"Killed By Death" aparece por primera vez en la compilación No Remorse. Se convirtió en una fija en los conciertos de Lemmy y cia. ¡Clásico!
viernes, 4 de junio de 2010
jueves, 27 de mayo de 2010
Van der Graaf Generator - Pawn Hearts
No vamos a discutir en este momento la importancia (o no) del rock progresivo, sinfónico o como se lo quiera llamar. El género más cuestionado y ridiculizado de todos los subgéneros que ha parido el rock a lo largo de su historia, es también generador de pasiones inexplicables y fanatismos insólitos. Pero como lo que hoy nos atañe es Van der Graaf Generator, una banda que trasciende ampliamente el género en que se los coloca, vamos a ir al grano y a hablar de una obra magna; nada menos que de Pawn Hearts, el cuarto disco de estudio de VdGG.
Es fundamental remarcar que Pawn Hearts apareció en el año '71, cuando grupos como Genesis o Yes todavía estaban definiendo el estilo, con discos buenos, sí, pero nada similar a lo alcanzado por Peter Hammill y sus músicos acompañantes de turno.
Pawn Hearts es una obra conceptual, casi no hace falta aclararlo, desde la tapa se intuye. ¿Sobre qué exactamente? Sobre cómo somos peones en el juego de vaya-uno-a-saber-quien, que mueve los hilos, mientras nosotros, robotizados, asistimos lentamente hacia un fin lento e inexorable. ¿La salvación? Dentro de nosotros mismos, por supuesto. ¿Pertinente? ¿Contemporáneo? ¿Pretencioso? ¡Seguro! Pero quienes estén en contra de la grandilocuencia, mejor ni se asomen con VdGG, van a salir espantados. Aquellos adeptos al riesgo, al desenfreno musical y al (¿por qué no?) sinsentido utilizado como recurso discursivo… Bienvenidos sean.
El disco, estructurado en tres largas piezas, empieza con "Lemmings", arranca solemne, lenta y misteriosa. Casi en seguida aparece la voz demoníaca tan típica de Hammill, “profetizando desastre”. Justo antes del primer estallido musical; después de unas notas de teclados, flautas y un clima de suspenso, aparece otro pasaje completamente diferente, muy similar a la estructura de las formas tradicionales de la música clásica, pero con la salvedad de que se utilizan instrumentos de rock. Hay dinámica, sorpresa, intensidad y musicalidad. No es fácil digerirlo, es verdad, y menos en tiempos de inmediatez, de ir “a toda velocidad hacia la nada”. Bueno, el título es "Lemmings"… cierra por donde se lo mire.
Más o menos lo mismo pasa con "Man-Erg" la segunda sección del lado A en el LP original; otro paseo ciclotímico por el fascinante mundo de Van der Graaf Generator, incluyendo uno de los pasajes más desquiciados de toda la producción discográfica de la banda británica. La tercer parte, que originalmente ocupaba toda la cara B del disco tiene el siguiente título: "A Plague of Lighthouse Keepers: Eyewitness/Pictures/Lighthouse/Eyewitnes" y, como su nombre bien lo indica, es una especie de suite con diferentes secciones que fluyen y se mezclan con diferentes recursos. También sigue en la línea de los dos temas anteriores; despliegue instrumental admirable, momentos de calma, ciclones eléctricos disonantes y algunos de los fragmentos vocales más espeluznantes que jamás se escucharon a cargo de Hammill. "A Plague…" es un caleidoscopio musical. Lo tomás o lo dejás, es así de simple.
Con toda su inmensa cantidad de contradicciones y aciertos, este disco dividió, divide y dividirá opiniones, pero nadie en su sano juicio puede negar el coraje, las agallas y la materia gris que hacen falta para concebir una bestia deforme y sicótica como Pawn Hearts, de una banda que habitaba otro planeta diferente al nuestro; Van der Graaf Generator.
Escuchar online en YouTube o en Spotify.
Chequear también:
Van der Graaf Generator - H to He Who Am the Only One
Van der Graaf Generator - The Quiet Zone / The Pleasure Dome
Peter Hammill - Nadir's Big Chance
martes, 25 de mayo de 2010
5 Canciones 5: Andwella's Dream, Bobak • Jones • Malone, Wreckless Eric, Gris Gris y Drive-By Truckers
Lost a Number, Found a King
Andwella's Dream
Love & Poetry es un disco asombroso, ecléctico, misterioso y muy bien tocado. Acá una flauta dulce que parece tocada por un fauno, introduce una canción melancólica y aletargada. El cantante, que es quien compone, tiene alguna reminiscencia a Roger Daltrey de the Who. El resto es originalidad total.
