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lunes, 23 de marzo de 2026

The Soundtrack of Our Lives - Communion


Trascendente. Palabra que aplica acá. Escuchás The Who, Tommy, Quadrophenia y puede ser que ahí se te venga la palabra a la mente. O algunas cosas de Flaming Lips, lo último de Johnny Cash… el disco solista de Dennis Wilson. Estos tipos por momentos llegan a alturas de vértigo. Más allá de si se lo plantearon o no, lo cierto es que hay canciones de The Soundtrack of Our Lives que parece que están hechas para una vida en el más allá o para mandarlas al espacio a que las escuchen nuestros vecinos y probarles que hay sangre y cojones en nuestro planeta.

Algunos ejemplos anteriores, por ejemplo “The Flood” de Behind the Music, que suena ideal para escuchar a la hora de que se termine el mundo. O dos que aparecen en el compilado de singles A Present from the Past, “Galaxy Gramophone” y “Dow Jones Syndrome”, que no tienen nada que envidiarle a los más bestia de The Stooges o al Hawkwind más cósmico.

Los suecos sacaron seis discos en un periplo relativamente corto, una década más o menos, de los cuales cuatro son dobles. Este es uno de ellos. Es el quinto y ante último disco de estudio, se llama Communion y la tapa parodia (o padece) eso que nos intentan vender con la publicidad, este ideal sospechoso de felicidad obtenida a través de la tarjeta de crédito. Esto es también el arte interno, no solo la tapa. Y lo mismo pasa con el contenido.
Traduzco el título de algunas como para que nos hagamos una idea del concepto general de la obra. Están intentando algo que no sea pasajero, de dejar una marca. 'Enciende Babel', el primer tema. La falsa ilusión del ego. La segunda oportunidad de la vida. Fotos de la juventud. Todo lo hermoso debe morir. Profetas perdidos en vano. Parecen sentencias, manifiestos. Eso ya nos va metiendo en tema.

Cumbres borrascosas vamos a mencionar tres para no hacerla muy larga y no ponernos pesados. “Second Life Replay” empieza con un clima medio narcótico y denso, melancólico. Va subiendo la batería de a poco y termina con un estallido guerrero impresionante, un ataque sónico / sensorial. Hay una versión excelente de un tema de Nick Drake… justo ellos y un tema de un cantautor folkie torturado… sí, y lo hacen bien a su manera. Es “Fly”, original de Bryter Layter y lo que hace Soundtrack for Our Lives con la versión es oír para creer. Por último, una arrolladora es “Saturation Wanderers”, que son tres acordes y que son los mismos de siempre pero puestos de la manera adecuada. Algo que nunca morirá.

Para los que nunca los escucharon, vale la pena intentar una descripción de lo que hace TSOOL. Es rock clásico... cien por ciento moderno. Este disco no podría haber sido grabado en el '75 o en el '69, para rebatir el argumento de los que los critican por ser “demasiado rockeros”. Sí es rock clásico, pero actual. No son muchos los grupos que van por esta senda, ellos lo logran y con altísimo nivel. Para quienes todavía piensan que el rock está muerto.





Escuchar online en YouTube o en Spotify.





Chequear también:

Union Carbide Productions - Financially Dissatisfied, Philosophically Trying
The Soundtrack of Our Lives - Extended Revelations
Ebbot Lundberg & The Indigo Children - For the Ages to Come





martes, 9 de octubre de 2018

The Eric Burdon Band - Sun Secrets

Horacio "Bombacha" Embón, el cronista exaltado


NOTA: los datos que aqui se pueden obtener sobre la obra y vida de Eric Burdon, no sólo no están chequeados sino que han sido pasados por el tamiz de un cronista en completo estado de exaltación. Dicho y aclarado esto, prosigo:

Dentre las bateas del flaco Acosta asomó y a precio regalado.

Uno de esos que sabes, no pueden fallar, la talla es grande y el año: 1974.

No solo eso, los ecos de WAR y cantar (muchas veces gilada) arriba de una base tocada por los afroamericanos mas negros y mejores músicos de su tan querida California, se hacen presentes en un nuevo formato, dejando atrás la golosina funky, optando por un terreno más bien muy rockeado y tocado con solvencia por unos negros menos negros que se juntaron con el petiso, grabaron esta obra maestra y se vieron destinados a perecer en el más puro e indiferente anonimato debido a la negativa del enano a lanzar Sun Secrets al mercado discográfico del momento.

