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miércoles, 8 de junio de 2011

Roky Erickson - Gremlins Have Pictures


Todavía es necesario hacer una breve introducción a la hora de hablar de Roky Erickson. Es una lástima que no sea más famoso aunque, pensándolo bien, también es comprensible. Cero demagogia, bastante mitología y mucho de leyenda viviente. De esas historias que sólo le interesan a quienes suelen prestar atención a este tipo de cosas.

Roger Kynard Erickson
, texano de nacimiento, tuvo un primer escarceo con la fama de la mano de "You're Gonna Miss Me", el primer simple de los inconmensurables 13th Floor Elevators, banda que supo ser pionera en esto del rock psicodélico. Pioneros también a la hora de hablar y defender el uso de las drogas alucinógenas, la expansión de la mente y las experiencias extra-sensoriales, dejaron en la historia tres discos indispensables. Un arresto por posesión de marihuana derivó en una internación en un hospital neuropsiquiátrico que cambiaría para siempre la vida de nuestro héroe; al final de una larga estadía, Erickson estaba de regreso. Pero ya no sería la misma persona. Atrás había quedado la psicodelia y las instrucciones para “dejar el cuerpo atrás”, ahora era tiempo de exorcizar demonios personales. Esta vez en forma de vampiros, marcianos, martillos ensangrentados y zombis. The Evil One fue el testamento y la resurrección a grito pelado. Roky es uno de los grandes aulladores de la música popular, dueño de una voz poderosa que en esta época sonaba más afianzada que nunca.

Gremlins Have Pictures
, otro paseo por las obsesiones habituales de Mr. Erickson, compila material grabado inmediamente después de aquel glorioso primer disco solista, más precisamente entre los años '75 y '82. A diferencia de la inmensa mayoría de este tipo de proyectos, en donde se trata de "armar un disco" a cualquier costo, este caso es una de esas excepciones a la regla. De hecho fluye sin problemas a pesar de que hay tomas en vivo intercaladas con canciones de estudio.

Para empezar nada mejor que "Night of the Vampire", uno de los grandes clásicos de su carrera solista y es un rock de guitarras de esos que no pueden fallar. Las bandas que lo acompañan en estos temas son tres diferentes, todas se limitan a hacer lo que tienen que hacer; acompañar a un grande, pasando al frente sólo de manera esporádica. Uno no puede menos que tomarle cariño a este hombre que entra a destiempo varias veces y se equivoca en los finales. Con una voz así y con canciones como "The Interpreter" o "I Have Always Been Here Before" es imposible escaparse del abrazo afectuoso de una música sincera al extremo. ¿Quieren más? Ahí está "Heroin" de Velvet Underground en una versión escalofriante, una verdadera relectura del clásico de Lou Reed. También está "John Lawman", que es un ejemplo perfecto de síntesis en pos del mensaje: “Mato gente todo el día, canto mi canción, soy John Lawman” (algo así como Juan El Hombre de Leyes) es lo único que dice la letra. Este tema lo volvería a grabar en su disco de regreso, de la mano de los también texanos Okkervil River, aparecido a mediados del 2010.

Después Roky tuvo todo tipo de problemas, eternamente estafado por gente sin escrúpulos que hicieron que su catálogo esté plagado de discos de pésima calidad y compilaciones no oficiales. Hoy en día, rescatado por gente que ni siquiera había nacido cuando los Elevators marcaban la senda, goza de un prestigio y actualidad que merece un grande. Un verdadero sobreviviente.







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Chequear también:

13th Floor Elevators - Easter Everywhere
Roky Erickson - Don't Slander Me
Varios artistas - Where the Pyramid Meets the Eye: A Tribute to Roky Erickson





lunes, 12 de enero de 2026

5 Canciones 5: versiones de Roky Erickson


Burn the Flames
Dark Mark

Estos discos los editaba por su cuenta y los vendían en los conciertos. Hoy cuesta conseguirlos. ¿Qué quiere decir? Los que lo compraron no se desprenden de ellos. Ese tipo de cosas genera Mark Lanegan, el mundo no se lo merecía, que en paz descanse. Acá se manda con este temazo de Don't Slander Me, otra prueba de que Roky Erickson usaba pocos recursos pero los manejaba con aplomo. El chiste en "Burn the Flames" es la secuencia de acordes, nada fuera de lo común, pero la combinación -y la repetición- te hacen entrar en un clima de pesadilla... ¡Que ardan las llamas!. 


Aparece originalmente en: Dark Mark Does Christmas 2012

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She Lives In a Time of Her Own
The Cynics

Religiosos. Verdaderos exégetas del rock de garage y punta de lanza del revival que tuvo el género en la década del ochenta, con miles de bandas rezando en el altar de los 13th Floor Elevators, Chocolate Watchband, Music Machine... los protagonistas del doble Nuggets que armó Lenny Kaye. Compañeros de Miracle Workers, Chesterfield Kings o The Vipers, por nombrar apenas tres del millar. La versión es tan respetuosa que asusta. Y rockea endemoniadamente.


