Mostrando las entradas para la consulta Hawkwind ordenadas por relevancia. Ordenar por fecha Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas para la consulta Hawkwind ordenadas por relevancia. Ordenar por fecha Mostrar todas las entradas

miércoles, 15 de agosto de 2012

5 Canciones 5: Hawkwind, vol. I


Mirror of Illusion

Rock del espacio exterior. Más oportuno imposible. Coincidiendo con la llegada del hombre a la luna (en aquel entonces todavía no se cuestionaba este hecho) hubo varios que estaban componiendo la banda sonora del alunizaje. O del despegue. "Mirror..." era la encargada de ponerle la guinda a esa torta que es el primer disco, homónimo. Sonidos procesados, paneos estéreo y todos los trucos sonoros que hacen de Hawkwind la banda ideal para quienes gustan de los viajes interestelares sin moverse del living o habitación favorita.

Aparece originalmente en: Hawkwind (1970)

Ver / oir en YouTube


Orgone Accumulator

Se podría intentar el siguiente paralelismo: si los Redondos son los Grateful Dead argentinos, entonces... ¿Hawkwind es el equivalente inglés? No sería para nada descabellado pensarlo así. Tienen millones de discos en vivo que los fanáticos se encargan de comprar y piratear. Todo el mundo dice que verlos en vivo era "la posta". Bueno, nos vamos a tener que conformar con los discos. Space Ritual es el primero de una larguísima serie y es uno de los mejores discos en vivo que vas a encontrar. Acá todavía estaba el desquiciado Robert Calvert y a él pertenece la letra de este delirio épico. Hawkwind en su momento más indulgente y genial a la vez.

Aparece originalmente en: Space Ritual (1973
)

Ver / oir en YouTube


You'd Better Believe It

¡Este se editó en Argentina en su momento! Aunque los fanáticos nunca se van a poner de acuerdo (hay demasiados candidatos) Hall of the Mountain Grill es uno de los discos más apreciados. Proto-trash con toda la carne al asador, "You'd Better Believe It" es Hawkwind clásico 100%. Se escuchan clarito los coros inconfundibles de Lemmy, a quien pronto le sacarían roja por drogón (en una de las bandas más drogonas de todos los tiempos) causando una herida que recién ahora parece haber sanado. Hoy en día, Dios... -ejem-... Lemmy habla con cariño de la época de su banda pre-Motörhead.

Aparece originalmente en: Hall of the Mountain Grill (1974)


Ver / oir en YouTube


Uncle Sam's On Mars

Traten de hacer memoria y nombren bandas que venían de los sesenta que se pudieron adaptar al nuevo paradigma, al "Año Cero" planteado por el punk. No van a tener muchos ejemplos. Acá procesaron a Kraftwerk y los Psychedelic Furs pero siguieron tomando LSD frenéticamente (o al menos eso parece) y el resultado es esta mezcla tan extraña como interesante. Siguen las letras cósmicas pero teñidas por la pátina de cinismo de una generación harta de los excesos, con un poco de protesta política. Un balance perfecto para mantenerse "jóvenes" cuando ya no lo eran.

Aparece originalmente en: PXR5 (1979)


Ver / oir en YouTube


Out of the Shadows

Impresionante. A más de veinte años de la supuesta "era dorada" de Hawkwind, los tipos siguen totalmente al día, a nivel sonoro y temático, sin sacrificar practicamente nada de la identidad de la banda. Ritmo machacante, repetitivo, un violín retándose a duelo con unos sintetizadores rarísimos, la voz de Brock chillando una consigna pro-ecología... en fin: ni más ni menos que el Hawkwind que tanto queremos, inaugurando una tercer década de una carrera que todavía hoy sigue dando frutos.

Aparece originalmente en: Space Bandits (1990)


Ver / oir en YouTube




lunes, 8 de noviembre de 2021

5 Canciones 5: Hawkwind, vol. II


Magnu

El último disco de Hawkwind con Lemmy, que fué echado de la banda un día antes del lanzamiento de este, quinto LP de estudio. Si querés un tema para mostrar, representativo, bien podría ser este, encargado de abrir la cara B. Ruiditos de todo tipo, percusión, maldad, clima siniestro... son casi diez minutos de psicodelia pesada. Como esas películas que advierten sobre el contenido ("esto puede ser perjudicial para cierta gente") para ir dejando afuera a los susceptibles, alejate de "Magnu" si no estás preparado para una experiencia fuerte.

Aparece originalmente en: Warrior On the Edge of Time (1975)

Ver / oir en YouTube


Hassan I Sahba

Adaptándose con naturalidad a los tiempos que corrían. Hawkwind fué una influencia no menor en los pibes que formaron las bandas punk, a mediados de la década del setenta, muchos los habían visto en vivo y aprendieron un par de lecciones de los amos del rock espacial. En Quark... hay un lavado de cara en el sonido sin perder identidad. Y en este temazo hay un solo de violín de Simon House que despega hacia la estratósfera.

Aparece originalmente en: Quark, Strangeness and Charm (1977
)

Ver / oir en YouTube


The Hills Have Ears

A pesar de que el único miembro original que queda es Dave Brock, el hecho de que sigan en pié ya es algo y, en la forma en que están, es poco menos que un milagro. Onward es un disco doble con mayoría de temas nuevos y algunas reversiones de viejos clásicos (una costumbre de los últimos veinte años) de la historia de la banda."The Hills..." empieza con los efectos espaciales habituales, pero cuando entra la banda es un vendaval sonoro arrasador. La voz fantasmágorica bien aguda es toda una novedad. Contundencia y vigencia. Hawkwind para hoy, mañana y siempre.

