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miércoles, 19 de marzo de 2014

Arzachel - ídem [1er. LP - 1969]


Esta es otra de esas perlas de rock psicodélico tardío, justo cuando el movimiento empezaba a transformarse indefectiblemente en rock progresivo, sinfónico o como se lo quiera llamar. Época que dio millones de bandas que nunca pasaron de un LP, etapa de aventura y búsqueda. La simple idea de pensar en cuatro hippies barbudos, escuchando la pre-mezcla de un disco como este, frente a tipos de saco y corbata, que eventualmente pondrían la plata para que llegue a las bateas, resulta tan ridícula como interesante.

La banda se llamaba Uriel, deciden a último momento cambiarse el nombre y sacar un disco -homónimo- como Arzachel. El más “famoso” de los integrantes es el
guitarrista y cantante Steve Hillage, que después formó parte de Gong y produjo discos de Simple Minds y Robyn Hitchcock y los Charlatans. El resto de los integrantes formaron los mítics Egg, protagonistas de la escena de Canterbury.

Arzachel es uno de esos que podés usar para vaciar una fiesta, para espantar ciertos vecinos y atraer amigos fanáticos de los psicotrópicos. Tiene todo lo que hay que tener; desde pasajes improvisados interminables (el disco fue grabado en una sola sesión, con los músicos tocando en vivo), a huracanes guitarreros como el violento “Leg”, que sería algo así como Eddie Cochran totalmente pasado de LSD, algo parecido a lo que hacía Blue Cheer al otro lado del charco pero más dramático, más psicodélico y con más volumen, si es que esto último es posible.

Los puntos de partida o referencias son más o menos los mismos que tenían todos los veinteañeros en esta época: Hendrix, Cream, The Nice y todos esos grupos que tocaban fuerte y se compraban los primeros amplificadores que podían ensordecer un lugar más o menos chico. Si la cara A del disco te parece accesible, preparate y agarrate fuerte para lo que en el LP original era la cara B, dos temazos de hard-rock psicodélico, con el maridaje adecuado te pueden hacer levitar, en serio. La cosa arranca con “Clean Innocent Fun”, título capcioso si los hay, punto álgido indiscutido de Arzachel como propuesta, como momento e interpretación. Estos tipos eran psicodélicos las veinticuatro horas del día y se nota, la banda toca con violencia, desparpajo y precisión. Los diálogos entre la guitarra de Hillage y el órgano de iglesia, característica clave del sonido del grupo, es digno de atención. No hay muchos pasajes como este en la historia del rock del siglo veinte. Lo mismo pasa en “Metempsychosis”, una bestialidad deforme de casi veinte minutos, la encargada de dar por terminada esta odisea. Oir para creer.

Arzachel pasó completamente desapercibido al momento de su aparición en el mercado, salió por un sello chico (Evolution) y en seguida paso a ser un disco de culto, un objeto de colección. Hasta la reedición en CD, es difícil de conseguir. Sino siempre está el oráculo post-moderno: Internet.








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Chequear también:

Gong - Flying Teapot (Radio Gnome Invisible, Vol. 1)
Raw Material - ídem [1er. LP - 1970]
Gravy Train - (A Ballad of) A Peaceful Man



miércoles, 5 de febrero de 2014

Carca - Carca registrada


Lo de Carca es muy meritorio. Casi sin que nos demos cuenta se fue armando una discografía idiosincrática e interesante, siempre al costado del camino. Muchos figurones del rock local le han dado el visto bueno y, desde Juanse a los Babasónicos, pasando por Flavio de los Cadillacs a Calamaro, han participado activamente en las grabaciones de estudio. Sin embargo está lejos de ser masivo, de tener reconocimiento de público, tanto de la gente que se interesa en serio por el rock como por los asistidores casuales a festivales veraniegos. Una lástima y aquí va una teoría: simplemente no lo conocen.

Carca le puede gustar a los fanáticos de Pappo's Blues y Color Humano y todo el primer rock hecho en estas pampas, a los pibes que escuchan glam en la vena Bowie / Sweet / T. Rex y también a los rockeros "modernitos", que están en esto desde Black Rebel y White Stripes. Escribe unas letras buenísimas, varias harían sonrojar a más de uno, cuando es chistoso lo es del mejor modo posible y cuando se pone serio y psicodélico es para tenerlo en cuenta.

Carca registrada es el flamante compilado después de más de veinte años de carrera y casi una decena de discos de estudio, incluye canciones de todos los álbumes, alguna que otra rareza (del disco en vivo Descuido, que venía como bonus en Nena, hoy en día inconseguible) y cuatro temas nuevos que son una delicia para el fanático, a la altura de los grandes temas de A un millón de años blues o del homónimo del ’98, el de la tapa color rosa. No puede faltar “Principe oscuro”, esa joya perdida de surf psicodélico y punkie, mezclado con rock fumón de los setenta, también dice presente “Nubes negras”, himno narcótico del tercer LP de estudio y hay del infravalorado Uoiea el -hasta ahora- último lanzamiento. De ese disco, que fue la interpretación más acabada que se hizo en estas tierras del rock de cuero y brillantinas de los setenta, está “El mago”, otro temazo. Si el mundo se decide a ser un poco más justo, “Luz de Blues”, encargado de abrir esta selección, debería ser un hit a lo largo y ancho del planeta, bailable, bolichero, fiestero y decadente, en el más rockero sentido de la palabra. Es uno de los temas nuevos que destacan y también “Donde el filo rebalsa”, del que se hizo un video, con un sonido de guitarras notable, a tono con lo que se graba en el supuesto primer mundo.

No sabemos si este compilado va a cambiar las cosas para nuestro Quijote de cuero negro, a nosotros, a los ya iniciados nos importa muy poco. Pero si ayuda a que algunos más lo conozcan y se unan a la fiesta… ¡bienvenido!







