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jueves, 27 de julio de 2023

Cocteau Twins - Victorialand


¿Como le podés “vender” esto a alguien que no los conoce? ¿Con qué tipo de argumentos? Uno podría ser el de la originalidad. Mucha gente valora mucho ese apartado y en ese sentido esto sí que no se parece a nada. A lo mejor hoy en día suena como ciertas bandas o solistas. Pero seguro vinieron después, fueron influenciados directamente por ellos y no al revés. ¿Qué había antes que se parezca a CocteauTwins? ¿De dónde sale esta invención?

Podés arrancar con que la chica que canta suena como un elfo al que le rompieron el corazón, el arco y la flecha o lo que sea. Algo está roto en el alma de Elizabeth Fraser, una de las cantantes con más personalidad de todos los tiempos. Se puede decir que es una suerte de diva de ópera demoníaca, casi nunca se entiende qué es lo que está diciendo. En realidad usa la voz más como un instrumento melódico, como si fueran cuerdas en una orquesta. Por ejemplo en “Throughout the Dark Months of April and May”, en donde hay otra melodía que responde a la principal, a la de la voz líder, es claro que la intención es más musical que una cuestión de dicción o de contar una historia. Es una atmósfera, un clima. Etéreo. Palabra odiosa y usada por todos lados, sin embargo sirve para describir a los Cocteau Twins en particular y al sonido del histórico sello 4AD en general. Ellos representan una estética, una forma de concebir la música, el arte, muy de una época, que vale decir ha sobrevivido muy bien al paso del tiempo y nunca fue del todo fagocitada por el sistema, el status quo (o como prefieras llamarle) como otros géneros o movimientos que fueron revolucionarios inicialmente.

Victorialand es el cuarto disco de estudio, es el que viene después del super clásico Treasure, el que traía “Ivo”, tema por el cual más de uno conoce a los escoceses. Pero atención porque en el medio no se quedaron en el molde. Tenían la costumbre de editar mucho en formato de EP y, entre medio de los dos larga duración, sacaron nada menos que cuatro; Aikea-Guinea, Tiny Dynamine, Echoes In a Shallow Bay y Love's Easy Tears. Hoy en día podés encontrarlos con la más holgazana facilidad en Internet, sin mover un músculo (ni una neurona, claro) pero, si todavía necesitás el objeto, algo tangible, podés ir a parar al compilado Stars and Topsoil: A Collection (1982-1990). Incluye una interesante selección de temas. Tanto de los discos como de los EPs, estos últimos considerados indispensables por los acérrimos y con sus buenas razones.

Victorialand es diferente a Treasure, a Head Over Heels, sin dejar de ser en ningún momento un clásico dentro de la discografía. Hay cierta atmósfera de calma, de reposo. No hay tanta tormenta y opresión. Sí están las marcas registradas, la guitarra de Robin Guthrie, que nunca se sabe bien si es una guitarra en realidad, los colchones de sonido, las nubes de humo y las voces que van y vienen, entran y salen. Si valorás que la música te transporte a otro mundo, esto es para vos. Ahí tenés un buen argumento de venta.







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Chequear también:
Cocteau Twins - Garlands
Harold Budd, Elizabeth Fraser, Robin Guthrie & Simon Raymonde - The Moon and the Melodies
Cocteau Twins - Heaven or Las Vegas




martes, 12 de marzo de 2019

5 Canciones 5: Melvins, Cocteau Twins, Morgen, Deep Purple y The Jam


It's Shoved
Melvins

Un patrón de batería sencillo abre el tema, a los veinte segundos una línea de bajo que ya te hace prestar atención. Después entra la guitarra de Buzz Osborne con la distorsión podrida y ya te deja enganchado. Cuando entra la voz ya estás para siempre del lado de los Melvins. Uno de los temas más "entradores" de un discazo. Tienen una seguidilla de álbumes indispensables en la década del noventa -Houdini, Lysol, Stoner Witch- y este es uno de esos, Bullhead. Discazo.

Aparece originalmente en: Bullhead (1991)

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Domino
Cocteau Twins

En una de las tantas visitas de los Ramones a Argentina, CJ y Joey fueron a ver a los Cocteau Twins, que coincidían con ellos en Buenos Aires. Nunca los había sentido nombrar hasta entonces, pero todo lo que recomendaban los neoyorquinos era palabra santa para mí en aquel entonces. Me abrieron una puerta sensorial a otro mundo. El mundo de los Cocteau Twins. Dream pop le dicen algunos. Es música de otro planeta, así de simple.

Aparece originalmente en: Treasure (1984)


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Beggin' Your Pardon (Miss Joan)
Morgen

"Quiero tocarte, quiero embrujarte con mis vibraciones, besar tu alma y sentir tu aliento en mí" así empieza este despegue interestelar psicodélico del único disco de Steve Morgen, uno de esos "tapados" que sí valen la pena, un disco muy querido en ciertos círculos de coleccionistas. Es entendible; esto es original, desquiciado, sucio, guitarrero al máximo. Mientras el cantante sigue aullando y jadeando, su guitarra no para de tejer riffs enfermizos ahí atrás, pegando donde más duele.

Aparece originalmente en: Morgen (1969)

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Love Help Me
Deep Purple

¿Deep Purple disfrazados de Beach Boys? Algo de eso hay acá, de hecho empieza con unos efectos de sonido que parecen de una playa. Los coritos del estribillo remiten claramente a los californianos también. Los primeros discos de la llamada MKI son olvidados por muchos, no tienen mucho que ver con el Purple de "Space Truckin'" o "Burn", más bien muestran a una banda probando de todo, buscando dirección. Pero ya se nota que eran buenos, que tocaban bien y Blackmore ya la rompía en las seis cuerdas.

