música que hacen podría hacernos creer que viven en una especie de tunel del tiempo, en una Europa medieval. "That Which..." es lenta, sicodélica y cautivante. Unos Fairport Convention sumergidos en ácido lisérgico.


Aparece originalmente en: III (2009)


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Aburrido divertido
Los Violadores

Este arrebato de furia guitarrera post-adolescente, con letra seudo-filosófica, es una de las grandes canciones de Mercado Indio.
La parte en que Pil Trafa anuncia el solo de guitarra (¡genial!) al grito de "Stukaaaaaaaaaaa!!!" es uno de esos momentos de pura dicha que sólo el rock puede brindar.

Aparece originalmente en: Mercado Indio (1987)


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Time Ain't Nothing
Green On Red

El tecladito hammond de segunda mano acompaña el siguiente texto: "Caminando por senderos polvorientos, buscando lagartos del desierto con el sol en la espalda, pensando en el pasado de la gente, los recuerdos que nunca duran. Cuando uno es joven e inocente, después el tiempo no significa nada". Imposible no sentirse identificado, sobre todo cuando la música es tan reconfortante y el que entona lo hace con el carisma de Dan Stuart.

Aparece originalmente en: No Free Lunch (1985)


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miércoles, 18 de febrero de 2026

5 Canciones 5: The Illusion, Autos Robados, Exodus, Emma Pollock y Grateful Dead


Let's Make Each Other Happy
The Illusion

Un ejecutivo discográfico del hemisferio sur viaja a Nueva York y, luego de hacerlo entrar en tono, lo llevan a ver a The Illusion. El tipo queda alucinado, maravillado. Vuelve a su país y, todavía bajo los efectos de vaya-uno-a-saber-qué, convence a sus superiores de editar los tres discos que habían sacado... en Argentina! ¿Lo mejor de todo? ¡Lo logra! A lo mejor existe otro caso como este pero no era tan frecuente. Ediciones locales de una banda de segunda línea en mercados "emergentes"... Raro, como mínimo. La banda es muy buena, vale decirlo, no busques originalidad, se parecen a millones de grupos del momento. 


Aparece originalmente en: If It's So (1970)

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La desproporción
Autos Robados

Desparpajo total. Acá si que no hay plan, no hay careteo. Lo primero que salta a la vista acá es que no es una banda a la que le importa quedar bien, causar una buena impresión o pararse dentro de tal o cual postura / movimiento / veta artística. Esta es una banda que solo quiere rockear, contar alguna que otra historia, que la monada baile y se descontrole, que esa noche que de otro modo sería una mierda, sea una buena noche de rock and roll con amigos. Esto puede sonar desalentador para algunos, podés pensar "uf, otra más de esas". Fijate. Yo confieso que compré casi de entrada. Al tercer tema estaba convencidísimo.


Aparece originalmente en: La desproporción
 [EP] (2023)

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Forward March
Exodus

Impresionante sonido, por empezar. Acojonante. En el metal moderno no podés flaquear en este apartado así que Exodus, quienes nunca fueron de los más... dedicados en este apartado, deciden dar el pasito para Tempo of the Damned, el retorno de la banda de Gary Holt y compañía. Ya habían pasado más de diez años desde Force of Habit, aunque en el '97 sacaron un disco en vivo. "Forward..." es el momento épico del disco, con un sección instrumental muy jugada. Ideal para headbanguear hasta que el cuello pida clemencia.


Aparece originalmente en: Tempo of the Damned (2004)


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In the Company of the Damned
Emma Pollock 

¿Qué hay de diferente entre un disco solista de Emma Pollock y uno de The Delgados? Que acá canta todas las canciones ella. Más allá del chiste malo, algo de cierto hay, porque la idiosincrasia de su ex-banda es la misma; retorcer la música pop hasta donde se pueda, buscarle la vuelta al formato canción y exprimirlo al máximo. Eso es lo que hace en "In the Company..." Bueno, hoy los escoceses ya no están activos pero Miss Pollock sacó Begging the Night to Take Hold hace muy poquito. Con la misma búsqueda que siempre tuvo como norte.


Aparece originalmente en: In Search of Harperfield (2016)


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Born Cross-Eyed
The Grateful Dead

Que alguien se haya animado a mostrarle esto a una compañía discográfica ya es un acto de valentía. Que dicha compañía haya decidido editarlo, hacer una buena cantidad de copias y editarlo no sólo a nivel nacional... poco menos que un milagro. O un delirio. Encima este monstruo se editó en tiempo en forma en varios países de Europa, Japón, Australia... increíble pero real. Junto con After Bathing... de Jefferson Airplane son los más descarados representantes de la música psicodélica de segunda mitad de los sesenta. Y esto es lo más parecido a una canción que hay en Anthem of the Sun. Ponche de ácido lisérgico.


