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viernes, 28 de marzo de 2025

Neil Young - Chrome Dreams II


"Escuchá! Es re Neil Young... te tiene que gustar". Apenas escucho ese tipo de afirmaciones un sentimiento de urgencia fisiológica sacude mis entrañas y dispara una suerte de alarma defensivo-criminal. Es ahí cuando tengo que reprimir algo del tipo "entonces pongamos Neil Young... que más dá, tío!". Nadie hace Neil Young mejor que él, no hay vuelta que darle.

Los primeros compases de "Beautiful Bluebird" alivian cualquier tipo de tensión, fuera los prejuicios... adentro el disfrute auditivo. Esta ya la cantó mil veces, con ligeras variantes, es "Out On the Weekend", es todo Harvest Moon y más cerca Silver & Gold o Prairie Wind. Tres acordes, acústicas, mirada perdida en el horizonte y ningún tipo de pretensión o trascendecia artística. Cantar. Tocar una canción. Esto él lo puede hacer de cualquier modo, con cualquier maquillaje y siempre voy a sonar convincente. 

Chrome Dreams tiene su propio mito, una figurita difícil, uno de esos rompecabezas discográficos que uno ya no tiene ni tiempo ni ganas de desentrañar. Creo que las canciones vienen de los setenta. No se editaron y más tarde resurgen a mediados de los noventa, en un pirata. Hace poco de manera oficial. Algo así como Mirron Man de Beefheart o el primero de Motörhead. 

La estrellita de esta secuela, que no tiene mucho anclaje con su predecesor en realidad, sería "Ordinary People", una excursión épica de casi veinte minutos de esas que enamoran a un sector de fans de Neil Young. "Cortez the Killer", el enorme "Change Your Mind" (de Sleeps With Angels) "Like a Hurricane"... viene por ahí la mano. Están prendidos fuego, sobre todo los solos de guitarra, esos tan característicos, epilépticos y anti-técnica, un sello de la casa se podría decir. Tiene el sonido de un disco muy celebrado, que a mí nunca me terminó de convencer y es Freedom, de fines de los ochenta. Viene  a redimir una etapa como mínimo errática. Infame por el juicio que le hizo David Geffen por hacer discos fuera del estilo Neil Young, como si alguna vez hubiese obecido alguna otra cosa que no sea su musa.

"Shed Your Light" y lo que viene de ahí en adelante entra en lo que podríamos llamar Neil Young by Numbers; sin sorpresas ni bochornos (los ha hecho y de todo tipo) tocado con esa manera tan relajada y desafiante -del tempo, sobre todo- que tiene Ralph Molina, el batero histórico de Crazy Horse. También están Rick Rosas, Ben Keith y en "Ordinary..." sale el viejo y querido Frank "Pancho" Sampedro, esa gente que se ha bancado infinidad de desplantes y colocaciones en el freezer. Los caprichitos de Neil Young, vamos... al igual que Chrome Dreams II, lo podemos meter ahí, sin miedo.
Encaja bien. 






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jueves, 3 de septiembre de 2009

Neil Young & Crazy Horse - Zuma


Es así de simple: todos los discos que sacó Neil Young en la década del setenta son imprescindibles. Quienes admiren al domador de tormentas eléctricas, al cantautor rural de aire folkie o al combatiente de demonios internos, los lenguajes que usó el canadiense a lo largo de aquella década, tienen mucho material para disfrutar. Incluso sus escarceos con Crosby, Stills y Nash tienen aportes interesantes.

Siguiendo la trilogía compuesta por Time Fades Away, Tonight's the Night y On the Beach, un periplo teñido de tristeza y música utilizada como vehículo para exorcizar los dolores de alma, apareció Zuma, un trabajo menos torturado, más liviano si se quiere, con sus momentos de oscuridad, como de costumbre.

Con Frank “Poncho” Sampedro reemplazando al fallecido Danny Whitten en guitarra, Neil Young reagrupó a los Crazy Horse y grabó Zuma en condiciones más saludables que en sus trabajos inmediatamente anteriores, el resultado, como suele ser, se nota en los surcos.