Aparece originalmente en: Living Is the Best Revenge
 (2002)

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I Have Always Been Here Before
Julian Cope

Eterno avivador de la llama sagrada, le recordó al mundo el valor de Neu!, CAN, Scott Walker y tantos otros, cuando conseguir este tipo de información requería de mucho más que dos o tres clicks de ratón. Con Roky Erickson llegó a ceder las regalías de Droolian (que no deben haber sido gran cosa) para ayudarlo en un mal momento. Para Jehovahkill la compañía le rechaza las canciones que tenía, que eran unas cuantas, sin desalentarse, graba más y más esta vez "aprueba". De esas sesiones sale está versión, en todo sentido. Acá Cope convierte un tema folkie en una fiesta bolichera bien al estilo Manchester. Siempre estuve acá antes. Amén.


Aparece originalmente en: Fear Loves This Place EP (1992)


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You're Gonna Miss Me
The Mono Men

¿Se acuerdan cómo empezaba Alta Fidelidad? No fuimos pocos los que escuchamos a Roky aullando enloquecido ahí, por primera vez, mientras la aguja caía despacito, sacralizando y devolviéndole la magia a un ritual que se había perdido. Otros acólitos del garage, fanáticos, ortodoxos a más no poder, no vas a escuchar sutilezas y matices en una grabación de ellos. Todo en rojo, a lo bestia, si el original estaba podrido, el olor de este ya no se aguanta. PLAY LOUD!!!


Aparece originalmente en: 10 Cool Ones (1996)


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Reverberation
ZZ Top

Otro que le dió una mano grande al texano. Se conocían de la época en que Billy Gibbons tenía a los Moving Sidewalks, su banda de rock psicodélico con quienes hasta llegaron a hacer un muy decente LP, Flash, en el '69. Este es el elegido para arrancar el disco tributo Where the Pyramid Meets the Eye y una simple escucha revela el porqué de dicha elección. La versión de ZZ Top es CRIMINAL. Malvada, sórdida, rutera, sucia y suena a ellos de principio a fin. Eliminator, Recycler, Afterburner... viene por ahí la mano.


Aparece originalmente en: Where the Pyramid Meets the Eye [A Tribute to Roky Erickson] (1990)


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jueves, 6 de septiembre de 2018

Roky Erickson & the Explosives - Halloween: Live 1979-1981

Horacio "Bombacha" Embón, el cronista exaltado

Conocí a Roky Erickson allá por el 2009, fue sentir algo muy fuerte y novedoso que antaño podía encontrar tal vez en una vieja historieta, o en una horror movie clase B.

Materiales que generaban en mí esa clase de pasión, muy propia y difícil de transmitir o explicar: te pasa o no te pasa, y si asi lo fuera, no deja de ser algo muy personal, aun a pesar de su carácter de placer compartido... Estaba frente a música que tenía que ver con absolutamente todo lo que mi cabeza era ávida de procesar: gore, psicodelia y culto a lo oscuro y místico.

Nada fue casual, pararme frente al demonio de fuego era algo que a mis veintitantos, ya mi inquieto y experimental ser se venía preparando de antes, cosa de estrolarme de tetas y hacia el frente, chocarme derecho contra lo más oscuro posible. Y me entregué, entero, sabiendo que el cobijo de Lucifer y los aliens, era mi lugar propio, ganado y merecido. Caminar con el zombie, el viento y mas, una noche de vampiros siempre fue mi destino, lo sentía y terminé de comprender a primera escucha de ese disco de 1980. Criaturas cerebrales atómicas y perros de dos cabezas sacaron a pasear mi mente por el más corrosivo ácido que lejos de ser alcalino, profundizaron mis pensamientos hacia allí donde la oscuridad era mas latente, más palpable, sensible a cualquier destello de lumínica magia negra.

Como un Sputnik pronto a colapsar el domo, allí me desplazaba entregado pleno a la cosmovision de un incomprendido, un paria al que sometieron a los más sórdidos experimentos del MK Ultra. Y asi y todo, se superó a si mismo ahondando más y más en su propia ilusoria forma de existencia regalando el más puro e iridiscente rock 'n roll cuando todo era establishment de máquinas y samples. Como si hubiera un abismo entre los "elevadores" y el largo y pronunciado encierro de una mente que aún en ese momento jamás dejó de respirar ondas electromagnéticas y de conectarse con otros planos de existencia.

Siento que todo eso sigue siendo evidente y totalmente vigente en las grabaciones piratas que el artista ha dejado para la posteridad. Pasaron los años y aún me hallo pensando en demonios y martillos sangrantes. Por la alegría de saber que podré seguir disfrutando de todo esto en lo que me quede de vida, loas al gran Roky Erickson, mi corazón y pensamientos estarán marcados por siempre por su obra. Por tanto creo, es momento de pasar la antorcha: los dejo con su obra en vivo, grabada con calidad suficiente como para poder, al menos, presentir de que va el legado de un hombre que se codeó, espadeó, y conectó con algo muy profundo... y gracias al diablo, volvió para contarlo. Agarrá lo que puedas.









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Chequear tambien:
The 13th Floor Elevators - Easter Everywhere
Roky Erickson & the Aliens - ídem [t.c.c. The Evil One]
Spacemen 3 - Sound of Confusion



domingo, 9 de mayo de 2010

13th Floor Elevators - Bull of the Woods


Los 13th Floor Elevators están disfrutando en estos días de uno de sus tantos períodos de revisionismo. Quizás el más pronunciado. Hace poco apareció una edición limitada de una caja gigantesca y ostentosa de nada menos que diez CD's, un lujoso libro y varias piezas de memorabilia y curiosidades para coleccionistas. Nada mal para un grupo que editó apenas tres discos de estudio, en el lustro en que estuvieron juntos. Hace unos días apareció el disco nuevo de Roky Erickson, acompañado por los también texanos Okkervil River, que lo muestra rejuvenecido, en un buen momento.

