Mostrando las entradas para la consulta Elton John ordenadas por relevancia. Ordenar por fecha Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas para la consulta Elton John ordenadas por relevancia. Ordenar por fecha Mostrar todas las entradas

lunes, 26 de agosto de 2024

Elton John - Madman Across the Water


Inolvidable escena de película músical. Casi famosos, la autobiografía de Cameron Crowe, periodista de la Rollling Stone. En un momento están en el colectivo de la banda que está cubriendo y el pibe extraña a su madre. La groupie más linda, la líder del equipo digamos, se dá cuenta y se le acerca. Se sienta al lado y le dice algo como “no te preocupes, estás en tu casa”. Y ahí sale “Tiny Dancer”, despacito con un fade-in muy efectivo mientras el actor se queda pensando en la idea epifánica y parece convencerse.

Ahí te das cuenta cuando un tema es inmenso, qué bien queda con imágenes, evocando varias sensaciones sin tener del todo idea de qué va la letra. Ahora que lo pienso tampoco sé bien de qué habla. Claro que entiendo eso “teneme cerca pequeño bailarín, contá las luces a lo largo de la autopista” y con eso me alcanza y sobra para hacer mi propia película, interpretación o como quieran llamarle a eso que uno hace cuando una canción le sacude las entrañas. Y en una época Elton era especialista en la materia. Un talento excepcional, un músico extraordinario que, por suerte, se volcó a la música popular en vez de dedicarse a ser concertista, héroe del jazz o lo que sea que lo hubiese alejado de lo que finalmente fue.

Esto es Madman Across the Water, cuarto disco de Elton John y consagración definitiva. Ya había puesto la vara muy alta con el gran Tumbleweed Connection, haciendo una suerte de interpretación de lo que hizo The Band en aquellos tres primeros -y extraordinarios- LPs de estudio. No es casual que el segundo tema acá sea “Levon”, el otro single junto con “Tiny Dancer”. Un homenaje al gran baterista de los canadienses, Levon Helm, una de las personalidades más fuertes de la era de oro de lo que algunos llaman rock clásico. En algún lugar leí que Charly García tenía en muy alta estima a este disco y decía que había sido uno de los primeros álbumes en poner el piano bien al frente, como instrumento principal, algo que tiene mucho sentido, es así y no hay vuelta que darle. Elton hizo con las teclas algo parecido a lo que hizo Chuck Berry con la guitarra en la década del cincuenta.

En una discusión de disquería, alguien dijo que con Elton John estabas bien con un buen compilado. No. Hay al menos cinco o seis discos indispensables en estos años en que el tipo se convirtió en una super estrella por derecho propio. Se codeaba con la realeza del rock británico y llenaba estadios en Estados Unidos. Después se esnifó el equivalente a los Alpes Suizos y se mandó cagadas de todo tipo, le vendió el alma al Diablo al mejor estilo Rod Stewart. Hoy en día ha sido relativamente revalorizado, se lo merecía, hubo una época que nombrarlo era casi mala palabra. Sólo por aquellos discos mágicos de los setenta se ganó un lugar en el podio. Say no more. 







Escuchar online en YouTube o en Spotify.







Chequear también:

Elton John - Honky Château
Elton John - Goodbye Yellow Brick Road
Elton John - Captain Fantastic and the Brown Dirt Cowboy





lunes, 12 de abril de 2021

5 Canciones 5: Chango Farías Gómez, The Rain Parade, Pretenders, Billy Paul y John Cale


La humilde
Chango Farías Gómez

Este tipo hizo muchísimo para sacar el folclore argentino de su conservadurismo y anquilosamiento. Hasta qué punto se lo han reconocido es una de esas preguntas sin respuesta. Acá la cosa arranca con un piano improvisando antes de mandarse con el tema propiamente dicho. El sonido ya es diferente, moderno, actual, hay batería por empezar. El piano de Manolo Juarez se luce, lleno de efectos y reverberancias. Chacarera interplanetaria.

