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miércoles, 4 de enero de 2012

Townes Van Zandt - ídem [3er. LP - 1969]


No todo el mundo está dispuesto a dejar de lado las comodidades del mundo material para seguir su musa. No es el caso de Townes Van Zandt. Criado en el seno de una familia acomodada, su padre era un importante abogado relacionado al petróleo y Townes pasó su infancia mudándose continuamente. La epifanía llegaría al ver a Elvis en el aquel legendario show de Ed Sullivan y la decisión definitiva vendría de la mano de The Times They Are A-Changin' de Dylan; adiós estudios y a vivir por y para la música.

Después de unos cuantos años de idas y venidas, de pasar -literalmente- hambre, se fue afianzando como compositor y empezó a conseguir residencias en lugares chicos. También en esos años de búsqueda se hizo íntimo amigo del alcohol y las sustancias, que lo acompañarían por el resto de su vida y lo definirían también como poeta y músico. Townes Van Zandt es su tercer disco de estudio, aparecido en el ’69, inmediatamente después de Our Mother the Mountain.

¿Qué mejor manera de empezar que con una de sus grandes canciones? "For the Sake of the Song" es brillante, simple, elegante y con todas las características de Van Zandt como escritor e intérprete. Juega con las imágenes, haciendo uso de palabras cercanas al lenguaje habitual, sin caer en obviedades. "For the Sake..." ya había aparecido en su primer LP, pero la versión en este caso es muy diferente; más despojada, más acústica. Cada cual sabrá con cual versión quedarse pero las dos valen la pena. Las otras tres regrabadas son "I'll Be There In the Morning", "Waiting Around to Die" y "Quicksilver Dreams of Maria". Van Zandt sabía cuando tenía un as en la manga y, dado que la distribución de aquel primer álbum fue escasa, decidió jugar otra vez esas cartas fuertes. Confirmando la teoría de que todos los autores dejan huellas autobiográficas en sus trabajos, la melancolía inherente a toda la obra de Van Zandt es clarísima en estas canciones, con esa tristeza romántica tan característica, el imaginario surrealista del Dylan de mediados de los sesenta y la recurrencia de situaciones cotidianas. "Waiting Around to Die" es impresionante. La letra tiene que ver con la heroína (nombrada acá como “Codeína”), la temible droga que sería su inspiración y también su cruz. La música conmueve y la voz, al borde del llanto, es un perfecto ejemplo de cómo hacer mucho con pocos elementos.

Los discos que grabó durante su carrera, que son varios y muy buenos, pasaron prácticamente desapercibidos excepto para unos pocos, sobre todo músicos. En los noventa, los hermanos Cohen incluyeron una versión de "Dead Horses" de los Stones en la banda sonora de una de las grandes películas de los últimos veinte años: El Gran Lebowsky. El culto por Townes Van Zandt parecía crecer día a día. Si a eso sumamos el constante murmullo de músicos y amigos en vida como Steve Earle o Emmylou Harris…
Lo de siempre; a la larga, el tiempo siempre les da la razón a los que la tienen.







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Townes Van Zandt - Flyin' Shoes
Hoyt Axton - My Griffin Is Gone
Mickey Newbury - Stories from the Silver Moon Cafe



jueves, 2 de septiembre de 2010

Townes Van Zandt - For the Sake of the Song


No todo el mundo está dispuesto a dejar de lado las comodidades del mundo material para seguir su musa. No es el caso de Townes Van Zandt. Criado en el seno de una familia texana acomodada, hijo de un abogado rico relacionado al petróleo, pasó su infancia mudándose continuamente. La epifanía llegaría al ver a Elvis en el aquel legendario show de Ed Sullivan y la decisión definitiva vendría de la mano de The Times They Are A-Changin' de Dylan; adiós estudios y a vivir por y para la música.

Después de unos cuantos años de idas y venidas, de pasar -literalmente- hambre, se fue afianzando como compositor y empezó a conseguir residencias en lugares chicos. También en esos años de búsqueda desarrolló un apego por el alcohol y las sustancias que lo acompañaría por el resto de su vida y lo definiría también como poeta y músico.
For the Sake of the Song fue el inicio de Van Zandt como artista discográfico, aparecido en el ínfimo sello Poppy y grabado en Nashville con la producción de Jack Henderson Clement.

¿Qué mejor manera de empezar el primer con una de sus mejores canciones? "For the Sake of the Song" es brillante, simple, elegante y con todas las características de Van Zandt como poeta e intérprete. Juega con las imágenes visualmente, usando palabras cercanas al lenguaje de uso habitual, pero sin caer en obviedades. "Tecumseh Valley" es otra de las que retomaría más adelante, volviendo a grabarla para Our Mother the Mountain con el título ligeramente modificado. Es la historia de una chica que decide probar suerte abandonando su hogar, en busca de mejores perspectivas. Confirmando la teoría de que todos los autores dejan huellas autobiográficas en sus trabajos. La melancolía inherente a toda la obra de Van Zandt es clarísima en "Quicksilver Dreams of Maria", con esa tristeza romántica tan característica, la mezcla de imágenes surrealistas del Dylan de mediados de los 60's y las situaciones cotidianas. "Waiting Around to Die" es impresionante. Ya desde la producción misma, con esos redobles de tambores de fondo y las cuerdas siempre a punto de estallar. La letra tiene que ver con la heroína (nombrada acá como “codeína”), la temible droga que sería su inspiración pero también su cruz. Otro momento para destacar a nivel producción es "The Velvet Voices", con esos coros femeninos fantasmagóricas que están ahí, medio de fondo, pero que como detalle agregan mucho al todo. Punto a favor para Clement.

Los discos que grabó durante la década del 70, que son varios y muy buenos, pasaron prácticamente desapercibidos excepto para unos pocos (sobre todo músicos) pero en los noventa los hermanos Cohen incluyeron una versión de "Dead Horses" de los Stones en la banda sonora de una de las grandes películas de los últimos veinte años: El Gran Lebowsky. El culto por Townes Van Zandt parecía crecer día a día. Si a eso sumamos el constante murmullo de músicos y amigos en vida como Steve Earle o Emmylou Harris… Lo de siempre; a la larga, el tiempo siempre tiene razón.








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Johnny Cash - Sings the Ballads of the True West
Townes Van Zandt - High, Low and In Between
Mark Lanegan - Field Songs



miércoles, 8 de julio de 2020

5 Canciones 5: Mudhoney, Townes Van Zandt, Os Mutantes, Captain Beefheart y Suzanne Vega


I'm Spun
Mudhoney

Estos sí que estuvieron desde el principio del asunto. Bah, de la movida Seattle en realidad. Cuando Nirvana sacaba Nevermind, ellos tenían Every Good Boy Deserves Fudge, uno de los grandes discos de rock de los noventa. Acá siguen la onda del disco anterior (ellos son de esos que cambian "sin cambiar") pero con unos temas raros como separadores, haciendo un disco divertido sin perder ni una pizca de agresividad. "I'm Spun" es Mark Arm haciendo su homenaje a Iggy Pop, uno de sus héroes. Funhouse para la generación X.

Aparece originalmente en: Piece of Cake (1992)

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Silver Ships of Andilar
Townes Van Zandt

El tema diferente de la primera parte de la discografía del texano torturado por excelencia, Townes Van Zandt. Empieza como cualquiera de sus temas de melancolía suicida de la década y va levantando vuelo. Las cuerdas anuncian que la mano viene pesada y la tormenata va a ser copiosa. La temática también es algo poco habitual, algunos creen que es una metáfora existencial. Dejemos que cada cual construya su propia aventura. Un perfecto ejemplo de producción y arreglos al servicio de la canción.

Aparece originalmente en: The Late Great Townes Van Zandt (1972)


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Meu refrigerador não funciona
Os Mutantes

En alguna de esas discusiones interminables de disquería escuché que los Mutantes son una banda sobrevalorada. Yo creo exactamente lo contrario; no son valorados en su justa medida. Muchos jamás pasaron del primer disco, el homónimo del '68. Gran disco sí, pero hay mucho más. Tienen al menos cinco o seis LPs excelentes, con un nivel de originalidad comparable a cualquiera de las grandes bandas de aquel momento. Casi todo lo que hacen tiene una onda de parodia, diversión, cinismo, experimentación... en fin; nunca viene mal recordarlos con uno de los grandes temas del tercer larga duración de los brasileños.