Aparece originalmente en: Love & Poetry (1969)
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Andwella's Dream
Love & Poetry es un disco asombroso, ecléctico, misterioso y muy bien tocado. Acá una flauta dulce que parece tocada por un fauno, introduce una canción melancólica y aletargada. El cantante, que es quien compone, tiene alguna reminiscencia a Roger Daltrey de the Who. El resto es originalidad total.
Aparece originalmente en: Love & Poetry (1969)
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Wanna Make a Star, Sam
Bobak • Jones • Malone
Un trío de productores / ingenieros de sonido se juntan, graban un disco sin demasiada expectativa, para dedicarse nuevamente a lo suyo. ¿El resultado? Motherlight, un discazo. En esta canción rockean con un piano que hace que todo flote en una atmósfera de cabaret decadente. Las voces, muy delicadas, son una delicia.
Aparece originalmente en: Motherlight (1970)
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Bobak • Jones • Malone
Un trío de productores / ingenieros de sonido se juntan, graban un disco sin demasiada expectativa, para dedicarse nuevamente a lo suyo. ¿El resultado? Motherlight, un discazo. En esta canción rockean con un piano que hace que todo flote en una atmósfera de cabaret decadente. Las voces, muy delicadas, son una delicia.
Aparece originalmente en: Motherlight (1970)
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Can I Be Your Hero?
Wreckless Eric
Uno de los artistas insignia del sello Stiff Records de Jake Riviera, Wreckless Eric era algo así como el link entre el pub rock y el punk. En "Can I Be Your Hero?" están todos los recursos que lo caracterizan; guitarras fuertes, ironía a flor de piel, una sensibilidad pop única y la voz, partida al medio, aguardentosa.
Aparece originalmente en: Big Smash (1980)
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Wreckless Eric
Uno de los artistas insignia del sello Stiff Records de Jake Riviera, Wreckless Eric era algo así como el link entre el pub rock y el punk. En "Can I Be Your Hero?" están todos los recursos que lo caracterizan; guitarras fuertes, ironía a flor de piel, una sensibilidad pop única y la voz, partida al medio, aguardentosa.
Aparece originalmente en: Big Smash (1980)
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Pick Up Your Raygun
Gris Gris
For the Season es una montaña rusa de psicodelia moderna. Con muchos guiños al pasado, que terminan siendo actuales de algún modo. "Pick Up Your Raygun" empieza con una secuencia de acordes menores maléficos, antes de estallar en un garage rock propio de unos Electric Prunes aún más desquiciados. Gran tema. Gran disco.
Aparece originalmente en: For the Season (2005)
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Gris Gris
For the Season es una montaña rusa de psicodelia moderna. Con muchos guiños al pasado, que terminan siendo actuales de algún modo. "Pick Up Your Raygun" empieza con una secuencia de acordes menores maléficos, antes de estallar en un garage rock propio de unos Electric Prunes aún más desquiciados. Gran tema. Gran disco.
Aparece originalmente en: For the Season (2005)
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Feb 14
Drive-By Truckers
Los DBT recuperan ese espíritu -y orgullo- sureño a la manera de Lynyrd Skynyrd. Por suerte no se contentan sólo con sacar pecho y son maestros en el arte de las Grandes Canciones. Empezando A Blessing and a Curse, uno de sus -tantos- grandes discos, "Feb 14" es una descarga de poderío eléctrico, con velocidad y precisión. El estribillo eleva la canción todavía más. Potente.
Aparece originalmente en: A Blessing and a Curse (2006)
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Drive-By Truckers
Los DBT recuperan ese espíritu -y orgullo- sureño a la manera de Lynyrd Skynyrd. Por suerte no se contentan sólo con sacar pecho y son maestros en el arte de las Grandes Canciones. Empezando A Blessing and a Curse, uno de sus -tantos- grandes discos, "Feb 14" es una descarga de poderío eléctrico, con velocidad y precisión. El estribillo eleva la canción todavía más. Potente.
Aparece originalmente en: A Blessing and a Curse (2006)
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sábado, 22 de mayo de 2010
Video de la Semana: Jon Spencer Blues Explosion - Sweet 'n' Sour
Quizás Plastic Fang no haya sido de lo mejor de Jon Spencer Blues Explosion pero tenía cuatro o cinco (como mínimo) canciones irresistibles. "Sweet 'n' Sour" era una de esas.
The Auteurs - How I Learned to Love the Bootboys
Una cuestión de balance. De eso se trata en The Auteurs. Son un decálogo de decisiones acertadas. De cómo sonar rockeros sin pasarse de estridencias. De cómo manejar una lírica interesante, sin caer en obviedades y sin ser crípticos en exceso. De cómo moverse dentro del formato canción pero no auto limitarse y permitirse jugar con las convenciones. De cómo sonar y producir un disco “de época”, moderno y fresco sin quedar atado a un determinado momento. De cómo ser completamente originales sin perder escuchabilidad.
