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martes, 19 de diciembre de 2023

La Máquina de Hacer Pájaros - ídem [1er. LP - 1976]


Alguna vez Héctor Starc, guitarrista conocido como “La Bola de Ruido” e integrante fundamental de Aquelarre (y más tarde Tantor) decía que “el que no toca jazz es un paquete”. Declaración polémica y a la vez entendible, sobre todo para aquellos tiempos. Después se arrepintió, supuestamente. Mediados de los setenta, Miles Davis ya había hecho Bitches Brew, Di Meola y MacLaughlin eran el paradigma del guitarrista y el rock progresivo / sinfónico era el furor absoluto. La idea era llevar las cosas a un extremo, en todo sentido. A nivel ejecución, interpretación, composición, arte de tapa… todo. Después pasó lo que todos sabemos, pero en esos años se hicieron cosas increíbles. Tómalo o déjalo.

Charly García venía de Sui Generis, el dúo con Nito Mestre que fue una suerte de Simon and Garfunkel made in Argentina. Se cansaron de vender discos y convocar gente en sus conciertos. Ya para la altura del tercer y último LP, Instituciones, se veía que el viraje iba a ser grande. Ahí es cuando se forma La Máquina de Hacer Pájaros, con JL Fernández en bajo, el gran Oscar Moro en batería, Gustavo Bazterrica en guitarras, y Carlos Cutaia y el mismo García en teclados. Es la banda semi-olvidada de Charly, que en Argentina es poco menos que un prócer, musical y algo más.

Hay un sitio de internet que se llama Rate Your Music, también conocido como RYM, en donde los usuarios y melómanos del mundo entero califican y describen sus favoritos. Los dos discos de estudio de La Máquina tienen su nombre en negrita, las letras más grandes y marcadas que las comunes o normales. Eso significa que el disco tiene aprobación universal, eso sería que muchos usuarios a lo largo y ancho del planeta lo tienen en alta estima. Es simple; RYM no miente, acá no hay verso. Y es que son discos sobresalientes. Me atrevo a decir que, si esta gente hubiese grabado -y tocado- en UK o en Estados Unidos, hoy hablaríamos de ellos a la altura de Yes, King Crimson o cualquiera de los diez grandes grupos del género.

La musicalidad que tenían es impresionante, habían logrado un grado de ensamble a nivel banda que requiere de mucho; habilidad técnica, conocimientos de teoría musical, horas y horas de ensayo… esto no lo hacía cualquiera. Y tenían canciones. Algo importante. “Como mata el viento norte”, con su onda medio folky y marcada influencia de Crosby, Stills & Nash. “Por probar el vino y el agua salada”, que no hubiese estado fuera de lugar en Fragile o Close to the Edge.

Charly García tuvo el buen tino de saber adaptarse a los tiempos, cuando esto quedó medio desfasado o la hora de tocar muchísimo ya había cansado, supo cambiar a tiempo y armó Serú Girán, que también tenía cosas intrincadas pero era más accesible, más apto para todo público. Ahí vino la canonización, historia que dejamos para otra oportunidad, para la próxima.







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Sui Generis - Vida
Serú Girán - Bicicletas
Charly García - Yendo de la cama hacia el living / Pubis angelical





viernes, 4 de enero de 2019

Nito Mestre y los Desconocidos de Siempre - ídem [1er. LP - 1977]


Acusticazo. La primera impresión. Muchas voces, angelicales. Yes, la banda de Jon Anderson y compañía, una influencia ineludible del rock argentino de la década del setenta. Más guitarras acústicas. Armonías de voces femeninas. Regreso al folk rock bucólico. Eso es lo primero que suena cuando uno se expone a “Y las aves vuelan”, el tema que abre el disco debut de Nito Mestre y los Desconocidos de Siempre. Crosby, Stills & Nash, otros que marcaron a fuego a aquella generación. ¿Tiene personalidad? ¿Superó el paso del tiempo esta música? Se puede decir que sí, se notan las influencias pero no es robo a mano armada, suena muy profesional y ajustado y las canciones tienen cosas para decir.

La imagen generalizada que se tiene de Nito Mestre es la de un segundón de Charly García, el Garfunkel de Paul Simon o algo por el estilo. De Sui Generis no hace falta hablar mucho, todo el mundo los conoce y son el ejemplo claro de lo bueno -y lo malo- de la música de fogón. Para esta época, fines de la década del setenta, Argentina estaba en medio de los peores años de la dictadura, desaparecía gente a diario y estos tipos estaban haciendo una música interplanetaria, en otro mundo pero… ¡qué bien tocaban!

El segundo tema, “El tiempo para descubrir el mal”, que podría aludir (de manera muy oblicua, hay que decirlo) al momento socio político que se vivía, ya es algo más fuerte. Todo lo fuerte que puede ser un tema de Nito Mestre, por supuesto. Pero ya aparecen las guitarras eléctricas, hay solos, arreglos y la cosa va tomando vuelo. En “Tema de Goro” ya están a pleno con el rock progresivo, bien podría haber sido un tema del Jethro Tull de Thick as a Brick, con flauta incluída, tiene mucho que ver con lo que hacía su ex-compañero, en La Máquina de Hacer Pájaros de aquel entonces. “Mientras no tenga miedo de hablar” abría la cara B en el LP original y muestra que los tipos no estaban tan ajenos a lo que sucedía puertas afuera.