Aparece originalmente en: Anthem of the Sun (1968)


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miércoles, 21 de diciembre de 2016

Tim Rose - ídem [4to. LP - 1972]


Lo más parecido a la fama o el reconocimiento es un hecho más bien confuso. “Morning Dew”, su canción más famosa, versionada por un millón de intérpretes y pieza casi obligatoria en los conciertos de los Grateful Dead, no es suya en realidad. Tim Rose la escuchó por Fred Neil, que tampoco era el autor, grabó su versión en su primer disco de estudio del ‘67, agregó su apellido a los créditos, poniéndolo al lado del compositor; el cantante folk canadiense Bonnie Dobson, a quien dicen que no le gustó nada ver el crédito compartido y las pocas variantes musicales con respecto al original.

Entre aquel primer disco y éste, también homónimo, pasaron cinco años en que el mundo cambió por completo. Por lo visto Tim Rose también cambió a la par y, a pesar de que no deja de lado su impronta folkie de cantautor, es claro que estaba con las antenas sintonizadas, porque la música refleja una escucha atenta a los cantautores que habían surgido a principios de la década del setenta, a Led Zeppelin. Incluso el glam de Bowie, Bolan y compañía aparece de soslayo en algún que otro tema. “You Can’t Keep Me” es la reescritura de "Morning Dew", pero revisitado a los días que corrían, uno o dos acordes, un entramado de guitarras y cuerdas, clima enrarecido sin llegar a ser mórbido o siniestro y el cantante casi recitando, acompasadamente. Vale la pena escuchar la versión que hace del tema de Lennon, aquel de la película Help!, “You’ve Got to Hide Your Love Away”, con un teclado hammond bien al frente, convertido en una suerte de himno góspel, a pura elegancia. El otro tema archi-conocido de este disco es “If I Were a Carpenter” de Tim Hardin, que debe ser uno de los más interpretados de aquellos años iniciáticos. Hay que decir que Rose hace algo muy interesante con la canción, dándole un tratamiento parecido al de “Dazed and Confused” del primer disco de Page, Plant y compañía. MarkLanegan grabó (casi treinta años después) “Boogie Boogie” en su disco de covers I’ll Take Care of You y al escuchar la original no es difícil entender el motivo de su elección. La voz es lo que más cambio en Tim Rose a lo largo de esos pocos años (que en aquel momento deben haber parecido una eternidad), está más cascada, ajada, se ve que hubo excesos y si bien perdió en rango, ganó en expresividad, muy evidente en “Darling You Were All That I Had” y sobre todo en el tema del final, “Goin’ Down to Hollywood”.

Tim Rose ni siquiera está editado en CD y encontrarlo en LP, su formato original, no será tarea sencilla, habrá que probar con el oráculo posmoderno… ¿qué se le va a hacer?








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Chequear también:

Tim Rose - Through Rose Colored Glasses
Grateful Dead - Europe '72
Tom Rush - Wrong End of the Rainbow




sábado, 15 de marzo de 2025

5 Canciones 5: versiones de Dylan


Señor (Tales of Yankee Power)
Jerry Garcia Band

El mandamás de los Grateful Dead siempre estuvo cerca de Bob, fueron banda de acompañamiento e incluso quedaron registrados en uno de los discos más flojos en las discografías de ambos; el pobretón Dylan and the Dead. Este es el segundo de la Jerry García Band, más de diez años después que Cats Under the Stars, el debut. En este es doble en vivo, con varios temas nuevos (propios y ajenos) toman uno de los oscuritos de Oh Mercy y le agregan una cuota de musicalidad extra. Impresionante solo de García, economía de recursos, la nota justa en el lugar preciso, sin excesos... Hermoso.

Aparece originalmente en: Jerry Garcia Band (2do. LP - 1991)

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Abandoned Love
Fernando Goin

Cantante, compositor y guitarrista, grabó sus primeros LPs como solita prosducido por Raul Porchetto, a fines de los setenta, con un seleccionado de músicos argentinos de renombre (Aznar, Alfredo Toth, Baraj) y desapareció del mapa por varios años. Vuelve al ruedo con este disco de versiones de Dylan hecho con evidente cariño y conocimiento de causa. La lista de temas lo confirma, hay varios "tapados" como "Alberta" o "Dirt Road Blues". Esta maravilla quedó inexplicablemente afuera de Desire y Goin le devuelve un poco el amor que en su momento no tuvo, con una versión sencilla y respetuosa.

Aparece originalmente en: Sings Dylan
(1975)

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Million Dollar Bash
Fairport Convention

Apenas empezaron a circular los temas que habían grabado Dylan y The Band en Woodstock, en lo que más tarde todos conoceríamos como las Basement Tapes, se hicieron versiones. Manfred Mann, los Byrds (por supuesto) y la lista podría seguir. En el tercero de los Fairports hay nada menos que tres covers del hombre de Duluth, Minessotta. "Si Tu Dois Partir" versión en franchute de "If You Gotta Go", "Percy's Song" y esta. Ultra-mega-archi-fiestera, jovial, ya lo era en la original, acá lo llevaron al extremo.

