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martes, 11 de octubre de 2022

5 Canciones 5: Procol Harum, The Inmates, Johnny Rivers, Miles Davis y R.E.M.


The Dead Man's Dream
Procol Harum

Toda la vida tuve el prejuicio de que Procol Harum era una banda para viejos. Hoy, que tengo varios años y esas cosas dejaron de importarme, me pude poner a escuchar. En Home, el cuarto disco de estudio, hay una fuerte pulsión de muerte dando vueltas, en las canciones, letras, música e incluso los títulos. "Los cuerpos se pudrían sin embargo estaban vivos, sus ojos tenían gusanos". Esto vendría a ser al costado bad trip de "Wither Shade of Pale", el tema emblema de la banda.

Aparece originalmente en: Home (1970)

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I Can't Make My Mind
The Inmates

¡A toda velocidad! El eslabón perdido entre el power pop y el pub rock, dos subgéneros al pedo, que se tocan en más de una oportunidad. El detalle del baterista, pegándole al aro del redoblante en las estrofas, a modo de matíz, está bien puesto, cuando "mete el cambio" te dan ganas de bailar como un loco, de hacer un torbellino en la arena al mejor estilo Demonio de Tasmania, o de salir corriendo a buscar un pack de seis. ¿Ya hablamos de velocidad?

Aparece originalmente en: Shot In the Dark (1980)


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Song for Michael
Johnny Rivers

Impresionante transformación la de John Herny Ramistella, más conocido por todos como Johnny Rivers. De ser un rockero de raíces, fanático de Chuck Berry, palo y a la bolsa, a hippie iluminado por el porro, LSD, la iglesia menonita de Sacramento, California o cualquiera haya sido el factor de iniciación espiritual de este hombre. En Home Grown (el título del disco dá una pista evidente) compone poco pero "Song for Michael" es de su pluma, dedicado a su hijo. "Oh, Michael... quiero volar con vos, el sol está brillando" y viva la vida.

Aparece originalmente en: Home Grown (1971)

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Black Comedy
Miles Davis

Miles in the Sky es un disco semi-olvidado. Y no precisamente por falta de virtudes. Quizás porque son millones de discos en la tenebrosa discografía de Miles Davis y muchos se acercan a otros más clásicos o reconocidos. Este viene justo antes del gran cambio que fué In a Silent Way. Tema de Tony Williams, el batero de aquel entonces, un verdadero animal de los parches. Son siete minutos de demencia total, todavía se preocupaban por establecer algo bastante parecido a un ritmo, todavía no era Bitches Brew y su incendio mental.

Aparece originalmente en: Miles In the Sky (1968)


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What If We Give It Away?
R.E.M.

1986. el año en que Dieguito alzó la copa del mundo. ¿Se dieron cuenta que el batero es igual a Rodrigo? Hablamos de Bill Berry, claro, quien aparece en la tapa y del cuartetero cordobés. La conexión argenta del cuarto de estudio de R.E.M. es clarísima. Acá ya se veía venir que iban a ser una banda enorme, de estadios, se iban alejando de Murmur y acercándose a Automatic for the People. Las canciones que tienen un signo de pregunta (o dos, en castizo) me pueden, ya estoy convencido desde el título. Si hay guitarras arpegiadas compro definitivamente.

Aparece originalmente en: Lifes Rich Pageant (1986)

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sábado, 7 de marzo de 2026

5 Canciones 5: Van Halen, Procol Harum, Marissa Nadler, The Association y Billy Idol


Dance the Night Away
Van Halen

Nunca entendí del todo el fanatismo por Van Halen. Que los discos suenan increíble y que tocan impresionante está fuera de cuestión. Me acuerdo que en la revista Madhouse varios habían elegido este, el segundo, como el disco que se llevarían a una isla desierta o algo por el estilo. Kerry King de Slayer era uno, segurísimo. Sí encuentro algunos que me parecen temazos, como este, por ejemplo. Es felíz a más no poder, descaradamente, el estribillo te obliga a cantar, tiene mucho gancho. Y eso vale. 


