jueves, 28 de octubre de 2010
Fleet Foxes - ídem [1er. LP - 2008]
A todos nos gusta descubrir música nueva. Ir a decirles a nuestros amigos “escuchá esto, no te lo podés perder” y cosas de ese estilo. Mientras más recóndito sea el hallazgo más dulce el sabor del éxito. Con los Fleet Foxes no pudimos darnos ese lujo. Se hicieron famosos casi de la noche a la mañana, todo el mundo hablaba de ellos, estaban en la tapa de una buena cantidad de revistas especializadas y muchos colegas músicos se deshacían en elogios. Desconfiar era lógico. Era entendible. En los últimos diez o quince años han aparecido una asombrosa cantidad de bandas rutilantes que hoy en día nadie recuerda. Más vale no dar nombres pero cuando la prensa (inglesa sobre todo) decide “inflar” a un grupo, generalmente, ya sabemos lo que pasa: nada.
No es el caso de los Fleet Foxes. Los tipos son buenos. Son buenos en serio. Son jóvenes y no tienen un millón de influencias como muchos de los grupos actuales pero sí tienen varias y las combinan con una habilidad sorprendente. Son fanáticos de los Zombies y se nota (¡Odessey and Oracle!), les gusta Neil Young y lo transmiten. Bill Withers, el soft-rock californiano del Fleetwood Mac de fines de los setenta, Donovan, Dylan, etcétera. Y un detalle que no debe pasarse por alto: saben cantar. Son excelentes a la hora de arreglar las voces. Saben armar una armonía de tres partes sin que suene remanida, hay mucha escucha atenta al Brian Wilson post-Pet Sounds y es evidente. Robin Pecknold, el compositor principal, confesó haber digerido varios bootlegs del Smile que nunca fue y es claro que le pegó y muy fuerte. Como mucha de la mejor música de rock, tienen un halo de misticismo, de cierta religiosidad difícil de explicar. Recordemos; The Who, algunas cosas de los Flaming Lips, Harrison… en sus momentos de alto vuelo logran un matíz cósmico y los Fleet Foxes por momentos lo consiguen. Escuchar sino "Your Protector" para comprobarlo. Es envolvente, es distinto y el estribillo se eleva de una manera que convence al más reacio. “Mientras yaces para morir a mi lado, yo soy el del juego de disparos ¿Acaso vas a esperarme a mi, el otro?” dice la letra en medio de un clima de folclore andino lleno de instrumentos, muy bien producido y grabado. Inapelable.
¿Qué irá a pasar con los Fleet Foxes de ahora en más? Imposible saberlo. No la tienen fácil, hay que decirlo. Tienen un disco debut con futuro de clásico, eso no es poco.
¿Van a cambiar la historia de la música popular? O mejor… ¿Necesita ser cambiada la historia? La respuesta a estas dos preguntas puede que sea un “no” rotundo. ¿Pueden asegurarnos cuarenta minutos de música hermosa y trascendente? Garantizado.
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martes, 20 de abril de 2021
Fleet Foxes - Shore
Hype. Acá le decimos “manija”. Es cuando la prensa especializada (cada vez más confundida) empieza a “inflar” a una banda o solista. Todo lo que hacen es fantástico, la banda es buenísima, vienen a renovar el panorama de la música actual y todas las exageraciones habituales. Generalmente los integrantes de las bandas terminan en trabajos de 9 a 6 con la misma velocidad con que ascendieron a ese trono imaginario. O ahogados en un charco de sangre y vómito, en el peor de los casos.
Los Fleet Foxes se la bancaron bastante bien. Antes de haber sacado el primer disco ya eran los niños mimados y medio mundo se deshacía en ellos con los californianos. ¿Se lo merecían? Sí y no. Los tipos eran habilidosos a la hora de citar influencias, cosa que a los periodistas siempre les fascina. Incluso más que sentarse a escuchar la música. Pero ese es otro asunto. Porque la música era buena, había un puñado de hallazgos, hacía rato que nadie escuchaba a gente cantar así, oponiéndose sin querer a la horda de imitadores de Joy Division que parecían salir de todos lados, allá a principios del siglo XXI.
En un poco más de diez años hicieron cuatro discos, el segundo la clásica continuación natural del primero, cosa que no está nada mal para una banda de estas características y el tercero ya era una sorpresa, supieron cambiar sin dejar de ser ellos mismos. Crack-Up del 2017 fue un disco único, raro, retorcido, lleno de cambios dentro de los mismos temas, canciones largas, épicas, se podría decir. Bien se podría decir que Shore es la continuación del disco anterior. Quizás con menos pretensiones sinfónicas, cuando el disco anterior sonaba un poco grandilocuente y ambicioso en este las cosas se ponen más sencillas, en el mejor sentido posible de la palabra.
Agarrás cualquiera de sus canciones, “Quiet Air / Gioia” por ejemplo, llena de parábolas ecologistas y ambientales y podés tener un ejemplo del concepto sonoro y temático de un disco como Shore, canciones largas, con muchísima atención puesta en los arreglos de voces (la marca registrada de la casa) y en los arreglos. Los instrumentos parecen estar pegados, todo responde a una totalidad, a algo más grande que el lucimiento individual. Cada vez cuesta más rastrear el pasado de Fleet Foxes, saber de dónde viene el sonido y las intenciones de esta gente, señal de que cada día tienen una personalidad más formada. Ya la tenían en el EP que salió antes del primer disco. Con Shore no hacen más que confirmarlo.
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jueves, 1 de agosto de 2024
5 Canciones 5: Golden Earring, Green Day, Fleet Foxes, Status Quo y Guster
Golden Earring
¿Y acá? ¿Qué pasó? A los holandeses Golden Earring todo el mundo los conoce por "Radar Love", la bomba hardrockera del disco anterior a este, Moontan. A esta altura ya eran veteranos de guerra y habían pasado por todas las experiencias de una banda luchadora con casi diez años en el lomo. Esto sería algo así como un anticipo de la new wave que explotaría muy pronto. Hay algo de reggae, de ska, de Paul y sus Wings, melodía, arreglos, solo de sintetizadores. Una verdadera ensalada auditiva. Capos.
Aparece originalmente en: Switch (1975)
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Green Day
Jamás escuché Green Day por sus letras, a pesar de que hay algunas que están más que bien. Así que cuando salió este disco seguí de largo sin dudarlo un instante. Además a los yanquis que la van de izquierda o de rebeldes no les creo nada. Diez años después lo escuché y tiene sus joyas. Cuando van al terreno tradicional de lo que se puede esperar de un tema de ellos es cuando realmente convencen. Esto lo dominan de taquito. Velocidad, melodía, algún que otro cambio de ritmo y un puente inesperado, ahí es cuando la clavan al ángulo.
Aparece originalmente en: American Idiot (2004)
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Fleet Foxes
Impresionante. Siempre que escucho algo actual o moderno me tomo el tiempo de defender el momento musical / cultural que estamos atrevesando. Hoy dejemos que hable la música. Tercer disco de estudio de Fleet Foxes. Llevan a un extremo el concepto de banda que ya tenían, las ideas que suelen usar habitualmente. Esto es ambicioso, alguien podría decir pretencioso y no estaría del todo errado. Cuando se es pretencioso y se tienen las herramientas para llevar a cabo la empresa, el mérito es doble. Y este es el caso. Yes sin tener nada que ver con The Fragile, Beach Boys y esos temas delirantes de los setenta... no se, no vale la pena comparar. Esto es único.
Aparece originalmente en: Crack-Up (2017)
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Status Quo
En cualquier disco que agarres de Status Quo va a haber temas intrascendentes o medio desganados, como prefieras llamarle. Pero cuando salen con algo como esto es cuando te hacen hervir la sangre. Una mezcla maravillosa de melodía, actitud rocker, conservadurismo, potencia... inapelable. Esto te aplasta por su propio peso específico. Si no podés despojarte de tu costado intelectualoide a la hora de escuchar música, probá con este tema y ver qué sucede. Es buen experimento para saber si tenés (o no) sangre corriendo en las venas.
Aparece originalmente en: Hello! (1973)
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Guster
Banda oriunda de West Somerville, Massachusetts, con un costado cancionero / super melódico. Los emparenta rápido con cosas como Fountains of Wayne, Nada Surf o cualquier otro grupo con guitarras al frente y preocupación por hacer que sus temas te queden pegados por el resto del día / semana / mes. Vienen de mediados de los noventa y están activos todavía hoy, llevan hechos casi diez LPs de estudio. Keep It Together es el cuarto y tiene este temazo para andar fuerte en bici e ir comiendo chicle.
Aparece originalmente en: Keep It Together (2003)
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martes, 7 de marzo de 2017
Father John Misty - Pure Comedy
Los que ya conocíamos a Father John Misty no nos vamos a sorprender demasiado, ya sabemos que estamos ante alguien que tiene con qué defenderse y que ya viene haciendo las cosas con mucho criterio desde sus dos LP anteriores.
Tocaba la batería en Fleet Foxes, una de esas bandas que parecía que se iban a comer el mundo unos años atrás, pero estaba claro que ese rol le quedaba corto. Pure Comedy es su tercer trabajo de estudio bajo este seudónimo, en relativamente pocos años y todos son discos que cierran conceptualmente, que están craneados a conciencia y tienen identidad propia. Su verdadero nombre es Joshua Tillman y está claramente críado por lo que se conoce como “generación Laurel Canyon”; Neil Young, Joni Mitchell, CS&N, James Taylor, gente que trabajaba en California y tuvo su apogeo en la primer mitad de la década del setenta. Como cualquier artista actual que valga la pena, toma sus influencias como punto de partida y no se contenta con el simple reciclaje, agrega su cuota personal que es notable e idiosincrática y se nota que escuchó a cantautores contemporáneos como Elliott Smith o Bill Callahan.
¿Tiene algo que ver con lo que hacía Fleet Foxes? Sí y no. Por un lado usa más o menos los mismos elementos, cierta forma de cantar y componer pero lo de Father John Misty es menos ermitaño, menos cósmico, mas sentimental y “bajado a tierra”, si se quiere. Es más fácil relacionarse con sus canciones y sus temáticas. No cualquiera hace un tema como “When the God of Love Returns There'll Be Hell to Pay” o dedica casi quince minutos a un lamento a corazón roto como “Leaving L.A.”. El año recién empieza y ya hay gente que se despertó. Temprano por lo visto…
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Fleet Foxes - Helplessness Blues
Father John Misty - Fear Fun
Elliott Smith - Figure 8
martes, 16 de septiembre de 2014
First Aid Kit - Stay Gold
Es el tercer LP de estudio de este dúo oriundo de Suecia y, a nivel lírico, el nombre no podría haber estado mejor puesto; son reflexiones de cariño, para las almas que se hacen preguntas, por supuesto, no para aquellas que prefieren anestesiarse con horas muertas, cambiando de canales sin nada para ver.
También se dan el lujo de pararse en un lugar, de tomar una posición, cuando en “Waitress Song” repiten aquel viejo mantra de que “las chicas sólo quieren divertirse” ellas, claramente, no están dentro de ese grupo, porque en seguida aclaran que “nosotros, el resto, apenas si sabemos quiénes somos”, en un claro “nosotros vs. ellos”. ¿Y de qué va la música? Por suerte hay de qué hablar al respecto. “Heaven Knows” (otro título existencialista), uno de los temas más poderosos del disco, es una extraña mezcla entre los Pogues y la música celta que deben haber escuchado desde que eran niñas, redondeado y envuelto en un paquete de folk-rock interesante, algo que bien podría venir de la relectura del género que hacen los Fleet Foxes y su millar de imitadores. El elemento localista dice presente, si bien no es un disco para montar un barco vikingo y redescubrir Groenlandia, en la mayoría de las composiciones hay elementos que dejan claro que no es un disco que se podría haber hecho en Estados Unidos, Africa o el sudeste asiático. Hay un sabor escandinavo manejado con conocimiento de causa.
Si bien lo de First Aid Kit no es revolucionario, tampoco pretende serlo, sale ileso en el apartado credibilidad, algo, que hoy en día, es condición para sacar adelante un disco moderno, con todo lo que implica la palabra, en pleno siglo veintiuno.
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Caléxico - Algiers
Angel Olsen - Half Way Home
First Aid Kit - The Lion's Roar
miércoles, 19 de noviembre de 2014
The High Dials - What You Call Love Is a Lie
No soy fanático de los High Dials ni conozco todos sus discos, apenas tengo dos y uno que se llama Moon Country bajado en mp3's. Pero sí soy fanático de varias de sus canciones, me parece que cuando la pegan son impresionantes, como en este caso, en "What You Call Love Is a Lie".
De movida me gusta el título... ¿cuántos caen -caemos- en este engaño? Cuando una canción tiene un título, una idea rectora, algo que decir, el resto sale más o menos solo y este es otro caso.
Las estrofas son puro gancho, lo mismo pasa con el estribillo y la letra suena completamente espontánea, como salida de un plumazo. Algún día, en una futura retro-manía alguien va a decir que los High Dials eran buenísimos. Acá lo dijimos antes.
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Encontrala originalmente en:
Aparece en el tercer LP de la banda, una mezcla entre los Zombies (ahora todos escuchan a los Zombies!), Fleet Foxes, Stone Roses y los momentos mas pop de Primal Scream, un disco verdaderamente hermoso, luminoso.
Anthems for Doomed Youth (2010)
martes, 3 de febrero de 2026
Tame Impala - Innerspeaker
Hay gente que se pone muy quisquillosa con eso del éxito, sobre todo los rockeros, que estamos acostumbrados a vivir en una especie de derrota eterna. Y Tame Impala tuvo muchísimo éxito. A algunos también les molesta que lo escuchen las chicas, con aquella frase de "es música para minitas". Es raro eso, ¿no? ¿Qué problema hay? ¿Qué puede ser malo en compartir música con una chica? No importa. Este disco fue una sensación a nivel underground cuando salió, era muy distinto y no se parecía a nada. El segundo, un poco que continuaba la senda de este. Se llamó Lonerism y ya para el tercero, Currents, el líder de la banda, Kevin Parker, líder y alma mater, se había enamorado de otros sonidos. Y bueno, y ahí la pegó con todo.
Puede ser más sano ser partidario de que la música que no te interesa hay que ignorarla o hacer de cuenta que no existe. Sobre todo porque cuando uno escucha música, generalmente es en soledad.
Cuando salió este debut, la gente que se dedica a comentar discos, criticar, etcétera, no sabía bien de dónde agarrarse para armar los comentarios. Algunos los comparaban con bandas de los 60, como los Zombies o The Who y no tenía nada que ver. Por ahí sí tenía que ver el hecho de es completamente psicodélico, viene de otro lado la influencia, algo muy personal, uterino. Cuesta mucho la comparación directa. Sí, pueden ser que tengan un enlace con ciertos clásicos, pero no es de ninguna manera una banda retro, no en Innerspeaker.
Ya pasaron varios años desde su aparición y es notable oír con la frescura que suenan las canciones hoy. Porque si bien hubo bandas que trataron de imitarlos, ellos fueron puntales y eso siempre vale doble.
Analizar las canciones individualmente, en este caso no tiene mucho sentido. Sí destacar la unidad sonora, el concepto de Innerspeaker. Puede que sea eso es lo que lo hizo envejecer tan bien. Siempre hay que esperar que pasen unos años para que se decante una obra. Esta se banca todos elogios que tuvo en su momento. Y da por tierra con varias críticas.
jueves, 3 de febrero de 2011
Band of Horses - Infinite Arms
Siempre pasa esto. Cada vez que aparece una banda que tiene éxito, que vende discos, los ejecutivos de las compañías discográficas afilan los colmillos y salen a la caza de supuestos talentos. A veces con suerte, otras con buen ojo y otras tantas con una combinación de las dos cosas. Así es como por cada Nirvana tenemos a cincuenta Silverchair y por cada Fleet Foxes tenemos doscientos Mumford & Sons. Así como ahora, que todos son folkies, neo-folkies o el mote que les caiga, a una banda como Band of Horses quizás se la mire de reojo y más cuando la prensa especializada no hace otra cosa que babearse con ellos desde que aparecieron, a principios de la década pasada.
Separar la paja del trigo es un trabajo ingrato, pero una vez hecho es reconfortante y eso es lo que pasa con estos muchachos del noroeste de Estados Unidos. Van a parar al trigo sin escalas. Primer disco; muy bueno, segundo disco; igual de bueno. Tercer disco… ¡qué dilema el tercer disco! Por empezar una gran virtud; llegaron a hacer un tercer disco. Hoy suele pasar que con el primero están por todos lados, nuevos Salvadores del Rock & Roll. Para el segundo nadie se acuerda de ellos. Los Band of Horses logran más que salir ilesos de la experiencia. Es más, Infinite Arms tiene sabor a triunfo, a conquista. ¿Por qué? Hay cambios, manejan matices, cantan con otro nivel, las canciones ganaron en variedad y en peso. Supuestamente ahora las cosas son más democráticas en el seno interno del grupo y se nota.
Cinco canciones clave para convencer hasta al más testarudo:
1) "Factory": el tema que abre el disco, cuerdas, las voces en armonía desde el primer momento, unos Crosby, Stills & Nash modernos. También tiene que ver con los Flaming Lips más ambiciosos, los de la resaca post-psicodélica de Soft Bulletin. Apuntan alto y aciertan.
2) "Compliments": esta entraría dentro de un sub-género, pertenece a esas canciones que cuestionan la existencia de Dios, de un ente superior que regula las cosas o como prefieran llamarle. Con convicción, coherencia y decisión, hay confianza y la letra logra transmitir esa angustia de duda existencial a la perfección. Brillante.