Los próceres del llamado rock nacional tardaron en adaptarse y prestar atención a lo que pasaba afuera, hay que recordar que en el año en que salió este disco aparecía el debut de los Sex Pistols, pero nadie puede negar que se dedicaban con esmero al oficio, que tocaban, cantaban y grababan con mucho nivel y que, a fin de cuentas, dejaron un legado imperecedero.







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Sui Generis - Pequeñas anécdostas sobre las instituciones
Jon Anderson - Olias of Sunhillow
La Máquina de Hacer Pájaros - Películas



lunes, 17 de octubre de 2011

The Feelies - Only Life


“¿Qué significa? ¿Qué podés hacer al respecto? ¿Qué podés decir? Si no sabés de qué se trata, nadie habla, nadie escucha. Es todo negativo, no importa nada".
Con esas líneas empieza la canción que le da el título a Only Life, el tercer disco de estudio de los Feelies de Nueva Jersey. Preguntas, preguntas sin respuesta, indicio de que nos encontramos con algo que vale la pena, porque si te dicen todo, te explican todo, te dan todo servido, no tiene demasiado sentido todo esto y los Feelies lo sabían.

Habían empezado hacía ya casi una década para la altura de este trabajo, con el fundamental Crazy Rhythms, una conjunción de nervios, paranoia, velocidad post-punk y un toque de intelectualidad no exagerada. Una mezcla que puede sonar forzada en los papeles pero que en realidad funcionaba a la perfección. Incluso tenían varios acólitos en el mundillo del naciente rock universitario de la década del ochenta, de hecho, Peter Buck de R.E.M., un fan de la primera hora, les produjo el segundo disco, que por varios problemas internos (y externos) tardó unos años en aparecer. Para Only Life habían firmado para el sello A&M y parecía que la iban a pegar. No pudo ser pero no importa; la música acá está, al pié del cañón para quien quiera oír, como siempre.

Y la música es una continuación de lo que habían empezado en el disco anterior, menos nerviosa, un poco más relajada pero sin perder la tensión latente que los caracteriza, ya no están esos ritmos hiperquinéticos a toda máquina de la primer etapa (¡Que gran versión la de "Everybody's Got Something to Hide…" de los Beatles!) y en su lugar hay un grupo con mas “cancha”, más confianza y la voz de Glenn Mercer ya no se parece tanto a la de Lou Reed, tiene más carácter, más personalidad.

Se puede decir que tienen que ver con ciertos grupos como Green On Red o Dream Syndicate en esa mezcla tan especial entre punk y folk-rock y como prueba están "Too Much" o "Higher Ground" que no hubiera desentonado en Fables of the Reconstruction o en cualquiera de los primeros de Thin White Rope. Se ve que los muchachos se escuchaban mutuamente. "The Undertow" tiene una atmósfera un poco oscura, con un uso inteligente de los acordes menores y está al borde de la explosión, cosa que no sucede y que termina siendo uno de los atractivos de la canción. "For Awhile" suena a Television, con los tics vocales de Verlaine incluídos, son gente que tenía en su casa los discos adecuados, se nota. Al final, a modo de “si, está bien, tienen razón” hay una versión del tercero de Velvet Underground, de "What Goes On", los periodistas se cansaban de hacer esa comparación y ellos les daban tela para cortar. La versión, más rápida y punkie, es excelente.

Después de Only Life la diáspora de los Feelies se dio en forma de proyectos individuales de variada (más bien escasa para ser sinceros) trascendencia pero hace poco, estos tres primeros discos fueron reeditados y tuvieron otro breve pero interesante revival, con una reunión, llegando a telonear a Sonic Youth y haciendo un disco de canciones nuevas. Si no los conocés… ¡Todavía estás a tiempo!








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The Feelies - The Good Earth
Guadalcanal Diary - 2x4
The Feelies - Here Before



jueves, 1 de noviembre de 2018

Oasis - Dig Out Your Soul


‘Mejor arder que desvanecerse’ escribió Neil Young, allá lejos y hace tiempo. ¿Habrá escuchado la frase Noel Gallagher o habrá sido mera coincidencia? Cuando eran la banda más grande del mundo (te guste o no, en un momento lo fueron) tenía canciones de sobra, sacaban singles y EPs con temas que no estaban en los discos de estudio y todo era de bueno a brillante. A partir del tercer disco, Be Here Now, la cosa se fue a pique… en público. Siempre fueron una banda “pública”, para bien y para mal. Supieron bien aquello de que la mala publicidad no deja de ser publicidad y lo usaron. Y hartaron. Para cuando salió Dig Out Your Soul ya no le importaban a nadie y, si uno lo ve a la distancia, es lógico y entendible.

En Dig Out Your Soul parecen decir algo como “ya no nos importa más nada, el barco se viene abajo, hagamos lo que se nos canta” y eso es lo que hicieron. Nunca se entendió del todo la comparación de Oasis con los Beatles, por ahí el link viene por el lado de que las dos bandas son de clase trabajadora, pero las similitudes terminan ahí. Oasis siempre fue una banda con serias limitaciones, aunque lo que hacían, cuando lo hacían bien, era infalible. Eran una máquina de tirar hits. Esos dos primeros discos de estudio son una manual de rock de estadios, con los dardos apuntados a las masas, al coro de borrachos, al karaoke más ordinario y fiestero. Si tenés algún problema con ese tipo de canciones, ya podés ir dejando de perder tiempo en esta reseña.

