Con: Funkadelic, Shiva Burlesque, Donovan, Drive-By Truckers, Billy Paul y Pappo's Blues.
Hay excepciones, por supuesto. Cuando la electrónica está al servicio de la idea ahí ya podemos empezar a hablar, cuando es un medio y no un fin ahí la historia es otra. Este sería un ejemplo perfecto. Lollo Rosso, el disco de remixes de siete de los temas de Cold and Bouncy, el cuarto LP de estudio de los High Llamas, la banda de Sean O’Hagan. Siempre fueron una banda de pop acústico, después de un breve paso del líder y alma máter por Stereolab, se volvieron más electrónicos y experimentales. Hicieron discos como Gideon Gaye o Hawaii, en donde trataban de hacer un Pet Sounds para nuestros días, una revisión de la obra magna de Brian Wilson.
Si querés trazar esa línea histórica acá tenés un poco de eso, “Mini-Management”, el remix que le toca al productor estrella Jim O’Rourke (Sonic Youth, Smog, Wilco, etc.) bien podría ser uno de esos instrumentales que sirven de separador en el disco de los Beach Boys. Sirve también como ejemplo perfecto para graficar lo antedicho; cuando la electrónica está al servicio de un concepto más grande, en este caso una canción o un track instrumental, es cuando las cosas empiezan a tener sentido, cuando es un condimento en vez de una estructura o un andamio. Hay cambios de ritmo, arreglos de todo tipo, efectos de estudio a la orden del día, es una música que puede dejarse “de fondo” pero a la que, si le prestás atención, te cansás de encontrarle cosas, detalles, chistes sónicos. En definitiva, en sus casi diez minutos de duración pasa de todo, hay sorpresas, vueltas de tuerca y hasta un freak-out ultra psicodélico al final. Esto no va a sonar en los bares chetos de ninguna ciudad del mundo.
Cold and
Bouncy fue un disco diferente en la carrera de Sean O’Hagan y sus High Llamas,
marcó un quiebre, habría que ver si ellos lo sabían o no. Más allá de eso,
Lollo Rosso terminó siendo algo más que un simple compañero de aventuras, es
casi un manifiesto.
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Chequear también:
Brian Wilson - SMiLE
The Fiction Aisle - Jupiter, Florida
The High Llamas - Here Come the Rattling Trees
Arco Iris, mientras estaba Santaolalla en la banda grabó cinco discos extraordinarios. Como bien dice León Gieco en el documental; los folcloristas los odiaban por tener que ver con el rock y los músicos de rock se reían de ellos por incorporar elementos del folclore. Fue la primera banda mestiza que hubo en Argentina, la primera que desafió cierta ortodoxia tácita que flotaba en el ambiente y que todavía hoy puede sentirse. Como si la música tuviera que responder a ciertas expectativas sobre lo que está bien, lo que se hace y lo que no debe hacerse. Desde ese lado fueron los primeros valientes, más allá de que lo hayan hecho de manera consciente o no.
Ya habían hecho el debut homónimo y en Tiempo de resurrección, el segundo LP, estaba “Mañana campestre”, el gran éxito de la banda que, como suele suceder, también fue una condena ya que no tenía mucho que ver con el resto de la producción de Arco Iris. Pero les dio vía libre para encarar un proyecto más ambicioso, una ópera rock, algo muy en boga en aquellos años. Una idea que todos tenían, llevarla a cabo era otra cosa. Hacía falta mucha disciplina, creatividad, muchísimo trabajo, ideas, inspiración y un largo etcétera. Ellos lo hicieron en Sudamérica o el regreso a la aurora. La cantidad de ideas que hay en este disco es admirable, meritorio. Es un verdadero paseo por el rock progresivo, el folk con armonías vocales, el Pink Floyd ese que parece flotar en una bruma de ansiolíticos y las músicas de raigambre folclórica de todo el continente. A nivel temático o lírico también hay hallazgos, se trata de un viaje, con sus peligros, aventuras y enseñanzas. En realidad, es una gran metáfora de la vida misma, cualquiera que escuche sus canciones podrá captar las referencias, hay un sueño colectivo que está ahí, latente, está la iluminación de espíritu a través de los cambios e incluso la política y el aspecto social de la utopía. Tratado magistralmente, sin brocha gorda, apelando a sutilezas poéticas y guiños cómplices.