Aparece originalmente en: A Divina Comédia ou ando meio desligado (1970)

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Big Black Baby Shoes
Captain Beefheart + His Magic Band

Pieza fundamental para terminar de resolver el rompecabezas de la etapa entre Safe as Milk y el legendario Trout Mask Replica. Por lo visto el Capitán detestó los arreglos psicodélicos que le metió el productor a Strictly Personal, el segundo LP de estudio. De las mismas sesiones sale Mirror Man, del '71 (en CD casi que te olvidás del problema con The Mirror Man Sessions) y más vale no seguir porque ya se vuelve un plomo. Lo cierto es que la banda estaba prendida fuego, como demuestra este instrumental. Sucio y desprolijo, por supuesto.

Aparece originalmente en: It Comes to You In a Plain Brown Wrapper (2008)


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As Girls Go
Suzanne Vega

Si Suzanne Vega fuera un hombre... bueno; a no meterse en camisa de once varas y vamos con la música que, a la hora de los bifes, es lo único que importa. ¿Que hay acá? Una base rítimica con muchísima onda y no poca originalidad. Su melodía de voz lleva el tema al nivel de cualquiera de las grandes canciones de Tom Waits, por nombrar sólo a uno de los grandes. Igual de este disco podés agarrar casi cualquiera de sus temas y te vas a encontrar con sorpresas. Atento con el solo de guitarra atmósferico y minimalista. ¿Alguien dijo Tom Verlaine?

Aparece originalmente en: 99.9F° (1992)

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domingo, 10 de junio de 2012

Paul K. & the Prayers - Saratoga


“Ellos nos enseñaron cosas que debemos hacer pero nunca nos dijeron cómo. Ellos dijeron que el amor alcanzaría para construir un muro y nos enseñaron todo menos el dolor que trae. Te hace pensar si realmente importa, pero las reglas que nos enseñaron eran todas inútiles y las historias que escuchamos eran todas mentiras”

Así empieza Saratoga, con "On the Floor", un manifiesto, las cartas sobre la mesa jugadas en la primera mano para un tipo que escribe con el corazón, que delata la falsedad y la cara podrida del tan mentado “sueño americano”. Acompañamiento parco, la voz partida al medio por una vida a la que no le faltaron elementos novelescos y la misma canción, al final, con el título y los arreglos cambiados. Paul Kopasz sabe que tiene un gran disco entre manos y no arruga frente al desafío. Las hizo a todas, estuvo preso, fue adicto a la heroína, viajó por el mundo y leyó y escuchó a los clásicos; fanático de Borges y Walt Whitman, amigo de Townes Van Zandt y una impronta que desciende directamente del canon de grandes compositores. Los de siempre, sí, Dylan, Tom Waits, Lou Reed e incluso ilustres perdedores más recientes, como Paul Westerberg o Steve Earle. Con la pequeña / gran diferencia de que a Paul K. no lo conoce nadie. O casi nadie. Todavía no le ha llegado el reconocimiento masivo y eso que hace poco salió una película biográfica pero seguramente va a pasar, los buenos, a la larga o la corta terminan siendo descubiertos.

Además de renegar, de llorar, abrir su corazón y gritar grandes verdades a los cuatro vientos, el amigo Paul K. tiene una virtud que termina siendo indispensable; sentido del humor. No todo es color de rosa, eso lo sabemos todos, pero tampoco todo es tan negro. Los Prayers son una banda de acompañamiento muy noble, que sabe divertirse. Sólo hace falta escuchar "They Just Don’t Make ‘em Like They Used to" para reírse cómplice ante esos coros gospel y esa letra irónica. O también está el country rock anfetamínico de "The Judge (On Judgement Day)" con su correspondiente pianito honky-tonk, este tranquilamente podría haber estado en Exile On Main Street o en alguno de los de Humble Pie. En "Artificial Heart" se despacha con otra canción de las importantantes, una canción de amor perdido de esas que conmueven, el tipo está herido y logra transmitirlo con convicción. Letra y música formando una gran alianza. ¿No es esa la premisa básica del buen rock? Hay una versión de Townes Van Zandt, casi al final del disco, una inédita que el texano jamás grabó, es "Harm’s Swift Way" y es la misma que eligió Rober Plant para versionar en Band of Joy, uno de sus discos recientes. ¿Lo habrá escuchado Robert al amigo Paul K.? No parece descabellado si recordamos que el rubio de Zeppelin siempre fue un curioso investigador musical.

También, al final de Saratoga vuelve la canción que había empezado el disco, con la letra un poco cambiada, la banda demostrando categoría y con un Paul K. que dice algo así: “Me enseñaste que no todos los versos tienen que rimar. No hay necesidad de poner tu alma en cada línea, dijiste que la culpa era de Dios mientras iba abandonando el juego y el castigo es cubierto por el crimen y la verdad, no suele estar en los carteles”. Amén.