Aparece originalmente en: Unhalfbricking (1969)

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Love Minus Zero / No Limit
Jackson Browne

Los nombres que figuran en este disco (quíntuple!!!) a beneficio no se pueden creer, se ve que nadie le dice que no a Amnesty. Patti Smith, Townshend, Costello, Adele (hermosa su "Make You Feel My Love") pasando por Bad Religion y los Chemical Brothers. En este belleza del inolvidable Bringing It All Back Home (*) Jackson Browne hace exactamente lo que hay que hacer con una canción como esta; cantarla. Es todo lo que necesita, ni más ni menos.

(*) Dato irrelevante y simpaticón: El disco de Dylan favorito de Iggy Pop.


Aparece originalmente en: Varios artistas - Chimes of Freedom: The Songs of Bob Dylan (2012)


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Memphis Blues Again
Thomas Helmig

Super estrella en Dinamarca, su país natal, saltó a la fama a mediados de los ochenta con su primer disco como solista, después del obligatorio escalafón en bandas under. His Bobness la tocaba bastante en vivo pero no es un tema del todo famoso, más allá de los merecimientos. Helmig se toma varios atrevimientos, por empezar le acorta el nombre y se toma sus licencias en cuanto a la métrica y el fraseo, acertando de manera rotunda. Se apropia cien por ciento de la canción, una manera muy valiente -y valiosa- de abordar la interpretación de un clásico, con un pelito de irreverencia.

"Nadie es sagrado, ni siquiera los Beatles"
Paul Westerberg, al respecto del título del tercero de los Mats.

Dylan tampoco.



Aparece originalmente en: Varios artistas - May Your Song Always Be Sung - The Songs of Bob Dylan (1997)


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miércoles, 25 de junio de 2025

5 Canciones 5: Little Richard, Robert Palmer, Ginger, New Riders of the Purple Sage y The Hot Rats


Dancing In the Street
Little Richard

Para la Historia del Trazo Grueso (¿lo patentamos?) los pioneros del rock and roll de los cincuenta murieron en seguida. Elvis al cine, Jerry Lee y su casamiento pedófilo, algo similar con Chuck Berry y Little Richard al altar. No fué tan así, se podría decir que nada que ver, en realidad. De hecho Mr. Richard Wayne Penniman tiene un notorio subidón en todo sentido a fines de los sesenta / principio de la década siguiente. ¿Cuántas versiones escuchamos de esta? Diez como mínimo. Como la hace el auto proclamado Rey del Rock 'n' Roll... NADIE.


Aparece originalmente en: King of Rock 'n' Roll (1971)

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Johnny and Mary
Robert Palmer

Sexto disco solista de estudio de Robert Palmer y a esto sí que le podríamos llamar "subirse al tren del éxito" sin dudarlo. Había tocado percusión en Fear of Music -tercer opus de Talking Heads- así que Chris Frantz le devuelve la gentileza y produce Clues, en donde también mete mano Gary Numan. El lavado de cara estaba más que listo. "Johnny and Mary" fué el single, también se hizo un video promocional. Acierto a nivel idea, hay una historia, está bien contada... ¿qué más querés? Todavía faltaba para los videos con las chicas y las coreografías.


Aparece originalmente en: Clues
 (1980)

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Not Bitter, Just a Little Disappointed
Ginger

¿Será uno de los más prolíficos de todos los que andan dando vueltas? Muy probable. Con los Wildhearts, como solista o con cualquiera de los miles de proyectos paralelos, el colorado no afloja. A principios de milenio le metió a un proyecto que se llamó The Singles Club que no llegó al resultado esperado, salieron cinco o seis que más tarde se juntaron en A Break In the Weather. En total debe haber al menos ocho temazos infernales ahí. Que me acuerde ahora: "Thailand Über Alles", "You, Me & BT", "I'm a Lover Not a Fighter", "The Dying Art of the Chorus"... y este, por supuesto. El contraste entre balada beatle y estribillo recontra podrido es extraordinario, único.


Aparece originalmente en: Cars & Vaginas (2001)

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Louisiana Lady
New Riders of the Purple Sage

Grandes (pero grandes en serio) discos de country rock: los "gemelos" de los Grateful Dead (Workingman's Dead y American Beauty) cualquiera de los Byrds con Clarence White, el tercero de los Burritos, el -conocido como- Disco del Mantel de Ozark Mountain Daredevils... ¡UF! es una lista interminable. Igual tengo ganas de seguir: los tres primeros de Barefoot Jerry, Gladstone, Elvis Country (*)... si te gusta el género no tiene fin el asunto. Y cualquiera de los cinco primeros de los New Riders. Este tema cierra el debut y es magnífico. Say No More, como diría Carlitos.


Aparece originalmente en: New Riders of the Purple Sage (1er. LP - [1971])


(*) Título completo: Elvis Country (I Was Born 10,000 Years Ago)

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(You Gotta) Fight for Your Right (to Party!) 
The Hot Rats

Supergrass tiene una cosa de espontaneidad e inocencia que las bandas de aquella época no tenían. A estos les chupaba un huevo todo. O mejor explicado; no eran tan arties como sus congéneres, Blur, Suede, quien se te ocurra. Y el disco de covers de ellos refleja eso cien por ciento; acá no hay nada de hacerse los ratitos, es la música que escuchan, Doors, Kinks, Velvet Underground, Costello, Bowie... nada del otro mundo, clásicos indiscutibles. Y las versiones son relativamente respetuosas.