Muchos de los aciertos de los Auteurs se pueden atribuir a Luke Haines, alma máter de estos londinenses, un escritor de canciones de primera línea, sagaz, observador y elocuente como pocos. Sus letras están teñidas de cierta melancolía, de una añoranza por un mundo que ya no existe, apelando al humor sutil, a la ironía. Y sus canciones… son buenísimas.
Cuarto de una saga sin desperdicio, How I Learned to Love the Bootboys, apareció dos años después de After Murder Park, como para ponerle el broche de oro a una década (los noventa) en la que los Auteurs brillaron con luz propia. Todas las obsesiones de Haines siguen presentes; los grupos de amigos, la música y sus connotaciones, el pasado y su influencia y, por supuesto, el futuro. Pero a nivel musical hay una evolución evidente. Un nivel de refinamiento mayor. Si es que eso era posible, en How I Learned… lo lograron. La producción, a cargo del propio Haines (con una ayudita de sus amigos), es perfecta, pareja, a mitad de camino entre la modernidad y el clasicismo. Hay samplers, hay baterías programadas, hay colchones de teclados pero siempre al servicio de las canciones.
Es difícil hacer el típico jueguito de rastreo de influencias en Auteurs, son hábiles para ocultarlas, o para hacer que no sean evidentes y ser idiosincráticos. Pero es clarísimo que en esa coctelera hay una buena cantidad de ingredientes. El glam-rock de los 70's aparece, nunca de manera explícita, pero está presente. "The Rubettes" es un ejemplo típico: la voz de Haines, rasgada, expresiva, los coros que van y vienen todo el tiempo y cuatro cinco ideas musicales simples en apariencia, pero que tienen su complejidad si se presta atención. El título saluda a uno de los grupos olvidados de aquella escena."1967" construye una pintura de la vida burguesa de ayer hoy, "Your Gang Our Gang" es un retrato de esos grupos de matones, los Hooligans, envuelta en un torbellino de guitarras, jamás juzga, pero describe y muy bien. "Johnny and the Hurricanes" coquetea con la mitología de un grupo de rock promedio y de paso se da el lujo de poner bajo su óptica las costumbres y usos de su generación.
Para el final, una genialidad: "Future Generation". Cerrando el disco (y la carrera) de los Auteurs a puro sarcasmo, con un himno.
Para los que quedaron sedientos, pidiendo más, puede que los cuatro discos de estudio (imprescindibles) hayan sido poco. Para ellos, ahí están los discos solistas de Haines, un paso completamente lógico, no muy lejos de las características de la banda que le sirvió como plataforma, los Auteurs. Geniales. Irrepetibles.
Escuchar online en YouTube o en Spotify.
Chequear también:
The Go-Betweens - Tallulah
The Auteurs - Now I'm a Cowboy
Luke Haines - Off My Rocker At the Art School Bop
miércoles, 12 de mayo de 2010
The Chameleons [UK] - Strange Times
Muchas veces la verdadera historia pasa caminando al costado de la oficial. Detrás de cada grupo famoso, legendario o cualquiera de los epítetos que suelen bañar en bronce a varios, hay miles de grupos que no supieron venderse, inventar una mentira espectacular de esas que tanto ayudan en las ventas y que son las que entronizan en la memoria colectiva de mucha gente. Es el caso de Chameleons. No son un grupo que puso patas para arriba el panorama musical, no continúan una línea trazada y no han llevado al rock a páramos inexplorados.
No importa.
Esas circunstancias, que muchos esgrimen como virtudes, en Chameleons es precisamente lo opuesto. La convicción con la que suenan sus canciones hace que las comparaciones les sean esquivas. Es difícil ubicarlos dentro del Gran Mapa Imaginario del rock, pero -otra vez- esto los hace más atractivos, más interesantes.
Formados en Manchester a mediados de los ochenta, los Chameleons no pasaron desapercibidos, de hecho supieron cosechar un éxito moderado pero hoy en día no son recordados de la manera que merecen. Strange Times, el tercero de una trilogía notable, apareció en el sello Geffen, uno de los grandes de la industria, y es el disco consagratorio del grupo, la continuación de las ideas expuestas en los dos trabajos anteriores. Si hay un modo de empezar con viento a favor es esta, de la mano de "Mad Jack", poderoso, desafiante y atmosférico. Guitarras que saltan por los aires, baterías que hacen uso de los recursos tecnológicos de la época sin abusar y la voz de Mark Burguess más afianzada que nunca. Uno de los puntos clave en Chameleons siempre fueron las letras, literarias, metafóricas y llenas de espacios para la interpretación. En "Swamp Thing", una de las más hermosas de la placa, hay un ejemplo: “En las veredas algo se mueve, mira a tu alrededor. alrededor tuyo, las paredes se derrumban, dejá ya de mirar el suelo”. Incluídas en uno de los estribillos más heroicos y emotivos del rock de aquel entonces, “Swamp…” es inmortal, definitiva.