Aparece originalmente en: Onward (2012)


Ver / oir en YouTube


Sleep of a Thousand Years

Las cosas se iban poniendo heavy metal para los Lores del Espacio. Por supuesto que si iban a hacerlo iba a ser a su manera. La cosa es sencilla; si NO te gusta Hawkwind, por más que te guste el heavy metal este disco NO va a "entrar". En cambio, si te gusta Hawkwind y NO te gusta la música pesada, The Chronicle... puede ser de tu agrado. Acá están todos los elementos para los conversos; el cuelgue, la dinámica, el ida y vuelta de las ideas musicales, etcétera. Con un cambio de sonido bien acorde a la época. TEMAZO.

Aparece originalmente en: The Chronicle of the Black Sword (1985)


Ver / oir en YouTube


Dust of Time

Aparentemente el colorado Ginger Baker siempre había querido tocar en Hawkwind, duró un sólo disco, Levitation, pero es uno de los fundamentales. "Dust of Time" es otro lavado de cara en el sonido de la banda, una suerte de new wave mezclada con rock pesado. Con los efectos de sonido que siempre fueron marca registrada. La parte instrumental, con esos arpegios de piano, lo convierten en uno de esos temas diferentes, va volviendo de a poco y estalla, por supuesto.

Aparece originalmente en: Levitation (1980)


Ver / oir en YouTube




domingo, 21 de diciembre de 2008

Hawkwind - In Search of Space


Con un simple vistazo al arte de tapa de In Search of Space, segundo opus de los geniales druidas del llamado space rock británico Hawkwind, se puede llegar a establecer una idea bastante acertada del contenido de uno de los grandes discos de estos marcianos terrestres.
El texto de la contratapa dice “Technicians of space ship earth, this is your captain speaking, your captain is dead” que podría traducirse como “Técnicos de la nave espacial Tierra, les habla su capitán, su capitán está muerto” y es una clarísima pista y mas si está colocado al lado de una foto completamente movida de Stacia, la famosa bailarina que condimentaba las primeras actuaciones en vivo de la banda… completamente desnuda!!!.

Un chequeo rápido por el sobre interno muestra una especie de diario de viaje, incomprensible desde donde se lo mire, ciencia ficción y balbuceos astrales por doquier y, como broche de oro, las fotos de los músicos que muestran que los Hawkwind ERAN lo que grababan, vivían en una suerte de mundo parelelo con poca o ninguna conexión con la realidad. ¿Cómo lo conseguían? Mejor dejarlo librado a la imaginación del oyente. "You Shouldn’t Do That" es el puntapié inicial del disco, o mejor deberíamos decir el punto de despegue por que precisamente de eso se trata. In Search of Space es un viaje intergaláctico que no termina sino al final del disco; ritmos machacantes, voces reiterativas, infinidad de artilugios y pirotecnia sonora y letras sacadas de un cómic de Marvel son solo algunas de las herramientas que utiliza Hawkwind para conseguir el paseo por el cosmos que el disco plantea.
Otro repaso por la lista de títulos no hace mas que reforzar todo lo expuesto hasta ahora; "Master of the Universe" (épico y malvado como pocos), "Adjust Me" o "Children of the Sun", por mencionar solo algunos.

Los temas agregados a la reedición en CD son un verdadero lujo, los simples del período -que de otra forma hubieran sido completamente inconseguibles- entre los que se destaca el legendario "Silver Machine", el sencillo mas exitoso de la carrera de Hawkwind, cantando nada mas y nada menos que por el no menos legendario Lemmy, guerrero de mil batallas, que tuvo un fugaz pero decisivo paso por las filas de la banda. Otra joya es una versión en vivo de "Born to Go", mas beligerante y agresiva que la original versión de estudio.

Previa cuenta regresiva y ajuste de cinturones, In Search of Space es satisfacción garantizada.








Escuchar online en YouTube o en Spotify.







Chequear tambien:

Hawkwind - Doremi Fasol Latido
Nektar - Journey to the Center of the Eye
Amon Düül II - Tanz der Lemminge



lunes, 12 de junio de 2023

5 Canciones 5: Hawkwind, Inspiral Carpets, Rita Lee, M. Ward y The Who


Shot Down In the Night
Hawkwind

¡Qué buena etapa esta de Hawkwind! Era la época de Quark, Strangeness and Charm, PXR5 y 25 Years On. Este último salió bajo el seudónimo Hawklords, por razones contractuales. Son discografías que te llevan una vida para recorrerlas, conocerlas y enterarte de los recovecos, los rincones menos frecuentes. Acá hay un pulso punk rock, claramente adaptándose a los tiempos que corrían, cosa que nunca fue un problema para los Lores del Espacio. El trip espacio-temporal sigue ahí, presente, ineludible.

Aparece originalmente en: Live Seventy Nine (1980)

Ver / oír en YouTube


Keep the Circle Around
Inspiral Carpets

El teclado Farfisa es lo primero que llama la atención en el sonido de Inspiral Carpets. ¿Sabían que Noel "cejita junta" Gallagher vino a Argentina con ellos, antes de pegarla con Oasis? Hay una cosa sensible (en el mejor sentido de la palabra) en ellos también, muy a flor de piel. ¿Drogas duras? Probablemente. "This Is How It Feels to Be Lonely", del primer disco de estudio, otro ejemplo. Acá dice algo así como "podés ver en mi interior que hay algo que está cayendo".

Aparece originalmente en: Plane Crash (EP 7'' 1988)


Ver / oír en YouTube


Agora só falta você
Rita Lee & Tutti Frutti

Murió Rita Lee, ahora empiezan a aparecer fanáticos por todos lados. No hay que preocuparse, siempre pasa. Y los que la conocíamos, de repente nos acordamos de escuchar sus discos viejos. Todos tenemos nuestra boludeces. Fruto Proibido vendría a ser algo así como el Ziggy Stardust del rock de Brasil. Está grabado, tocado y compuesto como cualquiera de los grandes discos del primer mundo, hemisferio norte o como gustes llamarle. Pero claro... es en portugués. La ex-cantante de Os Mutantes sabía muy bien lo que hacía. Y elegía muy bien sus compañías.