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Chequear también:

Bruce Springsteen - Nebraska
Townes Van Zandt - The Late Great Townes Van Zandt
Paul K. & the Weatherman - Love Is a Gas



miércoles, 9 de abril de 2014

Townes Van Zandt - Tower Song



La gente se divide en grandes grupos o sub-grupos pero hay dos que son muy grandes; los que saben apreciar una balada de las buenas y los que no. Está la gente que considera a un tema como este "un bajón" y estamos los que sabemos que cuando la cosa viene por este lado es porque hay que parar la oreja y escuchar la letra.

Townes Van Zandt es una hallazgo posmoderno, hay que decirlo, en vida no le vendió un disco a nadie, yo lo conocí por su magnífica versión de "Dead Flowers" en El Gran Lebowsky y de ahí en más no paré, todos sus discos hasta Flyin' Shoes son completamente indispensables.

Esta joya es de las que hacen que un cantautor sea diferente y genial; decir lo que todos pensamos y atravesamos pero de una manera diferente e ingeniosa. "Contruís tu torre larga y alta, no podés ver que un día se va a venir abajo".

Inapelable.





Se puede escuchar en YouTube.






Encontrala originalmente en:
Protagonista de una seguidilla de discos impecables, son siete en total desde For the Sake of the Song del '68 hasta el ya mencionado Flyin' Shoes del '78. Esta es del cuarto LP de estudio, otro discazo enorme.
Delta Momma Blues  (1974)





jueves, 1 de junio de 2017

5 Canciones 5: Tom Russell, Black Sabbath, Zitarrosa, Soul Asylum y Morricone


When Sinatra Played Juarez
Tom Russell

Según el tío Tommy "todo se fué al tacho desde el día que Sinatra tocó en Juarez". Uno de los grandes contadores de historias de los últimos veinte años. Tex-mex, música fronteriza, americana... hay varias formar de denominar este estilo de música. Una buena alternativa sería llamarla simplemente "música que se caga en los límites fronterizos". Continuación natural de The Man from God Knows Where, el disco anterior, del '98.

Aparece originalmente en: Borderland (2001)

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Children of the Sea
Black Sabbath

Muy pocas bandas sobreviven a algo tan importante como el cambio de cantante. Y menos si el cantante es alguien del carisma enorme de Ozzy. Black Sabbath lo logró. Heaven and Hell es el primero con Ronnie James Dio, el enano mágico y "Children..." es el segundo tema del disco. Lento, pesadísimo, sucio, Geezer se luce con las cuatro cuerdas. Sí, a miembros de Black Sabbath se los llama por su nombre, sin apellido, como a los Beatles, en caso de que haga falta aclararlo.

Aparece originalmente en: Heaven and Hell (1980)


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Décimas a Jacinto Luna
Alfredo Zitarrosa

Esto dice la tercer estrofa: "Ni me espera una querencia, ni los caminos me espantan, porque no hay pa’ los que cantan, más pago que el de la ausencia, nada me ata a la existencia voy muriendo al tranco lerdo, cada atardecer me pierdo, tras los horizontes rojos con un niebla en los ojos y acosa’o por los recuerdos". ¿Dónde estaría el gran Zitarrosa si hubiera nacido en el país del norte? A la altura de gente como Johnny Cash o Townes Van Zandt, sin dudas.

Aparece originalmente en: Yo sé quien soy (1968)


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Crashing Down
Soul Asylum

Compañeros de escenarios de los Replacements, Goo Goo Dolls y Hüsker Dü, serán siempre mirados de costado. Probablemente porque fueron increíblemente existosos con Grave Dancers Union y el omnipresente "Runaway Train". Esta era otra etapa, anterior, nada que ver. En este temazo van a toda velocidad pero no pierden el gusto por la melodía y el gancho. Bien podría haber estado en New Day Rising de Mould, Hart y cia.

Aparece originalmente en: While You Were Out (1986)


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The Breath of Death
Ennio Morricone

Uno de los pocos compositores de música incidental que podés escuchar sin ninguna necesidad de haber visto las películas. El pájaro de las plumas de cristal es nada menos que la ópera prima de Darío Argento, una de suspenso de un tipo que presencia un crimen en un museo. "El aliento de la muerte" es sólo uno de los tantos puntos altos de este disco, empieza con unos suspiros -o gemidos- que ya van metiendo miedo, un pianito arpegiado y un par de efectos de sonido le alcanzan al maestro italiano para crear el clima.