Menos esta.

Y la clavan al ángulo, si la hubiesen hecho como los Beatie Boys hubiese sido ridículo (e innecesario). Acá solo hay dos tercios de la banda, la mitad si contamos al que nunca aparece. ¡Y acá está Supergrass!!!


Aparece originalmente en: Turn Ons (2010)


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miércoles, 11 de febrero de 2009

Bob Dylan - John Wesley Harding


Hay una conocida anécdota que cuenta Robbie Robertson. Después del tan mencionado accidente en moto. Según dicen, iba con Dylan en un auto, con rumbo a la casa de Woodstock -la que fue inmortalizada en la contratapa de Music From Big Pink- en la que se estaban grabando las legendarias Basement Tapes. En un momento se produjo un silencio y Robertson espetó un “Bueno, eh… ¿Hacia donde lo piensas llevar?” a lo que Dylan entre inquieto y curioso inquirió “¿Llevar? ¿Llevar QUÉ cosa?... ¿Qué exactamente?” La respuesta del guitarrista no se hizo esperar: “El estado actual de las cosas, por supuesto”. Según dicen ahí terminó todo porque Dylan no sabía como reaccionar ante semejante exceso de responsabilidad. Esa era más o menos la concepción que se tenía de Mr. Zimmerman en aquellos años clave. El profeta, el decidor, el poeta alucinado son sólo algunos de los tantos rótulos que intentaron endilgarle y que tanto luchó para sacarse de encima en los años subsiguientes.
El lenguaje musical elegido para esa especie de auto-exorcismo aparece en su esplendor en John Wesley Harding, el primer disco publicado tras aquel exilio voluntario, un álbum completamente despojado, austero, sutil e inmenso en su humildad.

En una época de colores, explosiones de volumen, instrumentos -e instrumentaciones- infrecuentes y a lo grande, Dylan decide hacer precisamente todo lo contrario. John Wesley Harding, cargado de simbolismos e imaginería bíblica en sus textos era engañosamente simple porque un vistazo a los títulos de la contratapa marcan la evidencia: allí se asoman "The Ballad of Frankie Lee and Judas Priest", "I Dream I Saw Saint Augustine" y -por supuesto- el muy versionado "All Along the Watchtower" que fue punto de partida para exploraciones y relecturas por parte de Neil Young, Hendrix y XTC, por citar solo a algunos.

Robbertson resultó, quizás a su pesar, un tanto profético, porque exactamente después de John Wesley Harding una infinidad de bandas lanzaron al mercado sus correspondientes discos de “bajada a tierra”: los Grateful Dead con Workingman’s Dead, los Byrds con Sweetheart of the Rodeo, incluso los mismísimos Beatles con el gran Álbum Blanco, pero los ejemplos pueden citarse en cantidades industriales. Acá empezó todo, otro hito dylanesco que no suele mencionarse con frecuencia.








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Chequear también:

Bob Dylan & The Band - The Basement Tapes
Leonard Cohen - Songs of Leonard Cohen
Iron & Wine / Caléxico - In the Reins



martes, 11 de enero de 2011

The Nitty Gritty Dirt Band - Ricochet


Ricochet, el segundo disco de Nitty Gritty Dirt Band dista mucho de ser una obra maestra. Tampoco es imprescindible y ni siquiera es el disco representativo de esta gran banda californiana. Pero cualquiera que tenga más de cien discos sabe que no hacen falta epítetos grandilocuentes para atesorar otro ejemplar entre nuestras posesiones más preciadas. Ricochet sí es una muestra perfecta del asombroso eclecticismo del que eran capaces, un pasaporte directo a una época en donde el oficio y la musicalidad eran valores supremos. Demasiado idiosincráticos como para ser exitosos.

Pero vamos directo al grano que hay para entretenerse. A pesar de que la participación de Jackson Browne en esta historia es más bien anecdótica, el disco empieza con "Shadow Dream Song", una de las canciones más hermosas del cánon de Browne, bien de la época a nivel tanto lírico como instrumental, es una meditación sobre el paso del tiempo y la aceptación del cambio como forma de auto-superación. "Ooh Po Pe Do Girl" es blues-rock rápido, lleno de coros y tiene mucho con ver con los Mamas & the Papas o lo que harían los Grateful Dead después del período psicodélico inicial. Al igual que sus congéneres los Charlatans (no confundir con la banda inglesa homónima), los Nitty Gritty dominaban perfectamente géneros de otras épocas y "Coney Island Washboard" es un ragtime hecho y derecho, al estilo de los años 20, con banjos saltando por los aires y la trompetita con sordina tan típica. "Put a Bar in My Car" es bluegrass puro, bien a contramano, escuchando esto es fácil entender porque Ricochet pasó casi desapercibido… ¡Son todos los temas distintos! Más o menos en la misma vena sigue "It's Raining In Long Beach" pero esta vez con unos coros a tres voces que son una delicia. Si hay una verdadera canción conmovedora en el álbum es sin dudas "Tide of Love", bien folk, arpegiada, va creciendo junto al acompañamiento y es una comparación entre los movimientos del mar -las mareas- con los del corazón, una oda al amor “cueste lo que cueste”. Preciosa. En menos de tres minutos dijo todo lo que tenía que decir. Vuelve el jazz de la mano de "Happy Fat Annie" con Bruce Kunkel, uno de los varios compositores dentro del grupo, escateando a toda velocidad. "Call Again" también es folk-rock de alto nivel, podría estar en cualquiera de los discos de los Byrds de la primera etapa. Para cerrar de una manera cómica y extravagante está "The Teddy Bear's Picnic" (El picnic del osito de peluche) que es una especie de marcha militar chiflada, con unos coros rarísimos, todos gritando desafinados, haciendo voces de niños.

