jueves, 13 de diciembre de 2012

5 Canciones 5: Savage Resurrection, The Droogs, Mad Professor, The Cramps y Erland & the Carnival


A Bit of Ready Made Sauce
Yellowman & Mad Professor

Mad Professor es uno de los pocos capos del reggae que logró trascender relativamente intacto la "edad de oro" del género. En este disco colabora con Yellowman, otro colorido personaje jamaiquino (mas bien descolorido en realidad) y en "A Bit of Ready, Made Sauce" lo deja pasar al frente mucho más que en el resto del LP. Yellowman hace lo que mejor sabe hacer y brilla. La producción, como siempre, es un lujo para los amantes del groove dulzón y espeso.

Aparece originalmente en: A Feast of Yellow Dub (1990)

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Let's Get Fucked Up 
The Cramps

Podría traducirse como "vamos a reventarnos" y la letra es exactamente lo que el título promete. Para bailar a go-go desquiciadamente. Lux Interior (que en paz descanse) también nos advierte de las consecuencias de una noche de excesos: "mañana nos vamos a sentir como atropellados por un camión" o "vamos a necesitar un psicólogo para volver a la realidad". El "solo" de Posion Ivy es ridículamente genial. ¿O genialmente ridículo?

Aparece originalmente en: Flamejob (1994)


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Reach the Dawn
The Droogs

Estos aparecen en la tercer caja Nuggets, vienen batallando en el anonimato hace miles de años y -aparentemente- todavía siguen en pié. Una banda que sacó muchos simples antes de llegar al primer disco. Esta joya de rock de raíces yanqui esta en el tercero, en Mad Dog Dreams. El cantante tiene una actitud tremenda, entre Jagger y Joey Ramone, buenos coros y un excelente riff -y sonido- de guitarras. Rock and roll. Clásico.

Aparece originalmente en: Mad Dog Dreams (1989)


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Emmeline
Erland & the Carnival

Excelente banda actual, ultra-psicodélicos y oníricos. Recuerdan a muchas cosas pero no imitan a nadie, tienen dos discos hasta la fecha y esta pequeña obra maestra aparece en el segundo LP de estudio. Entre los Easybeats y los primeros Pink Floyd, suenan un poco a lo más retorcido de The Coral. Como todas las bandas buenas modernas, tienen diez mil influencias y terminan haciendo algo que, si bien no es enteramente nuevo, es válido e interesante.

Aparece originalmente en: Nightingale (2011)


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Every Little Song
The Savage Resurrection

Otros psicodélicos provenientes de San Francisco (¿Serían todos "acid eaters"?). Arranca con un arpegio de acorde menor y ya de movida el clima es amenazante. Acá produce el guitarrista y capo de Blue Cheer. Las voces fantasmagóricas dan paso a una acelerada de tempo tipo Yardbirds, con ruidos de guitarras que se derriten. En menos de dos minutos dijo todo lo que tenía que decir. Quedó clarísimo. 

Aparece originalmente en: The Savage Resurrection (1968)


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martes, 11 de diciembre de 2012

Video de la Semana: Violent Femmes - Nightmares



¡Qué bien que tocan los Violent Femmes! De 3, el cuarto disco de estudio, del '89.






sábado, 8 de diciembre de 2012

Bob Dylan - Slow Train Coming


Hoy parece casi increíble, pero en esta época, a fines de la década del setenta, escuchar a Bob Dylan no estaba bien visto. Sobre todo los discos que estaba sacando en ese momento, porque los clásicos nunca perdieron vigencia. Bob había visto la luz y tenía un entusiasmo y una energía que hacía rato no sentía. Sermoneaba a su público en los conciertos y no dudaba en trenzarse en discusiones mano a mano con los fanáticos, que se hartaban y le pedían sus temas viejos.