Salió a posteriori en el '75, año en el que es sabido Eric Burdon abandonó sus intentos en solitario para años luego volver a robar con The Animals, antes de que sean tan malvadamente interrumpidos en el '77. Durante esos dos años, Eric Burdon se dedicó al fly-fishing por un tiempo instalándose en San Miguel del Monte para luego hacer definitivo su destino en Bahía Blanca, lugar en el que luego bautizó un Ford Falcon de un militar muy jodido de la época. Luego regresó a L.A. y "nunca más volvió" comenta Matildo, un lugarteniente de la zona de Pergamino.

Para empezar, voy a decirles que el lado A de esta reliquia no tiene parangón alguno en relación a las canciones que compone, ya que si bien son clásicos de la era de The Animals junto a Mickie Most, aqui suenan versionadas, sólamente cayendo en algunos clichés básicos de las composiciones originales. Todo el alegrón adolescente británico que acaecía por esos primitivos años de comienzo de la década de los '60, aqui se enroca por el más podrido conjunto típico de componentes de rock valvular, algún que otro eco de ácido lisérgico de la era solista junto a The New Animals y con el foco absoluto puesto en distorsión, delay, feedback y un sinfín de yobur roñoso que hacen que las canciones sean prácticamente maltratadas (para bien) de forma que Eric pueda chillar como una oveja toda empapada de Fritolín. Vamos a los bifes: la placa arranca con el clásico inoxidable: "It's My Life". En ella Eric canta la posta de que va hacer lo que se le venga en absoluta gana y ya de por si nos da un indicio de las intenciones de este árgun. Una versión muy rockeada de entrada, en la que podemos notar una banda totalmente ajustada a los caprichos del susodicho.

El segundo track, un tema del disco Love Is: "Ring of Fire" (traducido como anillo de cuero en algunos países), se caga tremendamente en su formato original, para resultar en un chicle nuevo que nunca, pero nunca dejará de tener gusto. Un verdadero highlight en la discografía integra del petiso. Para el tercer tema, la cosa se va bien pero bien a la mierda: un medley de esos a los que nos acostumbró Burdon en los discos con WAR que consta de 2 temas, uno medio tapado de The Animals: "When I Was Young" para terminar con "War Child", canción que funciona como coda resultando en un experimento de puro ruido, chillidos, gritos alucinantes y locura infernal. Luego, el 4to y último tema de la cara A: "The Real Me". Un tema nuevo que rockea derecho y parejo, y del cual saco algunas similitudes con The Who de la era Quadrophenia (y no solo por el tema de igual nombre que contiene dicha placa). Un tema para montar en pelo a sol y sombra, con un Eric Burdon que da cuenta de su enojo cuando tuvo que disfrazarse de la pantera rosa en el trencito de la alegría y no lo dejaron hacer su famosa doble mortal por temor a que rompa la parte superior del traje, que ya bastante descocida estaba.

Lado B:
Como era de esperarse al tema: "Don't Let Me Be Misunderstood" se le ha faltado el respeto de forma cruel: básicamente solo el icónico riff queda de su versión original y la melodía del estribillo está cambiada de forma tal que si quisiéramos cantarla vamos a quedar con los dientes desparramados por el piso. De todas formas, amé con toda mi bombacha este intento irrespetuoso de cambiar un viejo clásico en favor de rockearlo y hacerlo más misterioso. Podemos decir que hasta acá llegamos, pero nos quedan dos temas que tranquilamente podrían haber sido editados en discos como Every One of Us o Winds of Change. "Letter from the County Farm" resulta en un relato de trece minutos en el que el enano tira absolutamente cualquiera, fiel a su estilo, con su vozarrón del cual él mismo se nota enamorado, y que funciona como un canto apaciguado en cuatro secciones, que cae en mismas cantidades, y de forma intempestiva, en un estribillo tremendamente inesperado y memorable. Para cerrar la obra maestra: "Sun Secrets", tema que da nombre al disco: el único que podríamos fácilmente ignorar dentro de este maremagnum de intensidades, se trata de una rola instrumental cálida y que sirve para cerrar un disco realmente fenomenal y poco conocido de nuestro héroe.

