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viernes, 21 de agosto de 2026

5 Canciones 5: Jorge Ben, Them, John Doe, Arco Iris y Brinsley Schwarz


Meninho Jesus de Praga
Jorge Ben

Fiesta pura. El primero con Som Livre como banda de acompañamiento. Algunos lo consideran un disco menor o liviano. Seguro que no tiene la densidad de África Brasil o la locura de Ogum Xangô (con Gilberto Gil) por comparar con otros de la misma época. Este es un disco de samba puro y duro, hasta tradicional se podría decir. Jorge Ben a esta altura podía hacer lo que se le antojaba y es claro que lo está disfrutando, lo transmite.  

Aparece originalmente en: A banda do Zé Pretinho (1978)
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Lonely Sad Eyes
Them

The "Angry" Young Them! y Again no tienen nada que envidiarle a los early Animals o Beatles, ni hablar de Kinks y Stones que por acá todavía estaban un poco verdes. Van Morrison ya tenía unos cojones tamaño king-size, llevaba la mitad de las canciones y encaraba los covers como un cantante adulto, totalmente formado. Pero claro... eran Irlandeses (¿se acuerdan del cartelito 'No Irish, No Jews, No Dogs'?) y el referí estaba comprado. Arriesgo una, acá ya se pueden escuchar los primeros bocetos del enorme Astral Weeks, tiene algo de "Madame George", "Cyprus Avenue"... viene por ahí la mano. La confianza que se tenía como cantante es admirable para un pibito que recién pasaba los veinte.

Aparece originalmente en: Them Again (1966)
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Drink of Water
John Doe

A John Doe todo el mundo lo conocen como actor. Road House, la de Jerry Lee Lewis, Boogie Nights... seguro en algún lado lo viste. Tiene el mérito no menor de haber fundado la primer banda punk de la costa oeste de Estados Unidos, de California. Nada menos que X. Como solista grabó varios también, en The Westerner tiene como invitadas a Debbie Harry, Chan Marshall (alias Cat Power) y su ex-mujer y compañera de banda, Exene Cervenka, con quien escribe este temazo, podría haber entrado cómodo en See How We Are o el injustamente cuestionado Ain't Love Grand.

Aparece originalmente en: The Westerner (2016)
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Hombre de madera
Arco Iris

Tiempo de resurrección fue un hito de dos grandes motivos; fué el que traía "Mañana campestre", tema que vendio bastante, lo suficiente para que los dejaran hacer un disco como el que vino después, Sudamerica o el regreso a la aurora. Fué el primero (si no fué el único) en salir en una caja, todo un lujo, como se editaban las óperas y además era doble. "Hombre de Madera" tenía que ver con el rock sucio de sus contemporáneos Edgar Broughton Band o los Groundhogs. Muchas ideas amontonadas en cinco minutos.

Aparece originalmente en: Tiempo de resurrección (1975)
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Rockin' Chair
Brinsley Schwarz

El disco de "bajada a tierra" de la banda de Nick Lowe antes de ser solista. Esta especie de homenaje a los Shadows de Hank Marvin es el encargado de cerrar Silver Pistol, tercer LP de estudio de Brinsley Schwarz, después del golpazo que significó la experiencia neoyorquina, en la que todo les salió mal. Se lamen las heridas y hacen la gran "vamos al campo a ver si sale algo distinto", que ya habían probado Traffic y Led Zeppelin entre otros. Nada de pretensiones ni grandilocuencia. Resultado = el primer gran disco de Brinsley Schwarz.

Aparece originalmente en: Silver Pistol (1973)
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sábado, 12 de julio de 2025

5 Canciones 5: Stan Ridgway, Willard Grant Conspiracy, Gilberto Gil, Roy Orbison y Jesus and Mary Chain


Talkin' Wall of Voodoo Blues
Stan Ridgway

El que quedó ahí, grabado a fuego fue "Mexican Radio", el tema más conocido de Dark Continent, el segundo disco de Wall of Voodoo. Acá también se hace presente el único país del hemisferio norte (de América) hispano-parlante, en más de un sentido. Esto es un racconto de lo que vivió la banda, cuando algo bastante parecido a la fama les anduvo rondando. Se podría decir que el tipo es consistente, porque este es su décimo -aprox.- LP como solista y lo podés reconocer al instante.