Habían salido de gira con los suecos The Soundtrack of Our Lives y en “Bag It Up”, la bestia de guitarras en once que arranca el LP, parecen hacer un guiño a la banda de Ebbott Lundberg y compañía. Es todo a lo bestia, sacrificando gancho por fuerza, por polenta guitarrera, con su correspondiente crescendo, psicodélico carente de cualquier tipo de sutileza. En “The Turning” hasta Liam Gallagher, uno de los personajillos más cuestionables de esta historia, hace lo que tiene que hacer y se deja de joder, le pone su voz de Johnny Rotten moderno a un estribillo ideal para ir a agarrarse a trompadas con quien se ponga enfrente. El resto es más o menos lo mismo, en el buen sentido de la palabra. Esto es música de guerra, directa, palo y a la bolsa, fuerte, todo lo fuerte que puede ser una banda de pop británico de Manchester, por supuesto, no estamos hablando de esos otros géneros que sin distorsión dejan de existir.

Dig Out Your Soul no le cambió la vida a nadie, no tuvo esa intención. Roqueó fuerte y se dejó atrás ciertas mañas que venían molestando. Si había que dejar un epitafio para una banda como fue Oasis, era este disco. Ni más ni menos.







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Oasis - Definitely Maybe
Inspiral Carpets - Greatest Hits
Mando Diao - Give Me Fire



domingo, 1 de octubre de 2023

5 Canciones 5: Willie Nelson, Oasis, Barracudas, Lagwagon y Wilson Pickett


With a Little Help from My Friends
Willie Nelson

Tema al que nunca le dí bola en su versión original, nunca entendí bien el porqué. Sí me gusta la parte del puente, con las armonías vocales patentadas de los cuatro de Liverpool, eso de "do you neeeeeeeed anybody". Willie Nelson la grabó en su disco del 2022, el año pasado en la hora en que se escribe esto y YA NO ES sú último LP de estudio. Le encontró una vuelta genial al tema, uno lee la contratapa y piensa "uy que elección de cover más pedorra" y sin embargo, cuando aparece casi a lo último, te das cuenta de que es un acierto. Otro más de Willie y van...

Aparece originalmente en: A Beautiful Time (2022)

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Fade Away
Oasis

Una de las bandas más odiadas de todos los tiempos. Al igual que con las bandas que son muy amadas (Beatles, Zepp, Beefheart) hay mucho de exageración e irracionalidad. Los dos primeros discos son increíbles, eran una máquina de hacer hits imparable. Hits cabezones, cuadradotes, facilongos si se quiere, nada de eso me jode a mí, particularmente. Acá es el truco de los Buzzcocks; velocidad, volumen, guitarras distorsionadas y una melodía que podés cantar hasta el cansancio, inolvidable. La letra está bien, tiene lo suyo; "mientras vivimos, los sueños que tuvimos cuando éramos niños, se desvanecen".

Aparece originalmente en: EP de 12'' Cigarrettes & Alcohol (1994)


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I'm the One
Barracudas

Incluído en el cuarto LP de estudio de los Barracudas, después de una pausa de casi diez años, el anterior era Endeavour to Persevere, del '84. Tema distinto, nada que ver con lo más conocido de ellos, esos temas surf alegres y super energéticos del primero, Drop Out With the Barracudas. "I'm the One" podría traducirse como "soy el indicado" o "yo soy el elegido", algo así. Hay que decirle eso a alguien, hay que tenerse mucha fé. Aunque si lo decís en una canción así, como esta, te das cuenta de que hay duda, de que no está todo tan claro. Menos mal que es así, sino sería una cagada.

Aparece originalmente en: Wait for Everything (1991)

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One Thing to Live
Lagwagon

Este disco lo vendí cuando me avergonzaba de haber sido muy fanático del punk californiano de los noventa. NOFX, Bad Religion, Pennywise, etcétera. Pero medio que lo extrañaba. Me gustaba. Cuando lo recuperé, más de veinte años después lo disfruté mucho. Tiene al menos cinco temazos. ¿La sorpresa? En el librito está Ken Stringfellow de los Posies, que formó parte de esta banda, por lo visto. Yo en aquel momento ni sabía quien era. Este es un tema típico del género, pero tiene algo que lo diferencia, que lo hace sobresalir. Tiene un costado melancólico y filosófico. Si lo tocás lento es un tema de los Bee Gees de la época de Londres, los de "To Love Somebody", Idea y Odessa.

Aparece originalmente en: Double Plaidinum (1997)


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Run Joey Run
Wilson Pickett

Tema que dá el puntapié inicial del disco de estudio número once de Wilson Pickett, una de las leyendas del soul sureño. Mirás los créditos de este temazo y dice Kenny Gamble / Leon Huff. La dupla de oro del llamado philly soul. Basicamente ellos lo inventaron. Un soul más prolijo, muy arreglado, orquestado, no tan sudoroso y ardiente como el de Memphis y Muscle Shoals. Es el conocido como soul sureño, en donde Pickett había hecho todas sus grabaciones. Hay un cambio pero no es grande, el sudor en la frente y el groove aplastante siguen ahí. Temazo.

