martes, 12 de abril de 2016

Nara Leão - Dez anos depois


Aquellos que escucharon el doble Dez anos depois de Nara Leão lo consideran una verdadero obra maestra de la música de Brasil. Los que no lo conocen pueden preguntarse si merece ese pedestal. Apareció silenciosamente en el ’71, no tiene temas originales y fue grabado en dos sesiones diferentes en Río de Janeiro y París. Mirando la lista de temas parece una especie de compilado, el primer disco es totalmente acústico y el segundo tiene algo de acompañamiento.

La selección de canciones es impecable, arrancando con “Insensatez” del maestro Jobim, esa voz con el infalible efecto de doblado y la guitarra… es todo lo que esta música necesita. Si lo escuchaba Nick Drake se hacía fanático al instante. Leão no pasa del susurro en ninguna de las canciones, pero se nota que el dominio que tiene de su voz es absoluto, no busca lucirse, trabaja en función de los temas y suena muy espontánea. Belleza pura, sin adulterar. Pero lo que verdaderamente convierte a Dez anos depois en un clásico instantáneo es la alianza entre interpretación, producción y selección de material. Según cuentan, todos los históricos de la música brasilera se juntaban en el departamento de Copacabana de sus padres y tuvo la oportunidad de codearse con gigantes y escuchar directamente de las fuentes. No falta “Garota de Ipanema” y su fantástica version del super clásico “Samba de una nota só” (tema difícil de cantar si los hay) pero también algunas perlitas no tan conocidas como “Vou por aí”, de Baden Powell.

Nunca fue considerado un clásico más alla de ciertos círculos verdaderamente interesados en todo este asunto, probablemente por tratarse de una mujer, en un género que viene de un país muy machista. Por otro lado, en su momento apareció por el sello Polydor, sin demasiada pompa, no se le dio la publicidad adecuada y se editaron relativamente pocos ejemplares. Hoy en día es muy difícil de conseguir en el formato LP original y se puede ver a precios delirantes en Internet. Pero es de esos discos que te esperan con los brazos abiertos, como dice en el infaltable “Chega de saudade”.







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Chequear también:

Baden Powell e Vinicius - Os Afro Sambas de Baden e Vinicus
Elis Regina - Elis Especial
Gal Costa - India



sábado, 9 de abril de 2016

The Temptations - Just My Imagination (Running Away with Me)



Mi último gran descubrimiento, la última banda que me rompió la cabeza, es una de esas que uno juna de nombre de toda la vida... ¿quién no conoce "Ball of Confusion" por Love & Rockets, "My Girl" o "Ain't Too Proud to Beg". Elijo esta por que también la conocía por la versión de Some Girls de los Stones.

Tardé muchísimo en conocer finalmente la original y es una verdadera delicia, la producción es clave acá y la manera en que está cantada también. Son dos acordes durante casi todo el tema pero pasa de todo a nivel musical mientras tanto. En algún momento de mi vida quizás los hubiera despreciado por ser una banda casi de títeres, en este caso del genio Norman Whitfield. Por suerte esos días de prejuicio adolescente han quedado atrás.







Video promocional del tema en YouTube.






Encontrala originalmente en:
Si alguien conoce otra banda que haya hecho entre diez y quince discos muy valiosos, como sucede con los Temptations, toquenmé timbre. "Just My Imagination" aparece en este disco enorme en donde Whitfield empieza a dejar atrás la psicodelia para meter más funk y R&B en el cóctel.
Sky's the Limit (1971)





miércoles, 6 de abril de 2016

Cheap Trick - Bang, Zoom, Crazy... Hello


Es escuchar lo que pasa en el final de “No Direction Home” para entender todo. Cuando parece que la canción se va a ir en el esperable fade-out, aparecen unas guitarras filosas medio descontroladas y ahí nomás un flanger a lo bestia, para que todo vuelva a su curso y repita, sí, otra vez por favor, ese estribillo para cagarse a trompadas con un ejército.

