viernes, 13 de enero de 2023

James Brown - Hell


Un ritmo demoledor. Así empieza la fiesta, de la mano de “Coldblooded”. Un groove demencial. La banda “trabada” ahí, tocando encima de un acorde, sin cambiar. En un momento desciende rápido y corta, para volver prácticamente en seguida, a unos arreglos de bronce que son una delicia. Después hay un cambio de tonalidad, un clima diferente, algo no tan habitual, se nota que hubo una atención especial a los arreglos. El bajista es una suerte de demonio de las cuatro cuerdas, Fred Thomas, acá todavía no existían pavadas como el bajo de seis cuerdas, los tipos no pensaban tanto en el lucimiento personal. La cosa pasaba por hacer encajar engranajes y que no se muevan de su orden establecido, un mecanismo aceitado al máximo. Y hacer bailar, claro, de más está decirlo.

Todo el mundo conoce a James Brown, es tan famoso como cualquier otro músico que se te venga a la cabeza, Lennon, Mozart, Leonard Bernstein, Kendric Lamar… el que se te ocurra. Su obra es enorme, inabarcable y está llena de recovecos, de rincones inexplorados. Cualquiera conoce “I Got You (I Feel Good)” o “Funky Drummer” pero Hell, supuestamente el disco número treinta y ocho del “trabajador más incansable del negocio de la música” (uno de sus apodos) no es tan famoso. Y no por falta de méritos.

James Brown venía de grabar The Payback, un disco doble exitoso, le fue bien tanto a nivel ventas como desde el apartado críticas. Era una cosa diferente, tenía un concepto fuerte, musicalmente había una unidad evidente entre los temas y hasta se animaba a tomar partido por temáticas ríspidas. Incluía críticas sociales, el tipo veía que el mundo se caía a pedazos y la contaba. Hell vendría a ser una continuación, una parte dos. Con algunos puntos en común, también era un LP doble, el infierno no estaba bajo tierra ni en otra dimensión. Estaba a la vuelta de la esquina, con las drogas, las pandillas, el racismo, los abusos de poder y la corrupción política. Cualquier similitud con la realidad actual… Vigencia absoluta, digamos.

La diferencia es que en Hell hay mayor amplitud musical, con algunos experimentos que algunos consideran fallidos. Nunca supe bien por qué. Problema de ellos. La primer sorpresa viene de la mano de la versión en plan jazz latino de uno de sus super clásicos, nada menos que “Please, Please, Please”. Das vuelta el primer disco y aparece una versión de “When the Saints Go Marchin’ In”. Puede que no sea la elección más acertada pero los tipos tocaban -y grababan- con un nivel de profesionalismo y calidad que son difíciles de encontrar en otros géneros. Incluso dentro del funk, el R&B o como quieras llamarle a lo que hace James Brown que, en realidad, es un género en sí mismo.







Escuchar online en YouTube o en Spotify.







Chequear también:

James Brown - Live at the Apollo
James Brown - In the Jungle Groove
James Brown - Revolution of the Mind




No hay comentarios:

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...