Aparece originalmente en: Shades of Deep Purple (1968)


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Wasteland
The Jam

Con tiernos veinte añitos Paul Weller ya buscaba por afuera del punk, en este temazo del cuarto disco de estudio de The Jam. Cuesta creer que un pibito haya escrito una canción como esta, con ese nivel de observación, ternuna y sí... poesía. "Y cuando el sol brille, si lo hace, iluminando lo que una vez fueron rasgos de belleza, vamos a sonreir pero sólo por segundos, porque ser visto riendo es reconocer la vida, una valiente e inútil muestra de compasión. Y eso está prohibido en este mundo jodido y sin color". ¡Y con flautas!

Aparece originalmente en: Setting Sons (1979)

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lunes, 17 de mayo de 2021

5 Canciones 5: Eloy, Cocteau Twins, Coldplay, Marvin Gaye y Luna


The Light from Deep Darkness
Eloy

Grandes temas épicos de la historia de la música grabada. Quince minutos en donde pasa de todo. Una verdadera montaña rusa musical. Arranca con mucho suspenso, sabés que va a explotar y cuando eso llega es la hora de los guitarrazos de hard rock, pero no es tan sencillo el asunto, acá habrá sorpresas y el viaje va a ser interesante. Tercer LP de estudio de los de Hannover, Alemania.

Aparece originalmente en: Floating (1974)

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Glass Candle Grenades
Cocteau Twins

Si hay que describirle a alguien de qué se trataba el sonido del sello 4AD en general y el de los Cocteau Twins en particular, sería buena idea hacerlo con este temazo del segundo disco de estudio de los oriundos de Escocia, en el Reino Unido. Capas y capas de sonido, colchones de guitarras pasadas por todo tipo de filtros e ingeniría -hechicería- sónica. Y arriba de todo eso, una voz de otro planeta, una cantante única e irrepetible; Elizabeth Fraser. La tensión que hay en "Glass Candle..." es incontenible. Difícil de describir con palabras, hay que escucharlo.

Aparece originalmente en: Head Over Heels (1983)


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Green Eyes
Coldplay

Culpables de todos los crímenes de los que los quieras acusar. Pero los dos primeros discos de Coldplay tenían lo suyo. Los tipos eran buenos en lo que hacían. Por ahí se los puede acusar de cierto sentimentalismo adolescente. A veces es preferible un cándido a un cínico. "Green Eyes" es el momento Dylan de Chris Martin, que es un fan confeso del hombre de Duluth, Minessotta. Empieza con voz y guitarra acústica, bien folk. La banda entra en el momento justo.

Aparece originalmente en: A Rush of Blood to the Head (2002)

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Right On
Marvin Gaye

No por nada aparece en el noventa por ciento de esas inefables lista de grandes discos de todos los tiempos. Es más, es muy probable que aparezca en listas en que hay poco soul, escaso R&B y nada de Motown. Pero What's Going On excede cualquier tipo de clasificación. Es un momento en que el género deja de ser tal, para convertirse en algo mayor, trascendental. Separar sus canciones no tiene demasiado sentido pero "Right On" es el momento épico, el tema más largo del disco y tiene mucho para decir.

Aparece originalmente en: What's Going On (1971)


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Rhythm King
Luna

Son esos temas que funcionan muy bien dentro de su contexto, escuchando el disco entero. Y los discos de Luna hay que escucharlos enteros, tienen un momento de despegue, otro de planeo, algún que otro sacudón y el aterrizaje. Este de Penthouse parece tenerlo todo. La parte instrumental parece llevar la canción a otro momento, a otro estadío, cuando vuelve y parece que va a ir a otro lado... ¡termina!

Aparece originalmente en: Penthouse (1995)

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miércoles, 9 de abril de 2025

Video de la Semana: Cocteau Twins - Pearly Dewdrops' Drops







De 1984, del EP The Spangle Maker y del disco The Pink Opaque, del '86.







jueves, 17 de mayo de 2012

5 Canciones 5: The Collectors, Rod Stewart, Gun Club, Brian Jonestown Massacre y Mono


Howard Christman's Older
The Collectors

¿Qué pasa cuando un hippie se toma un ácido y termina pegando mal? ¡Los Collectors! Exponentes destacados del lado oscuro del Verano del Amor. En realidad el plato fuerte de este disco es el tema final, de veinte minutos, es acá en donde demuestran que también son muy buenos haciendo canciones. Es la historia de un alquimista enamorado pero la cosa acá es la música y la impresionante cantidad de ideas puestas en apenas cinco minutos.

Aparece originalmente en: The Collectors (1968)

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Enceguecer
Mono

Estos pibes son buenísmos. De Villa Luro hasta el mundo. Por ahora sólo tienen este EP debut (cuatro temas) que reparten de forma gratuita a quien quiera oir. Tocan muy bien, son buenos para los arreglos, cantan y componen de manera admirable. Como si todo eso fuera poco, tienen un cóctel de influencias bastante grande y por eso terminan sacando un sonido propio, difícil de comparar. En "Enceguecer" suenan al primer Echo & the Bunnymen, Las Pelotas, Bowie... Para ir a chequear en vivo. Sin dudas.

