Mostrando las entradas para la consulta Robert Johnson ordenadas por relevancia. Ordenar por fecha Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas para la consulta Robert Johnson ordenadas por relevancia. Ordenar por fecha Mostrar todas las entradas

lunes, 1 de enero de 2024

5 Canciones 5: Cafrune, Kris Kristofferson, Boney M, Danny and the Champions of the World y Rory Gallagher


Mandinga abrime la puerta
Jorge Cafrune

De esos que "entran por el nombre". "Mandinga abrime la puerta"... podría haber sido una colección de eructos y pedos en La menor e igual hubiese comprado. Bueno, no tanto en realidad, una exageración nunca está de más. Robert Johnson y el cruce de caminos pero bien al sur, en el culo del mundo. El tipo le pide a Mefisto que lo ayude; "llegué hasta la salamanca (*) pa' verme con Lucifer, dame suerte para el juego, mucha dicha en el amor". Por curiosidad me fijé en discogs.com y este LP está editado en Argentina, Uruguay (logicamente) España y Holanda. El Turco sabía un par de cosas.

Aparece originalmente en: Labrador del canto (1972)

Ver / oír en YouTube

(*) Según la versión de los santiagueños y otras zonas del norte de la Argentina, la Salamanca es un espacio destinado a la enseñanza e intercambio de conocimientos, ubicado en una cueva o en el monte. Ahí el iniciado aprende el arte que le interesa (domar, bailar, tocar la guitarra, curar, maleficiar y demás) siguiendo las lecciones del Supay (el demonio). La tradición cuenta que si alguien escucha la música de la Salamanca, caerá en una vida de terror, a menos que se trate de una persona de buena fe o tenga un rosario entre sus manos, para no caer en la tentación del Supay. Muchos aseguran que a la Salamanca concurren a hacer pactos con el diablo diversos artistas que quieren utilizar al máximo sus dotes. Esto también implica un "descanso" repleto de sufrimiento. Varios artistas han reflejado la Salamanca en sus obras tanto plásticas como musicales.


Loving Her Was Easier (Than Anything I'll Ever Do Again)
Kris Kristofferson

Incluído en el segundo LP de estudio de Kris Kristofferson, un tipo que debe tener un lindo cheque de regalías por la gran cantidad de versiones que se han hecho de sus temas. Janis, Willie Nelson, Elvis, Al Green, Johnny Cash y la lista podría seguir. Acá la producción mete violines y hasta una sección de bronces, como para diferenciarlo un poco del debut. Prueba cabal de que un cantante técnicamente limitado puede comunicar y hasta conmover.

Aparece originalmente en: The Silver Tongued Devil and I (1971)


Ver / oír en YouTube


Still I'm Sad
Boney M

Estos eran un producto, una de esas bandas manufacturadas, con mucha planeación detrás. Eso no significa que no sabían lo que hacían. ¿Se acuerdan de los Monkees? ¿Podemos incluír a los Pistols o a los Beatles? En el disco que viene después que este (Nightflight to Venus) hay un cover muy logrado de "Heart of Gold", de Neil Young. Acá se mandan con el clásico (?) de los Yardbirds, respetando el característico arreglo de canto gregoriano del original.

Aparece originalmente en: Love for Sale (1977)

Ver / oír YouTube


A Man Needs a Maid
Danny and the Champions of the World

Estos compilados de la revista MOJO suelen ser escuchados una vez (con suerte) y después archivados en algún recóndito lugar de tu colección. En una epoca se los podía encontrar seguido en las bateas de ofertas. Y más estos que recrean un disco clásico. Pero este está bueno. A mi de Harvest nunca me gustaron los temas orquestados. Eran "There's a World", este y "Words (Between the Lines of Age)". Y lo dice un ultra-mega-archi fanático de Neil Young. Danny George Wilson y sus amigotes le sacan la orquesta y la hacen mas folkie. Ahí te das cuenta de que también es un temazo.