También hay lugar para los mid-tempo en Strange Times, "Caution" o "Tears" son esos disparos perfectos y sutiles hacia la eternidad, apelando a todos los recursos con los que contaban y tan bien administraban. El tándem guitarrero Fielding / Smithies, tipos hábiles e imaginativos. Atención con la letra de "Seriocity": “Sombras proyectadas en el agua, ahora que el trato está hecho, esperaremos y veremos las ondas disiparse. Los corazones se están rompiendo, la hija de alguien se une con el hijo de alguien. Pasa una y otra vez, veamos las ondas marcharse”. Si después de eso y la irrupción a todos gas de "In Answer" aún no tenemos la guardia baja, algo raro está sucediendo y es que el hechizo no está haciendo efecto.
Los Chameleons se separaron después de Strange Times, aunque se volvieron a juntar después de unos años. En cierto modo la Historia Oficial les ha dado la espalda. Quizás sea este el momento para reparar uno de sus tantos errores.
Escuchar online en YouTube o en Spotify.
Chequear también:
The Chameleons [UK] - What Does Anything Mean? Basically
The Church - Heyday
The Triffids - In the Pines
domingo, 9 de mayo de 2010
13th Floor Elevators - Bull of the Woods
Los 13th Floor Elevators están disfrutando en estos días de uno de sus tantos períodos de revisionismo. Quizás el más pronunciado. Hace poco apareció una edición limitada de una caja gigantesca y ostentosa de nada menos que diez CD's, un lujoso libro y varias piezas de memorabilia y curiosidades para coleccionistas. Nada mal para un grupo que editó apenas tres discos de estudio, en el lustro en que estuvieron juntos. Hace unos días apareció el disco nuevo de Roky Erickson, acompañado por los también texanos Okkervil River, que lo muestra rejuvenecido, en un buen momento.
¿Merecido? ¡Merecidísimo! Los Elevators son pioneros. Y como tales hay que darles el lugar que merecen. Los primeros en usar la palabra “psicodelia” en el título de un LP, el fundamental debut The Psychedelic Sounds of the 13th Floor Elevators. Un verdadero manifiesto ideológico, plagado de referencias al uso de sustancias alucinógenas. Un manual de uso, una incitación a explorar los recovecos de la mente en forma de canciones de garage rock salvajes, primales, esenciales, aulladas por un lunático al borde del desquicio. Tenían en Erickson a un aullador de primerísimo nivel y en Tommy Hall al ideólogo, el gurú.
Easter Everywhere, el segundo trabajo, era la continuación de todas las ideas expuestas en el primer LP y, como si fuera poco, una evolución clarísima. Notable, tanto a nivel musical como lírico, Easter… confirmaba todas las promesas.
Pero los tiempos eran veloces en aquellos días y a menos de dos años de la aparición de aquella portada histórica con el ojo con la pirámide en la pupila, la banda existía prácticamente solo en los papeles. Todos, pero absolutamente todos los problemas habituales que puede llegar a tener un grupo en ciernes, los tuvieron. Drogas, malas decisiones, problemas con las autoridades… y más drogas. Pero los Elevators eran una banda tan buena que incluso en medio de las peores turbulencias se las arreglaron para hacer Bull of the Woods, el último de la saga, el menos recordado. Es cierto, sí, Roky Erickson no aparece en una buena cantidad de las canciones y la mayoría de los créditos corren por cuenta de Stacy Sutherland, el guitarrista y segundo compositor del grupo. Y Bull of the Woods pasa la prueba de fuego totalmente indemne, puede que no tenga la Importancia Histórica de los primeros pero aún así se las arregla para salir adelante con canciones como "Scarlett and Gold" con la voz fantasmagórica de Sutherland tras toneladas de efectos y artilugios sonoros. O "Never Another" una de las pocas que ostenta la firma de Erickson, descontrolada, con una estructura difusa, caótica, genial. "Til Then", "Barnyard Blues", "Dr. Doom"… ¡por Dios! Son canciones por las que más de uno vendería el alma al diablo. El solo spaghetti western de "Street Song", a medio camino entre el Neil Young de Everybody Knows… y el Morricone de Once Upon a Time in the West. Como final a toda orquesta, cerrando la placa aparece "May the Circle Remain Unbroken", diferente, climática, por lo menos veinte años adelantada a su época. Anticipa a los Cocteau Twins, la música ambient, el shoegaze, es un experimento extraño y afortunado.
Suele suceder, los grupos terminan muchas veces de la peor manera, en medio de la acrimonia más amarga, con peleas de todo tipo e historias de dudoso verosímil y los Elevators no fueron la excepción. Pero bandas que en medio de semejante torbellino, en el ojo de la tormenta, hagan un disco como Bull of the Woods a modo de epitafio… de esas, hay muy pocas.