Recién con Uncle Charlie & His Dog Teddy, a principios de la década siguiente, empezaron a vender discos. Una versión del clásico de Jerry Jeff Walker "Mr. Bojangles" les abrió un número nada despreciable de puertas y tienen una carrera larga, llena de logros. A pesar de que el paso de los años ha dejado un poco de lado los méritos de Nitty Gritty Dirt Band, quizás sea hora de que eso se revierta. En una época llena de “rescates emotivos”… no sería nada extraño.








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Chequear también:

Nitty Gritty Dirt Band - Will the Circle Be Unbroken
The Flying Burrito Brothers - Burrito Deluxe
Michael Nesmith - And the Hits Just Keep On Comin'



domingo, 21 de diciembre de 2008

Mazzy Star - Among My Swan


Mazzy Star es un dúo formado por David Roback, capo de OpalRain Parade y Hope Sandoval, sirena de voz hipnótica.

La producción de Mazzy Star es escasa; tres discos hasta la fecha en seis años. En Among My Swan, tercer y último trabajo, se refuerzan todos los elementos que mostraban en los anteriores. Esto puede ser utilizado como música de fondo, pero si prestamos la atención necesaria, encontraremos una música rica, sutil, oscura y psicodélica.

Pero poco tienen que ver con los íconos del rock de la era del flower power como los Grateful Dead o Jefferson Airplane, estan mas bien emparentados con lo que se podría llamar “la cara oscura del movimiento”, las canciones lentas y climáticas de Velvet Underground, los mid-tempo del Dylan mas verborrágico o las paisajes sonoros del primer Tyrannosaurus Rex. De todas maneras no estamos ante otra réplica, otro juego de “captar influencias”, no, Mazzy Star tiene un sonido propio, envolvente, reposado y hasta casi místico. Este se debe en gran parte a la cálida y limpia -pero a la vez poderosa- voz de Hope Sandoval. No hay rastros de estridencias de ningún tipo, los climas son lánguidos y sencillos y los arreglos minimalistas pero extremadamente efectivos, flirteando con elegancia con el blues, el folk y la sicodelia mas delicada, Roback es un maestro en el arte de generar texturas y climas sin apelar a recursos obvios o remanidos. Como curiosidad se puede mencionar que William Reid, de Jesus and Mary Chain aporta una guitarra con su sello en "Take Everything", que arranca abajo, muy abajo y va creciendo de manera lenta y elegante, sin estallar nunca del todo.

En su momento Among My Swan no provocó las mismas reacciones favorables que sí había conseguido el anterior (So Tonight that I Might See) sobre todo porque el factor sorpresa fue menor. En este caso, aquello de no arreglar algo que no está roto aplica, la química seguía intacta, no mostraba ningún signo de agotamiento y por eso hoy Among My Swan puede ser disfrutado como lo que es, un gran disco que sirve como despedida a un gran grupo; Mazzy Star.








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Chequear también:

Opal - Happy Nightmare Baby
Mazzy Star - So Tonight that I Might See
Hope Sandoval & the Warm Inventions - Bavarian Fruit Bread



martes, 6 de diciembre de 2022

Pez - Volviendo a las cavernas


No hay ninguna banda como esta en el mundo. Tienen algo de rock moderno, actual, influencias de los últimos veinte o treinta años y un conocimiento enciclopédio del pasado, la prehistoria del rock. El riff con que empieza el disco, demencial, pesadísimo, con su cuota de complejidad, bien podría haber estado en Red de King Crimson o algún disco de los noruegos Motorpsycho, vaya uno a saber. A lo mejor surgió de una zapada de altísimo vuelo. La parte instrumental es demoledora y ahí nomás va a parar a un motivo Master of Reality, acá el diablo metió la cola. No me jodan. ¿Cuánto hacía que no escuchábamos algo así? Y esto es sólo el comienzo.

“Son los relatos del momento en que todo cambió”. Hay un eje conceptual. Puntos extra. Y encima hasta una suerte de propuesta. Una opción para afrontar la realidad espantosa en que estamos todos envueltos y somos cómplices tácitos, vale recordar. “Tenemos que regresar al jardín” cantaban -armonizando prolijo- Crosby, Stills, Nash y Young, en aquel tema de Joni Mitchell. El sueño hippie fue amasijado pero quedan sobrevivientes, la idea no estaba tan mal, que alguien la siga recordando tiene su mérito y más en pleno siglo veintiuno. Volviendo a las cavernas se llama el disco número doce de Pez.

