Mostrando las entradas para la consulta brian wilson ordenadas por relevancia. Ordenar por fecha Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas para la consulta brian wilson ordenadas por relevancia. Ordenar por fecha Mostrar todas las entradas

lunes, 20 de marzo de 2023

5 Canciones 5: Suzanne Vega, Midnight Oil, Brian Wilson, Sunnyboys y The Butterfield Blues Band


Big Space
Suzanne Vega

La cara B del tercer disco de estudio de Suzanne Vega es un cofre del tesoro, uno que todavía hay que descubrir, pero que si lo abrís, vas a encontrar maravillas, cosas poco habituales. Esta canción por ejemplo. ¿A qué se parece? ¡A nada! Tiene un clima medio siniestro, enrarecido y eso que no es una de las características por las que se conoce a esta muchacha de Santa Mónica, en California. A los tres minutos hay una especie de puente, sin que cambie la base, con una melodía nueva, fantasmal. Temazo en serio.

Aparece originalmente en: Days of Open Hand (1990)

Ver / oír en YouTube


In the Valley
Midnight Oil

Gran tema del octavo disco de estudio de los australianos Midnight Oil, los tipos saben que tienen un estribillo inolvidable así que... ¡vamos todos! (a cantar, por supuesto). Hay gente a la que le molesta el costado político, humanitario o como se le quiera llamar de la banda. Nunca entendí muy bien porqué. Jamás se pasan de la raya ni cargan demasiado las tintas. La voz del cantante (Peter Garrett) se parece mucho a la de Dave Faulkner, de los compatriotas Hoodoo Gurus.

Aparece originalmente en: Earth, Sun and Moon (1993)


Ver / oír en YouTube


Mrs. O'Leary's Cow
Brian Wilson

Mitología rockera, capítulo uno; SMiLE de los Beach Boys. El disco perdido por excelencia, con este iban a seguir el camino encarado por Pet Sounds, no iba a poder ser.
Las historias que rodean la grabación son increíbles, por suerte la música está ahí, a la altura. Esto es delirio puro. Es la caja de arena con el piano adentro de Brian Wilson, el riff es enloquecedor ya de por sí. Acá probablemente es cuando estaban con los cascos de bomberos, hay varias fotos dando vueltas. Hay un incendio y no es forestal; es mental.

Aparece originalmente en: SMiLE (2004)

Ver / oír en YouTube


You Need a Friend
Sunnyboys

Decálogo de cómo hacer una canción a partir de un riff de guitarra. Y qué lindo es el timbre de voz de Jeremy Oxley. Australianos también, muy recordados por sus tres primeros LPs de estudio, un verdadero compendio de canciones con guitarras al frente. El solo de guitarra está buenísimo, medio podrido y con alguna que otra disonancia, al mejor estilo Tom Verlaine.

Aparece originalmente en: Individuals (1981)


Ver / oír en YouTube


Work Song
Butterfield Blues Band

Discos importantes hay muchos, aunque no todos se bancan el cartelito. O el paso del tiempo. Este sí. Acá hay ocho minutos de una banda encerrada, trabada en un groove blusero demoledor. La guitarra de Mike Bloomfield es la estrella absoluta. Ojo porque hay lugar para que brillen todos, después entra el mismo Butterfield con la armónica, más tarde el piano eléctrico y así sucesivamente. La sección rítmica construye un andamio al que le podés colgar un camión con acoplado, no hay que olvidarse de ese detalle.

Aparece originalmente en: East-West (1966)

Ver / oír en YouTube




viernes, 5 de febrero de 2021

The High Llamas - Lollo Rosso


Nunca le cacé del todo la onda a la música electrónica, lo admito. Más allá de las implicancias socioculturales que surgen a la hora de escuchar o conocer esa música. En su momento, el contexto y cierto ambiente medio snob me hacían detestarla con mente, cuerpo y alma. Hoy en día, en que ese tipo de cuestiones me tiene completamente sin cuidado, sigo sin poder introducirme del todo. Y cuando se ponen a hablar de géneros (y sub-géneros) mejor ni hablemos, a veces parece que es más importante caer dentro de un estilo que la originalidad, la pasión y demás factores que parecen muchas veces ausentes en la música electrónica.

Hay excepciones, por supuesto. Cuando la electrónica está al servicio de la idea ahí ya podemos empezar a hablar, cuando es un medio y no un fin ahí la historia es otra. Este sería un ejemplo perfecto. Lollo Rosso, el disco de remixes de siete de los temas de Cold and Bouncy, el cuarto LP de estudio de los High Llamas, la banda de Sean O’Hagan. Siempre fueron una banda de pop acústico, después de un breve paso del líder y alma máter por Stereolab, se volvieron más electrónicos y experimentales. Hicieron discos como Gideon Gaye o Hawaii, en donde trataban de hacer un Pet Sounds para nuestros días, una revisión de la obra magna de Brian Wilson.

Si querés trazar esa línea histórica acá tenés un poco de eso, “Mini-Management”, el remix que le toca al productor estrella Jim O’Rourke (Sonic Youth, Smog, Wilco, etc.) bien podría ser uno de esos instrumentales que sirven de separador en el disco de los Beach Boys. Sirve también como ejemplo perfecto para graficar lo antedicho; cuando la electrónica está al servicio de un concepto más grande, en este caso una canción o un track instrumental, es cuando las cosas empiezan a tener sentido, cuando es un condimento en vez de una estructura o un andamio. Hay cambios de ritmo, arreglos de todo tipo, efectos de estudio a la orden del día, es una música que puede dejarse “de fondo” pero a la que, si le prestás atención, te cansás de encontrarle cosas, detalles, chistes sónicos. En definitiva, en sus casi diez minutos de duración pasa de todo, hay sorpresas, vueltas de tuerca y hasta un freak-out ultra psicodélico al final. Esto no va a sonar en los bares chetos de ninguna ciudad del mundo.