Arco Iris
hizo dos discos más después de este; Inti-Raymi en el ’73 y el impresionante
Agitor Lucens V, un disco marciano en más de un sentido. El país era una olla a
presión y Santaolalla encara el exilio, en otra de esas historias que dejamos
para más adelante. La semilla ya se había plantado.
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Chequear también:
Arco Iris - Los Elementales (Fuerzas mágicas de la naturaleza)
Crosby, Stills, Nash & Young - Déjà Vu
León Gieco - Banda de caballos cansados
Algo que algunos no saben es que, antes de ser famoso como solista, era un escritor de canciones por encargo, en el mítico Brill Building. Los Monkees, Jay and the Americans, Lulu y hasta Deep Purple hicieron grabaciones de sus temas.
Para la época de Brother Love’s Travelling Salvation Show ya era una estrella por derecho propio, había hecho tres discos antes que este y tenía un buen puñado de singles de éxito. Corría el año ’69 y todo el mundo quería hacer su disco conceptual, algo que fuera un poco más que una simple colección de canciones, que tuviera un concepto unificador, era la era de “ser tomado en serio” y Neil Diamond no pudo resistir la tentación. Lo suyo era un robo de guante no tan blanco y yanqui del concepto del Sgt. Pepper’s, más allá de que la historia o el eje que unificaba los temas era más difuso todavía, tenía una tapa y un sobre interno que reforzaban las ideas. Y un puñado de grandes canciones, también, vale decirlo. “And the Grass Won’t Pay No Mind”, grabada más o menos en la misma época por Elvis, el tema que dá título al LP y, sobre todo, “Glory Road”, uno de esos temas para mostrarle a alguien que no tiene idea de quién es Neil Diamond y le hace falta algo definitivo para convencerlo y sumarlo al rebaño. Canción enorme si las hay. “If I Never Knew Your Name” (con unas ideas melódicas que después retomaría), otro de los buenos… El resto acompaña con un nivel de decencia asombroso.
Casi en
seguida sale “Sweet Caroline”, que fue un éxito inmediato e hizo que el álbum
se reeditara, agregando la canción al final de la cara B, con otra tapa y un
título similar. Neil Diamond entraba en la década del setenta por la puerta
grande. Historia que queda para la próxima.
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Neil Diamond - Stones
Neil Diamond - Beautiful Noise
Neil Diamond - Home After Dark
A nivel merecimientos lo tiene todo; buenas canciones, un concepto fuerte, tanto a nivel sonoro como temático pero claro; salió en la época en que todavía muchos creen que "no pasó nada", la última, la que todavía ni sabemos como nombrar, en el año 2013, para ser precisos. La banda es en esencia un dúo, por un lado Stephen McBean, miembro de Black Mountain y alma máter de los Pink Mountaintops, con quienes grabó cuatro LPs de estudio. El otro miembro es Imaad Wasif, también canadiense, tocó en The Folk Implosion con Lou Barlow y tiene grabados un buen puñado de álbumes como solista. Ambos paladines de lo que podríamos llamar neo-psicodelia, para aquellos que si no tienen definiciones o etiquetas previas, ni se asoman.
Comparaciones con música hecha en el pasado terminan siendo un poco inevitables, se trata de gente que claramente escuchó a los clásicos, a pesar de que están lejos de ser una de esas bandas que se modelan de acuerdo a una o dos bandas, al estilo de “estos son los nuevos Velvet Underground”. No. Acá el bagaje de influencias es más amplio, cosa que resulta en una música más interesante y difícil de describir. Hay un clima denso y esotérico a lo largo de las canciones de Anarchic Breeze pero nunca es agobiante, además hay temas que se encargan de aliviar la tensión latente como el que dá título, encargado de abrir el lado B, que bien podría ser un tema del Pink Floyd más pastoral, los de "Cirrus Minor", "Grandchester Meadows", etc. Hay cierto eco al folk inglés, al acid folk de fines de los sesenta / principios de la década siguiente, un poco por sonido (más bien acústico) y otro tanto por imaginería lírica, la tapa y el clima pagano que recorre las canciones.
Quizás un
día, alguien influyente se dé cuenta de la cantidad de música increíble que se
hizo en la década que se acaba de ir y proclame a Anarchic Breezes de Grim
Tower una suerte de joya perdida. Bien merecido lo tienen.
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Chequear también:
Imaad Wasif - The Voidist
Pink Mountaintops - Axis of Evol
Black Mountain - In the Future