Aparece originalmente en: L'uccello dalle piume di cristallo (1970)


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domingo, 10 de octubre de 2010

5 Canciones 5: Johnny Cash, The Boys, Lime Spiders, Paul K. y Dom Mariani


Cry, Cry, Cry
Johnny Cash

¿Cuantas personas habrán escuchado el lamento del Hombre de Negro? ¿Cuantas habrán bailado con el ritmo de los Tennessee Three? ¿Cuantos habrán decidido agarrar por primer vez una guitarra después de escuchar esto? Incluída en su primer LP, fue también la cara "A" de su primer simple. Un tema histórico en todo sentido. Insoslayable. Pensar que ya pasaron más de 50 años no hace más que aumentar el valor -en todo sentido- de las primeras grabaciones de Johnny Cash.

Aparece originalmente en: Johnny Cash with His Hot and Blue Guitar (1957)

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Do the Contract
The Boys

¿Puede una canción sobre los problemas financieros de una banda tener algún tipo de relevancia? Depende mucho de los "quienes" y de los "cómo", en este caso se trata de los Boys y la respuesta es un rotundo "SI". El costado mas cancionero del punk inicial, modelo '77. Guitarras fuertes y melodías inolvidables; power pop para ser precisos. Sin vueltas.

Aparece originalmente en: Alternative Chartbusters (1978)


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Just One Solution
Lime Spiders

¡Más rock australiano! Y si, si tiene este nivel nunca es suficiente. Salvaje, corrosivo, irónico, fino, sucio... son sólo algunas de la tantas virtudes de los Lime Spiders. "Just One Solution" es uno de los originales, de Mike Blood, del disco debut, se destaca en medio de un par de versiones también excelentes de clásicos de rock garagero como "Action Woman", "Are You Loving Me More" o "N.S.U." de Cream.


Aparece originalmente en: The Cave Comes Alive! (1987)


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Haunt Me Till I'm Gone
Paul K. & the Weathermen

Prolífico hasta el punto de poder llenar un disco (¡doble!) de rarezas, caras 'B' y descartes sin aburrir en ningún momento, es el resultado de la improbable unión entre Tom Waits, Townes Van Zandt, Iggy Pop y Paul Westerberg. Todos tenemos fantasmas pero Paul K. es perseguido por un ejército -aparentemente- y lo van a acosar hasta la muerte misma según esta gran canción.


Aparece originalmente en: Stolen Gems; The Anthology (2003)


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Sunshine's Glove
Dom Mariani

Mariani (The Stems, DM3, etc.) decide auto-homenajearse y mirar un poco al pasado y... ¿Quién puede decirle algo? Encima lo hace con una vuelta de tuerca, con versiones más tranquilas, con poco acompañamiento y eligiendo temas de toda su carrera, en este caso una joyita del único disco de los Someloves, nada menos que "Sunshine's Glove" del brillante Something or Other.

Aparece originalmente en: Rewind and Play (2010)


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domingo, 20 de marzo de 2011

5 Canciones 5: J.K. & Co., Stackridge, Rain Parade, The Godfathers e Isobell Campbell con Mark Lanegan


Magical Fingers of Minerva
J.K. & Co.

La historia de Jay Kay y de cómo hizo esta preciosura de disco cuando tenía sólo 15 años es un poco díficil de creer. Suele pasar con este tipo de discos. No importa, la música está ahi, al alcance y este mantra psicodélico es uno de los tantos buenos momentos de Suddenly One Summer. Una sola nota, sitar, voz llena de eco y efectos de sonido a la orden del día.


Aparece originalmente en: Suddenly One Summer (1969)

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Keep On Clucking
Stackridge

En el segundo disco de los ultra-británicos Stackridge figura esta pequeña maravilla de cuatro minutos y fracción. Aparentemente un rockito féliz bien 50's con reminiscencias a los discos solista de McCartney. Les sobra oficio -y ni hablar de habilidad- y no van a dejar que las cosas sean tan simples. Va a ir a parar a lugares inesperados para este tipo de temas, con cortes raros, solos de guitarra brillantes y todo lo que tiene que tener una canción perfecta. TEMAZO.


