lunes, 19 de septiembre de 2011

The Clash - Give 'em Enough Rope


Si alguien todavía no vió Rude Boy tiene que conseguirla como sea. La película cuenta las desventuras de un pibito que es plomo (o roadie) de los Clash en las primeras giras por Inglaterra. Es un verdadero testimonio de una época y todos los Clash participan y -digamos que- actúan.
Hay dos momentos que son especialmente imperdibles. Es cuando muestran a Mick Jones y a Joe Strummer grabando sus pistas vocales de dos de las grandes canciones de Give ‘em Enough Rope; "Stay Free" y "All the Young Punks". Es poco probable que las escenas correspondan a la verdadera grabación pero no importa, las dos son perfectas para mostrar la personalidad de los dos compositores principales de un grupo en su mejor momento.

Jones
se muestra como la estrella de rock que siempre quiso ser, el fanático de Mott the Hoople, el Keith Richards de la banda, enfundado en cuero con el cigarrillo reglamentario, reclinado, con todo su arsenal de movimientos calculados. Canta una canción de su pluma, un derroche de ternura y nostalgia por una época que nunca va a volver: la infancia. Strummer también canta una sobre el pasado; el tema que cuenta los principios del grupo (“Yo sabía cómo cantar, ellos sabían cómo posar”) con ironía y mucho cariño, a pura pasión, fiel a su estilo, un manojo de nervios, sabiendo que lo que hace está quedando en la historia. Cuando grabaron este segundo disco de estudio, los más dogmáticos pusieron el grito en el cielo. Sandy Pearlman, que había trabajado con grupos como Blue Öyster Cult, era el productor elegido y muchos los acusaron de venderse, cosa que ya habían hecho un par de años antes cuando firmaron contrato con CBS. Hoy en día, cuando a nadie le importan este tipo de cuestiones, el disco suena como nunca, es un remolino de guitarras amontonadas capa a capa y pocos se atreverían a cuestionar la producción de Pearlman.

En Give ‘em Enough Rope, además de los dos temazos ya mencionados, debutaban unos cuantos futuros clásicos: arrancaba con toda la furia con "Safe European Home", el retrato de la visión del europeo facho promedio, paseando por el tercer mundo (“Voy al lugar en donde todas las caras son una invitación al robo”) con una línea de bajo buenísima de Paul Simonon. También estaba el incendiario "English Civil War" y, para el lucimiento de Nicky “Topper” Headon (un baterista excepcional que sin embargo rara vez trataba de sobresalir) estaba "Tommy Gun", en donde Stummer imaginaba a un terrorista leyendo las noticias en donde aparecía su nombre en letras de molde, como un auténtico cholulo de sí mismo. Con mucha sorna, Strummer grita “¡Vamos héroe de la guitarra!” antes de que empiece el solo. Los Clash caían en los lugares comunes que intentaban derribar, eran conscientes de eso y la contradicción no les impedía seguir haciendo discos excelentes, es más; parecían disfrutarlo. El riff al estilo "You Really Got Me" sirve para contar la historia de "Guns on the Roof", el episodio en que Topper tuvo la gran idea de bajar unas cuantas palomas con un rifle en la terraza de la sala de ensayo y por el que terminaron rindiendo cuentas ante la ley.

A pesar de que Give ‘em Enough Rope tuvo críticas de todo tipo al momento de su aparición (se esperaba mucho de los Clash, demasiado), les sirvió para dar un paso más en el plan de dominación mundial que tenían. Meta que una vez lograda terminó derribándolos, por el peso de unas ambiciones que no podían sostener. Después vendría London Calling que fue la explosión en Estados Unidos y lo que todos más o menos sabemos. Pero este es un disco que todavía tiene hambre de gloria y se nota en cada surco. Los pibes lo entendieron.








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Chequear también:

The Clash - Super Black Market Clash
Big Audio Dynamite - No. 10, Upping St.
Joe Strummer & the Mescaleros - Streetcore




viernes, 16 de septiembre de 2011

5 Canciones 5: Outrageous Cherry


'Til I Run Out

En el primer disco -homónimo- ya tenían la personalidad totalmente formada, el sonido era un poco más precario pero la sensibilidad pop ya era palpable. Matthew Smith es un maestro en el sub-género canciones de rechazo, resentimiento y despecho y acá mete su primer hit-que-nunca-fue. “Así es como van a ser las cosas hasta que me quede sin razones para quedarme, todavía te necesito y voy a quedarme un rato más a tu lado”. Elocuente.