Cold and Bouncy fue un disco diferente en la carrera de Sean O’Hagan y sus High Llamas, marcó un quiebre, habría que ver si ellos lo sabían o no. Más allá de eso, Lollo Rosso terminó siendo algo más que un simple compañero de aventuras, es casi un manifiesto.







Escuchar online en YouTube o en Spotify.







Chequear también:

Brian Wilson - SMiLE
The Fiction Aisle - Jupiter, Florida
The High Llamas - Here Come the Rattling Trees




martes, 1 de agosto de 2017

The Beach Boys - Carl and the Passions - "So Tough"


Para la primera mitad de la década del setenta estaban completamente perdidos. El sello no sabía qué hacer para devolverles cierta credibilidad como banda, la revista Rolling Stone los maltrataba cada vez que podía. Todavía hoy, vamos a decir la verdad, muchos consideran que después de Pet Sounds los Beach Boys dejan de existir.

En la historia del rock hay que leer la letra chica, porque está lleno de simplificaciones burdas y de lugares comunes que se repiten sin haber hecho lo más importante; escuchar. Por suerte el tiempo pasó, dio su veredicto y hasta hubo una corriente reivindicadora en los noventa de la mano de The Beta Band, Super Furry Animals y demás. Se encargaban de recordar lo valiosos que eran -y son- los discos de la llamada “etapa de los hermanos”, en la que Brian Wilson cede el control y los créditos son una verdadera ensalada de nombres y asociaciones.


Carl and the Passions – “So Tough” viene inmediatamente después de otro disco revalorizado con el tiempo; Surf’s Up y antes de Holland, el que le adosaron en la época de los CDs "dos en uno". Cuenta con dos nuevos integrantes, que venían de los sudafricanos The Flame. Eran Ricky Fataar y Blondie Chaplin, dos multi-instrumentistas, excelentes cantantes y compositores.
Hasta qué punto era democrático el tema composiciones en los Beach Boys de esta etapa, que los "pibes nuevos" aportan dos temas que firman en conjunto: “Here She Comes” y el espectacular “Hold On Dear Brother”, un himno de unidad y canto a la vida, highlight indiscutido del LP. Otro gran tema es “Marcella” con guitarra fuzz y gran voz líder de Carl Wilson, quien también se hace cargo de la producción.

Nada te prepara para lo que viene al final, en la cara B, en donde aparece Dennis Wilson en su máximo esplendor, ya había dado muestras de talento en Sunflower, firmando varios temas, sobre todo el conmovedor “Forever”. Acá hay dos del fiestero Dennis, que poco tienen que ver con su imagen de salvaje depredador de mujeres. Se trata de “Make It Good” y, sobre todo, el enorme “Cuddle Up”, que anticipa la maravilla que sería Pacific Ocean Blue, unos años más tarde. Acá firma con Daryl Dragon, que después sería el capitán de los exitosos Captain & Tenille.

Carl and the Passions – “So Tough” es otro capítulo interesante en una de las historias familiares más retorcidas, convulsionadas y tristes de la historia de la música popular del siglo veinte.







Escuchar entero en Spotify o en YouTube.







Chequear también:

The Beach Boys - 20/20
The Beach Boys - Friends
Carl Wilson - ídem [1er. LP - 1980]




martes, 17 de septiembre de 2024

Fortunate Sons - Karezza


La primera vez que escuché esto me gustó de inmediato. Tiene muchas de las cosas que me gustan; guitarras Rickenbacker de doce cuerdas (con sus correspondientes arpegios), armonías vocales beatlescas, estribillos gancheros y cierta energía deudora del punk, que había sacudido la escena musical hacía unos diez años.
Ciertos amantes de la música, a la hora de aceptar o incorporar algo que no conocen, ponen requisitos. Tiene que ser original, novedoso, tiene que llevar más allá la frontera de lo hecho hasta el momento. Mi favorito es “me tiene que emocionar”. Eso sí que es exigente. 
No digo que esté mal, solo lamento que con ese criterio te tenés que limitar a J.S. Bach, Spinetta, Brian Wilson y diez o quince más. 

En mí caso hay un par de variables que pueden despertar el interés. Ser divertido, que esté tocado con evidente oficio, que haya una complejidad inalcanzable y también que la sencillez musical bordee el ridículo. Puede haber combinaciones de estos factores. Si suena bien o hay instrumentos no habituales… así podríamos seguir un buen rato.

Además creo que si las canciones ostentan la nobleza que tienen las de Fortunate Sons, las barreras desaparecen al instante. Acá no hay ningún tipo de pretensión artística, saben de movida que no van a cambiar el mundo, pero van a hacer lo imposible para que esos tres minutos te los lleves a la tumba. Hicieron dos discos en lo poco que duraron en actividad y no le deben haber vendido una copia ni a los parientes. O sea, trascendencia CERO. Me la juego y opino que no tienen nada que envidiarle a Tom Petty, Mellencamp, Long Ryders o cualquier grupo heredero de los enormes The Byrds, que en aquellos años gozaban de un merecido revival. La banda está formada por miembros de Barracudas y el cantante acá es Chris Wilson, quien se calzó las botas del gran Roy Loney, nada menos que en los Flamin’ Groovies. Y exactamente por ahí viene la mano en Karezza.

¿Se acuerdan del sello Bam-Caruso? Reunía a un montón de bandas de escasa repercusión y altísima calidad. Quizás algunos eran demasiado respetuosos del pasado. Pero de ahí salieron grupos increíbles como Plasticland, varios de Paul Roland o los extraordinarios The Steppes. Además de reeditar material de Left Banke, The Walker Brothers o los héroes de culto eternos, los Pretty Things. Una verdadera tarea de rescate, en un momento en el que esto era subterráneo en todo sentido. Hace falta mucho amor para llevar a cabo semejante empresa. Eso es lo que destilan todas y cada una de las canciones de Karezza, el segundo de Fortunate Sons.






