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domingo, 3 de enero de 2016

Motörhead - Bad Magic


Que hayamos tenido un disco nuevo de Motörhead en el 2015 no fue algo bueno, tampoco pudo haberse tildado de sorpresivo. Fue prácticamente un milagro. Eso es lo que fue. Todos sabíamos que Lemmy se bajaba de los escenarios antes de tiempo, que tenía problemas de corazón. Le habían puesto un desfibrilador (¿qué carajo sería eso?) aunque el sólo hecho de que todavía se paraba frente al público, con un ventarrón de Marshalls haciendolé revolotear la ropa, ya era casi heroico. Por más que tocara “Ace of Spades” y se fuera tosiendo al camarín. Tenía setenta años.

Una de las cosas que diferenciaba a Lemmy del resto de los imbéciles que practican una música más o menos similar a la suya, era que nunca se la creyó, jamás se morfó la tragicomedia del “yo soy pesado”, jamás habló de metal en ninguna entrevista, lo suyo -decía él- era rock ‘n’ roll, aunque todos sabíamos muy bien que eso no era del todo cierto. Cuando hablaba de música se hartaba de elogiar a los Beatles, Little Richard, Buddy Holly y demás próceres, gente que muchos “músicos” que decían admirarlo no habrán sabido (ni sabrán) comprender. Eso se notaba en la música, claro está. Ahí estaba la grandeza de Lemmy; se reía de costado de la sarta de descerebrados que había engendrado. El tipo mandaba mensajes entre líneas todo el tiempo. Ante el resurgimiento evidente de Motörhead como fuerza creativa, cuando los periodistas intentaban entender cómo era posible lo que había pasado desde Inferno en adelante -y sobre todos los últimos tres discos de estudio- se limitaba a responder algo del tipo “solamente nos juntamos a tocar y cuando es bueno lo grabamos, así de simple”. Cualquiera con dos dedos de frente podía darse cuenta de que estaba lejos de la realidad. Para hacer discos así hay que pensar, hay que parar, tomar mil decisiones y, sobre todo, sentarse a escribir unas letras como las que escribía Lemmy. Era demasiado inteligente como para hacer lo que cualquier palurdo hubiera hecho; explicar el proceso, caer en esa berretada de “usamos pedales XXX con cabezales JJJ y además en la sala tenemos una consola BBB…” y así ad infinitum.

Lemmy siempre supo reírse de sí mismo, siempre supo restarse importancia, convirtiéndose automáticamente en uno de los músicos más importantes de los últimos cincuenta años, algo que ciertas hordas nunca jamás comprendieron, ni comprenderán. ¡Ah! ¿Y de qué se trata Bad Magic al final? Es otro disco más de Motörhead, por supuesto. ¿Qué esperaban?







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Motörhead - Aftershock



lunes, 26 de enero de 2026

5 Canciones 5: Motörhead, pt. II


Kingdom of the Worm

En un disco enojadísimo, que pasó relativamente desapercibido, podemos encontrar esto, en uno de esos casos en que el diablo mete la cola. En aquel entonces se había impuesto mucho eso de que Motörhead hacía siempre el mismo disco, algo que el mismo Lemmy se encargó de alimentar. ¿Era un acto de humildad o falsa modestia? No importa, no era cierto. Dentro del estilo probaban cosas, sin querer inventar la pólvora, eso ya lo habían hecho, dos o tres veces. Esto tiene que ver con esos temas como "Burner" o "Sacrifice" en que la tensión está puesta por un ritmo que parece no resolver. Cuando lo hace, te decapita, dalo por hecho. 


Aparece originalmente en: Kiss of Death (2006)

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Rockaway Beach

El Negocio de la Muerte. Nunca se lo desaprovecha, debe ser muy rentable. Pasó con Hendrix, con Johnny Cash... no podía no pasar con Ian Fraser Kilmister. Con el cuerpo todavía tibio sale este compilado de versiones bastante dudoso, cuestionable. El gancho era la versión inédita de "Heroes" de Bowie, el pelo en el huevo que casi todo había salido en otros lanzamientos. Lemmy y los Ramones, alianza noble, querible por donde se la mire. "Rockaway Beach"... clásico de clásicos. Infalible.


Aparece originalmente en: Under Cöver
 (2017)

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Out of the Sun

La faceta de Lemmy letrista pocas veces fué mencionada. Era un letrista extraodinario, incluso apurado y teniendo que cumplir, siempre dejaba alguna perla, sin excepciones. Se notaba que era muy inteligente y trataban de que no quedar muy en evidencia, haciendo cosas como estar todo el día jugando a los jueguitos, por ejemplo. Acá pinta un panorama rarísimo "los árboles son piedras donde vivo, las hojas navajas de acero", encima arranca el sólo con una guitarra de fondo. Cuando entra la banda, a lo bestia, te atropella. Y cuando viene el estribillo, a grito pelado... lo dejamos para que cada cual experimente lo suyo.


Aparece originalmente en: Sacrifice (1995)


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Murder Show

"Lemmy sin bigote en la tapa es el fin de la Civilización Occidental" puso la revista Madhouse en su momento, en la review de cuando salió Overnight Sensation. Un disco enorme, en todo sentido, con mucha variedad, grandes letras, ideas, todo parece funcionar acá. Todas y cada una de las canciones tiene algo para ofrecer. "Murder Show" es de esos rocanroles que dos por tres pelaban en la segunda etapa, "Born to Raise Hell", "Goin' to Brazil"... por ahí viene la mano. Con la diferencia de que este es menos festivo, menos "amable" si se quiere. Y sin perder nada del gancho que suelen tener esos hits-que-nunca-fueron.