¿Merecido? ¡Merecidísimo! Los Elevators son pioneros. Y como tales hay que darles el lugar que merecen. Los primeros en usar la palabra “psicodelia” en el título de un LP, el fundamental debut The Psychedelic Sounds of the 13th Floor Elevators. Un verdadero manifiesto ideológico, plagado de referencias al uso de sustancias alucinógenas. Un manual de uso, una incitación a explorar los recovecos de la mente en forma de canciones de garage rock salvajes, primales, esenciales, aulladas por un lunático al borde del desquicio. Tenían en Erickson a un aullador de primerísimo nivel y en Tommy Hall al ideólogo, el gurú.
Easter Everywhere, el segundo trabajo, era la continuación de todas las ideas expuestas en el primer LP y, como si fuera poco, una evolución clarísima. Notable, tanto a nivel musical como lírico, Easter… confirmaba todas las promesas.

Pero los tiempos eran veloces en aquellos días y a menos de dos años de la aparición de aquella portada histórica con el ojo con la pirámide en la pupila, la banda existía prácticamente solo en los papeles. Todos, pero absolutamente todos los problemas habituales que puede llegar a tener un grupo en ciernes, los tuvieron. Drogas, malas decisiones, problemas con las autoridades… y más drogas. Pero los Elevators eran una banda tan buena que incluso en medio de las peores turbulencias se las arreglaron para hacer Bull of the Woods, el último de la saga, el menos recordado. Es cierto, sí, Roky Erickson no aparece en una buena cantidad de las canciones y la mayoría de los créditos corren por cuenta de Stacy Sutherland, el guitarrista y segundo compositor del grupo. Y Bull of the Woods pasa la prueba de fuego totalmente indemne, puede que no tenga la Importancia Histórica de los primeros pero aún así se las arregla para salir adelante con canciones como "Scarlett and Gold" con la voz fantasmagórica de Sutherland tras toneladas de efectos y artilugios sonoros. O "Never Another" una de las pocas que ostenta la firma de Erickson, descontrolada, con una estructura difusa, caótica, genial. "Til Then", "Barnyard Blues", "Dr. Doom"… ¡por Dios! Son canciones por las que más de uno vendería el alma al diablo. El solo spaghetti western de "Street Song", a medio camino entre el Neil Young de Everybody Knows y el Morricone de Once Upon a Time in the West. Como final a toda orquesta, cerrando la placa aparece "May the Circle Remain Unbroken", diferente, climática, por lo menos veinte años adelantada a su época. Anticipa a los Cocteau Twins, la música ambient, el shoegaze, es un experimento extraño y afortunado.

Suele suceder, los grupos terminan muchas veces de la peor manera, en medio de la acrimonia más amarga, con peleas de todo tipo e historias de dudoso verosímil y los Elevators no fueron la excepción. Pero bandas que en medio de semejante torbellino, en el ojo de la tormenta, hagan un disco como Bull of the Woods a modo de epitafio… de esas, hay muy pocas.






 
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Chequear también:
13th Floor Elevators - Sign of the Three Eyed Men [box set]
Roky Erickson & the Aliens - The Evil One
Gris Gris - For the Season


domingo, 16 de marzo de 2014

5 Canciones 5: Roky Erickson


You Don't Love Me Yet

All That May Do My Rhyme es inmenso, en varios sentidos, pero sobre todo por la sencillez con que están hechas las canciones, tres o cuatro acordes, los mismos de siempre, una voz lastimera, alguna que otra armónica... no mucho más. Y funciona perfectamente. Roky es alguien a quien no le importa en lo más mínimo que pueden pensar sus colegas y mucho menos los críticos. Uno se lo imagina pasándole las canciones a la banda y a grabar ahí nomás. Espontaneidad total que se transmite inmediatamente.

Aparece originalmente en: All That May Do My Rhyme (1995)

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Nothing In Return

Conmovedor, ramonero, pegadizo al máximo, "Nothing In Return" es una de las canciones más tranquilas de un disco tormentoso y chillón. "Si hubiera encontrado la forma de llegar a vos, pero intenté todo lo que sé y fallé excepto por amarte tanto". Es el costado romántico y sentimental de un Roky que de rechazo y desamor parece que sabe bastante.

Aparece originalmente en: Don't Slander Me
(1985)

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I Think of Demons

En su primer disco solista (¿quién iba a pensar que iba a volver con un disco como este?) aparece esta joya bien hard rock. Con un riff reconocible al instante y muchísimo gancho, cambia todo cuando aparece la voz de Roky, una aullido furioso que tiene poco que ver con aquel cantante de los 13th Floor Elevators. Hay solos de guitarra y una letra que define la imaginería delirante de un hombre eternamente acosado por demonios de todo tipo. 

Aparece originalmente en: Roky Erickson & the Aliens (1980)


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I Have Always Been Here Before

Tema raro, pero... ¡qué temazo! El título ya es genial y cien por ciento Roky Erickson. Se podría traducir como "Siempre he estado acá antes". La letra es totalmente delirante pero de alguna forma extraña se las arregla para hacerla sonar como una diatriba dylanesca enojada. "De las gárgolas a Stonehenge, de la esfinge a las pirámides, los templos de Lucifer adorando adecuadamente al diablo, al reloj del diablo al dar la medianoche".