"Don't Cry No Tears" es el tema elegido para empezar y es un perfecto ejemplo del tipo de canción y el sonido que predominaría en el resto del disco. Es una base simple, con el típico sonido rockero de Crazy Horse, se emparenta directamente con lo que habíamos escuchado en Everybody Knows This Is Nowhere, donde detrás de una alegría aparente se esconde una melancolía que siempre dice presente cuando hablamos de Neil Young: “Cuando toda el agua se ha ido hay una sensación que persiste, viejo amor sincero, no es tan difícil de ver”. Cuando empieza "Danger Bird" la atmósfera es amenazante, pero no hay fantasmas acechando en este caso, es un juego con las típicas baladas de asesinatos y un amor que ha dejado de ser. Las guitarras se trenzan en verdaderos duelos, como para dejar claro que la banda era un todo y que estaban de vuelta en su mejor forma. El momento de reposo llega de la mano de "Pardon my Heart" y es también el lugar para la reflexión por el amor perdido y el agradecimiento por lo vivido. El recurso elegido para condimentar son los instrumentos acústicos, el clima gentil y apacible con un resabio de gospel en el estribillo, con sus coros femeninos. "Looking for a Love" es un country rock típico, con excelentes armonías vocales, tiene un aire a diversión, a “juntémonos a tocar” sin mayores prolegómenos y es fácil revivir la atmósfera distendida de los músicos en el estudio, riéndose al final de la toma. En la misma línea está "Barstool Blues" una de esas canciones a medio camino entre la amargura y la sonrisa a medias, con un dejo de borrachera trasnochada, el protagonista está casi obsesionado con su objeto de deseo; “Te vi en una pesadilla y te veo en mis sueños. Y pueden pasar mil años hasta que sepa lo que eso significa”.

En "Drive Back" aparecen esos riffs insistentes y corrosivos que tan bien le sientan a Crazy Horse, a la manera de "Cinnamon Girl", "When You Dance I Can Really Love" o el posterior "Hey Hey, My My" (aquella canción-manifiesto del legendario Rust Never Sleeps). La que quizás sea la pieza más memorable de Zuma está casi al final, antes de "Through My Sails" y es nada más y nada menos que "Cortez the Killer", en donde Young, como ha hecho varias veces, toma partido por una causa, de forma clara y directa. En este caso se pone en la piel de un indio que está viendo la llegada de los conquistadores al nuevo continente, destruyendo todo a su paso, los miembros de su familia han muerto y no es mucho lo que le queda por contar. Es un mar de guitarras eléctricas que se entrecruzan en un tiempo lento, algo macabro. "Cortez…" se convirtió casi de inmediato en un clásico de las presentaciones en vivo de Neil Young y los Crazy Horse, extendiéndose por diez minutos (e incluso más), dando lugar a fogosas improvisaciones. Como nota de color se puede agregar que The Church grabó una excelente versión en su disco de versiones A Box of Birds.

Es importante recordar que, a principios de los 90's Neil Young no tenía la estutura que hoy ostenta. La llegada del CD como nueva tecnología trajo como consecuencia la disponibilidad de su catálogo que estaba -hay que decirlo- algo relegado. Fué coronado como "El Padrino del Grunge" al detectarse clarísimas influencias en la música de las bandas de aquel entonces, sobre todo de su faceta más eléctrica. Así fué como recuperó público y prestigio tras una década -los 80's- más bien errática. Volviendo a Zuma, se trata de un triunfo dentro de su humildad, la falta de concepto unificador o idea rectora que unifique las canciones termina jugándole a favor, es uno de los casos en que la ausencia de pretensiones hacen que el todo se beneficie, es una colección de canciones muy buenas y punto, con eso basta y sobra. En este caso, por supuesto.

Neil Young seguiría dando golpes bruscos de timón a su carrera, mostrándose interesado en el movimiento punk que se asomaba a la vuelta de la esquina y jamás abandonaría su actitud curiosa, el espíritu de eterno adolescente, listo para la sorpresa, abierto a los cambios. En definitiva; las virtudes en las cuales se apoya su carisma inextinguible.








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lunes, 26 de febrero de 2024

Neil Young - Tonight's the Night


Iría a parar a la categoría "Actos de heroísmo". O dependiendo de la óptica podría ser "Grandes Suicidios Comerciales", ejemplos de no seguir por el camino fácil, por aquel que todos esperaban. Después de la pegada que fué Harvest, en donde Neil Young vendió mucho por primera vez, podría haber explotado esa veta, pero no, no fué así. En seguida vino la película Journey Through the Past, una especie de retrospectiva fumeta que no convenció a nadie. Ahí nomás encaró lo que algunos llaman "The Ditch Trilogy". En palabras del canadiense: "vi que la cosa se iba a poner aburrida, así que en vez del camino agarré por la zanja".

Así fué como vino el primero de la serie, el LP en vivo Time Fades Away, que en realidad estaba compuesto por canciones nuevas. Ahí ya se veía cómo iba a venir la mano de ahí en más. Siguió On the Beach, uno de esos que hoy todos reivindican, vale recordar que estuvo años descatalogado y no se reeditó en CD, a instancias del mismo Neil. Acá la prolijidad y amabilidad de "Heart of Gold" se ausentaba, era otra historia. Temas largos con poca -o nula- posibilidad radial, letras quejosas y retorcidas y mucho olor a porro. De repente muere Danny Whitten -de los Crazy Horse- por sobredosis de heroína y al líder le pegó y muy fuerte. Algo parecido pasó con Bruce Berry, plomo de la banda y amigo personal. Es mencionado en el tema que da título, uno de esos que todavía hoy suelen escucharse en vivo en los conciertos; “a la noche, cuando todos se habían ido, agarraba mi guitarra y cantaba una canción que era tan real como largo el día”

