Mostrando las entradas para la consulta Neu! ordenadas por relevancia. Ordenar por fecha Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas para la consulta Neu! ordenadas por relevancia. Ordenar por fecha Mostrar todas las entradas

miércoles, 7 de octubre de 2026

5 Canciones 5: The Coral, pt. II


Million Eyes

La relectura del kraut rock. Más o menos de eso va Distance Inbetween, uno de los grandes discos de la banda de Hoylake, en la península de Wirral.
Acá ya estaban completamente afianzados, como compositores, arregladores, buscando un concepto muy definido a la hora de entrar a grabar. Sí, está el pulso motorik típico de NEU!, la batería bien derecha, pocos cambios de acordes, texturas... pero esto no podría ser otra cosa que The Coral, reconocibles al instante. Personalidad. Atención al solo nervioso de guitarra de la coda.  

Aparece originalmente en: Distance Inbetween (2016)
Ver / oír en YouTube


The Watcher In the Distance

The Curse of Love sale después del ambicioso Butterfly House. Sorprende la coherencia estética de estas canciones que fueron grabadas, de manera casera, entre The Invisible Invasion y Roots & Echoes. Discos aparecidos en 2005 y 2007, se ve que no se quedaban quietos, no perdían el tiempo. "The Watcher..." encaja perfectamente con el concepto, algo así como un homenaje a Love, los Doors y la psicodelia más climática de segunda mitad de los sesenta.
Aparece originalmente en: The Curse of Love (2014)
Ver / oír en YouTube


Sacrifice
James Skelly & the Intenders

Podría pasar tranquilo como un disco de The Coral a primera oída. Bueno James Skelly es el cantante, eso iba a pasar. Aunque si te metés dentro de lo que propone este disco solista, se puede notar una influencia no menor del soul y el R&B. 
Esta sería una canción en el sentido más tradicional e imperecedero de la palabra, dos o tres ideas bien acomodadas, recursos en apariencia escasos (administrados con oficio) y un mensaje más bien directo. Esto podría haber salido en cualquier década. Incluso en el futuro.

Aparece originalmente en: Love Undercover (2013)
Ver / oír en YouTube


Everybody's Talking

Una compilación de singles en nombre, nada más. En realidad era más bien un best of + rarities. En el disco dos está el quid de la cuestión, lleno de temas que fueron quedando afuera de los discos, covers y demos. 
Esto sería la definición de un estandard, un tema eterno. De Fred Neil y famosa por la versión de Harry Nilsson (muy respetuosa) para la película The Midnight Cowboy. La de The Coral también se aferra a la original, un poco más lenta, sin el arpegio rápido característico... ¿a modo de gesto atrevido o irreverente?  

Aparece originalmente en: Singles Collection (2008)
Ver / oír en YouTube


Migraine

Cuando salió (después de Magic and Medicine) hubo comparaciones con Captain Beefheart, todo un elogio para una banda como ellos, que recién pasaban los veinte años. Sí que le dieron rienda suelta al costado freak, excéntrico que siempre tuvieron e hicieron lo que se les cantó acá. Hay de todo y se nota que se divirtieron. Este podría ser un tema de Magazine, de los primeros (antes de Secondhand...) o un demo de Joy Division. Crudeza, velocidad y espontaneidad pura.

Aparece originalmente en: Nightfreak and the Sons of Becker (2004)
Ver / oír en YouTube



martes, 25 de septiembre de 2012

Cluster - Zuckerzeit


Los que al principio nos negamos al krautrock, intentamos buscarle la vuelta para dejarlo de lado o simplemente descartarlo de plano, nos tuvimos que comer nuestras propias palabras. Por eso siempre son buenas las segundas oportunidades. Siempre que creemos y repetimos cosas como “este es mi palo” o “no es mi estilo” tenemos que pensarlo dos veces; son los síntomas más evidentes de achatamiento mental, de pereza. Todo lo nuevo se resiste, nos cuesta, nos desafía y nos pone en evidencia. Y nada más nuevo y desafiante que el krautrock.