Pero la etapa más cuestionada y hasta parodiada de Mr. Zimmerman tiene sus defensores. Charly García siempre dijo que este es su mejor disco a nivel musical y Nick Cave no duda en elegirlo entre sus favoritos de todos los tiempos. Pero claro, los detractores no son pocos y también hay que entenderlos. En Slow Train Coming, el primero de la llamada “Trilogía Cristiana”, encontramos al ex-poeta surrealista, al ex-cronista de los males de este mundo y al ex-marido libidinoso (y despechado) convertido en una suerte de predicador de los evangelios. Bajando línea y tomando partido por una causa que creía justa. Que creía en lo que decía es evidente, se transmite con claridad y eso es algo digno de valorarse, le aporta a las canciones, termina jugando a favor. Los cínicos lo detestaron, casi está de más decirlo. Pero acá no vamos a determinar la validez de sus argumentos.

Sí vamos a recordar las canciones que sacó a relucir Dylan acá, se ve que la epifanía le aporto nuevos bríos. “Precious Angel” tiene una melodía extraordinaria y lo mismo pasa con “I Believe In You”, con un estribillo que te dan ganas de arrodillarte y pedir por favor que te pase lo mismo que a nuestro héroe.
¿Y la guitarrita de Mark Knopfler? ¿No es ese otro gran argumento? Ese sonido, inmediatamente identificable, le da mucho color a las canciones y termina siendo un elemento decisivo. Ni hablar de la producción del enorme Jerry Wexler, grabado en los legendarios estudios Muscle Shoals, Slow Train Coming es un disco al que se le prestó atención desde todos los ángulos, las ganas de transmitir el mensaje de Dylan eran grandes, por lo visto. Finalmente, en los último años de la década, los artistas del “primer mundo” estaban empezando a adoptar el reggae y acá está la relectura de Dylan del asunto, en “Man Gave Names to All the Animals”. El LP empezaba con la diatriba más directa, con “Gotta Serve Somebody” (vapuleado por Lennon en formato canción), instando a todos a darle sentido a la vida mirando más allá del individualismo, su meta era el Cristianismo, pero Dylan siempre deja una puerta abierta y entonces aclara que “puede ser el Diablo o puede ser el señor, pero tenés que servir a alguien”.

Hay que decir que los discos que conformaron la trilogía, Shot of Love y el flojísimo Saved no tuvieron el nivel de Slow Train Coming y quizás por eso abandonó esta nueva veta, abjurando incluso de estas canciones, que casi nunca volvió a tocar en vivo. Ahí es cuando se dio cuenta de que su verdadero Dios era la divisa de color verde con caras de ex presidentes yanquis. Más allá de la ironía, se puede decir cualquier cosa de este trabajo pero… ¿No es preferible un convencido a un intrascendente?







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Chequear también:

Bob Dylan & the Band - Before the Flood
Van Morrison - Beautiful Vision
Leonard Cohen - Recent Songs



viernes, 7 de diciembre de 2012

5 Tapas 5: a rockear mi amor



Con: Greg Kihn, Flamin' Groovies, Los Lonely Boys, Violent Femmes y Electric Frankenstein




lunes, 3 de diciembre de 2012

viernes, 30 de noviembre de 2012

Disco del Mes: Gomez - In Our Gun


Gomez
In Our Gun
2002










Virgin Records










domingo, 25 de noviembre de 2012

Man - ídem [3er. LP - 1971]


El que esté libre de pecado que tire la primera piedra. Levante la mano quien nunca se haya bajado un disco de Internet. Los que tenemos entre veinte y cuarenta y pico de años y nos gusta investigar música que nunca antes habíamos escuchado, encontramos en la red una especie de panacea. De repente se podía acceder a todo. O casi. Así es como pibes de veinticinco (por ejemplo) pueden conocer grupos desaparecidos que en su momento, nunca llegaron a conocerse o a editarse en nuestro país. También pasa que muchos comprábamos discos antes de que esto sucediera, muchos sabíamos lo que es tener un objeto real, establecer una relación con el objeto cuestión, ver la tapa, leer los créditos, estudiar atentamente las letras. En definitiva; algo más allá de un archivito de computadora. Man es uno de estos grupos. Si no fuese por Internet, hoy casi nadie se acordaría de ellos, son de Gales, nunca fueron masivos, no son tremendamente originales, pero son excelentes en lo que a música respecta. Son una adición muy atractiva para cualquier colección de discos que se precie de tal.