Aparece originalmente en: Mono [EP] (2011)


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The Breaking Hands
The Gun Club

¿El mismo Jeffrey Lee Pierce de Fire of Love y Las Vegas Story? ¿El mismo chillón tratando de sonar como los Cocteau Twins? Sí. Y con grandes resultados, sin perder identidad. Hasta se dan el lujo de llamarlo a Robin Guthrie para la producción de este disco, después de un parate de casi cinco años. Un buen ejemplo de cambiar para bien. Pero ojo que no todo es texturas y música etérea en Mother Juno. Hay rock and roll de ese que tanto nos gusta. En abundante dosis.

Aparece originalmente en: Mother Juno (1987)


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When Jokers Attack
Brian Jonestown Massacre

Gran riff en una de las canciones que ya podríamos ir considerando como una especie de clásico-moderno de la banda liderada por Anton Newcombe. En el librito dice algo que explica todo: "Los Dandy Warhols solían ser lo más. ¿De acuerdo? Ahora nosotros lo somos. ¡Unite!". ¡Qué difícil no hacerles caso! De paso, si todavía no vieron la película DiG... todavía están a tiempo.

Aparece originalmente en: ...And This Is Our Music (2003)


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Only a Hobo
Rod Stewart

Hoy parece imposible creerlo pero hubo un tiempo -que fue hermoso- en el que Rod todavía no se había pasado al lado oscuro de la fuerza. Era la época en que convivía con los Faces y sacaba a la vez sus discos como solista. Elegimos una versión de Dylan porque es una de las más lindas que se han hecho y eso que hay billones. Elijan cualquier tema de Gasoline..., de Every Picture... o de Never a Dull Moment para perdonarle todos los pecados al vejete.

Aparece originalmente en: Gasoline Alley (1973)


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domingo, 9 de mayo de 2010

13th Floor Elevators - Bull of the Woods


Los 13th Floor Elevators están disfrutando en estos días de uno de sus tantos períodos de revisionismo. Quizás el más pronunciado. Hace poco apareció una edición limitada de una caja gigantesca y ostentosa de nada menos que diez CD's, un lujoso libro y varias piezas de memorabilia y curiosidades para coleccionistas. Nada mal para un grupo que editó apenas tres discos de estudio, en el lustro en que estuvieron juntos. Hace unos días apareció el disco nuevo de Roky Erickson, acompañado por los también texanos Okkervil River, que lo muestra rejuvenecido, en un buen momento.

¿Merecido? ¡Merecidísimo! Los Elevators son pioneros. Y como tales hay que darles el lugar que merecen. Los primeros en usar la palabra “psicodelia” en el título de un LP, el fundamental debut The Psychedelic Sounds of the 13th Floor Elevators. Un verdadero manifiesto ideológico, plagado de referencias al uso de sustancias alucinógenas. Un manual de uso, una incitación a explorar los recovecos de la mente en forma de canciones de garage rock salvajes, primales, esenciales, aulladas por un lunático al borde del desquicio. Tenían en Erickson a un aullador de primerísimo nivel y en Tommy Hall al ideólogo, el gurú.
Easter Everywhere, el segundo trabajo, era la continuación de todas las ideas expuestas en el primer LP y, como si fuera poco, una evolución clarísima. Notable, tanto a nivel musical como lírico, Easter… confirmaba todas las promesas.

Pero los tiempos eran veloces en aquellos días y a menos de dos años de la aparición de aquella portada histórica con el ojo con la pirámide en la pupila, la banda existía prácticamente solo en los papeles. Todos, pero absolutamente todos los problemas habituales que puede llegar a tener un grupo en ciernes, los tuvieron. Drogas, malas decisiones, problemas con las autoridades… y más drogas. Pero los Elevators eran una banda tan buena que incluso en medio de las peores turbulencias se las arreglaron para hacer Bull of the Woods, el último de la saga, el menos recordado. Es cierto, sí, Roky Erickson no aparece en una buena cantidad de las canciones y la mayoría de los créditos corren por cuenta de Stacy Sutherland, el guitarrista y segundo compositor del grupo. Y Bull of the Woods pasa la prueba de fuego totalmente indemne, puede que no tenga la Importancia Histórica de los primeros pero aún así se las arregla para salir adelante con canciones como "Scarlett and Gold" con la voz fantasmagórica de Sutherland tras toneladas de efectos y artilugios sonoros. O "Never Another" una de las pocas que ostenta la firma de Erickson, descontrolada, con una estructura difusa, caótica, genial. "Til Then", "Barnyard Blues", "Dr. Doom"… ¡por Dios! Son canciones por las que más de uno vendería el alma al diablo. El solo spaghetti western de "Street Song", a medio camino entre el Neil Young de Everybody Knows y el Morricone de Once Upon a Time in the West. Como final a toda orquesta, cerrando la placa aparece "May the Circle Remain Unbroken", diferente, climática, por lo menos veinte años adelantada a su época. Anticipa a los Cocteau Twins, la música ambient, el shoegaze, es un experimento extraño y afortunado.

Suele suceder, los grupos terminan muchas veces de la peor manera, en medio de la acrimonia más amarga, con peleas de todo tipo e historias de dudoso verosímil y los Elevators no fueron la excepción. Pero bandas que en medio de semejante torbellino, en el ojo de la tormenta, hagan un disco como Bull of the Woods a modo de epitafio… de esas, hay muy pocas.






