Imaginate
Iron Maiden con guitarras acústicas. Una "cabalgata" de acústicas. En estos días no
hace falta imaginar nada (¿Cuántos problemas vendrán de no imaginar nada?) porque
lo tenés a un click de distancia, ya sea en tu computadora o dispositivo móvil.
Frena un poco y se pone teatral y melodramático, si tenés problemas con ese
tipo de cosas ya podés ir rumbeando para otro lado. La sección B no tiene nada
que ver con lo que veníamos escuchando, estaba en la misma
tonalidad y Justin Hayward, que fué el que escribió “Question”, decidió que podían
andar bien juntas, adheridas una a la otra. Declaró que estaba enojado con la
falta de soluciones reales que habían aportado la paz y las flores, veía los
conflictos a nivel mundial y que el planeta parecía partirse al medio. Esta
fue su reacción. El tema más exitoso de los Moody Blues, junto con “Nights In
White Satin”, claro.
A Question
of Balance es el sexto disco de estudio de la banda oriunda de Birmingham,
supuestamente fue un intento de grabar en vivo en el estudio, de volver a
cierta espontaneidad que habían perdido con la experimientación de los discos
previos. Patrañas. En un disco cien por ciento Moody Blues, no es que
terminaron haciendo un disco de rock de garage. No podrían por más que lo
intentaran. A pesar de que, en su momento, fueron muy exitosos a nivel ventas,
nunca fueron (ni serán) una banda cool, es cuestión de mirar las fotos o ver
los videos para darse cuenta de que estos tipos nunca van a estar en un poster en
la pieza de un pibito de menos de veinte, al estilo Velvet Underground, por
poner un ejemplo. Pero si ya pasaste la edad en que las cosas te entran por el
costado extra-musical, las implicancias culturales de escuchar -o no- cierta
música y el esnobismo que enturbia la visión del melómano promedio, ya podés
apreciar a los Moody Blues, lo de ellos es música pura y dura, por ahí pasa el
acierto.
Un vistazo
a los créditos de Balance… muestra algo llamativo; en la cara A por ejemplo,
hay un tema de cada de uno de los integrantes. El ya mencionado “Question”, “How
It Is (We Are Here)” de Mike Pinder, tecladista, el tipo que tocaba el mellotrón
con el que muchos los identifican, “And the Tide Rushes In” de Ray Thomas, el
flautista y también cantante, “Don’t You Feel Small” un temazo enorme de Graeme
Edge, el baterista y, para cerrar el lado salía “Tortoise and the Hare”, otro golazo, esta vez de la pluma de John Lodge, el bajista. En realidad esa democracia
a la hora de las composiciones siempre existió en los Moody Blues, aunque
siempre Hayward tenía predominio. Por lo menos en la etapa clásica y acá
hay algo a destacar. ¿Qué banda puede jactarse de haber hecho siete grandes
discos, uno atrás del otro, en cinco años? Pocas, muy pocas en realidad.
Además, por si algun desprevenido cae a leer estas líneas, ellos prácticamente
inventan el rock progresivo sinfónico con Days of Future Passed, en el ’67, la
primer alianza entre música pop/rock y orquesta.
Una vez aparecieron
en Los Simpsons y fue para gastarlos, no me acuerdo bien de qué manera, creo
que por que terminaron tocando en casinos o algo por el estilo. Es preferible
recordarlos como la banda que, entre el ’67 y Seventh Sojourn, dejó una huella
imborrable en la historia de la música popular.
Escuchar online en YouTube o en Spotify.
Chequear también:
The Moody Blues - In Search of the Lost Chord
The Moody Blues - On the Threshold of a Dream
The Moody Blues - Every Good Boy Deserves Favour