Aparece originalmente en: Snakebite: Blacktop Ballads & Fugitive Songs (2004)

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Bring the Monster Inside
Willard Grant Conspiracy

Arpegio de guitarra acústica, acorde / tonalidad menor, fade-in, ruiditos inquietantes, el bajista empieza a deslizarse por el diapasón... vamos bien. El cantante entra susurrando y sabemos que la mano viene gótica. No en el sentido Bauhaus / Sisters of Mercy del asunto, sería en el sentido William Faulkner, yanquis del cinturón bíblico que pecan más que Satanás y esconden como para ganarse dos infiernos. Nick Cave también, sí, mucho Bad Seeds. Es el segundo disco de la banda que es, fué y será el vehículo que usa Robert Fisher para no poner su nombre en la tapa.


Aparece originalmente en: Flying Low
 (1998)

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O canto da Ema
Gilberto Gil

¡Cómo se la jugaban estos tipos en esta época! Desde fines de los sesenta a principios de los ochenta, la vanguardia brasileña de aquellos años, corrió límites, desafió convenciones y se divirtió. Creciendo en público. Lo que hicieron Caetano, Jorge Ben, Novos Bahianos... es admirable, indiscutible. No por nada estos discos se reeditan hoy en Europa y se agotan en seguida, los originales son difíciles de conseguir y son caros incluso en las disquerías de Brasil. Lo que está pasando acá a nivel rítmico y armónico anticipa música que recién se haría veinte años después. Y sin pecar de pretencioso o exhibicionista, cagandosé de risa y disfrutando.


Aparece originalmente en: Expresso 2222 (1974)

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Twinkle Toes
Roy Orbison

Hay una escena, en el documental de los Traveling Wilburys, en que están sentados alrededor de una mesa Tom Petty y Roy Orbison, relajadísimos, en plan casual. De repente, el capo de los Heartbreakers le espeta algo que recuerdo como "... entonces vos hoy en día serías el mejor cantante del mundo" a medio camino entre pregunta y afirmación. Siempre refugiado atrás de sus enormes gafas negras, el texano deja pasar dos o tres segundos y, sin que se le mueva un pelo, responde con un lacónico (medio tímido) "oh... yeah". Fin de la escena. 
No creo que el parámetro mejor / peor pueda usarse en la música, pero si hablamos de preferencias, coincido. Puede cantar cualquier boludez y convertirla en algo especial. Este sería un buen ejemplo.


Aparece originalmente en: The Classic Roy Orbison (1967)


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Happy Place
The Jesus and Mary Chain

El golpe inicial de los hermanos Reid fué efectista, planeado, incluso hasta medio trucho si se quiere. El concepto detrás de Psychocandy, que sólo podía durar UN DISCO, era casi manipulador. Pero tenían esas canciones como "Never Understand" o "My Little Underground", con un poder de seducción irresistible. Sabías que atrás de toda esa mugre guitarrera y los acoples había gente que amaba la música. Obsesivamente. Esta milagro pop quedó relegado a cara B. De otra maravilla que es "Happy When It Rains". Beach Boys, Ramones, Spector. Adolescencia eterna, en otros términos.


Aparece originalmente en: Happy When It Rains [single 7''] y en la compilación Barbed Wire Kisses (1987 - 1988, respectivamente)


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miércoles, 25 de septiembre de 2024

MPA - Antes que cante el gallo


Que este no se consiga fácilmente es un crimen, más teniendo en cuenta que han reaparecido cualquier cantidad de discos argentinos. En CD no sé si está editado, en LP es difícil de ver, siempre carísimo y en estado… baqueteado, como mínimo. Esto es La cara oscura de la luna del hemisferio sur. El paralelo es sólo para recordar que es una obra maestra, a la altura de los veinte o treinta grandes discos de la música no-académica. Ese término a santo de no repetir el nombre de la banda; MPA. Músicos Populares Argentinos. A pesar de ser literal al extremo, incluye una toma de partido, una declaración de principios bien directa.