Aparece originalmente en: Fruto Proibido (1975)

Ver / oír en YouTube


Stars of Leo
M. Ward

Manejando muy bien la delgada línea que divide modernidad de tradicionalismo. Balance que M. Ward maneja con maestría. A la hora de los bifes, es su gran virtud. Por un lado es una suerte de Buddy Holly moderno. Pero un tema como "Stars of Leo" nunca podría haber estado en un disco grabado en los cincuenta. En los sesenta tampoco. Ojo. Él también formó ese dúo con Zoey Deschanel... ¿se acuerdan de She & Him? Extraordinarios arreglos, podría ser un tema navideño, sin ese costado medio bobo que tienen los villancicos.

Aparece originalmente en: Hold Time (2009)


Ver / oír en YouTube


How Many Friends
The Who

El último gran disco de los gigantescos The Who. Acá se termina un reinado histórico. Porque después viene Who Are You, que es donde se empiezan a ver las grietas. Muere Keith Moon y ahí se firma el certificado de defunción definitivo. The Who By Numbers quizás sea el disco más personal desde el punto de vista lírico. Se ve que Townshend estaba pasando por un momento de angustia, soledad y cuestionamientos. Como sea... ¡qué pedazo de canción! Cuando Daltrey grita las palabras del título es imposible no conmoverse. ¿Y qué me dicen del cierre del estribillo? Con ese contraste brusco, de la rudeza a la dulzura total. "¿Cuantos amigos tengo en realidad? ¿Que me aman, me quieren y me aceptan como soy?".

Aparece originalmente en: The Who By Numbers (1975)

Ver / oír en YouTube




lunes, 26 de abril de 2021

5 Canciones 5: Jaime Torres, Stereolab, Bay City Rollers, Los Tabaleros y Hawkwind


El arrea
Jaime Torres

Si querés "La Cosa Real" (como decía Lennon) con respecto a la música del Altiplano, folclore andino o como prefieras llamarle, bien podrías ir a parar a este disco de Jaime Torres. Está el misterio, los sikus, los instrumentos de viento, esto te lleva de manera automática a las montañas del norte. Música sin pretensiones, pura autenticidad, sin varios de los problemas que suelen afectar a otros géneros, como la lucha de egos y demás cuestiones relacionadas. Esto está por encima de ese tipo de mezquindades.

Aparece originalmente en: De antiguas razas (1978)

NO ESTÁ para escuchar online, lamentablemente.


International Colouring Contest
Stereolab

Acá, en medio de la grabación del tercero de la banda franco-inglesa, es cuando se va Sean O'Hagan para enfocarse en sus High Llamas. Este disco es un poco más cancionero que los dos anteriores (Peng! y Transient Random-Noise...) y en este tema en particular está la cosa medio bossa-nova que muchos adoraban. Están los coritos, las capas de teclados y el efecto narcótico, todos los elementos que tiene que tener un gran tema de Stereolab.

Aparece originalmente en: Mars Audiac Quintet (1994)


Ver / oír en YouTube


Yesterday's Heroes
Bay City Rollers

¿La respuesta inglesa a los Monkees? En realidad eran de Escocia pero sí, podría ser, eran una de las primeras boy bands, bandas armadas por productores, apuntando a un mercado adolescente. Tenían grandes canciones, hay que decirlo. Este podría ser un tema de la época de oro de Slade, sin problemas. Está cantado con mucha garra y las guitarras gordas están a la orden del día. El pre-estribillo tiene una violencia que poco tiene que ver con los querubines que se ven en la tapa. Fue un hit a nivel mundial para John Paul Young y lo escribió la dupla Vanda / Young.

Aparece originalmente en: Dedication (1976)

Ver / oír en YouTube


Once
Los Tabaleros

Con la introducción ya te van situando en escena. Es un relato arrabalero y tristón, mostrando la tierra arrasada en que se ha convertido la vida en la gran ciudad, bien dividida en clases. La música es hermosa, una especie de carnavalito psicodélico moderno, podría ser un tema de los últimos Giant Sand. "Ese puesto de flores no para vender, aunque nunca te cruces con nadie llevando una rosa".

Aparece originalmente en: ¡Tuy! (2015)


Ver / oír en YouTube


Void of Golden Light
Hawkwind

Banda a la que siempre hay que prestarle atención, no importa la época, Hawkwind siempre tienen algo para ofrecer. Acá ya echando mano a un recurso frecuente en los últimos veintipico de años; reciclar un tema viejo. En este caso de "Lord of Light", del fundamental Doremi Fasol Latido. Acá hay un sonido más envolvente, la música parece flotar en una bruma de teclados. La coda instrumental de hecho es una nota sostenida hasta que se va a apagando, de a poco.

Aparece originalmente en: Palace Springs (1991)

Ver / oír en YouTube




jueves, 5 de abril de 2018

Hawkwind - Down Through the Night



¿Se puede hablar de "canciones" con Hawkwind? Yo diría que no. Acá la cosa se trata más bien de generar un clima, de recrear la idea de viaje intergaláctico sin abandonar tu sofá favorito... ¡Qué buena banda para escuchar en algún estado alterado! En sobriedad no es lo mismo, de hecho me ha pasado de prestar los discos a viejos militantes del caretismo más férreo y que me los devuelvan con un "mmm psé, ta' bueno".

En "Down..." sí que hay algo relativamente parecido a un tema, más que nada por la duración (tres minutos y fracción). Les alcanza y sobra para hacerte levitar a metros del suelo, leve y gradualmente.

Alguna vez escuché -o se me ocurrió a mí y no me acuerdo- que eran el equivalente inglés a los Grateful Dead y me parece que la afirmación tiene mucho sentido, más allá de la propuesta diferente.





Escuchar en YouTube.