Aparece originalmente en: Overnight Sensation (1996)


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Mean Machine

Acá la banda atravesaba un período turbulento, muchos cambios de formación, no terminaban nunca de encontrar el sonido que querían para los discos, yendo de acá para allá con los sellos discográficos... todo mal. La cara A de Orgasmatron es notable porque a medida que avanzan los temas es uno más rápido que el otro, hasta es gracioso. Y eso que el primero, "Deaf Forever", está lejos de ser una balada. Para cuando viene "Mean Machine", encargado de cerrar el primer lado, la velocidad es directamente desquiciada. Impresionante. Speed-metal cien por ciento.


Aparece originalmente en: Orgasmatron (1986)


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jueves, 6 de enero de 2011

Motörhead - Inferno


Los que amamos a Motörhead nos comportamos de manera irracional. Es lógico en parte; la música actúa en nuestros organismos de manera irracional. Nos gusta, no nos gusta, nos agrada, nos molesta, pero es difícil explicar qué es exactamente lo que pasa cuando nos exponemos a determinados sonidos. Cuando nos dicen cosas como “...pero si vienen haciendo el mismo disco hace años” miramos para otro lado, desdeñosamente, porque sabemos que algo de cierto hay en esa afirmación. No importa, es Motörhead, está Lemmy, canta Lemmy, él es el que escribe las letras (suelen ser muy buenas) y él es que navega un barco que ha atravesado todas las tormentas.

Y todos sabemos que a Lemmy no se lo cuestiona. Es simple: los amás o te resulta indifentes y -por supuesto- podés optar por odiarlos, un sub-grupo con no pocos acólitos.

Algunos pergaminos para exhibir tiene el hombre: empezó a fines de los 60's con los Rocking Vickers, probando suerte más que nada, siguió con Sam Gopal, con quienes grabó un LP acústico y psicodélico que es una delicia y dejó su marca en Hawkwind. Nada menos que Hawkwind, los viajeros del espacio, los inventores del rock más alucinado y alucinante. Ahí cantó el simple más exitoso de la banda, "Silver Machine" y compuso algún que otro tema en discos indispensables como Warrior on the Edge of Time o Hall of the Mountain Grill. Después lo echaron por un escándalo de drogas en la frontera con Canáda, en plena gira. Dolió, por supuesto, pero no se iba a dar por vencido por tan poca cosa.

Todos saben de qué se trata Motörhead. Es rock duro, rápido, sin vueltas, irreverente y sucio. Tienen el dudoso mérito de ser la banda que se llevaba bien tanto con los punks como con los incipientes heavies de fines de los setenta y principios de los ochenta. Motörhead está a mitad de camino de esos dos géneros, en realidad, toman lo mejor de ambos mundos. Está la velocidad y la picardía cínica del punk rock pero no hay crestas ni falsas poses. Y también está la potencia atronadora del heavy metal sin su habitual estrechez mental. Si bien hay algo de cierto en eso de que nunca cambiaron, un análisis más preciso convierte esa premisa en discutible. La “Trilogía Dorada” conformada por Overkill, Bomber y Ace of Spades es el patrón con el que hicieron todo hasta el grandioso 1916, a principios de los noventa. Momento en que el sonido se vuelve más pesado, actual, la formación cambia y la manera de componer también, pero conservan todos los rasgos que los identifican. En el medio hay discos que permiten anticipar esta vuelta de tuerca, como Another Perfect Day o Orgasmatron.

Desde principios del siglo XXI en adelante han experimentado una especie de resurgimiento, con reconocimiento de colegas y público, películas y conciertos, miles de conciertos. También han adoptado un frenético ritmo en cuanto a producciones discográficas, sacan material nuevo cada un año o dos. Ya lo dijo Lemmy: “Es fácil; salimos de gira y cuando volvemos hacemos otro disco”. Por cierto… ¿De qué se trata Inferno, del '05? Es fácil; ni más ni menos que otro disco de Motörhead.







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jueves, 12 de abril de 2012

Sam Gopal - Escalator


Lemmy es un prócer. Eso está fuera de discusión. El tipo estuvo ahí casi desde los inicios de todo este asunto. La fama le llegó recién con Motörhead, a casi diez años de haber empezado su carrera como músico y de sus primeras grabaciones, con los Rockin’ Vickars, a mediados de la década del sesenta. Hay algo mágico en torno a lo que genera; hace que muchas personas que no escuchan habitualmente música pesada consideren a Motörhead un grupo de rock, cuando todos sabemos que es un grupo recontra metalero (al menos desde Orgasmatron en adelante). También logra borrar la frontera llena de prejuicios entre el punk y el heavy y es admirado, querido y hasta reverenciado por miembros de las dos sectas. Era amigote de los Damned y a la vez tenía buena relación con los decadentes melenudos de Los Angeles. Borra fronteras, así de simple. Fronteras que en realidad no existen, pero ese es otro tema. Está más allá del bien y del mal.

¿Y esto? ¿Sam Gopal? Bueno, hay un video en YouTube (el milagro posmoderno) que es imprescindible para quienes conozcan el disco, también para quienes no lo hayan escuchado todavía pero tengan interés. Se ve una especie de barcaza asiática en medio del Támesis, a pasitos nomás del puente de Waterloo. Acercamiento al navío y ahí está la banda tocando. Primero lo muestran al tal Sam Gopal, malayo de nacimiento, con sus tamborcitos en un mal disimulado playback. Después van apareciendo el resto de los miembros de la banda, sucios, desprolijos y con altísimas probabilidades de sustancias tóxicas en el torrente sanguíneo. Lemmy canta y toca la guitarra y se va moviendo en el reducido espacio que tiene. ¿La canción? "Sky Is Burning", uno de los temas de Escalator, el primer y único disco, hoy en día Santo Grial de coleccionistas a lo largo y ancho de este mundo.