Escuchar online en YouTube o en Spotify.






Chequear también:

Fortunate Sons - Rising
The Stems - At First Sight (Violets Are Blue)
Varios - The Rubble Collection, Vol. 8





viernes, 13 de diciembre de 2024

5 Canciones 5: Echo & the Bunnymen, Magnetic Fields, Viejas Locas, Beach Boys y The Clash


I Want to Be There (When You Come)
Echo & the Bunnymen

Let's get auto-referencial. ¿Por qué no? Acá no entra nadie y cosas como mantener un perfil editorial no tienen sentido alguno. Con una banda que duró dos o tres ensayos tocábamos "Altamont", también de Evergreen. La bajista estaba buenísima (aunque cogía con el baterista) y la guitarrista era horrible y tocaba pésimo. Me la querían endilgar a mí, decidí declinar la oferta carnal en pos de seguir con mi frenesí masturbatorio.

La banda no llegó a nada.

A mí me acusaban de ser "demasiado rockero", cosa que opté por tomar como un elogio. Igual gracias a ellos conocí mucha música, muchísima. Y también forme un criterio. Yo no iba a escuchar Featus o Alien Sex Fiend para caerle bien a nadie. Tampoco lograron convencerme de que Creedence, Acedecé o mis adorados Jethro Tull eran una mierda. Me mantuve firme. Digamos que fuí un snob mersa. JA!

Aparece originalmente en: Evergreen (1997)

Ver / oír en YouTube


The Luckiest Guy On the Lower East Side
The Magnetic Fields

Valoro la intención. Más que las canciones en sí. Lo tengo hace veinte años y si lo escuché entero dos veces es mucho. Igual no creo que sea la idea. Tiene al menos quince o veinte temazos. El librito tiene una especie de auto-reportaje recontra snob, con un nivel de cancherismo deleznable, igual despliega un puñado de ideas interesantes. Es una suerte de tratado y análisis de la canción popular moderna. Hay tres o cuatro cantantes, por suerte, sino sería infumable esto, y el que se encarga de este tiene una voz grave hermosa. Creo que es Stephen Merritt, el capo de Magnetic Fields, no estoy seguro. Y la melodía es preciosa.

Aparece originalmente en: 69 Love Songs
(1999)

Ver / oír en YouTube


Te empezás a chorrear
Viejas Locas

El primero de Viejas Locas sería Some Girls de los Stones en una Argentina post-saqueo menemista. Socialmente es un retrato, una pintura generacional. Y nadie puede negar que al Pity le salían frases únicas, entre el lunfardo tanguero y la cumbia villera. Muchos valoraban su indiscutible honestidad, a mí eso no me hacía decidir pero igual me caía bien. Aca la frase título apunta al trazo grueso más bestia, zarpado. La música la rompe, onda "Respectable" o "Lies", a toda velocidad, bien punkie.

Aparece originalmente en: Viejas Locas (1995)

Ver / oír en YouTube


Forever
The Beach Boys

Cuando Brian Wilson "retrocede" surgen las figuras de Carl y el gran Dennis Wilson. Y pensar que al principio no lo dejaban ni siquiera grabar sus baterías y metían algún sesionista. Además sus canciones no se parecen a nada. Tienen un corazón enorme, se ve que el tipo sentía y con mucha fuerza, se pueden chequear "Cuddle Up" o "Be With Me" (Carl and the Passions y 20/20, respectivamente) como ejemplos de su manera extraña de componer. O su extraordinario Pacific Ocean Blue, como solista. No tenía conocimientos de teoría musical, pero se sentaba al piano y buscaba esos acordes únicos, con su oído, intuición y alma, sobre todo.

Aparece originalmente en: Sunflower (1970)


Ver / oír en YouTube


Groovy Times
The Clash

Mick Jones. El costado pop de The Clash. Lo que los hacía sobresalir del montón, se podría decir. Nunca supe bien de qué va la letra pero ese colchón de guitarras acústicas es una belleza. Todo queda bien acá. Ellos eran una de esas bandas en que cada uno de los integrantes era fundamental. Tanto en escena como en el estudio, en el sonido y propuesta general. Si comparás esto con lo que hacían uno o dos años atrás hay una evolución notoria, en la forma de componer, de tocar, interpretar y hasta grabar y producir. Groovy times. Indeed.

Aparece originalmente en: The Cost of Living EP (1979)


Ver / oír en YouTube




lunes, 10 de noviembre de 2008

Dennis Wilson - Pacific Ocean Blue


Según dice la leyenda, Brian Wilson, el genio creativo de los Beach Boys, estaba encantado con este disco. Nadie esperaba que Dennis, famoso por ser el fiestero de la banda, el amigote del tristemente célebre Clan Manson, el único verdadero surfista de la banda, podía llegar a pergeñar una obra maestra como Pacific Ocean Blue, y mucho menos en el momento en que se dieron las circunstancias. Es importante recordar que, a mediados de los 70’s, los Beach Boys estaban lejos de sus épocas de esplendor, habiendo editado algunos trabajos que no estaban a la altura de sus pergaminos y cayendo en desgracia para el status quo musical de aquel entonces.