El género surgió como un respuesta, como una reacción. Eran los pibes que no querían tener absolutamente nada que ver con la generación anterior, con sus padres, muchos de ellos partícipes directos de la masacre histórica perpetrada por el régimen nazi en la segunda guerra mundial. Era borrón y cuenta nueva. De ahora en más vamos a crear la música alemana que nos define y a la vez nos separa. No va a haber ningún elemento del blues norteamericano, nada de melodías pegadizas al estilo beatle. Acá empezamos de cero. Lo lograron. ¡Y cómo!

No nos vamos a extender mucho sobre el género en cuestión, eso lo podés buscar en cualquier lado pero sí vamos a tratar de describir con qué te vas a encontrar a la hora de escuchar Zuckerzeit, el tercero de una de las bandas emblema del movimiento, Cluster. Para empezar está “Hollywood” y si ya escuchaste Kraftwerk (quizás la banda más famosa) o Neu! vas a notar que la cosa viene más o menos por ese lado; paisajes sonoros en lugar de canciones, ritmos monótonos, sintetizadores que suben y bajan, colorean, pasan al frente y vuelven… una monotonía que está usada como recurso, a modo de virtud. Por ahí sirve la comparación con el reggae o con el dub, te hacen entrar en una especie de trance de manera que los cambios, que son pocos y nunca son abruptos, llaman mucho la atención y ahí reside el atractivo. Parece que no pasa nada pero si prestás atención está pasando de todo. A otro nivel, cero estridencias. Hay que decir que, con respecto a los discos anteriores, este representa un cambio no menor, es menos psicodélico que Cluster II, hay menos elementos librados al azar y la producción de Michael Rother (de Harmonia) se hace notar. Tanto Roedelius como Moebius suenan más “contenidos” que en los discos anteriores, acá trabajan completamente en función de las composiciones. Escuchen los sonidos de “Rote Riki” o el clima siniestro de “James” para sacar sus propias conclusiones.

Si ya los conocés sabés de lo que estamos hablando. De lo contrario, si tenés ganas de explorar una música que todavía no ha sido digerida (y regurgitada) por la depredadora maquinaria que es la música mainstream hoy en día, Cluster te va a hacer buena compañía. ¿Por qué no empezar por Zuckerzeit, el tercer disco?







Escuchar online en YouTube o en Spotify.







Chequear también:

Can - Soundtracks
Cluster - Cluster & Eno
Ash Ra Tempel - Schwingungel




miércoles, 14 de febrero de 2018

Field Music - Open Here


El tema que da título aparece más o menos a la mitad, es un colchón de cuerdas medio nervioso, hace pensar en los XTC de Skylarking y English Settlement, folk pastoral para esos pocos días en que sale el sol en Inglaterra. Hay cambios que sorprenden y cuando llega al estribillo dice que “todos esos que son alguien caen muertos por vos, quieren un pedazo tuyo”.

Open Here es el séptimo LP de estudio de Field Music, la banda de los hermanos David y Peter Brewes, formada a mediados de la década anterior. Ya con los primeros discos habían generado no pocos comentarios elogiosos de los medios especializados del mundo, a diferencia del noventa por ciento de los que aparecen en las secciones estilo “la banda que más promete”, estos supieron mantenerse y crecer.

¿Por dónde viene la mano musicalmente hablando? En algún lugar entre medio del rock artista de Bowie, Roxy Music y el Genesis de The Lamb Lies Down On Broadway, el rock progresivo de principios de los setenta (el original, digamos) y los experimentos de Kraftwerk y Neu! Pero ¡ojo! estos son nombres que vienen a la mente a la hora de tratar de darle un anclaje, con algo que resulte conocido porque Field Music, por empezar, sólo podría haberse dado hoy, en plena era moderna. Acá no hay un solo rastro de retro mania de ningún tipo. De hecho la parte conceptual del disco hace mucho hincapié en el la salida de Gran Bretaña de la comunidad europea, el tan mentado Brexit y el viraje general del mundo hacia la derecha más rancia, conservadora e ignorante. Y Field Music en general y Open Here en particular es cualquier cosa menos esos últimos adjetivos.