Los temas de Tonight's the Night destilan tristeza, amargura, decepción. Es un disco único. En "Borrowed Tune" ("estoy cantando esta melodía prestada, que agarré de los Rolling Stones") hay pifies de todos colores, notorias desafinaciones vocales, se nota que fué grabado en un estado... alterado. Que haya decidido sacarlo igual, no corregir los errores fué algo -creo- inédito. Sentimiento y performance por sobre prolijidad y precisión. Valentía antes que nada. ¿Cómo habrá sido escuchar "Speakin' Out" o "Tired Eyes" en aquel entonces? Toda una experiencia, algo nuevo, chocante, distinto. “Roll Another Number” bien podría considerarse música country, pero en una onda que poco y nada tenía que ver con lo que salía de Nashville, la máquina de hacer chorizos del estilo. "Come On Baby Let's Go Downtown" es el rock podrido que no podía faltar, lo canta el propio Whitten y patea como un burro.

Así cerraba el primer lustro de una década antológica en la carrera de Neil Young, después vendría Zuma y el abrazo que fue Rust Never Sleeps, en plena época de punk rock, new wave y cambio de paradigma. El espíritu de Tonight’s the Night (y la infame trilogía en general) seguiría latiendo en el corazón de su autor para siempre. Y en su música, claro.






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Neil Young & Crazy Horse - Re·ac·tor
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martes, 6 de marzo de 2007

Neil Young - Living With War


Escuché algunos comentarios medio ridículos con respecto a Neil Young. Que hace siempre lo mismo, que le escribe canciones a su guitarra, que ya está viejo, etc. Pero... que bueno llegar a viejo de esa manera!!!
Lo cierto es que mientras que varios eligen callarse y no hablar demasiado al respecto, el se despachó con un disco de protesta, anti-stablishment, cargando las tintas contra Bush y toda su corte de "masters of war", en un disco furioso, guitarrero y como novedad musical, acompañado por un coro de niños que, por primera vez -o casi- queda bien, no es un pastiche como suele ser este tipo de decisiones.

Lo mejor es que no es un panfleto barato, sino que todo pasa por el "filtro Neil Young", de proponer mas que condenar y con una visión del mundo llena de esperanza y de amor por la humanidad. Las canciones en sí no tienen desperdicio, y por mas que no tengamos la menor idea de qué es lo que está diciendo es completamente disfrutable de punta a punta, con la excepción del coro final que es mas que nada para reforzar el concepto del disco (el tema "América"). No como otros discos conceptuales donde la carga está puesta demasiado en el concepto y las letras, con este podés agarrar la ruta y pasarla muy bien por que las canciones están en la vena de Ragged Glory, aquel disco que marcó un retorno despues de unos 80's mas bien flojitos y le hizo ganarse el apodo-cliché de "Padrino del Grunge". O sea; no hay concepto que valga si las canciones no se la bancan y por suerte este no es el caso.

También es importante remarcar que este disco salió a unos pocos meses de la aparición de Prairie Wind, un disco calmo y reposado, mayoritariamente acúsitico e introspectivo, lo que denota una lucidez envidiable para un tipo de 60 y pico, que paso por todas las drogas y turbulencias propias de su generación y también que en plena época del download, cuando casi nadie compra discos, lo subió a su sitio web para escucharlo enterito de punta a punta, lo que demuestra que quiere que lo escuche todo el mundo y que la causa tenga llegada. ¿Demagogia y oportunismo? ¿Cuantos millones de dólares tiene Neil Young? ¿Realmente necesita hacer esto para ganar credibilidad? Sinceramente no creo que le haga falta nada de esto. Y Neil... mientras sigas siendo coherente con vos mismo y hagas canciones que contribuyen a hacer de este mundo un lugar menos inhóspito, vamos a seguir comprando tus discos y podrás escribirle canciones a tu guitarra, a tu alfombra y a tu abuelita. Neil... Long May You Run!!!!

Uno de los ridículos argumentos que esgrimieron los detractores (por que el disco causó bastante revuelo) fué el siguiente: "él ni siquiera es ciudadano norteamericano, es canadiense", cuando en realidad vive ahí hace mas de cuarenta años y tiene varios hijos norteamericanos. Absurdo.





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Buffalo Springfield - Buffalo Springfield Again
Neil Young & Crazy Horse - Everybody Knows This Is Nowhere
Crosby, Stills, Nash & Young - Looking Forward





lunes, 4 de julio de 2016

Neil Young - Silver & Gold


El rey de los golpes de timón, un tipo que siempre hace lo que no se espera de él. Aunque se podría decir que a esta altura, eso mismo que siempre lo caracterizó, ya se volvió previsible, una discusión que dejaremos para otro momento. Nadie en su sano juicio puede discutir que hace lo que se le viene en gana y que, con todos sus méritos al día de la fecha, no se le puede ir con reproches. Lo tomás o lo dejás, así de simple.

