lunes, 10 de febrero de 2020

Neil Diamond - Another Day (That Time Forgot)



¿Qué es lo que diferencia una gran canción de Neil Diamond de una normal, una más o menos o una olvidable?

No lo tengo del todo claro pero creo que cuando tiene algo grande entre manos pasa algo medio mágico, único, como que se agranda, crece, se agiganta y eso que este temazo de la era moderna de Neil Diamond es más bien tranquilo y no tiene la pompa y ciertos excesos habituales de muchos de sus temas.

Cuando aparece este tema en el disco, cuarto o quinto (no me acuerdo) destaca al instante y quedás ahí; prendado, capturado, envuelto en la historia y en la voz de uno de los cantautores más vendedores de la música popular moderna.







Se puede escuchar online acá.






Encontrala originalmente en:
La receta que le dió grandes frutos a Johnny Cash es la misma de este, el segundo LP de Neil Diamond producido por Rick Rubin y editado por American Recordings. A pesar de que suele ser blanco fácil de ciertos críticos de nariz parada, le fue bastante bien esta vez. Es lo que hace Rubin con los jovatos (Donovan, otro ejemplo) los pone solos frente al micrófono con la guitarra. 
Home Before Dark (2008)





jueves, 6 de febrero de 2020

Dogs - Legendary Lovers


La “inyección de diversión” le llamo. Estás en una fiesta, sentado, comiendo y tomando algo cuando de repente hay un cambio brusco en la música. De repente alguien grita “iiiiiujjjuuuu” o algo parecido y todo el mundo asume que la fiesta tiene que estallar, que todos tienen que salir a la pista a divertirse como un salvaje. Algunos nos quedamos en la mesa, mirando a los costados, medio de reojo, sin entender del todo. De pronto todo se clarifica; es la música que indica que la fiesta empezó. Suelen ser esos temas cuya fecha de vencimiento es equivalente a un yogur dietético, esos que pasados dos o tres años todo el mundo dice cosas como “uh, este es viejísimo”.

Ésta es mi música de fiesta, siempre lo fue y siempre lo será, un sinónimo automático de diversión. Garantizada. Ciento por ciento.

Otros ejemplos podrían ser los Ramones, no cualquier disco o tema de los Ramones, podría ser Leave Home, Rocket to Russia o Pleasant Dreams, los Romantics, The Knack, muchos temas de los Flamin’ Groovies, gran parte del power pop de fines de los setenta y la lista podría extenderse un buen rato. Es fácil; guitarras fuertes, estribillos gancheros, melodías memorables, ritmos insistentes, de eso se trata el asunto. Y Legendary Lovers, el cuarto disco de estudio de los franceses Dogs, tiene mucho de todo eso, es rock fiestero y divertido, de impecable factura, de más está decirlo a esta altura.

Vale recordar que los Dogs habían pegado un volantazo con el disco anterior, con Too Much Class for the Neighbourhood del ’82. Este ya no tenía nada que ver con el post-punk mala onda de los dos primeros LP de estudio de la banda liderada por Dominique Laboubeé, Different y Walking Shadows. En ese tercer trabajo parecían decir “al diablo con la seriedad, vamos a bailar, vamos a reírnos” y eso fue exactamente lo que hicieron. Legendary Lovers es eso mismo, refinado al extremo, sin grasa, no le sobra nada, son once temas cuyo propósito es hacer mover las caderas, sacarle viruta al piso, llenar la pista de baile… con la concurrencia adecuada, por supuesto.

“Little Johnny Jet” empieza el jolgorio y de ahí en más no paran con la ráfaga de hits potenciales; “Secrets”, “Can’t Find My Way”, “M.A.U.R.E.E.N.” y hasta un cover muy fino de Gene Vincent; “Bird Doggin’”, escrito en realidad por Keith Colley. ¿Quién dijo que en Francia no hay grandes bandas de rock?







