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jueves, 9 de diciembre de 2010
The Jayhawks - Tomorrow the Green Grass
Los Jayhawks tienen varias virtudes. A saber: son melancólicos sin ser sensibleros, son muy melodiosos pero jamás empalagan y son inteligentes sin pasarse de listos. Algún avispado puede llegar a decir que esto ha sido hecho anteriormente y puede que así sea, pero no es tan simple el asunto. Por empezar hay que recordar qué era lo que abundaba en aquel entonces, a mediados de los noventa. O mejor no, mejor no recordar. La sutileza y el amor por la melodía eran cosa del pasado, pero todo eso a los Jayhawks pareció no importarles en lo más mínimo.
Abanderados de lo que se llamó Nuevo Rock Americano (o también country alternativo) los Jayhawks se formaron en Minneapolis, una ciudad con una tradición musical extensa, desde Bob Dylan a los Replacements. Con el oficio como capa y las canciones brillantes como espada, supieron abrirse paso en una escena llena de bandas interesantes. Para el momento de Tomorrow the Green Grass ya tenían más de diez años de carrera a cuestas y tres discos de estudio muy buenos. Tomorrow… es el que le sigue al celebrado Hollywood Town Hall del '92, exactamente tres años después. Y si Hollywood... era guitarrero y aguerrido en este disco lo primero que llama la atención son las hermosas armonías vocales que construyen los dos líderes y principales compositores: Gary Louris y Mark Olson. Tampoco se puede dejar de mencionar a Karen Grotberg, la tecladista, que aporta una tercera voz que suma color y redondea el conjunto.
A los escépticos se les puede dar dos o tres canciones de Tomorrow the Green Grass para que caigan rendidos ante la evidencia. ¿"Red Light"? Podría ser una, claro que sí. Empieza con unos acordes de guitarra bien marcados y ahí nomás aparecen esas voces entre angelicales y malvadas, trenzándose, elevándose. O si no está "I'd Run Away" en donde la producción de George Drakoulias es un verdadero banquete de humildad sonora. También hay baladas y medios tiempos. Para eso qué mejor que "Pray for Me": guitarra de doce cuerdas, arpegios hipnóticos que suben y bajan, buen gusto dosificado, sin pirotecnia. ¿El gesto? La versión de "Bad Time" de All the Girls in the World Beware!! de Grand Funk Railroad. Demostrando que las credenciales eran un tema menor en los Jayhawks y que una canción buena puede aparecer en donde los snobs de siempre saldrían corriendo.
Después de Tomorrow… Mark Olson se alejaría de la banda para dedicarse a su carrera solista pero los Jayhawks todavía tendrían cuerda para rato. En realidad tres grandes discos de estudio; The Sound of Lies, Smile y Rainy Day Music. Unos cuantos imprescindibles y una huella imborrable. No está nada mal.
Escuchar online en YouTube o en Spotify.
Chequear también:
New Riders of the Purple Sage - Gypsy Cowboy
Son Volt - Trace
Gary Louris - Vagabonds
domingo, 4 de marzo de 2012
The Jayhawks - Mockingbird Time
Con la apabullante cantidad de reuniones de grupos en estos últimos años, cada vez se hace más difícil separar la paja del trigo. Distinguir cuáles están hechas para aportar algo y cuáles para pagar las cuentas es todo un tema. Ningún problema con quienes necesitan pagar la ortodoncia de la nena o las expensas de la mansión, hay formas mucho peores de ganarse la vida que haciendo música, pero lo menos que se puede pedir de una reunión con cierto nivel de decencia es un disco de canciones nuevas.
Y eso es lo que nos han entregado los Jayhawks con Mockingbird Time, concretamente, el regreso de sus dos compositores más importantes y miembros fundadores, Gary Louris y Mark Olson, después de más de quince años. Sin grabar juntos bajo el nombre The Jayhawks en realidad porque desde Tomorrow the Green Grass que los dos nombres no aparecían juntos ahí, en los créditos.