Eso es lo que uno quiere de Cheap Trick, lo que uno espera de ellos, si uno los quiere como banda, los aprecia y entiende. Si no estás dentro de ese grupo, lo más probable es que no te interese o te pase desapercibido, si no entendiste el supuesto truco barato hasta ahora, no lo vas a entender con este disco, no lo vas a cazar nunca en realidad. Lo que esperamos es que traigan entre diez y trece temas de lo que más o menos hicieron siempre y eso no es tan simple. Más de una vez lo hicieron mal, a medias o bostezando. Queremos esas canciones beatle con guitarras fuertes, con esos coros puestos en el lugar exacto, que el estribillo se te adhiera en la columna vertebral y también queremos ese puente perverso, que va sin escalas a Saturno para después aterrizar en un colchón de plumas. ¡Ah! Y queremos escuchar cómo se luce uno de los grandes cantantes de todos los tiempos. Queremos a Robin Zander desplegando su arsenal de recursos, escucharlo aullar como un cordero en el cadalso y arroparnos por la voz de un niño, que no se termina de adaptar a sus compañeritos nuevos de clase.

Este disco… ¿tiene todo eso? No sólo lo tiene, lo supera, lo excede y ampliamente. Bang, Zoom, Crazy... Hello tiene eso y más. ¿Cuánto hacían que no rockeaban salvajemente como en “Do You Believe Me?” Probablemente desde el segundo disco homónimo del ’97. ¿Querías uno para marcar el tiempo con los pies a lo Slade? Ahí tenés “Blood Red Lips”, que es el equivalente a “When the Lights Go Out” de The Latest, más efectivo y además el tema es de ellos. Esta la balada a lo Bowie de la que hicieron un video en “When I Wake Up Tomorrow”, en donde hasta el título hace pensar en uno de esos temas intergalácticos del Duque Blanco. ¿Querés el infaltable cover fino? Ahí está “The ‘In’ Crowd” del Ramsey Lewis Trio, a millas de distancia del original y de las infinitas versiones que ya se han hecho de ese clásico. Si querés una yapa, a nivel sonoro el disco es un cañón, las guitarras te rasuran la espalda y se nota que hay un buen puñado de morlacos invertidos en la grabación.

Se puede decir que Cheap Trick predica para los conversos, algo totalmente comprensible sobre todo en una banda que tiene casi cuarenta años de carrera. Como bien dijimos; si no entendiste el chiste hasta ahora…







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Chequer también:

Cheap Trick - Standing On the Edge
Cheap Trick - Woke Up With a Monster
Cheap Trick - Special One



sábado, 2 de abril de 2016

Video de la Semana: Black Mountain - Mother of the Sun



Del flamante disco de Black Mountain titulado, en un rapto de inspiración, IV.





viernes, 1 de abril de 2016

Programa Especial nro. 45 en Fuera de la Nada



A las 22hs. PUNTUAL
Podés escucharlo directamente haciendo click acá.





miércoles, 30 de marzo de 2016

lunes, 28 de marzo de 2016

5 Canciones 5: Chess Records - EPs de 7''


I Don't Want 'cha
Tommy Tucker

El pobre Tommy Tucker merecía un poco más, talento no le faltaba, quizás sí originalidad. En este mismo EP aparece su tema más reconocido pero es en este blues lento y sucio en donde el barro realmente salpica. La voz podría describirse como un Howlin' Wolf con el mismo hambre de gloria o un Chuck Berry menos pulido, ahí, a mitad de camino entre dos gigantes del sello de Chicago.

Aparece originalmente en: Hi-Heel Sneakers (1964)

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You Gonna Wreck My Life
Howlin' Wolf

La intro hace pensar en un elefante moviéndose adentro de un sucucho de cuatro metros cuadrados. O una caravana en medio del desierto, polvo, noche y mucha mugre. Es el lobo, Mr. Chester Burnett en su esplendor, con ese riff que se tambalea y avanza medio rengo. Este es el blues de verdad, no necesita florituras ni cosas raras, sólo clima, una voz de hierro candente, que dice mucho más que tipos más afinados y una guitarra, ESA guitarra. Justo ahí.

Aparece originalmente en: Rhythm & Blues Showcase, Vol. II (1964)


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Sitting In the Park
Billy Stewart

Esta joyita también está en un EP, en donde aparecía una canción mucho más famosa que esta y es la que da título, a cargo del Ramsey Lewis Trio. Esto es un doo-wop hecho y derecho, con esos coros pastosos y ultra producidos, es la música que enamoró a Frank Zappa y una simple escucha revela el porqué. Es música que bordea la grasada, que camina encima de la delgada línea. Pero en realidad NUNCA la cruza y está tocado -y cantado- como los dioses.

Aparece originalmente en: The "In" Crowd (1965)


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Leave My Girl Alone
Buddy Guy

El enorme Buddy Guy ya tenía su personalidad y sus características musicales cien por ciento definidas a mediados de la década del sesenta, que es cuando sale este aullido de blues con esas respuestas de guitarra tan propias de su estilo. Un tipo de sorprendente vigencia, es uno de los pocos que mantiene la llama viva del género y cuesta creer que en realidad viene de hace rato. Ratazo.

Aparece originalmente en: Craxy Music (1965)


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Rescue Me
Fontella Bass

Una línea de bajo sugerente y sinuosa que va a terminar llevando adelante la canción es lo primero que aparece en esta gema de R&B de la princesa Fontella Bass. Aparentemente el tema surgió de una zapada (con su correspondiente y aburrida afinada) y en algunas ediciones aparece ella en los créditos pero en la mayoría de las que se conocen está como R. Miner / C. W. Smith. En pleno apogeo del género "Rescue Me" le pelea el puesto a cualquiera de los hits más famosos ("Respect" de Aretha o cualquiera de Dionne Warwick).

Aparece originalmente en: Your Chess Requests (1968)


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martes, 22 de marzo de 2016

Super Ratones - Mancha registrada


Deben ser una de las bandas más bastardeadas y prejuzgadas de la historia del rock hispano-parlante. De manera tan injusta como entendible. Aparecieron con El rock de la playa, eran de Mar del Plata, tenían todos alrededor de veinte años, imitaban a los Beach Boys y medio que “la pegaron” en seguida. Como todos los que salen mucho en esa máquina de triturar gente que es la TV, terminan hartando hasta al más paciente. A pesar de que lo que hacían les salía bien y nadie lo había hecho acá todavía, reírse, ser fiestero y divertirse siempre fue el peor pecado en las tierras de los profetas cara de orto. Después crecieron, se vienen a vivir a Buenos Aires (porque todos sabemos dónde es que Dios tiene sus oficinas) y evolucionaron mucho. Nadie se enteró, lamentablemente.

Encima en este disco les volvió a pasar algo parecido. ¿Mala suerte? ¿Ineptitud? ¿Malos managers? Justo cuando el país se prendía fuego salen con “Como estamos hoy…”, que fue usado por los programas sensacionalistas, para retratar a una Argentina que sangraba por todos sus poros. El tema era bueno, algo tenía evidentemente, los tipos estaban atentos a lo que pasaba afuera con el rock garagero y sucio de The Hives, White Stripes y toda esa camada. Pero nadie soporta que un tema suene hasta cuando levantás una piedra. Ya era el momento en que nadie escuchaba discos enteros y fue una lástima porque Mancha registrada está repleto de grandes canciones. Los tipos tiran toda la carne al asador en este disco, es algo así como el Álbum Blanco de los Super Ratones.

Lo que abunda es el power pop al estilo Teenage Fanclub, los temas más guitarreros de los Jayhawks y el pop de estribillos luminosos de Blur, antes de que se pusieran pretensiosos. Pero en todos esos temas hay alguna idea o instrumento de color que habla de ellos como grandes artesanos de la vieja, querida e inmortal canción. Hay gaitas en “Decime qué te hicieron”, bossa nova -pasada por el filtro de los Kinks- en “Cosas perdidas” y pastiches que harían la envidia de Jeff Lyne y su Electric Light Orchestra en “Yo sigo”. El admirable “El peso del mundo es amor”, atiborrado de ideas originales en sus más de siete minutos de duración. El golazo viene de la mano de “Más allá del sol”, uno de los grandes temas olvidados de la década anterior, estaría muy cómodo adentro de All Things Must Pass.

¿Quién sabe?… quizás cuando pase el tiempo y nadie se acuerde de la parte extra-musical, los Super Ratones puedan ser reconocidos como lo que son; una muy buena banda.







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Chequear también:
The High Llamas - Beet, Maize & Corn
Super Ratones - ¡Urgente!
The Posies - Frosting On the Beater




jueves, 17 de marzo de 2016

Los Super Seven - Heard It on the X


Término que predispone mal. “Supergrupo”. Pero algo así vendrían a ser Los Super Seven. También se lo podría llamar “selección”, “rejunte”… en fin; se entiende la idea. Son músicos bastante famosos agrupados por el manager Dan Goodman, uno de esos raros casos de empresarios a los que sí les gusta la música, porque lo que logra acá tiene mucho mérito.

Los Super Seven tienen tres discos al día de la fecha, el debut homónimo del ’98, Canto del 2001 y este, aparecido cuatro años después. Ninguno de los músicos aparece en los tres, las formaciones cambian, pero sí hay figuras que aparecen en algunos temas de dos de los álbumes, una verdadera ensalada que, por suerte, no se nota en la música. En todos los LPs de esta suerte de colectivo hay un concepto unificador muy fuerte y Heard It on the X no es la excepción. Acá la cosa se trata de exaltar las virtudes de la radio. La radio como fuente de información, placer, como forma de acceder a un estilo de vida y, en última instancia, como formadora de personalidad. Un ejercicio de nostalgia, es cierto, todos sabemos que las radios tal y como las conocemos ya no cumplen esa función y han sido reemplazadas por… bueno... la nada misma. Pero aquellos que vivimos en esos años y presenciamos esta transición mongoloide, nos sentimos identificados y sabemos que este disco es una declaración de amor, una serenata a una era que ya no existe.

El asunto arranca con la ranchera “The Burro Song” con la voz de Raúl Malo (de presencia fuerte también en Canto) y el acompañamiento de los Calexico de Joey Burns y John Convertino. Después hay para todos los gustos; el super clásico “Let Her Dance” de Bobby Fuller a cargo de Joe Ely, un tex-mex precioso cantado por Rick Treviño ("Ojitos traidores"), otra versión, esta vez excelente de “Learning the Game” de Buddy Holly y hasta aparecen Lyle Lovett y el gran John Hiatt. Este último rompiéndola en “I'm Not that Kat Anymore” del maestro Doug Sahm. El disco se llama así por el tema de Fandango!, de ZZ Top, aparece casi al final y la canta Rubén Ramos. Para lo último, una perlita a modo de broche de oro, Clarence “Gatemouth” Brown reversionando un estándar blusero, el enorme “See That My Grave Is Kept Clean” del legendario Blind Lemon Jefferson.

¡Salute!






Escuchar en YouTube o Spotify.






Chequear también:

Flaco Jiménez - Arriba el Norte
Los Lonely Boys - Forgiven
Raúl Malo - Sinners & Saints



domingo, 13 de marzo de 2016

Video de la Semana: The Dickies - Killer Clowns from Outer Space



Ganchos pop, bizarreada, tecladitos berretas, guitarras y más ganchos en este joya que dá nombre al EP del '88.





miércoles, 9 de marzo de 2016

5 Tapas 5: Explosión de colores



Con: Laghonia, Hiro Yanagida, The New Vaudeville Band, Killing Floor, Boudewijn de Groot




lunes, 7 de marzo de 2016

Status Quo - Two Way Traffic



¿Se le puede seguir sacando sacando jugo a los tres acordes combinados más o menos de la misma manera en que se hacía en la época de Elvis, Eddie Cochran, etc.? Yo creo que si se hace con una actitud de auto-parodia y sin tomarse demasiado en serio sí se puede. Y en Status Quo son maestros en esas cuestiones.

Lo primero que escuché de ellos fué Dog of Two Heads o Ma Kelly's Greasy Spoon y el primer disco, el que traía "Pictures of Matchstick Men" (un temazo enorme) pero ninguno me impactó demasiado. Después llegó On the Level y ahí si que me parecieron magníficos, me pasé como cinco años buscando un disco que le llegue más o menos a la altura, sin éxito. Hasta que llegó In Search of the Fourth Chord y después este, que empezaba directamente con esta bomba, que, por supuesto, usa los mismos acordes de siempre.






Video promocional del tema en YouTube.