Aparece originalmente en: Outrageous Cherry (1994)

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You Don't Understand Me

De cómo hacer una canción tirado en el sillón, medio borracho y drogado, deprimido, poniendo la música en un segundo plano y dejando que la melancolía arrase con todo. Claro, ella no entendía nada, no eran “compatibles”, los dos mentían, duele, duele mucho y por algún lado hay que dejar que salga todo eso. Nada como una canción.

Aparece originalmente en: Nothing's Gonna Cheer You Up (1997)


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Pretty Girls Go Insane

Tenés una teoría, una nueva idea, una frase simple y un poco tonta ya ganaste de antemano. Aca la pregunta es: ¿Qué es lo que hace que las chicas lindas se vuelvan locas? Listo, suficiente. Hay más. Si encima empieza con una fanfarria de trompetitas, a duelo con una armónica descontrolada y un pulso roquero, rápido... eso ya es yapa! ¡Estamos todos del lado de Outrageous Cherry!


Aparece originalmente en: Our Love Will Change the World (2005)


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Stay Happy

Cuando vas a titular tu disco con el nombre de una de las canciones que contiene lo más probable es que esa canción sea un temazo. Y si, esta no es la excepción a la regla. Están los coritos de las chicas, el reverb bien Velvet Underground, las voces dobladas y la letra, que incita irónicamente a “estar feliz a pesar de que el mundo alrededor es una bola de destrucción y las puñaladas arteras nunca paran”.


Aparece originalmente en: Stay Happy (2006)


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Fell

Seemingly Solid Reality es una especie de obra conceptual sobre sentirse totalmente afuera de todo, sobre no encajar, no ser “popular” (en el sentido simpsoniano de la palabra) y preocuparse (no mucho) al respecto. “Ahí en la ciudad donde nada nunca me pareció bien, te puedo amar, pero más vale escribo una canción de amor, hasta la chance de volverme loco desaparece”. Inapelable.

Aparece originalmente en: Seemingly Solid Reality (2010)


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jueves, 15 de septiembre de 2011

Video de la Semana: The Jazz Butcher Conspiracy - Zombie Love



De In Bath of Bacon. También se puede encontrar este tema en la compilación de singles The Gift of Music, del '84.






martes, 13 de septiembre de 2011

The House of Love - The Fontana Years


Algunos dividen en dos la carrera de House of Love. Si bien es cierto que cambiaron de sello discográfico, en Creation sacaron un par de simples y un solo larga duración, la mayor parte de la carrera se hizo en el sello Fontana. De modo que The Fontana Years, es una selección de los cuatro discos que sacaron en ese sello y un buen puñado de simples que si no fuera por este hermoso disco doble, serían muy difíciles de conseguir.

La banda del supuesto dictador Guy Chadwick es de esas que no tuvieron la suerte de acertar con la situación de tiempo y lugar, no pertenecieron a ninguna escena claramente definida, demasiado jóvenes para entrar en la movida de los Smiths y demasiado viejos para tener que ver con los Stone Roses o los Happy Mondays. Ahora ya pasó el tiempo y todo eso pasa a segundo plano y sólo queda lo que realmente importa: la música. Contra ese argumento, a los House of Love no hay con qué darles.