Encontrala originalmente en:
Tenés mil maneras de ingresar a la despampanante discografía de Hawkwind. La mayoría se inclina por la considerada "etapa clásica", acá se incluye este disco. También podés probar con la etapa punk / new wave, se adaptan muy bien a la época, la infinidad de piratas en vivo o la muy decente "era moderna", en donde sólo queda Dave Brock de la formación original, dando batalla.
Do Re Mi Fa Sol Latido (1972)





jueves, 24 de septiembre de 2026

5 Canciones 5: Heavy Psych, vol. III


We Are Not Dead... Only Sleeping
Hawkwind

¿Hablamos de vigencia o simplemente de tozudez? Un poco de las dos cosas podría ser... ¿Por qué no? Pero si hablamos de heavy psych no podemos pasar por alto a Hawkwind, sería una omisión fiera. Para All Aboard the Skylark queda solamente Dave Brock de los miembros históricos de este colectivo desquiciado. Esto vendría a ser uno de esos temas "de transición" que nunca faltaron en los discos de los Hawklords. Con un clima rarísimo, no se sabe lo que va a pasar, teclados que entran y salen y después sí, viene el tema que dá título, más... tradicional, digamos.  

Aparece originalmente en: All Aboard the Skylark (2019)
Ver / oír en YouTube


To Hell
Tiger B. Smith

Alemanes, ropa animal print, temas larguísimos, improvisación... todo lo que tiene que tener algo para entrar en esta suerte de categoría / subgénero post-moderno. Tocaron con Deep Purple, Scorpions y Suzy Quatro, entre otros. Tiger Rock es el LP debut de este power trío y "To Hell", con sus casi diez minutos de duración, es brutalidad y decibeles al rojo vivo a la orden día. Tienen un costado cósmico y saben aflojar un poco para crear climas y aumentar la tensión.

Aparece originalmente en: Tiger Rock (1972)
Ver / oír en YouTube


Stanley (Tonight's the Night)
Motorpsycho

LP de estudio número... ¡veintiocho!!! Nadie puede acusar a los noruegos Motorpsycho de dormirse en los laureles, son de los pocos que todavía se toman la molestia de hacer un disco por año. Si alguien está esperando o no canciones nuevas de ellos (o de cualquiera) no parece ser algo que les importe demasiado. Como siempre, se mandan con temas épicos mechados con estructuras más cerradas, como en este caso. Siempre hay lugar para ideas audaces, improvisación y originalidad. "Stanley..." tiene un poco de todo.

Aparece originalmente en: Motorpsycho (28avo. LP - 2025)
Ver / oír en YouTube


The Sorcerer of Isis (The Ritual of the Mole)
Power of Zeus

Eran de Detroir y andaban cerca de los Stooges, la primer Alice Cooper Band, SRC y demás luminarias de las guitarras sucias. Firman para Rare Earth, sello de Motown, que nunca supo bien qué hacer con ellos. A fines de los ochenta, los tipos que producían hip hop, buscaban baterías sucias y con groove para samplear. Ahí es cuando descubren esto, que termina en temas de Public Enemy, Black Sheep y varios más. Eso le dió un nuevo envíon a The Gospel According to Zeus, que de verdad lo merecía.  

Aparece originalmente en: The Gospel According to Zeus (1970)
Ver / oír en YouTube


The Only Truth
Morly Grey

Otro monstruo, el último tema del único disco de Morly Grey, con casi veinte minutos de duración y en donde pasa de todo, climas rarísimos, voces de ultratumba, riffs sabbatheros, cambios de tempo e ideas a rolete. Eran un trío formado por dos hermanos y un batero, de la zona Canton / Massillon, en Ohio. El disco sale por un sello enano, diminuto, llamado Starshine Records y hoy, un original cambia de manos por sumas de cuatro cifras. Mejor vamos al viejo y querido CD y un problema menos.

Aparece originalmente en: The Only Truth (1972)
Ver / oír en YouTube



viernes, 3 de mayo de 2019

Varios - Cries from the Midnight Circus (Ladbroke Grove 1967-78)


Los compilados se volvieron obsoletos hoy en día. Esos discos que traían un tema de cada artista, o dos a lo sumo, ya no se ven, ya no salen, nadie los escucha. 

Error. 

A nivel masivo puede ser, pero eso acá nunca nos importó. Están las cajas, los box sets, de tres discos para arriba, el lujo asiático del coleccionista ávido, que te las comprás para escucharlas poco y nada pero sabés que ahí están, a modo de consulta. Como una enciclopedia en la biblioteca, lista para acudir a ella en tiempos de sequía, o falta de red inalámbrica. Cuando son temáticos es cuando son realmente valiosos y este CD doble es uno de ellos, Cries from the Midnight Circus, documenta la escena del barrio londinense Ladbroke Grove, el Palermo del Reino Unido, el Soho de la tierra de la lluvia eterna, uno de esos lugares en donde pasaba todo lo que tenía que pasar. Estaban los pintores, los dealers, los artesanos… y los músicos. ¡Y qué músicos!

Un vistazo por la lista de temas revela una escena idiosincrática al máximo, con puntos en común pero con unas personalidades arrolladoras, gente que convivía en cierta armonía con propuestas que tenían poco y nada que ver entre ellas. Para la época que cubre esta compilación, fines de los sesenta / gran parte de la década siguiente, el sueño hippie ya se había hecho pedazos. Los que quedaban eran los sobrevivientes, los descreídos, los que vivieron para contarla. Los Pretty Things por ejemplo, que no faltan en ningún recopilatorio, perdedores hermosos, no le vendieron un disco a nadie en su momento pero son una de las bandas más apreciadas, queridas y longevas que dio el viejo continente, le dan nombre a este rejunte con el temazo de Parachute. No faltan los agitadores, los propagandistas, los que siempre que podían hacer un escándalo lo hacían, los que giraban en torno a Mick Farren -algo así como un prócer de aquella escena- como los apestosos Deviants o los ultra rockeros Pink Fairies, que acá aparecen con su himno generacional “Do It”, más tarde versionado por Black Flag. Los Hawkwind eran reyes absolutos del vecindario y por eso hay dos temas; “Hurry On Sundown” y
“Lord of Light”, de Hawkwind y Do Re Mi Fasol Latido, respectivamente. También aparecen sus amigotes y derivados como el poeta de ciencia a ficción Michael Moorcock y Robert Calvert como solista, haciendo “Ejection”, un temazo de su disco conceptual como solista Captain Lockheed and the Starfighters, del ’74. Por supuesto que el gran Ian Lemmy Kilmister dice “presente” y en dos facetas, con los psicodélicos Sam Gopal, con quienes grabó su primer LP y haciendo “Louie Louie”, con la banda que lo hizo inmortal. Otros que se prendían en todas eran los Edgar Broughton Band, representados acá por el brillante “Evening Over Rooftops”, un temazo enorme, original del tercer LP homónimo de la banda. Larry Wallis sale con “Police Car”, un tema que solo salió en single y que costaría unos cuantos billetes conseguir.