Eric Burdon, petiso bravo y caprichoso que nos ha regalado una obra musical inconmensurable y que será recordado como una de las voces fundamentales del rock y que ha inspirado a miles, hoy vive una vida tranquila en Balcarce, provincia de Buenos Aires y es acérrimo seguidor del TC 2000 teniendo entre sus laureles obtenidos por su carrera musical, una pequeña malaquita que perteneciera a Don Juan Manuel Fangio.

Sin otro cantar, aqui se despide:
Horacio "Bombacha" Embón.







Escuchar en YouTube o en Spotify.







Chequear tambien:

Eric Burdon & WAR - The Black Man's Burdon
Billy Bond y la Pesada  - Vol. 2
Cream - Wheels of Fire



martes, 8 de noviembre de 2016

The Who - Odds & Sods


Con todo este nuevo auge de los discos, en donde la gente paga precios ridículos por un LP original, la decisión a tomar muchas veces es la misma; ¿Compro el disco o la reedición en CD? El disco es lindo, tiene la tapa enorme, es un objeto de colección precioso pero… ¿suena mejor? Mas vale no entrar en esa discusión. Las reediciones en CD tienen la enorme ventaja de contar -en muchos casos- con libritos con notas, a veces muy valiosas. En el caso de Odds & Sods el dilema se resuelve fácil porque la reedición del ’98 agrega más de diez temas, yendo incluso tan lejos en la historia de la banda, que hasta hay un single de cuando se llamaban The High Numbers (“I’m the Face”).

Casi no hace falta aclarar que Odds & Sods, aparecido inmediatamente después de Quadrophenia y compilado por John Entwistle, el historiador y archivista de la banda, no es un disco fundamental de la discografía… si no sos fanático. Si te gusta The Who, y se puede asumir que cualquiera que los entendió y se tomó el trabajo de digerirlos será un converso, este compilado es indispensable.

Vale recordar que Who’s Next iba a ser doble, con un concepto muy ambicioso (por no decir delirante) que nunca nadie entendió aparte de Townshend, todos esos temas que quedaron afuera son impresionantes y durante décadas se rastrearon como si del Santo Grial se tratase. Acá hay tres -un par más si contamos los bonus de la reedición mencionada- el poderoso “Naked Eye”, tema que tocaban mucho en vivo a principios de los setenta, la preciosidad filosófica “Too Much of Anything”, una de las baladas más efectivas de la pluma de Pete, cantada de manera sublime por el gran Roger Daltrey y “Pure and Easy”, en donde se vislumbra el concepto que se barajó para el disco con los muchachos meando en la tapa. “Glow Girl”, en una versión ligeramente diferente a la que apareció en The Who Sell Out, anticipa lo que estaba a la vuelta de la esquina, cuando en su coda entonan el inmortal “es un niño sra. Walker, es un niño”, que se retomaría en Tommy. Más o menos de esa época es tambien el brillante “Little Billy”, con Keith Moon rompiéndola atrás de los parches, demostrando que su comprensión de las canciones que le ponían enfrente era única. El disco original terminaba a toda potencia, de la mano de “Long Live Rock”, ideal para hacer guitarras aéreas. Entre los más destacados “temas nuevos” se puede citar la versión de los Stones de “Under My Thumb”, cuando habían decidido grabar versiones para solidarizarse con la caza de brujas drogona que estaban sufriendo las Majestades Satánicas. La arrolladora versión de “Baby Don’t You Do It” de Marvin Gaye, otra oportunidad de lucimiento para Moon, que se vuelve loco, sin perder en ningun momento el control.

Como bien dijimos, si te gusta The Who, te ponés la remerita con el logo y te hacés el mod, podés dejarlo pasar. Si los amás de verdad este disco es para vos.







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Chequear también:

The Who - Thirty Years of Maximun R&B
The Who - Meaty, Beaty, Big & Bouncy
The Who - Who's Missing




martes, 12 de abril de 2022

The Who - Tommy


Lo primero que llama la atención es el lugar preponderante que ocupan las guitarras acústicas. En "Underture" están todos los temas que van a aparecer más adelante, a lo largo de la obra. Claro, es una ópera rock y en las oberturas tradicionales se exponen también los motivos principales. Y no hay voces, acá hay muy pocas.