El CD 1 depende mucho del primer trabajo para Fontana, el brillante The House of Love, también conocido como El Disco de la Mariposa, uno de esos que ocupan con comodidad un puesto altísimo en el hipotético podio de Grandes Discos Olvidados. De ahí vienen la muy ganchera "I Don’t Know Why I Love You", la excelente "Someone's Got to Love You", otra más para desterrar el viejo mito de la rivalidad que nunca debió haber sido de la mano de "Beatles and Stones" y la nueva versión de "Shine On", que había sido el primer simple. También hay canciones de A Spy in the House of Love, que vendría a ser algo así como una compilación en forma de nuevo álbum que reúne caras B y rarezas. De esas se destacan "Safe" (¡Temazo!), "Ray" y "D Song ‘89". Después vino otro disco que no tuvo la repercusión esperada y que terminó en las bateas de ofertas en un momento en que la música de House of Love iba un poco a contramano de Nirvana y Pearl Jam y el incipiente brit-pop, se llamo Babe Rainbow y es hora de que reciba sus justos laureles. De hecho, la canción que abre The Fontana Years, "The Girl with the Loneliest Eyes", uno de los mejores temas de la pluma de Chadwick, viene de ese disco y parece anticipar al mejor Radiohead, una escucha desprevenida delata que Yorke y los suyos estaban prestando atención. "You Don't Understand" era el que marcaba el pulso y daba el puntapié inicial en aquel LP y acá también dice presente; una especie de funk mutante al estilo Duran Duran con un estribillo memorable. Tampoco falta "Crush Me" (un “casi hit”) con sus arreglos de cuerda distintivos. El último que aparece representado en The Fontana Years es Audience with the Mind, de la mano de "Sweet Anatomy" (con esa atmósfera tan The Church), el tema que da título, "Hollow" y "You've Got to Feel". Para deleite de los completistas también hay inéditos de muy buen nivel como "Third Generation Liquid Song" o "Kiss the Fountain".


A mediados de la primer década del siglo veintiuno, Guy Chadwick hizo las paces con el que había sido el primer guitarrista de la banda, Terry Bickers, que se había ido de muy mala manera para el época del primer disco para Fontana. Juntos grabaron el muy decente Days Run Away y también hubo un disco solista de Chadwick. Otra historia que dejamos para más adelante.








No está en ninguna de las plataformas pero hay muchos temas en Spotify.







Chequear también:

Jesus and Mary Chain - Darklands
The Boo Radleys - Giant Steps
The Trash Can Sinatras - Cake



sábado, 3 de septiembre de 2011

Pisces - A Lovely Sight


Un acorde menor y unos efectos de distorsión de guitarra le dan pié a Linda Bruner, de diecisiete tiernos añitos, para anticipar en por lo menos veinte años a Mazzy Star o a PJ Harvey, con esa voz al borde del llanto que sería tan usada más adelante. El tema se llama "Dear One" y es la primer canción de A Lovely Sight, el compilado que armó el sello Numero Group, reuniendo todas las grabaciones de este grupo de Rockford, Illinois (¡El mismo pueblo que nos dió a Cheap Trick!), que ni siquiera llegó a grabar un larga duración en el breve período en que estuvieron juntos. Estar a fines de los sesenta en el medio-este yanqui era como estar en el medio de la nada.

“Tu mamá se está yendo en el tren de medianoche” dice "Children Kiss Your Mother Goodnight" y acá ya canta el compositor principal, Jim Krein, que también era guitarrista. Algo que llama la atención en Pisces es que, a pesar del evidente amateurismo de estos casi adolescentes, tenían ideas. Ideas inteligentes, bien aplicadas, dosificadas. No ponen toda la carne al asador de entrada, algo muy frecuente en grupos equivalentes, escuchen sino "Mary" con su loop de batería tan adelantado, los cantantes suenan como si hubieran estado aspirando helio mientras repiten algo así como “confusión, ilusión, contusión”. Cuando parece que está todo dicho aparecen unos efectos de guerra que refuerzan la atmósfera enrarecida. En seguida aparece un arreglo de guitarra que podría haber estado en cualquiera de los primeros de los Mothers of Invention, en Freak Out! o en Absolutely Free. Temazo. "Genesis II" con su poesía recitada por voces de ultratumba, parece adelantar las exploraciones de Pink Floyd en aquellos gloriosos discos anteriores a Dark Side of the Moon.

En "The Music Box" suenan como muchos de los grupos de folk rock psicódelico de la época, como H. P. Lovecraft o tantos otros, pero también; siempre se las arreglan para meter algún arreglo o detalle de producción interesante, en este caso un solo del tecladista Paul DiVenti, que también componía. Otro claro ejemplo de esto es "Elephant Eyes", un rock de garage sucio y mala onda, con un estribillo condimentado por unas voces fantasmales y unos arreglos de bajo que son un lujo. Después del segundo estribillo para en seco y desemboca en un vals al estilo Sgt. Peppers. ¡Bien pensado! ¿Otro temazo? "Circle of Time" casi al final del disco, así que a los que se les disipa la atención rápido… atentos porque vale la pena. También, la estructura del tema no dice demasiado y es un rock bien tocado, casi genérico. Los hallazgos aparecen más adelante, con esas voces que parecen elevarse bien alto, el solo de teclado tipo Manzarek, las pausas, la forma en que retoma y el desenfreno del final guiado por un baterista chiflado.