Aparece originalmente en: Contraflor al resto (1983)

Ver / oír en YouTube


Carolyn's Song
The Rain Parade

Bienvenidos al valle de Valium, como bien decían los Babasónicos en aquel temazo de Miami. Hace poco dejó este mundo Dave Roback, que fué el cerebro de Opal y por supuesto de Mazzy Star, lo más parecido a un éxito que tuvo. Esto es Syd Barrett para una nueva generación, de hecho la melodía tiene un parecido, es un caso de robo de guante blanco, cuando la cosa es amor y no afano. Esto es mágico.

Aparece originalmente en: Emergency Third Rail Power Trip (1983)


Ver / oír en YouTube


Pack It Up
Pretenders

Grandes temas de la adolescencia y, por ende, del resto de la vida. Es la música que queda ahí, para siempre, adherida a la memoria RAM musical que cada uno tendrá impresa hasta el final. Acá los Pretenders agarran la ruta, con un poco de mugre y mala onda. En uno de esos grandes temas para mandar al carajo a alguien.


Aparece originalmente en: Pretenders II (1981)

Ver / oír en YouTube


I'm Just a Prisoner
Billy Paul

Ocho minutos y fracción de lo que algunos llaman psychedelic soul. Esto te atrapa desde el princio, con ese llamado de atención bien explícito. Cuando arranca el ritmo propiamente dicho ya compraste, de manera definitiva. Una de las grandes producciones de la dupla Gamble & Huff, todo suena enorme acá y este es el disco que también tenía el hit "Me and Mrs. Jones", anunciado incluso en la tapa del LP.

Aparece originalmente en: 360 Degrees of Billy Paul (1972)


Ver / oír en YouTube


I Keep a Close Watch
John Cale

Me acuerdo de cuando le tenía miedo a los discos solistas de John Cale, que siempre fue el tipo encargado de las exploraciones en Velvet Underground, de la parte freaky y avant-garde. Nada más alejado de la realidad. Los cinco o seis grandes discos de los setenta están plagados de baladas de piano lacrimógenas. "I Keep a Close Watch" bien podrían haber formado parte de un disco de los Bee Gees o de Elton John. Con una melancolía más creíble, eso sí.

Aparece originalmente en: Helen of Troy (1975)

Ver / oír en YouTube




martes, 7 de marzo de 2017

Father John Misty - Pure Comedy


En el tema que da título al disco, también encargado de abrir el fuego, suenan los primeros acordes y todo parece indicar que estamos en presencia de alguien que escuchó demasiado los primeros discos de Elton, Honky Chateau, Tumbleweed Connection, aquella era dorada. Pero a los cuatro minutos te das cuenta de que la cosa no es tan simple. Empieza a sonar una repetición extraña, algo moderno, actual, y después hay un crescendo orquestal psicodélico que podría haber formado parte de cualquiera de los últimos trabajos de Mercury Rev.

Los que ya conocíamos a Father John Misty no nos vamos a sorprender demasiado, ya sabemos que estamos ante alguien que tiene con qué defenderse y que ya viene haciendo las cosas con mucho criterio desde sus dos LP anteriores.

Tocaba la batería en Fleet Foxes, una de esas bandas que parecía que se iban a comer el mundo unos años atrás, pero estaba claro que ese rol le quedaba corto. Pure Comedy es su tercer trabajo de estudio bajo este seudónimo, en relativamente pocos años y todos son discos que cierran conceptualmente, que están craneados a conciencia y tienen identidad propia. Su verdadero nombre es Joshua Tillman y está claramente críado por lo que se conoce como “generación Laurel Canyon”; Neil Young, Joni Mitchell, CS&N, James Taylor, gente que trabajaba en California y tuvo su apogeo en la primer mitad de la década del setenta. Como cualquier artista actual que valga la pena, toma sus influencias como punto de partida y no se contenta con el simple reciclaje, agrega su cuota personal que es notable e idiosincrática y se nota que escuchó a cantautores contemporáneos como Elliott Smith o Bill Callahan.