 
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Chequear también:
13th Floor Elevators - Sign of the Three Eyed Men [box set]
Roky Erickson & the Aliens - The Evil One
Gris Gris - For the Season


jueves, 23 de abril de 2020

Slowdive - ídem [4to. LP - 2017]


Un patrón de batería interesante hace que prestemos atención de inmediato. En seguida entran unos colchones de teclados, más o menos al minuto o más, aparece la primer guitarra, repitiendo de manera incesante un motivo muy sencillo de dos notas. A esta altura ya estás adentro. Adentro de la burbuja ingrávida de Slowdive, en el mundo etéreo que proponen. ¿Y las voces? Recién a los dos minutos y fracción. Y sí, son las voces fantasmales que todos están esperando de ellos, las armonías raras entre Rachell Goswell y Neil Halstead, que suben, bajan, se entrelazan y juegan con todo tipo de filtros y efectos de sonido. Los freaks del audio pueden hacerse una fiesta con este disco.

Slowdive es una de las bandas insignia de lo que en su momento se llamó shoegazer, bandas que tocaban melodías sencillas, sin demasiados conocimientos técnicos, pero con mucho volumen y actitud. Con mucha onda, digamos. Catherine Wheel, los extraordinarios Swervedriver, por supuesto My Bloody Valentine y los ultra-melódicos Ride, son algunas de las bandas más recordadas, de un subgénero que experimentó cierto revival en los últimos años, con reuniones impensadas como la de esta banda, que no hacían un disco hacía más de veinte años. De hecho, el que se podría considerar el compositor y alma máter de la banda, Neil Halstead, había armado Mojave 3, quienes dejaron cuatro hermosos LPs de estudio, siguiendo la línea trazada, con un ligero cambio en la dirección.

Tiene sentido que el cuarto disco sea homónimo, esto es impensado, novedoso, a la vez es una continuación directa de Pygmalion del ’95, el hasta ahora último trabajo y a la vez deja abierta una incógnita con respecto al futuro. Si este es el último disco de Slowdive… ¡qué buena forma de cerrar una carrera! Y si es el primero de una nueva serie… ¡qué auspicioso primer paso! ¿Por qué funciona? Te transporta, sin demasiado esfuerzo. El efecto narcótico de las canciones es inmediato, intoxicante al máximo, han hecho una suma muy interesante entre el sonido clásico de la banda y las lecciones que debe haber aprendido Halstead con su banda anterior. “Sugar for the Pill” -¡qué título!- es el ejemplo perfecto de esta alianza o combinación de sonidos. También es verdad que la chica de la banda suena cada día más cerca a Liz Fraser, de los Cocteau Twins, contribuyendo al cóctel, ayudando a que la levitación sea a varios centímetros del suelo. "Falling Ashes", el último tema, con su introducción de piano cien por ciento cinematográfica, otro gran hallazgo.

Como suele suceder con este tipo de música, no es fácil describirla o “venderla”. Funciona o no. Depende del estado de ánimo o la composición química de la sangre. Mi segunda escucha fue un Jueves a la mañana, con apenas un café y dos tostadas encima. Funcionó. Vaya si funcionó.







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Slowdive - Souvlaky
My Bloody Valentine - mbv
The War On Drugs - Lost In the Dream



miércoles, 19 de septiembre de 2012

5 Canciones 5: Free, Undertones, the Dickies, Kyuss y Kirlian


More Songs About Chocolate and Girls
The Undertones

El segundo de los Talking Heads era More Songs About Buildings and Food, el segundo de los irlandeses Undertones era (y es) Hypnotised. El tema con que empieza, es una cargada, reaccionando ante las pretensiones arty de sus colegas al otro lado del atlántico; “Mas canciones sobre chocolate y chicas”. Mucho gancho pop, chistes de secundaria y el punk jodón sin fecha de vencimiento. Menos de tres minutos les alcanzan para decir todo lo que hace falta.

Aparece originalmente en: Hypnotised (1980)

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Nuestra última danza
Kirlian

Casi al final del debut de Kirlian, Bienvenidos a la tierra (un disco larguísimo, sobre todo para los estándares actuales) aparece esta joya para flotar, para levitar. ¿Por donde viene la mano? Pink Floyd, Cocteau Twins, el Soda Stereo menos hitero, Radiohead pre-abandono de las canciones… es difícil. Acá hay mucha música ingerida, procesada y bien digerida. Además suena impresionante, bien grabado y producido. Vale la pena.


Aparece originalmente en: Bienvenidos a la tierra (2011)


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Seven Angels
Free

Clima denso, atmósfera pesada, groove viscoso (y contagioso), la voz impecable de Paul Rodgers y casi en seguida… corte y break de guitarra. ¡Y que guitarra! Uno de los grandes guitarristas infravalorados de la historia del rock en general y del hard-rock en particular: Paul Kossoff. “Seven Angels” es nada menos que la encargada de cerrar Hearbreaker, el último larga duración de Free, del '73. Temazo. 

Aparece originalmente en: Heartbreaker (1973)


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Green Machine
Kyuss

Guitarra machacando en una sola nota, dos golpes de redoblante… y a revolear pelucas! Cuando entra la voz queda todo clarísimo. Esta es la banda que inventó el stoner-rock, un subgénero repetido hasta el hartazgo y que todavía hoy tiene miles de representantes. A los que están en tema no les va a sorprender pero si te gusta el rock pesado, maligno, de amplificadores valvulares a punto de explotar y estás investigando, de acá viene todo.

Aparece originalmente en: Blues for the Red Sun (1992)


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Fan Mail
The Dickies

¡Qué difícil elegir un solo tema de un disco de los Dickies! Los tipos se encargan de desparramar una catarata de hits sin darte tiempo a tomar un respiro. Velocidad ramonera, estribillo increíblemente pegadizo, puente instrumental melódico, voz garagera... se te adhiere de por vida. Esto ha sido tan imitado que cuesta creer que estos son los que dieron el puntapié inicial. Como suele suceder; los primeros suelen ser los que dejan huella y este vuelve a ser el caso.