13th Floor Elevators - Sign of the Three Eyed Men [box set]
Roky Erickson & the Aliens - The Evil One
Gris Gris - For the Season
jueves, 6 de mayo de 2010
Video de la Semana: Nick Lowe - All Men Are Liars
El gran Nick Lowe, a medio camino entre el bromista de sus primeros discos solistas y el crooner adulto en que se convirtió luego del brillante The Impossible Bird. En "All Men Are Liars" hasta se permite una bromita inofensiva contra Rick Astley, aquel one hit wonder de "Never Gonna Give You Up".
sábado, 1 de mayo de 2010
The Electric Prunes - Underground
Underground representa ese momento en el que los grupos de garage se ponían un poco más sofisticados. Después de un éxito -mayor o menor según el caso- comercial, casi siempre en forma de disco simple, una gira y afianzamiento como grupo humano, intérpretes e instrumentistas.
El caso de los Electric Prunes fue similar al de una inmensa cantidad de grupos que surgieron a mediados de los sesenta. Según una estadística, en aquel momento, en cada colegio secundario de Estados Unidos, de cada diez alumnos, tres estaban envueltos en grupos musicales. Cierto o no, la impresionante cantidad de material producido ahí, hace pensar en la fuerza del rock como movimiento generacional.
Formados en Los Angeles, contaban con el apoyo de compositores ajenos al grupo, en ciertos casos, señores de camisa y corbata, con mucho oficio y olfato, que sabían lo que los jóvenes necesitaban. Sin desmerecer, estas “fábricas de canciones” han dejado un legado sorprendente. Sin ir más lejos, "I Had Too Much to Dream (Last Night)" , el primer hit de los Prunes, había sido compuesto por Anette Tucker y Nancie Mantz. Underground es la evolución natural, los primeros compases de "The Great Banana Hoax" nos dan una idea muy acertada de lo que encontraremos acá; acordes menores, manejo de los climas, voces saturadas de reverb, algún que otro instumento de color y un empleo original de los elementos de percusión. En Underground también hay canciones que no pertenecen a los principales compositores del grupo y esto, en este caso particular es un acierto. "Antique Doll", también de la dupla Tucker/Mantz es un medio tiempo misterioso, amenazante, con una letra para la ocasión. También hay una muy buena versión de "I Happen to Love You" de Gerry Goffin y Carole King, nada menos. Cantado excepcionalmente por James Lowe, pasa del susurro al grito ansioso en un abrir y cerrar de ojos.
Los originales no se quedan atrás, "Dr. Do-Good", el equivalente garagero al "Doctor Robert" de los Beatles de Revolver, es una continuación de "I Had Too Much to Dream…", con sus guitarras distorsionadas, su clima siniestro y el tiempo acelerado, casi violento. El tema que le sigue, "I", podría haber estado en cualquiera de los tres primeros de los Doors, con su atmósfera enrarecida y sus arreglos latinos. En cambio "Hideaway" es el Sonido ‘67 en su máximo esplendor, va y viene, para y retoma sin perder atractivo en ningún momento. Los coros del estribillo anticipan los discos conceptuales que vendrían. La producción de Dave Hassinger en este tema particular tiene que ver con Mass in F minor, la misa-ópera-rock que sería la siguiente entrega discográfica de los Electric Prunes, ya sin sus miembros fundadores.
Se puede decir que Underground, a pesar de no contar con un “tema emblema”, tiene su lógica y coherencia. Todas las canciones tienen sentido, están perfectamente arregladas, el disco está bien secuenciado y puede ser oído de punta a punta sin altibajos. En poco tiempo los Electric Prunes no serían más que un nombre y un productor (David Axelrod) dando rienda suelta a sus caprichos. Pero en Underground, todavía hoy siguen sonando con fuerza y despertando la admiración de los admiradores de este período tan fructífero de la música popular.
Escuchar online en YouTube o en Spotify.
Chequear también:
The Electric Prunes - Release of an Oath
The Blues Magoos - Psychedelic Lollipop
Strawberry Alarm Clock - Incense and Peppermint
domingo, 25 de abril de 2010
My Bloody Valentine - Loveless
Es difícil continuar algo que rompe moldes. Al menos para Kevin Shields, el cerebro de My Bloody Valentine, ha sido imposible. Continuadores de una línea que se puede trazar desde Velvet Underground, Eno, Sonic Youth y Jesus and Mary Chain, se encargaron de llevar la posta del ruido utilizado de manera creativa un poco más lejos. Después de dos larga duración y unos cuantos EP's, se encerraron en el estudio a parir la que sería su obra maestra: Loveless. Después de una odisea de sellos discográficos y locaciones, se asentaron en Inglaterra y firmaron para el sello Creation de Alan McGuee.
Sus conciertos en vivo, en donde casi no se movían y prácticamente no interactuaban con la audiencia les hizo ganarse el apodo / etiqueta de Shoegazer, algo así como “los que se miran los zapatos”.
Desde los primeros acordes, el riff de dos notas de "Shallow" ya sabemos que estamos inmersos en un mundo diferente, distante y cálido. Son millones de capas de guitarras apiladas después de infinitas horas de sobregrabaciones en el estudio. Es un ruido envolvente y etéreo, como si los Cocteau Twins pusieran en once las guitarras eléctricas. Pero no solo de ruido se trata todo; sepultadas bajo las capas de sonido aparecen unas melodías accesibles, un poco aniñadas, dejando en claro que la sensibilidad pop a la hora de componer estaba ahí, latente.
Las voces son de Shields y Belinda Butcher, siempre sugiriendo, susurrando. ¿Las letras? Bueno, son prácticamente indescifrables. El propio Shields se ha encargado más de una vez de aclarar que lo suyo es la melodía, que prefería subordinar los textos a la música en uno de sus típicos actos de perfeccionismo obsesivo. "Come in Alone" es otra de esas canciones propiamente dichas, hay un estribillo, hay versos, pero sí, también aparecen las características mencionadas, los loops de teclados y esos armónicos que surgen cuando se escucha esto al volumen correspondiente. No es otra cosa que el resultado de la acumulación, la distorsión al borde de la saturación, la suma de las partes. Loveless es uno de esos tantos discos en donde mencionar las canciones y hablar de ellas por separado no tiene demasiado sentido, en todo caso, son partes que forman una totalidad, para dejarse llevar, para sumergirse. Pero hay algo que aumenta la curiosidad, que contribuye a cimentar el mito de Loveless. Y son esos separadores que aparecen entre algunas de las canciones o en algunos finales. Son ruidos, inexplicables, seguramente consecuencia de la experimentación en el estudio. Pero no son ruidos “porque sí”, al contrario, combinan, tienen una belleza particular, como el momento después de "Loomer" en donde fácilmente podría confundirse con un canto de ballenas, un sonido celestial. Después del descanso, vuelven las descargas eléctricas.
Kevin Shields estuvo a punto de dejar en bancarrota al sello Creation, por la cantidad de horas invertidas, en donde matizaban la ansiedad del público y la prensa sacando EP's que dejaban vislumbrar lo que estaba por venir. A pesar de que fue un éxito casi unánime de críticas y ventas, McGuee recién pudo recuperarse del cimbronazo económico un par de años después con el boom de Oasis, pero Shields, a pesar de haber sido invitado a participar de varios proyectos interesantes y a tocar con unos cuantos grupos prestigiosos nunca pudo -hasta ahora- dar con una secuela acorde a Loveless. Son los riesgos de las obras maestras.
Escuchar online en YouTube o en Spotify.
Chequear también:
Sonic Youth - Confusion Is Sex
My Bloody Valentine - Isn't Anything
Lush - Spooky
martes, 20 de abril de 2010
5 Canciones 5: Duncan Browne, Power of Zeus, Chameleons [UK], Thin White Rope, Pez
On the Bombsite
Duncan Browne
Elegir sólo una de las canciones del debut de Duncan Browne es una tarea ardua, ingrata. "On the Bombsite" tiene algo especial, sin dejar de ser un perfecto ejemplo de la música contenida en Give Me Take You. Música de ensueño, arropadora, simple y perfecta. Salió en el sello Inmediate de Andrew Loog Oldham.
Aparece originalmente en: Give Me Take You (1968)
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Duncan Browne
Elegir sólo una de las canciones del debut de Duncan Browne es una tarea ardua, ingrata. "On the Bombsite" tiene algo especial, sin dejar de ser un perfecto ejemplo de la música contenida en Give Me Take You. Música de ensueño, arropadora, simple y perfecta. Salió en el sello Inmediate de Andrew Loog Oldham.
Aparece originalmente en: Give Me Take You (1968)
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No Time
Power of Zeus
Tenían todo para triunfar en un género que necesita de cierta "magia" para escapar a la norma, al promedio. The Gospel According to Zeus es una trompada de hard-rock psicodélico directo al mentón. Claro, salió por una subsidiaria de Motown que no sabía como "venderlos" y fracasó sin remedio. Poderoso y místico.
Aparece originalmente en: The Gospel According to Zeus (1970)
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Power of Zeus
Tenían todo para triunfar en un género que necesita de cierta "magia" para escapar a la norma, al promedio. The Gospel According to Zeus es una trompada de hard-rock psicodélico directo al mentón. Claro, salió por una subsidiaria de Motown que no sabía como "venderlos" y fracasó sin remedio. Poderoso y místico.