Aparece originalmente en: Harvest Revisited (2011)


Escuchar en SoundCloud


Overnight Bag
Rory Gallagher

¿Qué pasaba si en vez de ser irlandés hubiese nacido en Inglaterra? Me la juego; estaríamos hablando de alguien de la altura de Clapton, Jeff Beck o cualquiera de los grandes héroes de la guitarra de la década del setenta. Rory Gallagher supo adaptarse bien a los cambios que llegaron con el final de aquella década y este tema es un buen ejemplo. Además de tocar la guitarra como un demonio era un compositor de canciones de primer nivel.

Aparece originalmente en: Photo-Finish (1978)


Ver / oír en YouTube




lunes, 10 de diciembre de 2018

The Devil Makes Three - Chains Are Broken


“Veo la tormenta tomando fuerza y el viento que va aumentando, puedo ver el agua abriéndose, su boca tan grande, como para que te trague entero” cantan al principio de “All Is Quiet”, al final del lado A. Uno de los grandes temas del disco, una balada a medio tiempo, oscura, como si Johnny Cash se diera una vuelta por el barrio de The Coral, al otro lado del Atlántico.

La canción, la vieja y querida canción, la que se arma con un par de estrofas, algún que otro solo del instrumento que se tenga a mano y un par de estribillos, parece estar más vigente que nunca. Está bien; nadie hoy en día te va a poner una doble página con la foto super-producida en el diario matutino, obligándote -metafórica y literalmente- a escuchar a la supuesta banda del momento, pero vos la podés encontrar, con un poco de criterio y separación de paja y trigo, está ahí, sigue vigente y ardiendo. The Devil Makes Three lo sabe y muy bien, siguien rezando en el altar de los cuatro acordes bien puestos, un corazón roto y un poco de participación y complicidad por parte del que se ubica al otro lado del parlante.

En la página de Internet se declaran seguidores de la literatura de Baldwing, la desilusión de Hemingway y los nubarrones gótico / sureños de Flannery O’Connor. Si le pegás una mirada a la lista de temas del disco de covers que sacaron hace un par de años (el anterior a este) podés entender de dónde vienen musicalmente hablando; Muddy Waters convive alegremente con Tom Waits y Robert Johnson se da la mano con Hank Williams, Willie Nelson y Kris Kristofferson. A priori puede sonar a viejazo pero no, nada de eso.

Chains Are Broken es el sexto y último disco de estudio a la fecha y es otro golazo. Ya me habían llamado la atención con I'm a Stranger Here, del ’14 y la cosa sigue por buen camino. Como novedad salta en seguida la presencia de un baterista en todas las canciones, dejando un poco atrás el formato de trío de dos guitarras y contrabajo con el que venían trabajando. Para hacer un resumen concreto se trata de un disco de guitarras y canciones, afirmado en cierta tradición milenaria pero con un pié firme en el presente, esto nunca suena a herrumbre y no necesitás de ningún bagaje para disfrutarlo. ¿Alguien dijo moderno al fin y al cabo? Puede ser… ¿Por qué no?







Escuchar en YouTube o en Spotify.







Chequear también:

The Devil Makes Three - Do Wrong Right
Chris Stapleton - Traveller
The Zutons - Who Killed... the Zutons?



martes, 21 de junio de 2022

John Mellencamp - No Better Than This


“¿Puede ser que esto sea todo lo que hay? ¿Es posible que no haya nada más? Guardá algo de tiempo para soñar porque esos sueños nos salvan a todos”. Por ese lado viene la mano acá. Siempre anduvo por estos pagos, haciéndose las grandes preguntas de la humanidad, enunciadas de manera sencilla, sin rebusques ni pretensiones. “The West End”, segundo tema de la lista, es la historia del tipo que vive en el barrio ese que muchos evitan, tratan de pasar lo más lejos posible, la música vendría a ser una suerte de Tom Waits sin tanta podredumbre, “mi viejo se esclavizó acá en el West End, pensó que el futuro sería brillante en aquellos días”.