Aparece originalmente en: Dawn of the Dickies (1979)


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martes, 23 de julio de 2013

Stereolab - Peng!


Es díficil situarse veinte años atrás y calcular el impacto de esto en su momento. Hoy todo el mundo conoce a Velvet Underground, casi cualquiera sabe más o menos qué es el krautrock y prácticamente todos sabemos qué es la bossa nova. Algunos hasta escucharon Galaxie 500. Pero estos pibes estaban haciendo esta ensalada hace veinte años y vale la pena repetirlo, remarcarlo. Hoy pueden haber perdido un poco de impacto, sobre todo porque lo escuchás y te das cuenta que esto ha sido -mal- imitado hasta el cansancio, hasta un punto casi insoportable. Los que lo cazaron en seguida y se pusieron a hacer música gracias a ellos, no entendieron o no les salió ni la mitad de bien que a Stereolab.

Al principio parece que no pasa nada, que los temas discurren en un colchón de teclados y que no hay mucho más que eso. No. Escuchar “You Little Shits” es ver que hay ideas acá. No pocas y bien administradas, dosificadas. Es una mezcla clara entre Nico y la Rita Lee de los primeros Mutantes (otra influencia admitida), después de las primeras estrofas aparece un solo de guitarra bien desprolijo y medio atrás en la mezcla, de fondo siguen esos coros medio Cocteau Twins. Después de unos efectos de sonido algo graciosos la batería pasa al frente con un ritmo tan monótono como atrapante y así sigue hasta que termina, en fade, obviamente. ¿Y que viene después? Un punk rock al estilo Buzzcocks en “The Seeming and the Meaning”, pero que suena cien por ciento Stereolab, con esas voces lánguidas que pueden hacer que los adores. O que los odies. Como siempre pasa; las características más sobresalientes del sonido de un grupo, las que le dan la personalidad, son las que dividen las opiniones. Pero nadie puede negar que Stereolab inventó su propia historia.

Peng! es el primer larga duración de la banda, aparecido en el ’92, casi desde el principio tuvo que desmarcarse de ciertas etiquetas incómodas, se los tildó de “marxistas pop”, cosa que tampoco era tan descabellada, aunque sí admitían influencias del surrealismo y del situacionismo, algo que enloquecía a ciertos críticos pero también alejaba a no pocos desconfiados.

Visto ahora, con el paso del tiempo, alguien puede decir que se repitieron, que fueron mimados de cierta prensa, que sacaron tres o cuatro discos más de lo aconsejable… Si te ponés a pensar, a cualquier banda o solista le podés encontrar sus “patas flojas” pero hicieron al menos cinco o seis obras maestras.







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Chequear también:

Stereolab - Empero Tomato Ketchup
Air - Walkie Talkie
The High Llamas - Cold and Bouncy



lunes, 11 de junio de 2018

Gustavo Cerati - Bocanada


Una confusión muy frecuente es lo que se entiende por “saber de música”, habitualmente se le endilga la etiqueta a aquel que ha escuchado muchos discos, cuando debería referirse a aquella persona que conoce de teoría musical, que sabe de armonía, lee un pentagrama y estudió. Con Cerati se podría aplicar sin miedo porque claramente reúne las dos condiciones. En la época de Soda Stereo creyó -entendiblemente- que los discos que se compraba en sus viajes nunca iban a llegar. Claro, pocos podían prever que en pocos años existiría Internet y que los Cocteau Twins o Loveless de My Bloody Valentine ya no iban a ser tan desconocidos. Todos los músicos roban y esa es la manera en que la historia de la música popular avanza, Cerati lo hace con maestría y, volviendo al tema, conoce más de teoría musical que muchos de los que ha sabido utilizar como influencia para disparar una idea, un concepto o una canción.

Otra grande que tiene a favor es que nunca se cansa de escuchar, asimilar e investigar, no le tiene miedo a lo que es nuevo y en Bocanada estuvo completamente al día con lo que pasaba a nivel mundial. Algo que en Argentina nunca fue fácil, más de una vez se encontró con el conservadurismo de la prensa local tildandoló de “moderno”, de seguir demasiado las tendencias, como si eso tuviera algo de malo. Si hay algo que se le puede cuestionar a Cerati son sus preocupaciones temáticas, siempre está más o menos en la línea hedonista de ver a quién se lleva a la cama, cómo le aplica su Kamasutra personal a su modelo de turno, cómo obtendrá placer de la nueva droga que está probando y demás vicisitudes de su vida en el jet-set porteño. Alguna vez se le ha señalado que es un letrista más musical que otra cosa y la definición aplica; no hay mucho para decir, pero lo disimula bastante bien, nunca llega a molestar a nivel lírico, lo podés ignorar y dejar las palabras como simples sonidos, el tipo canta bien y usa las melodías y las métricas con la habilidad de un artesano.

¿Y qué pasa con Bocanada? Tiene todo lo que tiene que tener un gran disco. Sonidos de todo tipo, ideas al por mayor, muy bien aplicadas y está grabado y producido como los dioses (si no graba y suena bien Cerati entonces… ¿Quién?). Tiene los cuatro o cinco temazos históricos que todo gran disco tiene que tener. También están los cuatro o cinco “tapados” que se pueden rescatar, esos que no sonaron en radios por capricho o elección. Una última para pensar… ¿Se dieron cuenta que la última vez que temas nuevos o actuales se convirtieron en clásicos, esos temas fueron de Cerati?