La gran virtud de Ariel Minimal es el extraordinario licuado de influencias, que prepara y sirve fresco. No le hace asco a nada. Los Misfits conviven pacíficamente con los Grateful Dead en su burbuja imaginaria. Black Flag no mira para otro lado cuando pasa por la mansión de Color Humano y Aquelarre. El resultado es una música extraordinaria. ¿De qué otra banda en el mundo podría salir un tema como “¿Y ahora de qué vamos a hablar?”. Con zapada cósmica incluída, muy destacable lo de Pepo Limeres en las teclas. Las guitarras vuelan por el aire, esto es rock espacial moderno, es progresivo en el mejor sentido, de la palabra, sin el costado masturbatorio del género. No es música liviana, para “escuchar de fondo” en una fiesta animada, es probable que no ingrese de manera inmediata, que te hagan falta un par de escuchas para “hacerte amigo”. En mi caso, en la primer escucha “compré”, estuve convencido de que estaba ante algo nuevo, valioso, diferente. Acá hay de todo y para todos, hay salvajismo, punk rock, estilo, disonancias aplicadas magistralmente, ruido blanco, jazz (sobre todo en "Aferrándonos...") y mucho, pero muchísimo rock.

¿Quién sabe? A lo mejor aquella leyenda, eso de que todavía en algún lugar quedan humanos, sea cierta. Incluso pueden llegar a estar acá nomás, a la vuelta de la esquina. Aunque eso es menos probable.







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Chequear también:

Pez - Frágilinvencible
Los Fabulosos Cadillacs - Fabulosos calavera
El Siempreterno - Hacia el mar de carbón



lunes, 16 de diciembre de 2024

Chocolate Watchband - The Inner Mystique


Esta es de esas bandas que parecía que se iban a comer el mundo y no llegaron ni siquiera a probar la patita de Italia. En el caso de ellos se podría decir que pudieron catar la Antártida y parte de la Patagonia. O la península de Florida y un poco de los Apalaches. Y seguramente no pocas pendejas californianas divinas, dispuestas a explorar su sexualidad, en plena época del amor libre y la mar en coche.

A pesar de la escasa discografía, tienen seguidores acérrimos, es la típica banda de culto que hace que los cultores de un género, esos que escuchan sólo un estilo y se enferman con la misma lista de temas toda su vida, babeen como gerontes sin control de esfínteres ante la sóla mención del nombre. Hay que reconocer que dicho nombre es poderoso; The Chocolate Watchband. Junto a The Strawberry Alarm Clock, The Lollipop Shoppe, The Five Day Week Straw People, The Peanut Butter Conspiracy y varios más, se bautizaban para estar al día con los tiempos que corrían. En su momento llegaron a abrir para los Mothers en el Fillmore (seguro que a Zappa no le gustaban) y Bill Graham, el famoso promotor los llevó de costa a costa con los Grateful Dead y Jefferson Airplane.

Hasta se dieron el gusto de aparecer en la mítica Riot on Sunset Srip, una de esas películas que sirven como retrato generacional. Después de varios singles, Dave Aguilar, el ultra carismático frontman, una suerte de Jagger californiano, empezó a componer y en seguida graban el LP debut, No Way Out, que no tiene nada que envidiarle -por ejemplo- al primero de 13th Floor Elevators, los dos primeros de Electric Prunes o cualquier otro disco de rock de garage con aspiraciones, por decirlo de alguna manera. Ahí había rock cabezota, troglodita al máximo, con temas definitivos como “Are You Gonna Be There” o “Let’s Talk About Girls”. Y pegaditios estaban “Dark Side of the Mushroom”, cuyo título lo dice todo y “Gossamer Wings”, en donde los tipos se daban el gusto de ir un poco más allá, de tomar distancia de la estrechez del género. Ellos jamás se lo deben haber planteado.

Para la época de The Inner Mystique ya se había ido Aguilar y las riendas las toma el productor Ed Cobb, quien se ve que mucho tiempo no tuvo para el álbum, pero en sus aportes hay magia. En el instrumental recontra viajero que abre el lado A y el excelente “Inner Mystique”, que se banca la promesa que su título promete. Hay muchos covers que pueden restarle valor a esto para algunos. Yo opino precisamente lo contrario y más si las versiones son “In the Past”, el impresionante temazo de We the People, un clásico menor de aquellos años. El gigantesco “I’m Not Like Everybody Else” de los Kinks, single de la era Face to Face y el colosal “Baby Blue” de Dylan, uno de esos a los que le han hincado el diente muchos. Ellos logran sacarle brillo, sin contar que en aquel entonces era casi nuevo.