¿Cómo suenan? Raro, muy raro. Por empezar el disco está mezclado de una forma extraña y grabado de manera totalmente precaria, dos puntos que no hacen más que sumarle atractivo y originalidad a esta joya perdida. Desde lo musical, la cosa es una especie de folk inglés alucinado, drogón, oscuro por momentos, con un interesante uso de arreglos y florituras orientales, bien a la orden del día, sobre todo de la guitarra líder y en menor medida en el bajo. Según dice la mitología (creer o reventar, como siempre), Escalator fue grabado en una sola noche en una suerte de bacanal de anfetas, LSD y vaya uno a saber que otros condimentos. La música valida esta teoría. Se trata de gente bien "puesta" hablando de misticismo, noches largas y la cara oculta del flower power, que para esta altura ya era historia. Algo así como la banda sonora “no oficial” de la resaca de una larga fiesta.

Según Lemmy, que le resta cualquier tipo de importancia a este trabajo, en su autobiografía declara haber escrito él solo todas y cada una de las canciones de Escalator, letras incluídas. Después vendría su paso por Hawkwind con posterior expulsión en los peores términos y el resto, como todos sabemos, es historia conocida.







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Fresh Maggots - ídem [1er. LP - 1971]
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lunes, 11 de febrero de 2013

5 Canciones 5: Motörhead


Over the Top

Siempre tuvieron la capacidad (o la suerte) de congeniar tanto con los punks como con los metaleros y esta se grabó originalmente con los miembros de The Damned. Pero no fué la que salió en el simple por el lamentable estado en que se encontraban los músicos. Incluye una de las mejores líneas de bajo de Lemmy, un tipo que toca muchísimo más de lo que aparenta. Atención con la tremenda versión de Mudhoney. No te preocupes por conseguir el simple, está en la versión remasterizada de Bomber, que también viene doble.

Aparece originalmente en: Cara "B" del 7'' Bomber (1979)

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Dancing On Your Grave

Con Brian Robertson, que venía de Thin Lizzy, Another Perfect Day vendría a ser el "disco raro" de Motörhead. Con un riff arpegiado muy ganchero "Dancing On Your Grave" es uno de esos temazos que uno se pregunta cómo es posible que casi nunca la hayan incluído en el repertorio en vivo. Temazo en serio.

Aparece originalmente en: Another Perfect Day (1983)


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Too Good to Be True

Muchos fanáticos acérrimos pusieron el grito en el cielo cuando salió March ör Die, un intento de sonar más radiales. Si esto es "venderse" o "traicionarse"... habría que redefinir esos términos. Estribillo emotivo, estrofas pegadizas, es Motörhead haciendo una canción en todo sentido, sin perder fuerza, potencia. Todo lo que hace que los que amamos a esta banda seamos completamente incondicionales. Trascienden cualquier género o sub-género, cualquier etiqueta para ser, sin vueltas, una de las grandes bandas de rock 'n' roll de todos los tiempos.

Aparece originalmente en: March ör Die (1992)


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All for You

No se puede negar que se repiten, muchas veces, este tipo de tema lo han hecho un par de veces. No importa, si se repiten así pueden hacerlo hasta el fin de los días. Los que dicen que Lemmy no tiene talento para las melodías deberían desempolvar esta joyita de Rock 'n' Roll, un disco de transición que -como cualquier LP de Motörhead- tiene los tres o cuatro temazos que lo salvan del incendio.

Aparece originalmente en: Rock 'n' Roll (1987)


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Brotherhood of Man

¿Cómo carajo hace Lemmy para tener la edad que tiene y seguir estando sediento? ¿Para no aflojar ni un poco y seguir sonando tan pesado y convincente? Parecen haber encontrado la formación definitiva, con Phil Campbell y el enorme Mikkey Dee, en "Brotherhood..." suenan más malvados y podridos que nunca. Otro disco inmenso para una carrera que no muestra signos de agotamiento.

Aparece originalmente en: The Wörld Is Yours (2010)


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miércoles, 15 de agosto de 2012

5 Canciones 5: Hawkwind


Mirror of Illusion

Rock del espacio exterior. Más oportuno imposible. Coincidiendo con la llegada del hombre a la luna (en aquel entonces todavía no se cuestionaba este hecho) hubo varios que estaban componiendo la banda sonora del alunizaje. O del despegue. "Mirror..." era la encargada de ponerle la guinda a esa torta que es el primer disco, homónimo. Sonidos procesados, paneos estéreo y todos los trucos sonoros que hacen de Hawkwind la banda ideal para quienes gustan de los viajes interestelares sin moverse del living o habitación favorita.

Aparece originalmente en: Hawkwind (1970)

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Orgone Accumulator

Se podría intentar el siguiente paralelismo: si los Redondos son los Grateful Dead argentinos, entonces... ¿Hawkwind es el equivalente inglés? No sería para nada descabellado pensarlo así. Tienen millones de discos en vivo que los fanáticos se encargan de comprar y piratear. Todo el mundo dice que verlos en vivo era "la posta". Bueno, nos vamos a tener que conformar con los discos. Space Ritual es el primero de una larguísima serie y es uno de los mejores discos en vivo que vas a encontrar. Acá todavía estaba el desquiciado Robert Calvert y a él pertenece la letra de este delirio épico. Hawkwind en su momento más indulgente y genial a la vez.