Aparece originalmente en: The Gospel According to Zeus (1970)
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Return of the Roughnecks
The Chameleons [UK]
Mark Burguess hace de tripas corazón en esta perla, de What Does Anything... segundo disco de estudio de los Chameleons. El sónido envolvente y lleno de reverb es una de las características de la banda. Aparece en todo su esplendor en esta fiesta de guitarras. Sin relación -prácticamente- con el contexto musical de aquel entonces. Atemporal.
Aparece originalmente en: What Does Anything Means? Basically (1986)
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The Chameleons [UK]
Mark Burguess hace de tripas corazón en esta perla, de What Does Anything... segundo disco de estudio de los Chameleons. El sónido envolvente y lleno de reverb es una de las características de la banda. Aparece en todo su esplendor en esta fiesta de guitarras. Sin relación -prácticamente- con el contexto musical de aquel entonces. Atemporal.
Aparece originalmente en: What Does Anything Means? Basically (1986)
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Burn the Flames
Thin White Rope
Excelente versión de una de las tantas grandes canciones de Roky Erickson. Grabado para el tributo al cantante de los legendarios 13th Floor Elevators, Where the Pyramid Meets the Eye. En el libro interno se permiten un chiste que los pinta: "La mamá de Roky nos envío una nota de agradecimiento, la mamá de Iggy y la de Dylan no nos enviaron nada".
Aparece originalmente en: Spoor (1995)
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Thin White Rope
Excelente versión de una de las tantas grandes canciones de Roky Erickson. Grabado para el tributo al cantante de los legendarios 13th Floor Elevators, Where the Pyramid Meets the Eye. En el libro interno se permiten un chiste que los pinta: "La mamá de Roky nos envío una nota de agradecimiento, la mamá de Iggy y la de Dylan no nos enviaron nada".
Aparece originalmente en: Spoor (1995)
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¡Salvajes!
Pez
Pez es uno de esos grandes grupos que logran esquivar varios lugares comunes. Si el punk y el prog-rock son géneros opuestos o enemigos, a ellos nadie se los dijo. O les importa un bledo. En uno de los momentos álgidos de Los orfebres viene esta diatriba contra a la religión organizada. Precisión, fuerza y concepto.
Aparece originalmente en: Los orfebres (2007)
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Pez
Pez es uno de esos grandes grupos que logran esquivar varios lugares comunes. Si el punk y el prog-rock son géneros opuestos o enemigos, a ellos nadie se los dijo. O les importa un bledo. En uno de los momentos álgidos de Los orfebres viene esta diatriba contra a la religión organizada. Precisión, fuerza y concepto.
Aparece originalmente en: Los orfebres (2007)
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lunes, 12 de abril de 2010
Video de la Semana: The Soft Pack - C'mon
The Soft Pack son de San Diego y su segundo trabajo (homónimo) es otro de esos discos de pop con guitarras fuertes y canciones pegadizas. Los Smiths, el punk-rock y el power-pop se dan cita en la mayoría de las canciones. Para tener en cuenta.
viernes, 9 de abril de 2010
The Stranglers - Stranglers IV (Rattus Norvegicus)
Como los Vibrators, los Stranglers cayeron dentro del punk-rock por varios motivos; un poco porque les servía, otro tanto por la época y, en menor medida, por lo que ofrecían a nivel musical. Ellos eran un poco mayores que Rotten, Mick Jones, etc. De hecho, Dave Greenfield, el encargado de esos teclados tan característicos ya andaba por su cuarta década y había puesto sus habilidades al servicio de varias bandas de escasa -o nula- trascendencia.
Lo que sí los emparentaba con el género era la actitud, la energía, la sed de gloria y una clara tendencia belicosa que les sirvió para granjearse no pocos enemigos. Con los Stranglers era amor u odio, no había medias tintas. Ambos extremos tenían argumentos convincentes. Los detractores los acusaban de sexistas, violentos y rebeldes sin causa. Ellos se encargaban de alimentarlos, con canciones como "Peaches", "London Ladies" o "Nice ‘n’ Sleazy", iban directamente al choque. ¿Un ejemplo? “¿Está ella tratando de salirse de ese clítoris? Liberación femenina, eso predico, predicador, caminando en la playa mirando los duraznos”.