Mis viejos lo tenían en casette y cuando salíamos de viaje en auto lo escuchábamos siempre. Me acuerdo de todas las canciones de memoria y durante veinte o treinta años no lo volví a escuchar, ya lo tenía incorporado en mi ADN. O eso creía. Pegarle una revisitada fue toda una experiencia. Si algo agradezco de mi crianza musical fue que mis padres, y me parece que esa generación en general también, no hacían distinciones de género. Jamás era “ahora vamos a escuchar tangos” ni nada de eso. Atesoro ese mensaje subliminal y espontáneo con un cariño enorme.

Pueden hacerse más comparaciones. Al pedo, pero ya que estamos… ¿Por qué no? Esto es lo que hicieron los Grateful Dead cuando vieron que, si seguían con esa psicodelia extrema, no iba a quedar vivo ni uno. O los brasileños protagonistas del movimiento que se llamó Tropicalia, Caetano, Gilberto Gil, Gal Costa, esa gente. Fue un "bueno, la experimentación estuvo buenísima, ahora hagamos canciones. Abracemos el folclore de nuestro país sin que sea una reivindicación patriotera. Seamos audaces y llevamos el asunto a que también nos dejó un gran aporte esa búsqueda. Hagamosló con el bagaje que nosotros traemos". Estos acá se la jugaban el triple, porque en Argentina hubo años en que, si eras cuestionador y desafiabas ciertas tradiciones, eras un enemigo político, por ende tu vida corría peligro. Antes que cante el gallo sale en el ’86, ya no se corría ese riesgo. El Chango Farías Gómez, que era más grande que el resto de la banda, lo había sentido y muy de cerca.  

Cuando vinieron a mi pueblo natal, que medio que no existe, en el escenario estaban en una especie de trance y no les importó que el público no fue muy receptivo con la propuesta. A lo mejor querían zapatear. ¿Quién sabe? En la música se nota ese quiebre, en la versión de “El humahuaqueño” por ejemplo, hay una zapada infernal que no tiene nada que envidiarle a King Crimson. o cualquier otra banda de rock progresivo del mundo. Y Verónica Condomí es una cantante de otro planeta, dueña de una voz cristalina y un registro altísimo, precioso. Podría pelearle el puesto a Sandy Denny o Maddy Prior, esas cantantes perfectas tan apreciadas en el folk inglés. Acá no la conoce nadie.

No fue mucha la producción discográfica de MPA, es este y otro que se llama Nadie más que nadie. Entendible. A pesar del nombre del grupo, esto no iba a ser popular nunca en ningún lugar del mundo. No le deben haber vendido un disco a nadie y les deben haber editado una cantidad ridícula de copias. Debe ser por eso que es tan difícil de conseguir. Hoy lo podés escuchar en seguida, en YouTube. ¡JA!      






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Chequear también:

Los Trovadores - Zamba de monte y hacha
Anacrusa - Anacrusa III
Chango Farías Gómez y La Manija - Rompiendo la red




 

lunes, 13 de junio de 2022

5 Canciones 5: Canned Heat, Stone Temple Pilots, Urubamba, Gilberto Gil y The Fleshtones


Parthenogenesis
Canned Heat

Impresionante. Uno de esos experimentos marcianos que terminan cayendo parados, cuando podrían haber sido cualquier cosa menos un éxito. Esto originalmente ocupaba casi toda la cara B del tercer disco de Canned Heat, una banda blusera, nada que ver con esta suerte de suite avant garde, en un intento -fallido- por contar un poco de qué va el asunto en este monstruo deforme. Ojo, a los dos minutos aparece el blues y la zapada toma vuelo. A los nueve y fracción hasta hay un solo de batería. A los diez y pico, el diablo mete la cola... mejor escuchalo. A todo volumen.