Grabado en varias sesiones a lo largo de todo el principio de la década, Pacific Ocean Blue desapareció sin rastro (a nivel comercial) a pesar del casi unánime éxito de críticas. La música en cuestión es lo verdaderamente sobresaliente aquí, canciones que se abren paso lenta y majestuosamente, con toques de gospel, rythym & blues y poderosas orquestaciones, cantadas por una voz cascada por vaya uno a saber que excesos, pero pletórica de sentimiento y rodeada de un halo de misterio difícil de explicar con palabras. “Dreamer” es un claro ejemplo de lo antes mencionado; un tempo lento y un arreglo denso y sobrecargado que de repente estalla en mil pedazos en un estribillo francamente conmovedor que implora “Deja que el viento se lleve lejos tu tristeza, es todo lo que estoy tratando de decir ¿Qué tal un mejor día? Enamorarse” al borde del desborde emocional. En ningún momento puede vislumbrarse que se trata de un disco de un baterista, cosa que suele suceder en muchos discos de integrantes de bandas que deciden aventurarse en terrenos solistas, en este caso el énfasis está puesto en un cien por ciento en la canción, como forma de comunicación, como manera de desnudar el alma. Es claro que el disco -como suele suceder- no pasó inadvertido para los oídos atentos. Sus huellas pueden notarse claramente en algunos trabajos de los geniales Mercury Rev o en las obras mas recientes de los Flaming Lips por citar algún ejemplo.

La reedición aparecida recientemente no hace mas que recordar el valor de Pacific Ocean Blue, con infinidad de tomas que quedaron afuera, versiones e instrumentales varios, todo coronado con el obligatorio librito repleto de fotos y textos ad hoc.
Otra prueba cabal de que éxito comercial y logro artístico no siempre van de la mano.







Escuchar online en YouTube o en Spotify.






Chequear también:

The Beach Boys - The Beach Boys Love You
The Beach Boys - Carl and the Passions
Mercury Rev - All Is Dream


martes, 19 de julio de 2022

5 Canciones 5: Beach Boys, Primal Scream, NRBQ, Tyrannosaurus Rex y John Mellencamp


All I Want to Do
The Beach Boys

Primer dato llamativo; Brian Wilson NO ESTÁ en la tapa. Para el momento de la grabación de este disco, el LP de estudio número quince de los californianos, se había internado en una clínica psiquiátrica. El resto se tuvo que hacer cargo, así es como Dennis firma tres temas en 20/20, "Be With Me", "Never Learn Not to Love" y este. Ya había encontrado esa cosa medio mística que terminaría de explorar en su obra maestra como solista, el impresionante Pacific Ocean Blue.

Aparece originalmente en: 20/20 (1969)

Ver / oír en YouTube


City
Primal Scream

Haciendo un poco de punk rock, como para no olvidarse de los orígenes, después de haberlas hecho a todas. Esto es post-Screamadelica, después de dispararse en el pié varias veces, todavía con los ecos del revolucionario XTRMNTR, que había salido dos años antes. Guitarras recontra podridas, a cargo de Kevin Shields, el capo de My Bloody Valentine, quien siempre anduvo cerca de los Primal Scream.

Aparece originalmente en: Evil Heat (2002)


Ver / oír en YouTube


Yes, Yes, Yes
NRBQ

Uno de los grandes chistes auto-paródicos de NRBQ es la tapa y el título de este disco, que no está grabado en vivo y mucho menos en el estadio de los Yankees. Ellos no podrían llenar ningún estadio, aparecen sentados en la tribuna, en la tapa, muy chiquitos, apenas se ven. Este temazo, que no podría ser de otro que del gran Terry Adams, tiene la forma de un estándar de jazz, esos temas de Cole Porter o Gershwin que versiona todo el mundo. Ellos se toman el trabajo de componerlo.

Aparece originalmente en: At Yankee Stadium (1978)

Ver / oír en YouTube


Fist Heart Mighty Dawn Dart
Tyrannosaurus Rex

En este disco ya asomaba el super-astro glam que iba a aparecer de la mano de Electric Warrior, sobre todo en temas como "By the Light of the Magical Moon" o "Woodland Bop", con esas letras sin sentido geniales. Este es el Marc Bolan en plan duende acústico, con su tecito de hongos alucinógenos. Un ritmo medio Bo Diddley, guitarra acústica y percusión y mucho delirio. Más tarde lo versionaría Ty Segall para abrir su disco tributo, llamado de manera muy adecuada, Ty Rex.

Aparece originalmente en: A Beard of Stars (1970)


Ver / oír en YouTube


Hard Times for an Honest Man
John Mellencamp

Este tema tiene una onda medio Waterboys o The Pogues, sobre todo por el acordeón que anda por ahí, jugueteando. Hay gente que no quiere saber nada con Mellencamp, para mí se debe a que siempre anduvo cerca del pueblo y tiene un poco de tufo a demagogia. Nunca me molestaron ese tipo de cuestiones, siempre y cuando la canción -en sí- me diga algo. Y acá hay gancho, el título me cae bien (sería "tiempos duros para el hombre honesto) y está bien armado, con buen uso de la dinámica y los matices. Algo fundamental cuando se trata de los tres o cuatro acordes de siempre.

Aparece originalmente en: The Lonesome Jubilee (1987)

Ver / oír en YouTube




jueves, 18 de agosto de 2022

Björk - Undo



En un momento la despreciaba, me negaba a escucharla incluso, a pesar de que el video que pasaban en MTV me encantaba, era "Army of Me", de Post. Lo veía como música para pibes que sufrieron bully en la secundaria.

Como suele suceder; el problema era mío.

Acá hay un pasaje de ida a un mundo nuevo, como en cualquiera de los grandes discos de Björk, hay un concepto fuerte, que engloba las canciones y hace que puedas agarrar casi cualquiera y haya algún elemento que haga posible el reconocimiento. Que puedas saber de dónde viene.

Esto es como Avatar (la película) una cosa medio de ciencia a ficción. Las voces corales del final son impresionantes, el bajo, hay un arpa -creo- y la melodía vocal es... ¿de dónde saca esas melodías? Björk hace que la palabra "genialidad", tantas veces aplicada al pedo, gratuitamente, le quede chica.






Se puede escuchar en YouTube acá.






