Mostrando las entradas para la consulta Luca prodan ordenadas por relevancia. Ordenar por fecha Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas para la consulta Luca prodan ordenadas por relevancia. Ordenar por fecha Mostrar todas las entradas

lunes, 23 de febrero de 2015

5 Canciones 5: sobre La Parca


The Girl On Death Row
The Strange

Chris Eckman, el capo de los Walkabouts, arma banda paralela con un par de amigotes... ¡para hacer prácticamente lo mismo! En el primer disco de The Strange hay temas propios y dos versiones. Una -muy lograda- de "Villiers Terrace" de Echo & the Bunnymen y esta, un tema desconocido del gran Lee Hazlewood, una historia de una chica destinada al cadalso que clama inocencia desesperadamente.

Aparece originalmente en: Nights of Forgotten Films (2004)

Ver / oir en YouTube


The Seventh Seal
Scott Walker

En el tema que abre esta obra maestra, el ex-Walker Brother se despacha con un homenaje a El Séptimo Sello de Ingmar Bergman, en donde un caballero en la época de la plaga negra se bate a duelo ajedrecístico con la huesuda. Cuerdas, aire gitano, un clima impresionante y una producción a la altura, a lo grande. Mr. Engel -su apellido real- se recibre de contador de historias y trasciende por primera vez sus influencias (Jacques Brel y Tim Hardin, sobre todo) con clase.

Aparece originalmente en: Scott 4 (1969)

Ver / oir en YouTube


Twenty Four Hours
Joy Division

En una de las más devastadoras alianzas de letra y música de todos los tiempos Ian Curtis entona: "nunca noté las distancias que tenía que recorrer / los más oscuros rincones de un sentido que no conocía / por un momento sentí a alguien llamando / y cuando miré no había absolutamente nada". Una canción sobre la muerte en el disco conceptual sobre la muerte por excelencia; Closer, de Joy Division.

Aparece originalmente en: Closer (1980)

Ver / oir en YouTube


La pequeña muerte
Luca Prodan

Por lo visto sabía más o menos de qué se trataba eso de morirse aunque sea un rato y por ahí viene la mano en una de las canciones más angustiantes de la primer etapa del tano en estas pampas (mejor dicho; sierras) armado de unos pocos elementos, un bajo repetitivo y una onda (The Fall, lo más raro de Tim Buckley, Ian Curtis) que acá no se había escuchado jamás. Lo destacable de todo es que no suena copiado de nadie, Luca era demasiado piola como para no afanar con guante blanco.

Aparece originalmente en: Time Fate Love (1981)

Ver / oir en YouTube


Dirt in the Ground
Tom Waits

Otro que le dedicó varias páginas al asunto, Tom Waits hace  un estudio sobre lo inexorable de la existencia (o del final de ella en realidad); "sólo digo que todos vamos a ser mugre en el suelo". Qué corno importa lo que hagamos en vida, si Caín mató a Abel, si amamos u odiamos, a la hora de la verdad... todos vamos a ser exactamente iguales.

Aparece originalmente en: Bone Machine (1992)

Ver / oir en YouTube




domingo, 8 de febrero de 2015

Los Twist - La dicha en movimiento


¿Qué serían Los Twist? ¿Una mezcla de los Stray Cats con Glenn Miller, con un poco de The Cramps? Cuesta definirlos sin apelar a comparaciones forzadas. Lo cierto es que sólo podrían haber sucedido en la época y lugar en que les tocó vivir. Hijos también de la mítica primavera alfonsinista, con la vuelta de la democracia en Argentina, llegaron en un momento en que reírse y enfiestarse sin pretensiones todavía era mal visto. En la época del café Einstein eran un éxito asegurado, no se parecían a nada y, no viene mal recordarlo, eran los únicos defendidos a ultranza por Luca Prodan, que era fan absoluto de la banda.

La dicha en movimiento fue producido por Charly García quien, según él mismo ha relatado, lo único que hizo fue pedirles que tocaran en vivo el repertorio y apretar el botón de grabar, después metió algún que otro teclado, alguna guitarra y el disco estaba terminado.