Aparece originalmente en: Space Ritual (1973
)

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You'd Better Believe It

¡Este se editó en Argentina en su momento! Aunque los fanáticos nunca se van a poner de acuerdo (hay demasiados candidatos) Hall of the Mountain Grill es uno de los discos más apreciados. Proto-trash con toda la carne al asador, "You'd Better Believe It" es Hawkwind clásico 100%. Se escuchan clarito los coros inconfundibles de Lemmy, a quien pronto le sacarían roja por drogón (en una de las bandas más drogonas de todos los tiempos) causando una herida que recién ahora parece haber sanado. Hoy en día, Dios... -ejem-... Lemmy habla con cariño de la época de su banda pre-Motörhead.

Aparece originalmente en: Hall of the Mountain Grill (1974)


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Uncle Sam's On Mars

Traten de hacer memoria y nombren bandas que venían de los sesenta que se pudieron adaptar al nuevo paradigma, al "Año Cero" planteado por el punk. No van a tener muchos ejemplos. Acá procesaron a Kraftwerk y los Psychedelic Furs pero siguieron tomando LSD frenéticamente (o al menos eso parece) y el resultado es esta mezcla tan extraña como interesante. Siguen las letras cósmicas pero teñidas por la pátina de cinismo de una generación harta de los excesos, con un poco de protesta política. Un balance perfecto para mantenerse "jóvenes" cuando ya no lo eran.

Aparece originalmente en: PXR5 (1979)


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Out of the Shadows

Impresionante. A más de veinte años de la supuesta "era dorada" de Hawkwind, los tipos siguen totalmente al día, a nivel sonoro y temático, sin sacrificar practicamente nada de la identidad de la banda. Ritmo machacante, repetitivo, un violín retándose a duelo con unos sintetizadores rarísimos, la voz de Brock chillando una consigna pro-ecología... en fin: ni más ni menos que el Hawkwind que tanto queremos, inaugurando una tercer década de una carrera que todavía hoy sigue dando frutos.

Aparece originalmente en: Space Bandits (1990)


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jueves, 6 de febrero de 2014

Programa Especial nro. 22 en Fuera de la Nada



El primer especial del año 2014 viene a todo gas. Lemmy es Dios, esa está fuera de cualquier cuestionamiento. ¿Quien se bancó cuarenta años con el parlante a todo volumen haciendo vientito en la ropa? Cuando se muera hay que donar ese cuerpo a la ciencia. Pero... Lemmy... ¡no te mueras nunca hermano!
Escuchalo en radiopura.com









lunes, 8 de noviembre de 2021

5 Canciones 5: Hawkwind (vol. II)


Magnu

El último disco de Hawkwind con Lemmy, que fué echado de la banda un día antes del lanzamiento de este, quinto LP de estudio. Si querés un tema para mostrar, representativo, bien podría ser este, encargado de abrir la cara B. Ruiditos de todo tipo, percusión, maldad, clima siniestro... son casi diez minutos de psicodelia pesada. Como esas películas que advierten sobre el contenido ("esto puede ser perjudicial para cierta gente") para ir dejando afuera a los susceptibles, alejate de "Magnu" si no estás preparado para una experiencia fuerte.

Aparece originalmente en: Warrior On the Edge of Time (1975)

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Hassan I Sahba

Adaptándose con naturalidad a los tiempos que corrían. Hawkwind fué una influencia no menor en los pibes que formaron las bandas punk, a mediados de la década del setenta, muchos los habían visto en vivo y aprendieron un par de lecciones de los amos del rock espacial. En Quark... hay un lavado de cara en el sonido sin perder identidad. Y en este temazo hay un solo de violín de Simon House que despega hacia la estratósfera.

Aparece originalmente en: Quark, Strangeness and Charm (1977
)

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The Hills Have Ears

A pesar de que el único miembro original que queda es Dave Brock, el hecho de que sigan en pié ya es algo y, en la forma en que están, es poco menos que un milagro. Onward es un disco doble con mayoría de temas nuevos y algunas reversiones de viejos clásicos (una costumbre de los últimos veinte años) de la historia de la banda."The Hills..." empieza con los efectos espaciales habituales, pero cuando entra la banda es un vendaval sonoro arrasador. La voz fantasmágorica bien aguda es toda una novedad. Contundencia y vigencia. Hawkwind para hoy, mañana y siempre.

Aparece originalmente en: Onward (2012)


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Sleep of a Thousand Years

Las cosas se iban poniendo heavy metal para los Lores del Espacio. Por supuesto que si iban a hacerlo iba a ser a su manera. La cosa es sencilla; si NO te gusta Hawkwind, por más que te guste el heavy metal este disco NO va a "entrar". En cambio, si te gusta Hawkwind y NO te gusta la música pesada, The Chronicle... puede ser de tu agrado. Acá están todos los elementos para los conversos; el cuelgue, la dinámica, el ida y vuelta de las ideas musicales, etcétera. Con un cambio de sonido bien acorde a la época. TEMAZO.

Aparece originalmente en: The Chronicle of the Black Sword (1985)


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Dust of Time

Aparentemente el colorado Ginger Baker siempre había querido tocar en Hawkwind, duró un sólo disco, Levitation, pero es uno de los fundamentales. "Dust of Time" es otro lavado de cara en el sonido de la banda, una suerte de new wave mezclada con rock pesado. Con los efectos de sonido que siempre fueron marca registrada. La parte instrumental, con esos arpegios de piano, lo convierten en uno de esos temas diferentes, va volviendo de a poco y estalla, por supuesto.

