Of Cabbages and Kings. Sería algo así como “De repollos y reyes”. Ya en el título se puede vislumbrar la atmósfera lúdica y “liviana” que hay en los surcos del disco “Cosecha ‘67” de
Chad & Jeremy. Un año antes habían hecho
Distant Shores, un disco precioso por donde se lo mire, pero acá dieron un salto cuantitativo. Es cierto, la psicodelia había explotado por todos lados, no se podía quedar afuera.
Para
Cabbages… ya estaban viviendo en California, grabando con
Gary Usher, recién salido de ayudar a los
Byrds a parir esa obra maestra que fue
The Notorious Byrd Brothers.
Jeremy Clyde era la mitad “cool” del dúo, mientras que
Chad Stuart era el músico “en serio”, el que sabía qué obtener de una orquesta, qué pedirle a un productor o escribir en partitura una sección para los bronces. Se complementaban perfecto, como suele ser en el caso de los dúos.
Cabbages… tranquilamente podría inscribirse en lo que se llamó
Sunshine Pop, con
Curt Boettcher (
Millenium,
Sagittarius),
The Association,
Left Banke, por nombrar sólo a algunos. Una música delicada, sutil, con muchos arreglos, apelando casi siempre a una amplia paleta sonora y cantada formidablemente, con intrincadas armonías vocales. Una especie de nuevo período barroco. También los “grupos mayores” trabajaron dentro de este subgénero (
Beatles,
Beach Boys, etc.) pero no sería del todo acertado incluirlos; abarcaban demasiado como para cualquier etiqueta. Como sea,
Gary Usher fue fundamental para
Chad & Jeremy, los escuchaba, les daba tiempo, ponía la cara frente a la compañía discográfica y -sobre todo- aportaba mucho a nivel arreglos.
Of Cabbages and Kings, muy a tono con la época tenía dos caras bien diferenciadas. En la cara “A” estaban las canciones propiamente dichas y había para todos los gustos. Olvidensé de cualquier tipo de estridencia, esto es otra cosa. Esto es sutileza, ideas originales, colchones de guitarras acústicas que son los cimientos para pequeñas “Sinfonías Adolescentes”. Un sitar por aquí, un oboe por allá y las voces patentadas de
Chad & Jeremy (siempre apenas por encima del susurro) aumentadas por un muro de coros, coros y más coros. Pero… ¡A no engañarse! Nunca, en ningún momento aparece el menor atisbo de sobreproducción, de “empaste”. Todo lo contrario, el trabajo de
Usher es digno de admiración, todo está puesto en su lugar preciso, sobresaliendo cuando la canción lo requiere. "Rest in Peace", uno de los mejores temas de fines de los 60's, es un ejemplo perfecto. Una historia a la manera de
Charles Dickens, narrado por un artista decorador de sepulturas envuelta en una maraña de sitars y violines. Atraviesa al menos seis o siete ideas musicales, cuando todos sabemos que una canción “estándar” tiene dos o a lo sumo tres (estrofa, estribillo, puente).
Para la cara “B” queda el momento en donde realmente se pusieron a prueba: "The Progress Suite" y es eso que su nombre bien indica; una suite orquestal. Sí, como
Saint-Saëns, como
Grieg pero… psicodélica!!! Para ser un poco más claros, sería algo así como lo que era la cara “B” de
Yellow Submarine (que salió despúes que este disco) que había compuesto
George Martin para utilizar en la banda sonora de la película. Se puede decir cualquier cosa de
Chad & Jeremy pero no que les faltaba ambición.
¿Ventas? Pocas ¿Éxito de crítica? No mucho en realidad. De hecho después de
Cabbages and Kings, al año siguiente apareció
The Ark, prácticamente en la misma vena que este disco que hoy nos ocupa, y poco después el dúo se disuelve momentáneamente y
Clyde vuelve a Inglaterra y a la actuación (era actor de teatro) que tanto amaba.
Ellos, todavía hoy, se acuerdan de la época de
Cabbages y
The Ark como la mejor etapa de sus vidas.
Escuchar online en
YouTube o en
Spotify.
Chequear también:
Chad & Jeremy - Second Album
The Millenium - Begin
Camera Obscura - Let's Get Out of this Country