3) "Infinite Arms": no por nada es el que da título al álbum. Empieza suave pero va levantando vuelo de a poco y cuando está allá arriba, en el aire, es una delicia auditiva.
4) "NW Apt.": ¡Rock & roll! ¡Si! Para sacudir un poco la confortable modorra planteada. A colgarse las guitarras, volumen a once y a tirar la casa por la ventana. Hay estribillo, ideas y calidad de sobra. La producción es notable. No sólo están esas guitarras enormes en primerísimo plano, por detrás están pasando un montón de cosas. ¡Qué bueno es encontrarse con música como esta!
5) "Neighbor": para cerrar el disco en una nota emotiva. Hay que tener un temple de acero para ser indiferente a esto. Grandes coros, gran final.
Si este es el tercer trabajo de estudio, uno no puede menos que desearles lo mejor a Band of Horses. Han hecho su primer gran disco.
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Help Yourself - Beware the Shadow
Elliott Smith - Figure 8
Band of Horses - Everything All the Time
sábado, 15 de febrero de 2014
Video de la Semana: Father John Misty - I'm Writing a Novel
Del primer LP solista del ex-Fleet Foxes, Fear Fun, del 2012.
martes, 25 de agosto de 2015
5 Canciones 5: selección 2015 (en lo que va del año)
Father John Misty
Mientras su vieja banda parece evaporarse en los pesados humos del hype inicial que parece haberlos partido al medio, Joshua Tillman, el ex-baterista de los Fleet Foxes no se queda en el molde y saca un disco que sigue la línea de su debut de hace un par de años atrás, Fear Fun. Están los Beach Boys de Pet Sounds filtrados -como debe ser- por los tiempos que corren. La música moderna de la era contemporánea en su esplendor, solamente falta que a alguien se le ocurra decir que "es grosso".
Aparece originalmente en: I Love You, Honeybear (2015)
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The Charlatans [UK]
Si tenés una banda y tenés dudas sobre cómo salir adelante en situaciones difíciles fijate en los Charlatans. Sobrevivieron a TODO; muerte de integrantes, éxito-plata-drogas, falta de éxito y repercusión, carreras solistas aparte. Tim Burguess sacó uno solista hace poco que fué muy bien recibido. Modern Nature suena más calmo que los discos anteriores, You Crossed My Path rockeaba como nunca antes lo habían hecho. Igual siempre suenan a ellos mismos, con cualquier identidad que elijan adoptar. Una de las grandes bandas de los últimos veinte años.
Aparece originalmente en: Modern Nature (2015)
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Cat's Eyes
Es la banda sonora de este película erótica medio arty (la ví, la tuve que sacar por aburrida) en donde dos lesbianas tienen un extraño jueguito de poder -y placer, claro- es un ejemplo de música completamente atemporal, hay canciones medio grasa (pero cancheras) tipo película italiana de los setentas, temas pop perversos al estilo Belle & Sebastian e incluso corales que bien podrían llevar la firma de J.S. Bach o cualquier compositor barroco o neoclásico. Este último es el caso de este tema. Precioso, sórdido y elegante a la vez.
Aparece originalmente en: The Duke of Burgundy [banda sonora de la película] (2015)
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The Left Outsides
Existen varios grupos haciendo algo parecido a lo que intentan los ingleses The Left Outsides. Sería una suerte de revisita al acid folk de fines de los sesenta / principios de los setenta, practicado por grupos como Mellow Candle, Trees o los Fairport Convention menos... accesibles. Pero estos tipos lo hacen bien, combinando hábilmente las voces (son marido y mujer) con estilo, conocimiento de causa y sin sonar a viejazo, a óxido. Pulgares para arriba para ellos.
Aparece originalmente en: The Shape of Things to Come (2015)
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The Jon Spencer Blues Explosion
Hacía muchos años que TJSBE no sacaba un disco trascendente, hubo varios buenos y unos cuantos olvidables pero este... es la sorpresa del año. ¿La clave? Simple; más hip-hop, mucho más. A la ecuación de siempre, Rolling Stones + James Brown + The Stooges le agregaron más Beastie Boys que nunca y salió un discazo. "Betty vs. the NYPD" es uno de los cortes de difusión del LP y tiene un video buenísimo. El momento más punk rock de todo el disco de los neoyorquinos. Temazo.
Aparece originalmente en: Freedom Tower: No Wave Dance Party 2015 (2015)
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