Aparece originalmente en: Levitation (1980)


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viernes, 4 de junio de 2010

Video de la Semana: Motörhead - Killed By Death

"Killed By Death" aparece por primera vez en la compilación No Remorse. Se convirtió en una fija en los conciertos de Lemmy y cia. ¡Clásico!






jueves, 11 de noviembre de 2010

Primal Scream - Vanishing Point


Primal Scream es la banda perfecta para mandar al frente a cierta prensa especializada. Un breve repaso: segunda mitad de los ochenta, quieren ser los Byrds y usan camisas paisley para la tapa del primer disco, Sonic Flower Groove. ¿Resultado? Se les rieron en la cara. Casi en seguida agarran las camperas de cuero y quieren ser los MC5 y los Flamin' Groovies en el segundo disco, titulado simplemente Primal Scream. También, se burlaban de cosas tan triviales como los cortes de pelo. ¿La música? Bien gracias. Fines de los ochenta / principios de la década siguiente. Estallido de la cultura rave. Deciden saltar al tren y eligen productores de moda para Screamadelica. De la noche a la mañana son los mejores del mundo, la banda a imitar y tener en cuenta. Drogas, éxito, lo de siempre. Deciden sacar un disco bien 70's, inspirados en Exile On Main Street, los Faces, Thin Lizzy y el rock sureño. Los despedazan, se ensañan con ellos. "¡Traición!" Dijeron algunos. No era para tanto. De hecho Give Out But Don't Give Up dejó un par de hits que todavía suenan con fuerza y convicción.

Al borde del abismo, entra Gary “Mani” Mounfield con toda la resaca de su paso por los Stone Roses y graban este disco, Vanishing Point, otro portazo, otra vuelta de tuerca. ¿El mejor disco de Primal Scream? Y… es un serio candidato ¿Por qué no? Se puede decir que Bobby Gillespie es un ególatra empedernido, un bocón difícil de digerir, pero no se puede negar que el tipo es un apasionado total. Adora lo que hace. En todas las entrevistas siempre estaba hablando de bandas que a nadie le importaban, nombrando discos que le interesan a pocos... avivando giles bien podríamos decir.

"Burning Wheel": impresionante. ¡qué buena manera de empezar un disco! ¿qué es esto? ¿música del lejano Oriente? Es psicodelia retorcida, es rock, en todo sentido. ¿Quieren bandas sonoras para películas de culto? ¿Música de persecuciones que no sea siempre la misma? "Kowalski", como el protagonista de la película que da título al disco. Cuelgue drogón de día después en "Out of the Void" con Gillespie sonando a pasitos del desmayo. "Stuka" es dub moderno, actual, futurista, Lee “Scratch” Perry se hubiera hecho una fiesta con esto. ¿Rock sucio y desprolijo? "Medication", uno de los grandes temas, anticipando el rock de guitarras de la primer década del siglo veinte. ¿La sorpresa? Una versión de "Motörhead" de Mr. Kilmister, un track semi-oculto de la primer época que el gran Lemmy debe haber aborrecido (pero seguro que disfrutó de las regalías).

Vanishing Point les dio la bocanada de aire fresco que necesitaban y de ahí en más han hecho y deshecho a su antojo, casi que se han convertido en una de esas bandas que pocos se atreven a cuestionar y, por decantación, se vuelven más cuestionables. Como curiosidad vale destacar que a principios de este siglo, tuvieron un hit con una versión rarísima de un clásico de Lee Hazlewood, con "Some Velvet Morning". Sonó en todos lados, desde el boliche más “cool” hasta la panadería de enfrente de tu casa y fue banda sonora de señoras gordas haciendo compras. Paradojas de este circo que se niega a cerrar sus puertas.







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Kasabian - West Ryder Paper Lunatic Asylum


miércoles, 25 de octubre de 2023

Hermética - Víctimas del vaciamiento


En el título ya hay una teoría, una idea propia. El pueblo, el laburante raso y llano es víctima. ¿De quién? De los poderosos, los políticos, los que te cagaron y te van a cagar siempre. Ellos son los que están detrás de un aparato que se dedica a licuar cerebros, para beneficio propio, de más está decirlo. Simple, derechito, casi simplista se podría decir. También incuestionable, elocuente y certero. Es, fue y será así. ¿De qué manera lo combatimos? Armamos una secta, una que tiene sus ritos, como cualquier organización o religión. Tenemos una música que nos va a representar y por ende aborrecemos cualquier otra que no sea esta. Nos vamos a vestir de cierta forma, llueva, truene o haya sol. Para que todo el mundo sepa a qué equipo pertenecemos y, de paso, saber al instante quienes son los “opositores”, el enemigo, los que no son miembros y no forman parte.

“Con mis amigos en el concierto, de metal duro, un sentimiento” cantaban en “Evitando el ablande”, del disco anterior, Ácido argentino. Ahí las intenciones de Iorio ya estaban clarísimas; si no formas parte está todo mal. “Sos veleta de la moda y no me asombra que mañana amanezcas metalero” reza la letra de “Buscando razón”, en este, el tercero y último de Hermética, la banda intermedia de Ricardo Iorio, entre los míticos V8 y Almafuerte. Algunos se sorprendían al ver que, en los últimos tiempos, en sus apariciones televisivas que le hicieron alcanzar un nivel aún mayor de fama (para bien y para mal) había un costado indudablemente intolerante. Ese costado siempre estuvo. Siempre fue una cosa de “nosotros contra ellos”. Luchando por el metal. Ustedes lo saben y muy bien. La pregunta es… ¿Eso lo condena o sirve para bajarle el pulgar? ¿No somos todos un poco intolerantes de una forma u otra?

Es muy valioso el hecho de que el tipo construyó algo propio, argentino y nuevo. Si sus consecuencias a largo plazo fueron positivas o no es otro asunto, puede discutirse largo y tendido.