Aparece originalmente en: Van Halen II (1979)

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Bringing Home the Bacon
Procol Harum

Ritmo raro, chueco... te hace pensar en cómo cuernos van a meter una canción con esto y eso ya tiene algo valioso... la intriga del oyente. En seguida entra un hammond hermoso y entre las dos estrofas hay unos arreglos a lo grande, orquestales, algo que puede asociarse rápido con Procol Harum. El tema es una excusa para que pele el guitarrista, Mick Grabham. El guitarrista más famoso que tuvieron, Robin Trower, se había ido dos años antes, después de Broken Barricades.


Aparece originalmente en: Grand Hotel
 (1973)

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All the Colors of the Dark
Marissa Nadler

Viene hace rato haciendo música que no obedece a los cánones dictados por la industria. Marissa Nadler. Poniendo mente, cuerpo, alma y una voz que te hace dejar de lado lo que estás haciendo y prestar atención. Una voz con autoridad, como Johnny Cash o Nina Simone, gente que no pertenece a su generación. "All the Colors..." empieza bajito, con poco acompañamiento. Sin apuro empieza a subir el crescendo, sin llegar nunca al estallido, una dinámica interesante. Se guarda lo que estabas esperando, quizás para no caer en la obviedad. O para que prestemos atención a lo que está diciendo, al mensaje.


Aparece originalmente en: Strangers (2016)


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Requiem for the Masses
The Association 

¡EPA! Un coral en medio de un tema de... ¿The Association? Tan prolijitos que se los veía un par de años antes, cuando la re contra pegaron con "Along Comes Mary". Eran una banda que se destacaba por sus armonías vocales -de varias partes- hasta que llegó el año clave... el '67. Era adaptarse o morir y ellos lo hicieron, con discazos como este o Birthday, el que le sigue. Bones Howe en la producción, su CV incluye The Monkess, Turtles, el especial del '68 de Elvis y The 5th Dimension, entre otros.


Aparece originalmente en: Insight Out (1967)


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Shock to the System
Billy Idol

El último coletazo del ex-Generation X antes del descenso al infierno. Ya venía jugadísimo para la altura de Cyberpunk, que algunos consideran directamente un bochorno. ¿De qué manera Billy Idol podría llegar a acercarse a ser un "shock para el sistema"? Se lo perdonamos, por torcer el labio de arriba con ese ángulo imposible. Igualmente el tema más recordado lejos es este, que no se aleja demasiado de los clásicos como "White Wedding" o "Rebel Yell", la producción es más discreta, no llama tanto la atención como en el resto de los temas.


Aparece originalmente en: Cyberpunk (1993)


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lunes, 23 de enero de 2012

Nirvana - All of Us


"Rainbow Chaser". Cazador de arco iris. Así se llama el primer tema del segundo disco de Nirvana. El título no podría ser más apropiado para el estilo de música. Tiene todas las características de cierta psicodelia inglesa aniñada y barroca típica del período. Encima en este mismo tema supuestamente se registró el primer phasing, que vendría a ser algo así como el sonido envolvente que se produce al alterar las cintas de grabación de manera manual. Recurso utilizado hasta el hartazgo por los practicantes del género y que hoy en día es más fácil de conseguir, gracias a las computadoras. En este caso se produjo por error, por accidente. Gustó y quedó.
Nirvana es escencialmente un dúo formado por el irlandés Patrick Campbell-Lyons y el griego Alex Spyropoulos, grababan para el mítico sello Island y eran producidos por el mismísimo capo, el gran Chris Blackwell, que quizás algún día reciba el reconocimiento que merece. También ostentan el discutible título de ser los primeros en hacer un disco completamente conceptual, el excelente The Story of Simon Simopath, otro de la legendaria “cosecha ‘67”.