Si bien la primer ópera rock fue S.F. Sorrow de los Pretty Things, los Who ya habían sido pioneros en el asunto con "A Quick One (While He's Away)", uno de los temas del segundo LP de estudio, cuando viendo que se quedaban cortos en cuanto a duración, decidieron armar ese Frankenstein musical.

“Es un niño Ms. Walker, un hijo”. Clásico. ¿De qué va el conflicto? Es rebuscado pero vale la pena hacer un intento de resumen. Un niño abusado se vuelve ciego, sordo y mudo, como escudo para poder sobrellevar la tragedia. Más adelante demuestra ser una suerte de mago de los flippers. Su impresionante habilidad lo convierte en un ídolo de masas y hasta llega a fundar su propia iglesia. Como el noventa por ciento (o más) de la producción artística de la humanidad, es un reflejo, hay mucho de auto-biografía y exorcismo de demonios en Tommy, el disco que convirtió a The Who en super-estrellas, casi de la noche a la mañana.

Merecidamente. En Tommy se alinean todos los planetas. Pete Townshend con la pluma afiladísima, convirtiendo el dolor en humor, pocos mencionan la enorme cuota de humor que derrochan estas canciones. ¿Habrá algo más doloroso que el abuso sexual de un menor? Probablemente no. ¿Cómo tratan el tema los Who en Tommy? Con "Uncle Ernie" y "Fiddle About", dos de los temas más divertidos e irónicos del catálogo de la banda inglesa. Hay cuelgue y psicodelia pero sobre todo rock, mucho rock. "Amazing Journey" y "Sparks", que en vivo se extendían por más de diez minutos, en zapadas de altísimo vuelo, son ejercicios de creatividad impresionantes. Es una banda llevando al extremo un formato, un género. Sin caer en ciertos excesos que más tarde terminarían apareciendo en el rock, casi por decantación. Otra gran virtud de Tommy es que, podés no tener la menor idea del enorme y agobiante andamiaje conceptual, e igual pasarla veinte puntos. Simplemente escuchando la música. El sonido de la voz humana incluso, sin saber qué es lo que canta Roger Daltrey, acá es donde finalmente encuentra su voz como cantante, pasando del susurro y la dulzura al aullido estridente, sin mayor dificultad. Entendió todo y cantó partes que Townshend ni en sueños hubiese podido interpretar. Ni hablar de Entwistle y Keith Moon, dos tipos con quienes, si te gusta escuchar rock, no te vas a aburrir jamás.

Hasta el cover de Sonny Boy Williamson cae como anillo al dedo, "Eyesight to the Blind", irreconocible con respecto al blues original. Acá está el Padre Nuestro del rock ‘n’ roll, en "We’re Not Gonna Take It", el momento epifánico de la obra, aquello de “a través tuyo comprendo la música, con vos entiendo la historia…” que en realidad aparece primero en "Go to the Mirror!" y después se repite, con otro nivel de intensidad.

Quizás se puede reprochar que algunos temas o los "separadores" musicales, no tienen más función que ayudar a cerrar el concepto, pero en todos hay algo que vale la pena escuchar, algún detalle que confirma que esta era una banda que se estaba prendiendo fuego al momento de registrar estas canciones. ¡Y todavía estaban por venir Who's Next y Quadrophenia!







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Chequear también:

The Who - Live at the BBC
The Who - The Who By Numbers
The Who - Live at the Isle of Wight Festival 1970




domingo, 6 de julio de 2025

Pete Townshend - Who Came First


Hubo unos años en que fué el artista a seguir, el tipo que había que tener en cuenta, marcaba tendencias, explotaba en inspiración y le brotaban canciones por cada poro de su cuerpo. Podríamos decir que desde el '67 a mediados de la década siguiente, su obra fué de un nivel de vuelo y trascendencia pocas veces alcanzado, antes y después. Discográficamente podríamos situar ese período de gracia a partir de "A Quick One (While He's Away)", la mini-opera concebida para llenar el espacio que faltaba llenar el segundo de The Who (*) hasta Quadrophenia y The Who By Numbers

Además laburaba y mucho. Aquel axioma que reza que a la inspiración hay que condimentarla con transpiración, aplica a Pete Townshend cien por ciento. Vale recordar que para grabar Tommy tenían que desarmar la batería todos los días porque no tenían un mango y cuando finalmente sale a la calle el trabajo, los tipos se convierten en millonarios casi de la noche a la mañana. Eso podría haberle jugado en contra. Todo lo contrario. Él quería más. Estaba lleno de inquietudes, ideas y claro, recursos para llevarlas a cabo. 