¿Tiene algo que ver con lo que hacía Fleet Foxes? Sí y no. Por un lado usa más o menos los mismos elementos, cierta forma de cantar y componer pero lo de Father John Misty es menos ermitaño, menos cósmico, mas sentimental y “bajado a tierra”, si se quiere. Es más fácil relacionarse con sus canciones y sus temáticas. No cualquiera hace un tema como “When the God of Love Returns There'll Be Hell to Pay” o dedica casi quince minutos a un lamento a corazón roto como “Leaving L.A.”. El año recién empieza y ya hay gente que se despertó. Temprano por lo visto…







Escuchar online en Spotify o en YouTube.







Chequear también:

Fleet Foxes - Helplessness Blues
Father John Misty - Fear Fun
Elliott Smith - Figure 8



martes, 27 de septiembre de 2016

5 Canciones 5: el sello Dawn


Hotel Room
Prelude

Claramente influenciados por Neil Young (en la edición US de este disco aparecía una versión de "After the Gold Rush") CS&N y el folk de la costa oeste, los Prelude podrían entrar en la bolsa de grupos como Eggs Over Easy o los magníficos Help Yourself, aunque tienen el toque inglés inconfundible que los diferencia y caracteriza. "Hotel Room" tiene unas armonías vocales envidiables, entre otras virtudes.

Aparece originalmente en: Dutch Courage (1974)

Ver / oir en YouTube


White Eyes
Fruupp

¿Que hubiera pasado si los Fruupp hubieran sido ingleses o alemanes en vez de Irlanda del Norte? Hoy en día estaríamos hablando de ellos como si fueran la gran banda perdida, al mejor estilo Can, Amon Düül II o Cressida. A nivel merecimientos están por encima de grupos mucho más famosos de rock progresivo / sinfónico; tienen millones de ideas interesantes, arreglos raros e inesperados y cuatro discos de estudio de un nivel parejísimo. Los cuatro aparecidos en el sello Dawn, por cierto.

Aparece originalmente en: Seven Secrets (1974)


Ver / oir en YouTube


Hall of Bright Carvings
Titus Groan

El nombre de la banda viene de la novela fantástica de Mervyn Peake, que algunos dicen que es superior a El Señor de los Anillos. Tienen un sólo disco de estudio y es uno de esos "tapados" que vale la pena buscar. Folk inglés malvado, diabólico por momentos. "Hall of Bright Carvings" es la suite épica infaltable, en donde la banda muestra lo que sabe. Son un poco más de diez minutos y pasa de todo. Imperdible.

Aparece originalmente en: Titus Groan (1970)


Ver / oir en YouTube


The Seller of Stars
Donovan

Sin dudas el artista más famoso y recordado del sello, el gran Donovan Leitch editó dos discos a través de Dawn; Open Road y éste, HMS Donovan. Un LP doble para niños, muy ambicioso, mayormente acústico, con letras de W. B. Yeats y Lewis Carroll (entre otros) y varias de su autoría. Fue un fracaso rotundo y hoy en día es uno de los más caros y difíciles de conseguir de toda su discografía. Vale la pena como cuadro aunque sea, con unas ilustraciones increíbles en interior y exterior de la lujosa portada tipo gatefold en que venía envuelto el original.

Aparece originalmente en: HMS Donovan (1971)


Ver / oir en YouTube


I Would Be Confessed
David McWilliams

McWilliams siempre será recordado sobre todo por "The Days of Pearly Spencer", versionada por Marc Almond, los neocelandeces The Avengers y hasta Ana Belén. En Lord Offaly aparece esta pequeña maravilla de cinco minutos y fracción, una interesante mezcla entre lo clásico de Dylan, misticismo celta y el primer Elton John. Con una letra contemplativa y llena de ambigüedad culposa. Por si fuera poco, tiene una coda de piano hermosa.