La tapa generó cierta incomodidad en su momento porque es un fotograma de una película del director favorito de Hitler, Leni Rifenstahl, mostrando un desfile de líderes de guerra (¡Ahí clarito, está Napoleón!) pasando entre medio de una inmensa fila de cadáveres. En este caso particular… no tiene nada que ver con la música que contiene. Nirvana es uno de esos grupos que tomaron la posta de lo que plantearon los Bee Gees en su primer disco inglés; un pop recargado, de cámara podría decirse, muy arreglado, melodioso, bien cantado y compuesto. Ellos dominan el género de manera magistral y si bien All of Us dista bastante de ser un disco perfecto, en sus momentos clave es sublime y cuando renguea un poco lo hace con un nivel mucho más que aceptable. Como la inmensa mayoría de los discos, en realidad. Escuchen la delicadeza frágil del instrumental "The Show Must Go On", era una época en que los tipos que sabían teoría musical estaban colaborando con los jóvenes de veinte y tantos, cabeza a cabeza, creando la música clásica de nuestros tiempos. O "Tiny Goddess", un joya que también había sido lanzada en formato de simple, comparable a "Whiter Shade of Pale" de Procol Harum, lenta, majestuosa. "The Touchables (All of Us)" fue hecha para una película hoy en día olvidada, pero es tan bueno que lo volvieron a poner también en este disco. Blackwell levantaba el teléfono y movía sus contactos para ayudar a sus protegidos. Durante la grabación fueron invitados a tocar en vivo en una especie de instalación estrafalaria protagonizada por el mismísimo Salvador Dalí, que se encargó de llenarlos de pintura. Campbell-Lyons jura que todavía conserva el saco que le manchó el maestro. Atención también con el último tema del disco, "St. John's Wood Affair", una especie de suite en donde hay una interesante cantidad de ideas bien puestas en sus menos de cinco minutos de duración.

Una serie de infortunios que no vale la pena enumerar (son siempre los mismos) hicieron que Nirvana no llegara a satisfacer las altísimas expectativas que había depositado en ellos Blackwell. Aún así se las arreglaron para hacer otro disco, Markus III, también reeditado recientemente. Unos cuantos años más tarde se volvió a saber de ellos cuando le hicieron juicio a la banda que todos conocemos. Por suerte se llegó a un arreglo y los ingleses terminaron grabando una versión de "Lithium". Linda forma de hacer las paces.







Escuchar entero en YouTube o en Spotify.







Chequear también:

The Bee Gees - Horizontal
Fairfield Parlour - From Home to Home
Golden Earrings - Miracle Mirror



viernes, 3 de enero de 2020

5 Canciones 5: Serge Gainsbourg y el cine


Tapage Nocturne

Con la banda -tambien francesa- Bijou. Podría haber sido un tema de los Stranglers en los ochenta. Gainsbourg fue uno de los pocos que se salvó de la decapitación de dinosaurios que proponía el punk rock. Lo querían todos. Hasta hizo discos de reggae muy buenos, en jamaica con Sly Dunbar y Robbie Shakespeare. La base rítmica bien derechita, sin mayores vueltas y una guitarra que dibuja una melodía sencilla.

Aparece originalmente en: Extraits de la Bande Originale du Film "Tapage Nocturne" (1979)

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Sex Shop

Sexo. Uno de los pilares de la carrera de Gainsbourg. Sin el sexo no hay Gainsbourg, así de simple. Acá la progresión de acordes se parece un poco a "Whiter Shade of Pale", el super clásico de Procol Harum de mediados de la década del sesenta. Que a su vez se parece al famoso cánon de Pachelbel o a infinidad de música barroca (J.S. Bach, por ejemplo). Nada nuevo bajo el sol. Los susurros sugieren una escena de amor más que de sexo pero ese es otro asunto.

Aparece originalmente en: Bande Originale du Film "Sex Shop" (1972)


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Cannabis

¿Se puede disfrutas de una banda sonora sin haber visto la película a la que corresponde? Se puede, no es lo mismo pero se puede, seguro. Cannabis era, al parecer, una película con drogas y mucho sexo explícito. Este era el tema principal y el encargado de abrir el disco en que aparecía por primera vez. El bajo bien al frente, mucha guitarra eléctrica, algo atípico comparado con el sonido con el que todo el mundo conoce a Gainsbourg, un personaje difícil de abarcar, con una carrera larga y ecléctica.