En este caso no pudo ser. En el '70 no hay disco nuevo de The Who, está Live at Leeds, un ejemplo de cómo se debe hacer un álbum en vivo, de modo que nuestro héroe había acumulado demos, letras y delirios. Quería que el próximo fuese todavía más ambicioso que Tommy e incluso el proyecto tuvo nombre; Lifehouse. Nadie pudo captar la idea, él tampoco lo tendría del todo claro a lo mejor, sus compañeros lo miraban con cara de "che, hacete otra vez el helicóptero, dale" y le pedían que bajara a tierra. ¿El resultado? Nada menos que Who's Next. El disco que tiene "We Won't Get Fooled Again", "Baba O'Riley" y "Behind Blue Eyes", ya con eso no hay mucho más que agregar. Como todo fan de The Who debería saber, al bueno de Pete le quedaron muchas canciones afuera de esa obra maestra. Varias fueron a parar acá, al primer solista de cualquiera de los cuatro magníficos, de ahí viene el título; Quién llegó primero. Que a su vez es un double entendre picante, Quién acabó primero.

No se puede dejar de mencionar a Meher Baba, el gurú espiritual de Townshend, equivalente al Maharishi de los Beatles. Por suerte no se puso pesado y el costado espiritual va a parar a las letras, no dejan de ser canciones. Serían canciones de The Who sin Keith Moon, con todo lo bueno y lo malo que eso puede implicar. Para quien busca variedad y quiere saber qué pasaba paralelamente, en las carreras solistas hay una suerte de historia alternativa. En el caso particular de Townshend la cosa vale la pena, en serio. 

(*) Happy Jack (en USA) A Quick One (UK) No son pocos los que dicen que el Rolling Stones Circus no se editó en su momento por la notoria "pasada de trapo" que les pegaron los Who al resto de las bandas, sobre todos a los propios Stones. Salió mucho más tarde y verlo hoy no hace más que confirmalo.




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Chequear también:

The Who - 30 Years of Maximun R&B
Pete Townshend - All the Best Cowboys Have Chinese Eyes
Pete Townshend - Scoop 3





miércoles, 12 de julio de 2023

5 Canciones 5: The Sadies, Pink Floyd, W.A.S.P., Robyn Hitchcock y Bryan Ferry


Memphis, Egypt
The Sadies

Los Sadies se dan uno de los grandes gustos. De otra era, como son ellos, de otro planeta, de otra dimensión. El disco doble grabado en vivo. ¿Se lo habrán vendido a alguien? No creo que esa haya sido la intención. Invitan a todo el mundo; a la familia, Neko Case, Jon Spencer y por supuesto al gran Jon Langford. Para hacer un clásico de los Mekons, del disco Rock 'n' Roll. Acá se nota que el público conoce el tema, hay arenga, sangre, sudor, lágrimas y guitarras en volumen once.

Aparece originalmente en: In Concert Volume One (2006)

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Free Four
Pink Floyd

Puede que esta haya sido la última vez que Pink Floyd se permitió hacer un tema medio en joda. ¿Ejemplos anteriores? La era Barrett con sus singles y The Piper at the Gates of Dawn, "Corporal Clegg" de A Saucerful of Secrets, algúna canción de la banda sonora de More y no mucho más. Me encanta eso de "Pero vos sos el ángel de la muerte y yo soy el hijo del que murió". ¿Alguien habrá visto la película para la que se hicieron estos temazos? Después vendría The Dark Side of the Moon y empezarían a llover los billetes. Ya nada iba a ser lo mismo.

Aparece originalmente en: Obscured By Clouds (1972)


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The Real Me
W.A.S.P.

Blackie Lawless y su pandilla. Banda relativamente olvidada, incluso para los más acérrimos headbangers. Si se acuerdan del original, de Quadrophenia, esto les va a sacar una sonrisa. Era uno de los temas en donde The Who realmente "pelaban", en donde mostraban que los tipos tocaban y muy bien. Y esta versión está genial. A grito pelado, le agregan mugre, es respetuosa pero a la vez irreverente. A lo mejor solo le estoy buscando la excusa para levantarle el pulgar, porque el original me vuelve loco.