Encontrala originalmente en:
Pensar que vienen de la época de Sgt. Pepper es directamente escalofríante, verdaderos sobrevivientes del rock 'n' roll. De aquella formación sólo quedan Parfitt y Rossi. ¿Cómo hicieron para hacer un disco como Quid Pro Quo en el 2011? Misterios, verdaderos misterios de la historia de la música popular.
Quid Pro Quo (2011)





viernes, 4 de marzo de 2016

Violent Femmes - Gone Daddy Gone


Hace unos quince años, cuando Buenos Aires pasó de un día para otro a ser Meca de turistas en busca de aventuras y poco desembolso de billetes, conocí a un amigo yanqui (en realidad había nacido en Chile) que me pasó un buen puñado de cosas que acá todavía no se conocían mucho. Estaba XTC, Costello, My Bloody Valentine, The Cramps, Big Star y por supuesto en el combo venían incluídos los Violent Femmes. Me parecieron algo nuevo, era punk pero super bien tocado, con instrumentos acústicos supuestamente fabricados por ellos mismos.

Hasta teníamos una banda en la que hacíamos algunas versiones con cierto nivel de decencia.

Mi tema favorito de ellos fué y será "Never Tell" del segundo disco (Hallowed Ground) pero este me llegó primero y siempre me sorprendieron la cantidad de cosas que pasan en menos de cuatro minutos, que es lo que dura el tema.






Video promocional del tema en YouTube.




Encontrala originalmente en:
El primer LP que sacaron, en el año que salió dió un cierto sacudón a nivel muy minoritario, pero ciertos "enteradillos" hablaban muy bien de ellos e incluso varios músicos. Hay una historia que cuenta que se ponían a tocar en las colas de los conciertos y así fué como empezó el boca a boca.
Violent Femmes (1982)





miércoles, 2 de marzo de 2016

Muddy Waters - Fathers and Sons


Otra demostración de que el blues, el verdadero blues, no necesita de artificios para levantar vuelo, de que depende mucho del clima generado a la hora de su cocción y de que, en los papeles, no es mucha la distancia que separa a los genios del género de los meros ejecutantes, aficionados o imitadores. Pero esa distancia, en la práctica, es abismal. No hace falta más que escuchar un disco como este y después uno que no sea hecho por los verdaderos padres del asunto, para notar la diferencia, más que evidente.

Y hablando de padres e hijos, era esa la intención original de este coloso doble, de fines de los sesenta; juntar a la primera camada con los continuadores, con los hijos que empezaban a aparecer por todos lados y ver qué pasaba con esa fusión, con esa mezcla. ¿Lo lograron? No del todo se podría decir. Las grandes estrellas de la nueva generación reverenciaban a Muddy Waters y esa es la actitud que parecen elegir a lo largo y ancho de este disco. Reverencia, admiración... tanto Paul Butterfield como Mike Bloomfield parecen contentarse con dejar que quien figura en letras de molde en la tapa sea el protagonista. Más allá de si está bien o mal, la verdad es que Muddy se luce y si la fusión en realidad no existe, no importa porque los beneficiados somos nosotros, como oyentes. Fathers and Sons tiene todo lo que un gran disco de blues tiene que tener; frescura, espontaneidad, cierto nivel de suciedad y mugre, barro en las pistas, confianza y solos, muchos solos. En este último apartado sí que hay lugar para todos, el eterno Otis Spann se luce (y acompaña con maestría en todo el resto) en las teclas en “Twenty-Four Hours”, el clásico de Eddie Boyd y Bloomfield hace lo propio en “Walkin’ Thru the Park” para después dejar que Butterfield levante vuelo en “All Aboard”, encargado de abrir el fuego en el LP original.

En la batería está Sam Lay y el bajista es Donald “Duck” Dunn, mítico cuatro cuerdas de Booker T. & the MG’s, de recordada participación en la película The Blues Brothers. Es el mismo personal el que aparece a lo largo del segundo disco, registrado en vivo, más o menos en la misma época que las grabaciones de estudio. Acá la calidad de audio es un poco inferior, pero el nivel de exitación está por encima y se nota. Blues del clásico, del viejo y del bueno. Infalible.








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Chequear tambien:

Muddy Waters - King Bee
Bo Diddley, Howlin' Wolf & Muddy Waters - The Super Super Blues Band
John Lee Hooker - It Serves You Right to Suffer




martes, 1 de marzo de 2016