Encontrala originalmente en:
El karma de vivir al sur. Mientras acá hacíamos malabares para llegar a fin de mes, en el hemisferio norte, Björk trataba de internarse más y más en su universo, en su planeta propio; su creación, su obra. Eterna. Alguien algún día va a decir que ella está al nivel de Beethoven, Brian Wilson o Spinetta. Los cinco o seis grandes creadores. Y va a ser cierto. 
Vespertine (2001)









domingo, 27 de diciembre de 2015

Varios - A Christmas Gift for You from Phil Spector


Esto es una cápsula temporal, un ticket de ida a una época que yo no existe, una era de inocencia en donde todavía las pretensiones artísticas y las poses no habían aparecido en el universo de la música popular. Lo único que realmente importaba era andar en auto, tomar un helado con tu chica, andar otra vez en auto, cargar nafta y seguir andando en auto. El mundo que retrata era un lugar menos inhóspito y en dos o tres años veríamos que la cosa no era tan sencilla.

Era la época de los productores y el boom de los escritores de canciones de Brill Building, un vistazo rápido por los créditos lo atestigua; Irving Berlin, Gene Autry, Gillespie / Coots y -por supuesto- Ellie Greenwich y su marido Jeff Barry. Estos últimos firman el gran “Christmas (Baby Please Come Home)” que alcanza alturas monumentales gracias a la interpretación de Darlene Love y al muro sonoro patentado de Phil Spector. Originalmente el disco se llamó A Christmas Gift for You from Philles Records y es lo que su título bien indica; los artistas del sello haciendo canciones navideñas, en un compilado tan oportuno como oportunista. Vale recordar que en esta época esas categorías todavía no existían y cuando un tema no era un hit era considerado un fracaso, era otra mentalidad, otra manera de concebir el oficio y el negocio.

Era el momento en que la titánica tarea del mítico Wrecking Crew, los músicos de sesión del estudio Gold Star de Los Angeles, ni siquiera aparecían en la contratapa, ni en letras chicas. Carol Kaye, Hal Blaine, todos esos músicos que soportaban las maratónicas sesiones a las que Spector los sometía, grabando una y otra vez el mismo arreglo, acumulando capa por capa, pacientemente, sin quejas, construyendo el muro que se escucha en cada una de las canciones del disco. Las Ronettes, The Crystals (grupos cuya influencia todavía hoy no está del todo valorada) y Bob B. Soxx and the Blue Jeans son los que completan el plantel, con dos o tres temas cada uno. Hay clásicos inconfundibles, villancicos roqueros, pequeñas sinfonías para adolescentes, como tan bien definió Brian Wilson, “White Christmas”, “Santa Claus Is Coming to Town” o “Winter Wonderland” son sólo algunos de esos que podés reconocer a los dos o tres compases.

Spector nunca volvió a lograr el éxito que tuvo en la era que podríamos llamar “pre-Rubber Soul” de la música popular, ni siquiera con los Beatles y Let It Be. Mucho menos más tarde cuando lo intentó con los Ramones y Leonard Cohen. Este fue su breve pero importante momento de gloria. No es poco.







Escuchar en YouTube o en Spotify.








Chequear también:

Phil Spector ‎- Echoes of the 60's
The Ronettes ‎- ...Presenting the Fabulous Ronettes Featuring Veronica
The Raveonettes - In and Out of Control




jueves, 28 de octubre de 2010

Fleet Foxes - ídem [1er. LP - 2008]


A todos nos gusta descubrir música nueva. Ir a decirles a nuestros amigos “escuchá esto, no te lo podés perder” y cosas de ese estilo. Mientras más recóndito sea el hallazgo más dulce el sabor del éxito. Con los Fleet Foxes no pudimos darnos ese lujo. Se hicieron famosos casi de la noche a la mañana, todo el mundo hablaba de ellos, estaban en la tapa de una buena cantidad de revistas especializadas y muchos colegas músicos se deshacían en elogios. Desconfiar era lógico. Era entendible. En los últimos diez o quince años han aparecido una asombrosa cantidad de bandas rutilantes que hoy en día nadie recuerda. Más vale no dar nombres pero cuando la prensa (inglesa sobre todo) decide “inflar” a un grupo, generalmente, ya sabemos lo que pasa: nada.

No es el caso de los Fleet Foxes. Los tipos son buenos. Son buenos en serio. Son jóvenes y no tienen un millón de influencias como muchos de los grupos actuales pero sí tienen varias y las combinan con una habilidad sorprendente. Son fanáticos de los Zombies y se nota (¡Odessey and Oracle!), les gusta Neil Young y lo transmiten. Bill Withers, el soft-rock californiano del Fleetwood Mac de fines de los setenta, Donovan, Dylan, etcétera. Y un detalle que no debe pasarse por alto: saben cantar. Son excelentes a la hora de arreglar las voces. Saben armar una armonía de tres partes sin que suene remanida, hay mucha escucha atenta al Brian Wilson post-Pet Sounds y es evidente. Robin Pecknold, el compositor principal, confesó haber digerido varios bootlegs del Smile que nunca fue y es claro que le pegó y muy fuerte. Como mucha de la mejor música de rock, tienen un halo de misticismo, de cierta religiosidad difícil de explicar. Recordemos; The Who, algunas cosas de los Flaming Lips, Harrison… en sus momentos de alto vuelo logran un matíz cósmico y los Fleet Foxes por momentos lo consiguen. Escuchar sino "Your Protector" para comprobarlo. Es envolvente, es distinto y el estribillo se eleva de una manera que convence al más reacio. “Mientras yaces para morir a mi lado, yo soy el del juego de disparos ¿Acaso vas a esperarme a mi, el otro?” dice la letra en medio de un clima de folclore andino lleno de instrumentos, muy bien producido y grabado. Inapelable.