Aparece originalmente en: In Philadelphia (1970)

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jueves, 8 de mayo de 2025

The Bevis Frond - White Numbers


"Hay un momento en la vida en que empezás a ver
Lo que una vez fué confuso con claridad
Tus planos de pensamiento no dejarán el rastro de vapor
Y lo raro es que esto pasa mientras tu miopía avanza"


¡JA! Así largamos, poniendo todas las cartas sobre la mesa. Humor, elocuencia, auto-resignación, sabiduría, de esa que se logra al saber reírse de uno mismo. Sumado a un sesgo cósmico / psicodélico actualizado a nuestros días. Si esto viene envuelto por un riff super mugriento y media tonelada de guitarras garageras, medio que no queda otra que caer rendido. ¡Y la fiesta recién empieza!

Hacer un disco doble en pleno siglo veintiuno es un acto de hidalguía, más tratándose de un artista de culto como es Nick Saloman, artífice y alma máter de este vehículo rocker que es The Bevis Frond. Con unos cuarenta años de carrera encima y más de veinte discos de estudio, es de esos pocos que todavía se toman la molestia de componer canciones nuevas (y meterse en el estudio a registrarlas) cada uno o dos años. Vale decir que Saloman es un coleccionista acérrimo y dos por tres lo llaman de las revistas especializadas para que dé rienda suelta a su nerdismo musical. Lo hace con estilo, con humildad, cagándose de risa y de paso te pega una educada desplegando su conocimiento musical enciclopédico.

En realidad White Numbers es un disco triple, medio con trampita, pero triple al fin. El disco tres es una zapada voladísima de dos caras, es de esos caprichos que pueden darse los que viven en el hemisferio norte y editan por sus propios medios, de manera casi artesanal, como en este caso. No deja de ser otro acto de arrojo, de ir contra la corriente en la era de la inmediatez mongoloide en la que vivimos inmersos, de dar un mensaje sutil, para leer entre líneas. 

The Bevis Frond nunca fué una máquina de desplegar recursos, pero la curiosidad y enorme abanico de influencias de su líder, permite sacar adelante un álbum de más de veinte canciones sin acercarse siquiera al aburrimiento o monotonía. Tiene la variedad que necesita un mastodonte como es White Numbers. De hecho después del sacudón inicial vienen dos o tres temas más bien reflexivos, en los que muestra que su faceta folkie-acústica es más que los tres acordes de siempre, hay decisiones interesantes en cuanto a composición. Antes de darlo vuelta viene "Cruel World", que podría considerarse un tema típico, sin embargo tiene algo, un gancho y una melancolía que no era tan evidente en la época de Triptych, Any Gas Faster o New River Head, títulos que todo fan dedicado debería tener en sus estantes.

Y a este... ¿dónde lo ubicamos? Es un discazo amigos, no se enteró nadie, como todos los acontecimientos discográficos de los últimos veinte años. Algún día alguien va a mirar atrás y a decir que es una obra maestra. Modestia aparte, me la juego y lo afirmo ahora. Hoy.






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Chequear también:
The Bevis Frond - Inner Marshland
Bevis and Twink - Magic Eye
The Bevis Frond - We're Your Friends, Man





jueves, 14 de diciembre de 2023

5 Canciones 5: Wigwam, Eric Mercury, Mahavishnu Orchestra, Marc Almond y Diana Ross


Crisader
Wigwam

Banda de rock progresivo proveniente de un país sin demasiada tradición en lo que a exportación rockera respecta. Tienen cuatro o cinco discos buenísimos, a la altura de cualquiera de las grandes bandas. Leasé Gentle Giant, Yes, Genesis, o lo que desees. Pero claro; son de Finlandia. En su momento deben haber pasado desapercibidos con la enorme competencia -y talento- propia de aquellos años. Acá hay un guitarrista excepcional y mucha variedad musical. Lo peor que le puede pasar a un disco de prog-rock es quedar a medio camino, cosa que suele suceder. Ni cerca de ese límite están estos.

Aparece originalmente en: Being (1974)

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Don't Lose Faith In Me Lord
Eric Mercury

Soul clásico. Lo que algunos denominan southern soul o deep soul. Como sea; llamemoslé música sin fecha de vencimiento. Para entrar al estribillo, el baterista mete una especie de cambio, de segunda a cuarta velocidad, eso queda increíble en la canción, suma. Cuando termina el segundo estribillo aparece la sección de cuerdas con un motivo hermoso. Ni idea quién produjo este disco, está hecho con mucho criterio. Después de eso sí, viene el solo de guitarra. Para el deleite auditivo y, de paso, contrarrestar la andanada de música imbécil que suena por todos lados hoy en día.

Aparece originalmente en: Love Is Taking Over (1973)


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One Word
Mahavishnu Orchestra

Bueh... ¿qué decir? Mahavishnu, disco clásico cien por ciento. Entendible que haya gente a la que esto le causa rechazo. Musicalmente es impresionante, los tipos estaban en un nivel de vuelo creativo altísimo. Se puede decir que Charly y sus muchachos escuchaban mucho esto en la época de La Máquina de Hacer Pájaros. Delirio, climas, musicalidad absoluta, cambios de tempo inesperados, solo de bajo a los dos minutos (aprox.) e ideas infinitas. Se puede decir que son pretenciosos al extremo. Tenían las herramientas para serlo... y bancársela.