Sí es ambicioso, elaborado, delicado, íntimo y requiere de cierto nivel de atención para revelar su encanto, un poco a contramano de la música que quieren imponernos las manos negras que gobiernan el mundo. “Si esta cárcel sigue, así todo preso es político” cantaban los Redondos en Un baion para el ojo idiota. Los Field Music, sin duda, forman parte de la resistencia.







Escuchar en YouTube o en Spotify.







Chequear también:

The Futureheads - Rant
Field Music - Plumb
Sweet Apple Pie - Between the Lines



jueves, 9 de noviembre de 2017

Jane Weaver - Modern Kosmology


Uno de los discos más comentados en lo que va del año ha sido Modern Kosmology de Jane Weaver y es entendible, esta es una grata sorpresa, en más de un sentido. Pero Weaver está lejos de ser una artista nueva o de reciente aparición. Tenía una banda de brit-pop en los noventa, Kill Laura, después formó Misty Dixon y en su carrera como solista, que empezó a principios de la década anterior, ya lleva casi diez discos de estudio.

¿De qué se trata el asunto? De un disco moderno, producto de estos tiempos, definitivamente, con no pocas referencias al pasado, pero esto sólo se podría haber hecho hoy, las influencias que amontona (hay guiños por todos lados), el sonido, la producción y la manera de componer, pertenecen cien por ciento a la segunda década del siglo veintiuno.

Siempre viene bien algún anclaje para saber a qué nos atenemos, a ver si le dedicamos el valiosísimo tiempo que hace falta, en los días en que no hay tiempo para nada… igualmente terminamos invirtiendo ese tiempo tan valioso en un puñado de idioteces insignificantes. Stereolab, sin duda, la voz tiene un parecido muy evidente con la de Lætitia Sadier, usa inflexiones vocales que tienen que ver y el timbre se acerca mucho. Kraut-rock alemán de principios de los setenta, otro tanto, Can, Neu! sobre todo, que se podría decir que hoy son manual de consulta de muchos músicos a nivel mundial, se escucha en los ritmos monótonos e insistentes, en los pocos cambios de acordes y en las texturas de los teclados, los intereses cósmicos y las percepciones alteradas. Sería un verdadero disco de psicodelia moderna.

A diferencia de muchos que podrían inscribirse dentro de esta categoría, el de Jane Weaver tiene una variedad musical y temática que hace que funcione como disco, haciendo que fluya con naturalidad y que no aburra sin pegar golpes debajo del cinto, sin volantazos bruscos. Variedad, musicalidad, propuesta muy cerrada… ¿hace falta algún otro condimento?







Escuchar entero en YouTube o en Spotify.







Chequear también:

Jane Weaver - The Fallen By Watch Bird
Dirty Projectors - Bitte Orca
Björk - Medúlla



viernes, 25 de abril de 2025

Primal Scream - More Light


En un momento se habían puesto medio aburridos. Hacían un disco rockero y el siguiente bailable. Predecibles. A su favor se puede decir que nunca fueron a parar al bochorno, ni siquiera con Give Out But Don't Give Up, con el que algunos se les cagaron de risa, llegaron a hacer algo de que avergonzarse con los años. Sí, está bien, tenía rellenos, estaban drogadísimos y el golpe de timón, ese retro rock demasiado reverente, cayo mal después de Screamadelica, el disco por el que serán recordados siempre. Para mi gusto un pelín sobrevalorado, pero la prensa inglesa es (era?) así; un día sos el genio que conquistará el mundo y al otro día el payaso de la corte.
El asunto, como suele suceder, está en algún lugar medio borroso del medio. Y Bobby GIllespie es el bocón más insoportable que uno podría imaginar, superando incluso a Ian McCulloch (que de grande se calmó) o al cejijunto vocalista de Oasis. En realidad siempre hicieron lo que se les cantó.