En A Lovely Sight hay temas que rozan la intrascendencia, es cierto. Pero incluso esas canciones salen adelante por una cuestión de oficio, acompañan bien, no desentonan. La frase que es a la vez la pregunta obligada esta vez sería: “¿Que hubiera pasado si…”







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Chequeat también:

Arzachel - Arzachel
Bobak, Jons, Malone - Motherlight
Faine Jade - Introspection: A Faine Jade Recital



viernes, 2 de septiembre de 2011

sábado, 27 de agosto de 2011

Disco del Mes: Sham 69 - The Adventures of the Hersham Boys


Sham 69
The Adventures of the Hersham Boys
1979








Polydor










Valle de Muñecas - La autopista corre del océano hasta el amanecer


Qué bueno lo de Valle de Muñecas. Mientras los medios “oficiales” siguen enquistando a los mismos de siempre, que vienen a saquear nuestros bolsillos sin siquiera tomarse el trabajo de sacar un disco nuevo, todavía hay gente que se molesta en componer canciones nuevas, en meterse en un estudio de grabación y salir con un disco valiente y honesto.

Equilibrio y oficio pueden ser dos palabras perfectas para definir lo que hacen. Equilibrio porque Valle de Muñecas es eso, rock con distorsión pero que nunca es estridente, con mucho instinto pop puesto en juego. Canciones brillantes y pegadizas sin apelar a recursos berretas y gastados. Porque hay energía sin brusquedad y hay melancolía que nunca llega a ser patológica. Y hay oficio porque los músicos tienen una trayectoria que es evidente en la música, en cada surco y en cada decisión y se nota que en La Autopista… se han tomado muchas.

¿Cómo suenan? El cóctel de influencias es grande; un guiño de The Who por ahí, una guitarra al estilo de Teenage Fanclub por allá, el britpop más efervescente de Blur también dice presente y la voz de Mariano “Manza” Esaín con esas inflexiones tan características que le dan a la banda la personalidad que siempre hace falta. La calidad de sonido y la producción son impecables, siempre al servicio de las canciones y no al revés, un error tan frecuente en estos días.

Algunos favoritos personales: "Tal vez sea mejor", un medio tiempo con un estribillo de esos que iluminan: “el eco del silencion y la noche y el sol y el tic tac sin razón del reloj”, es un momento de reflexión teñido de cierta tristeza pero con un lugarcito siempre firme para la esperanza. "La soledad no es una herida" es el tema que tiene en su letra el título del disco y no es por nada; es uno de esos temas que a las dos o tres escuchas pasan a formar parte de nuestros iPods mentales. "Ni un diluvio más" es una clara metáfora sobre dejar el pasado atrás de una vez por todas, con otra melodía ganadora. Es en los momentos de reposo, en las baladas donde el disco cobra más fuerza, en la sobriedad tristona de "Mapas" o en la amargura evidente de "Cosas que nunca te digo", que cierra el disco en una atmósfera de languidez nostálgica. Esta elección es completamente caprichosa ya que cualquiera de las canciones tiene el nivel de las anteriores, todas pueden jugar en primera.

Es muy poco probable que los integrantes de Valle de Muñecas aparezcan en el noticiero del horario central, opinando sobre temas que no les conciernen en lo más mínimo, pero seguro que con un disco como La autopista… van a tener más trascendencia en donde realmente la tienen que tener: en la memoria de los que realmente amamos la música.