Aparece originalmente en: Birds of Fire (1973)

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She Took My Soul In Istambul
Marc Almond

Ex-Soft Cell y de extensa carrera solista. Este tipo siempre fué por la suya, su propio camino, he grabado al menos seis o siete discos muy valiosos y sigue en pié, en buena forma. En un intento medio inutil de describir este temazo podríamos decir que es un Nick Cave de la era Tender Prey, mucho más afinado y un poco más blando, mas pop. El arreglo arábigo de los teclados (puestos bien al frente) ayuda a contar la histora. Temazo. Las mil y una noches en formato canción.

Aparece originalmente en: The Stars We Are (1988)


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What You Gave Me
Diana Ross

No es el disco definitivo de la diva ni por asomo, pero si lo ves por ahí llevalo, tranquilo, sin dudarlo. Es una especie de compilado armado por la compañía discográfica, una ensalada. La cara A tiene temas nuevos y al darlo vuelta hay otros viejos que habían quedado afuera o algo por el estilo. Este sería de los nuevos, con una producción ultra moderna que no tiene nada que envidiarle a los discos de vanguardia de aquellos años de este género; Gloria Jones, Moroder, Broken English de Marianne Faithfull, viene por ahí la mano.

Aparece originalmente en: Ross (1978)


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miércoles, 25 de mayo de 2011

Dylan: 70 años no es nada

Dylan cumplió 70 años. Impresionante. Eso significa más o menos medio siglo en esto de la música. ¿Como será levantarse y ser Dylan todos los días? Nos dejamos de elucubrar y, en lugar de tirar estadísticas y datos, nos dedicamos de lleno a su obra. Nada como una lista. Sí, una lista completamente caprichosa y desordanada. Metiéndose en su inmenso catálogo en busca de perlas se puede hacer una selección aparte, para no repetir los clásicos. Acotamos a diez, dando por sentado que quienes se molestan con estas líneas saben que "Like a Rolling Stone" y "Knockin' On Heavens Doors" son canciones fundamentales y que Highway 61 y Oh Mercy son discos que hay que tener.


To Ramona
Este maravilla fue considerada una canción menor al momento de su aparición, en Another Side of Bob Dylan, cuando cada disco era una especie de manifiesto. En esta canción de amor y consuelo Dylan deja de lado la poesía alucinada y pastillera a la que apelaba a mediados de los sesenta y deja que la melodía haga lo suyo.

Aparece originalmente en: Another Side of Bob Dylan (1964)


Please, Mrs. Henry
¡Sí que hay para elegir en las Basement Tapes! En "Mrs. Henry" se transmite inmediatamente la atmósfera jodona de estas sesiones. Con los músicos de The Band aportando (y mucho), inmediatamente después del mítico accidente en moto.

Aparece originalmente en: The Basement Tapes (1975)



Early Morning Rain
En el disco más vapuleado de su carrera aparece esta versión de un verdadero estándar de la música popular moderna. Del gran Gordon Lightfoot. Se quería "desmarcar" de su estatuto de profeta y esa fué la función principal de Self Portrait. Incluso "a media máquina" Dylan suena convincente. Si este disco lo hubiera grabado otra persona...

Aparece originalmente en: Self Portrait (1970)



Abandoned Love
Si este tema quedo afuera... En este caso de Desire, uno de sus discos indispensables. "Abandoned Love" es inmenso, es grande en su humildad. Con el violín de Scarlett Riviera, que tanto le sumó a esos temas, aportando color en otra letra de corazones rotos y "sangre en las pistas".

Aparece originalmente en: Biograph (1985)



Tonight I'll Be Staying Here with You
De la gira de Desire salió la recordada Rolling Thunder Revue. En esos días hubo excesos, teatralidad y circo pero sobre todo música. Mucha. Esta cancioncilla, que en Nashville Skyline no se destacaba demasiado, sufre una transformación dramática y es una muestra cabal del poderío roquero que Dylan era capaz de desatar.

Aparece originalmente en: The Bootleg Series, Vol. 5: Bob Dylan Live 1975 - The Rolling Thunder Revue (2005)



Is Your Love In Vain?
Con una producción recargada, inédita hasta aquel entonces, le pide a su amante que se sincere, que se ponga en su lugar, que ha llegado el momento de las decisiones. Le pregunta si podrá contar con ella y si está lista para arriesgarlo todo. Mostrando una faceta insegura, la que todo ser humano tiene. Conmovedor. Hay una cosa medio religiosa, presagio de lo que se venía...

Aparece originalmente en: Street Legal (1978)



I Believe In You
Aunque la genuflexión cristiana de Dylan es incómoda para alguien de su estatura, Slow Train Coming se defiende en más de un sentida. grabado en los míticos estudios Moseley Shoals, se destaca desde el plano estrictamente musical. "I Believe In You" además es muestra de que la convicción era genuina.

Aparece originalmente en: Slow Train Coming (1979)



Series of Dreams
Otra que quedó afuera, en este caso de Oh Mercy. ¿Dylan escuchando U2? ¿Por que no? El productor era el mismo, Daniel Lanois y las anéctodas de las sesiones las cuenta el mismo Bob, en Chronicles, Vol. 1. Lanois peleó para incluirla. ¿Y entonces? ¿Será que los arreglos se pelean un poco con la letra? Le resta importancia a la parte onírica: "estaba pensando, nada demasiado complicado, nada específico, eran una serie de sueños".