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Chequear también:

Dogs - Shout!
The Fleshtones - Roman Gods
Bijou - Dance Avec Moi




martes, 4 de febrero de 2020

5 Tapas 5: Ojos (pt. 8)



Con: Chicane, Chrome Rose, James Last, Little Anthony and the Imperials y Fallujah



lunes, 3 de febrero de 2020

5 Canciones 5: Letters to Cleo, Raíces Incas, The Bliss, Primus y Billy Preston


Laudanum
Letters to Cleo

El tema distinto del segundo disco de estudio de la banda oriunda de Boston, Massachusetts. Si alguien se acuerda de ellos hoy es por los temas que salían en películas o por "Here & Now" que salía en la serie Melrose Place. El láudano tiene morfina y codeína, se podría decir que es un opiáceo poderoso y pudo haber tenido que ver a la hora de componer esta balada letárgica de desamor.

Aparece originalmente en: Wholesale Meats and Fish (1995)

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Tambo quemado
Raíces Incas

Esta banda todavía no fue descubierta por los tipos que hacen series, de lo contrario ya habrían metido alguno de sus temas a modo de banda sonora. Es música cien por ciento evocativa, cinematográfica al máximo. En "Tambo quemado" es apenas un instrumento de viento, un bombo que marca el tiempo y unos efectos de sonido de algún instrumento inca. Con eso alcanza para transportarte rápidamente a las alturas del Machu Picchu, como decían Los Jaivas. A mitad del tema se van sumando instrumentos, charangos y coros y la cosa va adquiriendo color. Maestros a la hora del arreglo sutil.

Aparece originalmente en: Artesanos del viento (1983)


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Lifetime
The Bliss

Estos vienen de St. Albans, igual que Donovan y los Zombies y algo habría en el agua corriente que llevaba a los músicos a un estado de instrospección melancólica, por lo visto. Al final The Bliss sólo llegó a grabar un single y "Lifetime" era su cara B, una joya de folk inglés onírico que nada tendría que envidiarle a los grandes temas de Incredible String Band o cualquier otro de los grandes exponentes del género.

Aparece originalmente en: Cara B del single "Castles On Castiles" (1969)

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Hamburger Train
Primus

Como casi siempre, el bajo de Les Claypool es lo primero que se escucha en esta joyita semi-olvidada de Pork Soda. Acá no hay letra, no están las habituales historias retorcidas de Primus, una de banda emblemática de la década del 90 en todo sentido; estética, sonido, arte de tapa, forma de grabar, etc. El ritmo es un 6/8 arrollador en donde los efectos de guitarra, chillidos y demás deformidades están a la orden del día.

Aparece originalmente en: Pork Soda (1993)


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Sister Sugar
Billy Preston

¡A ponerse funky, a sacarse la ropa y a bailar en las calles! De Billy Preston se van a acordar siempre los fans de los Beatles porque aparece en el mítico concierto en la terraza y era el encargado de poner paños fríos cuando el aire se cortaba con cuchillo. Quienes no estén interesados en los Beatles, a pesar de cometer un grave error, pueden meterse de lleno en la discografía de Preston como solista y encontrar maravillas como "Sister Sugar", entre otras cosas.

Aparece originalmente en: The Kids & Me (1974)

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sábado, 1 de febrero de 2020

Video de la Semana: Brian Setzer - The Knife Feels Like Justice



Nada que ver con los Stray Cats, de su primer LP como solista. Hace poco me enteré una anécdota interesante. Marty Friedman, guitarrista de Megadeth, con su banda ya consagrada y reconocido virtuoso de las seis cuerdas, tomaba clases en secreto con Brain Setzer. Cuando le preguntaron dijo que sí, que era cierto, que quería mejorar ciertas técnicas. Dos grandes.





martes, 28 de enero de 2020

Disco del Mes: Varios - San Francisco Nuggets


Varios artistas
Love Is the Song We Sing (San Francisco Nuggets 1965-1970)
2007











Rhino Records







jueves, 23 de enero de 2020

Goat - Commune


Bandas “de diseño”. Con un concepto atrás muy fuerte, una idea rectora que define lo que sí se puede hacer... y lo que no, también. De eso se trata lo de Goat, un concepto muy bien pensado. Se trata de una banda que mezcla la psicodelia y el acid-rock de la era de oro del género, con los ritmos tribales de la música africana, con letras espirituales de religiones paganas y un show en vivo con disfraces, bailes y una estética explosiva. Más de uno saldría corriendo espantado ante una descripción semejante, otros no verían la hora de prestarles atención.