Silver & Gold, el primer disco de este milenio, se inscribe en la categoría “disco folkie acústico” al estilo de Comes a Time, Harvest Moon o el cuestionado -injustamente- Old Ways. En su momento recibió críticas más bien adversas, incluso en una era en que no son muchos los que se animan a hacer comentarios negativos sobre un artista de su estatura, sobre todo en los medios “oficiales”, que todos sabemos cuáles son. Los palos venían por el lado de que las canciones no estaban a la altura del inmenso legado de Neil Young, que no “rockeaba” lo suficiente, que la instrumentación era demasiado simplona, que las letras eran pedestres y hablaban de una idea de felicidad doméstica, algo que suele irritar a ciertos escribas de nariz parada. Como suele suceder, lo que a muchos molesta para otros son virtudes y en esta última postura estamos, por supuesto.

Hay que ser valiente para hacer un disco como Silver & Gold, carente de cualquier tipo de pretensión artística, de concepto grandilocuente o ínfulas de innovación. Hay que bancársela para hacer una letra como “Good to See You” o “Daddy Went Walkin’”, en donde la idea es festejar esos pequeños momentos que tiene la vida y que suelen pasar desapercibidos. En “Buffalo Springfield Again” canta que añora juntarse a tocar con sus viejos compañeros de andazas de la década del sesenta y, a pesar de que en realidad fue el propio Neil quien boicoteó más de un intento de reunión, uno no puede menos que creerle cuando la música es un delicia auditiva y crea una atmósfera de calidez y arropamiento. Eso es lo que consigue este disco, sin el menor esfuerzo, algo que hemos visto fracasar en manos de otros artistas. Tiene grandes joyas como “Distant Camera”, el enorme “Razor Love”, el tema que da título, la extremadamente dulce (sin ser empalagosa) “Horseshoe Man”, una balada de piano preciosa o el encargado del cierre; “Without Rings”.

Silver & Gold salió un poco después del malogrado disco reunión Looking Forward, con sus viejos colegas Crosby, Stills y Nash, donde otra vez lo acusaron de guardarse sus mejores canciones y sabotear el proyecto. Como bien dijimos, a esta altura del partido, con todo lo que nos ha dado, Neil Young es inimputable.







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Neil Young - Harvest
Bob Dylan - New Morning
Neil Young - Prairie Wind



miércoles, 14 de octubre de 2020

Neil Young - It's a Dream




Tiene algo que nadie tiene. Pensándolo bien quizás haya algunos que también tengan la magia de Neil Young, pero él es único.

Me acuerdo cuando salió Prairie Wind y tuvo críticas tibias, lo consideraban un buen disco y no mucho más, para mí es extraordinario y esta es LA canción.

Es un hombre grande reflexionando sobre lo que todos pensamos. Lo rápido que pasa el tiempo, cómo se puede disfrutar de las pequeñas cosas y hasta se permite una licencia poética sencilla; la vida es un sueño y se está desvaneciendo.

En manos de otro compositor podría sonar trillado y hasta aburrido pero Shakey tiene una sensibilidad especial, logra comunicar mucho y sin demasiados recursos. Usa una orquestación un poco obvia pero en la canción queda bárbaro, suma. Conmovedor. Cien por ciento Neil Young.




Hay una hermosa versión en vivo y se puede ver acá.






Encontrala originalmente en:
Para mí este es el último gran disco de Neil Young, Psychedelic Pill lo escuché y me pareció bien pero la última vez que me conmovió en serio fué acá. Vendría a formar parte de sus discos íntimos y acústicos, como Harvest, Comes a Time, Harvest Moon y Silver & Gold. Esos que son un cariño al alma.
Prairie Wind (2005)







miércoles, 5 de febrero de 2025

5 Canciones 5: The Silencers, Ride, The Church, Neil Young y Wreckless Eric


One Inch of Heaven
The Silencers

Tercer disco de The Silencers, a quienes ya hemos nombrado porque descienden de Fingerprintz y hasta regraban un tema de esa época acá. La banda es rara, no se parece a lo que andaba dando vueltas y este, encargado de darle cierre al lado A, tiene algo que lo emparenta con su título. También tiene cierto con las canciones que pelaba el gran Neil Finn, en la primer etapa de Crowded House. Melodías impecables, mucho sentimiento y cierta sofisticación a la hora de grabar, producir y arreglar.

Aparece originalmente en: Dance to the Holy Man (1990)


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Birdman
Ride

Para la época de Carnival... ya estaba todo mal. Los dos compositores del grupo estaban enfrentados a muerte, así que ponían los temas de Gardener en una cara y los de Andy Bell en la otra. ¿Harían un sorteo o jugaban a la ruleta rusa para ver a quién le tocaba empezar? Después de esos dos discazos que fueron Nowhere y Going Blank Again, salen con este, que tiene un tufillo medio conservador, yendo a buscar a los Byrds y la gran música de los sesenta. Los eternos "modernos" se rieron de ellos. Cada loco con su tema diría Serrat.