Aparece originalmente en: The Bootleg Series, Vols. 1-3 [Rare and Unreleased] (1991)



Mississippi
Esta la grabó primero Sheryl Crow. Menos mal que se dignó a grabarla, es demasiado buena para dejarla ahí. Su propia versión sale en Love and Theft. Muestra de astucia (y sencillez) como compositor, usando del derecho y el revés la misma progresión de acordes de siempre, para gran efecto. Espectacular.

Aparece originalmente en: Love and Theft (2001)



Nettie Moore
Cómo se las arregla para seguir siendo creativo, sonando misterioso y hacer canciones como esta es un verdadero misterio. Contempla su propia mortalidad y dice que el mundo "se volvió negro enfrente de mis ojos". Es otra vez Dylan como cronista, funcionando al tope de sus posibilidades y convirtiendo en virtudes sus limitaciones. Quizás sea la clave de su carrera, de su éxito y vigencia.

Aparece originalmente en: Modern Times (2006)








viernes, 11 de octubre de 2024

5 Canciones 5: MGMT, Edith Piaf, Sham 69, Captain Beefheart y The Beatles


Pieces of What
MGMT

Este vendría a ser el momento diferente del debut de los neoyorquinos MGMT. El tema en que se muestran vulnerables en medio de una fiesta hedonista, psicodélica y sí, medio cheta. ¿Y qué hacemos entonces? Lo grabamos lo más sencillo posible, guitarra acústica y la voz bien al frente, nada que ver con el resto. Los acordes son exactamente los mismos tres o cuatro de siempre, cosa que no evita que comunique y cuente su historia. Más bien al contrario, ayudan. ¡Y cómo!

Aparece originalmente en: Oracular Spectacular (2007)

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Hymne à L'amour
Edith Piaf

Acá hay dolor. Sangre, sudor y lágrimas. Esto de principios de la década del cincuenta. Acabo de notar que Tom Waits se choreó (habilmente) una partecita para un temazo de Blood Money, la balada rompecorazones, "Coney Island Baby". Hay una vueltita de tuerca y es que aparece una idea musical que parece no tener nada que ver con nada, como esos puentes en los temas más marcianos de Cheap Trick. El recurso no es tan nuevo, por lo visto... y oído.

Aparece originalmente en: 10", 78 RPM
(1950)

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Who Gives a Damn
Sham 69

Probablemente la banda más pobre en cuanto a recursos de la camada inicial del punk rock inglés. Demostración cabal de que esa supuesta desventaja se puede compensar con otros ingredientes. Huevos, por ejemplo. Agallas. Y de eso le sobraba a Jimmy Pursey, figura icónica del movimiento. Al nivel de Strummer, John Lydon o Charlie Harper de los UK Subs. Para la altura de That's Life, el segundo disco, ya habían aprendido algunos truquitos y trataban de que los temas no sean todos iguales. Este es uno.

Aparece originalmente en: That's Life (1978)

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Too Much Time
Captain Beefheart and the Magic Band

Supuestamente Bluejeans & Moonbeams y Unconditionally Guaranteed son los discos en donde El Capitán "le vende el alma al Diablo". Buscando una especie de éxito comercial, hit o lo que sea. Querría parar la olla un poquito, entendible. Incluso en sus intentos más convencionales, en esos que se sube a fórmulas o imita estilos de la época, no deja de ser él mismo; el freak, el Incomodador Número Uno. Acá ya se veía venir que el nivel de demencia iba aflojando. Esto podés escucharlo con cierta frecuencia, incluso. ¿Cuántas veces en tu vida atravesaste  entero Trout Mask Replica?

Aparece originalmente en: Clear Spot (1972)


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I'm Gonna Sit Right Down and Cry (Over You)
The Beatles

Para quienes se atreven a cuestionar a los Beatles como banda en vivo. Delirantes. Estaban ajustadísimos, sobre todo al principio. La paliza que les pegaron en Hamburgo, en donde tenían que tocar durante horas, los convirtió en una máquina de rockear. Y cuando entra Ringo los engranajes terminan de hacer fuerza. La batería acá es una cosa de locos, va en el aire y ni hablar que toma distancia de la original. Si la comparás con la que sale en el primer LP de Elvis, esto es otra cosa, sin desmerecer. ¿Quién puede atreverse a poner en jaque la importancia de semejante hito cultural?.

Aparece originalmente en: Live at the BBC (2004)


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lunes, 26 de febrero de 2024

Neil Young - Tonight's the Night


Iría a parar a la categoría "Actos de heroísmo". O dependiendo de la óptica podría ser "Grandes Suicidios Comerciales", ejemplos de no seguir por el camino fácil, por aquel que todos esperaban. Después de la pegada que fué Harvest, en donde Neil Young vendió mucho por primera vez, podría haber explotado esa veta, pero no, no fué así. En seguida vino la película Journey Through the Past, una especie de retrospectiva fumeta que no convenció a nadie. Ahí nomás encaró lo que algunos llaman "The Ditch Trilogy". En palabras del canadiense: "vi que la cosa se iba a poner aburrida, así que en vez del camino agarré por la zanja".

Así fué como vino el primero de la serie, el LP en vivo Time Fades Away, que en realidad estaba compuesto por canciones nuevas. Ahí ya se veía cómo iba a venir la mano de ahí en más. Siguió On the Beach, uno de esos que hoy todos reivindican, vale recordar que estuvo años descatalogado y no se reeditó en CD, a instancias del mismo Neil. Acá la prolijidad y amabilidad de "Heart of Gold" se ausentaba, era otra historia. Temas largos con poca -o nula- posibilidad radial, letras quejosas y retorcidas y mucho olor a porro. De repente muere Danny Whitten -de los Crazy Horse- por sobredosis de heroína y al líder le pegó y muy fuerte. Algo parecido pasó con Bruce Berry, plomo de la banda y amigo personal. Es mencionado en el tema que da título, uno de esos que todavía hoy suelen escucharse en vivo en los conciertos; “a la noche, cuando todos se habían ido, agarraba mi guitarra y cantaba una canción que era tan real como largo el día”

Los temas de Tonight's the Night destilan tristeza, amargura, decepción. Es un disco único. En "Borrowed Tune" ("estoy cantando esta melodía prestada, que agarré de los Rolling Stones") hay pifies de todos colores, notorias desafinaciones vocales, se nota que fué grabado en un estado... alterado. Que haya decidido sacarlo igual, no corregir los errores fué algo -creo- inédito. Sentimiento y performance por sobre prolijidad y precisión. Valentía antes que nada. ¿Cómo habrá sido escuchar "Speakin' Out" o "Tired Eyes" en aquel entonces? Toda una experiencia, algo nuevo, chocante, distinto. “Roll Another Number” bien podría considerarse música country, pero en una onda que poco y nada tenía que ver con lo que salía de Nashville, la máquina de hacer chorizos del estilo. "Come On Baby Let's Go Downtown" es el rock podrido que no podía faltar, lo canta el propio Whitten y patea como un burro.

Así cerraba el primer lustro de una década antológica en la carrera de Neil Young, después vendría Zuma y el abrazo que fue Rust Never Sleeps, en plena época de punk rock, new wave y cambio de paradigma. El espíritu de Tonight’s the Night (y la infame trilogía en general) seguiría latiendo en el corazón de su autor para siempre. Y en su música, claro.






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miércoles, 19 de mayo de 2021

Cheap Trick - In Another World


Empieza a pura fiesta. Bueno… “es un muy buen tema para empezar el disco”, podría pensar el fan promedio. Están todos los elementos que hacen que, a los que amamos a Cheap Trick, se nos dibuje una sonrisa automática. Las guitarras fuertes, los coros a viva voz, el puente enfermo que lleva la canción a la dimensión desconocida, Robin Zander, el cantante mágico, que puede hacer lo que se le antoje con su instrumento y la melodía imborrable, por supuesto.

A medida que va avanzando te das cuenta de que no estamos ante un disco más de los muchachos de Rockford, Illinois. Esto tiene otra pinta. ¿Qué edad tiene esta gente? Ya perdimos la cuenta hace rato. Lo cierto es que están pasando por el tercer o cuarto renacer en una carrera que ya ha pasado por absolutamente todo. Se podría decir que In Another World viene a cerrar la trilogía empezada por Bang, Zoom, Crazy... Hello y continuada al año siguiente por We’re All Alright. Discos muy buenos, dignísimos, sobre todo si pensamos que el primer LP de la banda es de… ¡1977! En el medio vino el disco de covers navideños, ese no lo contamos pero se lo perdonamos porque estamos hablando de una banda que, a esta altura, puede hacer lo que se le da la gana.

Cuando viene el tercer tema te das cuenta de que el asunto va en serio, una balada de sentimientos a flor de piel que no hacían desde “Voices”, de Dream Police. O por ahí alguno de los grandes temas lentos del segundo homónimo, el del ’97, un disco enorme que pasó sin pena ni gloria por haber salido en un sello chico que desapareció justo después del lanzamiento. De ahí en adelante el disco no para, no hay un solo tema de esos que pueden sonar a relleno. Está plagado de grandes canciones. Por supuesto que los tipos se permiten guiños a su propio pasado, si no lo pueden hacer ellos… ¿Quién sino? Está el cover semi-obligatorio de todo gran disco de Cheap Trick que se precie de tal, casi siempre con elecciones idiosincráticas y esta no es la excepción, se mandan una tremenda versión de “Gimme Some Truth”, uno de los grandes temas de Lennon solista. Está al final, de manera acertada, bien podría ser un bonus porque lo que precede no da tregua. “The Party” y “Final Days”, es un uno-dos imposible de defender. Es Cheap Trick al tope de su propio juego, una banda funcionando como una máquina, bien aceitada.


Gente grande, por encima de los setenta años, rockeando con este nivel de dureza, melodía y precisión. No se nota en lo más mínimo.







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lunes, 19 de octubre de 2020

5 Canciones 5: Bee Gees, Oasis, Van Morrison, Cuarteto Cedrón y The Yeah Yeah Yeahs


To Be or Not to Be
Bee Gees

Se puede ver videos de los hermanos cantando en televisión, antes de cumplir quince años. Ahí los tipos ya sabían armonizar y habían pasado por no pocas turbulencias. Tardaron bastante en saber qué es lo querían ser, antes de ser una de las grandas bandas de música pop de todos los tiempos, pop en el sentido Beatles / Madness / XTC. Acá se vé que querían ser los Rolling Stones, se puede comparar esto con la versión de las Majestades de "I Wanna Be Your Man". No son pocas las similitudes. 