Para “tapados” hay de sobra en este doble, está Twink, baterista de los Pretty Things y Tomorrow (la banda de Steve Howe antes de Yes, que también aparecen acá), el gran Arthur Brown, los retorcidísimos High Tide, Junior’s Eyes y hasta The Action, otros que suelen aparecer en este tipo de discos. Como panorama es perfecto, abarcativo, muy escuchable y bien secuenciado, casi de manera cronológica. Encima las notas del librito las escribe el mítico periodista Nigel Cross. Para tener en cuenta.







Escuchar en Spotify.






Chequear también:

Varios - Electric Psychedelic Sitar Headswirlers, Vol. 4
The Misunderstood - Before the Dream Faded

Varios - Try a Little Sunshine: The British Psychedelic Sounds of 1969



jueves, 6 de enero de 2011

Motörhead - Inferno


Los que amamos a Motörhead nos comportamos de manera irracional. Es lógico en parte; la música actúa en nuestros organismos de manera irracional. Nos gusta, no nos gusta, nos agrada, nos molesta, pero es difícil explicar qué es exactamente lo que pasa cuando nos exponemos a determinados sonidos. Cuando nos dicen cosas como “...pero si vienen haciendo el mismo disco hace años” miramos para otro lado, desdeñosamente, porque sabemos que algo de cierto hay en esa afirmación. No importa, es Motörhead, está Lemmy, canta Lemmy, él es el que escribe las letras (suelen ser muy buenas) y él es que navega un barco que ha atravesado todas las tormentas.

Y todos sabemos que a Lemmy no se lo cuestiona. Es simple: los amás o te resulta indifentes y -por supuesto- podés optar por odiarlos, un sub-grupo con no pocos acólitos.

Algunos pergaminos para exhibir tiene el hombre: empezó a fines de los 60's con los Rocking Vickers, probando suerte más que nada, siguió con Sam Gopal, con quienes grabó un LP acústico y psicodélico que es una delicia y dejó su marca en Hawkwind. Nada menos que Hawkwind, los viajeros del espacio, los inventores del rock más alucinado y alucinante. Ahí cantó el simple más exitoso de la banda, "Silver Machine" y compuso algún que otro tema en discos indispensables como Warrior on the Edge of Time o Hall of the Mountain Grill. Después lo echaron por un escándalo de drogas en la frontera con Canáda, en plena gira. Dolió, por supuesto, pero no se iba a dar por vencido por tan poca cosa.

Todos saben de qué se trata Motörhead. Es rock duro, rápido, sin vueltas, irreverente y sucio. Tienen el dudoso mérito de ser la banda que se llevaba bien tanto con los punks como con los incipientes heavies de fines de los setenta y principios de los ochenta. Motörhead está a mitad de camino de esos dos géneros, en realidad, toman lo mejor de ambos mundos. Está la velocidad y la picardía cínica del punk rock pero no hay crestas ni falsas poses. Y también está la potencia atronadora del heavy metal sin su habitual estrechez mental. Si bien hay algo de cierto en eso de que nunca cambiaron, un análisis más preciso convierte esa premisa en discutible. La “Trilogía Dorada” conformada por Overkill, Bomber y Ace of Spades es el patrón con el que hicieron todo hasta el grandioso 1916, a principios de los noventa. Momento en que el sonido se vuelve más pesado, actual, la formación cambia y la manera de componer también, pero conservan todos los rasgos que los identifican. En el medio hay discos que permiten anticipar esta vuelta de tuerca, como Another Perfect Day o Orgasmatron.

Desde principios del siglo XXI en adelante han experimentado una especie de resurgimiento, con reconocimiento de colegas y público, películas y conciertos, miles de conciertos. También han adoptado un frenético ritmo en cuanto a producciones discográficas, sacan material nuevo cada un año o dos. Ya lo dijo Lemmy: “Es fácil; salimos de gira y cuando volvemos hacemos otro disco”. Por cierto… ¿De qué se trata Inferno, del '05? Es fácil; ni más ni menos que otro disco de Motörhead.







Escuchar online en YouTube o en Spotify.







Chequear también:

Motörhead - On Parole
Motörhead - Rock 'n' Roll
Motörhead - Kiss of Death


viernes, 19 de marzo de 2010

Lüger - ídem [1er. LP - 2010]


Cuando los escépticos se quejan de que no hay demasiada actividad y lugar para la sorpresa en el submundo del rock siempre aparece gente como Lüger para dejar las cosas claras.
Sí, es cierto que las grandes compañías discográficas están aterradas y paralizadas pero al mismo tiempo existen bandas que no se dejan amedrentar por los pronósticos desoladores. En cualquier revista más o menos especializada se reseñan -como mínimo- 100 discos nuevos por mes, es simplemente imposible que no haya nada bueno dentro de todo esto. A veces sólo se trata de saber a dónde buscar, a quien acudir y cierta “holgazanería mental” puede ser una excusa perfecta para mantener esta postura.

Los Lüger son de Madrid, España y apuntan al mundo. Así de simple. El disco debut puede bajarse en forma gratuita de su sitio de Internet, cantan en inglés y no tienen miedo a bordear las fronteras, a buscar y a mezclar ingredientes.