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Chequear también:

Avant Press - ídem [1er LP - 1996]
Fountains of Wayne - Utopia Parkway
Valle de Muñecas - Días de suerte


lunes, 22 de agosto de 2011

The Velvet Underground - Loaded


Hace unos cuantos años Velvet Underground era una banda de culto. Hoy, con todo el asunto de Internet y el avance de las comunicaciones, cualquiera con un poquito apenas de onda sabe más o menos quienes son. Muchos pueden identificar la tapa del disco de la banana, saben que la hizo Warhol y unos cuantos hasta lo han escuchado de principio a fin. ¿Y el resto de los discos? Bien, gracias.
También es culpa del desoncertante eclecticismo de la banda, después de ese primer trabajo con Nico, arty, sádico, controvertido e indiscutible viene White Light/White Heat que es un disco difícil, sucio, lleno de distorsión. Casi en seguida sigue el tercero, The Velvet Underground, que marca otro golpe de timón; esta vez son cancioncillas muy simples, despojadas, casi de fogón podría decirse. Después se van del sello Verve y pasan a Atlantic y ahí es cuando había que pegarla, cuando había que “pasar las grandes ligas”.

Ahora estaba Doug Yule, el gran borrado de la historia del grupo, reemplazando a John Cale, que para Loaded era un miembro importante, hasta hace la voz líder en cuatro de las canciones. Es bueno recordar que, antes de Velvet Underground, Lou Reed había trabajado como compositor de canciones por encargo en Brill Building, de manera que ya sabía varios trucos y diseñó Loaded como un disco en donde todos los temas podían ser hits potenciales, usando los estilos que podían llegar a ser comerciales.

Y sí, Loaded está repleto de hits, empieza con "Who Loves the Sun" que bien podría haber sido de los Hollies o cualquiera de los grupos de la costa oeste de los Estados Unidos. En seguida vienen dos de las canciones más memorables del inmenso catálogo de Lou Reed, nada menos que "Sweet Jane" y "Rock & Roll", dos temas enormes. ¿Qué se puede aportar a todo lo que ya se ha dicho sobre estas dos joyas? No mucho. Uno de los “tapados” de Loaded es "New Age", una de esas grandes canciones que tiene todo lo que hay que tener. A pedido del presidente de Atlantic, Ahmet Ertegun, Reed “levantó la pata del acelerador” en lo que a contenido lírico se refiere y le cambió la letra a último momento; primero trataba sobre una puta caída en desgracia y terminó siendo la historia de una aspirante a estrella de Hollywood. La voz corre por cuenta de Doug Yule y acá se luce. "Lonesome Cowboy Bill" es un rock and roll para agarrar la ruta al mejor estilo Creedence y en "Head Held High" Lou Reed se deja las amígdalas a puro corazón. Para el final, a modo de broche de oro, otra obra maestra: "Oh! Sweet Nothing". Es uno de esos mantras repetitivos como "Sympathy for the Devil" o el mismo "Like a Rolling Stone" con sus momentos de reposo y sus climas de intensidad.

Casi no hace falta recordar que Loaded fracasó estrepitosamente y nunca fue el gran vendedor que pretendió ser. Lou Reed abandonó la banda sobre el final de las grabaciones para dedicarse a su carrera solista (que tardó bastante en despegar) y la banda quedó en manos del manager Steve Sesnick y Doug Yule. Tuvieron la osadía de grabar un disco que solo sirvió para darle el nombre al grupo new wave Squeeze (¡Con Ian Paice de Deep Purple en la batería!). Uno de los tantos continuadores de todo lo que empezó Velvet Underground.








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Chequear también:

The Velvet Underground -
1969: Velvet Underground Live, Vol. 1
Lou Reed - Street Hassle
The Strokes - Is This It



domingo, 21 de agosto de 2011

Video de la Semana: Tom Rush - No Regrets



Tom Rush cometió errores; no era un reventado y no se murió joven. He aquí una de las mejores canciones de The Circle Game, editado por Elektra en el '68. Versionada -entre otros- por Olivia Newton John, los Walker Brothers (en su disco de reunión) y el gran Lee Hazlewood.





lunes, 15 de agosto de 2011

Mudhoney - Under a Billion Suns


Con casi dos décadas de carrera, estos pioneros de la movida de Seattle, todavía se las arreglan para hacer discos interesantes. Los mismos de "Touch Me, I'm Sick", los mismos de Superfuzz Bigmuff, los mismos que nunca vendieron ni la mitad de discos que Soundgarden y Nirvana, todavía están en pié y dando que hablar. Después de un parate de un par de años resurgieron con nuevo bajista, energía renovada y un notorio lavado de cara, con una propuesta distinta, mucho más roquera, arriesgada y sin el menor ápice de concesión para con el público. Uno de esos casos de apuesta que sale bien. Fue Since We've Become Translucent. Un discazo.