¿Funciona el asunto? Sin dudas. Es un pasaporte directo para entrar en trance, podés dejar de lado las letras vudú de iluminación shamánica (a pesar de que lo proponen no está nada mal) y concentrarte sólo en la música y levitar. Tenés que hacerte cómplice, claro, como siempre sucede en estos casos. Si dejás de lado el cinismo y los prejuicios que nos bombardean a todos hoy en día, esto te puede llevar lejos, muy lejos. Goat se formó hace menos de diez años en Suecia, en donde aparentemente el estado financia a los pibes que demuestran tener una banda y se dedican a la música, les ayudan a comprar equipos, grabar y todo lo que hace falta para hacer andar un proyecto. Con el primer LP de estudio, World Music del '12, la cosa estaba clarísima de entrada y con este, Commune, que salió dos años después, el concepto terminó de redondearse. Acá suenan más afianzados, las composiciones tienen más filo, por momentos hasta asustan, cuando se meten en un groove se zambullen sin pensarlo y allá van; hacia el infinito y más allá. Un buen ejemplo sería “The Light Within”, en donde ya el título habla de las intenciones líricas de los muchachos, la música es una mezcla entre Black Sabbath y Tinariwen, oriundos de Mali, en el corazón de África y banda sonora oficial del desierto del Sahara. El patrón de batería es raro e insistente, los riffs de guitarras podridas le contestan a unos coros femeninos endiablados… depende de cómo te agarren, te pueden llegar a dar un buen susto. “To Travel the Path Unknown” (sería algo así como ‘viajar por el camino desconocido’) también tiene ese clima etéreo y asfixiante, bien de bad-trip, a la altura de los mejores Amon Düül II, los de Wolf City o incluso antes, cuando zapaban y apretaban el botón de grabar, en Phallus Dei. Es un instrumental corto, pero tiene onda, plantea un clima y sirve para preparar el despegue que propone el disco a partir del tema siguiente, el ominoso “Child Star”.

Nunca va a ser una música que va a tener un alcance masivo, digamos. De ningún modo van a reemplazar a U2 o a los nuevos reyes del supuesto pop actual, manufacturado de acuerdo a estudios de mercado. A pesar de eso, Goat tuvo una recepción relativamente auspiciosa, tocan en  muchos festivales europeos y cierta prensa especializada se cansó de elogiarlos. ¿Qué les depara el futuro? Ya lo veremos…







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Chequear también:
Goat - Requiem
Brainticket - Cottonwoodhill
Grobschnitt - ídem [1er. LP - 1972]



viernes, 17 de enero de 2020

Video de la Semana: Cheap Trick - Out In the Street



¡Qué buena serie That 70's Show!. Sería algo así como El Chavo del 8 pero con un poquito más de sofisticación. Liviana, inocente, un poco boba pero divertida y los personajes están bárbaros. Todos aparecen en el video de la versión de Big Star que grabó la banda de Rockford, Illinois para la ocasión. Cheap Trick, por supuesto.





miércoles, 15 de enero de 2020

Rush - Caress of Steel


Un riff de guitarra raro, rockero y diferente, entra la banda con uno de los redobles patentados de su baterista y ahí nomás aparece la voz, esa voz, nada más y nada menos. Geddy Lee, una de las gargantas más fácilmente identificables de la historia del rock. “Van marchando hacia el Día de la Bastilla, la guillotina va a reclamar su premio sangriento, cantando coros a viva voz, el rey se ha arrodillado para que su reino se ponga de pie”. Ese motivo musical, la melodía del estribillo, va a aparecer en otros lugares de la composición, de diferentes maneras, al estilo de los leitmotif de la música clásica. Esto es Rush cien por ciento.

Lo tomás o lo dejás.

La banda nerd por excelencia, tanto ellos como su público forman una alianza extraña e indisoluble; si sos un converso, si te metiste en el mundo de Rush, entonces no hay vuelta atrás, no vas a querer escuchar a detractores y te vas a zambullir en la frondosa discografía de "La Banda de Culto Más Grande de Todos los Tiempos".