Aparece originalmente en: single 7'' / también incluído en el LP The Headless Children (1989)

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Tryin' to Get to Heaven Before They Close the Door
Robyn Hitchcock

Que Hitchcock es ultra-mega-archi fan de Dylan es sabido. Hasta llegó a grabar un doble en vivo con el concierto histórico del '66, tema por tema, el en vivo en el Royal Albert Hall en el que le gritan "Judas!". Cuando sale Time Out of Mind los conversos volvieron a arrodillarse ante el maestro. El peso de la evidencia era muy grande, concluyente, definitivo. Bob necesita meterse en cierto personaje para lograr un disco redondo. Le había visto la cara a la parca y era excusa más que suficiente.

Aparece originalmente en: Spooked (2004)


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It's My Party
Bryan Ferry

Creo este es de Brill Building, el edificio en Nueva York de donde salían canciones como chorizos, una verdadera fábrica de música. Este es del primer disco en vivo del capo de Roxy Music. ¿Cómo hacían para administrar los tiempos? Esto sale mientras la otra banda estaba funcionando y a todo vapor. "It's My Party", temazo, "y lloro si se me canta". Ideal para que lo cante un niño. En la voz de Bryan Ferry se convierte en otra cosa, sin dejar de tener esa cosa lúdica.

Aparece originalmente en: These Foolish Things (1973)

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miércoles, 24 de abril de 2013

5 Canciones 5: Sly & the Family Stone, Wishbone Ash, The Barracudas, Spectrum y Sharon Van Etten


Summer Fun
The Barracudas

En el primero está esta joya de esas que nos llevan automáticamente a la adolescencia, de esas que te pueden salvar una fiesta en cualquier momento. Estos pibes hubieran deseado nacer en otra época, hasta tienen un tema en donde lo declaran, pero, a principios de los ochenta, estaban completamente obsesionados con los Byrds y los Beach Boys, el surf, los autos y las chicas. Un poco a contramano del resto y con guitarras más powerpop. Temazo.

Aparece originalmente en: Drop Out with The Barracudas (1981)

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All I Can
Sharon Van Etten

Impresionante. Canta con mucha técnica y sentimiento, compone unos temazos y no hace ninguna de las payasadas extra-musicales necesarias para ser famoso hoy en día. Lo de Sharon Van Etten es la música, tan simple como eso. Podríamos haber elegido cualquiera de los temas de Tramp, una suerte de Sea Change (de Beck) actual, pero este tiene un estribillo que se eleva de a poco y muy alto. Impresionante. Música trascendental.

Aparece originalmente en: Tramp (2012)


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My Love for You Never Died Away, But My Soul Gave Out and Withered
Spectrum

Un acorde. ¡Un acorde! Sí señores (y señoras). Se puede hacer un tema en un acorde y que sea completamente hipnótico, cien por ciento hechizante. Si podés meterte de lleno en Soul Kiss de Spectrum te puede llevar lejos, muy lejos. Más cerca de Eno y sus músicas incidentales que de Velvet Underground. Al menos por esta vez.

Aparece originalmente en: Soul Kiss (Glide Divine) [1992]


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Plastic Jim
Sly and the Family Stone

Para su tercer disco de estudio Sly Stone ya tenía todo el circo perfectamente armado, para Life, del '69. Este es contra los "normales", la gente materialista, se ríe de la forma de hablar, de vestirse y de pensar de manera totalmente descarnada. Empieza con una cita a "Eleanor Rigby" (que reaparece más adelante) y va a parar un funk extraordinario. Zappa le debe haber pegado alguna que otra escuchada a esto.

Aparece originalmente en: Life (1969)


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Doctor
Wishbone Ash

¿Conocen muchas bandas que hayan intentado sonar como The Who en Who's Next? Acá hay una que lo logra, que sale muy bien parada ante semejante desafío. "No Easy Road" es el equivalente a "My Wife", "Ballad of the Beacon" podría ser "Pure and Easy" y así... "Doctor" un rock & roll para sacarse el sombrero hasta parece sacado de Quadrophenia (editado el mismo año que Wishbone Four). Muy finos.

Aparece originalmente en: Wishbone Four (1973)


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