Aparece originalmente en: Bande Originale du Film "Cannabis" (1970)

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Elisa

Venía haciendo música para películas mucho antes de ser famoso como cantautor, de los dúos con Jane Birkin y Brigitte Bardot. Los compositores con los que trabajaba solían quejarse y decían que Gainsbourg era polémico (por decirlo de una manera suave) con el manejo del reparto de los créditos, los derechos de autor, etc. "Elisa" sí que es un tema bien representativo de la época más prolífica del francés.

Aparece originalmente en: Bande Originale du Film "L'Horizon" (1967)


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Yesterday, Yes a Day

Temazo de aires dylanescos cantado por Jane Birkin, con su patentada voz suave, sensual y llena de connotaciones sexuales. Acá el tono es más bien melancólico, la letra en inglés; "ayer, sí, fué un día como cualquiera, viviendo mi vida sin el" canta la diva antes de desembocar en un solo blusero al mejor estilo de las baladas de Clapton. El acompañamiento de cuerdas se dedica a acompañar, a hacer lo que tiene que hacer, digamos.

Aparece originalmente en: Madame Claude [Bande Originale du Film] (1977)

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sábado, 5 de marzo de 2011

Badfinger - Wish You Were Here


Es imposible pensar en Badfinger y no relacionarlos con la tragedia que terminó con el suicidio de dos de los integrantes más representativos: Pete Ham y Tom Evans se ahorcaron con una diferencia de menos de una década. Según las estadísticas, es la forma de suicidio más premeditada. Escalofriante, sí, pero por suerte la música de Badfinger no pasa por ese lado, está teñida por la melancolía, es verdad, pero nunca de un modo abrumador, al contrario, es más bien en un tono reflexivo.
Badfinger siempre estuvo asociado a los Beatles. Al principio eran The Iveys, pero se cambiaron el nombre apenas ficharon para Apple, el sello creado por los cuatro de Liverpool para difundir a los artistas que creían merecedores del “toque de Midas” que siempre los caracterizó. No fue así con Badfinger, por desgracia. Tuvieron todo tipo de problemas, financieros, administrativos, eran estafados con las regalías y demás mezquindades que más vale no recordar. No faltaron las alegrías, "Without You" fue un gran éxito en manos de Harry Nilsson, del que no vieron un céntimo, pero esa es otra historia.

Para Straight Up contaron con dos productores de lujo: nada menos que el gran Todd Rundgren y George Harrison. También aparecen al costado del escenario en el famoso concierto para Bangla Desh, empuñando guitarras acústicas. Para la época de Wish You Were Here era el momento de pegar el salto. Chris Thomas en la producción, que para aquel entonces había hecho grandes discos con John Cale, Roxy Music y Procol Harum. Nuevo sello, en este caso Warner Brothers. Pero no, otra vez la suerte les cerró la puerta en la cara. Una lástima, hoy en día cualquiera con dos dedos de frente puede notar que Wish You Were Here es un disco excelente, sin desperdicio. Empieza con "Just a Chance" y ahí ya se nota un pequeño pero importante cambio. El sonido es enorme, los power chords de guitarra al estilo the Who y las armonías de los Beach Boys combinados para formar un gran tema de apertura. En Badfinger todos escribían canciones y cantaban y "You're So Fine" es obra de Mike Gibbins, el baterista, que además de ser muy bueno en su instrumento, demuestra que como compositor no se quedaba atrás. Escuchar "Got to Get Out of Here" sin pensar en el trasfondo que rodeaba a la banda es díficil, esta vez la pluma la empuña Joey Molland, uno de los dos guitarristas: “Debo salir de acá, tiene que haber otros cerca, correr alrededor en círculos, no hay opción”. Es el tema más desnudo del disco, con apenas una guitarra acústica y un teclado Hammond como único acompañamiento. Lo mismo con "Know One Knows", una modesta obra maestra de Pete Ham, que mira al futuro con incertidumbre pero siempre dejando lugar para la esperanza. Como curiosidad, hay una cantante japonesa que recita un párrafo de la letra en su idioma. No faltan los temas ambiciosos en Wish You Were Here, esa es, quizás, la mayor novedad con respecto a los discos anteriores de Badfinger, son esos temas enganchados, a modo de suite orquestal, a la manera de la famosísima cara “B” de Abbey Road. Se trata de "In the Meantime / Some Other Time" y el encargado de cerrar la placa, el espectacular "Meanwhile, Back at the Ranch / Should I Smoke".

