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lunes, 30 de junio de 2025

Screaming Trees - Ocean of Confusion: Songs of Screaming Trees 1990–1996


"La represión homosexual promedio del periodista de rock" le llamó Pettinato a esto. ¿Qué pasaba si Kurt Cobain no hubiese sido el rubiecito de ojos celestes? El poster boy. ¿Y si los Beatles y Stones no hubiesen dado tan bien en las fotos? Con esta gente era lo contrario. El cantante era cero carisma y apenas se movía en el escenario, estaba flanqueado por dos hermanos muy gordos que hacían unos movimientos tan espontáneos como payasescos. Las canciones eran buenísimas, eso sí. 

Igual en ese momento bisagra en que los sellos grandes salen desesperados a sacarle jugo al éxito masivo de Nirvana, a firmar desesperados a cualquiera que tenga algo, aunque sea mínimo, que ver con ese sonido, look o idiosincrasia, incluso los Screaming Trees entran en el juego. Firman para el sello Epic, nada menos y empieza a aparecer la platita grande. El presupuesto para grabar a todo culo, para promocionar a la banda por todos lados y, sobre todo, para financiar videos y pagarle a directores caros. Para salir en MTV, de más está decirlo, era fundamental en aquellos días. 

Más allá de eso, del trasfondo, de lo que pudo haber sido válido, cuestionable, heróico o ridículo, de esa alianza surgieron tres discos excelentes; Uncle Anesthesia, Sweet Oblivion y Dust, en un lapso normal para los estándares de los noventa, cinco años. Esta compilación se encarga de seleccionar lo más granado de esas tres placas, con algunas particularidades. "Who Lies In the Darkness" salía en el EP Something About Today, lo primero que sacó Epic y no incluye "Bed of Roses" ni "All I Know", dos temas relativamente existosos. También meten una cara B y es "E.S.K.", del single "Nearly Lost You". La selección corrió por cuenta de Mark Lanegan, alguien a quien jamás le importaron cuestiones como la fama y el éxito. 

Sí podés darte el lujo de tener a mano varias canciones tan representativas de una época, un estilo o sub-género y una banda distinta, no del todo cómoda dentro de lo podría llamarse grunge o sonido de Seattle. Acá están "Dollar Bill", "Shadow of the Season", "Dying Days" y el extraordinario "Sworn and Broken", el tema que podría mandarse al espacio exterior para mostrarle a los vecinos -y no tanto- qué es lo que se estaba haciendo en la tierra a mediados de los noventa. Debería ser un estándar, al nivel de "Gimme Danger", "Teenage Lobotomy", "No pibe"... Quizás de alguna manera ya lo es. Con toda razón. 






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Chequear tambien:

Screaming Trees - Anthology: SST Years 1985–1989
Mark Lanegan - Whiskey for the Holy Ghost
Screaming Trees - Last Words: The Final Recordings



sábado, 12 de marzo de 2011

Video de la Semana: The Leaving Trains - Temporal Sludge




Atención con ese discazo que es Kill Tunes, también editado por SST.






lunes, 2 de enero de 2017

5 Canciones 5: la cosecha '86


Angel of Death
Slayer

La mala publicidad, como todos sabemos, no deja de ser publicidad. Habría que ver si lo pensaron de antemano pero escribir sobre el médico nazi Josef Mengele provocó controversia en su momento. Tom Araya empieza el tercer disco de Slayer con un grito agudo que pone los pelos de punta, esto es trash metal llevado al extremo absoluto, violencia, velocidad y más violencia. Una nueva forma de hacer música y una nueva concepción acorde a los tiempos que se vivían.

Aparece originalmente en: Reign In Blood (1986)

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A veces llamo
Fricción

¿Por qué Soda Stereo vendió miles de discos y los liderados por Richard Coleman, amigote de Cerati, nunca dejaron de ser una banda de culto? La música es más o menos lo mismo que hacían en la época de Nada personal / Signos, la producción y las voces se parecen muchísimo... ¿Habrán sido decisiones de los managers? Como sea, el primero de los dos discos de estudio de Fricción es un clásico por derecho propio.