Caress of Steel es el tercero de estudio, para algunos es un disco que quedó a mitad de camino, no está considerado a la altura de Moving Pictures (por citar alguno de los ineludibles) y ni siquiera de su predecesor, Fly By Night, el del águila en la tapa. No se qué habrán escuchado o en qué fundamentan sus críticas. “Bastille Day” para empezar, sigue “I Think I’m Going Bald” y en seguida “Lakeside Park”, uno de esos temas que podés recordar con facilidad, que mezclan gancho con virtuosismo, ideas extrañas con un costado pop que nunca negaron… ¡y eso es apenas el principio! ¿Por dónde viene la mano musicalmente? Los puntos de partida de Rush quedaron clarísimos cuando sacaron Feedback, un EP de covers, a principios del siglo veinte; Yardbirds, the Who, el rock psicodélico de California y Led Zeppelin, por supuesto, que quizás sea la influencia más notoria y evidente. A ese cóctel le agregan una complejidad considerable a la hora de arreglar y componer, unas letras que son un universo en sí mismas. Podés amarlas u odiarlas pero es innegable que están en un planeta paralelo y tienen una ambición sin límites. Muchos los desestimaron por pretenciosos y puede que algo de razón tengan pero… ¿Qué tiene de malo ser pretencioso cuando tenés las herramientas para respaldarlo?

En Caress of Steel aparecen por primera vez los temas largos, que serían una constante a lo largo de la carrera de la banda, definirían discos como 2112 o Hemispheres. Por un lado está “The Necromancer”, que en su momento cerraba la cara A del LP original, incluyendo tres temas y lo que era el lado B completo está compuesto por “The Fountain of Lamneth”, todavía más intrincado, este último está dividido en seis secciones.

En realidad, a esta altura, lo de Rush recién estaba tomando forma, pero ya tenían la personalidad formada, eran una unidad irrompible y tocaban por todos lados. Todavía estaba por llegar esa impresionante seguidilla de discos clásicos. Eso lo dejamos para la próxima.








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Chequear también:

Rush - A Farewell to Kings
Rush - Permanent Waves
Rush - Grace Under Pressure



lunes, 13 de enero de 2020

5 Canciones 5: Ozzy, Richard Coleman, Coleman Hawkins, Elvis y Jan Hammer


Running Out of Time
Ozzy Osbourne

Este temazo está en el mismo disco que tenía "Dreamer", quizás el último super hit del Príncipe de las Tinieblas, en la época en que caía lo más bajo posible con ese show de televisión lamentable. Teoría 1: A Ozzy le hacen los temas. Altamente probable. Teoría 2: Ni se molesta en grabar, llama a un imitador. Demasiado conspirativa. Acá está el fan de los Beatles, muchísima melodía, una power ballad de esas que tan bien le salían. Con puente psicodélico a todo trapo, para mi gusto una de las grandes relecturas de la música de fines de los sesenta, en pleno siglo XXI.

Aparece originalmente en: Down to Earth (2001)

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Como la música lenta
Richard Coleman

Créditos para el ex-Siete Delfines por no quedarse en el molde, por seguir escuchando música actual y seguir haciendo discos cuando -en teoría- ya no le interesan a nadie. Suena bien, graba bien, compone y canta... ¿qué más se le puede pedir? ¿Que dos por tres pele un temazo? También, lo hace, en cada uno de sus discos hay al menos cuatro o cinco. Cuestión de encontrarlos, de ponerse a buscar.

Aparece originalmente en: Incandescente (2013)


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In a Mellow Tone
Coleman Hawkins (con Eddie "Lockjaw" Davis)

Gran versión del clásico de Duke Ellington a cargo de uno de los capos de uno de los tantos subgéneros del jazz; el hard bop. Una música que todavía hoy, a sesenta años -y contando- de su aparición, sigue sonando moderna, extravagante y creativa. Improvisación a la orden del día, de altísimo vuelo. Puede que haya que tener ciertos conocimientos de teoría musical para captar ciertos "chistes musicales". Igual se puede mover la patita al compás, sin problemas.

Aparece originalmente en: Night Hawk (1961)

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I'm Comin' Home
Elvis Presley

No faltarán quienes digan que para esta época, principios de la década del sesenta, Elvis ya estaba domado y se encaminaba hacia la intrascendencia absoluta. Habría que hacerles escuchar esta versión de Charlie Rich que rebota por todos lados, el solo de Scotty Moore es rockabilly puro y duro y DJ Fontana imprime un ritmo arrollador en los parches, imposible no ponerse a bailar. El pibito de Tupelo, Mississippi la pisa, la amasa y la clava en el ángulo, como de costumbre.