Por una serie de aburridos problemas legales, el disco fue retirado de las disquerías y prácticamente pasó inadvertido. Una tremenda injusticia, considerando el enorme esfuerzo que la banda puso en este trabajo y la calidad de sus canciones. Un año después aparecería muerto en su casa Pete Ham y en el '83 Tom Evans tomó la misma decisión, después de años de penurias. La banda había terminado de la peor manera posible.
Hoy en día, cualquier amante del power pop y del rock en general, sabe dónde mirar a la hora de reconocer a los padres, pioneros de todo este asunto. Todavía nos quedan los discos.








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Chequear también:

The Iveys - Maybe Tomorrow
Crabby Appleton - Rotten to the Core
Pete Ham - 7 Park Avenue




lunes, 6 de abril de 2020

Johnny Rivers - Realization


En los sesenta hubo elecciones, caminos a tomar. Estaban los que se subieron con todo a lo que estaba pasando (¿se acuerdan de “yo confieso que tomé té” en la parodia Beatle de los Monty Python?), los que lo dejaron pasar y se quedaron atrás, sobre todo musicalmente. Hubo otro grupo, quizás sea el más interesante. Los que venían de otros rumbos y de repente vieron la luz. Se tomaron algún que otro ácido, se fumaron sus porritos y de repente… ¡epifanía! A cambiar de estilo, de ideología y hasta la forma de vestirse.

Si alguen le decía a Johnny Rivers dos años atrás que en poco tiempo iba a aparecer en la tapa medio psicodelizado y con un collar con el signo hippie no lo hubiera creído. Así fué. Le pasó a varios, Bobby Darin de repente era el tipo más cool del mundo, Del Shannon grabando un disco a puro LSD en Londres, Trini Lopez… y la lista podría extenderse un buen rato.

Lo cierto es que lo de Johnny Rivers está hecho con toda la convicción del mundo. Grabado, producido y tocado por los mejores músicos del momento y la selección de canciones es impecable. Creer o reventar. Como siempre. Nada mal el comienzo del disco de la mano de su particular versión de “Hey Joe”, melancólica, como casi todo el resto del álbum. “Whiter Shade of Pale” de Procol Harum puede que hoy en día suene como una opción bastante obvia, pero lo que debe haber sido escuchar ese tema apenas salió... toda una experiencia. El cambió tampoco fue de un día para el otro, en los dos LP anteriores ya había evidencias de que el rockero había recibido la iluminación repentina, Changes del ’66 y Rewind del año siguiente, ya mostraban esta nueva faceta.
Rivers siempre fue más bien un intérprete que un compositor, a pesar de que casi siempre aparece alguna que otra canción de su autoría, en este caso hay dos; “The Way We Live” y “Going Back to Big Sur”, el anteúltimo tema del disco, dos esfuerzos más que respetables. Al final aparece un punto alto y es una que el mismo Dylan ha elegido como una de las versiones favoritas, de su inagotable cantera, “Positively 4th Street”. Temazo.

Si algo hay que reconocerle a Johnny Rivers es que sabía parar la oreja cuando escuchaba una canción buena, no fue un pionero ni un tipo que se destacó por su originalidad, pero lo que hizo en sus años más productivos siempre fue de decente para arriba. Después, en la década siguiente siguió haciendo unos discos muy nobles como Slim Slo Slider o el excelente Home Grown, del ’71. Para tener en cuenta.








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Chequear también:

Johnny Rivers - At the Whisky à GoGo
Johnny Rivers - L.A. Reggae
Johnny Rivers - Road