¿Y qué pasa con Mockingbird Time? Mucho, por suerte. Lo escuchás una sola vez y decís “está bien, zafa, cumple”. Lo escuchás dos veces y ya está, entendiste todo. Todos sabemos que casi cualquier disco que uno escucha unas cuantas veces termina “entrando”, tomando sentido, pero este… ¡a la segunda pasada! Si, así es. Los que los conocen saben cuáles son las virtudes; las armonías doradas, una melancolía bien dosificada y un “respeto irreverente” por la canción tradicional. A ver si se puede explicar esto último. Mientras que los Jayhawks salen del molde Beatles – Big Star – Neil Young, sus canciones siempre van a parar a algún lugar inesperado, siempre se las arreglan para no pecar de obvios, para no resolver de la manera esperable. Todos esos elementos están presentes en este disco. Todas las canciones cumplen y encima tiene al menos cinco o seis temazos. ¿Alcanza?
"Closer to Your Side" parece cualquiera de los temas clásicos de Hollywood Town Hall pero en seguida muestra una vuelta de tuerca, con unos arreglos de cuerdas muy a tono. "She Walks in so Many Ways" también empieza como una típica canción Jayhwaks, pero cuando llega el puente se empieza a elevar, se demora en mostrar el estribillo y ahí está el atractivo, si la pasaran en cualquier radio sería un hit inmediato. "High Water Blues" es quizás el de nervio más roquero de todo el disco y escuchar como se va desarrollando y por los diferentes momentos por los que pasa, sin esbozar una sonrisa y pensar “volvieron”, es casi imposible. Atención a la zapadita psicodélica que tiene por ahí, perdida en el medio y la breve cita a Who's Next. Bueno, como podía esperarse, "Mockingbird Time" no sólo dá título al LP, también es una de las cimas emotivas, con la voz líder que por momentos parece quebrarse. “Hay tanto color del cielo en tus ojos, para esos momentos en que nos encontramos a nosotros mismos estando en soledad”. "Black-Eyed Susan" es el tema gitano del disco, parece salido de Desire de Dylan, con el violin alla Scarlett Riviera incluído.
A pesar de que nunca tuvieron un hit grande, los Jayhwaks son una banda influyente, hicieron un estilo a contramano de lo que estaba de moda en su momento y tienen una base de fanáticos que estaban esperando ansiosos este disco. A la mayoría seguramente le importe muy poco Mockingbird Time, si es que acaso se enteran. Allá ellos.
Escuchar online en YouTube o en Spotify.
Chequear también:
Tim Hardin - Painted Head
Uncle Tupelo - No Depression
The Jayhawks - Smile
viernes, 26 de octubre de 2018
viernes, 3 de septiembre de 2021
Video de la Semana: The Jayhawks - Waiting for the Sun
Me encantan esos videos en que las bandas intentan mostrar que son amigos, que son una especie de pandilla. No iba a durar mucho la unidad.
Tercer disco de estudio de los Jayhawks, el brillante Hollywood Town Hall, del '92.
miércoles, 3 de marzo de 2010
Video de la Semana: The Jayhawks - Save it for a Rainy Day
Una de las mejores canciones del último disco de estudio de los Jayhawks (hasta ahora) puede resumirse en una palabra: clásico.
martes, 14 de febrero de 2017
The Sadies - Anna Leigh
A los Sadies los siento como si fuesen MI banda, son mis amigos, los descubrí yo a principios de la década anterior y, como siempre, hice correr la bola. Una bola que no corrió muy lejos pero eso jamás me importó. Sobre todo a la hora de decidir que son una de las cinco o diez mejores bandas de los últimos años. Más tarde me dí cuenta de que les gustaban a varios, músicos sobre todo, a pesar de que jamás van a dejar de ser una banda chica, de culto.
Aparecieron en la época en que ya nadie te decía quiénes eran los mejores, en que tenías que decidirlo vos mismo. Son feos, no son pibes y no tienen ningún argumento de venta extra-musical, de esos que hacen que una banda salte a la fama. Escuchan música vieja (mucha) pero no suenan anticuados. Tienen todo lo que hay que tener. ¡Ah! Y "Anna Leigh" es perfección sin pretensiones.
Ver video en YouTube.