Y tienen cosas revolucionarias, Vanishing Point es un punto altísimo, agarró toda la música moderna y aplicó una mezcolanza que antes no existía. Y XTRMNTR todavía hoy sigue sonando futurista, con ese rock pistero al máximo, violento y esa inmensidad de capas de guitarras ensordecedoras. O el disco de remixes dub, Echo Dek, para fumar y abandonar el cuerpo por un rato, viajar sin moverse. Incluso Evil Heat, que muchos recuerdan por la versión de "Some Velvet Morning" (con esa la re pegaron y sonaron hasta en los lugares de música fea) va al frente como una topadora. Ese es el gran disco que nadie recuerda de Primal Scream.

A More Light lo podemos agregar a la lista, ya pasaron varios años desde que salió y soportó estoicamente. Tuvo buena recepción en su momento, Gillespie creía que había re inventado la rueda y en las entrevistas se comparaba con Faust, CAN y todos esos nombres que siempre tiró para que todos sepan que su colección está buena, que hizo los deberes. Algo de eso hay acá. Yo no me atrevería a decir que un tema como "River of Pain" es algo inédito, pero sí hay una fusión interesante y aventurera. Y Bobby suena como aparece en la tapa, un diablito malo, hasta ahí nomás en realidad, que conoce la oscuridad y con el tiempo aprendió a jugar con ella. Y no convertirla en bandera, cosa que a muchos los ha dejado en un lugar incómodo, una adultez ridícula. En los casi ocho minutos que dura pasa de todo, suena a Neu!, John Barry, Public Image, heavy metal y sordidez de fiesta pastillera. O sea; cien por ciento Primal Scream. Los temas suenan novedadosos y Gillespie incluso zafa haciendo rap, se ve que hay conocimiento de causa ahí, también.

More Light es larguísimo, sobre todo para estándares post-Internet, no lo vas a poder dejar de fondo porque, incluso cuando parece que la marea baja y podés reposar los nervios, hay algún detalle sónico que te hace querer saber cómo sigue la película. Nadie le dió mucha pelota porque todavía estamos todos escuchando los clásicos inapelables. Si querés ponerte a prueba un rato -y a la pasada recordar que el rock todavía vive- no es mala idea armarte de dos horitas. No te vas a aburrir.






Escuchar online en YouTube o en Spotify.





Chequear también:
Primal Scream - Sonic Flower Groove
Primal Scream - Beautiful Future
Primal Scream - Live at Meditation




jueves, 16 de febrero de 2017

5 Canciones 5: Camera, Dion, Amadou & Mariam, Miles Davis y Caetano Veloso


2AM
Camera

Si a las dos de la mañana te ponen esta música y tenés el consumo adecuado encima podés ir a visitar otras galaxias planeando a toda velocidad. ¿Surf intergaláctico? ¿Krautrock tocado por los cuernos de Belcebú? ¿NEU! y Harmonia después de haber tomado hongos alucinógenos? Buena música, simplemente. Gran uso de sintetizadores varios, batería firme e insistente y los controles seteados para el corazón del sol.

Aparece originalmente en: Remember I Was Carbon Dioxide (2014)

Ver / oir en YouTube


He Looks a Lot Like Me
Dion

¿Se acuerdan de Dion & the Belmonts y sus hits inocentones como "The Wanderer" o "Runaround Sue" (¡TEMAZO!)? Bueno... pintó la psicodelia, como les pasó a tantos otros caretones convertidos (Bobby Darin, Johnny Rivers). Esto es pop de cámara del mejor, a la altura de cualquiera de los grandes discos del género, Pet Sounds, Mellow Yellow, cualquiera de esos. Precioso comienzo de guitarra española y unos arreglos de cuerdas impecables. Dion también es autor del himno drogón "Your Own Backyard", versionado por Mott the Hoople en Brain Capers y más tarde hizo una catedral barroca junto a Phil Spector en Born to Be With You, del '75.