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Manal - El león
T. Rex - The Slider
Carca - Divino



jueves, 16 de abril de 2009

The Byrds - The Notorious Byrd Brothers


Los Byrds son una institución. Pocas bandas han dejado un legado semejante, que sigue brillando varias décadas más tarde, ayudando a forjar y a definir géneros como el folk-rock, psicodelia, country-rock y hasta jazz rock.
¿Cómo se explica que en medio de un torbellino en el seno interno de la banda hayan pergeñado uno de los discos más hermosos, audaces e imperecederos de la llamada Era de Acuario? Simplemente, cuando los Byrds funcionaban con todas las luces eran imbatibles y Notorious Byrd Brothers es el saludo perfecto para esa época irrepetible.

La odisea empieza con "Artificial Energy", apelando a un arreglo de bronces y una magnífica línea de bajo a cargo de Chris Hillman, la canción avanza hasta un estribillo que define prácticamente la idiosincrasia del álbum y, por qué no, de una era; “pensé que estaba en la cima de todo, el resto de la gente eran tan pequeños, pero yo supe qué era lo que había que hacer”. El tema de Gerry Goffin y Carole King "Goin' Back" fue la gota que rebalsó el vaso para que David Crosby se alejara de la banda, se negaba a que apareciera como single, cosa que provocó mas disputas en un ambiente que ya estaba agitado. Lo cierto es que la interpretación de los Byrds es preciosa, una verdadera brisa de aire fresco para un momento de la historia mas bien turbio, es una meditación filosófica simple y una propuesta a volver a las cosas sencillas de la vida. "Natural Harmony" empieza misteriosa, con unos coros etéreos antes de desembocar en un tempo de jazz-rock elegante para explotar después en un mar de efectos de todo tipo, adornando una lírica existencialista y cuestionadora. Lenta y fluida se abre paso "Draft Morning", otro momento de preciosismo absoluto. También hay lugar para la experimentación; cuando termina el puente, donde se escuchan ruidos de disparos y tanques de guerra antes de volver al motivo inicial.

La película Easy Rider hizo relativamente famosa a "Wasn’t Born to Follow", una de las canciones mas convencionales de Notorious… pero atentos, porque cuando todo parece estar dentro de lo normal, aparece una sección instrumental con phasings y flangers envolventes. Otro acierto, y ya van… "Get to You" es un vals con acompañamiento de cuerdas y guitarra pedal steel. También tiene su truco porque antes de repetir la estrofa salen con unos coros sugerentes y lascivos que elevan la canción a una dimensión que no tenía. Lo que sigue es otra muestra del genio indiscutible de los Byrds para jugar con los géneros; una especie de raga instando al cambio urgente: “El cambio es ahora, las cosas que parecían sólidas no lo son en realidad. Todo es ahora, el momento que tenemos para vivir” hasta que la batería cuenta cuatro y estamos en presencia de un country-rock delicioso que anticipa lo que se venía en la carrera de los Byrds. "Old John Robertson" con su tiempo acelerado y jocoso también parece simple hasta la aparición de una sección de cellos, que se funde nuevamente de forma repentina con lo que ya se había escuchado, antes del final brusco. "Tribal Gathering" que podría traducirse como “Reunión de tribus” habla precisamente de eso, a través de un tempo sincopado e inquientante, antes de un cambio de atmósfera en donde se disimula un riff casi de hard-rock que desaparece para fundirse con "Dolphin’s Smile", con unas armonías vocales incríbles, tambien hay un interludio psicodélico antes del retorno de la melodía. Fiel a la costumbre de cerrar sus discos con una nota entre simpática y sorprendente, la última composición de Notorious… es otro raga lento, plagado de efectos de todo tipo y color, "Space Odyssey" es una reflexión algo delirante sobre lo que fue la llegada del hombre a la luna, inspirada en la historia “El Centinela” de Arthur C. Clarke.

Al contrario de lo que sucede con el resto del extenso catálogo de los Byrds, los bonus tracks que acompañan la reedición en CD son de escaso valor, pero "Triad" la polémica composición de Crosby incitando a una menage a trois es de una belleza incuestionable. Como dato histórico, ésta última fue grabada por los Jefferson Airplane en Crown of Creation como consecuencia de la negativa de McGuinn y Hillmann a incluirla en el álbum.

La partida de Crosby, que sería reemplazado por Gram Parsons para Sweetheart of the Rodeo, fue tomada un poco en broma por el resto de los integrantes y algunos rumores indican que el caballo que aparece en la tapa es una alusión a quien formaría el exitoso trío Crosby, Stills & Nash inmediatamente después del lanzamiento de The Notorious Byrd Brothers.







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The Byrds - Younger Than Yesterday
Sagittarius - Present Tense
The Millenium - Begin



lunes, 15 de julio de 2019

Hoodoo Gurus - Magnum Cum Louder


Nunca dejarán de ser una banda de culto, a pesar de que hicieron grandes esfuerzos por entrar al mercado yanqui, todavía siguen en pié y en su tierra natal son casi próceres. Y eso que tienen un cantante y frontman que derrocha carisma en Dave Faulkner, hacían videos divertidos, tenían una imagen fuerte y, lo más importante, hacían unos discos invencibles.

Además pueden rockear con desesperación, en un tema como “Glamour Puss”, al borde del descarrilamiento y en el tema anterior hacer una balada de una ternura sorprendente. Ya sabemos el viejo slogan: “no confíes en las bandas de rock duro que no saben bajar los decibeles”. No es el caso de los Hoodoo Gurus, por suerte.

Magnum Cum Louder es el cuarto LP de estudio de los australianos, ya con el disco anterior (Blow Your Cool! del ’87) habían hecho un intento claro de meterse de lleno en el país de las hamburguesas, grabando en Los Angeles, con productor estrella y tocando de manera incansable. Es el primero para el sello RCA ya que Elektra había decidido darlos de baja, por que no habían llegado a las ventas que se esperaban, así que acá se vuelven a las antípodas y deciden producirse ellos mismos.

Lo bien que hicieron, Magnum Cum Louder es un gran disco de rock de guitarras, algunos los quieren meter en la bolsa del power pop, pero son más duros que The Records, 20/20 o The Shoes. Acá hay dos hitazos arrancando los respectivos lados del LP original, “What’s My Name”, un clásico que todavía hoy tocan y en el lado B abren con “All the Way”, con unas armonías vocales cancherísimas y un solo de guitarra que es todo lo que tiene que ser (y NO ser) un solo de guitarra. En el principio de “Baby Can Dance (Pts II - IV)” aparece el clásico toque psicodélico habitual de los Hoodoo Gurus, no hubiera estado mal ubicado en un disco de rock inglés del año 68 / 69, con sus cambios de ritmo y arreglos puestos en su lugar justo. Temazo. Sigue con “I Don’t Know Anything”, un rock rápido cantado a pura agalla por Faulkner, con un estribillo memorable, adhesivo al cien por ciento. Si el disco todavía no te compró a esta altura los Gurus no son lo tuyo.

Seguirían con paso firme en los años siguientes, con discos muy buenos como Kinky, Crank o el excelente Blue Cave del ’96. Se tomaron unos años para que Faulkner se recupere de una enfermedad jodida y volvieron al ruedo con Purity of Essence, hace algunos años. ¡Larga vida al rock australiano!







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Hoodoo Gurus - Mars Needs Guitars!
The Hitmen - Tora Tora D.T.K.
The Stems - At First Sight (Violets Are Blue)




martes, 13 de octubre de 2020

Baby Woodrose - Third Eye Surgery


¿Se puede hacer rock psicodélico genuino en pleno siglo veintiuno? Una buena respuesta sería escuchar “Waiting for the War”. Esto no es joda, no es imitación. Acá hay conocimiento de causa y una música actual, contemporánea, hasta tiene algo de música electrónica bailable ahí, dando vueltas, sugerido. Otro ejemplo sería “It's Just a Ride”, en donde protestan contra los day trippers, los que se toman un ácido para “divertirse”, sin saber que esto se trata de iluminación espiritual, de expansión de la mente. “Algunas personas desperdician su tiempo en algo que es sólo un paseo”. Mas claro imposible. La música es una montaña rusa de guitarras y teclados como para que el mensaje sea más redondo y quede bien claro.

Un poco de repaso viene bien. Uffe Lorenzen nació en Dinamarca y viene agitando las banderas desde hace rato, tenía una banda que se llamaba On Trial en donde hacían más o menos lo mismo, con discos como New Day Rising o Blinded by the Sun. A principios de este milenio formó Baby Woodrose en honor a su apodo -Lorenzo Woodrose- y sacaron Blows Your Mind en el 2001, una brisa de aire fresco en su momento, entre tanto rock de garage e imitadores de The Hives, Strokes y compañía. Antes que este hay discos extraordinarios en el medio, Love Comes Down del ’06 y Chasing Raindows del año siguiente, sobre todo. Clásicos de la psicodelia moderna que han pasado relativamente desapercibidos, ante el aluvión de posibilidades que nos ofreció de repente Internet, que se expandía y masificaba al mismo tiempo que Baby Woodrose iba desplegando su magia.

Third Eye Surgery sería el disco número siete y salió en el 2012. Es la culminación perfecta de un legado, una idea y una discografía impecable. Es la evolución y es una forma de pensar y hacer rock en la era moderna. Un intento de descripción sería decir que esto es el equivalente a los 13th Floor Elevators de Easter Everywhere para la Nueva Era. No se les haría justicia con esas palabras. Esto tiene identidad propia. Sí, tienen que ver con las bandas oscuras de fines de los sesenta, pero se le plantan firme a nuestros días. A pesar de que anteriormente eran más retro si se quiere, en Third Eye Surgery (uno de los mejores títulos de los últimos veinte años, hay que decirlo) suenan futuristas. Es escuchar “Nothing Is Real” para comprobarlo. Es música con raíces fuertes pero no podría haber sido hecha en otro momento que no sea este.

Lorenzen ya sacó tres discos en su idioma y bajo su verdadero nombre después de Freedom, el último con Baby Woodrose. Habrá que detenerse a chequearlo.







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Chequear también:

The Grateful Dead - Anthem of the Sun
The Soundtrack of Our Lives - Extended Revelations
Uffe Lorenzen - Galmandsværk




miércoles, 29 de enero de 2025

Damnation of Adam Blessing - The Damnation of Adam Blessing


¿Cuántas bandas como esta hubo? En teoría miles, literalmente. Fué una explosión, tanto en Estados Unidos, el Reino Unido, Europa, Sudamérica e incluso países como Japón, Polonia, México o Sudáfrica. La era dorada del hard rock psicodélico. Muchas de esas tienen algo para ofrecer, alguna idea interesante, dos o tres canciones bien escritas, un guitarrista descollante, lo que sea. Pero que se las hayan apañado para hacer un disco completo de alto nivel... ahí la lista se reduce, considerablemente.

El nombre, por empezar, es mortal. La Condena del Adán Bendecido, algo así sería la traducción, vaya contradicción que planteaban los muchachos, desde el vamos.
Eran de Cleveland, ciudad rockera y punto obligado en las giras de cualquier banda o solista en aquel entonces y los integrantes venían de bandas loser de los sesenta, digamos que no eran ningunos principiantes. Y se nota.