Aparece originalmente en: Living the Blues (1968)

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Silvergun Superman
Stone Temple Pilots

Siempre los ubiqué en una categoría mental de esas que nunca debería haber existido. Algo así como "banda inventada con cantante al que le gusta mucho posar para las fotos". Cuestión que los dos primeros discos de Stone Temple Pilots están plagados de himnos podridos con guitarras ad hoc. Hay un riff gigante en las estrofas, que contrasta muy bien con el estribillo melódico, medio beatle, se podria decir.

Aparece originalmente en: Purple (1994)


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El eco
Urubamba

Un vistazo en los créditos de la contratapa delatan a Phil Ramone como ingeniero de sonido, Paul Simon en la producción, fué grabado en Francia, no faltaron los recursos a la hora de registrar el debut de la banda del gran Uña Ramos. Ellos ya habían grabado en la versión de "El cóndor pasa", llamándose "Los Incas" en aquel entonces, que aparecía en el último disco de Simon & Garfunkel, Bridge Over Troubled Water. Ahí ya se estaba hablando de una exportación al mundo de la música andina. "El eco" te lleva directo a las montañas, sin escalas, es cuestión de cerrar los ojos.

Aparece originalmente en: Urubamba [1er. LP] (1974)

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Essa é pra tocar no rádio
Gilberto Gil

Esta friqueada hermosa podría describirse como una mezcla entre esos temas raros de King Crimson (o Gentle Giant) y Piazzolla, hasta hay un acordeón ahí, de fondo, haciendo unos arreglaos rapidísimo. La métrica es extraña, no convencional, para tocar esto deben haber tenido que ensayar bastante, para frenar así, volver a arrancar, etcétera. La letra no podría ser más irónica, podría traducirse como "Esta es para poner en las radios". No creo que la hayan pasado nunca.

Aparece originalmente en: Refazenda (1975)


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Whatever Makes You Happy
The Fleshtones

Es momento de fiesta, momento en que hay que llamar a los Fleshtones de Brooklyn, sin dudarlo un instante. Música para fiestas, no hay mejor forma de definir lo que hacen, hacían y siguen haciendo. Sección de bronces a la orden del día, velocidad que incita al movimiento, las voces son un quilombo hermoso, con coros a los gritos y todo lo que tiene que tener un gran tema de la banda de Peter Zaremba y compañía.

Aparece originalmente en: Fleshtones Vs. Reality (1987)

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jueves, 17 de marzo de 2022

Caetano Veloso - Bicho


A los Talking Heads les faltaban dos o tres años para llegar a lo que se plantea acá, en “Odara”, el primer tema de Bicho, del año ’77. Esto es música que invita a la pista de baile, pero que también tiene cerebro, un par de neuronas por detrás, puestas al servicio de una música para cuerpo, mente y alma. Y el bajista es una cosa que no se puede creer, vale decirlo.

Un poco de recapitulación viene bien. Para esta época Caetano Veloso ya las había hecho a todas, había explorado la música tradicional de Brasil, a su manera, como todo lo que hizo en realidad, en su primer LP de estudio, Domingo, con Gal Costa. Formó parte del movimiento conocido como Tropicalia, con varios compatriotas famosos, en donde hicieron una música folclórica que no ignoraba lo que estaba pasando en el resto del mundo, todavía hoy siguen siendo influyentes, fundamentales. Tuvo que exiliarse, en Londres, como varios compañeros de continente, cuando América del Sur era reprimida con violencia, miedo y torturas. No se privó de hacer música en ese período, cuando volvió dio vuelta su música en varios sentidos, con discos como Transa, Araçá Azul y Jóia, en donde se dió el gusto de hacer lo que quiso, como quiso, sin dejar de ser jamás Caetano Veloso.