Encontrala originalmente en:
Para mi gusto desde Stories Often Told en adelante, todos los discos son imprescindibles, incluyendo el doble en vivo In Concert, Vol. 1, en donde tienen una verdadera galería de invitados. Acá produce Gary Louris de los Jayhawks.
New Seasons (2007)
martes, 12 de diciembre de 2017
Por vida: A Tribute to the Songs of Alejandro Escovedo
Viene dando vueltas desde hace rato, ya con The Nuns, su primer banda, fue telonero de los Sex Pistols en la nefasta gira yanqui que terminaría destrozándolos. Después formó Rank & File, con quienes hizo tres discos de estudio, entre ellos el infravalorado Sundown, del ’82. Podría encuadrarse con Green On Red o los Long Ryders, en aquello que fue el retorno al rock de raíces, con pibes que venían del punk. Después tuvo otras bandas de menor trascendencia como The Setters o True Believers (excelente rock de guitarras) incluso una vez empezada su carrera solista, allá lejos y hace tiempo con el magnífico Gravity.
A principios del nuevo milenio se enfermó de Hepatitis C y, como no tenía seguro médico… todos sabemos lo que pasa en Estados Unidos en esos casos. Por suerte los temas de Alejandro Escovedo siempre les gustaron mucho a sus colegas y ahí fue cuando acudieron a ayudarlo, cuando más lo necesitaba. Un disco tributo a beneficio, para decirlo en pocas palabras.
Algunos de los que dijeron presente son el interminable Steve Earle (también hizo mucho para revalorizar de una vez a Townes Van Zandt) la rompe con “Paradise”. Lucinda Williams se luce en el arranque con “Pyramid of Tears”, Calexico hace lo propio con “Wave”, original del discazo A Man Under the Influence y los Cowboy Junkies le dan su habitual tratamiento narcótico a “Don’t Need You”. Es doble y no sobra nada, confirmando la riqueza del catálogo de Escovedo, un escritor de canciones honesto, descarnardo. Creíble. Así desfilan también Los Lonely Boys, pegándola fuerte con el tema que decían que le gustaba a Bush, “Castanets”, motivo por el que Escovedo dejó de tocarla, Peter Case, ex-líder de los Plimsouls, encara “The End” y lo hace con mucha onda, los Jayhawks arremeten con “Last to Know” y el enorme Ian Hunter le pone su cascada voz a otro de los temazos de Gravity, “One More Time”.
La lista, vano intento de descripción, podría seguir un buen rato pero este doble -¡22 canciones!- ratifica lo que muchos ya sabían; Escovedo es un letrista excelente, sus canciones conmueven, tocan fibras sensibles. Podría considerarse un “músico de músicos”, esos que nunca son del todo populares pero son reverenciados y admirados por colegas. Mirá que equipito se juntó para hacerle una reverencia... a nosotros, incluso.
Escuchar online en YouTube o en Spotify.
Chequear también:
Alejandro Escovedo - These Hands
Buick Mackane - The Pawn Shop Years
Alejandro Escovedo - Real Animal
martes, 12 de septiembre de 2017
Mellow Drunk - Always Be Drunk
Todas las
grandes bandas están sobrevaloradas. Sin excepción. Beatles, Stones, Led
Zeppelin, Blur, Nirvana, Sex Pistols, etcétera. Todas tienen muchísima prensa, se ha
escrito mucho sobre ellos y el fan promedio es el primero en
valorar en demasía, al endiosar una banda y creer que todo lo que hacen es
sublime. En realidad, si agarramos cualquiera de estas bandas podemos ver que
lo que hicieron y es extraordinario, en general es poco. El resto es
más o menos cumplir, o zafar.
Del otro lado están las bandas chicas, las que no salen en ningún lado y nunca son valoradas en su justa medida. Está lleno y muchas veces entran en esta categoría… merecidamente. Pero otras, como Mellow Drunk no lo merecen. Son pocos los que logran un disco completamente sólido, atemporal, repleto de buenas canciones y Always Be Drunk es uno de esos. Lo de “siempre hay que estar borracho” viene de Baudelaire, Leigh Gregory es uno de esos tipos que han leído mucho y eso se nota en las canciones que, rara vez, suelen ser personales. El tipo proyecta y estudia personajes y se ha encargado de afirmar que “es muy difícil encontrarme en las canciones, la auto-referencia no es lo mío”.