En una era en que la credibilidad era importante (hoy ya nos chupa un huevo todo) hacer una versión de los Monkees era un gesto de atrevimiento, de desparpajo, estos se mandan con el clásico "Last Train to Clarksville" y la rompen, la llevan a un terreno propio. Cuando tu baterista toca bien es cuando los engranajes dejan de hacer ruido y aparece lo que algunos llaman groove, otros ensamble y muchos no tenemos mucha idea pero lo sentimos al escuchar, estos tipos sonaban fuerte, ajustado, podrido, con agallas. "Morning Dew" lo hizo medio mundo, Tim Rose, Lee Hazlewood, Jeff Beck (con Rod Stewart!) uno de esos que se prestan para el tratamiento "volado", psicodélico. Acá hay oscuridad, maldad, lo que la tapa promete, en los surcos se cumplen.

En los temas propios hay sustancia, no se crean que eran una banda de versiones. "Le Voyage" anticipa lo que haría Gran Funk en un par de años y no se queda ahí; cuando entra la segunda idea, se zambulle en un valle de LSD maravilloso, con el bajista dibujando a diestra y siniestra. En "You Don't Love Me" está lo que veníamos anticipando, la prueba de que esta gente tocaba y sabía lo que hacía, esto bien podría ser uno de esos temas jazzeros que hacían -para hacer facha- los Guess Who en la época de Canned Wheat o Share the Land, sin nada que envidiarle a los enormes canadienses. En "Strings and Things" hay psicodelia bucólica, medio borroca, con clavicordio a la orden del día, como corresponde, va creciendo y agrediendo, de a poco, con un manejo de la dinámica notable.

No lo tengo muy claro pero me atrevo a suponer que los Damnation no le vendieron un disco ni sus familiares cercanos, en otra prueba de que la justicia y la calidad musical no suelen estar asociadas. La competencia era considerable, los factores que hacían que unos vayan para arriba y otros naveguen en la intrascendencia son, precisamente, lo que hoy menos nos importa.







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Chequear también:
Damnation of Adam Blessing - Second Damnation
SRC - Milestones
Power of Zeus - The Gospel According to Zeus




viernes, 19 de marzo de 2010

Lüger - ídem [1er. LP - 2010]


Cuando los escépticos se quejan de que no hay demasiada actividad y lugar para la sorpresa en el submundo del rock siempre aparece gente como Lüger para dejar las cosas claras.
Sí, es cierto que las grandes compañías discográficas están aterradas y paralizadas pero al mismo tiempo existen bandas que no se dejan amedrentar por los pronósticos desoladores. En cualquier revista más o menos especializada se reseñan -como mínimo- 100 discos nuevos por mes, es simplemente imposible que no haya nada bueno dentro de todo esto. A veces sólo se trata de saber a dónde buscar, a quien acudir y cierta “holgazanería mental” puede ser una excusa perfecta para mantener esta postura.

Los Lüger son de Madrid, España y apuntan al mundo. Así de simple. El disco debut puede bajarse en forma gratuita de su sitio de Internet, cantan en inglés y no tienen miedo a bordear las fronteras, a buscar y a mezclar ingredientes.

Después de una introducción climática aparece "Swastika Sweetheart" y es cuando las cosas realmente empiezan a levantar vuelo. ¿El sonido? Psicodélico, árido, hipnótico, enfermo.
Por suerte los Lüger nos evitan ciertos lugares comunes. No se trata de “Atención! Escuchamos todos los discos de Can” o “Esto lo hacemos porque nos gusta mucho Julian Cope”. No, esto es rock moderno entendido como tal, y si aparecen reminiscencias al kraut-rock o al Primal Scream más agresivo es de manera oblicua, jamás directa y de ningún modo obvia.
Esto es agreste sin ser violento, es críptico sin pecar de inaccesible y es original pero no aparece de la nada, por arte de magia. Como todo el rock que todos amamos y admiramos, reconoce un pasado pero mira al futuro sin miedo alguno."Die Sonne Muss Untergehen!" es Krafwerk modelo siglo XXI, etéreo y cautivante. Inmediatamente después viene "Bedlam In a Sugar Plum Fairy Reception (excerpt)", una orgía voodoo en cualquiera de los anillos de Saturno. Es lo que se puede obtener con el bagaje sonoro preciso… y las sustancias adecuadas.

En definitiva, no todas son trabas en este mundo moderno globalizado, cualquiera con una PC conectada a Internet puede sacarse de encima unas cuantas inquietudes. En Lüger utilizan estas herramientas para distribuir la música que hacen de una forma que consideran democrática. Claro, para los interesados el disco se puede conseguir en el siempre bienvenido formato LP de 180 gramos. Son algunas de las “ventajas” de la vida posmoderna.






Descargar el disco aquí








Chequear también:

Rosvita - Grandes Tormentos
Hawkwind - Doremi Fasol Latido
Faust - IV
Oneida - Secret Wars
Wooden Shjips - Volume 1




miércoles, 3 de septiembre de 2014

The Rutles - ídem [1er. LP - 1977]


Ni siquiera los Beatles son sagrados. Eso dijo Paul Westerberg y le puso Let It Be al cuarto disco de los Replacements. Eso mismo deben haber pensado los Monty Python cuando hicieron el falso documental All You Need Is Cash, en el que parodiaban la vida y obra del cuarteto de Liverpool.

Para el film se hicieron canciones y muy buenas. El que estuvo a cargo de las composiciones fue Neil Innes, famoso por haber estado en la Bonzo Dog Doo-Dah Band al lado del mismísimo Viv Stanshall, otra leyenda de la música medio en joda / medio en serio. Innes también actúa haciendo de Lennon (Ron Nasty en la película) pero el que se lleva las palmas es Eric Idle, al menos en cuanto a payasadas y caras de pelotudo.