Aparece originalmente en: Carnival of Light
(1994)
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My Little Problem
The Church

Golpe bajo, antirreglamentario casi. Con el corazón en la mano, una de las especialidades de Steve Kilbey. Exponerse y mostrarse desnudo, frágil y asquerosamente humano es algo a lo que no todo el mundo se atreve. El líder de The Church pasó varios años enganchado a la heroína y, a pesar de eso, nunca dejó de componer y sacar discos. Acá se confiesa descarnadamente, como ya había hecho Lennon en su debut solista o Alex Chilton en el tercero (y último) de Big Star. "Algunas persona ya no vienen por mi pequeño problema y escuché que tipo de arriba no atiende el teléfono. Me pregunto si él tendrá este problema también". Y de repente llega el estribillo. Nada menos que ESE estribillo.

Aparece originalmente en: Sometime Anywhere (1994)

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Lost In Space
Neil Young

Hasta hace algunos años había cuatro o cinco discos que no estaban editados en CD. Al parecer el mismo Neil Young se resistía. Si mal no recuerdo eran On the Beach (insólito) Time Fades Away, Journey Through the Past y este, Hawks and Doves. Que es el que sigue después del histórico Rust Never Sleeps. O sea que acá hay otro golpe de timón, cuando todavía no lo hacía tan seguido. Un disco menor en más de un sentido, fumeta al máximo, a medio terminar (o eso parece al menos) "Lost In Space" tiene un clima de ensueño marihuanero que está bueno. Qué es lo que hacen los coros de niños ahí al final nunca lo sabremos. Un detalle, una nota de color.

Aparece originalmente en: Hawks & Doves (1980)

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Let's Go to the Pictures
Wreckless Eric

Frenético arranque de pub rock, o como quieras llamarle a este arrebato adrenalínico de una de las figuras representativas del legendario sello Stff Records. Salía de gira con Costello, Nick Lowe y toda esa banda de borrachines encantadores. Cuando dice eso de "vayamos al cine, podemos ver un film" hay que ver cómo pronuncia la palabra final, es genial. Con dos amigos que ya no están lo poníamos siempre y nos cagabamos de risa. Y bailábamos, de más está decirlo.

Aparece originalmente en: Big Smah (1980)


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lunes, 5 de enero de 2026

5 Canciones 5: Cracker, Divine Comedy, Neil Young & Crazy Horse, Ian McCulloch y Roky Erickson


Big Dipper
Cracker

Esto es Cracker, por si alguno no se acuerda: la banda que armó Dave Lowery cuando se separó Camper Van Beethoven. Se trató de un proyecto de corte más clásico. Nadie esperaba que alguien que hasta entonces había hecho canciones medio en joda entregara, de repente, algo con el sentimiento tan a flor de piel. Es impresionante la lentitud que tiene esta canción y, sin embargo, cómo funciona: cómo te lleva, sin apuro, a la profundidad exacta a la que quiere llegar. 


Aparece originalmente en: The Golden Age (1994)

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Generation Sex
The Divine Comedy

Originalmente aparece en Fin de Siècle, de la primera época, cuando todavía estaban terminando de hacerse conocidos, aunque Neil Hannon ya tenía una identidad muy clara. "Generation Sex" tiene algo tan canchero que termina ganándote por su propio peso. Lo que esta canción tiene —y que quizá otras no— es una serie de arreglos instrumentales increíbles. Hay un momento, una especie de giro musical, una subida de tono que hace que la canción se eleve de golpe, a la estratosfera. No por nada es considerado uno de los grandes temas de The Divine Comedy.


Aparece originalmente en: Fin de Siècle
 (1994)

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Days That Used to Be
Neil Young & Crazy Horse

Ragged Glory es, fue y será el disco por excelencia de guitarras para tocar arriba. Es increíble lo entretenido que resulta: sencillo, directo, rockero... lo tiene todo. ¿Qué hace que algunas canciones queden más que otras? Al final del día, la melodía. "Days That Used to Be" tiene una increíble, capaz de hacer olvidar —o dejar pasar— que la letra es un poco sensiblera y quizá podría haber sido más contenida. Pero Neil Young es así: no va a ocultar lo que siente para que alguien piense una cosa u otra sobre su obra.


Aparece originalmente en: Hard Line (1985)


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Playground and City Parks
Ian McCulloch

Todos los que lo conocemos Echo & the Bunnymen sabíamos que había un costado sensible en Ian McCulloch. Basta recordar canciones como "Rust" o, se me ocurre, "Nothing Lasts Forever". Pero nadie imaginaba que pudiera tener el corazón tan roto como para hacer un disco entero en esta vena, es lo que llena de soledad Slideling. Transmite un nivel de tristeza tan grande que es imposible no caer en el embrujo, que no te afecte de un modo u otro.