El primer temazo del disco aparece de la mano de “Everybody Knows You’re a Star”, un medio tiempo muy al estilo de Crazy Horse, con guitarras podridas al punto justo, con una voz susurrada como la de Steve Kilbey de The Church o cualquiera de los dos cantantes de Suede. En la sección anterior al estribillo hay un cambio de acorde que te descoloca y te hace desear que llegue el alivio. Está repleto de solos de guitarra bien mugrientos, sin virtuosismo pero muy musicales, líricos. Dura cinco minutos y pico pero podría seguir un buen rato. El resto de las canciones se mueve -de manera muy cómoda, hay que decirlo- en esa línea; canciones. Redondas, sin fisuras, con una pátina evidente de melancolía, como la foto de tapa, que refleja perfectamente lo que contiene. Tiene también el ineludible cover fino de la mano de “Long Drawn Sunday Night” de los escoceses The Orchids, una suerte de Belle & Sebastian no tan amables.
Lo de Mellow Drunk pegó más bien por el lado de los músicos, como suele pasar en estos casos, con Marty Willson-Piper invitándolos a tocar cuando su banda fue a San Francisco o Dean Wareham de Luna declarándose fan y tocando con The Jazz Butcher y Johnny Thunders. Mellow Drunk; un “tapado” de los buenos.
Escuchar en YouTube o en Spotify.
Chequear también:
The Walkabouts - Ended Up a Stranger
Mellow Drunk - Never Sleep at Night
The Jayhawks - Sound of Lies
martes, 22 de marzo de 2016
Super Ratones - Mancha registrada
Deben ser
una de las bandas más bastardeadas y prejuzgadas de la historia del rock
hispano-parlante. De manera tan injusta como entendible. Aparecieron con El rock de la playa, eran de Mar del Plata, tenían todos
alrededor de veinte años, imitaban a los Beach Boys y medio que “la pegaron” en
seguida. Como todos los que salen mucho en esa máquina de triturar gente que es
la TV, terminan hartando hasta al más paciente. A pesar de que lo que hacían les
salía bien y nadie lo había hecho acá todavía, reírse, ser fiestero y
divertirse siempre fue el peor pecado en las tierras de los profetas cara de
orto. Después crecieron, se vienen a vivir a Buenos Aires (porque todos sabemos
dónde es que Dios tiene sus oficinas) y evolucionaron mucho.
Nadie se enteró, lamentablemente.
Encima en
este disco les volvió a pasar algo parecido. ¿Mala suerte? ¿Ineptitud? ¿Malos
managers? Justo cuando el país se prendía fuego salen con “Como estamos hoy…”,
que fue usado por los programas sensacionalistas, para
retratar a una Argentina que sangraba por todos sus poros. El tema era bueno,
algo tenía evidentemente, los tipos estaban atentos a lo que pasaba afuera con
el rock garagero y sucio de The Hives, White Stripes y toda esa camada. Pero
nadie soporta que un tema suene hasta cuando levantás una piedra. Ya era el
momento en que nadie escuchaba discos enteros y fue una lástima
porque Mancha registrada está repleto de grandes canciones. Los tipos tiran
toda la carne al asador en este disco, es algo así como el Álbum Blanco de los
Super Ratones.
Lo que abunda es el power pop al estilo Teenage Fanclub, los temas más guitarreros de los Jayhawks y el pop de estribillos luminosos de Blur, antes de que se pusieran pretensiosos. Pero en todos esos temas hay alguna idea o instrumento de color que habla de ellos como grandes artesanos de la vieja, querida e inmortal canción. Hay gaitas en “Decime qué te hicieron”, bossa nova -pasada por el filtro de los Kinks- en “Cosas perdidas” y pastiches que harían la envidia de Jeff Lyne y su Electric Light Orchestra en “Yo sigo”. El admirable “El peso del mundo es amor”, atiborrado de ideas originales en sus más de siete minutos de duración. El golazo viene de la mano de “Más allá del sol”, uno de los grandes temas olvidados de la década anterior, estaría muy cómodo adentro de All Things Must Pass.