Man es el tercer disco de estudio de la banda. Viene después de Revelation del ’69 y el ambicioso, pesado y ultra psicodélico 2 Ozs. of Plastic with a Hole in the Middle (sería “dos onzas de plástico con un agujero en el medio”) del siguiente año. Empieza con “Romain” un blues-rock exquisito que bien podría pararse orgulloso ante cualquier tema de Cream o Savoy Brown. Hay dinámica y versatilidad a la hora de interpretar, un muy buen cantante en Clive John y un notable trabajo de guitarra a cargo de Martin Ace. Sigue “Country Girl”, que es una relectura muy apropiada del rock de raíces yanqui, “yo nunca he estado en Tennessee” dice la letra. No parece. Atención especial merece el tercer tema, algo así como la pieza central del disco, con un nombre tan extravagante como la música que contiene, “Would the Christians Wait Five Minutes? The Lions Are Having a Draw”. Es una suite épica piscodélica y retorcida de casi quince minutos de duración. Se parece a esos temas de King Crimson que eran prácticamente inaudibles, que estallaban de pronto en una explosión de volumen e intensidad. Esto sí que es original, los Man podían sacar de la galera cosas extrañísimas y esa es una de las virtudes de la banda. Sigue “Daughter of the Fireplace” y es hard-rock para la ruta, machacante e insistente, solos de guitarra y todo lo que tiene que tener un tema de este estilo para salir bien parado, convencen. Para el final queda otra de esas joyas, se trata de “Alchemist” y esta sí que es un desafío auditivo. Vale la pena exponerse a estos veinte minutos de desquicio y sonidos extraterrestres. Es claro que los tipos se estaban poniendo a prueba a sí mismos; después de una intro macabra aparece un riff bien al estilo Black Sabbath, lento, oscuro. Eso es solo el principio de esta odisea de veinte minutos y fracción.

El grupo se fue desvaneciendo lentamente, con muchos cambios de formación y sin lograr un éxito grande que les permitiera mantenerse a flote, no sin antes sacar el reglamentario disco en vivo o el excelente Back into the Future. Pero los primeros seis o siete años son los que realmente dejaron huella. Otra banda de culto que merecía un poco más.








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Chequear también:

Man - Do You Like It Here, Are You Settling In?
Wishbone Ash - Live Dates
Kevin Ayers & the Whole World - Shooting at the Moon





sábado, 24 de noviembre de 2012

M. Ward - A Wasteland Companion


Uno de los grandes cantautores de los últimos diez años. Sin embargo, en el apartado biográfico, lo de M. Ward tiene poco que ver con la extravagancia y los habituales detalles de color. Tocó en bandas de escasa -o ninguna- trascendencia hasta que decidió empezar como solista. Ahí es cuando tuvo un poco de suerte. Uno de sus discos cayó en manos de Howe Gelb, uno de los personajes más extraños y ermitaños de los últimos treinta años de la música popular. Gelb no es conocido por ser un tipo que anda en busca de las últimas tendencias, basta escuchar cualquier disco de Giant Sand para comprobarlo, pero lo que escuchó le gustó. Duet for Guitars #2 fue editado en Ow Om Recordings, el sello de Gelb y ahí la cosa empezó a cambiar, a crecer.

Hoy M. Ward es un músico de cierto prestigio, está lejos de ser un gran vendedor (¿quién lo es en estos días?) pero sus discos son consistentes y los comentan en las revistas que todavía se preocupan por bucear por debajo de lo que -supuestamente- todos tenemos que escuchar. Tiene un estilo propio que, sin ser novedoso, es reconocible y ya lleva grabados unos cuantos LP’s de estudio, sin preocuparse por hacer concesiones en pos de una masividad que quizás nunca llegue. A Wasteland Companion es su séptimo trabajo hasta la fecha y se nota que su fama viene en ascenso. Tiene una producción más nítida e incluye una lista de “semi-celebridades” que sería la envidia de un director de cine independiente. Está Steve Shelley de Sonic Youth, Zooey Deschanel (la actriz indie del momento y cantante de She & Him) y hasta el mismo Gelb en un par de canciones. Y lo mejor de todos es que ninguno de los invitados sobresale, en ningún momento este es uno de esos discos en que el invitado termina pasando al frente y opacando al tipo que pone su nombre en la tapa, todo lo contrario, casi pasan desapercibidos.