Aparece originalmente en: Slideling (2000)


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Be and Bring Me Home
Roky Erickson

Me atrevo a decir que solo de alguien como Roky Erickson se puede editar algo así: una colección de demos acústicos de canciones que no aparecieron en otros discos, grabadas con un nivel de precariedad asombroso. Pero el corazón de este hombre es tan inmenso, que en su caso vale la pena escucharlas. De otro artista, quizá, no nos tomaríamos la molestia; viniendo de Roky, sí. Esta canción la volvería a grabar más adelante, en el disco que hizo con Okkervil River, pero acá aparece en su forma más cruda: pura tristeza descarnada, sin filtro.


Aparece originalmente en: Never Say Goodbye (1999)


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viernes, 15 de junio de 2012

5 Canciones 5: Neil Young


Broken Arrow

Acá mete mano el gran Jack Nietzche como productor, para darle cierre a este disco y a uno de los grandes temas de la corta carrera de Buffalo Springfield. Neil Young tenía apenas un poco más de veinte años y ya mostraba evidentes signos de genialidad. Esto es una especie de mini-ópera sobre la vida, la muerte, el paso del tiempo y demás cuestiones trascendentales. ¿Que habrán pensado Stills o Richie Furay al ver que no podían llegarle ni a los tobillos a algo como esto?

Aparece originalmente en: Buffalo Springfield Again (1967)

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Running Dry (Requiem for the Rockets)

Todavía hoy toca en vivo tres o cuatro temas de Everybody Knows This Is Nowhere. Parece haberse olvidado de este. Nosotros no. Lento, oscuro, melancólico y con unos arreglos de violín gitano increíbles, mucho antes de Desire, de Dylan. Hay quienes dicen que este es un saludo a los Rockets, así se llamaba la banda que lo acompañó por primera vez acá y que después sería leyenda: Crazy Horse.

Aparece originalmente en: Everybody Knows This Is Nowhere (1969)


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Four Strong Winds

Otro disco relativamente olvidado cuando se habla del Neil Young más acústico y tranquilo, con un un nivel similar a Harvest, Prairie Wind, etc. Acá habla de amor y de lo que se consigue a través de una relación. La vocecita que se escucha haciendo coros es Nicolette Larson, nada que envidiarle a Emmylou Harris.

Aparece originalmente en: Comes a Time (1978)


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One of These Days

Un chistecito nunca viene mal. "Algún día voy a tomar coraje y le voy a escribir una carta larga a todos los buenos amigos que he conocido, uno de estos días y no creo que tarde mucho". ¿Qué mejor que una canción para agradecer? Y si encima la canción es hermosa... cierra por todos lados. Podríamos haber elegido cualquier otra de Harvest Moon, enorme en su humildad.

Aparece originalmente en: Harvest Moon (1992)


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Love and War

Famoso por tomar decisiones raras, esta no es la excepción. Se junta con un productor (Daniel Lanois) y hace exactamente lo opuesto a lo que podríamos haber esperado. Un disco que es una catedral sonora construida solo con una voz y una guitarra. En esta reflexión espontánea, que hasta parece improvisada, lo único que debe haber hecho Lanois es apretar "REC". Atención especial para el riff estilo spaguetti western.

Aparece originalmente en: Le Noise (2010)


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miércoles, 3 de agosto de 2022

5 Canciones 5: Lemonheads, Sergio Pángaro y Baccarat, Buzzcocks, Mad Season y Neil Young


I'll Do It Anyway
The Lemonheads

Este disco, sexto de los Lemonheads, sigue más o menos la fórmula (muy exitosa) de su predecesor, It's a Shame About Ray, el que traía la versión de "Mrs. Robison", que fué agregada al disco después de pegarla de manera estrepitosa. Acá Evan Dando pela su faceta folkie, con esos estribillos indelebles, su fanatismo por Gram Parsons y la canción de tres o cuatro acordes. Pegadizo, infalible.

Aparece originalmente en: Come On Feel the Lemonheads (1993)

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Cómo hacer un hit
Sergio Pángaro y Baccarat

"Viaje por el mundo Baccarat, sin turismo ni turistas". Aparentemente, después de lograr dicho éxito... "viajaría de verdad". Necesitaría de una coreografía buena y un ritmo contagioso, el asunto es que... "todavía no se me ocurrió ESA frase". Incluso confiesa que, llegado el caso, "dejaría de criticar lo popular". ¿Canchero por demás? Y... puede ser, las ojeras de Pángaro denotan que hay mucha noche detrás de ese crooner / vampiro / dandy decadente.

Aparece originalmente en: En Castellano...! (2003)


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Harmony In My Head
Buzzcocks

Estos sí que llevaron la energía de los Ramones a otro escalón, otra esfera. Tenían un nivel de musicalidad y estudio de la música popular asombrosos. Acá hay una velocidad desquiciada y unas guitarras filosas, pero la canción es muy pop, super pegadiza. Tiene ese recurso de usar una voz podrida y gritona en las estrofas para contrastar con un estribillo cantado dulcemente, con una melodía de impecable factura.