Después de una introducción climática aparece "Swastika Sweetheart" y es cuando las cosas realmente empiezan a levantar vuelo. ¿El sonido? Psicodélico, árido, hipnótico, enfermo.
Por suerte los Lüger nos evitan ciertos lugares comunes. No se trata de “Atención! Escuchamos todos los discos de Can” o “Esto lo hacemos porque nos gusta mucho Julian Cope”. No, esto es rock moderno entendido como tal, y si aparecen reminiscencias al kraut-rock o al Primal Scream más agresivo es de manera oblicua, jamás directa y de ningún modo obvia.
Esto es agreste sin ser violento, es críptico sin pecar de inaccesible y es original pero no aparece de la nada, por arte de magia. Como todo el rock que todos amamos y admiramos, reconoce un pasado pero mira al futuro sin miedo alguno."Die Sonne Muss Untergehen!" es Krafwerk modelo siglo XXI, etéreo y cautivante. Inmediatamente después viene "Bedlam In a Sugar Plum Fairy Reception (excerpt)", una orgía voodoo en cualquiera de los anillos de Saturno. Es lo que se puede obtener con el bagaje sonoro preciso… y las sustancias adecuadas.

En definitiva, no todas son trabas en este mundo moderno globalizado, cualquiera con una PC conectada a Internet puede sacarse de encima unas cuantas inquietudes. En Lüger utilizan estas herramientas para distribuir la música que hacen de una forma que consideran democrática. Claro, para los interesados el disco se puede conseguir en el siempre bienvenido formato LP de 180 gramos. Son algunas de las “ventajas” de la vida posmoderna.






Descargar el disco aquí








Chequear también:

Rosvita - Grandes Tormentos
Hawkwind - Doremi Fasol Latido
Faust - IV
Oneida - Secret Wars
Wooden Shjips - Volume 1




jueves, 6 de agosto de 2009

Spiritualized - Ladies and Gentlemen We Are Floating In Space


Spiritualized surgió de las cenizas de Spacemen 3, aquellos rockeros espaciales comandados por Pete "Sonic Boom" Kember. Apegados a los mantras hipnóticos, a los tonos sombríos y cierta reivindicación constante de las sustancias alteradoras de la percepción, Spacemen 3 se disolvió en la habitual lucha de egos y usos y abusos de todo tipo. Kember formaría Spectrum y participaría en varios proyectos parelelos y todavía hoy sigue produciendo bandas.

Siempre al mando de Pierce, acompañado por quienes estén dispuestos a tolerar los manejos despóticos, Spiritualized hizo dos discos siguiendo la línea trazada por su banda anterior. Algo pasó después de Pure Phase, el segundo opus de la banda británica: Pierce rompió con su pareja de entonces y las consecuencias no pudieron haber sido mejores. De esa ruptura surge Ladies and Gentlemen…, del dolor, del sufrimiento insoportable, de la pena del alma que sólo la música puede ayudar a sortear con éxito.

Los preparativos al despegue empiezan con el tema que dá título y ya la suerte está echada: “Todo lo que necesito en esta vida es un poco de amor que se lleve el dolor” dice la letra en un colchón de teclados psicodélicos al borde del sopor y el entumecimiento. El mensaje es claro: es el amor como forma de redención del espíritu, como método de elevación por sobre lo ordinario. Y el desamor como fuente de todos los problemas, lógico. En "Come Together" aparecen las verdaderas intenciones del álbum y el sonido que lo caracteriza. Una tormenta eléctrica descargada sin piedad, con una base instrumental monstruosa, es el muro de sonido de Phil Spector revisitado. El hombre está destrozado y se encarga de manifestarlo intentando ocultar la óptica autobiográfica, usando el recurso de la tercera persona. "I Think I'm In Love" va creciendo despacio, a partir de una base sencilla, hasta llegar a un estallido a toda orquesta con coros multitudinarios que se destacan entre un verdadero despliegue de recursos. El órgano tubular introduce "All of my Thoughts" dándole al tema un cariz medio religioso, pero en seguida llega una tormenta sónica, con varios instrumentos de bronce y guitarras aullantes. Se desarrolla entre esta dinámica de suave/violento hasta llegar a un final calmo. 

"Stay with Me" es el pedido al borde del desbarranco que hace quien sabe que ya tiene todo por perder. Musicalmente emparentado con aquellas composiciones de los Pink Floyd previas al mega-éxito de Dark Side…, tranquilo, sin batería, con muchos teclados pero con un costado sombrío y algo tétrico. Otra descarga de adrenalina es la que aporta "Electricity", sin lugar a dudas el momento más rockero y efervescente del disco. Acá muestran las influencias de los primeros Hawkwind, Jesus and Mary Chain y las descargas auditivas de Sonic Youth. Ruido blanco desplegado con talento y eficacia.

También hay lugar para las exploraciones porque "The Individual" cae dentro de esa categoría y acá están filtrados Sun Ra, Amon Düül II y John Cale en unos breves cuatro minutos. "Broken Heart" es quizás el momento más emotivo de Ladies and Gentlemen… Apela a una textura de cuerdas cinematográfica a la manera de John Williams, va creciendo y avanza para apoyar uno de los momentos confesionales más desoladores de la carrera de Spiritualized. El narrador se muestra desnudo, honesto y vulnerable en un acto de sinceridad heroico. Sin metáforas, es directo, va al grano. El cierre, con Dr. John como invitado al piano, tiene algo de perverso. Invitar al gran Mack Rebennack para tocar dos notas en un tema de casi veinte minutos puede parecer un desperdicio, pero el maestro se da el lujo de mostrar todo lo que se puede hacer sin pirotecnia ni acrobacias. El viejo axioma de “menos es más”.