Aparece originalmente en: Lord Offaly (1972)


Ver / oir en YouTube




jueves, 17 de septiembre de 2015

Rod Stewart - Country Comfort



No sé sí Rod todavía necesita que lo defiendan, yo me atrevo a decir que sí. Hizo diez mil cagadas para destrozar su credibilidad, discos horribles, millones de noticias extramusicales y podemos seguir con la lista. Pero su trabajo en los dos primeros del Jeff Beck Group, los cuatro discos con los Faces y sus cuatro primeros LP como solita lo exoneran de cualquier mierda que haya venido después. ¿Quién puede contar que estuvo en DIEZ discos imprescindibles? Inventó una cosa relativamente nueva; rock and roll con guitarras acústicas y en aquella primer mitad de los setenta era el tipo con más onda del mundo.

Lo conocí, como todo el mundo, a través de la radio y sus hits morcilla omnipresentes (que tampoco están tan mal). Acá agarra un tema de Elton John y lo hace propio, con los coros abajo de alguno de los Faces, probablemente Ronnie Lane. Una joya, una temazo por donde se lo mire.








Video de la versión original de estudio en YouTube.






Encontrala originalmente en:
Todo el mundo tiende a elegir Every Picture Tells a Story como el mejor de aquellos legendarios cuatro primeros discos. Pero creo que cualquiera de esos está al mismo nivel; un nivel altísimo, que jamás volvió a alcanzar.
Gasoline Alley (1970)





martes, 20 de marzo de 2018

Lou Reed - Sally Can't Dance


Hay tantos motivos para amarlo como para odiarlo. En las entrevistas siempre se comportó como un bastardo, maltratando a todo el mundo y es el rey de el auto-elogio. Siempre supo venderse de manera muy hábil aunque también ha estado al borde de la parodia, de ser fagocitado por su propio personaje. Muchas veces ha hecho movimientos inesperados que son para masoquistas; el disco doble de acoples Metal Machine Music, que increíblemente tiene sus defensores, la bazofia indescriptible con Metallica o instrascendencias como Mistrial o The Raven. Pero es un héroe y lo queremos por sus aciertos, que son muchos y superan con creces a sus deslices.

Sally Can’t Dance es uno de esos discos que podrían entrar en la categoría de “discutibles”, es de la época en que Lou Reed hacía un simulacro de inyectarse heroína en el escenario, asomándose al bochorno, tenía que hacer algo distinto a Berlin, una obra maestra que había vendido mucho menos que Transformer, el disco que lo transformó en una estrella. Con el toque de Midas de Bowie, no hay que olvidarse. Es discutible porque no hay un concepto claro que unifique las canciones, no hay un sonido distintivo y Lou Reed más de una vez se encargó de negarlo, aclarando que lo único que había hecho fue grabar las canciones sin demasiado interés y dejar todo el resto al productor.

Es defendible por que lo que hizo Steve Katz fue hacer un disco moderno en todo sentido, hacer más o menos lo que sonaba en aquel entonces, a mediados de los setenta y lo que hizo es muy decente. Puede cuestionarse desde el lugar de pseudo-punkito al que le molesta que está super bien tocado y arreglado como ningún otro disco de Lou Reed. Escuchar el final de “N.Y. Stars” con ese torbellino de guitarras al mejor estilo Mott the Hoople es escuchar un disco de rock and roll hecho y derecho, anterior al punk, con todo lo bueno y lo malo que eso implica. Cualquier disco que tenga “Kill Your Sons” no puede fallar, una de esas canciones inmortales, la canta con cierto desgano pero este es el exorcismo de Lou Reed, quien supuestamente fue sometido a terapia de electro-shock por sus padres, para “curarlo” de su sospechada homosexualidad. Un tema enorme, desde donde se lo mire u oiga. “Ennui” es una balada de piano al estilo de lo que hacía Elton John, antes de perder cualquier tipo de credibilidad y es por estas cosas que el disco no les gusta a los naricita parada de siempre.

Desde el punto de vista estrictamente musical y a nivel sonido Sally Can’t Dance es uno de los grandes discos de Lou Reed, un poco a la sombra de otras obras maestras con más “chapa” alternativa. Algo que a cierta edad a uno deja de importarle, por suerte.







Escuchar entero en YouTube o en Spotify.