Este que viene después, Under a Billion Suns es la continuación de aquel disco de la llamativa tapa amarilla. Continuación y hasta nos animamos a decir que es evolución. Escuchen los arreglos de la sección de viento en "Let's Drop In". Los tipos le encontraron la vuelta a este nuevo sonido. Convencen en seguida.

El giro sorpresivo son las letras con conciencia social, pero en Mudhoney son demasiado piolas como para limitarse a despotricar como nenitos enojados con mamá y papá. "It Is Us" lo prueba, es uno de esos momentos de auto-crítica tan poco habituales en el rock que tanto queremos. Y si Iggy se dedica a bañarse en playas caribeñas con modelos bronceadas (merecidamente) y se decide a pasarle la posta a Mark Arm para que se retuerza, se enoje, y grite… imposible resistirse. Arm es el cantante de rock por excelencia: no le sobran cualidades técnicas pero derrocha carisma y sabe cómo manejar los recursos que tiene. En "Where Is the Future" encontramos ese mar de guitarras que invita a tirarse de cabeza, no tiene nada que envidiarle a los momentos más densos del Sabbath de Vol. 4 o Sabbotage, con esos ritmos lentos y pegajosos. "I Saw the Light" parte de un blues lento y fumón pero que termina en cualquier lado menos en el delta del Mississippi. ¿Quieren un temazo indiscutible? Hay que darle una oportunidad a "Endless Yesterday" que es de esos bien personales, que son difíciles de describir… ¿Una especie de flamenco mezclado con los Stooges? ¿Hawkwind en tiempo de vals? Cuando se complica para explicar es porque estamos en presencia de algo grande y sino escuchen esos arreglos de pianito navideño. ¿Madurez? Puede ser ¿Viejazo? Jamás. También está el gancho de la sección intermedia de "Empty Shells" o el único instrumental ("A Brief Celebration of Indifference") en donde se les ven las raíces hardcore abajo de la nueva capa de tintura. Hasta se dan el gusto de exponer una teoría con "Hard-On for War", diciendo que los “perros de la guerra” son insatisfechos sexuales. Sí, ridículo, un poco cómico y si se quiere simplista pero para nada descabellado. Como si todo esto fuera poco… ¡Final a puro free jazz de la mano de "Blindspots"!


Mudhoney, Under the Billion Suns, séptimo disco de estudio y otro paso adelante, a disfrutarse con el volumen al rojo vivo, espantando vecinos. ¿Qué más hace falta?







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Chequear también:

MC5 - High Time
Mudhoney - Every Good Boy Deserves Fudge
Love Battery - Confusion Au Go Go



lunes, 8 de agosto de 2011

5 Canciones 5: Fields, The Dogs, Miracle Workers, Guster y Mis Cangrejos


Three Minstrels
Fields

Himno. No confundir con el grupo Californiano del mismo nombre, que encima también tienen un disco homónimo, aparecido un par de años antes.
La música en realidad no tiene nada que ver, este es un rock progresivo de primerísimo nivel. "Three Minstrels" es uno de esos mantras monocordes como para prender sahumerios, rezarle a Krishna, con atmósfera pesada y ronda de porros. Está cantado como los dioses y atención con la coda, triunfal, con unos arreglos de lujo. 

Aparece originalmente en: Fields (1971)

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Home Is Where I Want to Be
Dogs

¿Quién dijo que en Francia no hay rock? Preguntenlé a los Dogs que desde el título de su tercer LP proclaman tener "demasiada clase para el barrio". Y si prestamos atención a "Home Is Where I Want to Be" (o cualquier otro de los temas de Too Much Class...) habrá que creerles nomás.

Guitarrita con el jingle-jangle típico de la Rickenbacker de doce cuerdas, al nivel de los Flamin' Groovies clásicos o de los primeros Plimsouls. Temazo.

Aparece originalmente en: Too Much Class for the Neighbourhood (1982) 


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Valiente y naciendo
Mis Cangrejos

"De nuevo Enero, llenando este agujero y todas las tardes despidiendo al suelo" así arranca este temazo del debut de Mis Cangrejos, un verdadero retrato de alienación urbana. Atención con el estribillo que es de esos que quedan grabados a fuego.