Y sí, Ladies and Gentlemen… fue un éxito. Merecidísimo. En el mismo año de Urban Hymns de The Verve o OK Computer de Radiohead, la revista NME lo consagró Disco del Año, vendió muchísimos ejemplares y dejó otro gran aporte para la historia de las grandes tapas; el packaging del disco estaba pensado para imitar una caja de medicamentos, con su correspondiente prospecto y contraindicaciones. Lo que se llama reforzar el concepto, digamos.








Escuchar online en YouTube o en Spotify.








Chequear también:

Spiritualized - Let It Come Down
The Verve - A Northern Soul
Mercury Rev - See You On the Other Side




lunes, 23 de marzo de 2026

The Soundtrack of Our Lives - Communion


Trascendente. Palabra que aplica acá. Escuchás The Who, Tommy, Quadrophenia y puede ser que ahí se te venga la palabra a la mente. O algunas cosas de Flaming Lips, lo último de Johnny Cash… el disco solista de Dennis Wilson. Estos tipos por momentos llegan a alturas de vértigo. Más allá de si se lo plantearon o no, lo cierto es que hay canciones de The Soundtrack of Our Lives que parece que están hechas para una vida en el más allá o para mandarlas al espacio a que las escuchen nuestros vecinos y probarles que hay sangre y cojones en nuestro planeta.

Algunos ejemplos anteriores, por ejemplo “The Flood” de Behind the Music, que suena ideal para escuchar a la hora de que se termine el mundo. O dos que aparecen en el compilado de singles A Present from the Past, “Galaxy Gramophone” y “Dow Jones Syndrome”, que no tienen nada que envidiarle a los más bestia de The Stooges o al Hawkwind más cósmico.

Los suecos sacaron seis discos en un periplo relativamente corto, una década más o menos, de los cuales cuatro son dobles. Este es uno de ellos. Es el quinto y ante último disco de estudio, se llama Communion y la tapa parodia (o padece) eso que nos intentan vender con la publicidad, este ideal sospechoso de felicidad obtenida a través de la tarjeta de crédito. Esto es también el arte interno, no solo la tapa. Y lo mismo pasa con el contenido.
Traduzco el título de algunas como para que nos hagamos una idea del concepto general de la obra. Están intentando algo que no sea pasajero, de dejar una marca. 'Enciende Babel', el primer tema. La falsa ilusión del ego. La segunda oportunidad de la vida. Fotos de la juventud. Todo lo hermoso debe morir. Profetas perdidos en vano. Parecen sentencias, manifiestos. Eso ya nos va metiendo en tema.

Cumbres borrascosas vamos a mencionar tres para no hacerla muy larga y no ponernos pesados. “Second Life Replay” empieza con un clima medio narcótico y denso, melancólico. Va subiendo la batería de a poco y termina con un estallido guerrero impresionante, un ataque sónico / sensorial. Hay una versión excelente de un tema de Nick Drake… justo ellos y un tema de un cantautor folkie torturado… sí, y lo hacen bien a su manera. Es “Fly”, original de Bryter Layter y lo que hace Soundtrack for Our Lives con la versión es oír para creer. Por último, una arrolladora es “Saturation Wanderers”, que son tres acordes y que son los mismos de siempre pero puestos de la manera adecuada. Algo que nunca morirá.

Para los que nunca los escucharon, vale la pena intentar una descripción de lo que hace TSOOL. Es rock clásico... cien por ciento moderno. Este disco no podría haber sido grabado en el '75 o en el '69, para rebatir el argumento de los que los critican por ser “demasiado rockeros”. Sí es rock clásico, pero actual. No son muchos los grupos que van por esta senda, ellos lo logran y con altísimo nivel. Para quienes todavía piensan que el rock está muerto.





Escuchar online en YouTube o en Spotify.





Chequear también:

Union Carbide Productions - Financially Dissatisfied, Philosophically Trying
The Soundtrack of Our Lives - Extended Revelations
Ebbot Lundberg & The Indigo Children - For the Ages to Come





jueves, 16 de abril de 2009

Sun Dial - Other Way Out


Otra demostración cabal de las ilimitadas posibilidades que ofrece el formato mas tradicional de la historia de la música popular de los últimos 50 o 60 años; guitarras, bajo y batería. Es Sun Dial y mas concretamente Other Way Out. Primer trabajo discográfico del proyecto que mantiene ocupado al inquieto Gary Ramon desde principios de la década del noventa.

Con fuertes e innegables raíces en el costado mas esquivo y radical del movimiento psicodélico y una medida de lo que se dio en llamar rock espacial, Sun Dial se abre paso a través de valles y desiertos de guitarras, algunos mas desolados que otros, pero siempre al borde del desbarranco, nada de lo que oímos está “bajo control” pero siempre los vúmetros garantizan el rojo mas sanguíneo, las perillas de los amplificadores marcando “11” ad eternum. Los solos de guitarra no intentan ser amigables, es más, son agresivos, incendiarios, evocando los momentos más desenfrenados de los Stooges, Hawkwind o el Hendrix más violento.

Es evidente que la perfección no es objetivo primordial en Sun Dial, porque las desprolijidades e improvisaciones sobre la marcha son moneda corriente, claro que estas, en vez de ser molestias, están utilizadas a modo de virtudes, como suele suceder en los grandes momentos del rock desde que lo conocemos como tal. Es que Sun Dial es una experiencia sensorial y para tal efecto están puestas las voces (fantasmagóricas, etéreas), los cortes y los momentos que sirven para dar reposo en un camino que los necesita, porque Sun Dial es intenso, nos pone a prueba. Pero satisface y de la mejor manera.

Vale aclarar que mientras los compañeras de generación de Sun Dial suenan muchas veces a refrito inofensivo, el acercamiento y la relectura que hace la banda de la psicodelia sixtie, habla claramente de un conocimiento de causa asombroso, logrando un sonido novedoso, inspirado en el pasado, sí, pero con la mirada fija en el futuro.







Escuchar online en YouTube o en Spotify.