Chequear también:

The Velvet Underground - Loaded
Lou Reed - Legendary Hearts
Adam Green - Friends of Mine




lunes, 5 de septiembre de 2016

Willie Nelson - Teatro


¿Cuántos productores hay en el mundo que puedan ser reconocidos de manera inmediata? Cuatro, cinco… diez como una barbaridad. Es difícil lograrlo y Daniel Lanois lo consigue prácticamente cada vez que lo intenta. El tipo había sido el productor de varios de los discos históricos de U2 cuando Dylan lo llamó para su disco “regreso de las tinieblas”, el gran Oh Mercy. Aparece documentado con las palabras de Mr. Zimmerman en su inmortal autobigrafía Chronicles, Vol. 1. Lanois le había encontrado un sonido interesante a una música más bien tradicional y su teléfono empezó a sonar sin descanso. Lo llamó Emmylou Harris para el magnífico Wrecking Ball y Willie Nelson para Teatro, su disco de estudio número dieciséis millones. Y la alianza funcióno. Muy bien.

De Willie Nelson (por si alguien lo está leyendo en otra galaxia) se puede decir que inventó lo que se conoce como outlaw country; una música de raíces hecha desde el alma, lejos de la maquinaria destructora de personalidad que solía salir -y sale- de Nashville. Grabó una millonada de discos, todavía sigue activo, sin el menor atisbo de desgaste, tiene más de ochenta y vio caer a muchos colegas y amigos sin que se le mueva un pelo. Activo militante pro-legalización de la marihuana (aquel viejo mito del porro en la Casa Blanca) e incansable buscador musical. Como Elton John, alguien que no deja de escuchar las novedades y siempre está atento a los cambios de panorama.

Teatro funciona maravillosamente bien como LP. Eso se debe por un lado a la producción característica de Lanois, al puñado de canciones nuevas que tenía Nelson guardadas para la ocasión, las viejas que decidió reflotar y la lista de invitados, que se mantienen más bien al margen, permitiendo que brille quien tiene que hacerlo. Escuchar la rumba “I Never Cared for You”, después de la ultra desértica apertura instrumental a cargo de “Ou Es-Tu, Mon Amour?”, es escuchar un tipo que sabe lo que quiere, que genera una atmósfera a la hora de grabar y que, sin arriesgar del todo, sabe cómo estar inquieto dentro de lo que ya inventó, allá lejos y hace tiempo. Así desfilan perlas como “Everywhere I Go” que haría derretir de envidia a los mismísimos Calexico o la apropiación que hace de “The Maker”, de la pluma de Lanois.

Cómo hace Willie Nelson para seguir sonando relevante, es uno de los grandes misterios de la música popular moderna. Nosotros, mientras tanto, podemos disfrutarlo sin hacer tantas preguntas.








Escuchar entero en YouTube o en Spotify.







Chequear también:

Willie Nelson - Across the Borderline
Kimmie Rhodes & Willie Nelson - Picture In a Frame
Willie Nelson - Phases and Stages



domingo, 11 de julio de 2021

5 Canciones 5: Riff, The Walkabouts, Bright Eyes, Tom Waits y Paul Williams


Arañas y ratas
Riff

¡Essssssaaaaaa! Velocidad desquiciada, muy a tono con la NWOBHM, Maiden, Motörhead, Judas, etc. El disco "diferente" de Riff fué reeditado hace poco, por suerte, hacía rato que era difícil de conseguir. Incluso la voz de Pappo, limitada y más bien grave, no desentona en el contexto de este temazo para agarrar la ruta. ¿Quién hace los gritos de águila al estilo Halford antes del solo de guitarra? Que genialidad. De ese solo ni hablemos. Demoledor.

Aparece originalmente en: Riff VII (1985)

Ver / oír en YouTube


Disamistade
The Walkabouts

La banda más europea de todas las que surgieron de Seattle en los noventa. Hasta el punto que el líder y álma máter, Chris Eckman, se fué a vivir a Lubliana, la capital de Eslovenia y armó ahí su estudio de grabación. Train Leaves at Eight es un disco de versiones de autores europeos, entre quienes figuran Mikis Theodorakis, Scott Walker, el catalán Luís Llach, y Jacques Brel. Este es un cover del gran Fabrizio de André, de un trabajo relativamente actual, Anime Salve, del '96.

