Nunca olvidaré cuando escuché este disco por primera vez. Hacía poco que había salido y me lo trajo mi viejo de España, junto con Veedon Fleece de Van Morrison, porque en aquel entonces estaba enloquecido con Nick Cave y más de una vez lo había eschado decir que ese era su disco favorito de Van the Man. Y Slow Train Coming, de Dylan!
Cuando lo puse y estalló esa batería, seguramente previa pasada por las bondades del cannabis, aluciné. Acá había algo nuevo. Y a la vez remitía a cosas viejas que me gustaban mucho como Neil Young, Pet Sounds e incluso Yes. Después supe que tenían un montón de discos antes, que venían de hace rato, de modo que fuí uno de los tantos ciudadanos del mundo que se enteró de la existencia de los Flaming Lips por el éxito unánime de críticas que fué en su momento The Soft Bulletin. Sí, en aquel entonces yo todavía le daba bola a la prensa musical, compraba revistas y me la pasaba incorporando data con una voracidad que hoy admiro y añoro.
"The Gash" resume la revolución psicodelica alegre, nerviosa y un poco naïf que proponían ellos ya desde "She Don't Use Jelly", el primer indicio de que la iban a pegar. Es ese momento del vieja en que entra la duda, en el que necesitás ayuda en caso de invalidez. La herida, el tajo, es la lucha por la salud mental que menciona en ese estribillo en que parece que todo va a estar bien. SIEMPRE.
Podés escucharla en YouTube.
Tengo varios de los anteriores, Hit to Death... tenía hasta hace poco In a Priest Driven Ambulance, conservo también Transmissions from the Satellite Heartbeat (el que tiene "Jelly...". Discos que algunos veneran y los hacen mirar de reojo esta etapa "popular" y de reconocimiento de sus loser-héroes. A mi el único que me provoca algo es Cloud Taste Metallic. Y hasta por ahí nomás. Por Bulletin y Yoshimi... pongo las manos en el fuego. He dicho. JA!
The Soft Bulletin (1999)


No hay comentarios:
Publicar un comentario