Aparece originalmente en: Dion (1968)


Ver / oir en YouTube


Oh Amadou
Amadou & Mariam

El tema generó cierta controversia porque el invitado, que también aparece en el video -excelente- manejando el auto, el francés Bertrand Cantat, se vió envuelto en un escándalo de violencia doméstica. Estrellas en Mali hace rato y por derecho propio, Amadou & Mariam, que son ciegos y marido y mujer, han contribuido de forma decisiva a popularizar mundialmente la música de un país con una riqueza cultural asombrosa.


Aparece originalmente en: Folila (2012)


Ver / oir en YouTube


Honky Tonk
Miles Davis

En este monumento doble, justo antes de su breve retiro (volvería totalmente reconfigurado unos años más tarde) aparece esta zapada rockera con cierto gusto a Santana y Hendrix, con el wah-wah controladísimo de John McLaughlin. Billy Cobham en la batería, Airto Moreira en percusión e incluso el tándem de teclados de Herbie Hancock y Keith Jarret. Toda esa gente subordinada a los caprichos de Miles. ¡Agarrate fuerte antes del despegue!

Aparece originalmente en: Get Up With It (1974)


Ver / oir en YouTube


Rocks
Caetano Veloso

Este disco, el que le sigue, Zii e zie, del 2009 y Abraçaço del 2012 conforman una trilogía de discos de rock/pop del astro bahiense. Es su particular interpretación de los géneros, por supuesto, en realidad se puede decir que tiene una formación de rock pero el género, la música en realidad, siempre será y sonará a Caetano. "Rocks" es lo más parecido a un tema convencional que se puede llegar a encontrar en esos discos y un buen punto de ingreso a su obra más actual.

Aparece originalmente en: Cê (2006)


Ver / oir en YouTube




lunes, 23 de septiembre de 2019

New Riders of the Purple Sage - The Adventures of Panama Red


Un suspiro profundo y un brindis por nuestros “discos menores”. ¿Qué vendría a ser eso? Son esos discos que no tienen importancia histórica, no le cambiaron la vida a nadie, no suelen ser valorados y no han sido redescubiertos por la retromanía. Pero por algún motivo los escuchamos mucho más que al primero de NEU!, cualquiera de Beefheart y ni hablar de Public Image. También hay que decir que a veces nos pasa que, al disco que costó conseguir, lo atesoramos de otra forma y le hacemos más fuerza para que nos guste. El coleccionismo tiene mucho de manía, bastante de idiotez y una cuota no menor de sordidez.

En mi caso, al cuarto disco de los New Riders of the Purple Sage lo conseguí por dos mangos, usado por supuesto, en perfecto estado, lo compré por la tapa, lo reconozco. Apenas lo puse me enamoré sin el menor esfuerzo, tiene todo lo que me gusta de un género y un poco más. Es divertido, bailable, fiestero y está tocado magistralmente.