¿Y la música? Acá también hay varios aciertos. Se puede establecer una comparación con Metallica. Sabían hacer baladas. A diferencia de varios compañeros de escena, género o como prefieras. Eso ayudó a la masividad inaudita que alcanzaron en su momento. A lo mejor “Olvidalo y volverá por más” no sea un tema representativo de lo que era Hermética, pero sí hizo que los pasaran en algunas radios que de otra manera ni se hubieran acercado. Alguna vez escuché a algunos decir que no soportan la voz de O’Connor y para mí tiene una personalidad arrasadora, cien por ciento distintiva. Que los discos suenan mal… debatible. En mi caso particular no me molesta el sonido, habla de una época y en el buen sentido. Tipos como Iorio, Lemmy o Joey Ramone no van a morir nunca, es gente que dejó una huella que va a estar siempre, un aporte a la humanidad. Todos son, fueron y serán cuestionables desde cualquier ángulo o análisis. Como cualquier otro ser humano, vale decirlo.







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Iorio / Flavio - Peso argento
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miércoles, 19 de febrero de 2025

5 Canciones 5: Die Toten Hosen, Coleman Hawkins, U-Roy, Trees y Motörhead


Alles Passiert
Die Toten Hosen

Siempre tuvieron la capacidad de hacer una de las cosas más difíciles que hay a la hora de componer canciones: hacer himnos. ¡Uf... sí... HIMNOS! Medio hitlerianos, hay que decirlo, pero himnos al fin y al cabo. Este disco sale con una secuela de aquel Learning English, Lesson 1 de hace un millón de años. Pero este tema es propio, tiene un video oficial, obviamente, a nadie con dos dedos de frente se le puede escapar que acá tenemos la Música para los Reales Fuegos de Artificio (de Händel) pero para el siglo veintiuno. ¡Qué lástima que no se enteró nadie! Nosotros sí. JA.


Aparece originalmente en: Laune Der Natur (2017)

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The Day You Came Along
Coleman Hawkins

Extraordinario disco para introducirse en el inabarcable mundo del jazz. Yo no soy experto, ni por asomo, pero sí conozco la obra de los colosos; Miles Davis, Thelonious, Coltrane y Duke Ellington. Una vez que entraste ahí, ya podés ir a parar prácticamente a cualquier lado. Hasta a Ornette Coleman! Bueno eso último puede discutirse, largo y tendido. The Hawk In Hi-Fi tiene la virtud de ser muy variado, hay un poco de todo acá adentro, algo que no es muy frecuente y menos en aquellos años. Lo tomás o lo dejás.


Aparece originalmente en: Carnival of Light
(1994)

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Peace and Love in the Guetto
U-Roy

En este discazo de U-Roy, que vendría a ser un toaster, a la manera de Linton Kwesi Johnson o Yellowman (por ejemplo) hay muchas citas a temas clásicos del reggae. "Exodus" apenas empieza, "Rivers of Babylon" (sino tenés la banda de sonora de The Harder They Come estás en problemas) y en este hay un guiño a "Man Next Door", que lo hacían los Paragons, John Holt y el gran Dennis Brown, entre otros. Creo que esto se llama sampler. No lo sé ni me interesa, para ser honesto.


Aparece originalmente en: Sometime Anywhere (1994)

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Fool
Trees

WOOOOOOOOOOOOOOOO!!!!! Esto es tocar, hermano. Por favor. Cómo tocan estos tipos. Dentro del folk inglés (como en cualquier género) hay bandas de primera, segunda y tercera línea. Trees jugaba en la C metropolitana pero a nivel musical están al lado de cualquiera. De Steeleye Span, de Pentangle... nombra a cualquiera de esos que sabían tocar muy bien y los podés poner al lado sin problemas. El bajista está haciendolé un monumento a las cuatro cuerdas y cuando llega el solo de guitarra... ¡agarrate fuerte!


Aparece originalmente en: Hawks & Doves (1980)


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On Parole
Motörhead

No es igual a la versión que sale en el LP, que no me acuerdo si está en el primero, seguro sí está en On Parole (obviamente) que sale unos años después, cuando Motörhead "la pega" con Overkill y había que sacarles el máximo rédito posible. Creo que acá no canta Lemmy, no sé... ¿A quién le importa? El tema siempre fué magnífico y descubrir esta versión, bastante distinta a la que conocía, significó un lindo auto-regalo. De esos que tanto nos gustan a los melómanos, que estamos todo el día solos, encerrados, escuchando música, protegiéndonos de los horrible y hostil que se volvió el mundo exterior.


Aparece originalmente en: Beer Drinkers & Hell Raisers [EP] (1980)

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miércoles, 16 de noviembre de 2022

Ozzy Osbourne - No More Tears


Acá va una teoría: a Ozzy siempre le hicieron los discos. ¿Qué quiere decir esto? Su participación siempre se limitó a cantar. Y a poner su nombre, claro. Componer, arreglar, eso va a parar a manos de colaboradores, productores, gente de la que se rodeó para suplir o disimular sus carencias. Por ejemplo en Black Sabbath, en “Iron Man”, hay un riff impresionante de Tony Iommi, malvado y simple pero super efectivo. Ahí Ozzy se limita a hacer exactamente lo mismo que la guitarra. ¿No se le ocurrió otra idea? El resto de la banda lo dejó hacer, enloquecidos ante el hecho de grabar ese temazo. Son teorías, a lo mejor le dijeron que haga eso. Más adelante, cuando su mujer lo rescató del reviente triste en el que se había zambullido, lo tuvo a Randy Rhoads, un as en la manga. Fue el Mick Ronson de Ozzy y más. Seguramente más. Era un tipo con conocimientos de teoría musical y metía mano en todo, hasta en decirle en qué tonalidad le convenía cantar los temas. En Blizzard of Ozz y Diary of a Madman todo los miembros comparten los créditos de composición y hay olor a injusticia ahí, a gato encerrado. ¿Influye todo esto en la valoración de Ozzy como artista? Hasta cierto punto. Molesta un poco, sobre todo en un género en que la autenticidad es importante. Los discos son buenísimos, eso está fuera de discusión.