¿Y la música? Bueno, no se aparta demasiado de discos anteriores como Post-War o Transistor Radio, hay arreglos orquestales, sutiles, bien usados. Es un disco de folk moderno, en el amplio sentido del término, suena atemporal pero también es moderno a su manera. Se nota la influencia de Giant Sand en esa manera de hacer sonar todo como si estuviese improvisado pero, si prestás atención, todo está puesto en su lugar. Hay guiños al enorme Nick Drake, al blues clásico e incluso al Gene Clark solista más intimo y hasta una dedicatoria a Big Star en el primer tema, “Clean Slate (for Alex & El Goodoo)”.

A Matthew Stephen Ward (su verdadero nombre) su nuevo estatus de cantautor de culto no lo mareó; A Wasteland Companion es el testimonio evidente de que algunos saben bien que la fama… es puro cuento.








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Chequear también:

Lambchop - Is a Woman
Will Oldham - Joya
M. Ward - Hold Time


jueves, 15 de noviembre de 2012

Video de la Semana: Me First and the Gimme Gimmes - Danny's Song



La letra más berreta y simplona de Loggins y Messina (que igual es un temazo) sobre tener un hijo termina siendo parodiada con gran resultado en el primer "video oficial" de los Gimme Gimmes ¡Karaoke!





sábado, 10 de noviembre de 2012

5 Canciones 5: Lou Reed


Intro / Sweet Jane

¡Traición! ¿Lou Reed a los estadios, pintarrajeado y amigote de Bowie? ¿Y haciendo una versión casi prog-rock de uno de los temas más queridos de Velvet Underground? Sí, también se la dejamos pasar a esta. ¿Por qué? Porque funciona y perfectamente. Recién a los tres minutos empieza el riff (¡y qué riff por Dios y Mefisto!) y el público estalla agradecido. Uno de esos discos en vivo que tiene casi tantos admiradores como detractores.

Aparece originalmente en: Rock 'n' Roll Animal (1974)

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She's My Best Friend

Tremendo temazo. Casi nunca lo tocó en vivo y no tiene una de esas letras provocativas tan características del estilo Lou Reed. Pero ostenta un laburo en las seis cuerdas impresionante, la intro de bajo es hermosa y tiene no uno sino dos estallidos guitarreros, de esos que te hacen esperar que llegue el momento y que el tema no termine nunca. Y pensar que este es el disco que viene inmediatamente después del insoportable Metal Machine Music.

Aparece originalmente en: Coney Island Baby (1976)


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Waves of Fear

Esta supuestamente habla de abstinencia. Puede ser que sea cierto. La desesperación y la ansiedad que transmite su manera de cantar acá es simplemente escalofriante. Es claro que se está esforzando por llegar a algunas de las notas, pero si esto no es blood on the tracks... "olas de miedo, me odio a mi mismo, ya se donde debo estar, debo estar en el infierno". El bajo de Fernando Saunders es una demostración de virtuosismo bien entendido. Este es uno de esos temas que sirven para convencer a algún incrédulo.

Aparece originalmente en: The Blue Mask (1982)


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Ride Into the Sun

Los fanáticos en serio de Velvet Underground no se bancan este disco. Saben que las versiones de descartes de su ex-banda, están mucho mejor en el disco VU, que salió recién en el '85. Pero esta no, esta no está ahí, así que la escuchás en su debut solista o no la escuchás de ninguna manera. Una melodía vocal bastante complicada y unos juegos de guitarras hacen de esta una verdadera joya oculta. 