John Mellencamp hizo más o menos lo mismo siempre, estuvo del lado de la gente, habló de ellos y más de una vez puso su voz a ciertos reclamos que podría haberse callado. No faltaron las oportunidades en que sus canciones se usaron para campañas políticas que no tenían nada que ver con las historias que contaban, en Estados Unidos es muy popular, hasta tiene un puñado de temas que todo el mundo conoce. Viene dando vueltas desde mediados de la década del setenta, fué uno de los tantos que se comieron aquello de "Nuevo Dylan" que la prensa yanqui siempre intenta encajar, cada vez que aparece un cantautor con alguna que otra idea.

Con este disco, número veintiuno en su frondosa discografía, se la jugó con un par de cuestiones, para seguir motivado, tener argumentos de venta (¿Por qué no?) y de paso hacer algo inédito. Por empezar lo llama a T-Bone Burnett para producir, vendría a ser el elegido de los que quieren sonar tradicionales sin que haya olor a rancio, a viejazo. Alguien que también es compositor y tiene una carrera solista, seguramente es bueno a la hora de meter mano también en las canciones y varias de las decisiones que se toman a la hora de grabar un disco. No Better Than This no se queda ahí en cuanto a particularidades, fue grabado con una porta-estudio vieja, precaria en más de un sentido, en lugares históricos. Por ejemplo, una vieja iglesia en donde supuestamente se empezó a cantar gospel o en la habitación de hotel en la que Robert Johnson fue visto por última vez. Un micrófono para captar todo el ambiente, contrabajo, batería con escobillas, una o dos guitarras y no mucho más.

A modo de comodín, en la guitarra está nada más y nada menos que el gran Marc Ribot, a quien llaman para que agarre las seis cuerdas cuando hace falta algo parecido a lo que hace Burnett; un balance entre tradición y audacia. Y eso es lo que se escucha en No Better Than This, historias del costado del camino, sin rastros de esnobismo, esto es música honesta y Mellencamp, en ese sentido, es un experto.







Escuchar online en YouTube o en Spotify.







Chequear también:

John Mellencamp - American Fool
John Mellencamp - The Lonesome Jubilee
John Mellencamp - Life, Death, Love and Freedom




viernes, 21 de abril de 2023

Beasts of Bourbon - Black Milk


¿Un blues? Algo por el estilo. La atmósfera es rara, pesada. Hay humo y gente muy pasada de vueltas. Algo como en la escena de Las alas del deseo de Wim Wenders, en la que aparecen tocando los Bad Seeds. Parecido pero no, no del todo. Esto no tiene nada que ver con Berlín, es Australia, la cosa artística no está, nadie quiere ser poeta en este tugurio. El escenario no existe, están tocando a la altura del piso. Son tipos bravos y se está por pudrir todo. Una buena escena para una película rutera.

Sí, es un blues, podrido al máximo, hay mucho de eso acá, en el tercer LP de estudio de Beasts of Bourbon. Banda que, al igual que muchas del país-continente, comparte integrantes con Hoodoo Gurus, The Scientists o los super eclécticos The Cruel Sea, por nombrar sólo a algunos. Era una escena prolífica, en donde todos estaban de alguna manera relacionados, había incluso miembros que tocaban en bandas que no tenían demasiado que ver entre sí. Eran todas bandas de rock, eso sí.

Con respecto a los discos anteriores, Sour Mash y The Axeman’s Jazz, se puede decir que hay un cambio. Que bajan un cambio, mejor dicho. Y eso que no había pasado mucho tiempo. Un tema como “Cool Fire” no hubiese estado en los discos anteriores. Un suerte de balada country, llena de guitarras con slide, tiene una cosa medio stone, pero la voz del gran Tex Perkins la lleva a otro lado, a un rincón más oscuro y recóndito. De la mano de “Bad Revisited” viene el primer temazo del disco; pudrición, reviente y tres o cuatro ideas musicales bien acomodadas. Blues voodoo. La tapa lo describe muy bien, una especie de ritual nocturno, dedicado vaya uno a saber a quién. Los Cramps están ahí, presentes, de manera espiritual al menos, esa cosa medio del pantano de cierto rock and roll, que cuando aparece hace efecto inmediatamente, es algo difícil de explicar. Estos tipos lo tienen. Tienen el mojo rising o como le quieras llamar. Será la llama sagrada del rock and roll, el fantasma de Robert Johnson, lo que sea, lo cierto es que hay algo espiritual en esta música.