¿La música? Brillante, guitarrero, bien tocado, con el balance exacto entre refinamiento y potencia.

Aparece originalmente en: Mis Cangrejos (2010)

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Strange Little Girl
The Miracle Workers

En "Strange Little Girl" los Miracle Workers le bajan un poco la velocidad (y los decibeles) a la mugre garagera que predomina en Moxies Revenge.
Un riff de teclado bien simple y repetitivo que hipnotiza desde el primer compás y la voz de Gerry Mohr derrotando a Sky Saxon en su propio terreno. ¿Un caso de alumno superando al maestro? Puede ser, lo que es seguro es que con este tema se corren un poquito del gueto dogmático tan típico del género.

Aparece originalmente en: Moxies Revenge (1990)


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The Beginning of the End
Guster

Los bostonianos Guster son expertos en el viejo arte de la canción pop perfecta. En uno de los últimos temas de Ganging Up on the Sun se corren un poco al costado y se dedican a roquear con los dientes apretados. Son casi tres minutos de guitarras filosas y clima denso para esta parábola ecológica posmoderna. Atención con las cintas al revés del final en fade out.

Aparece originalmente en: Ganging Up on the Sun (2006)

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sábado, 6 de agosto de 2011

Beachwood Sparks - Once We Were Trees


Hay una frase muy común entre la gente que ha escuchado mucha música y conoce muchos discos: “esto ya lo escuché antes”. Suele usarse para descartar algo que nos recomienda un amigo, para dar de baja un tema que suena en la radio o para cancherear en un recital mientras hablamos de costado. Suele ser una de las excusas mas gastadas y con menos asidero a la hora de bajarle el pulgar a algo. Los Beatles… ¿Empezaron de cero? ¿Salieron de un repollo espacial con un sonido marciano totalmente inédito? Los Stones… ¿Se diferenciaban mucho de la música del sello Chess que tanto imitaban? La misma pregunta puede hacerse para cualquier grupo o solista que se te pase por la cabeza, de Lou Reed a los Pistols y de Metallica a Chuck Berry.
Así que quienes quieran mirar de reojo a los Beachwood Sparks con esa premisa que suena más bien a holgazanería mental, bueno… se van a estar perdiendo algo muy bueno, hecho con mucho cuidado por el detalle, con evidente amor por el oficio y con una calidad que salta a la vista inmediatamente.

Lo de Beachwood Sparks viene por el lado del country rock psicodélico de California, la línea puede trazarse hasta los Buffalo Springfield, Gram Parsons y toda esa música fantástica de fines de los sesenta / principios de los setenta que alguien definió una vez como “de cowboys del espacio”.

Casi está de más decir que estos pibes de Los Angeles se encargan de imprimirle su sello al asunto, de dejar su marca y esto de ninguna manera suena a un viejazo recalentado, todo lo contrario, suenan muy actuales y hasta es difícil indentificar la fecha de grabación, algo que no puede verse de otro modo que como un síntoma de que las cosas se están haciendo bien. Todos sabemos que hay discos que apenas suenan te das cuenta de cuando fueron grabados, que quedan atados a una época y a una situación de manera indefectible, en algunos casos para bien, pero la mayoría de las veces para mal. Es sabido, lo que diferencia a la música buena de la mala es su poder de trascendencia, su capacidad por permanecer indemne al paso del tiempo y los Beachwood Sparks se encaminan para ese rumbo.
Escuchen sino "Let It Run" y traten de identificar de donde viene esto. No va a ser nada fácil. Sí, sí, es psicódelico, ensoñado y todos los adjetivos que se te pasen por la cabeza pero… ¿Seguro que ya lo escuchaste? Tiene una raíz, por supuesto, pero está tan bien hecho que es duro no bajar las barreras. También hay temas más convencionales si se quiere ("Old Manatee", "Hearts Mend"), pero otra vez lo mismo; salen adelante por oficio, a estos pibes les “sobra cancha”, la tiene clara en lo que hacen y se nota. Para lo que venimos hablando, el segundo tema "Confusion Is Nothing New" puede leerse como una declaración de principios, pero no nos metamos en terreno pantanoso y simplemente prestemos atención a esas armonías vocales soñadoras, a ese cambio de tiempo que funciona a modo de gancho, al pedal steel puesto exactamente donde tiene que estar.