Aparece originalmente en: Consumación o consumo (1986)


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Relatin' Dudes to Jazz
fIREHOSE

Mike Watt de los Minutemen arma fIREHOSE (¿las mayúsculas en el nombre serían para diferenciarse de los hair-metaleros Firehouse?) a mediados de los ochenta y esta demostración de ensamble y precisión aparece en el disco debut, aparecido en el histórico sello SST. Otros títulos llamativos del disco: "Under the Influence of Meat Puppets" o "Another Theory Shot to Shit". No eran pocos los punks que escuchaban a Captain Beefheart, por lo visto

Aparece originalmente en: Ragin' Full On (1986)


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Greetings to the New Brunette
Billy Bragg

La canción que da el puntapié inicial del tercer disco de estudio de Billy Bragg. The Clash + Woody Guthrie + Margaret Tatcher podría ser la ecuación que da como resultado lo que hace este trovador completamente a tono con la era en que le tocó vivir. Eternamente rechazado por el sexo opuesto (al menos en sus letras) con comentarios y observaciones sociales de tipo quirúrgico, conciencia de clase y un don para la melodía arropadora y melancólica.

Aparece originalmente en: Talking with the Taxman About Poetry (1986)


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Rattlesnake Shake
The Creeps

Disco debut de los suecos The Creeps, una verdadera descarga de rock de garage del mejor, completamente obsesionados con The Seeds, ? and the Mysterians y The Chocolate Watchband. En vez de sonar como una mera copia de los grupos que amaban, los tomaban como punto de partida y hacían algo "moderno", a tono con el momento. Vale recordar que a mediados de los ochenta iban completamente a contramano de lo que se escuchaba a nivel masivo, nombres que ni vale la pena rememorar.

Aparece originalmente en: Enjoy the Creeps (1986)


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lunes, 28 de agosto de 2023

Disco del Mes: Hüsker Dü - Zen Arcade


Hüsker Dü
Zen Arcade
1984










SST Records









martes, 3 de enero de 2023

5 Canciones 5: Meat Puppets, Game Theory, Oscar Aleman, Midnight Oil y Rio Grande


Automatic Mojo
Meat Puppets

¡Qué banda rara Meat Puppets! Imposibles de encasillar, de clasificar. ¡Mejor! Acá iban por el quinto disco y supuestamente hay una influencia grande de ZZ Top, que en estos años no eran bien considerados. Sobre todo por estos pibes, que venían de otro palo y grababan para el sello SST, en donde estaban Blag Flag, Minutemen o los inolvidables Hüsker Dü. Tema distinto, no se parece a nada, hay proezas guitarrísticas para tirar para arriba, siempre con una onda muy propia. Únicos.

Aparece originalmente en: Huevos (1987)

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Chardonnay
Game Theory

Lolita Nation, disco doble, la obra maestra de la banda de Scott Miller. También editado como disco simple, sacando varios temas. Tienen un costado femenino que saben llevar, que les queda bien. La voz por ejemplo, que se podría comparar con gente como Three O'Clock o los Let's Active de Mitch Easter, bandas que funcionaban más o menos en esta misma época. Hermoso solo de guitarra, por cierto.

Aparece originalmente en: Lolita Nation (1987)


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Murmullo de pájaros
Oscar Aleman

El rey del swing sudamericano. Tiene una historia digna de recordar. Nació en el Chaco y de muy chico se fué a Brasil, en donde mueren sus padres. A fines de los años veinte viaja a Europa, en donde audiciona para Josephine Baker, conoce a Louis Armstrong y Duke Ellington. En la década del cuarenta, en plena segunda guerra mundial, se ve obligado a volver a Argentina. "Murmullo..." tiene varias de las características de su música, que siempre fué un poco más allá del género con el que se lo suele asociar.

Aparece originalmente en: Sí... otra vez!!! (1979)

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Sometimes
Midnight Oil

Una de las bandas más exitosas de la historia del rock australiano. De hecho en este mismo disco está "Beds Are Burning", el tema con el que los identifica todo el mundo. Los Midnight Oil venían batallando desde hace rato para la altura de Diesel and Dust, que es el sexto LP de estudio. Esto es punk rock con clase, bien tocado, con huevos. Fué otro de los cortes de difusión y se hizo un video promocional. Siguen activos, después de un descanso sacaron Resist, en el 2022.

Aparece originalmente en: Diesel and Dust (1987)


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Before My Time
Rio Grande

De manual. Tienen una historia similar a diez mil bandas de aquellos años. Los integrantes vienen de dos grupos que aparecen en el doble Nuggets, el mítico compilado que armó Lenny Kaye. Mouse and the Traps y The Uniques. Como tantos otros que venían del garage y de la psicodelia, también van a parar al country rock. "Before My Time" no tiene un ápice de originalidad, pero le sobra sentimiento. Si te gusta el género comprás, de lo contrario... vos sabrás.

Aparece originalmente en: Rio Grande [1er. LP] (1971)

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jueves, 15 de noviembre de 2018

Mark Lanegan - Whiskey for the Holy Ghost


Un silbido arriba de una música de circo, de cajita musical, es lo primero que se escucha. De esas que tanto hemos visto en películas, en escenas en donde pronto va a pasar algo malo, esas películas que podrían considerarse góticas, del costado del camino. Un pueblito semi abandonado, gente que fuma y toma mucho, un crimen o varios, religión, pecado, redención y herejías. Introducción perfecta para Whiskey for the Holy Ghost, el segundo disco como solista de Mark Lanegan, cuando todavía estaba al frente de los Screaming Trees, a mediados de la década del noventa.

En el segundo tema entona la frase que dá título, en “Borracho” (sí, en español el título) canta, con la voz atiborrada de tabaco, algo así como “ahí viene el diablo, arrastrándose, un whiski para cada fantasma y me arrepiento de lo que hice, porque soy quien sabe lo que ha costado”. Sustancias, espíritus, culpa, los temas que obsesionan a Lanegan desde siempre. ¿Y la música? Inmejorable. Un tornado de guitarras y un baterista a punto de enloquecer, compenetrados en hacer la música perfecta para retratar la historia sórdida. Por supuesto que no todo es sangre y barro en Lanegan, cuando canta una balada te desarma y te saca hasta lo que no tenés. Es lo que pasa inmediatamente después, en “House a Home”, que fue el single del disco en su momento y que tenía un video digno de volver a ver. Un temazo, la elección como corte de difusión es tan obvia como acertada.

Para esta época todavía le quedaba un disco por hacer con sus compañeros de Seattle, Dust, del ’96, pero lo que hacía y mas o menos sigue haciendo como solista es otra historia, con puntos en común y diferencias, hay continuidad y consistencia pero también evolución, ganas de ir a explorar otros terrenos. Esto sería antes de las mil colaboraciones de Lanegan, con Queens of the Stone Age, con Greg Dulli de los Afghan Whigs, con Isobell Campbell y la lista podría seguir un buen rato.

Hay un nivel de credibilidad que inquieta en los discos de Lanegan como solista, sobre todo en los dos primeros (éste y The Winding Sheet) una sensación de que algo está muy mal. El tipo está sufriendo y la música lo transmite de inmediato, podés no tener la menor idea de lo que está hablando pero la atmósfera y el clima de opresión te lo dicen todo, escuchás “Riding the Nightingale” y queda clarísimo; es una balada, pero no es lo mismo que la anterior, acá no hay comodidad, acá hay un ruego, un pedido de salvación. Algo que claramente consiguió, porque si bien sigue haciendo música y de la mejor, con discos enormes como el reciente Blues Funeral o el flamante With Animals, con Duke Garwood, el nivel de tristeza y desolación de Whiskey for the Holy Ghost no iba a reaparecer.







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Chequear también:

Screaming Trees - Anthology: SST Years, 1985 - 1989
Mark Lanegan - I'll Take Care of You
Soulsavers - It's Not How Far You Fall, It's the Way You Land



lunes, 2 de mayo de 2011

Mark Lanegan - Scraps at Midnight


Que la “historia oficial” la escriben los que ganan todos lo sabemos. En el caso del rock, la Historia Real la marcan a fuego los que van cayendo al costado… Apenas una comparación odiosa. Por empezar Mark Lanegan sigue en pie y en gran forma, pero jamás tuvo el reconocimiento que tuvieron sus compañeros de escena, Nirvana, Pearl Jam, ni siquiera Alice In Chains. Aunque ya al frente de los Screaming Trees, junto a los hermanos Conner, supo ganarse el afecto, la admiración y el respeto de muchos, los que investigan siempre un poco más y no se conforman con el cuentito de los canales de TV. Estuvieron antes, fueron psicodélicos, sucios, garageros y grabaron un puñado de discos interesantes, en el sello SST primero y en Epic después, cuando las compañías se sacaban los ojos para fichar a todas las bandas de Seattle.

Lanegan, lejos de dormirse en los laureles, se mandó como solista y en un plan diferente, arriesgando. Se convirtió en una especie de trovador folk, siempre batallando contra sus propios demonios, que no son pocos y nada débiles. Abrazó la tradición de la música norteamericana, tomando prestado elementos del blues y el folclore de raíces para encontrar una alquimia propia, única. Lo de siempre; mirar al futuro con total conocimiento del pasado. El fantástico Whiskey for the Holy Ghost será de ahora en más la matriz con la que todos sus trabajos serán comparados, aunque en Scraps at Midnight dejó el listón bien arriba, con un disco admirable, apoyado en la fuerza y el peso de sus canciones.

Empieza con "Hospital Roll Call" en donde la única letra es la palabra “dieciseis” repetida unas cuantas veces, un poco a modo de introducción pero si esa es la entrada… ¡lo que será la comida!
Scraps… tiene un poco de todo, pero a la hora de las baladas es imposible pasar por alto a "Stay"; conmovedora hasta las lágrimas, es el pedido del amante abandonado que sufre por la ausencia de su objeto de deseo, le pide de rodillas que lo deje quedarse. No es tanto lo que dice sino cómo lo dice, la entrega de Lanegan es total, con su voz aguardentosa característica, es imposible no creerle. En "Bell Black Ocean" se acompaña apenas por un piano y unos arpegios de guitarra acústica, a la hora de reforzar la idea de lamento, nada mejor que una guitarra slide lastimera. Otra balada de corazones rotos. "Wheels" bien podría ser el "Walk on the Wild Side" de la llamada Generación X, con su atmósfera de ensueño. Otra vez poco acompañamiento, dos o tres acordes, la batería con escobillas jazzy y los fraseos de saxo. Y la voz, ESA voz. Hay una murder ballad en "Walking on a Train", que haría la envidia de cualquiera de los cultores de esa tradición, Lanegan se apega a la forma pero a modo de punto de partida, se apropia del subgénero y suena cien por ciento a él mismo, no podría haber sido hecha hace treinta años, por ejemplo.


No se quedó quieto después de Scraps at Midnight, sus discos solistas aparecen con cierta regularidad. Decidió seguir su discografía con un excelente disco de versiones titulado I'll Take Care of You, con una selección que habla de alguien que conoce bien su oficio. Tampoco pueden dejar de mencionarse los discos que ha grabado con Isobell Campbell, la ex-Belle and Sebastian, donde muestra otra faceta de su personalidad musical. Por lo visto tenemos Lanegan para rato. Nosotros, los conversos, lo agradecemos.








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Chequear también:

The Screaming Trees - Invisible Lantern
Mark Lanegan - The Winding Sheet
Isobell Campbell & Mark Lanegan - Sunday at Devil Dirt



jueves, 12 de septiembre de 2013

5 Canciones 5: Velvet Opera, The Groundhogs, OMD, Screaming Trees y Son Volt


Standing On the Edge
Screaming Trees

Los Screaming Trees mostrando sus influencias más retorcidas y drogonas, la música californiana tóxica de fines de los sesenta, como unos Seeds o The Chocolate Watchband menos amigables, más malvados. Mark Lanegan era un pibito acá pero ya tenía la voz y la personalidad muy bien perfilados. En ningún momento suena a pastiche, esto es apropiación cien por ciento. Está en Clairvoyance, el primer LP de la banda, cuando estaban en el sello SST y es bastante difícil de conseguir. Pero vale la pena, realmente. 

Aparece originalmente en: Clairvoyance (1986)

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Raise the Light
Velvet Opera

Una voz líder de esas que conmueven, un poco al estilo Steve Marriott, con un teclado hammond, son los encargados de introducir esta joya del segundo de Velvet Opera, a la altura de cualquier tema de los Small Faces o de Traffic. Tiene un interludio con un solo de guitarra española bien cortito que es una delicia. El cantante es un verdadero soldado del under británico, Paul Brett, que en breve formaría una de las grandes bandas de culto de aquellos años iniciáticos; Paul Brett's Sage. También en este disco hay una excelente versión de "Eleanor Rigby".

Aparece originalmente en: Ride a Hustler's Dream (1969)


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Joan of Arc
Orchestral Manoeuvres In the Dark

Si tenés que mostrarle a un amigo de qué va OMD, con este tema tenés una buena manera de aproximarte. Por lo menos a la faceta "escritores de hits" del dúo inglés. La voz apasionada de Andy McCluskey y los infinitos colchones de sintetizadores de Paul Humphreys te hacen pedir por favor que llegue ese estribillo, que sabés que va a ser mortal. En el mismo disco, inmediatamente después aparece el mismo tema, con el título algo cambiado, que te sirve para demostrar la otra cara de la banda; más experimental, volada y kraut-rockera.

Aparece originalmente en: Architecture & Morality (1981)

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Cherry Red
The Groundhogs

A medio camino entre los Who más pesados, la tonelada de riffs del Led Zeppelin de la era de oro y anticipando en casi veinte años al ataque sónico-guitarrero de Sonic Youth, "Cherry Red" es la bomba con que empezaba el lado "B" de Split, uno de los discos clásicos de esta institución liderada por el incansable Tony McPhee. Estribillo cantado en falsetto, en medio de una tormenta de redobles y power chords, cuesta creer que todo este ruido venga de apenas tres instrumentos. Una obra maestra adentro de un disco que merece una segunda chance.

Aparece originalmente en: Split (1971)


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Angel of the Blues
Son Volt

El amigo Jay Farrar sigue porfiando, después de más de veinte años y se sigue calzando un trajecito que no por pesado deja de quedarle cómodo; el de Gram Parsons. En Honky Tonk se lo escucha más apegado al country-rock que nunca y en "Angel of the Blues", particularmente, escribe una de esas baladas para llorar a moco tendido, en el bar, acodado a la barra, cuando están por cerrar y la melancolía se vuelve casi insoportable. Gran tema, en serio.

Aparece originalmente en: Honky Tonk (2013)

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viernes, 6 de mayo de 2011

Black Flag - Jealous Again


Black Flag es una institución, eso nadie se atrevería a discutirlo. Inventores de un género, el hardcore punk, que era, básicamente, el punk de los Ramones y los Damned llevado a una velocidad todavía más vertiginosa, lleno de cortes abruptos, cambios de ritmo, solos de guitarra fuera de escala, grabaciones crudas y mucho contenido en las letras. Fueron pioneros en eso del “hacelo vos mismo”, creando su propio sello, el fundamental SST Records, con una impronta inconfundible a nivel musical, ideológico y hasta visual, con las inolvidables portadas de Raymond Pettibon. Jealous Again es el segundo EP que sacaron, después del importantísimo Nervous Breakdown y un poco antes del primer LP, el fundamental Damaged, ya con Henry Rollins como cantante. En este disco, el cantante es Chavo Pederast (Ron Reyes en realidad), el sucesor de Keith Morris, que ya se había ido para formar a los Circle Jerks, inaugurando una constante en la carrera de Black Flag; los cambios de integrantes en la formación.

En la canción del título, del cerebro y guitarrista de la banda, Greg Kihn, la velocidad es rápida, más punk rock que hardcore pero la letra sí que es bien hardcore: es el tipo que le pide a su novia que no lo llame por teléfono, se burla de ese mundillo idiota de porristas y jugadores de futbol americano, él le dice que no lo moleste más, que esta vez no le va a pegar pero que “se deje de joder”.

"Revenge" es de esos temas a la velocidad de la luz, con esa neurosis musical que refleja los sentimientos de violencia y paranoia de la letra. Cuando uno se está acostumbrando a la estructura de la canción… ¡termina! En un poco menos de un minuto. Los Black Flag no andaban con vueltas. Una canción polémica es "White Minority" en donde una lectura superficial podría encontrar un significado racista, pero todo lo contrario, una banda con un cantante portorriqueño no podría caer en ese error. ¿Qué pasaría si el racismo fuera al revés? Si los blancos fueran las víctimas en un país con minorías que de a poco dejan de serlo. Black Flag se hacía preguntas, demasiado profundas para cierto sector de extrema derecha que solía ir a recitales punk en esa época. En "No Values" otra vez apuntan los dardos al imbécil promedio, al cabeza hueca, lo hacen de la manera más explícita posible, metiéndose en la cabeza misma del personajillo en cuestión, en primera persona. Ya lo dijo Paul Westerberg: “si el rock era mostrar hasta que punto odiabas a tus padres, el punk rock era para ver hasta qué punto odiabas a tus pares”. Es música extrema para ideas radicales, es un todo que cierra por donde se lo mire.
El doce pulgadas termina con otro cachetazo de menos de un minuto, con "You Bet We've Got Something Against You!". El título ya lo dice todo, se podría traducir como “Apuesto a que tenemos algo en contra tuyo”.

Siguieron con esta sana costumbre de editar en este formato y superaron un problema legal que les impedía sacar discos usando el nombre Black Flag. Incluso la música se volvería más compleja, más enferma y retorcida y ni hablar del valioso aporte de Henry Rollins. La semilla ya estaba plantada y ya nada volvería a ser lo mismo después de Black Flag. Uno de los grupos más influyentes de todos los tiempos.







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Chequear también:

Circle Jerks - Wild In the Streets
Black Flag - My War
Rollins Band - Nice