Musicalmente rescata un buen puñado de géneros eternamente tachados por la intelectualidad anquilosada de estas Pampas; rockabilly, swing, surf, easy-listening… combinado con unas letras tan geniales como estúpidas, con Pipo Cipollatti (hijo de un comisario de la Federal) y Daniel Melingo pelando chistes ridículos: “bajé en Sarmiento y Esmeralda, compré un paquete de pastillas Renomé” cantan en “Pensé que se trataba de cieguitos”, un aguafuerte porteña satírica, de los pocos temas que se atrevieron a tocar el tema del acoso policial en tiempos de dictadura. “Ya está colmada la plaza, no cabe ni un alfiler, la Bombonera está ardiendo y como dijo Sarmiento; «los Masones en bicicleta y los radicales a pié»” dice la letra de “25 estrellas de oro”, matando en el mismo tiro dos pájaros favoritos de Pipo; política y fútbol, caminando temerariamente la línea entre el rídiculo y el humor absurdo. En “El primero te lo regalan, el segundo te lo venden” se burlaban despiadadamente de las frases que repite cierta gente, el famoso “hablemos sin saber” tan frecuente, al ritmo de un funk ochentoso medio berreta. Otros clásicos de este debut son “Ritmo colocado”, el inolvidable “Salsa!” y “Cleopatra, la reina del twist” cantado por Fabiana Cantilo.

Lo que hizo Pipo Cipolatti después del éxito es digno de un análisis sociólogico, que no vamos a hacer, llegando a pasearse por los programas de chimentos, ventilando sus peores miserias. Los que lo queremos y recordamos, siempre vamos a hacerlo por el mismo motivo; los tres primeros discos de Los Twist.







Escuchalo entero en YouTube o en Spotify.







Chequear también:

Los Twist - Cachetazo al vicio
Daniel Melingo - Ufa!
Brian Setzer Orchestra - Dig that Crazy Christmas




viernes, 29 de agosto de 2025

A Flock of Seagulls - ídem [1er. LP - 1982]


El otro día mis hijos me mostraban videos de Miranda, a quienes supe aborrecer con alma  y vida, pero como bien dijo Milanés (y parafraseó Luca Prodan) el tiempo pasa y nos vamos poniendo viejos. Siguen sin gustarme pero sí pude apreciar algunas virtudes. Suenan muy bien, tienen una estética clara, bien definida y los videos son buenísimos. Hay más platita puesta ahí que en de Wilco o cualquier banda actual inglesa. También imaginación, sarcasmo, astucia y mucha creatividad. 

Capusotto los despedazaba por medio de Miky Vainilla, uno de sus personajes más celebrados, burlándose de los modales afeminados de Ale Sergi, esbozando una teoría medio anticuada, perimida. La lectura entre líneas terminaba cayendo en el trazo grueso; si sos frívolo y no tomás partido políticamente hablando, en realidad sos facho y a conciencia. "Yo sólo hago pop, pop para divertirse" era la muletilla del siniestro Miky, xenófobo extremo, reaccionario clásico, con pelo a la gomina y el bigotito fino hitleriano, por si no te dabas cuenta. ¿No era él en realidad el que terminaba siendo medio nazi? Digo... con semejante descalificación. Era ese encasillamiento dogmático, hijo del eterno blanco vs. negro, el Boca vs. River que todos los argentinos llevamos incorporado. Metido a la fuerza, transmitido con orgullo patrio de generación en generación. Está bien, sí, es sólo humor y vale todo, pero eso de que los extremos siempre se terminan tocando podría aplicar acá y sin hacer mucha fuerza. 