“I’m So Happy I Could Cry”. ¿Hace falta explicar algo ahí?

“A Fate Much Worse Than Life”. Otra. ¿Qué decir?

Son las desventajas de hablar de música, creo que con esta reseña me quedo a mitad de camino, casi de forma inevitable. Como intento es válido. Nunca va a reemplazar a la magia de ponerse los auriculares y dedicarse a lo que tanto amamos; escuchar.







Escuchar online en YouTube o en Spotify.






Chequear también:
Kim Salmon & the Surrealists - Just Because You Can't See It... Doesn't Mean It Isn't There...
Tex Perkins - Dark Horses
The Darling Downs -
From One to Another




martes, 23 de abril de 2024

Peter Green Splinter Group - Destiny Road


Este sería un ejemplo de resurrección perfecto. Hacía más de diez años que no había lanzamientos, el último había sido A Case for the Blues, con Katmandu, en el ’85.
Vale la pena hacer una suerte de retrospectiva. Peter Green fue uno de los héroes de la guitarra inglesa, pionero absoluto al lado de Clapton, Jeff Beck, Jimmy Page, los que reinaban antes de la llegada a las islas de Hendrix. Siempre tuvo un perfil relativamente bajo en cuanto a lucimiento personal y hacer destacar el inmortal instrumento de seis cuerdas. Ya en el ’66 brilló en A Hard Road de John Mayall, que fué el disco que vino después del histórico Bluesbreakers with Eric Clapton, ese en que El Mano Lenta está ojeando un comic en la tapa.

Después vino Fleetwood Mac y la primera formación, con Peter Green como líder indiscutido. Para quienes hayan escuchado Rumours o el homónimo del ’75, acá la cosa era muy diferente. En aquellos años eran una banda más bien purista, hasta elitista se podría decir. Si alguien se molesta con Mr. Wonderful por ejemplo, le costará creer que se trata de una banda inglesa, con su obligatorio cover de Robert Johnson y sus guiños al delta del Mississippi.

Después vienen los años de búsqueda, por decirlo de algún modo. Peter Green tiene una iluminación espiritual en un viaje de ácido y decide que el dinero no era lo suyo. Deja la banda porque sus compañeros (entendible ¿no?) no estaban dispuestos a regalar la platita que estaban generando. Ahí vienen años erráticos, con problemas de salud de todo tipo, hasta fue diagnosticado con esquizofrenia. Igualmente sus cinco o seis discos en una década están bien, pasaron totalmente desapercibidos, pero no por falta de calidad, no los podía promocionar. Probablemente ni siquiera le importaba hacerlo.

A fines de los noventa llega Splinter, con Nigel Watson, sacan Peter Green Splinter Group en el ’97, disco que sorprendió a propios y extraños. Esto estaría al nivel de Dylan y lo que fue Time Out of Mind, algo así como ir al pasado para ver el futuro. Música milenaria que suena moderna, que no tiene ese tufo a refrito y queso roquefort, todo lo contrario. Esto sale de la galera de músicos con años encima, con tocar menos para que la canción se eleve por sobre todo. Destiny Road es el segundo LP de grupo y es otro milagro. La guitarra es importante, pero no es protagonista, son los climas, la onda para tocar, la calma después de la tormenta. Acá no hay pibes facheros que te vendan lo que hacen en la tapa de una revista. Bueno, en realidad a fines de los noventa eso ya empezaba a ser parte de la historia, Peter Green y sus amigotes ni se enteraban. Ellos estaban concentrados en la música. Y acá eso es lo que sobra.






Escuchar online en YouTube o en Spotify.






Chequear también:

Fleetwood Mac - Then Play On
Peter Green - In the Skies
Peter Green Splinter Group - Time Traders