Para la altura de Bicho ya era un tipo con experiencia, venía de un viaje a Lagos, Nigeria, a donde había ido con Gilberto Gil, al igual que muchos músicos de todo el mundo (¿se acuerdan de Paul McCartney y Band on the Run?) a ver qué pasaba y absorber el ambiente musical africano. Esa influencia se deja ver en “Two Naira Fifty Kobo”, segundo tema del disco o en “Gente”, en donde hace una traducción de Fela Kuti admirable, está la influencia del afro-beat, pero es ciento por ciento Caetano, no podría haberlo hecho otro músico a esto. “Vida, dulce misterio” canta, al final de una letra inspiradísima. La música de Bicho parece estar de vuelta de todo, atrás quedó la complejidad armónica de la música de Brasil tradicional, asunto que Caetano Veloso conoce como la palma de su mano. Están quienes dicen que, para hacer el futuro, primero hay que conocer el pasado y este sería un buen ejemplo. Acá el énfasis está puesto en el ritmo, en la reacción física que provoca la música, en función de eso están hechas las letras, que podés ignorarlas y hacerlas formar parte del conjunto, ahí están de todas maneras, siempre acechando y dispuestas a hacer su aporte. Para quien quiera oír que oiga.

A fines de los setenta era un prócer en Brasil, todavía no era tan famoso como es hoy en día en el resto del mundo. Nunca se quedó en el molde, siguió en la búsqueda de su estrella, siguiendo a su musa, haciendo discos excelentes hasta la actualidad, con un nivel que pocos de su generación pueden ostentar. Camina por las calles de Bahía y se para a hablar con los músicos callejeros, quienes claramente lo veneran. Todo un símbolo.







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Caetano Veloso - ídem [3er. LP - 1969]
Caetano Veloso y Chico Buarque - Caetano e Chico juntos e ao vivo
Caetano Veloso - Livro



martes, 10 de agosto de 2021

5 Canciones 5: Chico Buarque


Agora falando sério

El título podría traducirse como "ahora hablando en serio" y puede tranquilamente ser una muestra del sentido del humor de Chico Buarque. Sobre todo si tenemos en cuenta que este, su cuarto LP de estudio, se empezó a grabar en Italia, en el exilio, y salió cuando ya había vuelto a Brasil. Uno de sus grandes clásicos. "yo quería no mentir, no quería engañar, esquivar, eludir tanto desencanto". Elocuente, como mínimo.

Aparece originalmente en: Chico Buarque de Hollanda • Nº 4 (1970)

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Cálice

Unos coros al mejor estilo misa católica son lo primero que se escucha en el segundo tema de su disco homónimo del '78. Después aparece un riff cortado que bien podría ser el Jethro Tull clásico de principios de los setenta. Puede haber una influecia de Milton Nascimento en todo esto, que aparece como invitado y seguramente tuvo mucho que ver con el arreglo. La composición es compartida con otro gigante de la MPB, nada menos que Gilberto Gil.

Aparece originalmente en: Chico Buarque (1978
)

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A voz do dono e o dono da voz

A su manera -por supuesto- incorpora algunos de los elementos de la new wave que, a principios de la década del ochenta, era algo cien por ciento ineludible. La letra es algo bíblico pero el significado no es inmediato, está más bien encriptado y deja lugar a interpretaciones. Casi al final aparece un coro enorme de mujeres, como para reforzar la idea. "Dios le dió al dueño los dientes, Dios le dió al dueño las nueces, a las voces Dios sólo les dió su piedad".

Aparece originalmente en: Almanaque (1981)


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Olha Maria

Quizás el disco más importante en cuanto a lo que provocó en su momento, fué popular e innovador a la vez, cosa que no cualquiera consigue, como todos sabemos. El eterno incesto compositivo de la Música Popular Brasilera se comprueba en los créditos de este tema; Buarque, Vinicius de Moraes y Tom Jobim, nada menos. Empieza con unos acordes de piano, que se funden con las cuerdas antes de la entrada de la voz. Una suerte de canción de cuna que funciona como alivio y contraste, dentro de un disco con mucho contenido político.