¿Y qué tiene que ver A Flock of Seagulls con esto? Vamos con eso. Hace unos quince o veinte años, MTV tenía un programa semanal, en el que trataban de reunir bandas que se habían separado. Todas con algunos puntos en común, no estaban ni los Beatles ni Los Olimareños, eran todos fenómenos que habían hecho uso del formato "cadena musical", grababan videos llamativos, cultivaban la imagen y demás cuestiones extra-musicales que podrían cuestionarse desde cierta postura ideológica. La música, cuando es sometida a escrutinios intelectuales y el factor humano -como la clavó al ángulo Graham Greene- marcan 'obesidad' en la balanza, suele perder su potencia redentora. 

Se notaba que a los miembros de A Flock of Seagulls les gustaba divertirse, bailar, coger... y que no eran unos pelotudos. El solo de teclado de "I Run", quizás el más recordado de sus temas, ejecutado con un dedo, de una sencillez que decantaba en vanguardista, era un gesto también. Una postura ideológica. ¿Por qué no? Si encima lo ejecutaba un duende rubio con los ojos delineados y un peinado ridículo (y genial) ya pasaba a ser declaración de principios. Astucia les sobraba, no hace falta más que escuchar el resto de las canciones de este debut para comprobar que hacían mucho con poco, eran bailables sin pasarse de fiesteros y hasta tenían algo de ciencia-ficción muy de la época. Con esas diez canciones todavía hoy te hacen pasar media hora con un concepto claro y cuatro o cinco ideas interesantes. ¿Lo mejor de todo? Escuchandoló no te das cuenta que también había intelectualidad y gente informada. Y eso también suma. 






Escuchar online en YouTube o en Spotify.






Chequear también:

A Flock of Seagulls - The Story of a Young Heart
Howard Jones - Human's Lib
Blancmange - Mange Tout




martes, 24 de noviembre de 2020

Las Pelotas - Brindando por nada


“Casi sin ver como las cosas surgen, sin importar cúal es el camino final, hoy te diría tantas cosas bellas que son mejor que ayer” canta Daffunchio en “Algún dia será mejor”, la canción con que empieza Brindando por nada, el disco número diez en la carrera de Las Pelotas, editado a principios del 2016. ¿Sería el disco en que la banda muestra que ya está “de vuelta” de todo? ¿El consagratorio? Algo de eso hay acá. Ya no tienen nada que probarle a nadie, a esta altura es difícil que consigan nuevos adeptos, hacen lo que saben hacer, con admirable nivel de solvencia y aplomo. Tienen que concentrarse en las canciones individualmente y el resto sale más o menos solo.

Y las canciones en Brindando por nada son hermosas.

“Víctimas del cielo” es el segundo tema y tiene destino de hit, es de esos que tienen olor a himno, que va a pasar a formar parte del repertorio en vivo, los fanáticos lo van a aceptar y corear, es un medio tiempo clásico en más de un sentido, un tema típico de Las Pelotas si se quiere, pero tiene algo especial, algo que lo separa un poco del resto. “Era” es un hallazgo, un tema novedoso, tempo de batería distinto, bien pensado, arman una trama con las guitarras, los coros y los colchones de teclados para que, al momento en que llega el estribillo, haya una explosión sensorial. Y el estallido llega. Temazo.

“Como una estrella” podría haber estado en cualquiera de los discos de Bowie de este milenio, en Hours o Heathen por ejemplo, rock elegante y maduro, sin urgencias, la letra parece ser un homenaje, un mensaje conciliatorio para el ángel caído de Las Pelotas, Alejandro “Bocha” Sokol. Vale recordar que esta es una banda con historia grande y rica, en caso de que recién hayas aterrizado en el Planeta Tierra, los dos líderes históricos habían estado en Sumo, recibiendo lecciones de todo tipo de una persona que dejó varias enseñanzas, hablamos de Luca Prodan, por supuesto. Los dos primeros discos de Las Pelotas son el patrón con que hacen el resto y los que los definen para siempre; Corderos en la noche y Máscaras de sal. En el camino hubo de todo, deserciones, éxitos, ascenso, caída y no pocos hits radiales (“Esperando el milagro”, “Para qué?”, etcétera) siendo una fija en festivales y teloneros de conciertos insólitos (¡KISS en River!).