Aparece originalmente en: Something for Everybody (1961)


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Sixth Day -- The People
Jan Hammer

Un detalle no menor; la tapa del disco que contiene este tema la hizo nada menos que Milton Glaser, el que hizo el poster más famoso de Dylan, entre otras cosas. Se trata de una obra conceptual sobre la creación, con una mezcla de jazz de fusión y música clásica que pocas veces se ha visto (u oído) y en este tema, de más de siete minutos, pasa de todo. La tensión en ningún momento desaparece, ideal para hacer tu propia película mental.

Aparece originalmente en: The First Seven Days (1975)

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viernes, 10 de enero de 2020

The Pretenders - Show Me



El otro día, discutiendo con un conocido, uno de esos que denomino "embajadores de la mediocridad", escuché algunas frases con cierto fundamento como "el rock no va más" pero otras me dejaron atónito, la peor de todas fué; "lo que va ahora es el pop". El pop. Me imagino a lo que le debe llamar "pop". ESTO es pop. Los Pretenders son una banda de pop perfecto, los Beatles, XTC es pop.

"Show Me" tiene todos los ingredientes; guitarras arpegiadas que quedan flotando en el aire, una magnífica línea de bajo que eleva la canción por encima del horizonte, una cantante con personalidad y agallas, letra bien pensada y ganchos disparados a diestra y siniestra.

Esto es pop. He dicho.







Se puede escuchar online acá y es también el video oficial.






Encontrala originalmente en:
Para el Libro Gordo de Petete del Rock parece que el único disco que hay que tener sí o sí de los Pretenders es el primero. No. Bueno, puede ser, si NO sos fan, estaría bien. Este es el tercero de estudio y está plagado de joyas, vale la pena conseguir la reedición del '07 por el sonido y -sobre todo- por unos bonus tracks que son una delicia; "Tequila", "When I Change My Life" y la versión de "Money". Impecable.
Learning to Crawl (1982)





martes, 7 de enero de 2020

Shocking Blue - Scorpio's Dance


Un acorde menor arpegiado en una guitarra, interrumpido por otro con distorsión, violento. De repente la música para y sale un riff de piano. Una voz muy poderosa e hipnótica, no muy lejos de Grace Slick, de Jefferson Airplane. Una vez que el estribillo sonó dos o tres veces, suena una armónica con un motivo medio macabro, al estilo Morricone. “País de Alaska, no conozco un lugar mejor para estar solo” cantan los tipos. ¿No eran holandeses? Por lo visto la fascinación por todo lo yanqui borró cualquier tipo de huella local a Shocking Blue, en Scorpio’s Dance, el tercer LP de estudio que hicieron.

Infravalorado, jamás aparece en esas listas de grandes discos, estuvo fuera de circulación por más de veinte años, nunca se editó en USA y podría pelearle el puesto a varios de la misma camada. De hecho, tiene un agregado especial; el sonido de una banda europea queriendo emular a sus héroes californianos, esa mezcla si se quiere falsa o artificial, termina jugando a favor en el caso de Shocking Blue en general y de Scorpio’s Dance en particular. Al parecer la cantante Mariska Veres tenía sangre gitana y “Daemon Lover” parece confirmar el rumor, un tema que bien podría ser una cruza entre música de origen no-occidental y el sonido de los exponentes más famosos de la generación Woodstock, sobre todo cuando cambia de tiempo y hace ese solo exquisito.
A las composiciones de Shocking Blue no les sobra originalidad pero están bien pensadas, siempre hay alguna decisión que te sorprende, tocan con convicción y el tema que da título está buscando de manera urgente el llamado de Tarantino, para ser usado en una escena de duelo a muerte. “Little Cooling Planet” tiene el obligatorio mensaje ecológico, no deja de ser un acierto, con una línea de bajo sinuosa y unos coros muy pegadizos. Puede que sean una banda muy de su época, pero lo que los hace duraderos es que los temas no son en el plan “buenas vibras y flores al poder”. Hay un costado de maldad, de reviente, una sensación de incomodidad que se transmite. “I Love Voodoo Music”, otro ejemplo perfecto del clima general que se plantea en Scorpio’s Dance, “con solo nombrarlo enloquezco” recita la letra, en medio de unos arpegios de guitarra a toda velocidad, una verdadera trama psicodélica… ¡hasta que aparecen la percusión tribal y los sonidos de pájaros y monos!!!  