Podés encontrarla en: Rare, Precious & Beautiful - Volume 2 (1969)

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Some Might Say
Oasis

Es fácil odiar a Oasis. Ellos mismos se encargaron de cansar a todo el mundo, hay que decirlo. Pero para cuando salió este disco, el segundo de los de Manchester, se comían -crudo- el mundo. Eran una máquina aceitada de hacer hits. Tenían la actitud, las guitarras, el sonido y respondían con canciones. Himnos working class, es entendible que estos tipos la hayan pegado como lo hicieron, escuchando "Some Might Say" te sentís poderoso. Y la letra no está nada mal...

Aparece originalmente en: (What's the Story) Morning Glory? (1995)


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A Town Called Paradise
Van Morrison

Todo el mundo se acuerdo de los discos clásicos de los setenta en el caso de Van the Man. Grave error. Hay mucho, muchísimo más que Tupelo Honey, Astral Weeks y Moondance. Incluso en la década en que todos sus compañeros de generación no pegaban una, Van Morrison hizo música imperecedera. Este temazo es una muestra clara, transmite la exhuberancia y el placer de hacer música, el rapto de inspiración, una de las constantes en la carrera del hombre de Bloomfield, Belfast, en Irlanda, por supuesto.

Aparece originalmente en: No Guru, No Method, No Teacher (1986)

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Ruidos
Cuarteto Cedrón

Un motivo de violines introduce este tango que en realidad es una mezcla increíble, un hijo de su época y un hito histórico. Cuando frena y afloja te das cuenta que la mano viene pesada, con la letra de Juan Gelman. "Ruidos diversos hay en la noche" y, para quien más o menos sabe de dónde viene la mano, es escalofriante. Desaparecidos. El "Tata" Cedrón -y compañía- denunciando lo que pasaba en un país que se desangraba, desde el exilio, la única manera. "Esos pasos lo buscan a él, esos pasos acechan".

Aparece originalmente en: Cantata del gallo cantor (1972)


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Cheated Hearts
The Yeah Yeah Yeahs

En el segundo disco de los neoyorquinos se puede encontrar esta joyita, en la que Karen O demuestra que también puede cantar, además de retorcerse, aúllar, gritar y todo lo que le habíamos oído desplegar en Fever to Tell, el primer LP de estudio. Acá hay un freno antes del estribillo, como para contener al tensión y liberarla con fuerza a la hora del cantemos todos y hagamos un poco de pogo.

Aparece originalmente en: Show Your Bones (2006)

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lunes, 13 de febrero de 2023

Ben Harper - Fight for Your Mind


¿Qué es el groove? ¿Qué significa groovear? Antes no se usaba esa palabra, se decía swing. Ese baterista tiene swing. Son vocablos y maneras de decir las cosas que van cambiando o quedando en desuso. Se lo podría definir como la pequeña imperfección en el tempo que diferencia a un humano de una máquina (de ritmos) o una computadora portátil. O lo que sea que genere un ritmo automático. Es algo que te hace bailar, que te hace mover, que te incita a sentir la música de otra manera. Charlie Watts es el rey del groove. Este disco lo tiene, en abundancia, muchas veces las canciones se basan exclusivamente en eso. Escuchá por ejemplo “Ground On Down”, en donde no hay demasiadas ideas musicales puestas en juego, pero lo que está tocando la banda tiene un ritmo demoledor, una mezcla entre John Bonham y el soul de la primera mitad de la década del setenta.

Fight for Your Mind es el segundo disco de estudio de Ben Harper, esto es mediados de los noventa, nadie iba a imaginar en aquellos años que la industria discográfica iba a desaparecer (como la conocíamos) en un abrir y cerrar de ojos, todavía seguían surgiendo artistas valiosos y este sería un buen ejemplo. Tenía una apertura mental que no era frecuente. Acá hay un buen puñado de géneros, algunos puros, como en el caso de “Another Lonely Day”, un tema folk con guitarra y voz y otros en donde el asunto aparece más mezclado, más difuso.

A la hora de definir el porqué del rotundo acierto de estas canciones se podría decir que es la mezcla de géneros, unido a la forma en que están tocadas las canciones, la banda suena muy compacta y ni te das cuenta de que se están barajando estilos, que están jugando con un abanico musical. No hay grandes hallazgos e innovaciones. En Fight for Your Mind no son necesarias. Pero le pegás una oída a “Please Me Like You Want to” y cuesta resistirse, sería como una especie de “Sweet Home Alabama” que sirve para pedirse un trago o invitar a tu pareja -o compañía ocasional- a cambiar de habitación. Se podría hacer una comparación con los Attractions de Elvis Costello, en discos como Armed Forces o This Year's Model, hay variedad y muy buenos músicos, con un cantante con personalidad y mucha onda.

A la hora del hit está la oda al porro, viene de la mano de “Burn One Down”, con un título un poco obvio, se la podemos dejar pasar, en pos de sus virtudes. Puntos a favor por el arte de tapa, con los escudos de aviación de varios países africanos; Chad, Kenia, Somalía, etcétera. Y Jamaica, por las dudas.







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Ben Harper and Relentless7 - White Lies for Dark Times
Ben Harper -
Bloodline Maintenance