Los Riders eran amigotes de los Grateful Dead, tocaban mucho en aquel circo itinerante que armaban los californianos y Jerry García los ayudaba con las grabaciones. En su momento vendían bien, pero con el tiempo fueron olvidados. Es que el género que hacen todavía no ha sido del todo revalorizado. Hablamos de country-rock, por supuesto. The Adventures of Panama Red tiene dos temas que están en un nivel estratosférico; “Panama Red”, el que abre y da título, cuenta la historia del vaquero que una vez que llega al pueblo cambia todo y hace desastres, en realidad es una metáfora mal escondida, con alusiones a una poderosa variedad de marihuana. El hallazgo está en la canción en sí, a toda velocidad, con unas guitarras lap-steel deliciosas -una marca registrada del género- un solo de guitarra admirable… en fin; si te gusta esto, acá tenés un exponente perfecto para mostrarle de qué va el asunto a un desconocido. El otro gran tema es “Lonesome L.A. Cowboy” cuyo estribillo reza “esnifando coca, fumando droga, tratando de escribir una canción”, la letra puede hacer que varios huyan despavoridos, pero tampoco es ese el gran chiste, por suerte. Son las armonías, el gancho, la performance de la banda grabando -seguramente- todos juntos en vivo en el estudio. El resto del disco acompaña y muy bien, no hace falta comentar mucho, con todos los aciertos y estrecheces de un género más bien acotado.

The Adventures of Panama Red no es un disco importante, no define absolutamente nada y puede que ni siquiera sea el LP definitivo de los New Riders como banda, pero te puede hacer pasar un rato agradable si es eso lo que estás buscando, a la hora de sentarte cuarenta minutos a escuchar música. No es poco.








Escuchar online en YouTube o en Spotify.







Chequear también:

New Riders of the Purple Sage - Brujo
Michael Nesmith & the National Band - Nevada Fighter
Poco - Cantamos



lunes, 12 de enero de 2026

5 Canciones 5: versiones de Roky Erickson


Burn the Flames
Dark Mark

Estos discos los editaba por su cuenta y los vendían en los conciertos. Hoy cuesta conseguirlos. ¿Qué quiere decir? Los que lo compraron no se desprenden de ellos. Ese tipo de cosas genera Mark Lanegan, el mundo no se lo merecía, que en paz descanse. Acá se manda con este temazo de Don't Slander Me, otra prueba de que Roky Erickson usaba pocos recursos pero los manejaba con aplomo. El chiste en "Burn the Flames" es la secuencia de acordes, nada fuera de lo común, pero la combinación -y la repetición- te hacen entrar en un clima de pesadilla... ¡Que ardan las llamas!. 


Aparece originalmente en: Dark Mark Does Christmas 2012

Ver / oír en YouTube


She Lives In a Time of Her Own
The Cynics

Religiosos. Verdaderos exégetas del rock de garage y punta de lanza del revival que tuvo el género en la década del ochenta, con miles de bandas rezando en el altar de los 13th Floor Elevators, Chocolate Watchband, Music Machine... los protagonistas del doble Nuggets que armó Lenny Kaye. Compañeros de Miracle Workers, Chesterfield Kings o The Vipers, por nombrar apenas tres del millar. La versión es tan respetuosa que asusta. Y rockea endemoniadamente.


Aparece originalmente en: Living Is the Best Revenge
 (2002)

Ver / oír en YouTube


I Have Always Been Here Before
Julian Cope

Eterno avivador de la llama sagrada, le recordó al mundo el valor de NEU!, Scott Walker, CAN y tantos otros. Cuando conseguir este tipo de información requería de mucho más que dos o tres clicks de ratón. Con Roky Erickson llegó a ceder las regalías de Droolian (que no deben haber sido gran cosa) para ayudarlo en un mal momento. Para Jehovahkill la compañía le rechaza las canciones que tenía, que eran unas cuantas, sin desalentarse, graba más y más esta vez "aprueba". De esas sesiones sale está versión, en todo sentido. Acá Cope convierte un tema folkie en una fiesta bolichera bien al estilo Manchester. Siempre estuve acá antes. Amén.


Aparece originalmente en: Fear Loves This Place EP (1992)


Ver / oír en YouTube


You're Gonna Miss Me
The Mono Men

¿Se acuerdan cómo empezaba Alta Fidelidad? No fuimos pocos los que escuchamos a Roky aullando enloquecido ahí, por primera vez, mientras la aguja caía despacito, sacralizando y devolviéndole la magia a un ritual que se había perdido. Otros acólitos del garage, fanáticos, ortodoxos a más no poder, no vas a escuchar sutilezas y matices en una grabación de ellos. Todo en rojo, a lo bestia, si el original estaba podrido, el olor de este ya no se aguanta. PLAY LOUD!!!