Aparece originalmente en: Gremlins Have Pictures (1986)


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Be and Bring Me Home

Este disco sorprende desde varios lugares pero sobre todo porque Roky está vivo, sobrevivió a diez mil tormentas personales y acá está, todavía para cantarnos, con la voz intacta. Una balada de esas que a el le salen de algún lugar misterioso de su cuerpo. Con una producción impecable, algo que nunca antes tuvo, con la colaboración de Okkervil River. Si no te conmueve esta es porque sos policía.

Aparece originalmente en: True Love Cast Out All Evil (2010)


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lunes, 5 de enero de 2026

5 Canciones 5: Cracker, Divine Comedy, Neil Young & Crazy Horse, Ian McCulloch y Roky Erickson


Big Dipper
Cracker

Esto es Cracker, por si alguno no se acuerda: la banda que armó Dave Lowery cuando se separó Camper Van Beethoven. Se trató de un proyecto de corte más clásico. Nadie esperaba que alguien que hasta entonces había hecho canciones medio en joda entregara, de repente, algo con el sentimiento tan a flor de piel. Es impresionante la lentitud que tiene esta canción y, sin embargo, cómo funciona: cómo te lleva, sin apuro, a la profundidad exacta a la que quiere llegar. 


Aparece originalmente en: The Golden Age (1994)

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Generation Sex
The Divine Comedy

Originalmente aparece en Fin de Siècle, de la primera época, cuando todavía estaban terminando de hacerse conocidos, aunque Neil Hannon ya tenía una identidad muy clara. "Generation Sex" tiene algo tan canchero que termina ganándote por su propio peso. Lo que esta canción tiene —y que quizá otras no— es una serie de arreglos instrumentales increíbles. Hay un momento, una especie de giro musical, una subida de tono que hace que la canción se eleve de golpe, a la estratosfera. No por nada es considerado uno de los grandes temas de The Divine Comedy.


Aparece originalmente en: Fin de Siècle
 (1994)

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Days That Used to Be
Neil Young & Crazy Horse

Ragged Glory es, fue y será el disco por excelencia de guitarras para tocar arriba. Es increíble lo entretenido que resulta: sencillo, directo, rockero... lo tiene todo. ¿Qué hace que algunas canciones queden más que otras? Al final del día, la melodía. "Days That Used to Be" tiene una increíble, capaz de hacer olvidar —o dejar pasar— que la letra es un poco sensiblera y quizá podría haber sido más contenida. Pero Neil Young es así: no va a ocultar lo que siente para que alguien piense una cosa u otra sobre su obra.


Aparece originalmente en: Hard Line (1985)


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Playground and City Parks
Ian McCulloch

Todos los que lo conocemos Echo & the Bunnymen sabíamos que había un costado sensible en Ian McCulloch. Basta recordar canciones como "Rust" o, se me ocurre, "Nothing Lasts Forever". Pero nadie imaginaba que pudiera tener el corazón tan roto como para hacer un disco entero en esta vena, es lo que llena de soledad Slideling. Transmite un nivel de tristeza tan grande que es imposible no caer en el embrujo, que no te afecte de un modo u otro.


Aparece originalmente en: Slideling (2000)


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Be and Bring Me Home
Roky Erickson

Me atrevo a decir que solo de alguien como Roky Erickson se puede editar algo así: una colección de demos acústicos de canciones que no aparecieron en otros discos, grabadas con un nivel de precariedad asombroso. Pero el corazón de este hombre es tan inmenso, que en su caso vale la pena escucharlas. De otro artista, quizá, no nos tomaríamos la molestia; viniendo de Roky, sí. Esta canción la volvería a grabar más adelante, en el disco que hizo con Okkervil River, pero acá aparece en su forma más cruda: pura tristeza descarnada, sin filtro.


Aparece originalmente en: Never Say Goodbye (1999)


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miércoles, 1 de mayo de 2024

5 Canciones 5: Horacio Guarany, Lee Hazlewood, Cowboy Junkies, Tom Petty y Roky Erickson


Caballo que no galopa
Horacio Guarany

Durante la mayor parte de mi vida lo odié a Guarany. Me pasaba más o menos lo mismo con otros personajes que solían hacer apariciones más bien patéticas en programas de TV. Charly García sería otro, Cerati y su acentito de colegio pivado... esos son algunos de los que se me vienen a la mente ahora. Con Guarany me pasó hasta que escuché sus discos, el primero con el que entré fue Canta Martín Fierro, del '64. Este tema lo conoce todo el mundo, es muy famoso, por lo menos en Argentina. ¿De qué va la metáfora? Si no te ponés las pilas... cagaste. ¿Algo así vendría a ser? Uno puede interpretarla como quiere, supongo.

Aparece originalmente en: Volveré en un canto (1975)

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Soul's Island [narration]
Lee Hazlewood

Producción gigantesca. A lo grande. Orquesta entera, una cosa muy cinematográfica (esto es una banda sonora) y un poco exagerada. La delgada línea en la que a Lee Hazlewood tanto le gustaba hacer equilibrio. Esto está grabado cuando vivía en Suecia, en una suerte de auto-exilio, seguramente relacionado al correteo de rubias exuberantes. No tengo idea de cuánto habrá sido la tirada, sí hubo una época en que un original de A House Safe for Tigers cambiaba de manos por sumas astronómicas. Es una de las tantas joyas ocultas de su catálogo. Hasta que lo reeditó hace unos años el sello Light In the Attic.