Aparece originalmente en: Train Leaves at Eight (2000)


Ver / oír en YouTube


Don't Know When But a Day Is Gonna Come
Bright Eyes

Vendría a ser la banda de Connor Oberst, el niño mimado de la música yanqui de los últimos veinte años. El pibe responde con canciones, con discos, con muchísima música, es muy prolífico y cuando la pega... pica altísimo. Acá hay tristeza, sordidez, algo medio jodido que parece estar ahí agazapado, no hace falta prestar mucha atención para darse cuenta de que hay mucha intensidad de sentimientos acá.

Aparece originalmente en: Lifted or the Story Is In the Soil, Keep Your Ear to the Ground (2002)

Ver / oír en YouTube


No One Knows I'm Gone
Tom Waits

De esas grandes canciones de Tom Waits que te estrujan el corazón durantes unos minutos y cuando te sueltan, cuando terminan, sentís que algo te quedó, que te sometiste a un tormento que terminó siendo caricia. El título ya te hace situarte en algún lugar, sería "nadie sabe que me fuí", el tipo invisible, el que pasa desapercibido pero que lo sufre y siente en el alma. En menos de dos minutos dijo todo lo que tenía para decir.

Aparece originalmente en: Alice (2002)


Ver / oír en YouTube


So You Wanna Be a Boxer
Paul Williams

Algó así como una mezcla entre Elton John y Cuasimodo, el protagonista de El Jorobado de Notre Dame. Esta canción está en la banda sonora de Bugsy Malone, una película de mafiosos protagonizada por niños y es difícil de escuchar fuera del contexto. Bien podría ser de esos temas de los Kinks con esa onda de comedia musical. O mejor dicho music hall, como dirían los de Muswell Hill.

Aparece originalmente en: Bugsy Malone [banda sonora oficial] (1976)

Ver / oír en YouTube




lunes, 3 de enero de 2022

5 Canciones 5: Bob Welch, The Grip Weeds, Frank Sinatra, Alice Cooper y They Might Be Giants


B666
Bob Welch

Enorme producción, lo primero que salta al oído en este temazo del tipo que capitaneó a Fleetwood Mac en los "años perdidos" de la banda. Guitarras chirriando, clima infernal, cuerdas, la vocecita de Welch, esforzándose por no quedar sepultada en semejante marea instrumental. Esto fué el cénit de la ambición megalómana (y cocaínomana) de la música californiana de fines de los setenta. El diálogo de las cuerdas durante el solo de guitarra es impresionante. Claro, mirás los créditos en la contratapa y descubrís que en la producción está nada menos que el gran Jack Nitzche.

Aparece originalmente en: Man Overboard (1980)

Ver / oír en YouTube


Every Minute
The Grip Weeds

¿Qué diferencia a los Grip Weeds de la horda de zombis retro-mongoloides hiper-poblada del siglo XXI? Que son capaces de pelar temazos como este. Y que se toman la molestia de hacerlos, de escribirlos a esos temas. Esto bien podria ser un tema de The Move de la época de Shazam o los Who (una banda que claramente veneran) de antes de Tommy, en esa época en que se debatían entre el pop, la psicodelia y el rock duro.

Aparece originalmente en: The Sound Is In You (1998)


Ver / oír en YouTube


September Song
Frank Sinatra

Trivia para los fanáticos: esta la volvió a grabar tres años más tarde en un disco más popular que este, en September of My Years, del '65, el que traia "It Was a Very Good Year", con los arreglos del gran Gordon Jenkins. En Point of No Return vuelve Axel Stordahl, que fué quien lo ayudó a hacerse famoso en la década del cuarenta. Las dos versiones del clásico de Kurt Weill no podrían ser más diferentes, incluso la voz e interpretación de Sinatra cambian de forma significativa. A buscar las diferencias se ha dicho.