Acá ya había pasado de todo, se había cansado de vender y la fórmula necesitaba un poco de aire fresco, también para adaptarse a los tiempos. Empezaba la década del noventa y No More Tears fue lo que necesitaban. Otro sonido, otro tipo de temas, unas baladas extraordinarias y unas guitarras asesinas. Este es el segundo con Zakk Wylde, que había entrado en No Rest for the Wicked, el anterior. Otro al que Sharon le debe al menos cuatro mansiones. Pensé que eran dos pero con una gugleada comprobé que Lemmy figura en los créditos de cuatro temas. Cuatro puntos altísimos del disco. Siempre dijo que hizo más plata con esto que con toda la carrera de su banda eterna. Acá aparece por primera vez “Hellraiser”, que más tarde grabaría Motörhead en March or Die, al año siguiente. Un estribillo inolvidable, unas estrofas de no creer, un acierto categórico. Una de las grandes baladas de Ozzy es “Mama, I’m Coming Home”, podría haber salido en cualquier década y funcionar igual. La parte del puente, aquello de “and I don’t care about the sunshine…” es el momento por excelencia de Mr. Osbourne solista. El principio no se puede creer, acá queda claro todo. Las intenciones del disco, que esto era otra cosa, es “Mr. Tinkertrain”, con la temática del acosador, el fantasma más temido, Ozzy lo canta como los dioses y las guitarras… te fusilan. Lo que sería el lado B para mi gusto cae un poco si comparamos, igual de ninguna manera son temas malos, están bien hechos y coinciden sin problemas con el concepto que plantea No More Tears.

Después de acá vino el cuesta abajo, con discos aceptables, cumplidores pero ya no esenciales, como este o los dos primeros. Ni hablar de lo que pasó con ese show patético de televisión, en donde el gigantesco Príncipe de las Tinieblas fue expuesto de manera patética, innecesaria. Hoy todavía sigue, poniendo el nombre, todos saben que en vivo medio que dá lástima. Gene Simmons una vez dijo que cuando ellos no estén KISS va a seguir, aunque sea con muñecos. Acá ya está pasando.







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miércoles, 11 de octubre de 2017

Kubero Díaz y La Pesada - ídem [1er. LP - 1973]


Una teoría paranoide: hoy en dia, tipos como Alejando Medina y Miguel Cantilo serían enemigos, o se mirarían con desprecio. En épocas de desunir ante la menor desigualdad, el bajista de Manal y el capo de Pedro y Pablo, estarían distanciados y se criticarían mutuamente. Acá estaban juntos y unían fuerzas para hacer un disco. Alguna vez Claudio Gabis contó que los discos de La Pesada los hacían de manera totalmente informal, para generar algún que otro dinerillo extra y “parar la olla”, con los derechos de autor. Las ventas que pueden haber llegado a tener estos discos plantean un interrogante, pero no deben haber sido muchas porque es muy difícil encontrarlos en las bateas de discos usados. Y en buen estado, prácticamente imposible.

El de Kubero Díaz es uno de esos discos que impresionan, en más de un sentido. La asombrosa variedad musical, la calidad de las interpretaciones, el nivel de vuelo creativo… incluso la calidad de grabación es más que aceptable, en una época en que en Argentina había un cierto desfasaje en cuanto a equipamiento y conocimiento de técnicas de audio.

“Colgado de las nubes”, el tema que cierra el LP es uno de los picos altos y un buen ejemplo para definirlo. Pasa por varios estadíos, hay un puñado de ideas musicales muy acomodadas, está bien cantado y arreglado, incluye una furibunda zapada psicodélica e incluso aparece el gran Jorge Pinchevsky con su violín mágico, un toque extra que aporta y mucho. Otra cosa que llama la atención de los discos de La Pesada en general, es que había cierto atrevimiento que en los trabajos de las respectivas bandas “oficiales” no siempre aparecía. Tenían más espíritu de aventura, menos miedo al error, quizás por tratarse de música que no iba destinada a consumo masivo, por las drogas que tenían encima... vaya uno a saber. “Todo es todo” es un rock duro y podrido que bien podría haber estado en los discos de Hawkwind de la era Lemmy y los temas más acústicos no tienen nada que envidiarle al Pink Floyd pre-Dark Side of the Moon, los de la banda sonora de More o Obscured By Clouds.

Si pudieron llevar el pan a la mesa no lo sabremos. Tampoco importa demasiado, lo cierto es que los discos de La Pesada se buscan mucho hoy en día, incluso en países que no son de habla hispana y están siendo de a poco reeditados tanto en CD como en LP. Tienen méritos de sobra.







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Billy Bond y La Pesada - Vol. 2
Man - Back Into the Future


domingo, 21 de diciembre de 2008

Hawkwind - In Search of Space


Con un simple vistazo al arte de tapa de In Search of Space, segundo opus de los geniales druidas del llamado space rock británico Hawkwind, se puede llegar a establecer una idea bastante acertada del contenido de uno de los grandes discos de estos marcianos terrestres.
El texto de la contratapa dice “Technicians of space ship earth, this is your captain speaking, your captain is dead” que podría traducirse como “Técnicos de la nave espacial Tierra, les habla su capitán, su capitán está muerto” y es una clarísima pista y mas si está colocado al lado de una foto completamente movida de Stacia, la famosa bailarina que condimentaba las primeras actuaciones en vivo de la banda… completamente desnuda!!!.