Chequear también:

Sun Dial - Return Journey
Ride - Nowhere
Spacemen 3 - The Sound of Confusion



martes, 23 de febrero de 2010

The Black Angels - Directions to See a Ghost


El agua corriente de Austin, Texas debe tener algo especial. Cuna de música precursora, vió nacer a los 13th Floor Elevators, Red Crayola, Butthole Surfers y un largo etcétera. Si a eso le sumamos un recorrido por esos discos que no se escuchan con amigos sino en soledad, con la luz apagada y los ojos entrecerrados (Hawkwind, Spacemen 3 y los temas más perversos de los Nuggets) lo que se obtiene es más o menos lo que logra Black Angels en su segundo larga duración: Directions to See a Ghost.

Son amantes de los mantras hipnóticos y flotantes, luego de "You On the Run" que funciona un poco a modo de introducción aparece "Doves" con toda su contundencia, lista para asestar un golpe de gracia en los oídos. Las guitarras en volumen 11 (pero sin el menor rastro de Spinal Tapismos), los sonidos valvulares y los ritmos lentos, pesados. Es la música para las pesadillas de la generación posmoderna.

Pero no sólo de trucos sonoros se alimentan los Black Angels, tampoco le hacen asco a las canciones y los estribillos y así lo demuestran por ejemplo "Science Killer" (¡gran título!), "18 Years" o "You In Color" por ejemplo, en donde sí, están todos los elementos mencionados, pero van a parar a algún lado, no es que flotan sin rumbo, van al grano y se nota claramente que están planeadas con esmero. Otro detalle que los caracteriza es el empleo inteligente que hacen de los instrumentos de color, que aportan variedad y condimentan los climas opresivos que generan, se pueden escuchar cítaras, colchones de teclados e incluso en "Never/Ever" aparece el jug, aquel instrumento inventado por Tommy Hall, el gurú espiritual de la legendaria banda de Roky Erickson. Dejando claro que los Black Angels han hecho sus tareas como se debe y han escuchado a los precursores del género que practican. Mención especial merece el último tema del disco; "Snake in the Grass" es una monstruosidad de más de quince minutos. Empieza lenta pero es claro desde el principio mismo que algo va a suceder. Y sí, de hecho sucede, se eleva de a poco, en un crescendo guitarrero gigante, enfermizo y extrañamente placentero. Abundan los efectos, los arreglos de percusión bien dispuestos y el uso del feedback controlado.

Black Angels derriba todo escepticismo a la primer escucha y demuestra algo que en estos tiempos siempre es bueno recordar; con música como esta, no todo está perdido.







Escuchar online en YouTube o en Spotify.







Chequear también:

13th Floor Elevators - Bull of the Woods
The Verve - A Storm In Heaven
The Black Angels - Passover



lunes, 15 de agosto de 2011

Mudhoney - Under a Billion Suns


Con casi dos décadas de carrera, estos pioneros de la movida de Seattle, todavía se las arreglan para hacer discos interesantes. Los mismos de "Touch Me, I'm Sick", los mismos de Superfuzz Bigmuff, los mismos que nunca vendieron ni la mitad de discos que Soundgarden y Nirvana, todavía están en pié y dando que hablar. Después de un parate de un par de años resurgieron con nuevo bajista, energía renovada y un notorio lavado de cara, con una propuesta distinta, mucho más roquera, arriesgada y sin el menor ápice de concesión para con el público. Uno de esos casos de apuesta que sale bien. Fue Since We've Become Translucent. Un discazo.

Este que viene después, Under a Billion Suns es la continuación de aquel disco de la llamativa tapa amarilla. Continuación y hasta nos animamos a decir que es evolución. Escuchen los arreglos de la sección de viento en "Let's Drop In". Los tipos le encontraron la vuelta a este nuevo sonido. Convencen en seguida.

El giro sorpresivo son las letras con conciencia social, pero en Mudhoney son demasiado piolas como para limitarse a despotricar como nenitos enojados con mamá y papá. "It Is Us" lo prueba, es uno de esos momentos de auto-crítica tan poco habituales en el rock que tanto queremos. Y si Iggy se dedica a bañarse en playas caribeñas con modelos bronceadas (merecidamente) y se decide a pasarle la posta a Mark Arm para que se retuerza, se enoje, y grite… imposible resistirse. Arm es el cantante de rock por excelencia: no le sobran cualidades técnicas pero derrocha carisma y sabe cómo manejar los recursos que tiene. En "Where Is the Future" encontramos ese mar de guitarras que invita a tirarse de cabeza, no tiene nada que envidiarle a los momentos más densos del Sabbath de Vol. 4 o Sabbotage, con esos ritmos lentos y pegajosos. "I Saw the Light" parte de un blues lento y fumón pero que termina en cualquier lado menos en el delta del Mississippi. ¿Quieren un temazo indiscutible? Hay que darle una oportunidad a "Endless Yesterday" que es de esos bien personales, que son difíciles de describir… ¿Una especie de flamenco mezclado con los Stooges? ¿Hawkwind en tiempo de vals? Cuando se complica para explicar es porque estamos en presencia de algo grande y sino escuchen esos arreglos de pianito navideño. ¿Madurez? Puede ser ¿Viejazo? Jamás. También está el gancho de la sección intermedia de "Empty Shells" o el único instrumental ("A Brief Celebration of Indifference") en donde se les ven las raíces hardcore abajo de la nueva capa de tintura. Hasta se dan el gusto de exponer una teoría con "Hard-On for War", diciendo que los “perros de la guerra” son insatisfechos sexuales. Sí, ridículo, un poco cómico y si se quiere simplista pero para nada descabellado. Como si todo esto fuera poco… ¡Final a puro free jazz de la mano de "Blindspots"!


Mudhoney, Under the Billion Suns, séptimo disco de estudio y otro paso adelante, a disfrutarse con el volumen al rojo vivo, espantando vecinos. ¿Qué más hace falta?







Escuchar online en YouTube o en Spotify.

 






Chequear también:

MC5 - High Time
Mudhoney - Every Good Boy Deserves Fudge
Love Battery - Confusion Au Go Go