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Chequear también:

Soda Stereo - Dynamo
Gustavo Cerati - Amor amarillo
Deniel Melero - X



martes, 1 de marzo de 2022

Verve - A Storm In Heaven


Space rock. Rock espacial. Cuelgue, psicodelia. Un acorde, una textura densa, clima onírico. Ahí surge la voz, envuelta en una buena cantidad de efectos, fantasmagórica, dice algo así; “hola, soy yo, quiero tocarte, soy yo tirando piedras a las estrellas, en nuestro mundo confundido”. “Star Sail” funciona como una especie de introducción, una que dice mucho al respecto de lo que se viene en A Storm In Heaven, el primer LP de estudio de The Verve.

“Slide Away”, el que viene después, que comparte título con uno de los grandes temas de Oasis, los emparenta con el brit pop que estaba por estallar en el Reino Unido. El parentesco con los hermanos cejijuntos termina ahí nomás, esto es otra cosa, acá no hay estribillos para corear en estadios, es más bien la banda sonora de la gente interesada en los viajes mentales. La voz de Richard Ashcroft tiene poco que ver con lo que más tarde sería, sí estaban la agresión y la actitud. Si se puede comparar con algo, es con algunos temas de Suede, sobre todo los más guitarreros.

Si alguien hace un poco de memoria, estos tipos se convirtieron es super estrellas globales, sobre todo su cantante, por aquel video bravucón en que Ashcroft caminaba por la calle chocándose a la gente, de manera casual, a pura arrogancia. Era por supuesto “Bitter Sweet Symphony”, una canción muy representativa de una época, un himno se podría decir. Después de un juicio, terminó yendo a parar a los bolsillos de Mick Jagger y Keith Richards, cuando en realidad se había sampleado un pedacito de un disco de versiones orquestales de temas de los Stones.

El tercer tema del disco, “Already There”, puede servir de ejemplo para describir un poco de qué se trata A Storm In Heaven, el tema parece suspendido en una nube de ansiolíticos, no hay muchos cambios de acordes, la cosa se trata de generar un clima, de manejar la dinámica, la cosa sube y baja, es la tormenta en el paraíso que el título tan bien anticipa, si hay solos de guitarra están usados para aumentar la atmósfera y las voces, un poco a la manera de los Cocteau Twins (hay una influencia notable) no se usan para decir cosas sino para poner otra capa en la marea sonora que está generando la banda. Esta no es música para poner en un bar o para amenizar una velada, se escucha en soledad o con la compañía adecuada. Ahí te puede llevar lejos. A tu propia tormenta, en tu propio paraíso.







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Chequear también:
Spectrum - Forever Alien
The Verve - A Northern Soul
Goat - Commune




jueves, 17 de septiembre de 2009

Arcade Fire - Neon Bible

Cuando alguien consigue digerir, retratar y resignificar los tiempos en que vivimos con la eficacia de Arcade Fire en Neon Bible, hay que sacarse el sombrero. Porque todos sabemos que estamos en una época de miseria espiritual, de consumismo exacerbado, de exceso de comunicación y adoración notable por el “Dios Dinero”. Pero no todos somos capaces de hacer algo al respecto.

Y si ese algo es una obra como Neon Bible, no hay argumentos para derribarlo.

Arcade Fire se formó a principios de la década del nuevo siglo en Canadá, en Montreal mas precisamente, la zona franco-parlante del país del norte. Los integrantes de la banda tienen un promedio de edad de 25 años y con sólo un disco en su haber (el laureado Funeral) se habían granjeado al respeto y admiración de prensa, público y varios nombres notables del mundo del rock.

Si tenemos que describir a Neon Bible con un solo adjetivo, ese sería valentía. Porque para ser épico, grandiocuente y hacerse cargo de las pretensiones hacen falta agallas y a Arcade Fire le sobran por donde se los mire. "Black Mirror" es un introducción breve pero concisa pero ya en "Keep the Car Running" están los elementos que hacen de Neon Bible una cosa seria; un ritmo rápido y nervioso y un cantante que suena a medio camino del Bono sediento de gloria de los primeros discos y el Bruce Springsteen más heroico; aquel de Born to Run y The River. No son influencias que se citan habitualmente. Por desgracia, porque si se sabe que hacer con ellas… Nadie se acordaría de Tommy sino fuera por "Pinball Wizard", "Amazing Journey" o "See Me, Feel Me" o de The Wall sin "Comfortably Numb" o "Another Brick in the Wall" y a Neon Bible tampoco le faltan esos himnos que se pegan a la retina de la memoria. La mencionada "Keep the Car…" entraría dentro de ese grupo hipotético. Otra muestra de coraje es "Intervention" con su majestuoso órgano tubular de iglesia, que ayuda a crear un clima religioso, casi místico y la voz de Win Butler al borde del llanto, uno no puede menos que creerle, rendirse ante el dramatismo conseguido en cinco minutos de música vibrante e intensa. “Trabajando para la iglesia donde mi familia muere. Tu pequeña babysitter se volverá loca. Cada pequeña chispa de amistad y amor morirá sin hogar. Escucha al soldado gruñir, lo intentaremos a solas”. Como muestra sobra un botón. Otro punto álgido es "Black Wave/Bad Vibrations" que empieza con una mezcla entre Siouxsie & the Banshees, los Cocteau Twins y Kraftwerk, con voces femeninas a coro, en una clara atmósfera de sobrecogimiento. Después vuelve la voz líder para que no olvidemos que se trata de Arcade Fire y otorgar un “cierre” mas familiar a la canción.