Por eso que una banda salga, después de semejante camino recorrido e infinidad de heridas de guerra, en un país como Argentina, con canciones como las que se escuchan en Brindando por nada, no deja de sorprender. Admirable. En todo sentido.







Escuchar online en YouTube o en Spotify.






Chequear también:

The Flaming Lips - Yoshimi Battles the Pink Robots
Las Pelotas - Cerca de las nubes
Pernice Brothers - Yours, Mine & Ours




viernes, 23 de febrero de 2024

5 Canciones 5: Cafrune, Elephant's Memory, Helloween, Pachuco Cadaver y Accept


Canto a mi pago
Jorge Cafrune

Sería el equivalente a Johnny Cash en el hemisferio sur. Un tipo que iba al frente, tenía unos huevos tamaño king-size y autor de una racha de música impecable. Desde mediados de los sesenta a principios de la década siguiente, sobre todo. No tengo la menor idea a qué subgénero del folclore pertenece este tipo de tema, pero lo he escuchado y nunca me había gustado. Acá me hipnotizó. Esto es música tribal, se me ocurren comparaciones con Fela Kuti, o esos temas raros que a veces hacía Buffy Sainte-Marie en Canadá.

Aparece originalmente en: Zamba por vos (1971)

Ver / oír en YouTube


Don't Put Me On Your Trial No More
Elephant's Memory

Estos pueden contarle a sus nietos que fueron la banda de acompañamiento de Yoko y Lennon a principios de los setenta. En aquellos años de activismo político, ellos eran conocidos precisamente por eso, en el Greenwich Village neoyorquino. Acá hay un gran tema, la banda toca bien, hasta groovean, en una especie de funk anfetamíco al estilo Blood, Sweat & Tears o lo primero de Chicago. Encima se llama "no me pongas otra vez en tela de juicio". Listo. Adentro.

Aparece originalmente en: Elephant's Memory [1er. LP] (1969)


Ver / oír en YouTube


The Saints
Helloween

Impresionante. A Helloween le podés criticar un costado medio jeropa, exhibicionista. El costado positivo es que los tipos hacen algo que es muy difícil. Tocan como muy pocos mortales pueden hacerlo, tienen mucho conocimiento de teoría musical (esto podría ser Wagner, o esos himnos de Händel) y, a mí al menos, me resulta divertidísimo. Sería el equivalente a... voy a ser honesto; no se me ocurrió ninguna comparación que no tenga que ver con el cuarto arte. ¿Como ver a los Globetrotters? Nah... malísima.

Aparece originalmente en: Gambling with the Devil (2007)

Ver / oír en YouTube


Is Your Mother Still Dressing You?
Pachuco Cadaver

Banda formada en Madrid por Daniel Piccolini (ex-Toreros Muertos) y Roberto Pettinato, recién exiliado de Sumo, después de la muerte de Luca Prodan. La banda toma su nombre de un tema de Trout Mask Replica de Captain Beefheart, como para ir dandosé una idea. Pero tiene más que ver con el pop retorcido de XTC y el post-punk, en general. Así empezaba el segundo LP de estudio. "¿Te sigue vistiendo tu mamá? ¿Todavía usa esos acertijos alrededor tuyo?". ¿Eso dice? Eso parece. No importa.

Aparece originalmente en: Life In La Pampa (1992)


Ver / oír en YouTube


Too High to Get It Right
Accept

El Back In Black que no miramos. Podría ser... ¿por qué no? Está "Too Drunk to Fuck" de los Kennedys, "Too High to Die" de Meat Puppets y "Demasiado drogado como para entender bien" de los alemanes metaleros Accept, con cantante enano incluído. La voz vendría a ser una especie de caricatura de Brian Johnson, el segundo cantante de AC/DC (por si recién naciste) quien a su vez ya era una caricatura. Lo tomas o lo dejas. Rock duro, hecho y derecho, sin vueltas ni dobleces.

Aparece originalmente en: Metal Heart (1985)


Ver / oír en YouTube