Aparece originalmente en: A House Safe for Tigers (1975)


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New Dawn Coming
Cowboy Junkies

Nunca voy a entender porqué estos tipos no tienen más reconocimiento. O porqué no son más apreciados. Nunca salieron del nicho de "banda de culto". Injustamente. En Miles from Our Home hay un poco de los cuatro o cinco estilos que ellos dominan a la perfección. Tienen temas que podrían describirse como folk radial con guitarras acústicas (cercano a R.E.M.) y otros que son bien oscuros, casi diabólicos. Este estaría a mitad de camino. Tiene gancho pero no es un tema luminoso, más bien lo contrario. Y la voz de Margo Timmins es un punto aparte.

Aparece originalmente en: Miles from Our Home (1998)

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First Flash of Freedom
Tom Petty and the Heartbreakers

En los últimos dos discos de estudio de Tom Petty hubo un pequeño cambio. Algo muy sutil, pero amplió un poco el abanico de estilos, hubo sorpresas. Este temazo sería una de esas. Invisible, jazz rock, El jardín de los presentes. Que extraordinaria secuencia de acordes. El tema flota, va en el aire. En una atmósfera drogona y letárgica. No me fijé bien en qué dice pero el título podría ser "primer golpazo de libertad". Como siempre, el capo de los Heartbreakers se las arregla para hacer que una idea muy sencilla o una frasecita te deje pensando. Una de sus tantas virtudes.

Aparece originalmente en: Mojo (2010)


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The Damn Thing
Roky Erickson

Con un nivel de crudeza altísimo. Más podrido que el resto de los temas de Don't Slander Me. Se ve que esto está grabado en diferentes sesiones. Y cómo canta Roky amigos... ¡Por Dios! O por el demonio, como hubiese seguramente preferido el ex-cantante de los psicodeliquísimos 13th Floor Elevators. También hay originalidad en la forma en que está armado el tema, con una rítmica bien pensada. Es básicamente una buena idea explotada al máximo, algo habitual en los temas de Roky Erickson. Otros ejemplos: "Burn the Flames", "John Lawman", "I Think of Demons", "I Walked With a Zombie" y podés agregar varios más. TEMAZO.

Aparece originalmente en: Don't Slander Me (1986)


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sábado, 7 de febrero de 2015

Video de la Semana: la canción favorita de Roky Erickson



Un momento 100% Roky Erickson; le preguntan por su canción favorita, dice que le parece que la pregunta es "de las buenas" y que en realidad no tiene ninguna. Después dice "Somebody's Baby" (probablemente el hit morcilla de Jackson Browne), no se acuerda quién la canta y en vez de explayarse dice "simplemente me gusta". MAESTRO.







martes, 20 de abril de 2010

5 Canciones 5: Duncan Browne, Power of Zeus, Chameleons [UK], Thin White Rope, Pez


On the Bombsite
Duncan Browne

Elegir sólo una de las canciones del debut de Duncan Browne es una tarea ardua, ingrata. "On the Bombsite" tiene algo especial, sin dejar de ser un perfecto ejemplo de la música contenida en Give Me Take You. Música de ensueño, arropadora, simple y perfecta. Salió en el sello Inmediate de Andrew Loog Oldham.

Aparece originalmente en: Give Me Take You (1968)

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No Time
Power of Zeus

Tenían todo para triunfar en un género que necesita de cierta "magia" para escapar a la norma, al promedio. The Gospel According to Zeus es una trompada de hard-rock psicodélico directo al mentón. Claro, salió por una subsidiaria de Motown que no sabía como "venderlos" y fracasó sin remedio. Poderoso y místico.


Aparece originalmente en: The Gospel According to Zeus (1970)


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Return of the Roughnecks
The Chameleons [UK]

Mark
Burguess hace de tripas corazón en esta perla, de What Does Anything... segundo disco de estudio de los Chameleons. El sónido envolvente y lleno de reverb es una de las características de la banda. Aparece en todo su esplendor en esta fiesta de guitarras. Sin relación -prácticamente- con el contexto musical de aquel entonces. Atemporal.


Aparece originalmente en: What Does Anything Means? Basically (1986)


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Burn the Flames
Thin White Rope

Excelente versión de una de las tantas grandes canciones de Roky Erickson. Grabado para el tributo al cantante de los legendarios 13th Floor Elevators, Where the Pyramid Meets the Eye. En el libro interno se permiten un chiste que los pinta: "La mamá de Roky nos envío una nota de agradecimiento, la mamá de Iggy y la de Dylan no nos enviaron nada".


Aparece originalmente en: Spoor (1995)


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¡Salvajes!
Pez
Pez es uno de esos grandes grupos que logran esquivar varios lugares comunes. Si el punk y el prog-rock son géneros opuestos o enemigos, a ellos nadie se los dijo. O les importa un bledo. En uno de los momentos álgidos de Los orfebres viene esta diatriba contra a la religión organizada. Precisión, fuerza y concepto.