La influencia de “El Jefe” se hace presente de manera muy evidente en "(Antichrist Television Blues)", uno de esos himnos épicos de redención en donde el personaje del relato logra huir de su cotidianeidad agobiante por medio del viaje. Claro, en los papeles suena artificial y hasta trillado pero la banda se encarga de que esto no suceda. Apelando a simbolismos continuamente, nada está dicho de una manera simplona, sino por medio de metáforas muy cuidadas, de alusiones indirectas pero a la vez inequívocas.

La importancia de Neon Bible será valorada en su justa medida por el juez más implacable; el paso del tiempo, que dicho sea de paso, también suele ser el más certero. Pero es claro desde cualquier punto de vista que los Arcade Fire no están escasos de ambiciones y saben qué caminos recorrer para satisfacerlas.








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Chequear también:

Arcade Fire - Funeral
U2 - The Unforgettable Fire
Nick Cave & the Bad Seeds - Abattoir Blues / The Lyre of Orpheus



miércoles, 17 de junio de 2020

Video de la Semana: Throwing Muses - Not Too Soon



Salían por el sello 4AD, es decir que eran compañeros de Cocteau Twins, The The, This Mortal Coil, Pixies, etcétera. Sin embargo no son tan recordados.

Ah, cierto! Son minitas!

De The Real Ramona, del '91.





domingo, 25 de abril de 2010

My Bloody Valentine - Loveless


Es difícil continuar algo que rompe moldes. Al menos para Kevin Shields, el cerebro de My Bloody Valentine, ha sido imposible. Continuadores de una línea que se puede trazar desde Velvet Underground, Eno, Sonic Youth y Jesus and Mary Chain, se encargaron de llevar la posta del ruido utilizado de manera creativa un poco más lejos. Después de dos larga duración y unos cuantos EP's, se encerraron en el estudio a parir la que sería su obra maestra: Loveless. Después de una odisea de sellos discográficos y locaciones, se asentaron en Inglaterra y firmaron para el sello Creation de Alan McGuee.
Sus conciertos en vivo, en donde casi no se movían y prácticamente no interactuaban con la audiencia les hizo ganarse el apodo / etiqueta de Shoegazer, algo así como “los que se miran los zapatos”.

Desde los primeros acordes, el riff de dos notas de "Shallow" ya sabemos que estamos inmersos en un mundo diferente, distante y cálido. Son millones de capas de guitarras apiladas después de infinitas horas de sobregrabaciones en el estudio. Es un ruido envolvente y etéreo, como si los Cocteau Twins  pusieran en once las guitarras eléctricas. Pero no solo de ruido se trata todo; sepultadas bajo las capas de sonido aparecen unas melodías accesibles, un poco aniñadas, dejando en claro que la sensibilidad pop a la hora de componer estaba ahí, latente.

Las voces son de Shields y Belinda Butcher, siempre sugiriendo, susurrando. ¿Las letras? Bueno, son prácticamente indescifrables. El propio Shields se ha encargado más de una vez de aclarar que lo suyo es la melodía, que prefería subordinar los textos a la música en uno de sus típicos actos de perfeccionismo obsesivo. "Come in Alone" es otra de esas canciones propiamente dichas, hay un estribillo, hay versos, pero sí, también aparecen las características mencionadas, los loops de teclados y esos armónicos que surgen cuando se escucha esto al volumen correspondiente. No es otra cosa que el resultado de la acumulación, la distorsión al borde de la saturación, la suma de las partes. Loveless es uno de esos tantos discos en donde mencionar las canciones y hablar de ellas por separado no tiene demasiado sentido, en todo caso, son partes que forman una totalidad, para dejarse llevar, para sumergirse. Pero hay algo que aumenta la curiosidad, que contribuye a cimentar el mito de Loveless. Y son esos separadores que aparecen entre algunas de las canciones o en algunos finales. Son ruidos, inexplicables, seguramente consecuencia de la experimentación en el estudio. Pero no son ruidos “porque sí”, al contrario, combinan, tienen una belleza particular, como el momento después de "Loomer" en donde fácilmente podría confundirse con un canto de ballenas, un sonido celestial. Después del descanso, vuelven las descargas eléctricas.

Kevin Shields estuvo a punto de dejar en bancarrota al sello Creation, por la cantidad de horas invertidas, en donde matizaban la ansiedad del público y la prensa sacando EP's que dejaban vislumbrar lo que estaba por venir. A pesar de que fue un éxito casi unánime de críticas y ventas, McGuee recién pudo recuperarse del cimbronazo económico un par de años después con el boom de Oasis, pero Shields, a pesar de haber sido invitado a participar de varios proyectos interesantes y a tocar con unos cuantos grupos prestigiosos nunca pudo -hasta ahora- dar con una secuela acorde a Loveless. Son los riesgos de las obras maestras.







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Chequear también:

Sonic Youth - Confusion Is Sex
My Bloody Valentine - Isn't Anything
Lush - Spooky



viernes, 9 de octubre de 2020

5 Canciones 5: Traje Desastre, Miles Davis, Daniel Lanois, Daniel Melero y Triumvirat


¿Adónde nos llevará?
Traje Desastre

Con absolutamente todos los lugares comunes del género. Pero hecho con un nivel de pasión y conocimiento de causa que se termina transmitiendo en los surcos. Punk rock ultra ganchero y melódico, con intergrantes de Katarro Vandaliko. "Caímos en un callejón, sin ningún punto de conexión"... es la relación que se cae a pedazos, de manera indefectible. Cuando la cosa viene envuelta de guitarras motosierra y coritos para desafinar arriba a lo bestia, no podés resistirlo. Para volver a agarrar el skate o la bici y salir al sol (idiotas). 