¿De qué va la música de los Rutles? Muy simple; cada una de las canciones parodia (¿o en realidad homenajean?) a los Beatles en las diferentes encarnaciones de la legendaria historia del grupo. Así es como “Help” se transforme en “Ouch!” y la música, sin ser igual, se basa prácticamente en el pedido de socorro velado que había cantado Lennon en el ’65. Para los que son fanáticos es una delicia, algunas canciones son más difíciles de detectar, de saber de dónde vienen, aún así los títulos y las letras son geniales. “Blue Suede Schubert” podría ser “Roll Over Beethoven” pero, a pesar de tener el mismo estilo (rock and roll alla Chuck Berry) se tomaron el trabajo de pensarle un estribillo, de armar armonías vocales, de jugar a ser los Beatles aunque sea por un momento. Es claro que se divirtieron mucho haciendo esto. Algunas de las gastadas ofendieron a los acérrimos, como “Number One”, cuya letra relataba la ansiedad por “pegarla” en los Estados Unidos, pero incluso George Harrison, eterno fan de los Python, financió la película y tiene un cameo como periodista. También aparecen celebridades de la talla de Paul Simon y un Jagger que apenas se aguanta la risa, contando la falsa historia de ascenso y caída de la banda.

Los temas que destacan son los que corresponden a la etapa de Rubber Soul para adelante, “Double Back Alley” (con obvia referencia a “Penny Lane”) es una canción perfecta y no tiene mucho que ver con ninguna de las originales de los Beatles. “Cheese and Onion” es una joya de rock psicodélico que bien podría haber estado en Yellow Submarine, incluso es utilizada para musicalizar la logradísima parodia a la única película de animación que hicieron y que todos conocemos. “Piggy In the Middle”, ligeramente basada en “I Am the Walrus”, podría haberse sentido muy cómoda en Magical Mystery Tour.

Con este disco pasa lo mismo que con Capusotto, funciona porque no hay nada como reírse de uno mismo, de lo que más queremos, que a la hora de la verdad, son los Beatles.








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Chequear también:

The Dukes of Stratosphear - Chips from the Chocolate Fireball
Bonzo Dog Doo-Dah Band - Gorilla
The Rutles - Archaeology



sábado, 1 de junio de 2024

5 Canciones 5: Tony Joe White, Wilson Pickett, Dinosaur Jr, Iron Butterfly y Robin Gibb


They Caught the Devil and Put Him In Jail In Eudora, Arkansas
Tony Joe White

¿Qué onda Eudora, en Arkansas? Según Tony Joe White, ahí fué donde lo agarraron al diablo y lo metieron en cana. ¿Importa? No, no mucho en realidad. Si la música es esto, mucho menos. Acá no es tanto la historia, es el groove demoledor, el tufo a rock sureño, grasa y rutero. A algunos quizás les suena por el tremendo cover que hacía Elvis en la época de Las Vegas de "Pork Salad Annie". Otro temazo, con mucho en común con este. Dos o tres acordes, arreglos de bronces, la base rítmica pegada al máximo y no mucho más que agregar. ¡Hit the road, Jack!

Aparece originalmente en: Tony Joe White (4to. LP [1971])

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Don't Knock My Love, pt. 2
Wilson Pickett

Otro poco de soul sureño. Con una rebanada abundante de psicodelia. Esto bien podría ser un tema de los Temptations más psicodélicos. Quichigésimo disco de estudio del gran Wilson Pickett, uno de los tantos indispensables que ha grabado. Son cuatro minutos en donde pasa de todo, parece música de persecuciones en San Francisco, con una vuelta de tuerca. Las guitarras funk machacosas están, eso no puede faltar. Los violines agregan el vértigo. ¿Qué habrá hecho nuestro héroe en el estudio mientras se grababa esto?

Aparece originalmente en: Don't Knock My Love
(1971)

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Ocean In the Way
Dinosaur Jr.

Estos tienen más de un truco bajo la manga, no es de esas bandas que hacen bien una cosa y allá van. Hay cierta variedad dentro de lo acotado que parece ser el estilo de Dinosaur Jr. La voz lloricona de J Mascis le agrega personalidad a un tema que ya la tiene desde los primeros compases. Y cuando aparece ese cambio, ese estribillo, es para abrazarse en la ronda de birra y cantar a grito pelado. Desafinando, por supuesto. Hay dinámica, la manejan con oficio y onda. Comunica. No tengo la menor idea de qué va la letra pero se puede sentir que hay dolor. Blood On the Tracks, diría His Bobness.

Aparece originalmente en: Farm (2009)

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Slower Than Guns
Iron Butterfly

Arpegios, delicadeza, una cosa medio celestial, me hace acordar a ciertos temas de Pearl Jam, de hecho la voz del cantante tiene cierta relación con el de Eddie Vedder. No es algo que representa mucho a Iron Butterfly, una banda de hard rock psicodélico de la B, de segunda línea se podría decir. Con un montón de joyas valiosas, atractivas. Siempre serán recordados por "In-A-Gadda-Da-Vida", uno de los primeros temas largos de la segunda mitad de la década del sesenta. Hay más si querés ir más allá de la punta del iceberg.

Aparece originalmente en: Metamorphosis (1971)


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August, October
Robin Gibb

¿Y esto? ¿Demis Roussos? No, no, en seguida entra una de las voces más reconocibles de la historia de la música grabada. Después de Odessa había tensión en el boliche de los hermanos Gibb y Robin decide hacer las valijas. Graba Robin's Reign, que bien podría ser una continuación del ya mencionado LP doble, de la tapa de terciopelo roja. O Trafalgar, otro disco enorme, injustamente infravalorado. Esto sería un pop europeo barroco, muy orquestado, ambicioso y bien de su época. Envejeció bastante bien, para mi gusto. Pero sobre gustos... hay cualquier cantidad de cosas escritas. ¡JA!

Aparece originalmente en: Robin's Reign (1970)


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jueves, 6 de agosto de 2020

Amon Düül II - Surrounded by the Stars



Me había olvidado pero hoy me acordé que al principio detestaba el kraut rock, como me pasó muchas veces con cosas nuevas o desconocidas. Me parecía el último resquicio del rockero snob. Y lo es. Pero... ¿cuál es el problema en reconocerse un poco snob? Todos lo somos de una forma u otra.