Aparece originalmente en: Los orfebres (2007)


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viernes, 5 de noviembre de 2010

Julian Cope - Peggy Suicide


Las personas que quedan en la historia suelen ser los locos, los apasionados y los románticos. Julian Cope es todo eso… y mucho más. Arqueólogo, druida, historiador, periodista, genio precoz, amante y diseminador del rock más revulsivo. ¡Ah! Y también hace discos. Unos discos geniales, distintos, de esos que nos ponen a prueba, que nos descolocan y nos hacen pensar. Cope mantiene la llama viva y hay que sacarse el sombrero.

A los veinte años ya era famoso con los Teardrop Explodes, la banda que formó en Liverpool y con la que llegó a aparecer nueve veces en Top of the Pops en menos de tres años. La banda fue una especie de estrella fugaz, que pasó en un abrir y cerrar de ojos, dejando dos discos históricos hoy en día muy apreciados; Kilimanjaro y Wilder.

Carrera solista, principios de los ochenta, World Shut Your Mouth, el “golden boy” y niño mimado de la prensa inglesa empieza a dar a entender que no estaba dispuesto a “dar a la gente lo que la gente quiere”. A pocos meses de la aparición de su primer disco solista, aparece Fried con la portada que rebalsó el vaso. En la tapa aparecía acostado en una montaña, desnudo, desgreñado y con la mirada perdida, solo cubierto por… ¡Un caparazón de tortuga! Pocos se dedicaron a escuchar el disco, un álbum que nadie se atrevería a discutir hoy, más bien se concentraron en destacar las prodigiosas cantidades de ácido que consumía nuestro héroe en aquellos días. ¿Un nuevo Syd Barrett? No.

Se reinventó, luego de un par de años con su disco más exitoso; Saint Julian. Sin lugar a dudas su coqueteo con el mainstream más decidido. Otra vez, Top of the Pops, Estados Unidos, nuevos fans, adulación y pronto aburrimiento. Después de My Nation Underground (¿El único paso en falso?), Cope empieza una nueva etapa: crudeza total, primera toma, espontaneidad, nuevos estudios, nuevos intereses y esos dos discos semi-oficiales que fueron Skellington y Droolian (las regalías de este último fueron para ayudar a excarcelar a Roky Erickson).

A principios de los 90's tuvo una especie de visión inspiradora, un sueño vívido que involucraba al planeta tierra, la ecología y los bichos esos con la cabeza gigante que aparecen en el sobre interno del disco que hoy nos ocupa. Nada menos que Peggy Suicide, un disco doble conceptual que fue un regreso triunfal para Cope. Su voz suena como nunca y la música… bueno, la música es increíble. Todas sus influencias están licuadas perfectamente, está el kraut-rock que tanto adora, Iggy, el post-rock y un largo etcétera. Todo adaptado al sonido de Cope, totalmente franco, individual. En Peggy... hay de todo y para todos, hay canciones como "East Easy Rider" o "Drive, She Said" y momentos experimentales de alto vuelo como "Western Front 1992 CE". Después de Peggy Suicide, Julian no bajó los brazos, todo lo contrario, se volvió aún más personal, con discos como Jehovahkill o 20 Mothers y hoy en día sigue, sorprendentemente, sacando discos cien por ciento idiosincráticos, aventureros e indispensables como Citizen Cain'd o el más reciente You Gotta Problema with Me. Si a eso le sumamos la muy noble tarea que lleva a cabo a través de su página oficial en Internet (Head Heritage), rescatando discos olvidados y mostrando su amor por la música en general, no tenemos nada que temer; la llama seguirá ardiendo mientras existan personas como Julian Cope.








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Chequear también:

Julian Cope - Floored Genius: The Best of Julian Cope and the Teardrop Explodes 1979-1991
Julian Cope - Autogeddon
Julian Cope - Black Sheep



martes, 23 de febrero de 2010

The Black Angels - Directions to See a Ghost


El agua corriente de Austin, Texas debe tener algo especial. Cuna de música precursora, vió nacer a los 13th Floor Elevators, Red Crayola, Butthole Surfers y un largo etcétera. Si a eso le sumamos un recorrido por esos discos que no se escuchan con amigos sino en soledad, con la luz apagada y los ojos entrecerrados (Hawkwind, Spacemen 3 y los temas más perversos de los Nuggets) lo que se obtiene es más o menos lo que logra Black Angels en su segundo larga duración: Directions to See a Ghost.

Son amantes de los mantras hipnóticos y flotantes, luego de "You On the Run" que funciona un poco a modo de introducción aparece "Doves" con toda su contundencia, lista para asestar un golpe de gracia en los oídos. Las guitarras en volumen 11 (pero sin el menor rastro de Spinal Tapismos), los sonidos valvulares y los ritmos lentos, pesados. Es la música para las pesadillas de la generación posmoderna.

Pero no sólo de trucos sonoros se alimentan los Black Angels, tampoco le hacen asco a las canciones y los estribillos y así lo demuestran por ejemplo "Science Killer" (¡gran título!), "18 Years" o "You In Color" por ejemplo, en donde sí, están todos los elementos mencionados, pero van a parar a algún lado, no es que flotan sin rumbo, van al grano y se nota claramente que están planeadas con esmero. Otro detalle que los caracteriza es el empleo inteligente que hacen de los instrumentos de color, que aportan variedad y condimentan los climas opresivos que generan, se pueden escuchar cítaras, colchones de teclados e incluso en "Never/Ever" aparece el jug, aquel instrumento inventado por Tommy Hall, el gurú espiritual de la legendaria banda de Roky Erickson. Dejando claro que los Black Angels han hecho sus tareas como se debe y han escuchado a los precursores del género que practican. Mención especial merece el último tema del disco; "Snake in the Grass" es una monstruosidad de más de quince minutos. Empieza lenta pero es claro desde el principio mismo que algo va a suceder. Y sí, de hecho sucede, se eleva de a poco, en un crescendo guitarrero gigante, enfermizo y extrañamente placentero. Abundan los efectos, los arreglos de percusión bien dispuestos y el uso del feedback controlado.