¿Quién sabe?… quizás cuando pase el tiempo y nadie se acuerde de la parte extra-musical, los Super Ratones puedan ser reconocidos como lo que son; una muy buena banda.
Escuchar en YouTube o en Spotify.
Chequear también:
The High Llamas - Beet, Maize & Corn
Super Ratones - ¡Urgente!
The Posies - Frosting On the Beater
viernes, 16 de junio de 2023
5 Canciones 5: The Church, ZZ Top, The Kinks, Golden Smog y Plasticland
Antarctica
The Church
The Hypnogogue. Disco nuevo de The Church. Mucha gente se está rasgando las vestiduras por estas canciones, el concepto, la onda medio prog que tiene, etcétera. Yo todavía no me la juego, prefiero esperar a que decante. Sí encontré cuantro o cinco temazos, de esos que te enloquecen ya en la primer escucha. Cosa que no es nada fácil en estos días de empacho e indiferencia. Anteúltimo tema, disco largo, justo cuando hacía falta una canción rápida, ganchera y medio pop, llega esto. Igual ojo porque a los tres minutos aparece el vacío, el agujero negro. Temazo.
Aparece originalmente en: The Hypnogogue (2023)
Ver / oír en YouTube
The Church
The Hypnogogue. Disco nuevo de The Church. Mucha gente se está rasgando las vestiduras por estas canciones, el concepto, la onda medio prog que tiene, etcétera. Yo todavía no me la juego, prefiero esperar a que decante. Sí encontré cuantro o cinco temazos, de esos que te enloquecen ya en la primer escucha. Cosa que no es nada fácil en estos días de empacho e indiferencia. Anteúltimo tema, disco largo, justo cuando hacía falta una canción rápida, ganchera y medio pop, llega esto. Igual ojo porque a los tres minutos aparece el vacío, el agujero negro. Temazo.
Aparece originalmente en: The Hypnogogue (2023)
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Bad Girl
ZZ Top
Eliminator. Obra maestra, desde cualquier punto de vista. La calidad de las canciones, el concepto sonoro, el cambio que sale bien y bueno... obviamente ESAS guitarras. Debe ser el disco con el sonido de guitarra más excitante de todos los tiempos. Billy Gibbons. Si hubiese grabado solamente este disco merecería igualmente la gloria eterna. Cuando entra el solo es... IMPRESIONANTE. Sabés que el tipo podría tocar el triple de lo que está haciendo y sin embargo está -claramente- laburando en pos de la canción. ¡Y cómo lo canta! Agresión, huevos, onda, sentido del humor. Inapelable.
Aparece originalmente en: Eliminator (1983)
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ZZ Top
Eliminator. Obra maestra, desde cualquier punto de vista. La calidad de las canciones, el concepto sonoro, el cambio que sale bien y bueno... obviamente ESAS guitarras. Debe ser el disco con el sonido de guitarra más excitante de todos los tiempos. Billy Gibbons. Si hubiese grabado solamente este disco merecería igualmente la gloria eterna. Cuando entra el solo es... IMPRESIONANTE. Sabés que el tipo podría tocar el triple de lo que está haciendo y sin embargo está -claramente- laburando en pos de la canción. ¡Y cómo lo canta! Agresión, huevos, onda, sentido del humor. Inapelable.
Aparece originalmente en: Eliminator (1983)
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Get Back In the Line
The Kinks
Hubo un momento, una década más o menos, yo diría que desde Arthur hasta State of Confusion, en que Ray Davies hizo las baladas más sentidas de la historia de la música grabada. En Lola... hay nada menos que cuatro. Sí, cuatro. "This Time Tomorrow", "A Long Way from Home", "Strangers" (que es de Dave) y este. Impresionante. Hay una de Wes Anderson en que van a la India, ni me acuerdo como se llama la película, bastante mala para mi gusto. Pero tiene dos de estos temas enteros. Serían como una especie de excusa para hacer videos de sus canciones favoritas. Sólo por eso ya vale la pena verla.