Un chequeo rápido por el sobre interno muestra una especie de diario de viaje, incomprensible desde donde se lo mire, ciencia ficción y balbuceos astrales por doquier y, como broche de oro, las fotos de los músicos que muestran que los Hawkwind ERAN lo que grababan, vivían en una suerte de mundo parelelo con poca o ninguna conexión con la realidad. ¿Cómo lo conseguían? Mejor dejarlo librado a la imaginación del oyente. "You Shouldn’t Do That" es el puntapié inicial del disco, o mejor deberíamos decir el punto de despegue por que precisamente de eso se trata. In Search of Space es un viaje intergaláctico que no termina sino al final del disco; ritmos machacantes, voces reiterativas, infinidad de artilugios y pirotecnia sonora y letras sacadas de un cómic de Marvel son solo algunas de las herramientas que utiliza Hawkwind para conseguir el paseo por el cosmos que el disco plantea.
Otro repaso por la lista de títulos no hace mas que reforzar todo lo expuesto hasta ahora; "Master of the Universe" (épico y malvado como pocos), "Adjust Me" o "Children of the Sun", por mencionar solo algunos.

Los temas agregados a la reedición en CD son un verdadero lujo, los simples del período -que de otra forma hubieran sido completamente inconseguibles- entre los que se destaca el legendario "Silver Machine", el sencillo mas exitoso de la carrera de Hawkwind, cantando nada mas y nada menos que por el no menos legendario Lemmy, guerrero de mil batallas, que tuvo un fugaz pero decisivo paso por las filas de la banda. Otra joya es una versión en vivo de "Born to Go", mas beligerante y agresiva que la original versión de estudio.

Previa cuenta regresiva y ajuste de cinturones, In Search of Space es satisfacción garantizada.








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Nektar - Journey to the Center of the Eye
Amon Düül II - Tanz der Lemminge



viernes, 3 de mayo de 2019

Varios - Cries from the Midnight Circus (Ladbroke Grove 1967-78)


Los compilados se volvieron obsoletos hoy en día. Esos discos que traían un tema de cada artista, o dos a lo sumo, ya no se ven, ya no salen, nadie los escucha. 

Error. 

A nivel masivo puede ser, pero eso acá nunca nos importó. Están las cajas, los box sets, de tres discos para arriba, el lujo asiático del coleccionista ávido, que te las comprás para escucharlas poco y nada pero sabés que ahí están, a modo de consulta. Como una enciclopedia en la biblioteca, lista para acudir a ella en tiempos de sequía, o falta de red inalámbrica. Cuando son temáticos es cuando son realmente valiosos y este CD doble es uno de ellos, Cries from the Midnight Circus, documenta la escena del barrio londinense Ladbroke Grove, el Palermo del Reino Unido, el Soho de la tierra de la lluvia eterna, uno de esos lugares en donde pasaba todo lo que tenía que pasar. Estaban los pintores, los dealers, los artesanos… y los músicos. ¡Y qué músicos!

Un vistazo por la lista de temas revela una escena idiosincrática al máximo, con puntos en común pero con unas personalidades arrolladoras, gente que convivía en cierta armonía con propuestas que tenían poco y nada que ver entre ellas. Para la época que cubre esta compilación, fines de los sesenta / gran parte de la década siguiente, el sueño hippie ya se había hecho pedazos. Los que quedaban eran los sobrevivientes, los descreídos, los que vivieron para contarla. Los Pretty Things por ejemplo, que no faltan en ningún recopilatorio, perdedores hermosos, no le vendieron un disco a nadie en su momento pero son una de las bandas más apreciadas, queridas y longevas que dio el viejo continente, le dan nombre a este rejunte con el temazo de Parachute. No faltan los agitadores, los propagandistas, los que siempre que podían hacer un escándalo lo hacían, los que giraban en torno a Mick Farren -algo así como un prócer de aquella escena- como los apestosos Deviants o los ultra rockeros Pink Fairies, que acá aparecen con su himno generacional “Do It”, más tarde versionado por Black Flag. Los Hawkwind eran reyes absolutos del vecindario y por eso hay dos temas; “Hurry On Sundown” y
“Lord of Light, de Hawkwind y Do Re Mi Fasol Latido, respectivamente. También aparecen sus amigotes y derivados como el poeta de ciencia a ficción Michael Moorcock y Robert Calvert como solista, haciendo “Ejection”, un temazo de su disco conceptual como solista Captain Lockheed and the Starfighters, del ’74. Por supuesto que el gran Ian Lemmy Kilmister dice “presente” y en dos facetas, con los psicodélicos Sam Gopal, con quienes grabó su primer LP y haciendo “Louie Louie”, con la banda que lo hizo inmortal. Otros que se prendían en todas eran los Edgar Broughton Band, representados acá por el brillante “Evening Over Rooftops”, un temazo enorme, original del tercer LP homónimo de la banda. Larry Wallis sale con “Police Car”, un tema que solo salió en single y que costaría unos cuantos billetes conseguir.

Para “tapados” hay de sobra en este doble, está Twink, baterista de los Pretty Things y Tomorrow (la banda de Steve Howe antes de Yes, que también aparecen acá), el gran Arthur Brown, los retorcidísimos High Tide, Junior’s Eyes y hasta The Action, otros que suelen aparecer en este tipo de discos. Como panorama es perfecto, abarcativo, muy escuchable y bien secuenciado, casi de manera cronológica. Encima las notas del librito las escribe el mítico periodista Nigel Cross. Para tener en cuenta.







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Varios - Electric Psychedelic Sitar Headswirlers, Vol. 4
The Misunderstood - Before the Dream Faded

Varios - Try a Little Sunshine: The British Psychedelic Sounds of 1969