Un disco menor en más de un sentido, a nivel escuchabilidad (todo el mundo sabe más o menos lo que es eso, asumo) está muy por encima de varios clásicos de mayor renombre, fama o como se le quiera decir. Y eso hoy es lo que importa. Me parece…






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Chequear también:

The Chocolate Watchband - One Step Beyond
Varios - Nuggets: Original Artyfacts from the First Psychedelic Era 1965–1968
The Standells - Why Pick on Me / Sometimes Good Guys Don't Wear White





lunes, 5 de diciembre de 2016

Camper Van Beethoven - ídem [3er. LP - 1986]


Acá va una teoría; la falta de reconocimiento y el mote de “banda de culto” de Camper Van Beethoven se debe a que son demasiado eclécticos. Al menos en sus primeros tres o cuatro discos. Siempre que cuesta clasificar algo, etiquetarlo, acomodarlo dentro de nuestros parámetros conocidos… mejor descartarlo. Fue el "problema" que siempre tuvieron, venían de la escena hardcore-punk californiana, pero hacían ska, música hebrea, polkas y hasta se la jugaban con elementos árabes, a veces dentro de la misma canción.

La idea era cagarse de risa de todo, desafiar las convenciones y poner incómodos a los ortodoxos. Lo lograban y en ese sentido, la música de Camper Van Beethoven, sigue más vigente que nunca. En Camper Van Beethoven, tercer LP de estudio, aparecido originalmente en 1986, parecen redoblar la apuesta de Telephone Free Landslide Victory y II & III, los dos primeros discos. Se encuentran con la hija de Jerry Garcia de los Grateful Dead en “We Saw Jerry’s Daughter
, en un punk rock a toda velocidad, con pedal steel incluído. Se toman el atrevimiento de reírse un poco de Led Zeppelin en “Stairway to Heavan, una suerte de experimento de estudio de grabación con cintas al revés, cítaras y la mar en coche.

Como si esto fuera poco, casi al final, hay una versión a medio camino entre irreverencia y respeto de “Interstellar Overdrive”, del primer disco de Pink Floyd, The Piper at the Gates of Dawn. No todos los experimentos del disco funcionan, pero el sentido del humor sano y un poco inocente hace que el mérito de intentarlo esté por encima de los resultados. No faltan los chistecillos políticos de la mano de “Joe Stalin’s Cadillac”, un bluegrass rápido con violines para la ocasión o “We Love You”, que nos transporta a una persecución en un callejón de Marruecos o lo que te quieras imaginar. Acá conocen al diablo, ven que toca muy bien la guitarra y lo invitan a sumarse a la formación. ¿Rock? Y… técnicamente esto es más rock que Humble Pie o cualquier grupo de guitarras y cortedad de miras de la actualidad. Esto no anticipa en absoluto a la banda que armaría el frontman Dave Lowery unos años después, los mucho más exitosos -y convencionales- Cracker, en la década siguiente, ni tiene mucho que ver con los discos de CVB que vendrían después, como el excelente Key Lime Pie, o el doble en donde versionan completo Tusk, de Fleetwood Mac.

Hubo varios que sí entendieron el chiste, la influencia de Camper Van Beethoven y sus tres primeros discos puede rastrearse incluso en algunas bandas actuales. De la forma que lo hacían ellos, de manera totalmente espontánea, con mucha onda y sin demasiados recursos técnicos, no lo ha vuelto a hacer nadie.








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Chequear también:

Camper Van Beethoven - Our Beloved Revolutionary Sweetheart
They Might Be Giants - Apollo 18
The Mekons - Fear & Whiskey




sábado, 26 de septiembre de 2015

5 Canciones 5: Elvis (pt. 1)


That's All Right

Acé empieza todo, no sabemos si es la primer canción de rock and roll -anda cerca- pero tampoco es lo que importa, es el primer single de Elvis Presley para el mítico sello Sun de Sam Phillips. Este era el año 1954, el mundo ya nunca iba a ser el mismo. El pibito de Tupelo tenía menos de veinte años y, si sólo esta, la etapa previa a su paso a RCA hubiese sido lo único grabado, igual le alcanzaba para quedar para siempre en la historia de la música popular del siglo XX.

Aparece originalmente en: single 7" [cara B: "Blue Moon of Kentucky"] (1954)


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A Big Hunk O' Love

Rock and roll a lo bestia, el piano salta para todos lados, la batería acelera, la guitarra no para de tirar estocadas al mentón... esto es punk rock casi veinte años antes de Sex Pistols y Ramones. Elvis grita como un condenado, se aferra al micrófono y se siente su garganta raspando al límite, se nota que en la sesión están gozando. Desgraciadamente nunca iba a volver a sonar con este nivel de salvajismo. A partir de su vuelta de Alemania ya nada sería lo mismo. Para bien y a para mal.

¡PLAY IT LOUD!

Aparece originalmente en: single 7" [cara B: "My Wish Came True"] (1959)

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The Girl Next Door

Según cuenta la leyenda en Alemania se dedicó a mejorar seriamente su técnica como cantante, de hecho de esta época viene la adaptación del aria "O Sole Mio" (Elvis la grabó como "It's Now Or Never". Para muchos Elvis Is Back! es el mejor LP de estudio que hizo Elvis Aaron Presley en su carrera y esta pequeña joya está recubierta de groove, grasa, mantequilla de maní y musicalidad. Ya se empiezan a vislumbrar las dotes operísticas de la voz, esas que después harían enchastres y genialidades, muchas veces incluso dentro de la misma canción.