Aparece originalmente en: Construção (1971)


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Funeral de um lavrador

Tenía apenas veinticuatro años para la altura de su tercer disco de estudio y la personalidad formada completamente. Este temazo extraño, atípico y retorcido haría morir de envidia a Nick Cave, incluso al actual, al que se olvidó de las canciones. Una base repetitiva en acorde menor, unas voces de mujeres fantasmagóricas y el título -que ya lo dice casi todo- son todo lo que necesita para crear un clima bien... mortuorio. Como para mostrar que tenía varias facetas como compositor.

Aparece originalmente en: Chico Buarque de Hollanda Volume 3 (1968)


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domingo, 2 de agosto de 2020

Gal Costa - Gal [3er. LP - 1969]


A Gal Costa la conocemos todos, por supuesto. Es una de las figuras más importantes de la música popular brasilera y su aporte es invalorable. Pero no somos tantos los que nos aventuramos en sus primeros discos, cuando su música era menos accesible, exploradora y, digamosló, psicodélica al extremo.

Gal, también conocido como Cinema Olympia, es su tercer disco de estudio y tiene un precedente en su LP anterior, el homónimo, también del ’69. Pero ni siquiera sus amigos y colegas llevaron sus ideas a este territorio, virgen, inexplorado. Un buen ejemplo sería “Cultura e civilização”, tercer tema, el ritmo es rarísimo, pega unos chillidos increíbles, los arreglos son marcianos en más de un sentido y la pregunta que surge después de la escucha es... ¿cómo hicieron estas canciones? ¿improvisación en el estudio? No es tan sencillo el asunto. Para lograr algo así hay que estar en una sintonía muy especial. Es música que cuesta describir con palabras. También hay temas que se pueden tararear, más relacionados a un movimiento (Tropicalia le decían a esto) pero nunca dejan de tener un costado lúdico, enrarecido.

“País tropical” podría ser un buen ejemplo o el tema con que empieza el disco, el que también le da título, parece una samba pero tiene mucha idiosincrasia rockera encima, con esas guitarras podridas que podrían haber sonado en un disco de los Electric Prunes. “Meu nome é Gal” cierra la cara A y se podría decir que es una parodia (¿u homenaje?) a los temas que hacía la dupla David / Bacharach para Dionne Warwick, teñido por una pátina freak que sólo esta gente pudo haber logrado. Atención a los créditos de este tema en particular (¡Roberto Carlos!) y del disco en general. Gilberto Gil estampa su firma en otro de los puntos álgidos de Gal, “Com medro, con Pedro”, con el bajo bien al frente, unas voces escalofriantes, arreglos de orquesta… esto es perfección psicodélica. Escapando a cualquier definición o encasillamiento. Los Jefferson Airplane de After Bathing at Baxter’s (otro disco realmente psicodélico) hubieran dado cualquier cosa por un tema como este.

“The Empty Boat” es otra buena elección, a la hora de mandar este disco en una nave espacial, para que entiendan lo que era la música del Planeta Tierra en esta época fértil. Una maraña de guitarras, efectos de estudio, ambiente de zapada y creatividad enfermiza. Lo firma Caetano Veloso, en otro caso de polinización e incesto musical. “Objeto sim, objeto não” es Brasil pero para el nuevo milenio. Esta es la clave en esta música, tiene raíces pero apunta al más allá, no tiene miedo de abogar por una tradición, pero tiene bien claro que el futuro está a la vuelta de la esquina.

Después de este experimento -exitoso- Gal Costa sale al ruedo con Legal, al año siguiente, un disco excelente pero mucho más convencional. Hay varios discos de buenos a imprescindibles en su larga carrera como solista pero ninguno como este. Es comprensible y tiene sentido; era irrepetible.







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Tom Zé - Todos os olhos
Varios - Tropicália ou panis et circencis
Gal Costa - O sorriso do gato de Alice