Aparece originalmente en: Friendliness (1971)


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Fertile Crescent
Rain Parade

El último disco de Rain Parade, ya sin David Roback, merece otra oportunidad, la chance que otorga el paso del tiempo. "Fertile Crescent" es más bien acústica dentro de un disco más eléctrico y guitarrero pero tiene todas las características de una canción memorable; buena melodía, buena producción, bien cantada, letra melancólica. ¿Qué más se le puede pedir?


Aparece originalmente en: Crashing Dream (1986)


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Something Good About You
The Godfathers

Para la altura de Unreal World quedaba poco de la banda mala onda de Birth, School, Work, Death -el debut- y esencialmente quedó un grupo haciendo un rock de guitarras muy fino, anticipando el brit-pop que se venía. En "Somethin..." hay velocidad, un sonido de violas envidiable, un estribillo de esos que no se olvidan y unos arpegios que ayudan a cerrar la idea. Gran tema, muy buen disco.


Aparece originalmente en: Unreal World (1991)


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Lately
Isobel Campbell & Mark Lanegan

Puede que la unión de la ex-Belle & Sebastian y el gran Mark Lanegan haciendo de Nancy Sinatra y Lee Hazlewood suene un poco forzada en los papeles y poco creíble. Pero no, una sola escucha a Hawk derriba cualquier prejuicio. Él está formidable y ella lo deja lucirse. Compone casi todas las canciones (¡Hay dos versiones de Townes Van Zandt!!!) y tiene una voz con personalidad propia. "Lately" es el broche de oro, Lanegan con su carraspera patentada, siendo respondido por un coro de ángeles bien gospel. Brillante.

Aparece originalmente en: Hawk (2010)


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martes, 12 de diciembre de 2017

Por vida: A Tribute to the Songs of Alejandro Escovedo


Viene dando vueltas desde hace rato, ya con The Nuns, su primer banda, fue telonero de los Sex Pistols en la nefasta gira yanqui que terminaría destrozándolos. Después formó Rank & File, con quienes hizo tres discos de estudio, entre ellos el infravalorado Sundown, del ’82. Podría encuadrarse con Green On Red o los Long Ryders, en aquello que fue el retorno al rock de raíces, con pibes que venían del punk. Después tuvo otras bandas de menor trascendencia como The Setters o True Believers (excelente rock de guitarras) incluso una vez empezada su carrera solista, allá lejos y hace tiempo con el magnífico Gravity.

A principios del nuevo milenio se enfermó de Hepatitis C y, como no tenía seguro médico… todos sabemos lo que pasa en Estados Unidos en esos casos. Por suerte los temas de Alejandro Escovedo siempre les gustaron mucho a sus colegas y ahí fue cuando acudieron a ayudarlo, cuando más lo necesitaba. Un disco tributo a beneficio, para decirlo en pocas palabras.

Algunos de los que dijeron presente son el interminable Steve Earle (también hizo mucho para revalorizar de una vez a Townes Van Zandt) la rompe con “Paradise”. Lucinda Williams se luce en el arranque con “Pyramid of Tears”, Calexico hace lo propio con “Wave”, original del discazo A Man Under the Influence y los Cowboy Junkies le dan su habitual tratamiento narcótico a “Don’t Need You”. Es doble y no sobra nada, confirmando la riqueza del catálogo de Escovedo, un escritor de canciones honesto, descarnardo. Creíble. Así desfilan también Los Lonely Boys, pegándola fuerte con el tema que decían que le gustaba a Bush, “Castanets”, motivo por el que Escovedo dejó de tocarla, Peter Case, ex-líder de los Plimsouls, encara “The End” y lo hace con mucha onda, los Jayhawks arremeten con “Last to Know” y el enorme Ian Hunter le pone su cascada voz a otro de los temazos de Gravity, “One More Time”.

La lista, vano intento de descripción, podría seguir un buen rato pero este doble -¡22 canciones!- ratifica lo que muchos ya sabían; Escovedo es un letrista excelente, sus canciones conmueven, tocan fibras sensibles. Podría considerarse un “músico de músicos”, esos que nunca son del todo populares pero son reverenciados y admirados por colegas. Mirá que equipito se juntó para hacerle una reverencia... a nosotros, incluso.






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Chequear también:

Alejandro Escovedo - These Hands
Buick Mackane - The Pawn Shop Years
Alejandro Escovedo - Real Animal