¿Qué irá a pasar con los Fleet Foxes de ahora en más? Imposible saberlo. No la tienen fácil, hay que decirlo. Tienen un disco debut con futuro de clásico, eso no es poco.
¿Van a cambiar la historia de la música popular? O mejor… ¿Necesita ser cambiada la historia? La respuesta a estas dos preguntas puede que sea un “no” rotundo. ¿Pueden asegurarnos cuarenta minutos de música hermosa y trascendente? Garantizado.







Escuchar online en YouTube o en Spotify.







Chequear también:

Simon & Garfunkel - Bridge Over Troubled Water
Joni Mitchell - The Hissing of Summer Lawns
Fleet Foxes - Sun Giant [EP]


miércoles, 20 de febrero de 2013

Peter Hammill - The Silent Corner and the Empty Stage


Lo primero que viene a la mente cuando uno escucha a Peter Hammill es una pregunta… ¿Cómo es posible que no esté considerado a la altura de gente como Waters, Brian Wilson, Piazzolla, Lennon o Spinetta? La respuesta puede encontrarse en que, mientras los mencionados han hecho concesiones, y algunos son de fácil acceso, Hammill siempre es un hueso duro de roer. Nunca te la hace fácil, ni desde el punto de vista lírico y mucho menos desde el musical. Desentrañar un disco solista o uno de Van der Graaf Generator puede ser una odisea, inmediatamente te das cuenta de que ahí hay sustancia, que valdrá la pena, pero de ahí hasta el momento en que decís “ahá… ahora sí”, pueden pasar semanas. Incluso puede que esa epifanía nunca llegue.

The Silent Corner and the Empty Stage es su tercer disco solista, grabado durante el parate de Van der Graaf en la primer mitad de la década del setenta. Años prolíficos si los hubo, con todos los miembros de la banda participando en la grabación de un modo u otro, borrando la frontera entre lo que era el grupo y los trabajos en solitario. Tiene todas las características que hacen de Hammill un artista inmediatamente reconocible, esos temas que empiezan en un susurro, a capella incluso, después entra un pianito o un instrumento de cuerdas y en menos de tres minutos hay una explosión de rock malvado, una tormenta eléctrica comandada por un Lucifer que parece aullar desde un estrado, con una voz de cantante de ópera poseído por varios demonios. La banda no se queda atrás. Escuchen el estallido de “Forsaken Gardens”… esto es más pesado y heavy metal que cualquier cosa que se haya grabado, con un dominio de los instrumentos que puede parecer precario, siempre a punto de descarrilarse pero que termina funcionando.

Y encima el final...

Vale por todo el disco. Son doce minutos de demencia controlada. Escalofriante. ¡Ojo con escuchar esto a oscuras! Se trata de “A Louse Is Not a Home”. Otra vez es Hammill el que empieza solo esta historia de búsqueda interior y alienación pero en seguida aparece un saxo alto respondiendo al fraseo macabro de la voz líder. A partir de ahí nos espera una verdadera montaña rusa de emociones, siempre ofreciendo los indispensables descansos, fundamentales para tolerar semejante sacudón, para volver a escalar a alturas impensadas.

The Silent Corner... es otro acertijo musical dentro de una carrera repleta de interrogantes en formato LP. No es para nada fácil resolverlo. Pero si lo lográs vas a querer más. Seguro.







Escuchar online en YouTube o en Spotify.







Chequear también:

Van der Graaf Generator - H to He Who Am the Only One
Peter Hammill - A Black Box
Van der Graaf Generator - Real Time


miércoles, 2 de julio de 2025

5 Canciones 5: Blondie, Beach Boys, Megadeth, Sweet y Billy Squier


Underground Girl
Blondie

El borrado de la historia, Frank Infante. Ni siquiera lo invitaron para la reunión de fines de los noventa. Él es quien firma esto, que sería el tema que más fuerte rockea de todos los que grabó Blondie. Y se lo dejaron afuera, en este caso de Parellel Lines. Esta cachetada de punk rock a lo bestia bien podría ser un tema de los dos primeros de X (Los Angeles y Wild Gift) de hecho me parece que por ahí viene la inspiración acá. Termina saliendo en la caja de rarezas que sacó el sello Nro. 1 Group, por suerte.


Aparece originalmente en: Against the Odds 1974–1982 (2022)

Ver / oír en YouTube


Let Him Run Wild
The Beach Boys

Mientras que los grupos vendedores de la época eran obligados a hacer dos discos por año por contrato, los Beach Boys tenían que hacer tres. Y acá todavía se encargaba de componer todo Brian Wilson. Este temazo está en el disco que viene antes de -nada menos- Pet Sounds, hay algunos rellenos muy evidentes pero cuando pica alto... es impresionante. Acá ya estaba el gérmen (en realidad ya estaba incluso en Beach Boys Today!) las sinfonías para adolescentes. Hay una búsqueda en la canción, en expandirla como formato, en hacer que los estribillos cierren con ideas musicales nuevas. Y la melancolía del niño que se negaba a crecer, el Peter Pan del rock y pop.


Aparece originalmente en: Summer Days (And Summer Nights!!)
 (1965)

Ver / oír en YouTube


Dystopia
Megadeth

El tema de los cambios de formación aburrió a mucho en Megadeth, varios los dejaron de seguir, incluso los que si saben que hay concierto de la Sinfónica del Colorado, sacan la entrada. Creo que lo que demuestra un discazo como este es que, mientras que esté Mustaine, todo va a estar bien. El tema título es una bomba. En todo sentido. Ciber-punk demente a toda velocidad, arreglos vertiginosos, un solo de guitarra depilador de cejas y, cuando ya se había llevado la medalla, sale la coda. ESA coda, nadie va a decir que no se toman el trabajo de pensar y arreglar los temas.