Aparece originalmente en: Point of No Return (1962)

Ver / oír en YouTube


The Quiet Room
Alice Cooper

El disco Elton John de Alice. Algunos de los temas están escritos junto a Bernie Taupin incluso. Por supuesto que, trantándose de Vincent Fournier, la cosa no iba a ser una simple imitación. Se había internado en una clínica de rehabilitación y From the Inside fué el resultado, vivió para contarla. Este cuarto silencioso vendría a ser la clásica habitación acolchada en que meten a los tipos que se lastiman. Pocos podrían haber salido ilesos de una idea tan retorcida, pero estamos hablando de un grande, no hay que olvidarse de ese pequeño detalle.

Aparece originalmente en: From the Inside (1978)


Ver / oír en YouTube


With the Dark
They Might Be Giants

Decálogo gratuito de cómo hacer algo "de protesta" sin caer en el panfletarismo berretón en el que suelen terminar propuestas de este tipo. Hay que ver el video, que es impresionante. Refuerza el concepto, cuenta un poco de la historia de They Might Be Giants, con unas referencias bien elegidas y se dá el gusto de disparar algunos dardos con el nivel de veneno adecuado. ¿Música para niños? Sí, para los que nunca dejaron del todo atrás aquellos años.

Aparece originalmente en: The Else (2007)

Ver / oír en YouTube




viernes, 25 de septiembre de 2026

Atomic Rooster - Death Walks Behind You


Escuchando el primer tema lo primero que se te viene a la mente es cómo es posible que estos tipos no sean igual o más populares que Black Sabbath. El tema que da título, el primero, es basicamente lo mismo que los dos primeros de los de Birmingham, dos o tres ideas bien puestas y darle masa. En este caso dos; un riff macabro y una escala cromática que se van alternando para repetir ad eternum que la muerte camina atrás tuyo. Vaya novedad muchachos. Se lo dejamos pasar porque la música define fuerte y al medio. 

El siguiente te cambia el panorama, porque todavía no podemos hablar de respuesta, esto recién empieza. Claro esto recontra intrincado, medio sinfónico, con diez mil notas del teclado, con posible uso de partituras... Es un instrumental que podrían haber puesto un poco más adelante. Más de uno acá se levanta y sale a fumar. O pasa sin escalas a Netflix. 

Increíblemente esto estuvo entre los veinte más vendidos en el '71, unos meses después de haber salido,  peleando con Tumbleweed Connection de Elton, la banda sonora de Odisea Espacial de Kubrick y Burt Bacharach. Un poco a caballo de "Tomorrow Night", tercer tema de Death Walks Behind You, el segundo LP de estudio de Atomic Rooster, el que tiene la tapa con la pintura de William Blake del monstruo en cuatro patas. En "7 Streets" se puede justificar todo lo que se te ocurra, con respecto a la banda, al disco... lo que quieras. Acá hay violencia, unos músicos de mil demonios, una atmósfera malvada, podrida, con la fetidez digna de un paseo pesadillesco o del tufo de las heces del bicharraco de la portada. 

"Sleeping for Years" y sigue el baile. Qué tremendo riffazo, la banda groovea como ninguna... ¡Como rockea esto! Es lo único que importa. Y los planchazos de teclado de Vincent Crane, uno de los dos capangas en este boliche, quedan veinte mil puntos, son estocadas de esgrima. El tecladista venía de grabar el primero de Arthur Brown y formó Atomic Rooster con Carl Palmer, quien se va después del debut para formar... ¿adivinaron? Sí, sí, ESOS. John Du Cann, el guitarrista, venía de The Attack y había hecho el único disco de Andromeda. No eran nenes de pecho. 

En la foto de adentro del LP original se los puede ver al trío en un cementerio, los tres mirando para abajo, en una postal sombría, para nada amigable aunque cien por ciento coherente con la música. Al parecer el relativo éxito comercial de Death Walks Behind You fue ayudado por una aparición en el mítico Top of the Pops. ¿Se habrán reído alguna vez para las cámaras?





Escuchar online en YouTube o en Spotify.





Chequear también:

Arcadium - Breathe Awhile
Zior - Before My Eyes Go Blind: The Complete Recordings
Arzachel - ídem [1er. LP - 1969]