Aparece originalmente en: Elvis Is Back! (1960)

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Guitar Man

El lugar común es repetir que las canciones para bandas sonoras son espantosas. Ni todas las películas son una mierda (las tres o cuatro primeras son buenísimas, sobre todo King Creole) ni todos esos temas eran rellenos baratos. Para la época de Clambake, una de las últimas que filmó, ya se notaba que el sonido se estaba endureciendo. Sin darse cuenta, anticipando la "bajada a tierra" de las bandas psicodélicas de entonces; Doors, Grateful Dead, Beatles o Stones. Elvis rockeando como el más grande y muy cerca del enorme From Elvis In Memphis, del año que se venía.

Aparece originalmente en: Clambake [soundtrack] (1967)

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If I Can Dream

Hacía años que El Rey no le ponía tanta pasión a la interpretación de una canción. El mundo se prendía fuego y él estaba en su burbuja, pero se ve que algo percibía. Atención especial al minuto y medio aproximadamente. Mete un cambio, hay una voz rasposa nunca antes oída y se manda sin escalas a la estratosfera, conmovedor hasta la médula. En el famoso 68' Comeback Special hay una escena que vale la pena ver, al borde de las lágrimas. 

Aparece originalmente en: single [cara B: "Edge of Reality"] (1968)

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viernes, 13 de septiembre de 2024

5 Tapas 5: Tony Millonaire



Con: Elvis Costello, Bob Odenkirk, Peter Stampfel, The Donkeys y Grateful Dead.










miércoles, 15 de agosto de 2012

5 Canciones 5: Hawkwind


Mirror of Illusion

Rock del espacio exterior. Más oportuno imposible. Coincidiendo con la llegada del hombre a la luna (en aquel entonces todavía no se cuestionaba este hecho) hubo varios que estaban componiendo la banda sonora del alunizaje. O del despegue. "Mirror..." era la encargada de ponerle la guinda a esa torta que es el primer disco, homónimo. Sonidos procesados, paneos estéreo y todos los trucos sonoros que hacen de Hawkwind la banda ideal para quienes gustan de los viajes interestelares sin moverse del living o habitación favorita.

Aparece originalmente en: Hawkwind (1970)

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Orgone Accumulator

Se podría intentar el siguiente paralelismo: si los Redondos son los Grateful Dead argentinos, entonces... ¿Hawkwind es el equivalente inglés? No sería para nada descabellado pensarlo así. Tienen millones de discos en vivo que los fanáticos se encargan de comprar y piratear. Todo el mundo dice que verlos en vivo era "la posta". Bueno, nos vamos a tener que conformar con los discos. Space Ritual es el primero de una larguísima serie y es uno de los mejores discos en vivo que vas a encontrar. Acá todavía estaba el desquiciado Robert Calvert y a él pertenece la letra de este delirio épico. Hawkwind en su momento más indulgente y genial a la vez.

Aparece originalmente en: Space Ritual (1973
)

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You'd Better Believe It

¡Este se editó en Argentina en su momento! Aunque los fanáticos nunca se van a poner de acuerdo (hay demasiados candidatos) Hall of the Mountain Grill es uno de los discos más apreciados. Proto-trash con toda la carne al asador, "You'd Better Believe It" es Hawkwind clásico 100%. Se escuchan clarito los coros inconfundibles de Lemmy, a quien pronto le sacarían roja por drogón (en una de las bandas más drogonas de todos los tiempos) causando una herida que recién ahora parece haber sanado. Hoy en día, Dios... -ejem-... Lemmy habla con cariño de la época de su banda pre-Motörhead.

Aparece originalmente en: Hall of the Mountain Grill (1974)


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Uncle Sam's On Mars

Traten de hacer memoria y nombren bandas que venían de los sesenta que se pudieron adaptar al nuevo paradigma, al "Año Cero" planteado por el punk. No van a tener muchos ejemplos. Acá procesaron a Kraftwerk y los Psychedelic Furs pero siguieron tomando LSD frenéticamente (o al menos eso parece) y el resultado es esta mezcla tan extraña como interesante. Siguen las letras cósmicas pero teñidas por la pátina de cinismo de una generación harta de los excesos, con un poco de protesta política. Un balance perfecto para mantenerse "jóvenes" cuando ya no lo eran.

Aparece originalmente en: PXR5 (1979)


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Out of the Shadows

Impresionante. A más de veinte años de la supuesta "era dorada" de Hawkwind, los tipos siguen totalmente al día, a nivel sonoro y temático, sin sacrificar practicamente nada de la identidad de la banda. Ritmo machacante, repetitivo, un violín retándose a duelo con unos sintetizadores rarísimos, la voz de Brock chillando una consigna pro-ecología... en fin: ni más ni menos que el Hawkwind que tanto queremos, inaugurando una tercer década de una carrera que todavía hoy sigue dando frutos.

Aparece originalmente en: Space Bandits (1990)


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