Black Angels derriba todo escepticismo a la primer escucha y demuestra algo que en estos tiempos siempre es bueno recordar; con música como esta, no todo está perdido.







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Chequear también:

13th Floor Elevators - Bull of the Woods
The Verve - A Storm In Heaven
The Black Angels - Passover



miércoles, 12 de marzo de 2014

Programa Especial nro. 23 en Fuera de la Nada



A pedido de unos pocos oyentes, este viernes 14 de marzo vamos a estar festejando con otro programa especial, esta vez dedicado al enorme Roky Erickson, cantante y figura fundamental de los pioneros psicodélicos The 13th Floor Elevators y de larga -y accidentada- carrera solista.

Si no lo conocés... nunca es tarde.

Escuchalo en radiopura.com









lunes, 8 de diciembre de 2025

5 Canciones 5: joyas ocultas 60's


Beside the Fire
The World of Oz

Estos grabaron un sólo disco antes de desaparecer sin rastros. Son representantes del costado aniñado de la psicodelia inglesa, está lleno de exponentes; Picadilly Line, los early Bee Gees... hay miles. No pudieron resistir la tentación del disco conceptual, proyecto en el que no pocos quedaron a mitad de camino. "Beside the Fire" tiene la atmósfera de esos temas ultra dramáticos que cantaba Robyn Gibb, "Massachussetts", "I Started a Joke", por ese lado viene la mano. Y no tiene nada que envidiarle. 


Aparece originalmente en: The World of Oz (1er. LP - 1968)

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The Dreamer Flies Back
Forever Amber

Otro disco conceptual, en este caso relatando los avatares, ascenso y caída de una relación amorosa. Más hippie imposible. No se enteró nadie, dicen que de la primera edición de The Love Cycle se hicieron menos de cien copias, para evitar impuestos. Suena un poco desfasado para la época, cuando ya estaban Cream, Hendrix y la cosa se ponía más espesa, pesadita. Con una clara influencia de los Zombies y tienen al menos cinco temazos. Este es uno. El resto acompaña con decencia.


Aparece originalmente en: The Love Cycle
 (1969)

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Born Under a Bad Sign
Apple Pie Motherhood Band

Estos sí que tocaban. Llegaron a grabar dos discos muy parejos, en donde se mandan descaradamente a zapar, mitad de temas propios y el resto versiones ultra deformadas. Como esta, del super clásico de Albert King, estirado al límite, casi irreconocible. Guitarra fuzz, un hammond enloquecido y cantante a medio camino entre Roky Erickson y el Van Morrison chillón de Them. Muchas bandas se dedicaban a improvisar en aquellos años, cuando todavía no era costumbre en las bandas de rock. Algunos daban pena (la cara B de Da Capo, de Love) pero estos por momentos levitaban.


Aparece originalmente en: Apple Pie (1969)


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Complication
The Monks

"Drunken Maria", "Shut Up", "I Hate You"... eran títulos audaces para el año en que se grabó esta demencia. ¡1966! Y no eran sólo las letras, la música es un cachetazo de odio y resentimiento ad hoc. Supuestamente eran cinco loquitos yanquis haciendo el servicio militar en Alemania, en donde se grabó y editó Black Monk Time, a contramano de absolutamente todo. Un original cambia de manos hoy en día por unos mil billetes verdes, típica locura disparada por este tipo de leyendas de dudosa veracidad. Si el cuentito es cierto o no casi no importa. No se parece a nada y eso ya es algo. 


Aparece originalmente en: Black Monk Time (1966)


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The Truth Is Not Real
Sagittarius

Curt Boettcher. Prócer de la música psicodélica californiana. Debería ser más reconocido. Tenía menos de veinte años y ya figuraba en los créditos de discos Tommy Roe, The Association y otros menos conocidos, como el único disco de Friar Tuck, por ejemplo. Con el productor Gary Usher (The Byrds, Beach Boys, Chad & Jeremy) graban el único disco de Sagittarius, con el que inventan el sunshine pop, cuyo nombre ya lo dice todo. El título de este temazo, no tan luminoso como el resto de Present Tense, no podría ser más... ¿generacional? Encima en el mismo año graba -y compone- Begin de The Millenium.


Aparece originalmente en: Present Tense (1968)


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lunes, 25 de junio de 2018

Ulver - Childhood's End


Si no te conquistaron con el primer gesto esto no es para vos. El primer tema de Childhood’s End es nada menos que “Bracelets of Fingers”, la oda masturbatoria de S.F. Sorrow, el disco conceptual de los Pretty Fingers, supuestamente la primer ópera rock, antes de Tommy. El sonido envuelve, la producción es moderna, contrastando de manera hábil, llamativa e inteligente con el repertorio. ¿De qué va todo esto? Muy simple; la banda noruega de metal atmósferico Ulver decide hacer un disco de versiones, con una vuelta de tuerca, en vez de versionar lo que escuchaban cuando eran chicos, de homenajear a sus influencias, la ruta más frecuente en este tipo de trabajos, agarran un puñado de temas raros de la segunda mitad de los sesenta. Unos “nuggets negros” se podría decir, la cara oscura de la psicodelia y el verano del amor.