Aparece originalmente en: Dystopia (2013)

Ver / oír en YouTube


Sixties Man
Sweet

Ves el video de este tema y lo comparás con cualquiera de los hits clásicos ("Ballroom Blitz", "Teenage Rampage") y parece que los años los maltrataron bastante. En realidad quedaba poco y nada de la formación-marioneta que tenía atrás a la dupla Chapman / Chinn. Esto es una bomba de power pop en pleno apogeo del género, algo parecido a lo que les pasó a los Searchers, parecían viejos chotos cuando apenas tenían treinta y pico o cuarenta. Entonces deciden subirse a ese trencito que pasaba cerca y los dejaba cómodos.


Aparece originalmente en: Waters Edge (1980)


Ver / oír en YouTube


Wadda You Want from Me
Billy Squier

El segundo de Billy Squier rockea considerablemente más duro que The Tale of the Tape, el debut, que se ubicaba a medio camino de The Records y Led Zeppelin. Acá el enfasis está puesto en el rock duro, no sería descabellado pensar que Coverdale paró la oreja. Tiene mucho que ver con los temas rápidos de Whitesnake de la etapa inglesa, "Rough 'an Ready", "Guilty of Love", ustedes me entienden. Hay que ver (oir) como suma esa guitarra slide acompañando las estrofas. Para agarrar la ruta y nunca más volver.


Aparece originalmente en: Don't Say No (1981)


Ver / oír en YouTube




miércoles, 15 de abril de 2015

Friar Tuck & His Psychedelic Guitar - ídem [1er. LP - 1967]


Siempre que un estilo es exitoso a nivel ventas, los imitadores, vendedores de humo y truchos generales empiezan a aparecer por todos lados. La psicodelia no fue la excepción, más bien lo contrario; fue el momento en que muchas cosas raras sucedieron, las curiosidades y malas imitiaciones estaban a la orden del día, coincidiendo con una época en que los jóvenes accedían a los larga duración por primera vez.

Es el caso de Friar Tuck, un álbum armado para cosechar los frutos del furor del llamado Verano del Amor, la “Era de Acuario” o el nombre que más te guste. Más allá de sus orígenes dudosos, el LP está muy bien hecho, tocado de manera brillante y la selección de canciones es impecable. En la grabación estuvieron varios sesionistas históricos de Los Angeles, la llamada Wrecking Crew y nada menos que Curt Boettcher, una suerte de Brian Wilson con menos fama, trabajó codo a codo con Spector, siendo apenas un adolescente y fue el hombre detrás de discazos de sunshine pop como Present Tense de Sagittarius y Begin de Millenium, entre otros. El guitarrista en cuestión es Mike Deasy, quien según cuentan tuvo que esconderse durantes días en un bosque disfrazado de monje después de un mal viaje de ácido.

“Sweet Pea” empieza medio inocente, como cualquiera de las bandas californianas del montón de aquellos años, pero al final aparecen una serie de efectos de sonido y ruidos raros que harán la delicia de la dama peposa y el caballero empastado. La versión de “Louie, Louie”, muy acorde al disco, con un cantante super colocado al micrófono, unos solos con fuzz ideal para amantes del género y un final también… a puro cuelgue. Algunos temas, como “Work Song” o “A Bit of Grey Lost”, meten bastante miedo -siempre y cuando te hagas cómplice, claro- y eso es lo que diferencia a este de varios “discos producto” similares; es verdaderamente psicodélico, mientras otros se quedan en una tapa bonita y llamativa o un nombre de banda bien pensado para la ocasión. “Fendabenda Ha Ha Ha” es otro de los puntos altos indiscutidos, con unas voces femeninas distorsionadas al principio que parecen salir del infierno y un riff insistente medio en la onda de “Psychotic Reaction” de los Count Five.  

Friar Tuck & His Psychedelic Guitar nunca iba a ser un disco importante, jamás estuvo destinado a eso, es claramente una búsqueda de diversión, de parte de músicos serios jugando a practicar un estilo bien definido. ¿Puede que todo esto sea una gran ironía? Es muy probable, no tendría nada de malo.







Escucharlo entero en YouTube o en Spotify.







Chequear también:

The Shadows - Jigsaw
David Hemmings - Happens
The Flowerpot Men - Let's Go to San Francisco




viernes, 26 de junio de 2026

5 Canciones 5: Creedence, Bill Ryder-Jones, Bruce Springsteen, Waldo de Los Ríos y The Divine Comedy


Rude Awakening #2
Creedence Clearwater Revival

Más de una vez habrán escuchado críticas a la banda de los hermanos Fogerty. Varias remarcan un costado conservador y excesivamente tradicionalista en la manera de encarar el asunto, en el costado estético. Me atrevo a decir que no se han tomado la molestia de escuchar los discos, que fueron varios y en muy poco tiempo. "Walk On the Water" (del primero, homónimo) "Graveyard Train" y sus casi diez minutos, "Sinister Purpose" en Green River... hay varias. ¿Y esto? Impresionante, como su título anticipa, acá hay una serie de estruendos, algo así como truenos, asestados en el momento preciso, mostrando el costado psicodélico-corrosivo de Creedence. 


Aparece originalmente en: Pendulum (1970)

Ver / oír en YouTube


Put It Down Before You Break It
Bill Ryder-Jones

¿Cuánta gente irá a verlo? Lo que hace es muy personal, íntimo. Tiene por ahí la "chapa" de haber sido miembro de The Coral, estuvo en la banda hasta Roots & Echoes. Su obra como solista tiene que ver con sus recuerdos de la infancia y adolescencia sobre todo. Sufre de TEPT (*). Podés imaginarte que no te vas a encontrar con algo "livianito" acá. ¿El vaso medio lleno? La carga que lleva nunca pasa a ser agobiante y hasta se permite momentos de diversión y humor. Este tema está al borde de cruzar esa línea, es una persona cercana que se está auto-destruyendo y lo compara con la advertencia que te dan cuando sos un niño (dejalo que lo vas a romper) y el momento en que es claro que se fue demasiado lejos, ahí dice "dejalo antes de que te rompa".
(*): TEPT: sigla para referirse a Trastorno de Estrés Post-Traumático.