Aparece originalmente en: 7", Single, 45 RPM (1979)

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Long Gone Day
Mad Season

Supergrupo con miembros de Pearl Jam, Alice In Chains, Walkabouts y Screaming Trees. Vaya atmósfera pesada la de estos pibes en Seattle, todos heroinómanos, haciendo una música oscurísima, creo que la mayor virtud de toda esta movida es que no había nada fingido, esto era lo que les salía, con el cóctel (peligroso) que llevaban en la sangre. Le costaría la vida a más de uno. Acá canta Mark Lanegan, al igual que en otros temas del único disco que llegaron a hacer, quien en aquel entonces ya había sacado dos discos como solista, The Winding Sheet y Whiskey for the Holy Ghost.

Aparece originalmente en: Above (1995)


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Last Dance
Neil Young

Histórico. Acá Neil Young empieza algo que sería una marca registrada en su carrera; los cambios bruscos de dirección. Pensar que esto viene después de Harvest... Time Fades Away es el primero de la infame "Trilogía de la zanja" (podría ser "la cuneta" o "el foso") compuesta además por On the Beach y Tonight's the Night. Dejando de lado la perfección, que ya a esa altura se podía lograr en un estudio de grabación, optando por la espontaneidad, incluyendo errores que en algunos casos son muy evidentes. La música sale ganando. Esto inventa una manera de concebir el rock and roll. Hubo varios que recogieron el guante.

Aparece originalmente en: Time Fades Away (1973)

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lunes, 24 de febrero de 2014

Neil Young & Crazy Horse - Change Your Mind



Cuando conocí este tema hice lo de simpre; tratar de hacérselo escuchar a la mayor cantidad de personas posible. Algunos se interesaron pero nunca me voy a olvidar del amigo que me dijo "las zapadas de Crazy Horse ya no son lo que eran".

Me pareció el típico gesto de melómano que siempre está descartando muchas veces -incluso- antes de escuchar algo. Claro, sí, es cierto, no es el fuego juvenil de Everybody Knows This Is Nowhere y ni siquiera tiene la frescura de las zambullidas épicas de fines de los setenta... ¡por suerte!

Los solos de Neil lastiman, la banda maneja matices de esos que llegan con los años, van y vienen, atacan, descansan. La letra es una suerte de diatriba anti-suicidio. Y el estribillo, ESE estribillo.









Se puede escuchar -y ver- en YouTube.







Encontrala originalmente en:
Cuando Kurt Cobain citó la famosa frase de "Hey Hey, My My", de Rust Never Sleeps, "es mejor arder que desvanecerse" en su última carta, Neil Young sintió que le tocaban una fibra sensible y reaccionó con el que probablemente sea el último gran disco del canadiense.
Sleeps With Angels  (1994)





lunes, 23 de junio de 2014

5 Canciones 5: de vuelta al año 2000


To Us
Tex Perkins

Cigarrillos, whisky, corazones rotos, más cigarrillos y más whisky. De eso va el primer tema (y el resto del disco) de Dark Horses, del gran Tex Perkins, quien supo militar en The Cruel Sea y los Beasts of Bourbon. Como solista es otra cosa, más calmo, menos apurado, menos enojado pero más melancólico, sórdido y oscuro. Coros de chicas al fondo, clima siniestro... TEMAZO.

Aparece originalmente en: Dark Horses (2000)

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El alma en la barca
Massacre

Dándose maña para estar al día con lo que estaba pasando en el resto del mundo, los Massacre se mandan con una de esas canciones de guitarras fuertes al estilo Dinosaur Jr. / Teenage Fanclub pero siempre terminan sonando a ellos mismos. Es la voz de Walas que apela a sus matices, al registro grave y al alto en el estribillo. El contraste queda bien. Esta en realidad va con trampa porque había sido grabada antes, para Juguetes para olvidar, pero quedó afuera del disco, finalmente.

Aparece originalmente en: Singles + Covers + Rarities (2000)


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Razor Love
Neil Young

En el disco de estudio número veinticinco (¡25!) de Neil Young está esta pequeña joya, una de las grandes canciones de amor sin pretensiones del canadiense. Supuestamente había sido compuesta varios años antes y decidió revivirla para este disco porque tenía mucho que ver con el tono acústico y reposado del resto de las canciones. Cuando Neil es modesto y no se mete en conceptos pretenciosos (y falibles) es sencillamente conmovedor.

Aparece originalmente en: Silver & Gold (2000)


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Have You Heard the News Today?
Cosmic Rough Riders

Estos pibes no pueden ser más hippies, más "buena onda". El disco -de entrada- se llama Disfrutá del rayo de sol melódico (o algo así) pero nadie les va a discutir que son muy hábiles para armar y arreglar las canciones. Coros en armonía, guitarra de doce cuerdas, melodía pegadiza... nada nuevo bajo el sol pero cuando está tan bien hecho, imposible resistirse. Nunca volvieron a alcanzar el semi-éxito de este disco.