El segundo disco de Beachwood Sparks, Once We Were Trees, doble, ambicioso y desafiante tiene toda la pinta de futuro clásico, vamos a ver que pasa dentro de diez o veinte años. Eso sí, si lo vas a dejar de lado con eso de “esto ya lo escuché” pensalo bien, con ese criterio vas a tener que ver que hacer con el 80% (o más) de los discos de tu colección.







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Chequear también:

Neil Young - After the Gold Rush
The Dream Syndicate - Ghost Stories
Galaxie 500 - This Is Our Music


jueves, 4 de agosto de 2011

Video de la Semana: Social Distortion - Machine Gun Blues



Excelente video del último disco de Social Distortion, el gran Hard Times and Nursery Rhymes. Hay narración, hay reconstrucción histórica y hay canción. Atención con el final. El amigo Mike Ness se parece cada día más a Leonard Cohen.






lunes, 1 de agosto de 2011

R.E.M. - Document


¿Qué se puede decir de R.E.M. que no se haya dicho hasta ahora? Bastante. Hoy en día parece increíble pero ellos pasaron por el típico escalafón de toda banda que alcanza niveles de trascendencia (y fama) con la salvedad de que el camino que recorrieron fue más largo y angustiante. Empezaron en un pueblo chico, en Athens, en el estado de Georgia e hicieron todo lo que hay que hacer para llegar a donde están. Giraron incansablemente en la típica camioneta maloliente, tocaron para audiencias hostiles, hicieron una música idiosincrática y a contramano y fueron sacando discos excelentes alcanzando mayores audiencias a medida que avanzaban. Ya con Murmur, el debut, ya eran el grupo que había que escuchar, pero para aquel entonces no salían del circuito de la gente que siempre está en la búsqueda, los que están con los oídos en estado de alerta. Los ayudó mucho el incipiente circuito de universidades y ni hablar de las radios chicas que empezaban a florecer por todos lados en el ultra-conservador Estados Unidos de la era Reagan.

Document es el testimonio perfecto del momento en que estaban a punto de dar el gran salto hacia la masividad. Ya tenían una audiencia fiel y los medios especializados se deshacían en elogios ante cada trabajo. Incluso para el tercer LP, el fundamental Fables of the Reconstruction, habían grabado en Londres y los había producido el legendario Joe Boyd (Nick Drake, Fairport Convention, etcétera). Para este quinto disco, seguían “afilando el lápiz”, buscando un sonido compacto, grande, en donde la guitarra de Peter Buck pasaba al frente incluso más que antes. Buck, algo así como el Keith Richards del post-punk, era un ex-empleado de disquería que conocía muy bien lo que le gustaba, sabía como quería sonar y contaba con el carisma insuperable de Michael Stipe, el pibe sensible y retraído que ya se perfilaba para ser una superestrella.

Y tenían canciones. Canciones de las buenas, de esas que no se oxidan. En Document debutaban dos futuros emblemas: "It's the End of the World as We Know It (and I Feel Fine)" que vendría acompañada de un simpatico video y nada menos que la excelente "The One I Love", todavía un caballito de batalla de los conciertos de la banda. Las canciones de Document tenían esta vez una decidida orientación política, tomando partido por causas justas y bajando línea de una manera más directa a como venían haciéndolo. Ahí están "Finest Worksong" o "Exhuming McCarhty" como ejemplos de este nuevo cariz lírico. También está la versión de "Strange" de Wire, a modo de gesto de pertenencia o el folk-rock byrdesco de "King of Birds" (valga la redundancia).

Es difícil medir la influencia de R.E.M. en el rock contemporáneo pero no es poca la importancia que han tenido, sobre todo si tenemos en cuenta que para mediados de los ochenta las radios mainstream estaban saturadas por un pop descafeinado horrendo e insípido y escuchar una guitarra era toda una proeza. Lo que viene despúes de Document es un poco historia conocida: Green y más éxito, Out of Time… más todavía y la explosión mundial de la mano de Automatic for the People. Eso lo dejamos para la próxima.








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Chequear también:

R.E.M. - Lifes Rich Pageant
Guadalcanal Diary - Jamboree
Let's Active - Big Plans for Everybody