Los Stranglers usaron el punk como plataforma, como muchos de los grupos de esa camada, supieron sacar provecho del revuelo inicial y salir bien parados, explorando otros terrenos musicales y dando rienda suelta a cierta peligrosidad que el rock había perdido en aquel momento particular. No hace falta más que escuchar "(Get a) Grip (On Yourself)" para comprobarlo. Una de las mejores canciones del disco debut que hoy nos ocupa, Rattus Norvegicus. Hay energía, hay velocidad y una lírica urgente pero también una destreza instrumental que varios de sus compañeros de movimiento no tenían. Los coros prolijos y armonizados, los arreglos hábiles de teclados… no eran elementos que muchos punks podían conseguir con la facilidad que tenían los Stranglers. "Sometimes", la canción que abre el disco es otra muestra clásica de lo que Hugh Conrnwell es capaz como cantante y letrista; “Algunos día te voy a dar un cachetazo en la cara, algún día te voy a tratar con dureza, te voy a pegar hasta que te caigas” con una voz sucia y desprolija que aumenta la sensación de amenaza. El bajo de J.J. Burnel, otra de las características de la banda, es un claro ejemplo de cómo hacer mucho con poco. Es creativo sin apelar al virtuosismo y es efectivo sin ser pirotécnico. Otro de los puntos altos viene como guinda de la torta, al final, de la mano de "Down in the Sewer" que sería algo así como el equivalente punk de "A Quick One (While He’s Away)" de los Who de mediados de los 60's. Una especie de mini-opera con varios fragmentos musicales, evidenciando el filtrado de otra influencia clave; The Doors. Con casi ocho minutos de duración es un resumen perfecto de los Stranglers de la primer etapa.
Después de Rattus Norvegicus no tardarían en aterrizar en diferentes terrenos, siempre intentando, acertando muchas veces y equivocándose algunas, pero nadie puede negar que el espíritu inquieto es una de las virtudes de los Stranglers. Con discos como La Folie, No More Heroes, The Gospel According to the Meninblack o The Raven y con varios singles exitosos ("Golden Brown", "Strange Little Girl") nunca dejaron del todo el concepto primordial; buscar, ofender un poco, provocar bastante y hacer música imperecedera.
Escuchar online en YouTube o en Spotify.
Chequear también:
The Stranglers - Black and White
Boomtown Rats - Tonic for the Troops
The Adverts - Cast of Thousands
miércoles, 7 de abril de 2010
Video de la Semana: The Blue Aeroplanes - The Boy in the Bubble
Una de las tantas formaciones de las miles que tuvieron los Blue Aeroplanes, extraído de uno de los mejores discos de estudio (junto con Swagger) de la banda británica; Beatsongs. Excelente versión del clásico de Paul Simon.
jueves, 1 de abril de 2010
Mott the Hoople - All the Young Dudes
A pesar de que ya tenían una identidad forjada, la mano de David Bowie para la época de All the Young Dudes fue un soplo de aire fresco para Mott the Hoople.
Vale recordar que, antes de la aparición del Duque Blanco, que en ese entonces disfrutaba del gran éxito de Ziggy Stardust, la banda estaba evaluando separarse. Bowie les iba a ceder una de sus canciones, ellos optaron por "All the Young Dudes" un himno rocker de letra sexualmente ambigua, ideal para el movimiento glam rock tan en boga en la primer mitad de los 70's. También iba a producir el siguiente álbum y los instaría a un aggiornamiento de imagen. Funcionó.
All the Young Dudes es un gran disco, la mano del productor pasa más bien desapercibida y ese es un gran acierto, a nivel sonoro (y lírico) la banda retoma la línea trazada en sus cuatro primeros trabajos; músculo, guitarras gordas, power chords a diestra y siniestra y la relectura del mejor Dylan que Ian Hunter patentó como propia. Bowie ya había hecho algo parecido con Lou Reed y su Transformer, elevando de la categoría de héroe de culto al ex-líder de Velvet Underground. Su "Sweet Jane" es la encargada de abrir este clásico, en una versión más osada, rockera. Un vistazo a los créditos revela que en Mott the Hopple eran democráticos a la hora de las composiciones, prácticamente todas las canciones son colaboraciones y "Momma's Little Jewel" tiene la firma Hunter/Watts, adornada con el saxo de Bowie, en uno de los tantos buenos momentos de la placa. En "Sucker" se lucen esos guitarrazos tan característicos de Mick Ralphs, alternados con unos riffs amenazantes del hammond de Verden Allen. A propósito, éste último firma otra de las grandes canciones de All the Young Dudes; "Soft Ground", sombría y paranoíca, condimentada por un gran arreglo de Ralphs en las seis cuerdas.
No solo fue un gran envíon para Mott the Hoople, también fue un mojón para el movimiento glam rock y significó giras agotadoras, groupies, drogas, peleas y todo lo que el éxito trae consigo. Después vendría Mott, otro gran disco conceptual sobre el ascenso, fama y caída de una banda de rock and roll (más autobiográfico imposible) y el lento e inevitable declive. Pero en el lustro -aproximadamente- en que funcionaron con todos los cilindros, Mott the Hoople dejó su impronta como una de las grandes bandas de la primer mitad de la década del setenta.
Escuchar online en YouTube o en Spotify.
Chequear también:
Mott the Hoople - Brain Capers
The Sweet - Off the Record
Ian Hunter - You're Never Alone with a Schizophrenic
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