Aparece originalmente en: Lola Versus Powerman and the Moneygoround, Part One (1970)
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The Kinks
Hubo un momento, una década más o menos, yo diría que desde Arthur hasta State of Confusion, en que Ray Davies hizo las baladas más sentidas de la historia de la música grabada. En Lola... hay nada menos que cuatro. Sí, cuatro. "This Time Tomorrow", "A Long Way from Home", "Strangers" (que es de Dave) y este. Impresionante. Hay una de Wes Anderson en que van a la India, ni me acuerdo como se llama la película, bastante mala para mi gusto. Pero tiene dos de estos temas enteros. Serían como una especie de excusa para hacer videos de sus canciones favoritas. Sólo por eso ya vale la pena verla.
Aparece originalmente en: Lola Versus Powerman and the Moneygoround, Part One (1970)
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Red Headed Stepchild
Golden Smog
"Hola oscuridad, venite, dejame prender una vela". Vaya forma de empezar. Y es un tema fiestero. Bah... mi definición de lo que sería un tema fiestero. Lo llegás a poner en el momento cumbre de un boliche, casamiento o lo que sea y no baila absolutamente nadie. Así de mal estamos. Rolling Stones, country, guitarras acústicas, desprolijidad para cantar, coros gancheros, melodía ultra-pegadiza. Tiene todo lo que tiene que tener. Golden Smog, un super-grupo, con miembros de Wilco, Soul Asylum y los Jayhawks.
Aparece originalmente en: Down By the Old Mainstream (1995)
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Golden Smog
"Hola oscuridad, venite, dejame prender una vela". Vaya forma de empezar. Y es un tema fiestero. Bah... mi definición de lo que sería un tema fiestero. Lo llegás a poner en el momento cumbre de un boliche, casamiento o lo que sea y no baila absolutamente nadie. Así de mal estamos. Rolling Stones, country, guitarras acústicas, desprolijidad para cantar, coros gancheros, melodía ultra-pegadiza. Tiene todo lo que tiene que tener. Golden Smog, un super-grupo, con miembros de Wilco, Soul Asylum y los Jayhawks.
Aparece originalmente en: Down By the Old Mainstream (1995)
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Magic Rocking Horse
Plasticland
¡Qué desilusión! Buscando y boludeando en Internet me entero que este, un eterno favorito, es un cover. De Pinkerton's Colours, una banda inglesa que nunca llego a grabar un LP. Igual puntos por el rescate de un tema perdido en el tiempo. Los Plasticland eran especialistas. Obsesionados por la psicodelia de segunda mitad de la década del sesenta, ya te das cuenta en la tapa y en la forma de vestirse. Como dijo David Byrne (creo que fué él) "la música pop avanza cuando alguien imita a sus héroes y lo hace mal". O a su modo, podría decirse.
Aparece originalmente en: Plasticland (1984)
Ver / oír en YouTube
Plasticland
¡Qué desilusión! Buscando y boludeando en Internet me entero que este, un eterno favorito, es un cover. De Pinkerton's Colours, una banda inglesa que nunca llego a grabar un LP. Igual puntos por el rescate de un tema perdido en el tiempo. Los Plasticland eran especialistas. Obsesionados por la psicodelia de segunda mitad de la década del sesenta, ya te das cuenta en la tapa y en la forma de vestirse. Como dijo David Byrne (creo que fué él) "la música pop avanza cuando alguien imita a sus héroes y lo hace mal". O a su modo, podría decirse.
Aparece originalmente en: Plasticland (1984)
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domingo, 4 de octubre de 2009
Wilco - Being There
Discos “conceptuales”, esos que tienen un hilo conductor que relaciona el contenido, hay muchos, muchísimos en realidad. Ahora, discos de este tipo que funcionan, que cumplen con su promesa inicial, hay menos; son pocos, en proporción con los discos “normales”, por supuesto. También hay que decir que no abundan los grupos como Wilco. Ellos representan a ese Estados Unidos que no se mira al ombligo, que no mira de costado a las minorías y que de ningún modo aplaude las bestialidades que comenten sus gobernantes. Es la gente que piensa, y que -por ende- también escucha.