Aparece originalmente en: Lou Reed (1972)


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Big Sky

Los que le perdieron la fé al viejo gruñón y los que no se bancaron la hora y pico que dura Ecstasy, se pierden una de las canciones enormes de su catálogo. El muy turro la pone justo al final del disco. A la hora de hacer esas listas que tanto amamos -y odiamos- esta hay que incluirla en el apartado "canciones que cuestionan a la religión organizada". Y debería estar muy arriba en el ranking. Lou Reed está viejo y más sabio, no condena, no juzga, no predica pero sabe que ya es tiempo de hacerse un par de preguntas. Si encima la canción tiene una buena melodía y una guitarras espectaculares... imposible no sacarse el sombrero. Temazo en serio.

Aparece originalmente en: Ecstasy (2000)


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martes, 6 de noviembre de 2012

Gaz Coombes - Here Come the Bombs


En Supergrass cometieron pecados imperdonables. Fueron famosos en seguida, apenas empezaron, con aquel video simpático y adolescente de “Alright” (“tenemos dientes lindos y limpios”). Además tuvieron el desenfado de no tomarse nada demasiado en serio, incluyendo a sí mismos.
Eso alejó a unos cuantos, a los que creen que el rock debe ser producto de almas en eterno penar, de espíritus torturados sufriendo por su arte.

Pero los que sí prestamos atención nos divertimos y mucho. Seguimos los discos uno por uno y además descubrimos facetas que no estaban en evidencia inmediata. Había lectura entre líneas, había amargura, melancolía y desesperación. Y había canciones, por supuesto. Muchas canciones brillantes, siempre fue la especialidad de Supergrass. Los discos tenían peso propio también; nada que ver el pop-punk alla Buzzcoks de I Should Coco con la elegancia de Road to Rouen o la psicodelia bien entendida del tercer disco homónimo, con el último coletazo de rabia que significó Diamond Hoo Ha. Se separaron y Gaz Coombes y Danny Goffey siguieron la fiesta con un disco de versiones.

¿Qué pasa con Gaz como solista? Bastante, por suerte. No esperen golpes de timón inesperados. Por empezar siempre que el frontman de una banda se hace solista es muy difícil evitar las comparaciones con sus trabajos anteriores. Pero tampoco es más de lo mismo, se puede decir que sigue en la línea pero con un sano espíritu de búsqueda.

Here Come the Bombs
abunda en texturas, las canciones no son todos hits en potencia como solía pasar con Supergrass (chequear Life On Other Planets), acá gana en delicadeza y el verdadero valor de las canciones se revela a la tercera o cuarta escucha. Aunque a la primera te podés dar cuenta de que la cosa funciona, de que vale la pena. El disco arranca con “Bombs” que hace las veces de introducción, seguido por el tema más rabioso -y engañoso- del disco; “Hot Fruit” es bronca desatada, guitarras fuertes y amplificadores en once. Después se mete a jugar, a experimentar, escuchen lo que pasa en “Fanfare”, con una máquina de ritmos y unos teclados que hacen pensar en Mercury Rev, no hay guitarras prácticamente… ¡Y funciona! La canción crece, se desenvuelve y hasta tiene un clímax. Coombes aprendió, evolucionó. En “Break the Silence” hasta se anima a la pista de baile, en uno de esos temas que deberían ser el verdadero hit del verano, si el mundo no estuviese tan equivocado.

Algunos vamos a extrañar a Supergrass, una banda que nunca le prestó demasiada atención a las tendencias y se manejó siempre con una espontaneidad que no tenía nada de cálculo. Pero si Gaz Coombes sigue en esta senda por ahí podamos olvidarnos aunque sea un rato. Hasta la reunión dentro de un par de décadas, claro.







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Chequear también:

The Monkees - Head
Supergrass - In It for the Money
Gorillaz - Plastic Beach



lunes, 5 de noviembre de 2012

5 Tapas 5: Bailando con el Sr. D.



Con: Coven, Uriah Heep, The Louvin' Brothers, Royal Trux y SNFU




jueves, 1 de noviembre de 2012

Video de la Semana: Status Quo - Down Down



Descarado playback en Top of the Pops de uno de los grandes temas de un disco enorme de Status Quo, el magnifico On the Level.




domingo, 28 de octubre de 2012

Disco del Mes: La Patrulla Espacial - ídem


La Patrulla Espacial
ídem
2012










NASONI Records