Aparece originalmente en: A la hora señalada (2016)

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What I Say
Miles Davis

La etapa eléctrica de Miles Davis es impresionante en varios sentidos. A nivel originalidad seguro. Desde el punto de vista de la productividad ni hablar. La cantidad de discos en vivo de este período es notoria y todos tienen algo; Dark Magus, Agharta, Pangaea... y este, el monstruo doble Live - Evil. Hay que acercarse con cuidado acá, no es música para débiles, te van a poner a prueba, vas a sufrir y vas a putear. Pero seguro que salís fortalecido de la experiencia. ¿Qué o quiénes pueden jactarse de semejante mérito? Miles Davis seguro.

Aparece originalmente en: Live-Evil (1971)


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The Unbreakable Chain
Daniel Lanois

Conocemos a Lanois como productor de Dylan, U2, Neil Young, etc. Además tiene muchos discos como solista y un millar de colaboraciones (Eno, Harold Budd, Michael Brook y la lista sigue). Quienes hayan escuchado Time Out of Mind se van a acordar al instante con este temazo de For the Beauty of Wynona; un clima parecido, un sonido en la misma vena y la forma de contar la historia, de desarrollarla. Un detalle, el disco de His Bobness salió cinco años después de este.

Aparece originalmente en: For the Beauty of Wynona (1993)

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Ves el sol
Daniel Melero

En alguna entrevista lo escuché a Melero decir que no le gustaba cómo había cantado en este disco, en Cámara, su tercer LP solista. Segundo de canciones en realidad, porque Recolección vacía era un trabajo experimental de música ambient. Algo muy notable acá es el nivel de información que manejaba, cómo se apropiaba de sus influencias... estaba a años luz de lo que pasaba con el rock acá. "Ves el sol" bien podría ser un tema de Cocteau Twins o de Screamadelica, editado también en el '91.

Aparece originalmente en: Cámara (1991)


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Illusions
Triumvirat

Para fanáticos del género, exclusivamente. Entre quienes me cuento, claro. El segundo disco de estudio de los alemanes Triumvirat tiene un tema -o suite sinfónica- de cada lado pero, como suele suceder en el prog-rock, esos dos temas en realidad son varias canciones "atadas" con diferente nivel de ingenio y originalidad. En este caso de manera admirable, la cosa realmente fluye. "Illusions" no llega a los dos minutos pero es una belleza repleta de guitarras acústicas y armonías vocales.

Aparece originalmente en: Illusions on a Double Dimple (1974)

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jueves, 12 de diciembre de 2013

Bosnian Rainbows - ídem [1er. LP - 2013]


En la última década Omar Rodríguez-López ha estado haciendo de todo, menos quedándose en el molde, nadie lo va a acusar de vagancia. Ha estado sacando EPs y álbumes con The Mars Volta (sin contar At the Drive-In) incansablemente, una banda que es la definición de genialidad absoluta o indulgencia total, depende el prisma con el que se mire el asunto.

Además de hacer música irreverente e inclasificable, se ha ganado la reputación de ser un verdadero dictador a la hora de entrar al estudio, algo que se ha encargado de aclarar en entrevistas. Últimamente parece que se aflojó un poco. El disco homónimo de su nuevo proyecto, Bosnian Rainbows, es una clara muestra ya que, a menos que alguien te lo diga, no hay evidencia de que es él quien está detrás de esto.

Bosnian Rainbows incluso se maneja en un terreno relativamente virgen para el guitarrista, optando esta vez por suaves texturas de teclados new wave y baterías que corresponden a ese sonido, al post-punk de bandas como Joy Division o los Wire de mitad de carrera. Los resultados sorprenden, no se trata de otro grupo intentando revitalizar ese sonido, hoy en día un tanto gastado, es más bien lo contrario.

Cuando las canciones funcionan, y hay varios casos, levantan vuelo a varios metros del suelo. “Morning Sickness” y “Dig Right In Me” no tienen nada que envidiarle a los clásicos de Blondie, el de la época de Parallel Lines, con unas letras tan retorcidas e indescifrables como cualquiera de sus proyectos paralelos. Teri Gender Bender, la cantante, tiene un parecido (sonoro) asombroso con Siouxsie Sioux, lo que puede resultar una molestia para algunos y una delicia para otros, la piba maneja su voz con criterio y convicción. El tema a atesorar es probablemente “Turtle Neck”, atmósferico al máximo, que va de una clima lento alla Cocteau Twins a un pasaje de guitarras climático, en donde Rodríguez-López finalmente asoma la cabeza.

El foco en general está puesto en la cantante, que también es miembro estable de los punkrockers nicaragüenses Le Butcherettes, su voz encaja a la perfección con los temas, agregando sensualidad al conjunto y, según dicen, es muy buena en el escenario. El hecho de que Rodríguez-López se muestra contenido a lo largo del disco es notable y también es claro que lo único que le importa es lo que piensan los que tocan en su banda. Como debe ser.








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Chequear también:

Siouxsie & the Banshees - Twice Upon a Time: The Singles
Wire - A Bell Is a Cup...Until It Is Struck
Young Knives - ...Are Dead....And Some