Hablar de qué es conocido y qué no lo es tanto, hoy en día, es meterse en camisa de once varas, porque mientras hay gente como los Ulver también están los que no tienen la menor idea de que una vez existió una banda llamada The Rolling Stones. Esta gente estudió e hizo los deberes, al lado de bandas que podrían llamarse míticas como The Byrds o Jefferson Airplane, están los Beau Brummels o The Music Emporium, quienes sacaron un disco homónimo muy bueno en el ’69 y desaparecieron para siempre de la faz de la tierra. Igual cuando agarran un grupo conocido la elección nunca es obvia, en el caso de los Byrds es un “tapado” de Crosby, de Younger Than Yesterday, “Everybody’s Been Burned”, un tema oscuro y retorcido que les calza como anillo al dedo. Otro ejemplo es “Street Song” de los 13th Floor Elevators, original del tercer disco de estudio, el menos celebrado Bull of the Woods, en el que Roky Erickson casi no aparece. La versión es extraordinaria, con una patrón de batería guerrero a más no poder, que hace que la banda avance y flote en el aire. Algunos temas funcionan increíblemente bien con el tratamiento de los Ulver y el sonido moderno, como el cover de “Can You Travel In the Dark Alone” de Gandalf, con una parte instrumental larga y psicodélica que queda diez puntos, o la excelente versión a puro riff de “In the Past”, original de We The People.

La función que siempre tuvieron los grandes discos de covers es hacerte ir corriendo a buscar las originales, una función educativa si se quiere, lo tuvo Acid Eaters en su momento, Pin Ups de Bowie, pasaba con los temas que versionaba Rod Stewart en sus primeros cuatro discos de estudio, te abrían una puerta a un mundo nuevo. Puede pasar también con este disco de Ulver. ¿Por qué no?

                                                                  





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Escuchar también:

The Music Machine - The Very Best of the Music Machine
The Walkabouts - Satisfied Mind
Ulver - Nattens madrigal: Aatte hymne til ulven i manden



martes, 24 de enero de 2023

The Mountain Goats - Transcendental Youth


“Acostado en la cama tarde, a la noche, pudo sentir todas las fuerzas energéticas malvadas, demoníacas, invisibles, maléficas y mortales que fluyen a través de este mundo”. Eso está escrito en la contratapa y sirve para dar una pista. Es el tipo que está solo. Que está solo y piensa. Trata de resolver, se enfrasca en pensamientos que podrían evitarse, esos que no hacen más que perjudicarnos. Digamos que los que juegan al fútbol no van a tener ese tipo de problemas, muy probable. Y si los tienen lo sepultan, lo canalizan por otro lado. A ese tipo de personas les habla John Darnielle, líder y alma máter de los californianos The Mountain Goats.

Ya llevan varios años en la ruta, han tocado todos los temas que pueden partirte el corazón. Hablaron de separaciones, de héroes falsos, amores no correspondidos y hasta de la muerte de un padre abusivo, en el extraordinario The Sunset Tree. Siempre va a haber un concepto unificador fuerte detrás de las canciones de un disco de Mountain Goats y Transcendental Youth, LP de estudio número catorce, no es la excepción. En estas canciones les habla al oído a los desclasados, a los que no encajan del todo (o no encajan para nada) e incluso a quienes padecen enfermedades mentales. No es la primera vez que pasa; la música como hombro para llorar, para ofrecer consuelo y, sobre todo, compañía. Pero de esta manera... Son una banda de culto, si se puede decir que eso sigue existiendo hoy en día. Los fanáticos debaten qué disco o qué canciones prefieren y los siguen con dedicación, el que es seguidor y los entendió, es probable que se convierta en un acérrimo defensor. De por vida.

“Algunas personas chocan dos o tres veces y aprenden de sus errores, pero nosotros somos de esos que nunca aflojan. Y no hay nadie ahí, para agarrarnos a la hora de la caída”. Eso dice una parte de la letra de “Cry for Judas”, uno de los cortes de difusión, al ritmo de un tema que bien podría haber estado en el primero de los Violent Femmes, o en cualquiera de los discos clásicos de Calexico. ¿A cuantas personas abraza con una frase como esa? ¿Cuántos pueden sentirse identificados? Miles. Millones. O sino tenés esta; “La gente más solitaria de este mundo son aquellos que no volveremos a ver”. Definitivo. E interesante también, se presta a interpretaciones, interpela, algo que cualquier gran canción que se precie de tal debería hacer. Es una línea muy delgada la que camina -y domina a la perfección- Darnielle, podés llegar a caer del lado de la demagogia más berreta y eso acá, jamás sucede. Es creíble, cien por ciento, su voz de pájaro herido ayuda y mucho, se ve que es alguien que sufrió, sufre y vivió para contarlo. Y hacerlo canción, un mérito no menor.







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Chequear también:
The Smiths - Hatfull of Hollow
Roky Erickson - All That May Do My Rhyme
The Mountain Goats - All Hail West Texas