“Seven Is a Number In Magic”, que podría traducirse como “siete es un número en magia” no hace más que reforzar la idea, el concepto del álbum y lo mismo pasa con “Water Boy”, temazo con cítara incluída, encargado de cerrar el trato con el diablo, al final. Todo el mundo se acuerda de Shocking Blue por “Venus” y un poco por “Love Buzz” (tema versionado por Nirvana en Bleach) pocos mencionan el evidente hilo conceptual que une las canciones de Scorpio’s Dance. Nunca es tarde para recordarlo.








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Chequear también:

Shocking Blue - At Home
It's a Beautiful Day - ídem [1er. LP - 1969]
Deep Purple - The Book of Taliesyn



lunes, 6 de enero de 2020

viernes, 3 de enero de 2020

5 Canciones 5: Serge Gainsbourg y el cine


Tapage Nocturne

Con la banda -tambien francesa- Bijou. Podría haber sido un tema de los Stranglers en los ochenta. Gainsbourg fue uno de los pocos que se salvó de la decapitación de dinosaurios que proponía el punk rock. Lo querían todos. Hasta hizo discos de reggae muy buenos, en jamaica con Sly Dunbar y Robbie Shakespeare. La base rítmica bien derechita, sin mayores vueltas y una guitarra que dibuja una melodía sencilla.

Aparece originalmente en: Extraits de la Bande Originale du Film "Tapage Nocturne" (1979)

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Sex Shop

Sexo. Uno de los pilares de la carrera de Gainsbourg. Sin el sexo no hay Gainsbourg, así de simple. Acá la progresión de acordes se parece un poco a "Whiter Shade of Pale", el super clásico de Procol Harum de mediados de la década del sesenta. Que a su vez se parece al famoso cánon de Pachelbel o a infinidad de música barroca (J.S. Bach, por ejemplo). Nada nuevo bajo el sol. Los susurros sugieren una escena de amor más que de sexo pero ese es otro asunto.

Aparece originalmente en: Bande Originale du Film "Sex Shop" (1972)


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Cannabis

¿Se puede disfrutas de una banda sonora sin haber visto la película a la que corresponde? Se puede, no es lo mismo pero se puede, seguro. Cannabis era, al parecer, una película con drogas y mucho sexo explícito. Este era el tema principal y el encargado de abrir el disco en que aparecía por primera vez. El bajo bien al frente, mucha guitarra eléctrica, algo atípico comparado con el sonido con el que todo el mundo conoce a Gainsbourg, un personaje difícil de abarcar, con una carrera larga y ecléctica.

Aparece originalmente en: Bande Originale du Film "Cannabis" (1970)

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Elisa

Venía haciendo música para películas mucho antes de ser famoso como cantautor, de los dúos con Jane Birkin y Brigitte Bardot. Los compositores con los que trabajaba solían quejarse y decían que Gainsbourg era polémico (por decirlo de una manera suave) con el manejo del reparto de los créditos, los derechos de autor, etc. "Elisa" sí que es un tema bien representativo de la época más prolífica del francés.

Aparece originalmente en: Bande Originale du Film "L'Horizon" (1967)


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Yesterday, Yes a Day

Temazo de aires dylanescos cantado por Jane Birkin, con su patentada voz suave, sensual y llena de connotaciones sexuales. Acá el tono es más bien melancólico, la letra en inglés; "ayer, sí, fué un día como cualquiera, viviendo mi vida sin el" canta la diva antes de desembocar en un solo blusero al mejor estilo de las baladas de Clapton. El acompañamiento de cuerdas se dedica a acompañar, a hacer lo que tiene que hacer, digamos.

Aparece originalmente en: Madame Claude [Bande Originale du Film] (1977)

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jueves, 2 de enero de 2020

Video de la Semana: Bob Dylan - Unbelievable



Empezamos el año (¡y la década!) con el más grande... ¿con quién sino? En aquel momento, Robert Allen Zimmerman empezaba una década, la del noventa, con un disco polémico, Under the Red Sky. Este fue el corte de difusión y su video oficial.