Aparece originalmente en: 10 Cool Ones (1996)


Ver / oír en YouTube


Reverberation
ZZ Top

Otro que le dió una mano grande al texano. Se conocían de la época en que Billy Gibbons tenía a los Moving Sidewalks, su banda de rock psicodélico con quienes hasta llegaron a hacer un muy decente LP, Flash, en el '69. Este es el elegido para arrancar el disco tributo Where the Pyramid Meets the Eye y una simple escucha revela el porqué de dicha elección. La versión de ZZ Top es CRIMINAL. Malvada, sórdida, rutera, sucia y suena a ellos de principio a fin. Eliminator, Recycler, Afterburner... viene por ahí la mano.


Aparece originalmente en: Where the Pyramid Meets the Eye [A Tribute to Roky Erickson] (1990)


Ver / oír en YouTube




domingo, 18 de agosto de 2013

Julian Cope - 20 Mothers


Cualquiera que haya estado leyendo estas páginas sabrá que Julian H. Cope, el anticuario moderno, es poco menos que un Dios pagano en nuestra religión politeísta. Por eso no vamos a extendernos demasiado con datos biográficos o intentar ubicar al Archi-Druida en ninguna línea de tiempo ni nada que se le parezca.

Sí vamos a hablar de uno de sus grandes discos, en una carrera llena de obras cumbres, 20 Mothers, del ’95.

¿Quién hubiese pensado que a Cope le importaba la familia? Pero ese parece ser el concepto unificador destrás de las canciones, incluso en el librito que acompaña la edición en CD y LP, le da rienda suelta a sus ideas, citando frases de gente tan diferente como Yoko Ono, Wayne Kramer o Carl Jung. Aproximadamente en la época de Jehovahkill, empezó a llenar las notas internas de los discos con reflexiones, citas y explicaciones tan delirantes como entretenidas, obligando casi a tener los discos en formato físico.Lo primero que llama la atención en 20 Mothers es la producción, ya en “Wheelbarrow Man”, una canción dedicada a su hermano, se escuchan ruiditos y detalles que son una delicia auditiva y eso es una constante a lo largo del disco, en el que no faltan los experimentos y las excentricidades. Hay gemas inmediatas como “Try, Try, Try”, quizás el último hit de Mr. Cope, con ese video memorable en el que aparecía portando orgulloso su remera de Neu! (recordamos: esto era a mediados de los noventa). Hay cosas pop simpáticas como “I Wandered Lonely as a Cloud” o “Stone Circles ‘n’ You”, que salen adelante, sobre todo, por el hecho de que las canta él y no otro.

No faltan los himnos, esos que tan bien le salían y a los que parece resistirse últimamente, uno es “Queen/Mother” con un base bien pensada -y pesada- o “Highway to the Sun”, un temazo por donde se lo mire. Como 20 Mothers es un disco doble, monolítico, hay lugar para todo y la convivencia es pacífica, incluso el folk pagano de “1995” (según su propia definición) viene casi pegado a una canción de cuna con guitarra y voz. También hay un euro-pop tan ridículo como efectivo (“como el osito Pooh voy a trepar hasta tu miel”), si Cope iba a competir con Pet Shop Boys lo iba a hacer a su modo, parece querer decir.

No vale la pena comentar todas las canciones de un disco doble, sería realmente aburrido pero vale decir que varios temas destacables no fueron siquiera mencionados, 20 Mothers es así, un disco aventurero, que se atreve prácticamente a todo y que casi siempre sale bien parado. Como Julian Cope, digamos.                 







Escuchar online en YouTube o en Spotify.







Chequear también:

Julian Cope - Skellington
Julian Cope - Droolian
Julian Cope - Citizen Cain'd