lunes, 15 de junio de 2026

The Divine Comedy - Victory for the Comic Muse


¿Qué pasa con los solistas? Para algunos debe ser tema tabú. Robert Smith no tiene un sólo disco como solista, igual The Cure es, fué y será SU banda. Otro ejemplo, con variantes, sería el de Bill Callahan, que grabó unos veinte discos a los largo de dos décadas, con Smog. Banda formada por él y los que lo ayudaban a grabar en el momento. Recién en el 2007 decide poner su nombre en la tapa, con Woke on a Whaleheart. Nunca entendí muy bien esos que nacen siendo solistas, que las primeras canciones editadas ya salen bajo ese formato. Elvis Costello sería un ejemplo. Leonard Cohen, Caetano Veloso. Esos no "hicieron las inferiores" en bandas loser que no lograron más que un poco de ruido antes de desaparecer por completo. Elliott Smith vendría a ser uno de esos. Los más comunes serían los que se cortan solos después de haber tenido éxito o trascendencia con una banda, Paul Weller, los cuatro Beatles, Spinetta, está lleno de casos.

Este vendría a ser un caso parecido al que mencionamos en primer lugar, seguramente tuvo su bandita adolescente, pero a Neil Hannon se lo conoce por haber sido siempre el alma máter de The Divine Comedy, banda que tuvo éxito con su segundo LP, Liberation, cuando el brit pop era un hervidero de actividad, dandolé de comer a la infame prensa amarilla inglesa, rescatando a nivel estético la música de sus héroes de una o dos generaciones anteriores. A ellos se los metió dentro de la misma bolsa pero no tenían mucho que ver, acá la cuota humorística, flemático-europea, estaba aumentada al límite. Menos miedo al ridículo, si había guiños al pasado eran llevados un extremo muy bien balanceado, es ese que si se cruza termina en bochorno.

El título de este, noveno trabajo de estudio, hace referencia al debut, Fanfare for the Comic Muse, del '90, obra ninguneada por Hannon por tener poco que ver con es resto de lo que fue su producción. En el librito y en el documental que se hizo sobre la grabación, se hace enfasis en el método que se uso para grabarlo, a la vieja escuela, en cinta. Con la banda tocando en vivo en el estudio sin ningún tipo de artificios, agregando solamente la orquesta en sesiones aparte. Por suerte Victory for the Comic Muse se defiende solo, es Divine Comedy clásico, puro, sin sonar repetitivo, no es refrito, a pesar de que la identidad que tienen, muy marcada, está presente en cada uno de los temas.
Que en este planeta temazos como "Mother Dear" (con los mismos cuatro acordes de siempre) o "Party Fears Two" no hayan sido hits radiales a nivel mundial habla mal de nosotros, de la humanidad y la famosa apatía propia de esta era, de los últimos quince o veinte años. Por suerte quedan bandas como Divine Comedy y personas como Neil Hannon, que parecen no dejarse vencer por estas cuestiones.    





Escuchar online en YouTube o en Spotify.





Chequear también:

The Divine Comedy - Fin de Siècle
The Divine Comedy - Regeneration
The Divine Comedy - A Short Album About Love




No hay comentarios: