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martes, 22 de agosto de 2017

KISS - Unmasked


La banda más perdonada de la historia del rock ‘n’ roll. ¿Qué sería esto? Muy simple; KISS incurrió en todos y cada uno de los pecados que harían que una banda desaparezca del mapa y pase a ser odiada por su público. Reuniones y separaciones de todo tipo, noticias extra musicales de las más repugnantes y declaraciones dudosas, de todos los colores. Líderes absolutos en eso de sacarle plata al fan medio tontuelo, con productos que nada tienen que ver con la música y podríamos seguir un buen rato enumerando.

Se podría decir que en todo lo que NO ES música estrictamente, hacen agua por todos lados. Por suerte, también hacen discos y hay varios que tienen muy buenas canciones.

Después de la conquista mundial, de lograr todo lo que se habían propuesto, a fines de los setenta eran una de las bandas más exitosas comercialmente hablando. Hasta llegaron a sacar cuatro discos solistas simultáneos que se cansaron de vender, en una movida marquetinera sin precendentes. Para la altura de este, Unmasked, las grietas empezaban a asomar.

Es el primer disco sin el baterista original, sin Peter “El Gato” Criss, quien aparece en el video de “Shandy” -omnipresente en las radios todavía hoy- pero no grabó en ninguno de los temas. Es el primer LP en donde hay muchas contribuciones externas en las composiciones, esto ya había pasado anteriormente pero acá la cosa está llevada casi al extremo. Para muchos esto fue sacrilegio pero a nivel musical es un disco inédito para la carrera de KISS. Hay más melodías, giros inteligentes en los estribillos y puentes que antes no habrían aparecido. Va una teoría; sin los compositores que metieron mano, todo esto no habría pasado. Como toda banda ávida de ventas (quizás la banda MÁS ávida de ventas que existe) en Unmasked hay una cierta tendencia hacia el powerpop, que tan de moda estaba por aquel entonces, con The Knack, Romantics, 20/20 y a la cabeza. “Is That You?”, “Talk to Me”, de Ace Frehley, quien siempre metía sus perlitas y pronto recibiría también la patada en el culo y, sobre todo, el enorme “Tomorrow”, en donde Paul Stanley demuestra una vez más quién es el verdadero portador de la llama en KISS. Hay algún que otro relleno, eso no falta en ningún disco de KISS, pero no es de ninguna manera el disco que muchos se han encargado de vilipendiar a lo largo de los años.

Dale una oportunidad a Desenmascarados, a lo mejor vos también… comprás.







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KISS - Killers
KISS - Creatures of the Night



miércoles, 25 de abril de 2018

Disco del Mes: The Cure - Kiss Me, Kiss Me, Kiss Me


The Cure
Kiss Me, Kiss Me, Kiss Me
1987










Fiction Records










lunes, 28 de abril de 2014

Disco del Mes: Bob Welch - French Kiss



Bob Welch
French Kiss
1977










Capitol Records






viernes, 9 de julio de 2010

The Replacements - Tim


Un poco de memoria y sinceramiento: ¿Quién se acordaba de los Replacements diez años atrás? Casi nadie. Pero en estos tiempos de revisionismo histórico era obvio que en algún momento les iba a tocar. A veces la justicia es lenta.

Los Replacements conmueven con gestos. Un gesto: meter una versión de "Black Diamond" de Kiss en Let it Be, el primer disco en conseguir atención de la prensa especializada, saboteando sus propias credenciales punk, riéndose de todo. Otro: podían llegar a ser geniales en vivo o tocar -completamente borrachos- versiones de temas AOR para provocar a su audiencia. O las declaraciones de Paul Westerberg cuando le preguntaban por sus influencias, citando a la radio AM como su principal mentora musical, Jackson Browne, Linda Rondstadt, etcétera. Por suerte, el día en que Seymour Stein de Sire Records escuchó el fuerte boca en boca y fue a verlos, fue una de esas noches inspiradas e inolvidables. Casi de inmediato estaban grabando bajo su tutela.

Tim fue el primero para un sello grande y no defraudó. Es Westerberg poniéndose en la piel de portavoz generacional, siendo catalizador de una juventud descontenta con el sueño americano y los yuppies de la era Reagan. La producción es excelente, a cargo de Tom Erdelyi, sí, el que solía responder al nombre de Tommy Ramone. Como siempre, el balance entre rock fuerte y baladas tiernas, está presente y mejor que nunca. Por un lado "Hold My Life", frenética, descontrolada y confesional y por otro "Swinging Party", lenta, dormilona. Es perfecta para lo que describe; una fiesta en que el único que no la está pasando bien es el protagonista, el narrador. Tim está lleno de hits en potencia; "Kiss Me on the Bus", "Waitress in the Sky" o "Bastards of Young" con aquel genial video anti-MTV que lo único que mostraba era un parlante, con apenas movimientos de cámara. También hay lugar para los manifiestos, "Left of the Dial" es una oda a mantenerse al margen, a no subirse al tren del éxito y muchos se vieron reflejados en esta actitud pendenciera y a la vez romántica, quijotesca. Cabe mencionar que en Estados Unidos las radios universitarias e independientes están a la izquierda del dial y por eso el título. Para el final, uno de los temas más desgarradores de todos los que hizo Westerberg: "Here Comes a Regular", que podría traducirse como 'Ahí viene un cliente habitual'. Es la pintura de los perdedores, de los alcohólicos tristes, acodados a la barra del bar de mala muerte, de ese antro en ruinas. Hay una vuelta de tuerca; el protagonista de la canción es uno de ellos y no tiene problemas en admitirlo.

A pesar de que nunca fueron masivos, tuvieron mucha prédica entre quienes no consideraban que hacer dinero en cantidades industriales fuera la premisa por la cual regir una vida. Y un poco como decíamos anteriormente, el paso del tiempo los ha colocado en el lugar que merecen. El de grandes y hermosos perdedores. Un verdadero triunfo.








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Paul Westerbeg - 14 Songs


sábado, 12 de diciembre de 2020

5 Canciones 5: She & Him, Bob Seger and the Silver Bullet Band, Arthur Brown/Vincent Crane, The Skygreen Leopards y Generation X


Ridin' In My Car
She & Him

Cuando la elección de una canción para versionar hace que uno mire el asunto de otra manera. Me acuerdo de cuando salieron al ruedo estos dos, M. Ward con la actriz Zooey Deschanel, eran la banda sonora oficial de ciertos sectores medio elitistas. Pero después te enterás de que hacen un cover de NRBQ y eso hace que las barreras del prejuicio, siempre dispuestas a levantarse, cedan un poco. Y sí, está buenísima la versión, la hacen a la manera de ellos, parece un tema propio. 

Aparece originalmente en: Volume Two (2010)

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Feel Like a Number
Bob Seger and The Silver Bullet Band

Apenas empieza ya sabés más o menos como va a venir la mano y sin embargo funciona. En realidad funciona si te gusta muchísimo el rock and roll, como es mi caso, claro. De todas maneras Seger tiene algo, comunica, transmite, es honesto y tiene un par de bolas del tamaño de un trasatlántico. Magnífico solo de piano, que precede a uno de guitarra, justo donde tienen que estar, aunque el protagonismo es la voz y la forma de cantar su himno proletario.

Aparece originalmente en: Stranger In Town (1978)


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No
Arthur Brown/Vincent Crane

Dos viejos compañeros de aventuras se reencuentran después de más de diez años de "Fire", el himno satánico que llego a los primeros puestos, increible pero real. Crane (¿se acuerdan de Atomic Rooster?) compartía créditos en aquel temazo. La teatralidad está intacta, más dominada y controlada quizás. Más musical sin dudas. Los aullidos de Arthur Brown siguen firmes, hay un grito aterrador, conmovedor, justo al final. Un temazo enorme adentro de un disco relativamente olvidado.

Aparece originalmente en: Faster Than the Speed of Light (1980)

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Jehova Will Never Come
The Skygreen Leopards

Que personalidad que tiene esta banda, con una identidad y una propuesta estética bien definida, sabés cuando estás escuchando un tema de Skygreen Leopards. Lo más probable es que te encuentren a la vera de un arroyo, con un pastito en la boca, tirando piedras, medio dormido, con los ojos rojos. California somnolienta en pleno siglo veintiuno, son de San Francisco y en la banda está Jason Quever, alma máter de los extraordinarios Papercuts.

Aparece originalmente en: Gorgeous Johnny (2009)


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Kiss Me Deadly
Generation X

Kiss Me Deadly también se llamó el tercer y último disco de la banda de Billy Idol, Tony James y compañía. Este temazo es del disco debut. Algunos los bardeaban por ser falsos punks y pavadas semejantes, cosas que a esta altura ya no importan, sobre todo si los tipos respondían con canciones como esta. Esto bien podría ser el "Born to Run" del punk rock, de hecho comparte no pocas semejanzas con el himno de Springsteen. La dinámica, el principio lento y reposado, el estallido predecible e incluso la forma de contar la historia.

Aparece originalmente en: Generation X (1978)

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miércoles, 24 de abril de 2013

5 Canciones 5: Sly & the Family Stone, Wishbone Ash, The Barracudas, Spectrum y Sharon Van Etten


Summer Fun
The Barracudas

En el primero está esta joya de esas que nos llevan automáticamente a la adolescencia, de esas que te pueden salvar una fiesta en cualquier momento. Estos pibes hubieran deseado nacer en otra época, hasta tienen un tema en donde lo declaran, pero, a principios de los ochenta, estaban completamente obsesionados con los Byrds y los Beach Boys, el surf, los autos y las chicas. Un poco a contramano del resto y con guitarras más powerpop. Temazo.

Aparece originalmente en: Drop Out with The Barracudas (1981)

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All I Can
Sharon Van Etten

Impresionante. Canta con mucha técnica y sentimiento, compone unos temazos y no hace ninguna de las payasadas extra-musicales necesarias para ser famoso hoy en día. Lo de Sharon Van Etten es la música, tan simple como eso. Podríamos haber elegido cualquiera de los temas de Tramp, una suerte de Sea Change (de Beck) actual, pero este tiene un estribillo que se eleva de a poco y muy alto. Impresionante. Música trascendental.

Aparece originalmente en: Tramp (2012)


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My Love for You Never Died Away, But My Soul Gave Out and Withered
Spectrum

Un acorde. ¡Un acorde! Sí señores (y señoras). Se puede hacer un tema en un acorde y que sea completamente hipnótico, cien por ciento hechizante. Si podés meterte de lleno en Soul Kiss de Spectrum te puede llevar lejos, muy lejos. Más cerca de Eno y sus músicas incidentales que de Velvet Underground. Al menos por esta vez.

Aparece originalmente en: Soul Kiss (Glide Divine) [1992]


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Plastic Jim
Sly and the Family Stone

Para su tercer disco de estudio Sly Stone ya tenía todo el circo perfectamente armado, para Life, del '69. Este es contra los "normales", la gente materialista, se ríe de la forma de hablar, de vestirse y de pensar de manera totalmente descarnada. Empieza con una cita a "Eleanor Rigby" (que reaparece más adelante) y va a parar un funk extraordinario. Zappa le debe haber pegado alguna que otra escuchada a esto.

Aparece originalmente en: Life (1969)


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Doctor
Wishbone Ash

¿Conocen muchas bandas que hayan intentado sonar como The Who en Who's Next? Acá hay una que lo logra, que sale muy bien parada ante semejante desafío. "No Easy Road" es el equivalente a "My Wife", "Ballad of the Beacon" podría ser "Pure and Easy" y así... "Doctor" un rock & roll para sacarse el sombrero hasta parece sacado de Quadrophenia (editado el mismo año que Wishbone Four). Muy finos.

Aparece originalmente en: Wishbone Four (1973)


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domingo, 3 de enero de 2016

Motörhead - Bad Magic


Que hayamos tenido un disco nuevo de Motörhead en el 2015 no fue algo bueno, tampoco pudo haberse tildado de sorpresivo. Fue prácticamente un milagro. Eso es lo que fue. Todos sabíamos que Lemmy se bajaba de los escenarios antes de tiempo, que tenía problemas de corazón. Le habían puesto un desfibrilador (¿qué carajo sería eso?) aunque el sólo hecho de que todavía se paraba frente al público, con un ventarrón de Marshalls haciendolé revolotear la ropa, ya era casi heroico. Por más que tocara “Ace of Spades” y se fuera tosiendo al camarín. Tenía setenta años.

Una de las cosas que diferenciaba a Lemmy del resto de los imbéciles que practican una música más o menos similar a la suya, era que nunca se la creyó, jamás se morfó la tragicomedia del “yo soy pesado”, jamás habló de metal en ninguna entrevista, lo suyo -decía él- era rock ‘n’ roll, aunque todos sabíamos muy bien que eso no era del todo cierto. Cuando hablaba de música se hartaba de elogiar a los Beatles, Little Richard, Buddy Holly y demás próceres, gente que muchos “músicos” que decían admirarlo no habrán sabido (ni sabrán) comprender. Eso se notaba en la música, claro está. Ahí estaba la grandeza de Lemmy; se reía de costado de la sarta de descerebrados que había engendrado. El tipo mandaba mensajes entre líneas todo el tiempo. Ante el resurgimiento evidente de Motörhead como fuerza creativa, cuando los periodistas intentaban entender cómo era posible lo que había pasado desde Inferno en adelante -y sobre todos los últimos tres discos de estudio- se limitaba a responder algo del tipo “solamente nos juntamos a tocar y cuando es bueno lo grabamos, así de simple”. Cualquiera con dos dedos de frente podía darse cuenta de que estaba lejos de la realidad. Para hacer discos así hay que pensar, hay que parar, tomar mil decisiones y, sobre todo, sentarse a escribir unas letras como las que escribía Lemmy. Era demasiado inteligente como para hacer lo que cualquier palurdo hubiera hecho; explicar el proceso, caer en esa berretada de “usamos pedales XXX con cabezales JJJ y además en la sala tenemos una consola BBB…” y así ad infinitum.

Lemmy siempre supo reírse de sí mismo, siempre supo restarse importancia, convirtiéndose automáticamente en uno de los músicos más importantes de los últimos cincuenta años, algo que ciertas hordas nunca jamás comprendieron, ni comprenderán. ¡Ah! ¿Y de qué se trata Bad Magic al final? Es otro disco más de Motörhead, por supuesto. ¿Qué esperaban?







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Motörhead - Orgasmatron
Motörhead - Kiss of Death
Motörhead - Aftershock



jueves, 22 de mayo de 2025

Bob Welch - The Other One


"Bob Welch salvó a Fleetwood Mac". Frase pronunciada más de una vez por el gigantón Mick Fleetwood, en alusión a los años erráticos que atravesaron, después del borrón absoluto de Peter Green y antes de la era Buckingham / Nicks, la del super estrellato, los millones y las toneladas de cocaína. 

En el medio hicieron nada menos que seis discos, después del infravalorado Kiln House, entra Bob Welch y otro miembro que haría historia; Christine McVie. El debut fué de la mano de Future Games, en donde los dos nuevos aportan dos temas cada uno contra tres de Danny Kirwan y ahí ya es evidente que había dos jugadores valiosos, con personalidad. No son grandes hallazgos, sí tienen algo que es diferente, las voces son únicas, sin ser cantantes con gran dominio de la técnica. Por algo estamos acá hablando de ellos y no de Pavarotti o Nacha Guevara. O cualquiera de esos que asombran jurados en los concursos de la tele, en donde tienen un concepto o valoración opuesta a lo que significa ser cantante. ¿Qué pasaría ahí si aparece un Dylan o un Shane MacGowan? Yo lo miro (en YT, claro).

Si alguien algún día se toma el trabajo de compilar los temas que aportó Welch en los cinco discos que grabó con Fleetwood Mac, se llevaría una grata sorpresa. El nivel de coherencia que manejaba el tipo lo debería situar en un lugar que no tiene -todavía- no creo que muchos se acuerden de él. Inmerecidamente.
Los tres que mete en Heroes Are Hard to Find (por ejemplo) llevan a un disco medio flojito a la categoría indispensable, a nivel delirio cósmico, unidad conceptual, producción, arreglos... ¡por favor! Tendría que haber hecho uno solista con ese nivel de inspiración. Cuando se va, medio a las piñas, arma Paris, su intento de ser Led Zeppelin, con el bajista de Jethro Tull y el baterista de Nazz, la banda sixtie de Todd Rundgren. Ni siquiera imitando puede dejar de ser él mismo. Hicieron dos discos en el mismo año que no le importaron a nadie.

Carrera solista, ahí vamos.

Sale al ruedo con French Kiss, en un plan disco-power pop, por el lado en que andaba la Electric Light Orchestra en la época de Discovery. Super producido y grabado en los mejores estudios de Los Angeles, su tierra natal. Ahí conocía a todo el mundo porque su padre era un manager de estrellas de cine o algo por el estilo. La recontra pega con una balada que ya había grabado en su debut con Fleetwood Mac, "Sentimental Lady", en una versión casi idéntica. Fama y fortuna y lo que todos sabemos que eso trae aparejado. Eso sí, le permitió hacer lo que quiso y como quiso y de eso se tratan sus cuatro primeros discos como solista. Podemos contar el homónimo del '81 también, ya que estamos.

The Other One
es el tercero y tiene al menos cinco temas que todo melómano avezado debería escuchar una vez en la vida. Y el resto acompaña con soltura, decencia y elegancia. Bob Welch, para resumirlo.  






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Fleetwood Mac - Bare Trees
Paris - ídem [1er. LP - 1976]
Bob Welch - Three Hearts




lunes, 26 de enero de 2026

5 Canciones 5: Motörhead, pt. II


Kingdom of the Worm

En un disco enojadísimo, que pasó relativamente desapercibido, podemos encontrar esto, en uno de esos casos en que el diablo mete la cola. En aquel entonces se había impuesto mucho eso de que Motörhead hacía siempre el mismo disco, algo que el mismo Lemmy se encargó de alimentar. ¿Era un acto de humildad o falsa modestia? No importa, no era cierto. Dentro del estilo probaban cosas, sin querer inventar la pólvora, eso ya lo habían hecho, dos o tres veces. Esto tiene que ver con esos temas como "Burner" o "Sacrifice" en que la tensión está puesta por un ritmo que parece no resolver. Cuando lo hace, te decapita, dalo por hecho. 


Aparece originalmente en: Kiss of Death (2006)

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Rockaway Beach

El Negocio de la Muerte. Nunca se lo desaprovecha, debe ser muy rentable. Pasó con Hendrix, con Johnny Cash... no podía no pasar con Ian Fraser Kilmister. Con el cuerpo todavía tibio sale este compilado de versiones bastante dudoso, cuestionable. El gancho era la versión inédita de "Heroes" de Bowie, el pelo en el huevo que casi todo había salido en otros lanzamientos. Lemmy y los Ramones, alianza noble, querible por donde se la mire. "Rockaway Beach"... clásico de clásicos. Infalible.


Aparece originalmente en: Under Cöver
 (2017)

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Out of the Sun

La faceta de Lemmy letrista pocas veces fué mencionada. Era un letrista extraodinario, incluso apurado y teniendo que cumplir, siempre dejaba alguna perla, sin excepciones. Se notaba que era muy inteligente y trataban de que no quedar muy en evidencia, haciendo cosas como estar todo el día jugando a los jueguitos, por ejemplo. Acá pinta un panorama rarísimo "los árboles son piedras donde vivo, las hojas navajas de acero", encima arranca el sólo con una guitarra de fondo. Cuando entra la banda, a lo bestia, te atropella. Y cuando viene el estribillo, a grito pelado... lo dejamos para que cada cual experimente lo suyo.


Aparece originalmente en: Sacrifice (1995)


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Murder Show

"Lemmy sin bigote en la tapa es el fin de la Civilización Occidental" puso la revista Madhouse en su momento, en la review de cuando salió Overnight Sensation. Un disco enorme, en todo sentido, con mucha variedad, grandes letras, ideas, todo parece funcionar acá. Todas y cada una de las canciones tiene algo para ofrecer. "Murder Show" es de esos rocanroles que dos por tres pelaban en la segunda etapa, "Born to Raise Hell", "Goin' to Brazil"... por ahí viene la mano. Con la diferencia de que este es menos festivo, menos "amable" si se quiere. Y sin perder nada del gancho que suelen tener esos hits-que-nunca-fueron.


Aparece originalmente en: Overnight Sensation (1996)


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Mean Machine

Acá la banda atravesaba un período turbulento, muchos cambios de formación, no terminaban nunca de encontrar el sonido que querían para los discos, yendo de acá para allá con los sellos discográficos... todo mal. La cara A de Orgasmatron es notable porque a medida que avanzan los temas es uno más rápido que el otro, hasta es gracioso. Y eso que el primero, "Deaf Forever", está lejos de ser una balada. Para cuando viene "Mean Machine", encargado de cerrar el primer lado, la velocidad es directamente desquiciada. Impresionante. Speed-metal cien por ciento.


Aparece originalmente en: Orgasmatron (1986)


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miércoles, 15 de mayo de 2019

The Dead Weather - Sea of Cowards


Hay una escena memorable en esa película de vampiros de Jarmusch que transcurre en Detroit. Es esa en que uno de los protagonistas le muestra a un novato una pared con retratos de todos los grandes hombres de la historia. Le dice -didáctico- que todos esos eran o son vampiros. Entre ellos está Jack White. ¿De qué sirve la anécdota? Para pintarlo de pies a cabeza; ha sabido venderse con una habilidad magistral, es un maestro en el arte de la construcción del mito propio, como fanático acérrimo de Dylan (el number one en cuanto a estos menesteres) sabe cuándo aparecer, cuándo borrarse, cómo y dónde mentir, etcétera.

¿Toca bien Jack White? No mucho, cualquiera con un poco de práctica puede alcanzar su nivel de manejo de la técnica. Pero Jack White es un hombre de ideas, de conceptos, en eso la tiene clarísima. Los White Stripes eran una banda de idea, de concepto, como los Sex Pistols antes o KISS, una banda con una idea detrás enorme, más grande en realidad que la música en sí. Supo poner el freno justo a tiempo, cuando se estaba quedando sin nafta y habían agotado todos los recursos. Armó los Racounters, sacó discos como solista y están los tres discos con los Dead Weather. Nadie va a decir que el tipo no es productivo, eso seguro. No se queda en el molde, busca, arma y desarma, piensa, compone, tiene un sello discográfico que responde cien por ciento a sus ideales… merece su éxito a nivel comercial.

¿Y la música? La música es original, moderna, rockera, es un lavado de cara al rock de guitarras de los últimos treinta o cuarenta años, suena fuerte y duro. Puede decirse que con los Dead Weather no hace ningún tipo de concesión y se da el gusto de hacer lo que se le canta y algo de eso hay. Alguien puede preguntarse dónde están las canciones y no encontrar respuesta, pero acá el énfasis está puesto en los sonidos, en el concepto (otra vez) en el clima oscuro y sórdido que generan los temas, con esos chillidos, quiebres de ritmos y grooves funk más blancos que un delantal. “The Difference Between Us” suena como un nuevo “Seven Nation Army” con una vueltita de tuerca, por ejemplo. Su sello está siempre presente, de una forma u otra.

¿Es Jack White la última de las estrellas de rock? Un poco por suerte, por haber coincidido con el colapso y los últimos estertores de la industria discográfica tal y como la conocíamos, otro poco por mérito propio, por haberse inventado un personaje a medida. Y por la música, claro, nada menos que por la música.







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Chequear también:

The Gun Club - The Fire of Love
Jack White - Lazaretto
The Dead Weather - Live at the Mayan, Los Angeles



sábado, 3 de septiembre de 2011

Pisces - A Lovely Sight


Un acorde menor y unos efectos de distorsión de guitarra le dan pié a Linda Bruner, de diecisiete tiernos añitos, para anticipar en por lo menos veinte años a Mazzy Star o a PJ Harvey, con esa voz al borde del llanto que sería tan usada más adelante. El tema se llama "Dear One" y es la primer canción de A Lovely Sight, el compilado que armó el sello Numero Group, reuniendo todas las grabaciones de este grupo de Rockford, Illinois (¡El mismo pueblo que nos dió a Cheap Trick!), que ni siquiera llegó a grabar un larga duración en el breve período en que estuvieron juntos. Estar a fines de los sesenta en el medio-este yanqui era como estar en el medio de la nada.

“Tu mamá se está yendo en el tren de medianoche” dice "Children Kiss Your Mother Goodnight" y acá ya canta el compositor principal, Jim Krein, que también era guitarrista. Algo que llama la atención en Pisces es que, a pesar del evidente amateurismo de estos casi adolescentes, tenían ideas. Ideas inteligentes, bien aplicadas, dosificadas. No ponen toda la carne al asador de entrada, algo muy frecuente en grupos equivalentes, escuchen sino "Mary" con su loop de batería tan adelantado, los cantantes suenan como si hubieran estado aspirando helio mientras repiten algo así como “confusión, ilusión, contusión”. Cuando parece que está todo dicho aparecen unos efectos de guerra que refuerzan la atmósfera enrarecida. En seguida aparece un arreglo de guitarra que podría haber estado en cualquiera de los primeros de los Mothers of Invention, en Freak Out! o en Absolutely Free. Temazo. "Genesis II" con su poesía recitada por voces de ultratumba, parece adelantar las exploraciones de Pink Floyd en aquellos gloriosos discos anteriores a Dark Side of the Moon.

En "The Music Box" suenan como muchos de los grupos de folk rock psicódelico de la época, como H. P. Lovecraft o tantos otros, pero también; siempre se las arreglan para meter algún arreglo o detalle de producción interesante, en este caso un solo del tecladista Paul DiVenti, que también componía. Otro claro ejemplo de esto es "Elephant Eyes", un rock de garage sucio y mala onda, con un estribillo condimentado por unas voces fantasmales y unos arreglos de bajo que son un lujo. Después del segundo estribillo para en seco y desemboca en un vals al estilo Sgt. Peppers. ¡Bien pensado! ¿Otro temazo? "Circle of Time" casi al final del disco, así que a los que se les disipa la atención rápido… atentos porque vale la pena. También, la estructura del tema no dice demasiado y es un rock bien tocado, casi genérico. Los hallazgos aparecen más adelante, con esas voces que parecen elevarse bien alto, el solo de teclado tipo Manzarek, las pausas, la forma en que retoma y el desenfreno del final guiado por un baterista chiflado.

En A Lovely Sight hay temas que rozan la intrascendencia, es cierto. Pero incluso esas canciones salen adelante por una cuestión de oficio, acompañan bien, no desentonan. La frase que es a la vez la pregunta obligada esta vez sería: “¿Que hubiera pasado si…”







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Chequeat también:

Arzachel - Arzachel
Bobak, Jons, Malone - Motherlight
Faine Jade - Introspection: A Faine Jade Recital



domingo, 19 de abril de 2009

Johnny Thunders - So Alone


Johnny Thunders es un mito, y como todo mito hay una parte que tiene correspondencia con la realidad y hay otra mas cuestionable e incierta. El hecho de haber muerto cuando todavía era relativamente joven lo convirtió en una especie de mártir, quedando impreso en el imaginario popular como una cruza entre Keith Richards y Syd Vicious. Vamos a dejar de lado la parte sensacionalista que rodea al personaje y vamos a concentrarnos en lo que realmente importa; la música de Johnny Thunders.

Después de dejar su impronta en la historia del rock para siempre formando parte de los New York Dolls, mostrando al mundo cuánto es posible hacer con una cantidad de recursos limitada y de alejarse de los Heartbreakers. Con ellos había ido a Inglaterra en el momento cumbre del punk rock, a fines de los 70's, ahí fue que se dedicó a la grabación de su primer disco como solista, So Alone, en 1978.

Antes que nada, se hicieron las llamadas correspondientes para que no faltasen los amigotes para poner algún que otro coro, arrimar alguna droga específica, un guitarrazo por aquí y por allá o algún aporreo de tambores ocasional. Entre los que dijeron "presente" hay varias luminarias; Chrissie Hynde de los Pretenders, los dos ex-Pistols Steve Jones y Paul Cook, el gran Phil Lynott de Thin Lizzy (que aporta unos coros divertidísimos en el clásico "Daddy Rolling Stone"), nada menos que Steve Marriott de los Small Faces (en aquel momento en un Humble Pie reformado, de "capa caída" luego de dos discos ignorados tanto por el público como por la crítica) y hasta Peter Perrett de los Only Ones.

Un poco gracias a la galería de visitas ilustres y otro tanto por la determinación de Thunders en aquel entonces, So Alone resultó un verdadero triunfo. Sí, en este disco está "You Can’t Put Your Arms Around a Memory", una de las grandes canciones que compuso el neoyorquino en toda su carrera, versionada hasta el hartazgo y utilizada varias veces para musicalizar escenas de películas y series varias. También aparece la versión del clásico surfer "Pipeline" de los Chantays, una nueva lectura a aquel "Great Big Kiss" del primer LP de los Dolls (originalmente grabado por The Shangri-Las) o "(She’s So) Untouchable" con sus saxos apoyando la melodía, sucia y desprolija.

Como guinda en la torta, la reedición en CD del álbum tiene cuatro bonus tracks que son un lujo; "Dead or Alive", un excelente simple de la época, y una versión de "The Wizard", de Marc Bolan, mas conocido como T. Rex, entre los mas destacados.







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Johnny Thunders & the Heartbreakers - L.A.M.F.
The Professionals - I Didn't See It Coming
The Only Ones - Only Serpents Shine


miércoles, 6 de noviembre de 2024

The Clash - The Cost of Living E.P.


Ellos daban siempre un poquito más. Ya por eso ocupan el lugar en el panteón que les corresponde. “Más vale arder que desvanecerse” según el Neil Young de fines de los setenta, en Rust Never Sleeps, cuando varios coincidían en ponerle un cierre definitivo a los idealismos. Se terminaba de digerir que el sueño había sido eso; un sueño. Después Kurt Cobain “cachó el bufoso” como bien dijo el gran Discépolo y citó esa misma frase en su carta de despedida, en otro acto simbólico de quiebre generacional.

En el medio pasó de todo y ahí es cuando ardió The Clash, como un sismo, una tormenta de verano, de esas que duran poco pero dejan su marca donde mires. Son cinco discos de estudio en cinco años. Porque no vamos a contar Cut the Crap, para mi gusto uno de los discos más repugnantes que escuché en mi vida, junto al engendro espantoso que parieron Metallica y Lou Reed o cualquiera de Rod Stewart desde Atlantic Crossing en adelante (*).

Si los ves en vivo, hoy se puede por suerte, gracias al túnel del tiempo que es YouTube (y lo que vamos a presenciar muy pronto) parece que los tipos tenían una noción de que estaban haciendo historia, que cada una de las decisiones que tomaban era cuestión de vida o muerte. De más está decir que no era así, pero ellos parecían creerlo, en cada foto en la que posaban, con el cigarrito para el costado y los movimientos supuestamente espontáneos en el escenario. Es show-bussiness, siempre será así y no veo que haya nada de malo. Además ellos eran como The Who, o los early KISS, en donde cada uno de los miembros era indispensable, la mitología estaba armada en tiempo real y hay que reconocer que salió bastante bien.

Lo que importa al fin y al cabo son las canciones y de eso hay para tirar para arriba con esta gente. The Cost of Living fué un EP de cuatro canciones, sale entre Give ‘em Enough Rope y London Calling, el doble, la obra maestra por la cual se ganaron un lugar al lado de quien se te ocurra. Es impresionante escuchar cómo iban cambiando. Si comparás cualquier tema de acá con los del primero (The Clash, del ‘77) es otra banda directamente.
La manera en que encaran los arreglos, el trabajo en las voces, los truquitos inteligentes en cuanto a composición... y Nicky “Topper” Headon. Confirmando aquello de que una banda es tan buena como su baterista.

Arranca con un cover, “I Fought the Law”, que muchos conocimos porque lo encajaron en la versión US del primer LP, editado dos años después en varios países del mundo y la que se conseguía más fácil en la era del reinado del CD. Mick Jones se come la cancha, los dos nuevos claramente son de su autoría, se la empezaba a jugar con acordes inesperados, con una mezcla de agresividad y dulzura que sólo él tenía en la sangre.
Acá hay tres canciones enormes, que le pelean el puesto a cualquiera de las históricas y son los tres propios; “Gates of the West”, “Groovy Times” (que incluye solo de guitarra española… ¡con cuerdas de nylon y todo!) y una versión nueva de “Capitol Radio”, que supuestamente vuelven a grabar al enterarse que el single original era caro y medio difícil de conseguir.
Ellos con esos gestos conmovían, por lo menos a mí cuando tenía veinte años, igual que cuando sale el triple Sandinista y Strummer, el verdadero Robin Hood del rock and roll, pelea con la compañía para que se venda a un precio mucho menor al costo de fabricación, sacrificando las regalías, sus derechos de autor. Hoy todo ese costado mítico, medio bolasero e incomprobable me importa muy poco. Las canciones me gustan más que nunca y eso sí que es cuestión de vida o muerte..


(*) solo por los cuatro de los Faces, sus -también- cuatro primeros LP como solista y los dos con Jeff Beck (Truth y Beck-Ola) merece el baño en bronce. Y mi silencio eterno.







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Joe Strummer & the Mescaleros - Street Core





lunes, 2 de mayo de 2011

Iron & Wine - The Shepherd's Dog


Iron & Wine no es otra cosa que el “disfraz” que utiliza Sam Beam para no poner su nombre verdadero pero se sabe que se trata de otro caso de “solista que graba con nombre de banda”. Como Smog o como los Red House Painters, son gente demasiado introvertida como para ponerse al frente. De todos modos tanto Bill Callahan como Mark Kozelek, los responsables, respectivamente de esas dos bandas, terminaron sacando discos con sus nombres una vez “hechas las inferiores”. Pero ponerse a vaticinar sería una pérdida de tiempo y sobre todo ante música tan buena y noble como la que hace Sam Beam.

Un breve recorrido se hace menester. The Creek and the Cradle, primer disco, editado por el legendario sello Sub-Pop de Seattle, un disco despojado, guitarra, voz, algún que otro instrumento de color y no mucho más. Canciones simples, cortas, delatando un amor obsesivo por Nick Drake. Disco dos; Our Endless Numbered Days, agrega musicalidad sin perder un ápice de espontaneidad, suma colores a la paleta en un disco más “profesional” si se quiere.
Tercer, disco, con Caléxico, el excelente In the Reins, otro gran acierto, uno de los pocos casos en que los dos artistas salen beneficiados ampliamente de una colaboración. ¿En el medio? Una buena cantidad de EP’s y varios temas dentro de películas, que hicieron que Iron & Wine se convierta en una especie de número puesto dentro de la música independiente, si es que ese término tan anodino significa algo hoy en día.

Así es como aparece, a mediados del 2007, The Shepherd's Dog, con un compositor mucho más afianzado, sin cambios bruscos, pero con la confianza (y los dinerillos, lógicamente) que vienen de la mano del éxito y del reconocimiento. Esta vez los músicos son más y las canciones se ven enriquecidas por arreglos de todo tipo. También la batería está un poco más al frente que en los trabajos anteriores y las letras se dan el gusto de tomar partido por causas justas, cosa que antes, si sucedía, era de manera más difusa, indirecta. Un ejemplo claro es "White Tooth Man" , con su clima de aires orientales, una nota, un solo acorde pero una buena cantidad de cosas pasando al mismo tiempo. La voz de Beam, al revés de lo que suele pasar, suena más cristalina, angelical y qué mejor que "Love Song of the Blizzard" para demostrarlo. "Resurrection Song" es de esos temas melancólicos de amor que tan naturalmente parecen salirle a nuestro héroe de turno, es la calma al momento de unir los cuerpos, cuando los fuegos iniciales ya se han disipado y el amor verdadero empieza a aparecer en forma lenta pero evidente. Una metáfora perfecta de la madurez emocional.

Iron & Wine
muestra que se puede ser exitoso sin perder la esencia, que se puede cambiar sin ser drástico y sin perder la identidad, que se puede ser poético sin ser obvio y que, en tiempos de cinismo a toda prueba, se puede ser romántico sin caer en los lugares comunes tan frecuentes.
Parece difícil pero no es imposible y así lo demuestra The Shepherd's Dog. Es sólo cuestión de darle una oportunidad.








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Chequear también:

Elliott Smith - Roman Candle
Ray LaMontagne & the Pariah Dogs - God Willin' & the Creek Don't Rise
Iron & Wine - Kiss Each Other Clean



sábado, 7 de diciembre de 2024

Hellacopters - Veronica Lake




Acá hay un recurso rítmico que está muy bueno. Los dos primeros versos de las estrofas los cantan sobre una base trabadísima, con el baterista haciendo unos redobles rapidísmos, medio al estilo Keith Moon. Entonces cuando se "destraba" y entra el viejo y querido cuatro por cuatro del rock and roll, directamente te asesina.

KISS, o mejor dicho Paul Stanley, hubiese dado su otra oreja (la sana) por esta ametralladora de ganchos. "Veronica Lake", original de New Bomb Turks, una banda que salía por Epitaph, el sello de Fat Mike y no tenía mucho que ver con el resto de los que estaban ahí. 

Ah! Y cuando llega el estribillo, es una especie de liberación inferno-celestial. Son esas cosillas que te da la música. Regalitos. Que en tres o cuatro minutos hacen que la vida sea un poco menos gris.





Podés escucharla en YouTube.






Encontrala originalmente en:
Séptimo disco de estudio de Hellacopters, de covers. Según ellos, la selección tuvo que ver con canciones que todo el mundo debería conocer. Unos losers divinos, yo conocía a cuatro nada más, los ya mencionados, The Humpers, Dead Moon y los extraordinarios The Maharajas.

Head Off
(2008)









domingo, 8 de abril de 2012

5 Canciones 5: Smiths / Morrissey


I Know It's Over

Esta es una de las "tapadas" de The Queen Is Dead, claro... no se podía bailar mucho con este ritmo medio jazz y dormilón. La voz de Morrissey suena como si recién se despertara para ir ganando en pathos e intensidad, pero una escucha atenta revela una de sus letras más desesperadas y miserables. Mozz les pavimentaba el camino a todos los condenados a la tristeza eterna que vendrían. Elliott Smith y Bill Callahan incluídos, por supuesto.

Aparece originalmente en: The Queen Is Dead (1986)

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Shoplifters of the World Unite

Pocos grupos han sido tan prolíficos como los Smiths, edificando una discografía tan extensa y llena de recovecos en un período de menos de diez años. ¡Y los simples! Los fanáticos saben que hay que tener este y también Hatfull of Hollow para no perderse nada (y quizás The World Won't Listen). Morrissey escribió un llamado universal a las armas pro-gay, una incitación a aceptarse y a vivir libremente en menos de tres minutos de canción. ¿Y qué me dicen del solo de guitarra metalero?

Single [7''] y en Louder Than Bombs (1987)


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The Last of the Famous International Playboys

La letra es una burla bien sardónica (bien Morrissey, vamos) a un fanático adulador y una reflexión interesante sobre la delgada línea entre admiración e invasión de la privacidad. El hecho de que ya no estaba Johnny Marr aparentemente no influyó a la hora de hacer otro himno de guitarras al estilo "Panic" o "Sheila Take a Bow", con uno de esos estribillos que parecen hechos para cantar en los colegios. Esta salió en forma de simple, en ese período entre sus dos primeros discos solistas.

Aparece originalmente en: Single [7 y 12''] y en Bona Drag (1990)


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Let Me Kiss You

Esta la escribió para el disco regreso de Nancy Sinatra, un gran disco por cierto. Claro, la canción era tan buena que no pudo evitar la tentación de incluirla en aquel discazo que fué You Are the Quarry. La letra es genial, habla del sexo y la atracción física cuando el cuerpo está lejos de su esplendor; "pero entonces abrís los ojos y ves a alguien que despreciás físicamente, pero mi corazón está abierto". Aplausos por tocar temas delicados e infrecuentes y salir tan bien parado.

Aparece originalmente en: You Are the Quarry (2004)


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Something Is Squeezing My Skull

¡Epa! ¿Y ese remolino de guitarras? ¿Punk rock? ¿Morrissey de repente quiere sonar como Social Distortion? Aparentemente sí. ¿Por qué no? El traje le queda como si fuese hecho a medida. Sigue siendo el Rey de los Desclasados Sociales ganando en potencia y convicción sonora en un disco que tiene un futuro de clásico asegurado. ¡Hasta se anima a invitarlo a Jeff Beck!

Aparece originalmente en: Years of Refusal (2009)


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jueves, 9 de julio de 2026

Deep Purple - Splat!

Horacio "Bombacha" Embón, el cronista exaltado

Arrogant Boy 
El tema mas rapido de Purple de los ultimos 40 años (desde el besito de la gitana en Perfect Strangers). Rico, frenético y un arranque eseccional para un disco que ya pinta clasicardo desde el vamos.

Diablo 
Ripoff de riff de Morse, denle la boleta para cobrar en el SADAIC de allá al loco, se lo meressi. Buen tema, para mi Gillan habla de su jermu, la cual espichó hace pocos años. Buena letra, buen tema.

The Rider 
Viste cuando haces un guiso con fondo de olla congelado de 3 guisos anteriores? Asi huele esto, a ripoff de ripoff, a relleno de empanada de aire. El tema 3 tiene que ser cañazo y no lo es. Me empiezo a preocupar, conchalamadre. Lo único que le destaco es la letra, que la interpreto como un Gillan introspectivo, existencialista.

The Lunatic
Highlight genial del disco con una terrible mala onda tanto lírica como musical donde Gillan deja entrever nuevamente que aún tiene dardos venenosos en el saco con el nombre de Ricardo Negromás escritos en ellos. ¿Recuerdan al "Smooth Dancer"? Algo me dice que es el lunático que describe en esta rola. Ay ay ay, señores grandes, gigantes como el rencor mutuo que se tienen después de todos estos años. Simon mete unas escalitas y arreglos muy Blackmorezcos que refuerzan la idea.

The Only Horse In Town 

"Woman From Tokyo" vibes, tema fiestero a toda marchita juduwifinkwiar. Menos mal que levantó la joda con este. Felizón, letra lisérgica, cosas cayendo del cielo en un pueblito donde solo hay un yobaca.

Sacred Land 
Rainbowoso como un culo (guiño a la intro de "Gates of Babylon") pero tirando mas a Irlanda. Don Airey se lleva el premio GOAT a las chapas de oro. El solo de Skay Beilinson en 4x es un chupetin de coca presioso. Gillan contando la historia como un sabio vejete, monje con olor a pachuli, me hizo llorar posho.

The Beating of Wings
Innecesario blues, hay que prender fuego el Mississippi, dejen de robar ya con las 12 barras loco. Puente predecible y estribillo tontisimo, la peor rola del disco de momento. El final aburridisimo, muy poca inspirada cancion para dar paso a LA LECHE:

Guilt Trippin' 
Gillan en modo mosca agresiva con hambre de mierda fresca. ¿Hace cuanto que no tira estos agudos? Un temita muy en la onda solista de él. Letra genial, amósfera pesada y una contundencia mono, una contundencia de toda la banda púrpura en estado de gracia absoluto. Me dan ganas de chuparme un barril de nasta y prenderme fuego a lo bonzo. Lo único que la caga es Don Airey con su pianito vodevil que no suma un carajo, solo le da paso al solo de Simón, ida y vuelta, llevala vos, damela a mi, para hacerse los gomas. El breakdown antes de volver a la estrofa, cheff kiss man. Termina con Don dedeando suavecito generando un climita, fino. Highlight total del disco so far.

Scriblin' Gi'brish
Upa, heavy metal, machaque en MI. Esto asi tan bobo es mejor que los últimos 6 discos de Maiden todos juntos. Purple en modo malvado, riffs intrincados, los synthes de Airey que vuelven a traernos ese olor a Rainbow tan mágico, dejándonos con esa idea de que lo primero es la familia, la familia Purple que, aún sin estar Ricardo y estando Don, el puente está ahí, cruzalo y vení, sentí la magia del arcoiris pero focalizáte en el color púrpura del mismo. Temazo pesado, oscuro, otro buen temuco.

Jessica's Bra
Tacatatatataca, subite al caballito de In Rock, dale vení. Eh? Que es este riff felizón? Que preciosa mezclita de Morse y Blackmore la viola, Simon en plan homenaje para los 2 trolos anteriores que blandieron la espada del augurio de las 6 cuerdas. Airey haciendo lo que tiene que hacer en un tema asi: TACATATATACA cual si fuera Lord fumándose un feso.

Third Call 
Opa! Paicey tirando magia medio tribal, medio Bo Diddley, para luego arrancar con su marcha característica, pero no! Vuelve a Bo, y de nuevo a marchar, no, a Bo, dale Bo! Bueh, el tema distinto. Redobles de rechupetaso loco, claramente el tema Ian Paice del disco. El resto que se vaya a lareconchadesumadre. No, esperen, vuelvan! Simon y Don sacandose chispaso a lo pavote en un gran callback a los historicos chispis de Blackmore / Lord de Made in Japan, cortito pero efetibo. Breakdown y Gillan cantando bajito arriba de Bo Diddley, muy bien. Masterclass de canción que se sale un poco de lo que veniamos escuchando. Otro highlight fino.

My New Movie
"Los cuadros de casa" como ripoff por vez 27. En el disco anterior hay un tema idéntico a este. Un olor a filler terrible. Lo salvan algunos riffcillos en honor a In rock (esto ya se ha escuchado en el disco, el hype era real). Ya nos habian spoileado que habia como una intención de volver a rockear duro, aqui lo intentan demostrar claramente en un tema tontón pero que tiene unos momentos instrumentales para quedar en cuero y revoliar el corpiño como un loco. Cinematográfico middle 8 con Don disparando rayoláser para que vuelva Gillan cheronca al estribillo boludísimo. Al podio de peor canción del disco.

Splat!
Y asi concluye el álgun... con un tema de relleno, medio pete, medio bueso. Glover está, se lo siente en todo el disco, lo quería decir porque en discos anteriores Bob "El sopenco" Ezrin perilleó en favor del baterolas. En este todo suena más mejor mezclado: al fin Bob!!! 5 discos tuviste para aprender como cortar la frecuencia del bombo para destacar las del bajo.





VEREDICTO / SENTENCIA / ROKY ERICKSON'S HAMMER;

Un disco 7 puntos, como ya nos tiene acostumbrados esta era vejeta del glorioso DEEP PURPLE




miércoles, 16 de noviembre de 2022

Ozzy Osbourne - No More Tears


Acá va una teoría: a Ozzy siempre le hicieron los discos. ¿Qué quiere decir esto? Su participación siempre se limitó a cantar. Y a poner su nombre, claro. Componer, arreglar, eso va a parar a manos de colaboradores, productores, gente de la que se rodeó para suplir o disimular sus carencias. Por ejemplo en Black Sabbath, en “Iron Man”, hay un riff impresionante de Tony Iommi, malvado y simple pero super efectivo. Ahí Ozzy se limita a hacer exactamente lo mismo que la guitarra. ¿No se le ocurrió otra idea? El resto de la banda lo dejó hacer, enloquecidos ante el hecho de grabar ese temazo. Son teorías, a lo mejor le dijeron que haga eso. Más adelante, cuando su mujer lo rescató del reviente triste en el que se había zambullido, lo tuvo a Randy Rhoads, un as en la manga. Fue el Mick Ronson de Ozzy y más. Seguramente más. Era un tipo con conocimientos de teoría musical y metía mano en todo, hasta en decirle en qué tonalidad le convenía cantar los temas. En Blizzard of Ozz y Diary of a Madman todo los miembros comparten los créditos de composición y hay olor a injusticia ahí, a gato encerrado. ¿Influye todo esto en la valoración de Ozzy como artista? Hasta cierto punto. Molesta un poco, sobre todo en un género en que la autenticidad es importante. Los discos son buenísimos, eso está fuera de discusión.

Acá ya había pasado de todo, se había cansado de vender y la fórmula necesitaba un poco de aire fresco, también para adaptarse a los tiempos. Empezaba la década del noventa y No More Tears fue lo que necesitaban. Otro sonido, otro tipo de temas, unas baladas extraordinarias y unas guitarras asesinas. Este es el segundo con Zakk Wylde, que había entrado en No Rest for the Wicked, el anterior. Otro al que Sharon le debe al menos cuatro mansiones. Pensé que eran dos pero con una gugleada comprobé que Lemmy figura en los créditos de cuatro temas. Cuatro puntos altísimos del disco. Siempre dijo que hizo más plata con esto que con toda la carrera de su banda eterna. Acá aparece por primera vez “Hellraiser”, que más tarde grabaría Motörhead en March or Die, al año siguiente. Un estribillo inolvidable, unas estrofas de no creer, un acierto categórico. Una de las grandes baladas de Ozzy es “Mama, I’m Coming Home”, podría haber salido en cualquier década y funcionar igual. La parte del puente, aquello de “and I don’t care about the sunshine…” es el momento por excelencia de Mr. Osbourne solista. El principio no se puede creer, acá queda claro todo. Las intenciones del disco, que esto era otra cosa, es “Mr. Tinkertrain”, con la temática del acosador, el fantasma más temido, Ozzy lo canta como los dioses y las guitarras… te fusilan. Lo que sería el lado B para mi gusto cae un poco si comparamos, igual de ninguna manera son temas malos, están bien hechos y coinciden sin problemas con el concepto que plantea No More Tears.

Después de acá vino el cuesta abajo, con discos aceptables, cumplidores pero ya no esenciales, como este o los dos primeros. Ni hablar de lo que pasó con ese show patético de televisión, en donde el gigantesco Príncipe de las Tinieblas fue expuesto de manera patética, innecesaria. Hoy todavía sigue, poniendo el nombre, todos saben que en vivo medio que dá lástima. Gene Simmons una vez dijo que cuando ellos no estén KISS va a seguir, aunque sea con muñecos. Acá ya está pasando.







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