Igual, de todas las bandas del movimiento (Can, Popol Vuh, Faust, etc.) los Amon Düül II son los más rockeros, si vamos al caso es, realidad, una banda de rock psicodélico, una banda extraordinaria, eso sí.

Phallus Dei y Yeti son las biblias y excelentes puntos de ingreso. Pero a mi, la verdad, me gustan cuando son un poco más convencionales, si es que ese término aplica para estos marcianos. "Surrounded..." es una obra maestra, cuando mete ese cambio de acorde y el tema está listo para despegar a los confines de la estratósfera, es uno de esos momentos en que la música muestra su impresionante poder de trascendencia. No muchos lo han logrado, los Amon Düül II sí. Y en varias oportunidades.





Se puede escuchar -y ver a la banda ROMPIÉNDOLA en vivo- acá.






Encontrala originalmente en:
Ya en el anterior, en Carnival In Babylon, habían mostrado una faceta más amable, más accesible, se podría decir. Nunca es tan sencillo cuando se trata de los germanos en general y de Amon Düül II en particular. Todavía dentro de este disco hay cosas extraterrestres. Indispensable.
Wolf City (1972)





miércoles, 15 de enero de 2020

Rush - Caress of Steel


Un riff de guitarra raro, rockero y diferente, entra la banda con uno de los redobles patentados de su baterista y ahí nomás aparece la voz, esa voz, nada más y nada menos. Geddy Lee, una de las gargantas más fácilmente identificables de la historia del rock. “Van marchando hacia el Día de la Bastilla, la guillotina va a reclamar su premio sangriento, cantando coros a viva voz, el rey se ha arrodillado para que su reino se ponga de pie”. Ese motivo musical, la melodía del estribillo, va a aparecer en otros lugares de la composición, de diferentes maneras, al estilo de los leitmotif de la música clásica. Esto es Rush cien por ciento.

Lo tomás o lo dejás.

La banda nerd por excelencia, tanto ellos como su público forman una alianza extraña e indisoluble; si sos un converso, si te metiste en el mundo de Rush, entonces no hay vuelta atrás, no vas a querer escuchar a detractores y te vas a zambullir en la frondosa discografía de "La Banda de Culto Más Grande de Todos los Tiempos".

Caress of Steel es el tercero de estudio, para algunos es un disco que quedó a mitad de camino, no está considerado a la altura de Moving Pictures (por citar alguno de los ineludibles) y ni siquiera de su predecesor, Fly By Night, el del águila en la tapa. No se qué habrán escuchado o en qué fundamentan sus críticas. “Bastille Day” para empezar, sigue “I Think I’m Going Bald” y en seguida “Lakeside Park”, uno de esos temas que podés recordar con facilidad, que mezclan gancho con virtuosismo, ideas extrañas con un costado pop que nunca negaron… ¡y eso es apenas el principio! ¿Por dónde viene la mano musicalmente? Los puntos de partida de Rush quedaron clarísimos cuando sacaron Feedback, un EP de covers, a principios del siglo veinte; Yardbirds, the Who, el rock psicodélico de California y Led Zeppelin, por supuesto, que quizás sea la influencia más notoria y evidente. A ese cóctel le agregan una complejidad considerable a la hora de arreglar y componer, unas letras que son un universo en sí mismas. Podés amarlas u odiarlas pero es innegable que están en un planeta paralelo y tienen una ambición sin límites. Muchos los desestimaron por pretenciosos y puede que algo de razón tengan pero… ¿Qué tiene de malo ser pretencioso cuando tenés las herramientas para respaldarlo?

En Caress of Steel aparecen por primera vez los temas largos, que serían una constante a lo largo de la carrera de la banda, definirían discos como 2112 o Hemispheres. Por un lado está “The Necromancer”, que en su momento cerraba la cara A del LP original, incluyendo tres temas y lo que era el lado B completo está compuesto por “The Fountain of Lamneth”, todavía más intrincado, este último está dividido en seis secciones.

En realidad, a esta altura, lo de Rush recién estaba tomando forma, pero ya tenían la personalidad formada, eran una unidad irrompible y tocaban por todos lados. Todavía estaba por llegar esa impresionante seguidilla de discos clásicos. Eso lo dejamos para la próxima.








Escuchar online en YouTube o en Spotify.







Chequear también:

Rush - A Farewell to Kings
Rush - Permanent Waves
Rush - Grace Under Pressure



miércoles, 8 de junio de 2011

Roky Erickson - Gremlins Have Pictures


Todavía es necesario hacer una breve introducción a la hora de hablar de Roky Erickson. Es una lástima que no sea más famoso aunque, pensándolo bien, también es comprensible. Cero demagogia, bastante mitología y mucho de leyenda viviente. De esas historias que sólo le interesan a quienes suelen prestar atención a este tipo de cosas.

Roger Kynard Erickson
, texano de nacimiento, tuvo un primer escarceo con la fama de la mano de "You're Gonna Miss Me", el primer simple de los inconmensurables 13th Floor Elevators, banda que supo ser pionera en esto del rock psicodélico. Pioneros también a la hora de hablar y defender el uso de las drogas alucinógenas, la expansión de la mente y las experiencias extra-sensoriales, dejaron en la historia tres discos indispensables. Un arresto por posesión de marihuana derivó en una internación en un hospital neuropsiquiátrico que cambiaría para siempre la vida de nuestro héroe; al final de una larga estadía, Erickson estaba de regreso. Pero ya no sería la misma persona. Atrás había quedado la psicodelia y las instrucciones para “dejar el cuerpo atrás”, ahora era tiempo de exorcizar demonios personales. Esta vez en forma de vampiros, marcianos, martillos ensangrentados y zombis. The Evil One fue el testamento y la resurrección a grito pelado. Roky es uno de los grandes aulladores de la música popular, dueño de una voz poderosa que en esta época sonaba más afianzada que nunca.