El eje temático de Being There, el segundo trabajo de estudio de uno de los baluartes del llamado Nuevo Rock Norteamericano, es el rock y la manera en que nos relacionamos con él. Como oyentes, como fanáticos, como estilo de vida e incluso como creyentes a ultranza. Consigue transmitir su cometido, vaya si lo consigue. Jeff Tweedy, el líder indiscutido, hace un recorrido por todo lo que significa para él ser un fanático del rock, cómo nos puede elevar como individuos, cómo puede hacer que nos evite -y acompañe- situaciones de pobreza espiritual y qué se siente cuando la música es simplemente un bálsamo que nos hace olvidar todo lo que nos rodea. Puede parecer algo tedioso en los papeles pero Tweedy es demasiado avispado para dejar pase eso y se encarga de que la música sea lo sufientemente ecléctica, divertida e interesante.
Being There es una montaña rusa, a lo largo de dos discos (¡Encima es doble!) vamos a encontrar citas a los Stones de la época de oro, a Neil Young en sus dos vertientes más celebradas (acústica y furiosa), al power-pop de fines de los 70's (atención con "I Got You (At the End of the Century") e incluso a los Replacements más descontrolados y etílicos en el tema que cierra la placa; "Dreamer In My Dreams" un derroche de optimismo guitarrero al borde del desbarranco. Pero por suerte Wilco no se contenta con la mera y aburrida recreación de estilos de antaño, al contrario, se las arreglan para sonar actuales y reciclar para innovar. Así es como "Misunderstood" con su estallido instumental sólo podría haberse dado en esta época y lo mismo sucede con "Outtasite (Outta Mind)". Como muchos grandes discos este último aparece más adelante a modo de reprise, con el título levemente modificado: "Outta Mind (Outta Sight)". “Fui domesticado por el rock & roll. Fui salvado por el Rock & Roll” canta Tweedy con voz quejumbrosa en "Sunken Tresure" con un acompañamiento de folk destartalado, en uno de los varios picos emotivos que aparecen desperdigados a lo largo de Being There. Claro, uno tiende a verse reflejado en ese contexto.
Being There le roba el título a aquella genial comedia en que Peter Sellers le ponía el cuerpo a un jardinero simpáticamente idiota que de un día para el otro pasa a ser una especie de filósofo contemporáneo sin quererlo. El film se burla de las costumbres snobs, del papel que juegan los medios de comunicación alienantes y de la tilinguería intelectual de cierta clase social. Being There, el segundo disco de Wilco, a su modo, hace exactamente lo mismo.
Escuchar online en YouTube o en Spotify.
Chequear también:
Wilco - Summerteeth
The Jayhawks - The Sound of Lies
The Replacements - All Shook Down
lunes, 6 de enero de 2020
miércoles, 7 de julio de 2021
Blue Rodeo - Side of the Road
A estos los conozco hace rato, llegué a ellos por la conexión con The Sadies, una de las bandas que más me gustan en lo que va de este milenio. Me había bajado unos cuantos discos que, confieso, nunca escuché del todo, de la época en que todavía no me daba cuenta que era imposible escuchar todo lo que te podías bajar. El famoso empacho.
Tuvo que aparecer este disco, medio de casualidad para escucharlos bien. Lo bien que hice, con lo difícil que es incorporar bandas nuevas en épocas de discos rígidos mentales medio baqueteados.
Canción. Otra vez. Nada nuevo bajo el sol. Los mismos acordes de siempre. Llega o no llega. Pega o no. A mi me conmovió. Me alegró ver que fué uno de los cortes de difusión y se hizo un video que los muestra siendo amigos, reforzando y vendiendo la idea de banda de amigotes. Algo así como unos Jayhawks canadienses.
Se puede escuchar en YouTube acá.
Encontrala originalmente en:
Mediados de los noventa, sexto disco de estudio de la banda. Dos compositores compitiendo y mostrando voces bien diferenciadas. Depresión, melancolía y languidez. Pero con el corazón en la mano. Hay variedad en este disco, dentro de lo acotado que podría llegar a ser el estilo que practican.
Nowhere to Here (1995)
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