Aparece originalmente en: West Kirby County Primary (2015)

Ver / oír en YouTube


Pay Me My Money Down
Bruce Springsteen

Pete Seeger vendría a ser el patrono de todas las causas justas, habidas y por haber. El mismo que le quiso cortar los cables a Dylan en Newport, con un hacha. ¿Cómo no perdonarlo? Bruce lo llevó un poco más lejos, grabando un disco entero de sus temas, que abarcan más de sesenta años de carrera. ¿El resultado? Una celebración. Un brindis. Una demostración de lo que la música puede transmitir cuando está hecha por el simple goce que provoca tocarla. Grabado con los músicos tocando en vivo en el estudio, con violines, mandolinas... una fiesta. Un antecedente podría ser Fisherman's Blues de los Waterboys. Otro golpe de timón en la carrera de El Jefe, no olvidemos que el anterior había sido el sombrío Devils & Dust, apenas un año antes.  


Aparece originalmente en: We Shall Overcome: The Seeger Sessions  (2006)


Ver / oír en YouTube


Coro de Peregrinos (Tannhäuser)
Waldo de los Ríos

Al parecer está siendo revalorizado, como les pasó a freaks similares como Joe Meek en Inglaterra o Enoch Light en Estados Unidos. Nació en Argentina y se fue a España, donde fue durante años el arreglador estrella de Raphael, de quien también era director artístico. En realidad la pegó a lo grande con versiones pop de temas famosos de música clásica, la Sinfonía 40 de Mozart y su arreglo del Himno a la Alegría. Acá agarra arias famosas y las lleva para su terreno, les da su tratamiento, la mayoría de Verdi, ineludible. Al final aparece esta, de Richard Wagner, el capanga de la ópera alemana.


Aparece originalmente en: Óperas (1994)


Ver / oír en YouTube


Our Mutual Friend
The Divine Comedy

Acá es cuando el gran Neil Hannon se la juega entero, en esos temas en que cede protagonismo la voz y el relato y deja que la orquesta pase al frente. Y es impresionante. Como decía Brian Wilson; una verdadera sinfonía para adolescentes. No tanto porque Divine Comedy ya llevaba unos cuantos años de carrera cuando salió Absent Friends, en el 2004. Una de sus cuatro o cinco obras maestras. Se podría comparar con cosas de música clásica moderna como Debussy o ciertos pasajes de la Sinfonía del Nuevo Mundo, del checo Dvořák. Veamos qué dice el paso del tiempo... Juez implacable si los hay.


Aparece originalmente en: Absent Friends (2004)


Ver / oír en YouTube



martes, 20 de enero de 2009

The Flaming Lips - Yoshimi Battles the Pink Robots


La pregunta que se habrán hecho a la hora de encarar el sucesor del aclamado Soft Bulletin puede haber sido “¿Y ahora qué hacemos?”. Después de diez discos de pop retorcido, juguetón, ruidoso e innovador, es probable que la respuesta haya sido; “Bueno, hagamos otro gran disco”.

Yoshimi Battles the Pink Robots es un triunfo en varios apartados, haber grabado un excelente LP que sigue a una obra maestra. O seguir consecuentes con una carrera y un sonido sin alejarse de lo que la banda significa.

Wayne Coyne, líder y cabeza visible del grupo, es el Brian Wilson del nuevo milenio, porque lo que consiguen con cada una de las composiciones puede entrar dentro de lo que el genio de los Beach Boys denominaba “Sinfonías para Adolescentes”, con todos los condimentos y adelantos tecnológicos brindados por la tecnología actual. No hay que olvidar que todo el arsenal de recursos desplegados en el estudio de grabación, que son muchos y muy atractivos, son sólo un agregado extra, un poco de almíbar auditivo ya que las canciones de Yoshimi Battles the Pink Robots se sustentan por si solas y podrían funcionar a la perfección con una voz y una guitarra acústica.

El balance entre experimentación y clasicismo pop es otro de los puntos clave, cuando las secciones instrumentales mas disparatadas parecen estar a punto de caerse a pedazos, aparece una canción inolvidable como sucede en los primeros compases de "In the Morning of the Magicians", una brisa de aire fresco que contrasta cierta brusquedad producida por la búsqueda sonora del anterior. Lo mismo pasa después del paseo intergaláctico que propone "It’s Summertime", cuando los primeros acordes de "Do You Realize??" nos dejan vislumbrar una de las grandes canciones en lo que va del siglo. No estaría fuera de lugar en cualquiera de los grandes discos de Neil Young de la década del setenta, de hecho la voz de Wayne Coyne tiene mas de un punto en común con el canadiense.

Freak Out de Zappa, Sgt. Peppers o Skylarking de XTC tenían grandes pretensiones conceptuales como punto de partida, pero al igual que lo que sucede en aquellos discos legendarios, en Yoshimi… aquel criterio conceptual es difuso y puede reconocerse en apenas cuatro o cinco canciones. Igual funciona como unidad, tiene sentido escucharlo completo. Se va perfilando lentamente como un clásico, como un mojón a superar y seguramente, muchos están en sus habitaciones intentando aprender las canciones o maravillándose con las sorpresas sonoras que deparan los Flaming Lips en esta entrega.








Escuchar online en YouTube o en Spotify.







Chequear también:

The Flaming Lips - The Soft Bulletin
Mercury Rev - Deserter's Songs
Spiritualized - Ladies and Gentleman, We're Floating In Space