Aparece originalmente en: Enjoy the Melodic Sunshine (2000)


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Truth Doesn't Make a Noise
The White Stripes

Jack White ya sacaba ases de la manga a la altura de este, el segundo disco de estudio de los White Stripes, cuando todavía no la habían pegado a nivel mundial. Acá se calza el traje de cowboy irredento y con un riff de guitarra malvado y un pianito de dos mangos al estilo Morricone te incrusta en la cara un temazo de esos que ya no parecen salirle tan naturalmente.

Aparece originalmente en: De Stijl (2000)


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lunes, 1 de enero de 2024

5 Canciones 5: Cafrune, Kris Kristofferson, Boney M, Danny and the Champions of the World y Rory Gallagher


Mandinga abrime la puerta
Jorge Cafrune

De esos que "entran por el nombre". "Mandinga abrime la puerta"... podría haber sido una colección de eructos y pedos en La menor e igual hubiese comprado. Bueno, no tanto en realidad, una exageración nunca está de más. Robert Johnson y el cruce de caminos pero bien al sur, en el culo del mundo. El tipo le pide a Mefisto que lo ayude; "llegué hasta la salamanca (*) pa' verme con Lucifer, dame suerte para el juego, mucha dicha en el amor". Por curiosidad me fijé en discogs.com y este LP está editado en Argentina, Uruguay (logicamente) España y Holanda. El Turco sabía un par de cosas.

Aparece originalmente en: Labrador del canto (1972)

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(*) Según la versión de los santiagueños y otras zonas del norte de la Argentina, la Salamanca es un espacio destinado a la enseñanza e intercambio de conocimientos, ubicado en una cueva o en el monte. Ahí el iniciado aprende el arte que le interesa (domar, bailar, tocar la guitarra, curar, maleficiar y demás) siguiendo las lecciones del Supay (el demonio). La tradición cuenta que si alguien escucha la música de la Salamanca, caerá en una vida de terror, a menos que se trate de una persona de buena fe o tenga un rosario entre sus manos, para no caer en la tentación del Supay. Muchos aseguran que a la Salamanca concurren a hacer pactos con el diablo diversos artistas que quieren utilizar al máximo sus dotes. Esto también implica un "descanso" repleto de sufrimiento. Varios artistas han reflejado la Salamanca en sus obras tanto plásticas como musicales.


Loving Her Was Easier (Than Anything I'll Ever Do Again)
Kris Kristofferson

Incluído en el segundo LP de estudio de Kris Kristofferson, un tipo que debe tener un lindo cheque de regalías por la gran cantidad de versiones que se han hecho de sus temas. Janis, Willie Nelson, Elvis, Al Green, Johnny Cash y la lista podría seguir. Acá la producción mete violines y hasta una sección de bronces, como para diferenciarlo un poco del debut. Prueba cabal de que un cantante técnicamente limitado puede comunicar y hasta conmover.

Aparece originalmente en: The Silver Tongued Devil and I (1971)


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Still I'm Sad
Boney M

Estos eran un producto, una de esas bandas manufacturadas, con mucha planeación detrás. Eso no significa que no sabían lo que hacían. ¿Se acuerdan de los Monkees? ¿Podemos incluír a los Pistols o a los Beatles? En el disco que viene después que este (Nightflight to Venus) hay un cover muy logrado de "Heart of Gold", de Neil Young. Acá se mandan con el clásico (?) de los Yardbirds, respetando el característico arreglo de canto gregoriano del original.

Aparece originalmente en: Love for Sale (1977)

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A Man Needs a Maid
Danny and the Champions of the World

Estos compilados de la revista MOJO suelen ser escuchados una vez (con suerte) y después archivados en algún recóndito lugar de tu colección. En una epoca se los podía encontrar seguido en las bateas de ofertas. Y más estos que recrean un disco clásico. Pero este está bueno. A mi de Harvest nunca me gustaron los temas orquestados. Eran "There's a World", este y "Words (Between the Lines of Age)". Y lo dice un ultra-mega-archi fanático de Neil Young. Danny George Wilson y sus amigotes le sacan la orquesta y la hacen mas folkie. Ahí te das cuenta de que también es un temazo.

Aparece originalmente en: Harvest Revisited (2011)


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Overnight Bag
Rory Gallagher

¿Qué pasaba si en vez de ser irlandés hubiese nacido en Inglaterra? Me la juego; estaríamos hablando de alguien de la altura de Clapton, Jeff Beck o cualquiera de los grandes héroes de la guitarra de la década del setenta. Rory Gallagher supo adaptarse bien a los cambios que llegaron con el final de aquella década y este tema es un buen ejemplo. Además de tocar la guitarra como un demonio era un compositor de canciones de primer nivel.

Aparece originalmente en: Photo-Finish (1978)


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