Gremlins Have Pictures
, otro paseo por las obsesiones habituales de Mr. Erickson, compila material grabado inmediamente después de aquel glorioso primer disco solista, más precisamente entre los años '75 y '82. A diferencia de la inmensa mayoría de este tipo de proyectos, en donde se trata de "armar un disco" a cualquier costo, este caso es una de esas excepciones a la regla. De hecho fluye sin problemas a pesar de que hay tomas en vivo intercaladas con canciones de estudio.

Para empezar nada mejor que "Night of the Vampire", uno de los grandes clásicos de su carrera solista y es un rock de guitarras de esos que no pueden fallar. Las bandas que lo acompañan en estos temas son tres diferentes, todas se limitan a hacer lo que tienen que hacer; acompañar a un grande, pasando al frente sólo de manera esporádica. Uno no puede menos que tomarle cariño a este hombre que entra a destiempo varias veces y se equivoca en los finales. Con una voz así y con canciones como "The Interpreter" o "I Have Always Been Here Before" es imposible escaparse del abrazo afectuoso de una música sincera al extremo. ¿Quieren más? Ahí está "Heroin" de Velvet Underground en una versión escalofriante, una verdadera relectura del clásico de Lou Reed. También está "John Lawman", que es un ejemplo perfecto de síntesis en pos del mensaje: “Mato gente todo el día, canto mi canción, soy John Lawman” (algo así como Juan El Hombre de Leyes) es lo único que dice la letra. Este tema lo volvería a grabar en su disco de regreso, de la mano de los también texanos Okkervil River, aparecido a mediados del 2010.

Después Roky tuvo todo tipo de problemas, eternamente estafado por gente sin escrúpulos que hicieron que su catálogo esté plagado de discos de pésima calidad y compilaciones no oficiales. Hoy en día, rescatado por gente que ni siquiera había nacido cuando los Elevators marcaban la senda, goza de un prestigio y actualidad que merece un grande. Un verdadero sobreviviente.







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Chequear también:

13th Floor Elevators - Easter Everywhere
Roky Erickson - Don't Slander Me
Varios artistas - Where the Pyramid Meets the Eye: A Tribute to Roky Erickson





miércoles, 18 de diciembre de 2013

5 Canciones 5: Groundhogs, Culture, Flaming Stars, Trembling Bells y Black Angels


Natty Never Get Weary
Culture

Los Culture tienen una notoria cantidad de discos clásicos en su haber y a uno de los compositores más originales y carismáticos del género en Joseph Hill. Otra de las odas a Jah, esta aparece en medio de Cumbolo, del '79. Es una orgía de armonías vocales y teclados burbujeantes y pegadizos. No por nada fué un hit en Jamaica al momento de su aparición, un poco antes de que saliera el LP.

Aparece originalmente en: Cumbolo (1979)

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Don't Play with Guns
The Black Angels

Los Black Angels le agregan un poco de maquillaje al cuarto LP de estudio pero no pueden disimular que anoche se acostaron a cualquier hora. Un poco de Eliminator de ZZ Top, con las maquinitas y los efectitos espaciales pero la banda sigue siendo más o menos la misma, por suerte. Rock sucio y psicodélico de guitarras bien al frente, los 13th Floor Elevators del nuevo milenio, ni más ni menos.

Aparece originalmente en: Indigo Meadow (2013)


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Bess of the Boneyard
The Flaming Stars

Escuchá este temazo del séptimo disco de estudio de los Flaming Stars, una de las bandas más injustamente relegadas de los últimos veinte años, y hace tu propia película en tu cabeza, es un desperdicio que todavía no se haya usado para acompañar imágenes. Un instrumental oscuro, ideal para adaptación de Raymond Chandler, humo, detectives, más humo y un cadáver en el baúl de un auto larguísimo. Infalible.

Aparece originalmente en: Named and Shamed (2004)


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The Grey Maze
The Groundhogs

Cualquiera que conozca a los Groundhogs por su fama o "de solapa" sabrá que eran una de las bandas pioneras del blues-rock británico, con Cream, los primeros Fleetwood Mac, etc. Para la altura de este disco habían agregado mellotron y demás elementos típicos del rock progresivo. Pero nada que ver con la pompa de las bandas emblema del género. Esto es hard rock violento y tormentoso, con matices, con sutileza.

Aparece originalmente en: Who Will Save the World? The Mighty Groundhogs (1972)


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Riding
Trembling Bells con Bonnie "Prince" Billy

El único tema del disco que lleva la firma de Will Oldham, más conocido como Bonnie Prince Billy, aparece anteúltimo en The Marble Downs y es intenso. Intenso en serio. Ya había aparecido en Joya, del '97 y era una pequeñez de menos de dos minutos. Acá se transforma en una pesadilla épica, unos Bad Seeds en medio de Unhalfbricking, de Fairport Convention... ¡con Sandy Denny incluída!

Aparece originalmente en: The Marble Downs (2012)


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lunes, 5 de octubre de 2020

Cladio Gabis - ídem [2do. LP - 1974]


“Musicalmente está inspirado en el ágil estilo de R&B propio de Ray Charles, pero la letra, compuesta durante uno de los numerosos conflictos bélicos que enfrentaron a Israel y los países árabes, tiene un tono pesado y apocalíptico”. Eso dice su autor sobre la primera canción de su segundo LP como solista. Suerte que terminaban haciendo algo propio con la música que escuchaban, porque no se nota para nada la influencia de Ray Charles, ni queda claro a qué conflicto bélico se refería, la letra es oblicua, cosa que termina jugando a favor de la inmortalidad de esta música. Esta gente vivía en un planeta propio.

Tema dos; “Blues de la Tierra Supernova”. Impresionante. Psicodélico al máximo, la guitarra de Gabis es un vehículo para el despegue a la estratósfera, si lo escuchás con auriculares es música para levitar. Son siete minutos de un blues rock marciano. El final podría haber estado en cualquiera de los grandes discos de Amon Düül II, Agitation Free, o cualquier banda similar de aquella época. Led Zeppelin era muy popular en la primera mitad de la década del setenta y la onda del tercer disco de estudio de Page, Plant y compañía (Led Zeppelin III, del ’70) parece evidente en “Danza del mago”, que se fusiona al final del lado A con “Tema de Sonia”; vayamos al campo, aflojemos un poco con la electricidad y agarremos las acústicas, a ver qué sale. Precioso, definitivo.

Estos son más o menos los mismos músicos que habían acompañado a Gabis en su primer aventura solista, después de la separación de Manal, los que conformaban La Pesada y grabaron varios de los grandes discos de rock de aquel lustro. De hecho, en “Bajando a Buenos Aires” canta Claudio Medina, cuya voz puede reconocerse de inmediato, en un blues podrido que podría haber sido parte del repertorio de la banda que compartían. En esa vena también está “Blues de un Domingo lluvioso”, mostrando que la relectura del blues que hacían estos tipos era válida, tenía fuerza y sangre, al nivel de Savoy Brown, Fleetwood Mac o cualquier grupo de blues rock contemporáneo del hemisferio norte.

Para el final, hay sorpresa y el postre viene de la mano de “Me voy lejos de la ciudad”. A pesar de que la parte lírica es cien por ciento hippie, atada a su momento en más de un sentido, la música es impresionante. Rock. Fuerte. Rápido, palo y a la bolsa, una especie de proto-punk con mucha melodía, como si los MC5 se hubieran dado una vuelta por la city porteña, se hubieran puesto a chillar en el micrófono con Charly, Lebón y todos los que deben haber metido coros para la ocasión. Claudio Gabis y su segundo LP -homónimo- de estudio. Vale la pena redescubrirlo.







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Chequear también:
Mu - ídem [1er. LP - 1971]
Arco Iris - Tiempo de resurrección
Andromeda - ídem [1er. LP - 1969]

 

lunes, 12 de enero de 2026

5 Canciones 5: versiones de Roky Erickson


Burn the Flames
Dark Mark

Estos discos los editaba por su cuenta y los vendían en los conciertos. Hoy cuesta conseguirlos. ¿Qué quiere decir? Los que lo compraron no se desprenden de ellos. Ese tipo de cosas genera Mark Lanegan, el mundo no se lo merecía, que en paz descanse. Acá se manda con este temazo de Don't Slander Me, otra prueba de que Roky Erickson usaba pocos recursos pero los manejaba con aplomo. El chiste en "Burn the Flames" es la secuencia de acordes, nada fuera de lo común, pero la combinación -y la repetición- te hacen entrar en un clima de pesadilla... ¡Que ardan las llamas!. 


Aparece originalmente en: Dark Mark Does Christmas 2012

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She Lives In a Time of Her Own
The Cynics

Religiosos. Verdaderos exégetas del rock de garage y punta de lanza del revival que tuvo el género en la década del ochenta, con miles de bandas rezando en el altar de los 13th Floor Elevators, Chocolate Watchband, Music Machine... los protagonistas del doble Nuggets que armó Lenny Kaye. Compañeros de Miracle Workers, Chesterfield Kings o The Vipers, por nombrar apenas tres del millar. La versión es tan respetuosa que asusta. Y rockea endemoniadamente.


Aparece originalmente en: Living Is the Best Revenge
 (2002)

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I Have Always Been Here Before
Julian Cope

Eterno avivador de la llama sagrada, le recordó al mundo el valor de Neu!, CAN, Scott Walker y tantos otros, cuando conseguir este tipo de información requería de mucho más que dos o tres clicks de ratón. Con Roky Erickson llegó a ceder las regalías de Droolian (que no deben haber sido gran cosa) para ayudarlo en un mal momento. Para Jehovahkill la compañía le rechaza las canciones que tenía, que eran unas cuantas, sin desalentarse, graba más y más esta vez "aprueba". De esas sesiones sale está versión, en todo sentido. Acá Cope convierte un tema folkie en una fiesta bolichera bien al estilo Manchester. Siempre estuve acá antes. Amén.


Aparece originalmente en: Fear Loves This Place EP (1992)


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You're Gonna Miss Me
The Mono Men

¿Se acuerdan cómo empezaba Alta Fidelidad? No fuimos pocos los que escuchamos a Roky aullando enloquecido ahí, por primera vez, mientras la aguja caía despacito, sacralizando y devolviéndole la magia a un ritual que se había perdido. Otros acólitos del garage, fanáticos, ortodoxos a más no poder, no vas a escuchar sutilezas y matices en una grabación de ellos. Todo en rojo, a lo bestia, si el original estaba podrido, el olor de este ya no se aguanta. PLAY LOUD!!!


Aparece originalmente en: 10 Cool Ones (1996)


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Reverberation
ZZ Top

Otro que le dió una mano grande al texano. Se conocían de la época en que Billy Gibbons tenía a los Moving Sidewalks, su banda de rock psicodélico con quienes hasta llegaron a hacer un muy decente LP, Flash, en el '69. Este es el elegido para arrancar el disco tributo Where the Pyramid Meets the Eye y una simple escucha revela el porqué de dicha elección. La versión de ZZ Top es CRIMINAL. Malvada, sórdida, rutera, sucia y suena a ellos de principio a fin. Eliminator, Recycler, Afterburner... viene por ahí la mano.


Aparece originalmente en: Where the Pyramid Meets the Eye [A Tribute to Roky Erickson] (1990)


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